Aquí os vengo con otro capítulo de mi crossever entre OP y FT, espero k os guste:)
Franny-chan: Por fin alguien que sabe apreciar el espectáculo k da Enel, me alegro de k te guste :)
Hikaru Kazami: Lo de la pelea entre Enel y Laxus ya lo tenía pensado des de un principio, a mi tb me parecía muy interesante :)
NaMii HearthPhilia: He leído uno de tus crossovers entre OP y FT, me alegro de que me comentes, has sido tú la k me ha inspirado, k coincidencia que seas justo tú la k me diga esto XD lo haré lo mejor k pueda :D
¿PIRATA?- gritaron todos, asustados y sorprendidos.
Todo el gremio se quedó paralizado ante la vista de Erza saliendo de su habitación, con la mirada ensombrecida.
-¿Qué has dicho que eres, chico?- preguntó Erza, muy enfadada. Zoro solo la miró y soltó un "tsk".
-Espera, Erza, no puedes luchar aún, estás malherida por lo de antes- aclaró Levy, agarrando a una Erza desenfrenada. Erza consiguió zafarse del débil agarre de Levy y avanzó hasta que se sentó al lado del chico.
-Con que piratas…-se preguntó Erza, haciendo aparecer una espada y poniéndosela en el cuello a Zoro.
-Seguro que ese tal Enel es uno de vosotros…-aclaró Erza, aún con la espada amenazando la vida del peli verde.
-Todos vosotros sois unos malditos bucaneros, deberíais morir todos, ¡tú y tus estúpidos Nakamas!- le gritó Erza al chico, ejerciendo más presión sobre su cuello. Al chico se le ensombreció al mirada, y después de pegar un trago, levantó tres dedos.
-Tres cosas-dijo Zoro.
-Uno, no insultes a mis Nakamas, ellos son las personas más buenas del mundo y además, no los conoces- añadió, con la mirada ensombrecida.
-Dos, Enel es nuestro enemigo, no tenemos nada que ver con él, solo queremos capturarlo por lo que nos hizo en Skypea- siguió el chico, ante la mirada asesina de Erza.
-Y tres, quita la espada de mi cuello, más que nada porqué tu vida corre grave peligro…- dijo él, con la mirada ensombrecida y el dedo apuntando a la espada.
-¡Cállate!- gritó Erza levantando al espada para cortarle la cabeza. Zoro sonrió y se oyó como alguien desenvainaba una espada. El viento sopló y de repente las tornas cambiaron, ahora Erza tenía dos espadas cruzadas en su cuello, dominadas por Zoro.
-Te lo advertí…-dijo Zoro, sonriendo.
-¡Déjala, bastardo!-gritó Gray, envolviendo su mano en hielo.
Zoro usó a Gray de trampolín, lanzándolo contra una pared y subiéndose a los hombros de Erza, con las espadas cruzadas, y desenvainando una tercera espada con la boca.
-Increíble- admiró Lucy.
-¡Gray-sama!- gritó Juvia, yendo a ver el estado de su amado.
-Yo no quiero hacer daño a nadie, pero no me pongáis de débil, porque no lo soy- advirtió Zoro, con la mirada ensombrecida y los ojos rojos, formando una mirada demoniaca.
-¡Parece un demonio!- gritó Happy, que se abrazaba a Charlie, cuando se dio cuenta, Charlie le dio un cachetazo y él sonrío con su ojos llenos de estrellitas.
-Se acabaron las tonterías- advirtió Erza.
-Circulo de espadas-dijo ella, creando muchas espadas de la nada y dejando patidifuso a Zoro.
-Mierda, una Akuna no Mi- dijo él, y esquivó todas las espadas que iban a por él. Erza se armó y los dos se miraron con las miradas desprendiendo muerte. Zoro de ató su pañuelo a la cabeza y sonrió.
De repente un gran puño calló sobre Zoro y Erza. El maestro se había despertado y había noqueado a los dos.
-¡Maestro! Erza no está curada, ¡no haga eso!- dijo Lucy, dirigiéndose al maestro.
-Me interesa ese chico- aclaró Makarov, llevando a Zoro y a Erza a la cama para que Polyuska los curara.
-¡Asquerosos humanos, no sé para que los curo!- se quejó la gruñona Polyuska, ante la graciosa mirada del maestro Makarov.
El gremio volvió a su normalidad, todo el mundo sabía de la existencia de ese chico, pero llevaba ya una semana sin levantar, el diagnostico de Polyuska fue increíble: ¡Tenía todos los huesos rotos! Y aun así podía moverse he incluso superar a Erza ¿Cómo un humano podía hacer eso? Polyuska decía que era un auténtico milagro que estuviese vivo, pero lo de pelear, eso sí que era algo sobrenatural, una persona con todos los huesos rotos no puede moverse. Sin embargo, en otra semana se recuperaría del todo. En el gremio había el alboroto de siempre, Gray y Natsu peleando, Erza separándoles. Lucy, Levy y Juvia hablando, el maestro emborrachándose junto a Cana… Una puerta se abrió, y todo el mundo miró hacía aquel chico con el pele verde y todo lleno de vendas, que aún estaba confundido por el tiempo de descanso y su pésimo sentido de la orientación. Al ver a Erza, se le ensombreció al mirada y desenvainó las espadas.
-Tenemos algo que arreglar, chica- dijo Zoro. Erza asintió y sonrió.
-¿Ese es el chico del que todo el mundo habla?- se preguntó Natsu.
-Sí, creo que se llama Zoro- contestó Lucy.
-¡Qué bien!, entonces pelearé contra él…- dijo, prendiéndose en llamas y lanzándose contra Zoro.
-TE RETO, ZORO- gritó Natsu.
-puño de hierro del dragón de fuego- dijo, lanzando un ataque que dejo a Zoro muy sorprendido, pero consiguió bloquearlo creando un escudo con sus espadas.
-Pero es imposible que tengas la misma Akuna no Mi que el hermano de Luffy, Portgas D. Ace- se sorprendió Zoro, ya que ese chico estaba prendido en fuego.
-¿Akuna no Mi? Yo uso magia…- aclaró Natsu, dejando boquiabierto al joven espadachín.
-¿Pero que dices?- se sorprendió Zoro, con una cara de impresión enorme.
-¿magia? Pero eso no existe, son las Akuna no Mi las que dan poderes sobrenaturales a los humanos- aclaró Zoro, haciendo que Natsu se desconcertara.
-BASTA YA- gritó el maestro, haciendo que todos pararan de pelearse.
-chico, creo que por algún motivo has cambiado de mundo- añadió, haciendo que todo el mundo se sorprendiera.
-Aquí, en Fiore, no existen esas tales Akuna no Mi, pero si existe la magia. Parece que en tu mundo es al revés. En vez de pelearnos tendríamos que estar unidos, los dos tenemos el mismo enemigo: Hay que derrotar a ese tal Enel- añadió el maestro.
-¿Y que es una Akuna no Mi?- preguntó Natsu.
-Es una fruta extraña, que lleva en su interior un demonio, hay muchas y dan poderes diferentes- aclaró Zoro, haciendo que la cara de Natsu brillara.
-El idiota de mi capitán, Luffy, comió la Gomu Gomu no Mi, me pregunto donde estará...-dijo Zoro, con cierto tono melancólico.
La puerta del gremio se abrió y el chico del sombrero de paja apareció por la puerta, hiperventilando y con signos de haber sido golpeado.
-Mierda, se me ha escapado- consiguió articular Luffy.
Cuando Luffy levantó la cabeza, sonrió.
-Hola, Zoro, me alegro de que Enel no te haya hecho nada- aclaró Luffy, sonriendo como siempre hacia.
-¡Dame carne!- le grito Luffy a Zoro.
-¡Como quieres que sepa donde está la carne!- se quejó Zoro.
-No sé, como te he visto con esta gente y eso, creía que los conocías...-agregó Luffy.
-Y que este sea el capitán..., si Enel ya dijo que habíamos cambiado de mundo, y él estaba delante, como para no enterarse...- dijo Lucy.
-Ese es Luffy, ¿tu capitán?...- dijo Natsu, mirándolo de cerca.
-Bien, pues la carne está en el frigorífico, ¡pero es mía!- le gritó Natsu a Luffy.
Los dos se enfrentaron con las miradas, y Lucy se rió. "Son iguales" pensó.
En algún lugar de Fiore, en un oscuro paraje, había cierta persona sentada en un trono hecho de oro, devorando una manzana y hablando con una figura oscura.
-Entonces, está bien, no quiero mancharme las manos con esos idiotas, te los dejo a ti- aclaró Enel, dirigiéndose a esa figura.
-Déjemelo a mi- respondió esa figura.
-Kudo, maestro del Kadou, te ordeno que vayas a por ellos- dijo él, con una sonrisa en la boca.
-No se le vacila a un dios- añadió.
CONTINUARÁ...
Esper haya gustado, comentad xfavor :D
