*Soy una persona demasiado perfeccionista como para sobrevivir a la tortura de estar escribiendo una historia paralela a los hechos reales, es decir, no puedo evitar pensar que intento escribir algo que no respeta en absoluto el desarrollo del manga (algo tonto dado que esa es en parte la idea de esto) pero en fin, pido perdón a las personas que como yo leen el manga y por supuesto detectan y detectarán las incoherencias, había escrito mi propia versión de la lucha contra Orochi Fin, pero en verdad se me hacía extraña al leer el manga y denotar que aunque se parecían bastante en algunos aspectos, solo le estaba haciendo una pobre predicción a un enfrentamiento del cual espero bastante. Así que aunque carece de acción, espero les guste :)


Definitivamente el enfrentamiento no había resultado sencillo. El accionar cobarde del gremio Orochi Fin había tomado por sorpresa a los magos de Lamia Scale quienes habían destinado la mayor parte de sus fuerzas a la protección de los ciudadanos del pueblo.
El gremio de la ciudad de Margarett era realmente digno de su reputación, el Dragon Slayer de fuego debía admitirlo, y aunque por cuestiones de honor que muy bien podía entender y por las palabras del joven Vastia quien aseguraba confiar en las habilidades de las jóvenes magas del cielo, había decidido mantenerse ligeramente al margen durante ciertos instantes del enfrentamiento contra los autores del ataque, el luchar junto a un gremio otra vez, lado a lado con Lucy luego de tanto tiempo, Wendy e incluso junto al mago de hielo de Lamia Scale lo había mantenido encendido; este último se había vuelto aún mas poderoso y el luchar a su lado le había traído muchos recuerdos de los viejos tiempos junto al equipo más fuerte de Fairy Tail, el realmente extrañaba los viejos tiempos. Lyon Vastia ciertamente no era el idiota de Gray, pero no podía negar la familiaridad de la magia e intensidad de combate al que había estado acostumbrado por tanto tiempo,¿dónde estará ese idiota ahora?- era algo que no podía evitar preguntarse.

Por otro lado estaban Wendy, Charle y Chelia, no podía recordar haber combatido junto a la pequeña God Slayer antes, pero en este momento la admiraba. La chica había demostrado uno de los mas puros y hermosos lazos de amistad que jamás había visto, -No quiero que te quedes aquí por mi, quiero que seas feliz y es junto a tu familia que realmente lo serás. Puede que esta sea nuestra última gran misión juntas como miembros de Lamia Scale, pero no debes preocuparte, yo no estaré sola si te marchas, yo estaré feliz porque mi mejor amiga es feliz, yo te amo Wendy, nuestros lazos no se romperán tan fácilmente.- Esas habían sido algunas de las palabras que le había dedicado a la pequeña Dragon Slayer, y habían conmovido a más de uno. Wendy no había podido contener sus lágrimas, y a penas si había podido articular un par de palabras, pero no importó, nadie las había creído necesarias, el abrazo entre las hermanas del cielo decía más que cualquier frase bonita, y más aún el poderoso ataque combinado que le siguió. Débiles- así las había llamado aquel tipo raro.. que arrepentido se lo vio cuando sus ojos advirtieron lo que le esperaba.

Bluenote por su lado era un maldito, fuerte y orgulloso, Natsu lo supo desde el instante en que lo vió, debía derrotarlo. Gildarts lo había logrado, pues él también lo haría; Natsu Dragneel no se considera a si mismo un hombre de venganzas, por supuesto hacer pagar a los malos era algo espléndido y tomar revancha algo más que satisfactorio, pero la razón precisa por la que se encargaría de quemar a ese tipo tenía bastante más que ver con un desafío personal, era la oportunidad perfecta para demostrar lo mucho que había mejorado.
Fairy Tail no admitía la muerte de enemigos a mano de sus magos, tampoco lo hacía el Dragon Slayer de fuego, él no estaba de pie frente a aquel hombre para quitarle su vida, sino para proteger la de un gremio y su ciudad. Misión cumplida. El hijo de Igneel lo había logrado, sus compañeros también, habían salido victoriosos y eso se reflejaba en las orgullosas sonrisas plasmadas sobre sus cansados rostros.

El chico del despeinado cabello rosa observaba ahora a la distancia con su mirada perdida en la nada y una media sonrisa en sus labios. A su alrededor risas y agradecimientos, Margarett estaba a salvo y una especie de fiesta improvisada comenzaba a formarse en sus calles, nada en comparación a las escandalosas tardes en Fairy Tail, pero aún así era algo agradable. Escuchó a corta distancia una pequeña risa y se volteó al reconocerla, Lucy, ella se encontraba de pie a pocos metros de donde él se encontraba, alardeando a Yuka y Tobi sobre sus nuevas habilidades, la observó por un instante y no pudo evitar sonreír aún mas ampliamente, su cabello definitivamente no era lo único que había crecido durante este último año. La rubia había sido, aun si no planeara comentarlo, uno de sus pensamientos más recurrentes durante su entrenamiento; solía decirse que faltaba menos tiempo, que pronto volvería e irían a muchas misiones y así le enseñaría lo que había aprendido durante su viaje, que se reunirían todos en su casa como de costumbre y se reiría cuando ella se enfureciera alegando "invasión de propiedad". Él no tenía idea de la disolución de su gremio, él no tenía idea de que todos se habían marchado y sobretodo no tenía idea de que ella se había quedado sola, que él la había dejado sola. El sentimiento de culpa que había inundado su pecho al observar aquellos recortes en su cuarto no había desaparecido aún, ella había sufrido y aún así ella no se había rendido, esa era Lucy. Verla reír simplemente lo hacia feliz, le gustaba ver a sus personas queridas reír, y la risa de Lucy particularmente tenía la capacidad de llenar a cualquiera de esperanza, ella era la esperanza que reviviría a Fairy Tail, claro, si primero logramos reunir a todos los miembros..- pensó observando a la figura temblorosa de la pequeña Wendy, estaba llorando, ¿por qué llora?-

-Oi, Wendy.-

-Nat-natsu-san.- secando sus lágrimas con su puño.

-Ganamos, ¿por qué lloras?-

-Y-yo..-

-Creo que sería mejor si nos reunimos para tener una pequeña charla.- interrumpió Chelia quien traía consigo a Lyon.

Todos se encaminaron a un rincón cercano, aislados en parte de la ahora escandalosa celebración; Charle, Lucy y Happy se unieron a ellos momentos después.

-Wendy, Charle dijo que deseabas hablar con nosotros, ¿qué sucede?- cuestionó la rubia.

-Bueno, y-yo.. para mi es.. Ly..- la voz de la chica parecía quebrarse a medida que las palabras luchaban por hallar algo de claridad. Suspiró y articuló una pequeña reverencia, -¡Lo siento mucho pero yo quiero volver a Fairy Tail!-

-¿Qué? ¿es eso cierto?- cuestionó la rubia sorprendida pero emocionada.-

-Si, yo quiero ayudarlos a reunir a nuestro gremio otra vez.- confirmó.

-Hmm. Así que eso era.- comentó con una media sonrisa el mago de hielo de Lamia Scale dedicándole una rápida mirada a la chica del cabello rosa quien ahora esbozaba una gran tristeza en su rostro. Natsu por su parte, se tomó un instante para reflexionar y decidió limitarse a escuchar.-

-¿Estás segura de esto Wendy?- inquirió la pequeña Exeed.

-Yo estoy muy agradecida con Lamia Scale..- inició observando con gran ternura al chico de cabello grisáceo recostado en la pared frente a ella. -..por acogerme y hacerme sentir en familia, yo los aprecio mucho. No quiero irme y dejar a Chelia..- la susodicha luchaba con contener las lágrimas que comenzaban a formarse en sus ojos. -..ella es mi hermana.- las lágrimas comenzaron a deslizarse por las mejillas de la Dragon Slayer, pero había algo diferente en ellas, algo que se repetía en los ojos de la joven Chelia, felicidad.

-Ella ha estado conmigo todo este año, y yo jamás podría dejarla sola ahora que Sherry-san se marchó, pero cuando dijo todas esas cosas hoy, yo lo entendí.. Chelia no está sola, ella tiene a todos estos compañeros que me recibieron, ella tiene a Lyon-san y Ooba Babasaama.. y ¡siempre me tendrá a mi porque siempre seremos amigas sin importar que! pero ahora Fairy Tail nos necesita..- esta vez se dirigió a Lucy y Natsu, mientras se aferraba a la pequeña Charle que estaba ahora en su regaso. -Fairy Tail es mi familia también, y debemos unir a nuestra familia.- finalizó con decisión llenando a todos con pequeñas sonrisas.

-Cuando te recibimos, no esperé otra cosa.- afirmó Lyon para sorpresa de todos. -Me alegra no haberme equivocado. Siempre supe que en algún momento Fairy Tail volvería, y me siento aliviado, fue la lealtad de Gray hacia su querida familia lo que me hizo desear unirme a un gremio en primer lugar, echaremos de menos a Wendy y nuestras puertas siempre estarán abiertas para ella, pero entendemos que debe ir. Chelia estará bien..- añadió colocando tiernamente su mano sobre la cabeza de la chica jugueteando con su cabello y haciéndola sonrojar. -..ella nos tiene a nosotros, jamás estará sola.-

-Gracias Lyon-san, yo también los echaré de menos y vendremos a visitarlos con Charle, ¿verdad Charle?-

-Si, aunque debo aceptar que volver a convivir con este gato me hace desear quedar aquí.- bromeó.

-Charle solo se ha vuelto mas cruel..- murmuró con aura depresiva el felino azul.

Una fuerte risa se hizo paso en la habitación y todos dirigieron sus miradas hacia el chico a la cual pertenecía.

-¡Ahora solo debemos encontrar a los que faltan!- anunció con entusiasmo y determinación Natsu levantando su puño. -¡En un par de semanas Fairy Tail será nuevamente el gremio mas poderoso de Fiore! ¿verdad Happy?-

-¡Aye!-

-Creo que tomará mas que un par de semanas.- comentó por lo bajo Lucy. Todos los presentes asintieron.

-Entonces no hay tiempo que perder.- prosiguió sin percatarse. -Wendy, Lucy, ¡vamos a buscar a los demás!- se encaminó.

-Eh Natsu, la noche esta por caer, no creo que..-

-No podemos perder tiempo Lucy, ¡estoy encendido, reuniremos a Fairy Tail hoy mismo!-

-Natsu-san no..- la pequeña Dragon Slayer no finalizó su sentencia cuando una mano se posó sobre su hombro.

-Wendy quizá parezca apresurado pero Natsu tiene razón, se que Chelía y los demás entenderán. Por supuesto hubiera sido preferible que pudieran acompañarnos en el banquete que teníamos planeado, hubiera sido una buena despedida, pero..- la joven God Slayer pareció entender el propósito del mago de hielo, él no solía bromear pero definitivamente era un buen chantajista cuando se lo proponía.

-Es cierto, yo quisiera que tuvieras más tiempo para despedirnos Wendy, pero lo entiendo. Es una lástima, habían preparado mucha comida..- observó de reojo al chico del cabello rosa, quien no parecía demasiado convencido aún. -Teníamos mucho pescado..-

-Pescado..- susurró Happy. -..mucho.-

-Mucho.- confirmó Charle uniéndose al resto.

-Incluso creo Ooba Babasaama había preparado un montón de sus famosas piernas de pavo asadas.- añadió Wendy captando el propósito de la conversación.

-Natsu, ¡pescado!- gritaba Happy emocionado.

-Y piernas de pavo..- ahora fue el turno de Lucy. Todas las miradas expectantes sobre el Dragon Slayer quien por un instante dejo caer su mano sobre su estómago y un rugido digno del mismo Igneel pudo escucharse provenir desde su vientre.

-¿Natsu?- cuestionó preocupada la rubia al notar como el mago evadía las miradas con sus ojos cubiertos con su flequillo.

-Happy..-

-¿Natsu?-

-¡VAMOS A COMER!-

-¡Aye! ¡Pescado!, ¡Vamos Charle!-

-Espera gato.. ¡suéltame!- protestaba la Exeed mientras era arrastrada por Happy junto a Natsu en dirección al gremio.

-Natsu-san no ha cambiado nada..- suspiró la pequeña Wendy y todos sonrieron.


En ese momento a gran distancia de Margarett la figura de una joven se avistaba en el mercado de un pequeño pueblo. Su cabello azul claro colgaba hasta su cintura y se mecía suavemene con el viento mientras aferraba relajadamente contra su pecho su bolsa de compras.

-Señorita, ¡señorita!- llamaban unos niños que corrían alegremente hacia ella. Ella se detuvo y les dedicó una amable sonrisa. -Señorita, mi madre le envía esto.- indicó uno de ellos acercándole un pequeño paquete realizando una pequeña reverencia. -Es para agradecerle el trabajo duro de ayer, por favor acéptelo.- ella se sonrojó.

-No era necesario, no fue nada en realidad, Juvia no hizo nada.- sonrió, -Pero estará encantada de aceptarlo si ustedes aceptan llamarla por su nombre.-

El niño se sonrojó al notar como la chica tomaba el paquete de sus manos y procedía a dedicarles una expectante e inocente mirada colocándose a su altura.

-Eh.. eh..-

-¡Juvia-chan!- se apresuró la niña que lo acompañaba, -La llamaré Juvia-chan.-

-S-si, por favor acéptelo Juvia-chan.- prosiguió el primer niño, quien no solo era el mayor, sino evidentemente el más tímido; ella asintió.

-Muchas gracias por ser buenos con Juvia, ella estará encantada de ayudar siempre que sea necesaria.-

-N-no, gracias a usted por ayudar. Nuestro pueblo es demasiado pequeño y horrible según todos como para tener un gremio y pocas veces antes habíamos tenido magos aquí.-

-Juvia es muy feliz de ser bienvenida, pero debe decirle sinceramente que no está de acuerdo con esas palabras, Juvia cree que este pueblo es hermoso.-

-Juvia-chan es muy amable.- advirtió la pequeña niña.

-Juvia de corazón agradece por los cumplidos y el regalo, y se disculpa pero Juvia debe marcharse porque tiene que preparar una cena muy especial.- se disculpó señalando su gran bolsa de víveres.

-No es nada, se.. Juvia-chan.-

Con una amplia sonrisa se marchó y observó como los suaves y hermosos copos de nieve comenzaban a caer. Gray-sama- pensó y apretó aún más sus compras con alegría. Juvia realmente cree que este lugar es hermoso, es frío y un poco tosco, pero su gente es cálida y amable con Juvia, así como Gray-sama.-

Dirigió su mirada al paquete desconocido en sus manos, -Juvia se pregunta que será, quizá debería haber preguntado de que se trataba.- murmuró. -Sería agradable poder compartirlo con Gray-sama.-

¿Dónde estará y qué estará haciendo Gray-sama en este momento?-