EL TERCER CAPÍTULO! disfrutad! :)

CAPÍTULO 3

Hermione se despertó en una cama que no era la suya, con un terrible dolor de estómago y un chichón en la cabeza. No recordaba muy bien lo que había pasado, estaban jugando a quíditch y entonces Sírius lanzó la pelota y...

-MALDITO SIRIUS!- Gritó ella al recordar el golpe.

-Veo que sigues viva.- dijo una voz a su lado.

Hermione se giró y vió que el padrino de Harry estaba sentado en una silla al lado de la cama, SU cama, en SU habitación, y estaban los dos solos.

-Qué hago aquí?- preguntó ella confundida.

- Te caíste de la escoba y te diste un buen golpe, te llevé aquí porque és la habitación más cómoda de la casa. Has estado dormida durante 3 días. Pensábamos que no lo contabas...- Dijo el claramente preocupado.

Hermione se incorporó e hizo una mueca de dolor por culpa de su amoratado estómago.

-Te duele mucho? Lo siento, no controlé bien el tiro.- dijo él acercándose a ella. Le tomó la temperatura poniéndole una mano en la frente y abrió un pequeño frasco que había en la mesilla de noche.- Bébete esto, el doctor dijo que enseguida que lo tomes el dolor desaparecerá.

-Doctor? Tan grave estoy?- dijo ella mientras se tragaba el contenido de la botella.

-Espero que no.- Le respondió Sirius con una risa triste.- Voy a avisar a los demás de que has despertado.

Y dicho esto se fué. Hermione empezó a recorrer la estancia con la mirada, nunca había estado en la habitación de Sirius y mucho menos en su cama, se puso colorada solo de pensarlo, inspiró profundamente y el embriagador holor del pelinegro la inundó completamente. El fármaco empezaba ha surgur efecto y se sentía en la gloria.

El resto de la mañana surgió algo ajetreada con todos yéndola a visitar y con Molly regañándolos para que la dejaran descansar. Hermione agradecía la preocupación de todos, pero hechaba en falta a Sirius. Desde esa mañana que no lo había vuelto a ver.

Poco después llamaron a la puerta.

-Adelande!

Sirius entró en la estancia iluminándolo todo a su paso.

-Cómo te encuentras?- preguntó.

-Mejor, gracias. La poción ha hecho efecto y ya no me duele nada, me encuentro bien, pero Molly no me deja salir de la cama.- dijo Hermione con una sonrisa.

- Esa Molly, está preocupada por tí, todos lo estamos.- Habló Sirius mientras se sentaba en la silla.

-Todos?- preguntó la chica alzando una ceja incrédula.- Tu también?

- Me siento terriblemente culpable por lo que te ha pasado, y por supuesto que me preocupo, eres parte de mi família no?- Contestó él acariciándole el pelo, cosa que hizo enrojecer al máximo a Hermione.

-Te he traído algo.- Dijo Sirius.- Un regalo para este sábado, ya te habrá contado Ginny que haremos una fiesta en tu honor, por haberte despertado y eso, espero que te guste.

Hermione cogió el paquete que Sirius le había dado, no podía creer lo dulce y cariñoso que podía ser es ehombre, ahora lo quería aún más si eso era posible. Lo abrió y descubrió un precioso vestido con escote en V negro, de una tela muy vaporosa, más corto por delante y largo por detrás. Era realmente precioso y lucía bastante caro.

-N-no puedo aceptarlo Sirius, esto es... es demasiado!- Dijo ella sin palabras.

-Es lo mínimo por casi matarte, además, seguro que no tienes nada que ponerte el sábado.- dijo él con una sonrisa.

-Gracias...

Hermione miró a Sirius con una mirada de amor, gratitud y a punto de hecharse a llorar, nunca nadie había hecho nada tan bonito por ella.

-No hay de qué, pero prométeme que me concederás un baile.- Le dijo el hombre.

-Por supuesto.- contestó ella.

CONTINUARÁ...

Y bieeen? Os ha gustado? Si? No? Ni en sueños? dejadme comentarios que me ayudan mucho a seguir con la historia! :)

Hasta el próximo capítulo! (el próximo será más picantón :P )