Capítulo 3

Pequeña Charla


-¡¿Pero que tenemos aquí?!-exclamó Celestia extasiada- ¿una voluntaria? , ¿Aquí? , ¡Pero qué sorpresa tan más inusual!

-Hermione… -susurro Theo

Toda alma congregada en ese lugar clavo inmediatamente su mirada en la joven maestra, Clara se detuvo en seco ante los escalones y tardo varios segundos en girar a ver como su decidida compañera avanzaba a grandes zancadas al escenario.

La determinación en su semblante era tal que parecía que el mismo lugar le perteneciera, rápidamente se acercó al escenario pero antes de que llegara los agentes de la paz la detuvieron en seco y Hermione les recrimino con voz decidida:

-¡¿Acaso no está permitido ser voluntaria?!- espeto viendo a Celestia directamente a los ojos con el mentón elevado – me he ofrecido como una, ¡es su deber aceptar!

Todo el público estaba en shock (incluyendo a los flamantes Nott), todos esperaban la respuesta de la pequeña bruja que aún no salía de su asombro y pasaron al menos 15 segundos antes de que ella sonriera de una manera que recordaba al gato de Alicia en el país de las maravillas y asintiera.

Con un ademán de manos hizo que los agentes dejaran pasar a Hermione y de inmediato esta corrió hacia Clara.

-Escúchame Clara... -comenzó Hermione desesperadamente tomándola de los hombros- vete de aquí de inmediato, llévate a los niños y mantenlos en la escuela lo más que puedas. Detrás del librero de mi escritorio hay monedas, úsalas y sobrevivan

-Elizabeth… -susurró Clara con lágrimas en los ojos, parecía perpleja y por fin su miedo empezaba a salir a flote

-No es momento de llorar, ¿Te quedo claro? ….-continuo Hermione tratando de contener sus propias lágrimas -ahora vete…

Hermione abrazo a Clara rápidamente antes de subir con el mismo porte decidido al escenario, Theo simplemente no podía contener su asombro y no era el único. Todos los muggles junto con Orión Nott y Celestia estaban sin saber que decir y aun sin procesar lo que acaba de pasar.

En el distrito 12 jamás había habido algún tipo de entusiasmo por los juegos y menos algún voluntario, incluso en el 11 uno que otro desesperado se había ofrecido en bandeja de plata pero era anormal que ganaran.

Los únicos distritos que participaban de una manera por decirlo así más ¨activa¨ en los juegos eran los distritos primarios.

¿Pero cuál era la razón de su "activa " participación?, era simple.

Los principales distritos eran controlados por las familias: Malfoy (1 y 2), Greengrass (3 y 4), Parkinson (5 y 6) y Lestrange (7 y 8), Flint (9) y Goyle (10).

La razón de que unos tuvieran más territorios que otros se debía a el nivel de preferencia que Voldemort tenía sobre las familias, cuando la guerra acabo y el país se dividió él se encargó personalmente de recompensar a sus más allegados colegas. Pese a que los Nott hayan sido premiados al mismo nivel que los Malfoy siempre existía cierto abismo por los enfrentamientos que ambos patriarcas tenían.

Al final como toda Inglaterra sabe el problema culminó con la expulsión de Orión Nott del capitolio.

Todos sabían que el favor dispensado por el señor tenebroso podía desaparecer tan rápido como llegaba así que para satisfacer la sed de sangre y violencia de su señor entrenaban a ciertos muggles en el arte de combatir y por causa siempre resultaban vencedores o en los primeros puestos, después de todo ¿quién quiere que su programa favorito acabe en un sólo capítulo?, no a nadie le gusta eso y a Voldemort le encantaba que sus "gladiadores" se despedazaran lentamente y al estar entrenados se puede decir que hacían el proceso aún más interesante.

-Bien… -comenzó Celestia llamando la atención de todos-esta es una estupenda selección por lo visto- continuo con un gesto pomposo- la amistad y el amor se ven reflejados en las relaciones de los habitantes del distrito doce y tu pequeña…

-Elizabeth-completo Hermione automáticamente

-Elizabeth… hermoso nombre – replico Celestia dulcemente- Elizabeth y Bill… ¡los escogidos para los quintos juegos del hambre!-dijo la mujer aplaudiendo efusivamente mientras todos la miraban con gestos toscos y serios.

Los asistentes sin apartar la mirada de Hermione comenzaron a aplaudir lentamente bajo la amenazante mirada de los agentes de la paz, satisfaciendo los deseos de Celestia.

-Bien... Sin nada más que agregar… -continúo Celestia sin inmutarse por el humor en el ambiente- Felices juegos del hambre…y que la suerte esté siempre de su lado

-Vamos…- le espeto un agente a Hermione mientras la empujaba hacia la mansión y la tomaba por la muñeca

-¡Espera debo despedirme!- recrimino Hermione tratando de soltarse de su agarre, de reojo observo a Clara en medio del grupo de los niños, estos sollozaban lastimeramente mientras gritaban su nombre y eran débilmente contenidos por los demás profesores.

-¡Elizabeth!- grito Clara desesperada mientras los ciudadanos se abarrotaban para abandonar el lugar que los seguía en sus pesadillas

-¡Clara yo…!

-¡Vamos, vamos muévete ya!- siseo el agente duramente

Hermione fue conducida por el agente de la paz hacia la puerta principal de la mansión Nott junto con sonriente Celestia, un frío Theo y de un indiferente Sr. Nott. Este último (como hacía todos los años) siguió adelante hacia su despacho sin mirar atrás, Theodore en cambio se quedó junto a Celestia escuchando como hablaba sin parar sobre la grandiosa selección de hoy, Hermione seguía a su lado sintiendo la furia de Theo y por supuesto ella sabía que le esperaba un conflicto inminente.

Antes de que cerraran la puerta principal observó a sus niños por última vez deseando poder abrazarlos una vez más, pero ella bien sabía que eso era imposible.

Cuando las puertas se cerraron sintió de nuevo esa sensación de peligro que siempre le recorría el cuerpo cuando huía de Voldemort.

Cuando aparto su mirada de la gran puerta recorrió el interior con la mirada y eso solo logro que miles de sentimientos vinieran a ella.

Se sintió indefensa

Se sintió de nuevo sola y abandonada como aquel día que Theo la encontró

Se sintió vencida

Se sintió de nuevo como una sangre sucia.


La asignaron a una de las habitaciones del segundo piso, fue conducida por un pequeño elfo doméstico en segundos.

En cambio Celestia y Theo se quedaron en el vestíbulo charlando animadamente ignorando formidablemente a Hermione.

Esto no hizo más que aliviar de sobremanera a la joven, ya que lo que menos deseaba en esos momentos era un encontronazo con Theo el mismo día que la seleccionan para ir al matadero, así que sin protestar aceptó la mano del pequeño elfo. Al tomarla apareció rápidamente en una lujosa habitación con acabados en verde oscuro (algo que no la sorprendió en lo más mínimo).

Pero lo que llamó su atención fue una enorme pintura en la que Voldemort aparecía retratado sentado en un imponente trono de plata.

Hermione de inmediato sintió una punzada de desagrado al verlo, pero lo que más le causó indignación fue que el trono estaba encima de una montaña de lo que parecían cadáveres muggles.

-Que humilde…-susurro Hermione sarcásticamente- me sorprende que no tenga oro debajo de su trasero en vez de plata

El elfo la observaba curioso y sin ninguna consideración la sentó en un pequeño sillón negro y comenzó a quitarle los zapatos.

Hermione no hizo más que mirar con extrañeza al elfo que parecía estar enfocado en quitarle a toda costa las viejas botas que ella llevaba desde hacía años, lo que si la alejó de su zona de confort fue que la pequeña criatura apareciera una gran tina plateada y le indicará que se pusiera de pie, entendiendo de inmediato lo que él quería Hermione se sonrojo enormemente.

-Yo...-comenzó Hermione pero fue interrumpida cuando la criatura tomó su mano y la levantó del sillón apuntando insistentemente la tina como si estuviera tratando de hacerla entender que era necesario.

-El amo manda a lavar a todos los elegidos en la selección, la impureza en la que viven es grande y deben ser lavados según las especificaciones –explico lentamente como si Hermione fuera una niña terca

Hermione dio un largo suspiro y comenzó a quitarse la ropa ante la mirada indiferente de la criatura, que al ver que la muggle empezaba a entender la situación apareció una gran bata blanca y lo que parecía un uniforme que era casi igual al que llevaba Hermione (a excepción de la gran falda, que era de un color verde oscuro).

Con esto el lleno la tina y abandono en un ¨plop¨ la habitación sin siquiera volver la mirada a una Hermione medio desnuda en la habitación. Hermione agradeció mentalmente la privacidad.

Ya desnuda se metió lentamente en la gran tina, al estar completamente sumergida en ella rememoro todo lo que había pasado.

¿Pero en qué estaba pensando?, ella misma había tratado de mantener un bajo perfil desde siempre y ahora era una voluntaria, una voluntaria que estaría bajo el escudriño del capitolio, de Voldemort y en gran riesgo de ser descubierta.

Ya no importaba que tuviera la poción multijugos, había pruebas de identidad que eran imposibles de pasar y aunque las del distrito las librara sin problemas (debido a Theo obviamente) las del capitolio eran otra cosa, sabía que tenían sus formas de saber y aunque eso la aterrara no se arrepentía en lo absoluto.

Clara le dio un hogar a Elizabeth y a Hermione simultáneamente sin saberlo, simplemente Hermione no podía parar de agradecerle y en ratos sentirse culpable por engañarla.

Tal vez dentro de unos días le tocaría morir

Hermione rio para sí misma, se sumergió más en la tina y dijo entre dientes:

-Bueno… simplemente he superado mi propia expectativa de vida

-Ya lo creo… -comentó Theo asustando a Hermione y haciendo que se removiera bruscamente en la bañera -Simplemente no sé porque siempre tienes que ser la heroína Hermione-Theo estaba recargado en el borde de la puerta despreocupadamente, se había quitado el saco solo dejando su camisa remangada hasta los codos.

Hermione volvió a recostarse en el respaldo de la tina lanzando un largo y tendido suspiro de alivio, entre dientes espeto:

-Me has dado un susto de muerte...- siseo con un deje de molestia

-En teoría es algo que yo debería reclamarte... – contradijo Theo sin inmutarse- ¿en qué demonios estabas pensando?

-Tenía que hacerlo-replico Hermione volviendo la mirada a un punto muerto–es mi amiga

-Potty y Weasley también lo eran y te dejaron a tu suerte en un bosque medio muerta –replico Theo mordazmente limpiándose lo que precian restos de concreto de los brazos

-Harry murió y Ron tuvo que ayudar a su familia, no es como si tuvieran el tiempo para preocuparse todavía por mí-contesto rápidamente Hermione, se volvió dentro de la tina para quedar frente a Theo y observo como pequeños trozos blancos caían al suelo conforme él se los sacudía de los brazos. También noto unas diminutas gotas de sangre en sus nudillos

-Tú lo tenías Hermione-continuo Theo acercándose poco a poco al a tina-siempre lo tuviste y ellos no, ¿es eso amistad?

-Tú no sabes...-comenzó Hermione pero fue interrumpida por Theo

-Yo lo sé…-replico el con mirada oscura - sé que has sufrido ,sé que has pasado hambre aunque lo he tratado de evitar y a veces simplemente no sé por qué no piensas un poco en ti- Theo comenzó caminar por la habitación mientras su voz se tornaba más grave- ¡Carajo Hermione! , no puedo perderte ¿acaso no lo entiendes?-grito Theo tomando de una mesita un jarrón y estrellándolo contra la pared

-Theo….-comenzó Hermione un susurro – no me refería a eso-comentó captando la atención del chico – a veces simplemente –continuó la chica poniéndose de pie y saliendo de la tina – deseo descansar de una buena vez por todas, deseo no vivir en una mentira y poder reírme ,gritar y palotear .Tal vez es el momento de que la naturaleza haga su trabajo y me vaya de este mundo, después de todo ¿qué clase de vida puedo vivir ¿, ¿acaso me puedo casar? , ¿Acaso puedo tener hijos? , ¿Acaso puedo ir por las calles gritando quién soy en realidad?- cuestionó Hermione poniéndose la bata.

-Claro que puedes, la poción multijugos te….

-La poción se acabara, los restos de la verdadera Elizabeth se terminaran… tu y yo lo sabemos Theo-dijo Hermione sin más ignorando su desnudes

-Lo se…-contesto Theo –pero te sacare de esto, te lo prometo. Ganaras esos juegos Hermione

-¿Tú crees?-dijo Hermione acercándose y abrazándolo

-Claro, ¿acaso no eres la bruja más inteligente de nuestra generación?-replico Theo tomando su barbilla y besando fugazmente sus labios

-No puedo usar magia –argumento Hermione como si fuera obvio- ni una varita-comentó nostálgicamente

-Pero si un arco y una espada Hermione y eso será más que suficiente-concluyo Theo satisfecho

Hermione le sonrió dulcemente, lo beso suavemente mientras Theo se aferraba a ella empapándose con su cuerpo aun húmedo.

-Sabes esperaba más furia de tu parte- bromeo Hermione apartándose yendo hacia la bata -que rompieras algunos muebles y que me reprocharas venenosamente mi decisión…

-Oh claro que estoy furioso Hermione Granger-contestó Theo mirándola fijamente –y en cuanto a destrozar una habitación…. ¿de dónde crees que vengo?