Saltó del jet y se dispuso a caminar, al final dicho artefacto le llevó hasta un bosque, puesto que el elemento del Shengong wu era la tierra, así que lo más normal era que estuviese en un lugar con mucha vegetación y demás. Caminó en línea recta, desplazando con un simple movimiento de muñeca todo obstáculo que se interponía en su camino, así durante un buen rato, hasta ver lo que buscaba: un colgante en la rama más alta de la copa de un árbol en medio de un claro. Dicho colgante era de una cadena fina, con una piedra ovalada de colores marrones y verdes que se enlazaban y formaban figuras sin ton ni son. Sonrió despreocupado con la vista en el objeto y estiró los dedos de la mano derecha con la palma mirando al suelo queriendo impulsarse con este para llegar al wu, hasta que oyó unas voces.

-¿Seguro que es por aquí? –pregunta una voz femenina con una pequeña nota de molestia y cansancio en ella.

-Tan seguro como que mis escamas son verdes –contesta el otro.

-Parece que alguien se nos ha adelantado chicos –avisa el de figura más alta notando como la persona que se encontraba frente al árbol no se dignaba a mirarlos, metros más adelante se dieron cuenta de quién parecía ser.

-¡Es Jack Spicer! –gritó retador el monje calvo, el otro seguía pasando de ellos.

-Podrías al menos tener la decencia de mirarnos cuando te hablamos ¿no? –Criticó esta vez Raimundo.

-No me jodáis y marcharos por donde habéis venido, será inútil por vuestra parte intentar algo –habló Jason mirándoles sardónicamente, con sonrisa autosuficiente, sin bajar la cabeza.

-¿Habéis oído chicos? ¡Jack piensa que puede ganarnos! Qué iluso –siguió el costarriqueño.

Ante lo oído Jason simplemente bufó para caminar hasta el árbol, rozar con su mano el tronco y sonreír, un árbol joven, de no más de 4 años, era un haya de la Vena y se notaba que aún le quedaba por crecer. Retiró la mano del tronco y miró hacia lo alto para después notar una pequeña vibración, alguien se acercaba.

-Jack… ¿has cambiado de look? –preguntó Kimiko sorprendiéndose por el trabajado torso del otro y el peinado nuevo del chico, la había dejado anonadada.

-Creo que eso salta a la vista ¿no, lumbreras? –respondió mirando a la chica con su pelo negro teñido de verde... prefería guardarse comentarios, claro, para más tarde.

-Ya decía yo que le notaba algo extraño… -dijo Omi con acento perspicaz recibiendo afirmaciones por parte de los chicos y un "Hombres, siempre iguales, no cambiarán" por parte de la fémina del grupo.

Por fin apareció el que faltaba, el hombre medio dragón e inmortal, Jason sonrió con lascivia mirando de arriba abajo el cuerpo del hombre y lamentándose de no poder hacer mucho en ese momento.

-Vaya, veo que solo faltaba yo –comenta el recién llegado a modo broma, muy inusual en él.

-Exacto, te extrañábamos Chasy –sigue el juego del otro mientras salta a la rama más próxima pero no por ello baja del árbol -¿os molesta si me adelanto? Me aburre el quedarme quieto sin hacer nada.

-Tranquilo chicos, de este me encargo yo esta vez. ¡Tierra! –llamó el cowboy preparándose para la batalla.

Empezaron a subir los dos jóvenes y Chase por el árbol para llegar hasta la copa a la vez y poner la mano en el wu, se miraron retadores y por fin se desafiaron a un duelo Xiaolin, esta vez decidiendo Spicer.

-El reto irá de cruzar de lado a lado el bosque, el primero que coja el colgante gana.

-A todo esto… antes de empezar ¿cómo se llama el Shengong wu? Hemos salido con prisas y no nos paramos a saberlo.

-Es el colgante de Mertryd, concede un aumento de los poderes terrestres ¿te basta con eso monje?-habló con desprecio Jason

-Emm… sí, creo que me basta, gracias.

-Pues entonces empecemos –intervino el tercero.

De pronto un círculo perfecto se alzó del suelo, éste abarcaba todo el bosque que de tamaño normal creció hasta alcanzar un tamaño desmesurado con árboles de 80 metros, de aspecto oscuro y tenebroso, con algunos ruidos de alimañas en él. Clay tragó saliva sonoramente, Chase sonrió como si nada pasase y Jason empezó a caminar hacia el lugar con tranquilidad pasmosa. Una vez entraron en el bosque empezaron las dificultades, hoyos en el suelo, troncos que caían por doquier, plantas carnívoras enormes dispuestas a merendárselos, e incluso una piedra enorme redonda que iban en su contra junto con animales hambrientos corriendo tras ellos.

Clay las esquivaba con dificultad, aunque ese fuese su elemento, nunca imaginó encontrarse con algo así. Las cosas se le ponían muy chungas, teniendo que saltar de árbol en árbol para esquivar las trampas, entre las ramas secas podía ver a sus compañeros tranquilamente sentados en un árbol como espectadores y a sus rivales con más suerte que él. Chase no tuvo que transformarse pero aún así se le hacía algo difícil pasar la prueba, pero claro, no mucho, lo que sí que le sorprendió fue la forma en la que avanzaba el pelirrojo, de forma tranquila a paso lento y sin complicaciones, si venía a él cualquier trampa ésta nunca le rozaba o simplemente fijaba otro objetivo y ello lo extrañaba sumándole a todo esto que parecía que se había hecho el otro un esguince en la muñeca izquierda puesto que no paraba de darle vueltas, ahí había gato encerrado, además de que conociendo al de piel blanca como él lo conocía de un día a otro no cambiaba su look ni aunque le pagasen, era muy devoto a su físico además de que la vez que le vio en su guarida sin ropa y con una toalla cubriéndole no tenía ese cuerpo, el cambio le agradaba pero aún así le resultaba extraño teniendo en cuenta sobre todo que el pelo no crece de un día para otro y un torso visiblemente trabajado como ese menos. Jason iba fenomenalmente bien, sin problemas, desviando y parando las trampas contra él y a veces desintegrándolas antes de que le llegasen, iba el más adelantado y tranquilo, había sido una buena decisión usar su propio elemento contra el monje.

Estaban ya a unos pocos metros de la salida por lo que los tres empezaron a subir el ritmo, cuando casi alcanzaron la meta una pared de enredaderas llenas de espinos y flores, de 3 metros de largo y dos de ancho se alzó sobre ellos. Hubo diferentes reacciones, descontento por parte del inmortal, una cara de "¿Y para esto me parto el lomo?" por parte de Clay y tranquilidad por parte de Spicer. Mientras los dos primeros se quedaron parados pensando cómo hacer para llegar al otro lado, el pelirrojo mordió su dedo hasta hacerlo sangrar, se acercó a una de las flores y puso una gota de sangre en el estigma de ésta, dejando que bajase hasta el estilo, una vez hecho traspasó sin problemas la columna de forma parecida a como lo haría un fantasma, sin dañarse y sin romper la pared. Clay lo miró con los ojos abiertos como platos e intentó traspasar la planta de igual modo, consiguiendo solo dañarse en el intento y por su parte Chase especulaba mentalmente sobre el albino.

A dos metros de distancia del Shengong wu Jason paró dándose la vuelta y alzó la mano hacia la pared de enredaderas haciendo las espinas más pequeñas pero igual de dolorosas y mandándolas contra los otros dos que se quedaron atrás sin remedio alguno envolviéndolos con estas y alzándolos por encima del suelo. El otro yo de Jack sonrió socarronamente.

-Bueno, está claro de quien es la victoria ¿no?

Con esto dicho apretó aún más las enredaderas en el cuerpo del monje, intentando éste zafarse del agarre, dañándose aún más con las espinas, todo esto hecho como venganza por el comentario de su compañero, llevado a cabo simplemente crispando los dedos. Con la misma mano hizo un pequeño movimiento de muñeca y unas esporas salieron de las flores de Clay, eran paralizantes. A Chase, para no estropear su cuerpo otorgado por los Dioses simplemente le apretó un poco el agarre no haciéndole mucho daño, a su juicio, dejar una marca en un cuerpo como ese era un pecado, pero claro el no podía irse de rositas a fin de cuentas un enemigo es un enemigo.

Después de esto simplemente agarró el collar y sonrió, el bosque volvió a la normalidad y a su lugar correspondiente mas las enredaderas aún no desaparecían, ahora estaban bajo el control de Jason. Los monjes, asombrados por el poder de éste y preocupados por su amigo, corrieron a intentar socorrer a su compañero corriendo al final la misma suerte que él: ser apresados por las plantas. Jason se colocó el colgante y empezó a sentir un hormigueo recorriéndole el cuerpo, era una sensación maravillosa, se sentía lleno de energías. Dirigió su mano hacia un árbol muerto para con un chasquido revivirlo, al segundo chasquido lo destruyó y al tercero lo volvió a dejar como en el primer cambio. Tenía ganas de gritar de emoción, sentir el poder recorrer sus venas era una sensación que siempre le había gustado.

-¡Maldita sea, Jack, suéltame! –Ordenó Clay.

-Como gustes –y con una macabra sonrisa le lanzó lejos controlando con las plantas que hacía crecer instantáneamente la velocidad y la dirección de la caída, haciendo que terminara golpeándose la espalda contra un árbol 20 metros más atrás.

-¡Clay! –Gritaron los monjes impotentes.

-Y bien, pequeño Raimundo ¿cuál fue el resultado entonces? –comentó sarcástico agarrándole la barbilla y acercándola hacia su cara.

-Maldito…

-¿Quién eres? –preguntó con seriedad Chase al pelirrojo.

-¿A qué te refieres, Chase? –contestó soltando al costarriqueño y alejándose de sus víctimas que sufrían al intentar zafarse de sus agarres, los cuales a cada movimiento brusco se tensaban aún más.

-Tú no eres Spicer, ¿crees que no me he dado cuenta? Ese imbécil no tiene casi nada de poder, es más, estoy seguro de que nunca podría haber ganado este combate con tanta facilidad.

-¡Premio gordo para el guaperas de la fila uno! Podría decirse que soy y a la vez no Jack, pero claro, toda información tiene un precio ¿cierto?

-Si tú no eres Jack, entonces ¿Dónde está? –preguntó con evidente preocupación Omi.

-¿Has oído bien lo que dije enano?

Jason, aburrido de tanta palabrería, simplemente se dedicó a tratar a Raimundo de igual forma que Clay. Necesitaba divertirse.

-Repetiré la pregunta, ¿Quién eres? –volvió a formular, sin dejar el toque de seriedad en la voz, Chase.

-Jason Spicer, mucho gusto. Ahora por favor, cállate, quiero disfrutar de mi victoria.

Finalmente lanzó por los aires a los monjes y no fiándose del inmortal a éste también. Los jóvenes, menos el monje de tierra y de aire se pusieron de pie y el medio dragón finalmente optó por no transformarse en esa pelea, los tres se lanzaron contra Jason. La pelea fue algo corta pero intensa, las patadas y los bloqueos volaban de un lado hacia otro, las técnicas más de lo mismo. Kimiko le lanzó una patada giratoria a Jason para que éste terminase por pararla con la rodilla y la golpease con las extremidades superiores, sin compasión. Omi se lanzó en ayuda de su compañera, recibiendo por parte del albino una patada en plena cabeza dejándolo K.O. Poco después Kimiko estaba tumbada junto a Omi, inconsciente. Llegó el turno de Chase. Jason corrió hacia él atacándolo con un puñetazo que fue esquivado por el otro para seguidamente parar la pierna del chico de ojos carmesí que se dirigía directamente a su cabeza. Se aferró rudamente a la pierna y empezó a darle vueltas para seguidamente lanzarlo al aire, en este, Jason se recuperó del pequeño mareo dado por las vueltas y se enderezó haciendo crecer las ramas del haya de forma desmesurada consiguiendo estar de pie sobre estas. Chase fue a su encuentro y siguieron su lucha entre las ramas, poco a poco Jason las hacía cada vez más largas y el inmortal, ocupado en la lucha, no se daba cuenta. Las patadas, técnicas y puñetazos variaban, siendo a veces bloqueados por uno y frustrados por otro. Cuando bajaron del árbol, ya no estaban en el claro sino en el lugar donde Jack había aparcado.

-¿Qué demonios…? –preguntó Chase confundido.

-¡No te despistes, tu contrincante aún está consciente! –Advirtió dándole una patada en la cabeza que le hizo retroceder –Seguro que tú tienes que saber la leyenda de los pelirrojos con ojos carmesí, no por nada has vivido tantos años ¿no, viejo?

-Claro que la conozco, mas nunca la creí posible en Spicer, es un chico patético y estúpido insólitamente, por no decir ridículo, maleducado, patán, imbécil y creído. Simplemente pensé que sería una coincidencia o lo heredaría de algún antepasado.

-Pues permíteme decirte que te has equivocado, y la prueba de ello soy yo. Jack y yo somos uno en dos, él es todo lo opuesto a mí y yo todo lo opuesto a él, nos complementamos, la mitad humana y la mitad mágica, una más fuerte que la otra pero a fin de cuentas seguimos siendo la misma persona… sólo que dividida en dos partes. Adivina cuál me corresponde a mí.

-Es imposible, si eso fuese cierto entonces habría mostrado atisbos de poder en su personalidad –comentó preparándose por si la pelea continuaba mas el otro no daba signos de querer seguir combatiendo.

-¿Que tenga que ver con el mundo mágico no es un signo? Además no te esfuerces en encontrar poder en él, me lo quedé yo.

-Lo que ocurre aquí es que simplemente eres un farsante ¿me equivoco? –habló sin terminar de creerse la historia que le sonaba a cuento chino.

-Si fuese mentira ¿podría hacer esto?

De pronto media cara de Jason empezó a transformarse, decreciendo el pelo y quedándose en punta con el ojo rojo completamente la pupila más brillante que lo que debería ser blanco, restos de lágrimas en la mejilla teñidas de color negro por la pintura y con algunas lagrimas próximas a salir en el ojo, haciéndole borrosa la vista, la mitad de la boca perteneciente a esa faceta tenía una mueca triste. La otra mitad, perteneciente a Jason, poseía una sonrisa sarcástica, la mitad mágica comenzó a hablar y la otra seguía inamovible.

-Hey, Jack ¿estás mejor?

-No mucho.

-El hombre que está frente a nosotros no cree que soy parte del verdadero Jack Spicer ni que eres medio demonio. ¿Qué tal si le das una prueba que solo tú sepas?

-Suelo humillarme continuamente frente a Chase Young para que me acepte, no solo por su genialidad y por querer poder sino porque también, por primera, vez me gustaría sentirme parte de algo –recitó la parte deprimida soltando un suspiro melancólico al final –además de que le admiro desde que tengo memoria, él era como… mi héroe infantil. Un ejemplo de mi humillación fue cuando me presenté en su guarida cubriéndome con una toalla el cuerpo, un gorrito de ducha y el agua fría chorreando por mi cuerpo.

-Dile que salga. Y entra a tu prisión corpórea, semi-demonio –ordena el otro.

-Jack, ¿quieres salir?

-No…-dijo cortamente con angustia.

-De acuerdo, vuelve dentro –al segundo la cara de Jason volvió a ser igual que antes –no sabes lo molesto que es eso, te deja la cara entumecida.

Chase exigió saber todo lo que pasaba y Jason simplemente caminaba hacia él, por un momento el joven oyó la voz de su contraparte en su mente.

-Jason, ¿quién era?

-Era Chase.

-Am… Entiendo… -se oyó con voz aún más lastimosa el otro.

-Tranquilo, yo me encargo.

- De acuerdo, gracias.

Jason una vez plantado frente a Chase simplemente se dedicó a hablar.

-Verás Chase, yo no soy de los que empiezan a soltar información por esta linda boquita, todo tiene un precio y el motivo de mi existencia es un precio muy alto. Ni creas que te lo voy a conceder por las buenas y encima gratis –poco a poco sin que el otro se diese cuenta, apareció de nuevo una enredadera rodeando los pies del inmortal sin tocarlos –si quieres saber pagas, si no a la mierda, esa es la oferta. En fin, yo me voy.

Con un chasquido un rosal apareció del suelo concediéndole al chico de pelo y de ojos de fuego una de sus rojas rosas que únicamente podía soñar con ser poseedora del color tan vivo que portaba el chico que la controlaba. Empezó a caminar dirigiéndose a su jet 300 y Chase, queriendo la información a cualquier coste estuvo dispuesto a perseguirlo hasta que sintió como las enredaderas se volvían a cernir sobre él. Miró con furia las plantas que le sostenían y al jet despegando. Finalmente no pudo hacer nada.

Él quería respuestas a sus preguntas y las conseguiría, fuese como fuese.

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Comentarios:

Bueno… hacía mucho que no dejaba uno de estos… a ver que puedo decir. Este fanfic se me ocurrió un día hablando con Izumi-chan por el msn, la verdad es que la imaginación da y para mucho ¿eh? XD. Contestando a la pregunta de AndreaZthator aún está por verse si se vuelven uno o no eso se verá en el final ) ya verás, te sorprenderás. Siento haberle "quitado" la idea a Blueangel242 la idea, nunca fue mi intención xDD pero como no vi ningún fic de estos en Fanfiction pues pensé "¿y por qué no hacerlo yo?" y aquí está xD. Espero que halláis disfrutado del capítulo hice lo mejor que pude la pelea y la he revisado 3 veces… Por cierto, solo dejaré estos comentarios si hacen alguna pregunta. ¡Cuídense!