Cuando Miki se despertó estaba en su cama. Tenía un paño húmedo sobre la frente y la cálida sensación de que todo iría bien. Sensación que se fue al ver la cara de preocupación de Yuu a su lado y recordar todo lo que había pasado. Se enderezó de un salto tirando el paño al suelo y con una mueca de miedo en la cara se giró hacia Yuu.

-¿Ha sido un sueño? –preguntó asustada conociendo la respuesta.

Él le negó con la cabeza y a continuación ella se volvió a tumbar.

-Mientras tú estabas así –comenzó a explicar Yuu- ha venido el médico y la policía. Hemos explicado a la policía lo sucedido y creen que puede ser alguna broma de mal gusto hecha por alguien que conocía vuestro pasado en común.

-Pero ¿quién puede ser? Kei era muy meticuloso con su vida íntima ante las cámaras y los periodistas, nunca salió ni una sola palabra relacionada con nosotros, ni de nada cuando vivía en Japón, parecía como si no quisiera recordar esos tiempos. Lo de Suzu fue conocido porque ella es actriz y bueno… Era mejor contarlo cuanto antes ¿no?

-Sí –respondió Yuu pasándole la mano por la frente cariñosamente –además ella me contó que se iban a prometer.

-¿Cuándo fue eso?

-Qué más da ahora… Kei ya no está y esa horrible cinta casi nos mata del susto.

-Cierto…

Miki se pasó una mano por la cara y se tapó los ojos.

-Yuu ¿estamos bien?

-Estamos bien.

La habitación se llenó de silencios. A Miki le dolía horrores la cabeza y pensaba que estaba a punto de explotar.

-El médico ha dicho que vayas el lunes sin falta a verle, lo de hoy ha dicho que ha sido una simple bajada de azúcar debido al susto, pero ha dicho que prefería prevenir. No se ha quedado hoy porque dadas las circunstancias tenía miedo de agobiarte más de lo que estabas, le he prometido que irías.

-Sí, sí, no te preocupes, pediré el día libre. ¿Y los demás? ¿Dónde están?

-Se han ido para no molestar. Estaban preocupados y han dicho que volverían mañana aprovechando que es domingo. Excepto Meiko, quien ha estado discutiendo un rato con Namura pero que al final ha conseguido quedarse, está en el salón viendo la tele.

Como si fuese a romperse, Miki le dio un suave beso en los labios a su pareja y se dirigió al salón para ver a su amiga. Cuando fue a saludarla, vio que Meiko se había quedado completamente dormida en el sofá. Le cubrió con una pequeña manta de las que utilizaban ella y Yuu cuando se quedaban a ver la televisión por la noche y hacía frío. Susurró un pequeño "gracias" y se sentó a su lado, hasta quedarse también ella dormida.

Al día siguiente, Meiko y Yuu preparan la mesa para los invitados, mientras Miki hace la comida junto con Namura, quien ha llegado antes para estar con Meiko. Arimi y Ginta se sientan en la mesa, la chica pregunta si puede ayudar en algo pero la comida ya está lista.

-¿Y Miwa? –Pregunta Yuu.

-Miwa me ha llamado al móvil y ha dicho que Suzu estaba destrozada y que por ahora no quería decirle nada de lo que ocurrió ayer. Ha creído conveniente que alguien estuviese con ella y que esperaba que no os importara. –Explicó Ginta bebiendo un poco de vino.

Nadie dijo nada al respecto. Y durante la comida no hubo conversación alguna a excepción de pequeñas palabras y frases sueltas sin ningún valor real, es como si los sucesos de los días anteriores hubiesen acabado con toda la alegría que los amigos pudiesen tener.

Después de comer, fue Ginta quien rompió el silencio.

-¿Qué ha pasado con la cinta?

Miki dio un respingo en su silla y a Arimi le tembló la mano que llevaba el plato que estaba recogiendo. Los demás le miraron petrificados.

-Se la llevó como prueba la policía ayer- explicó Yuu pasándole la mano por la espalda a Miki.

-Pero preguntamos si podíamos hacer una copia de la misma antes y es lo que hicimos con el viejo cassette –apuntó Meiko, quien había sido la autora de la idea.

-Deberíamos de escucharla entera –soltó de repente Ginta. –Si era el auténtico Kei tenemos que saber qué quería y en caso contrario podría darnos una pista para decírselo a la policía.

-¡Ginta! –Exclamó Arimi soltando los platos.

-Tiene razón –dijo Miki poiéndose en pie-. Sea lo que sea no podemos hacer como si nada de esto hubiera pasado. Kei ha muerto y una cinta ha llegado en su nombre.

Meiko colocó el viejo radiocasete en el centro de la mesa y pulsó el play. Tal y como pasó la última vez, la música empezó a sonar y después la voz de Kei sonó.

"Hola Miki soy Kei ¿Me reconoces? ¿Me has echado de menos? Porque yo a ti sí. Y… Son tantos los recuerdos que guardo contigo… Te echo de menos Miki. Sé que te parecerá una tontería que después de tanto tiempo siga así. Pero después de saber que tú y Yuu lo habíais dejado volvieron los recuerdos a mí. Hacía mucho que ni me acordaba de ti y de pronto ¡Pam! Me dicen que has roto con él y mi mundo se desmorona. Aunque por lo que sé poco después volvisteis. No sé qué hacer Miki. Te quiero y no sé qué hacer".

Sonó un pequeño resorte y la cinta dejó de sonar.

No hubo caras de sorpresa.