Lamento la tardanza para subir este capitulo! D: culpo a la escuela T.T pero al fin son vacaciones! :'D asi que podre subir mas seguido! nwn
(Como seguro saben, no me pertence Shaman King ni la mayor parte de las cosas que ocurren en este capitulo fueron pensadas por Hiroyuki Takei, lo unico que SI es mi propiedad son Miyu y sus dos espiritus Claw y Ambar).
Capitulo 3.
"El otro chaman".
Era una mañana calurosa, Yoh, Miyu y Manta estaban en el parque. Miyu y Manta estaban sentados en una banca mientras que Yoh… el estaba, bueno… Ni Manta ni Miyu sabían.
"Oigan, Yoh-kun, Miyu-san…" empezó Manta.
"¿Si?".
"¿Qué pasa?" le preguntó Miyu, mientras veían a Yoh hacer sus… "ejercicios".
"Anoche vi a un sujeto parecido a ustedes dos" continuó Manta.
"¿En serio?".
"¿Qué dices? ¡Eso es imposible, no tengo un hermano gemelo!" le dijo Yoh, sin captar el punto de lo que dijo Manta.
"Yoh, creo que Manta no se refiere a eso" comentó Miyu, para que Yoh lograra entender.
"¿Entonces era mi hermana gemela?" aun sin comprender.
"Tampoco me refiero a eso, era un sujeto que se veía igual de misterioso que ustedes" le dijo abanicándose con un cuaderno.
"Ah, ya entiendo de que estás hablando".
"Que conversación tan cansada" dijo Miyu, dejando salir un pequeño suspiro.
"Si que lo es. Por cierto, Miyu-san…".
"Dime" dijo recogiendo su cabello en una cola de caballo.
"¿Qué diablos está haciendo Yoh-kun?".
"Eso mismo me lo he estado preguntando desde que llegamos".
"¡Estoy combatiendo el calor!".
"Ya veo, entonces era eso" le dijo Miyu sonriendo, siendo Yoh, le era difícil sorprenderse por eso.
"Si, yo pensé que estabas entrenando o algo por el estilo".
"Es verdad. Ahora que lo dices, desde que llegué a este lugar, no he hecho nada de entrenamiento. Jajaja".
"No me sorprende de ti" dijo Miyu dejando salir un suspiro y luego sonriendo.
"Pero, ¿estas seguro de que no tendrás problemas más adelante?".
"Pues creo que no" dijo Yoh, mientras 'combatía el calor'.
Miyu suspiró. "Me sorprende que tengas esa energía con tanto calor".
"Si, en cambio yo estoy tan cansado que no tengo fuerza" dijo el Manta, mirando a las hojas del árbol caer.
'Honestamente, el cansancio no te hace perder algo que no tienes'. Pensó Miyu.
"Se sienten así porque están tratando de escapar del calor. Pero si lo enfrentan de esta forma, ¡podrán disfrutar más de la vida! Jejeje" lo dijo seguido de su risa característica.
"No entiendo muy bien lo que dices, pero parece que te estás divirtiendo…".
El sonido de un golpe los interrumpió. Ese era el ruido de Yoh desmayándose del cansancio.
"Yoh, ¡¿te encuentras bien?!" le preguntó Miyu un poco sorprendida por el sonido.
"¡¿Yoh-kun?! ¡Yoh-kun!" Manta le gritaba preocupado.
Algunos minutos después, en una heladería no muy lejos de ahí…
"Ah, ¡me siento como nuevo!" dijo Yoh, sonriendo justo después de terminarse una jarra llena de agua.
"¿Lo ves? Por andar haciendo esos hábitos tan extraños fue que te deshidrataste".
"¡No! Solo fue un pequeño descuido" dijo sonriendo y empezó a reír.
Luego entró la dueña del lugar con cuatro helados (lo cual extrañó a Manta, porque solo eran él, Yoh, y Miyu), y los puso en la mesa.
"Ah, ¡Se ve delicioso!" dijo Yoh mientras se le hacía agua a la boca.
"Pero creo que estas exagerando con dos, esta vez vas a enfermarte del estomago" le dijo Manta.
"No me comeré los dos," le dijo Yoh sacando una tablilla de un bolsillo. "Uno es para mi amigo".
"¡¿Una tablilla?!" le preguntó Manta sorprendido. "Pero Yoh, es malo llevarte la tablilla de la ofrenda que tienes en tu casa".
"¡Ya lo sé! Por eso la tallé yo mismo. Mira lo que voy a hacer…" Yoh le aseguró y chocó la cuchara con uno de los helados.
Después de chocarla, Amidamaru aparece al lado de Yoh, tomando a Manta por sorpresa.
"¡Ah-…!" gritó Manta por la sorpresa.
"¡Come, antes de que se derrita!" le sonrió Yoh.
"Gracias, Yoh-donno," le agradeció Amidamaru. "es muy amable".
"A-Amidamaru…" seguía en shock.
"Ahora que somos buenos amigos, no hay nada como disfrutar el tiempo juntos" le explicó Yoh.
"El tamaño de esa tablilla me parece muy practica. Puedes llevarla contigo a donde quieras" sonríe junto a Yoh.
"¿Qué quieres decir con practica?" le preguntó Miyu.
"Por ejemplo…" Yoh comenzó a enlistar. "no necesito un despertador, el me despierta entumeciendo mi cuerpo; cuando me pierdo en la calle, el puede hacerme el favor de investigar desde arriba; ya no me da miedo cuando alguien me quiere molestar; y en las noches, cuando me da miedo ir solo al baño de noche, el me acompaña. Bueno, ¡esas son todas las ventajas de tener tu espíritu! " le terminó de enlistar seguido de una pequeña risa.
"Vaya," Miyu sorprendida, luego sonrió. "en cierto modo es tan practico como esto" le dijo mostrando un brazalete en su muñeca derecha, plateado con tres gemas azules, la de en medio más grande que las otras dos.
"¿Un brazalete?" le preguntó Manta, un poco confundido.
"No es cualquier brazalete" sonrió. "¡Claw, Ámbar, salgan!".
Luego de esa señal, salieron un lobo y un gato de las dos gemas pequeñas.
"Nya~ ¡Que bueno salir al fin de ese lugar!" dijo el gato, que aparentemente era hembra.
"Si, de vez en cuando es bueno poder salir al aire fresco" comentó el lobo.
"¿Ellos dos son tus espíritus acompañantes?" le preguntó Manta.
"Si" sonrió. "Conoce a Claw, el es un lobo ártico que sirvió a mi familia desde hace exactamente 550 años, después de morir protegiendo a su amo".
"Es un gusto, Manta-kun".
"El gusto es mío" le sonrió Manta.
"Y ella es Ámbar, ella murió abandonada hace años. La conocimos cuando caminábamos de regreso a casa, pero ya era tarde".
"Por suerte los encontré a ellos dos nya~" le dijo Ámbar.
"Jeje, sí, eso es bueno" Miyu sonrió. "Este brazalete era de mi abuela, la ayudaba a mantener a dos espíritus acompañantes con ella a donde sea y cuando sea, dentro de las dos gemas pequeñas" explicó.
"Y, ¿para qué sirve la grande?" le preguntó Yoh.
"Bueno… nunca me he puesto a pensar en eso. Me ayuda a hacer la posesión de almas más rápido, pero además de eso, no se para que más puede servir".
"Hmm… ya veo…".
"Bueno, ¡eso no importa ahora!" le dijo Yoh sonriendo. "Llegará el momento en el que lo descubras".
"Si, tienes razón" Miyu sonrió.
La mañana siguiente, Manta estaba muy preocupado por algo que le ocurrió la noche anterior: Cuando iba camino a su casa, se encontró con el mismo chico misterioso y de pelo puntiagudo de la otra vez. Estaban los dos en el cruce, cuando el otro chico empezó a caminar, aun cuando las luces estaban en rojo. Un camión estaba a punto de atropellarlo, pero de repente, el sacó lo que parecía ser un kwan dao (busquen el google imágenes si no saben que es), un espíritu enorme de lo que parecía ser un guerrero apareció detrás de él y partió el camión en dos.
Manta se logró calmar un poco cuando vio que Yoh y Miyu llegaron al salón.
"Buen día, Manta" dijo Miyu dándole una sonrisa.
"¿Cómo estas, Manta?" le preguntó Yoh entrando al aula.
"Yoh-kun, Miyu-san, ¡Me pasó cuando regresaba a casa!".
No pasaron muchos segundos para que Yoh se sentara en su asiento y se quedara dormido.
"¡Pero si acabas de llegar!" le gritó Manta.
No sé por que no me sorprende... pensó Miyu.
"No molestes, siempre hago lo mismo…" dijo todo adormilado.
"¡Este no es el momento para discutir por esto!" insistió Manta. "Precisamente ayer me encontré con otro chaman, ¡y habita en la misma ciudad!" le explicó Manta, quien parecía seguir sorprendido por lo que pasó.
"Ah…" Yoh comenzó a decir. "me parece asombroso…" terminó diciendo eso y regresó a su posición original para dormir.
"¡¿Qué?! ¡¿Eso no les sorprende?!".
"En realidad no" le respondió Yoh.
"A mí tampoco, nunca dijimos que somos los únicos chamanes viviendo aquí" le dijo Miyu.
"¡Eso ya lo sé, pero me parece un sujeto peligroso! Se atrevió a partir un camión en dos y dijo que solo debería existir un solo chaman en este lugar. Y me dijo…" le explicó Manta, recordando el suceso de esa noche.
"'Pronto vendrá el día en el que me llamen el rey de los chamanes'".
"El rey-…".
"¿De los chamanes?" preguntó Yoh completando la pregunta de Miyu.
Después de clases, cerca del puente al que a Yoh le gustaba quedarse para pensar un poco…
"¿Se llama Len Tao? No lo conozco, nunca he oído hablar de el".
"Yo tampoco".
"¿Están seguros? Si no lo conocen, ¿Por qué habría dicho que él debía ser el único chaman?".
"Hmm… no lo sé, lo único de lo que estoy segura es que no lo conozco" le dijo Miyu.
"Si, yo tampoco".
"En lo que respecta a mi opinión, solo me hace pensar en algo…" comentó Amidamaru, apareciendo al lado de Yoh.
"¡Wah-… al menos avisa que estas aquí!" Manta le gritó.
"Quizá el espíritu acompañante de ese joven sea un caballero de China, y no puedo ocultar mi gran interés".
Claw y Ámbar aparecieron a un lado de Miyu.
"Admito que a mí también me interesa saber más sobre ese espíritu" aclaró Claw.
"¡Waah! ¡¿Ustedes también?!" Manta se sorprendió cuando ellos se aparecieron.
"Yo también nya~" Ámbar sonrió. "Dinos, ¿Qué clase de espada tenia?".
"¿Y tú crees que yo voy a saber de algo tan complicado y antiguo?" le dijo Manta. "Lo que más me impresionó fue la fuerza que tenía ese espíritu".
"¿En serio?".
"¿Es más fuerte que Amidamaru?" le pregunto Yoh.
"Bueno, se veía mucho más grande y parecía muy furioso" le explicó Manta.
"Me encantaría al menos una vez entablar un combate con ese espíritu".
"¡¿De qué hablas?! No hay guerreros tan poderosos y legendarios como tú" le dijo Yoh.
"¿D-de verdad piensa eso, Yoh-donno?" en este punto, Amidamaru se estaba sonrojando.
"¡Oye, te pusiste colorado!" Yoh riéndose de Amidamaru.
Miyu, Claw y Ámbar comenzaron a reír.
"¡Ustedes son unos payasos! ¡¿Qué no ven que me preocupo por ustedes?!".
"Tranquilo, Manta".
"Si, no te preocupes por eso".
"¡Pero si vi como partió a la mitad un camión!".
"Si, ese es el único inconveniente que hay," le respondió Yoh con la misma tranquilidad de antes. "pero las personas que pueden ver a los fantasmas no son malas".
"Yoh-kun…" Manta pensó en lo que Yoh dijo. "Si, tu lo dices, respeto tu opinión. Pero, díganme, ¿Qué quizo decir con 'el rey de los chamanes?".
"Yo también tengo cierto interés en saber de qué se trata" Amidamaru apoyó a Manta, se podía escuchar su entusiasmo.
"Con que el rey de los chamanes…" Yoh pensó y comenzó a reír un poco.
Más tarde, en camino a casa en la esquina de la acera…
"Ser el rey de los chamanes es cuando un humano puede fusionarse con el rey de los espíritus" explicó Yoh.
"¿El rey de los espíritus? Jeje, en su mundo parece que tienen puros reyes".
"¿Y quién es el rey de los espíritus?" preguntó Amidamaru.
"El que es más poderoso y posee todo conocimiento" explicó Miyu.
"Ese es el rey de los espíritus" dijo Yoh y sonrió.
"Vaya," Manta estaba asombrado. "me hablas de algo tan extraordinario que me es difícil comprender".
"Si, ¡me pasa igual! Jajaja…" Yoh le dijo despreocupadamente.
"Tenia que ser…" Miyu suspiró.
"No, eso está mal-…" cuando Manta miró al otro lado de la calle, miró al otro chaman, Len Tao, sonriendo de una manera un tanto… siniestra, si se puede decir. "¡Es el! ¡Es Len Tao!" exclamó señalando a Len.
"¿En serio?" preguntaron Yoh, Amidamaru, Miyu, Claw y Ámbar al unísono, Miyu con un poco menos de emoción que los demás.
Después la luz de los semáforos cambio, lo que significaba que era momento de cruzar, es decir, cruzarse con Len Tao, el joven chaman que partió un camión en dos la noche anterior. Ambos lados caminaron, y a la mitad se detuvieron Len, Manta, Yoh, Miyu y sus respectivos espíritus.
"¡Hola!" le dijo Yoh a Len, intentando ser amistoso.
"Parece que tienes una herramienta de buena calidad".
"¿Qué?".
"Pero, ¿en verdad sabes cómo usarla?" le preguntó Len y miró a Amidamaru.
Yoh de inmediato comprendió lo que Len quizo decir con 'herramienta'.
"Si te refieres a él, retracta lo que dijiste. Amidamaru y yo somos amigos".
"¿'Amigos'? ¡Jajajajaja!" Len se reía de las palabras de Yoh. "¿Oíste eso, Bason?" Bason apareció detrás de él mientras seguía riendo.
"¿Qué te causa tanta gracia?".
Len comenzó a caminar hacia el otro lado de la calle, y se detuvo al lado de Yoh y de Miyu.
"Este lugar solo necesita un chaman y seré yo" siguió caminando. "Lo mismo va para ti, chica lobo" refiriéndose a Miyu. "esta noche habrá luna nueva, y la oscuridad cubrirá toda la impureza. Te estaré esperando, Yoh Asakura".
Eso fue lo último que Len dijo antes de perderse entre la gente caminando en la acera.
"¿Aceptaras pelear con él? Si necesitas mi apoyo, iré contigo".
"No te preocupes, Miyu." Yoh sonrió.
"Pero, ¿a qué lugar se refiere?" le preguntó Manta.
"A un lugar donde se pueden ver las estrellas".
"¿En serio piensas ir? Es que pienso que es muy peligroso".
Yoh solo le sonrió a Manta, como una manera de decir "tranquilo, se que todo estará bien".
Al día siguiente, en la noche, Yoh iba en camino a su pelea contra Len, que tendría lugar en el cementerio. Manta y Miyu estaban esperando a Yoh para acompañarlo.
Cuando llegaron, se encontraron con Len, apuntando con su arma a la frente de Ryu, y el resto de su pandilla estaban noqueados. Len estaba a punto de enterrar la punta de su kwan dao en la frente de Ryu, pero, afortunadamente, Yoh llegó detrás de Len y detuvo el kwan dao.
"Eres muy agresivo" fue el simple comentario de Yoh.
Len sonrió, no de una manera amistosa, sino una sonrisa que decía 'has llegado a tu propia muerte'.
"Ya llegaste".
Yoh volteó a ver a Ryu y le sonrió. "Ryu, ¿podrías alejarte de aquí?".
Ryu asintió y se fue asustado detrás de un arbusto.
"¿Cuál es tu propósito?" Yoh le preguntó a Len.
"¿Por qué protegiste la vida de esa cucaracha? Bueno, aunque te lo pregunte lo más seguro es que no lo sepas. Sobre todo alguien como tú que considera un espíritu como su buen amigo." comenzó diciendo en un tono burlón. "Los verdaderos chamanes vemos a los espíritus como una herramienta, no mezclamos sentimientos con un alma que no tiene cuerpo material".
"Las personas que pueden ver espíritus tienen un buen corazón, y creo que tú no eres una excepción. Pero lo que no permito es que uses a los espíritus como herramientas".
"Hmph, ¡Bason!" exclamó Len, haciendo aparecer a Bason detrás de el.
Yoh tomó la espada de madera de Ryu.
"¡Amidamaru!".
"¡Aquí estoy!" exclamó Amidamaru, apareciendo atrás de Yoh.
"¡Bason, concédeme tu alma!" Len extendió su mano mientras Bason se transformaba en su forma 'hitodama'.
"¡Amidamaru, concédeme tu alma!" Yoh hizo el mismo movimiento que Len.
"¡Hyoi Gattai!" exclamaron los dos al mismo tiempo al fusionarse con sus respectivos espíritus.
…Mientras tanto, detrás de los arbustos…
"¡¿P-pero qué diablos está pasando aquí?!" preguntó Ryu confundido.
"Una pelea entre dos chamanes".
"¿Qué dijiste?".
"Lo que está a punto de comenzar es una pelea entre dos chamanes" le explicó Miyu, sin quitar la mirada de los dos chamanes.
"¿Chamanes?".
'Lo que está a punto de comenzar, es algo completamente desconocido para mi' pensó Manta. 'Tengo miedo… pero quiero observar…'.
Y así comenzó la batalla. Len corrió hacia Yoh preparado para atacarlo, Yoh hizo lo mismo. Sus armas chocaron. Yoh logró desviar el arma de Len hacia un lado e intentó atacarlo, pero Len lo esquivó fácilmente. Básicamente así continuó la pelea entre los dos: uno atacando al otro y el otro esquivando dicho ataque o bloqueándolo, seguido de sus armas chocando en algún punto de la pelea.
Ryu veía la pelea con una mezcla de confusión y de sorpresa. Era capaz de ver las siluetas borrosas de Bason y de Amidamaru flotando sobre sus respectivos chamanes.
Yoh logró bloquear un ataque de Len y alejarse un poco más para recuperar el aliento y prepararse para el siguiente ataque.
"Ya me cansé de este juego".
"¿Juego?".
"¡Bason, fusión al 100%!".
"¡¿Qué?!".
"¡¿Eso significa que ni siquiera usaba un 10%?!" se preguntó Miyu.
Len atacó, y esta vez Yoh no logro esquivarlo. Primero parecía ser una simple ráfaga de aire, pero…
"¡Yoh!" gritaron Manta y Miyu al mismo tiempo, mientras veían como Yoh caía al suelo, inconsciente.
Chan chan chan! el suspenso! xD bueno, aunque seguro muchos ya saben lo que ocurrio despues en el anime :3 y a este paso se han dado cuenta que me baso en el anime owo tranquilos! en unos capitulos mas ya me estare basando tambien en el manga nwn espero que les hayan gustado! ^o^
