Disclaimer: Hetalia no es mio, tampoco sus personajes, aunque hacen un excelente fanservice.
Advertencias: yaoi, pov, diferentes parejas, yuri, shonen-ai y mucha diversion :)
Notas: alquien que lo lea por favor, solo, tan solo un review me hara feliz!

RochiiR.C.R: OnO Gales fué el conquistador de Argentina, no? claro x3 porque no? gracias por leer.

Morthe: Casi muero al leer tu comentario *-* jojojo claro que los puedo poner :3 pero como ya llevo un orden de los capitulos tendria que esperar al menos unos dos mas D: Awww gracias por tu mensaje me hizo el mes entero porque creí que nadie leeria esta historia w waawawaw te quero y gracias por leer.

Pony96: bueno, bueno, aqui lo dejo entonces; gracias por leer.

ña.-


-¡Welcome Anthony¡- como siempre tu y tu sonrisa boba.

-¿Qué hay Alfredo?- me encantan los pucheros que haces cuando te llamo asi, aunque con Lovino aquí presente, no se supone que debiera importarme un detalle asi.

-Tengo hambre.- y el aludido hace notar su presencia con una orden, bien, no es nada que no se pueda arreglar.

-Vamos por un bocadillo, la cocina no debe de estar lejos.- tomo su mano, lo dirijo conmigo y entramos juntos al salón, al parecer llegamos algo temprano, pero no importa; eso nos dará tiempo de degustar lo que sea que hayan preparado; a pesar de que sea comida americana.

Mas desesperado que aquel italiano me apuro por encontrar la cocina, situada casi hasta al fondo del corredor interno. A un lado de la sala cinematográfica. Alfred si que se lució; pues no seria una hallowenada sin haber películas de terror que presumir; quizá mas tarde me anime a entrar con mi Italiano, ¡Es cierto, su almuerzo! Regreso a la cocina para encontrarme a ciertas chicas platicando. Coloco algunos aperitivos en una bandeja y regreso lo mas rápido que puedo; para mi sorpresa, el hermano de mi novio, y su fornida pareja están nuestra misma mesa, vaya, me ausento unos minutos y el salón se empieza a poblar.

Saludos formales, preguntas estándares, miradas de desconfianza (entre el alemán y yo) nada que una reunión normal no pudiese soportar, y es que no tengo mucho que hacer, Lovino platica de ciento y un cosas con Feliciano ¿Y yo? Bueno, tanto el rubio como yo nos ahogamos en aburrimiento.

A lo lejos, distingo una figura bastante pelicular ¡Pero si es mi ex-colonia! Y, mi boleto de escape de esta tediosa mesa. Apenas adivino un ¨ya vuelvo¨ para discurrirme hasta un grupo de personas; entre ellas, Alejandro, una versión mexicana del jinete sin cabeza; claro que, con la cabeza puesta.

Está con los nórdicos. Bufo en un instante y sonrio para llamar la atención de todos -¡Alejandro! te quiero mostrar algo…- lo tomo por los hombros y lo alejo de esas personas; lo dirijo a nuestra mesa sin saber exactamente que es lo que quiero mostrarle. ¡Cierto! Tiene que saber que Lovino es mi novio, y que mejor forma de decirle que teniéndolos frente a frente.

-Tienes que conocer a alguien, bueno, creo que ya lo conoces pero, tienes que saber algo de él.- que extraño, parece algo perdido, se muy bien que no quería venir; el odia al anfitrión ¿Qué le haría cambiar de opinión?

-¿Asi que decidiste venir?- quizá logre sacarle algo de información.

-No, sigo en mi casa.- noté su tono aburrido, quizá solo estaba buscando a alguien.

-Ya enserio.- lo bueno es que mi ¨alguien¨ esta justo en esta mesa. Al llegar capto la atención de todos, he de suponer que ya lo conocen.

-Vine porque quería estar contigo, Antonio.- se gira a verme sonriendo, y baja la mirada a los tres sedentarios. –Oh, chicos, no los había notado.- vaya, al menos trata de verse amable, eso es bueno; añade puntos para agradarle a Lovino.

-Bueno, estoy esperando a alguien asi que…-

-¿Ya te vas?- ¡Aun ni te he dicho nada sobre mi relación!

-Si, lo siento; quizá nos encontremos en un rato.- le sonríe (si no me equivoco, con malicia) a mi Italiano y se pierde entre la pista de baile, donde la mayoría de invitados se centra a brin cotear al ritmo de la música.

Alemania e Italia norte se despiden y se suman al montón de la pista. No se como le hizo Feliciano para convencer a Ludwig, pero eso es algo que no debe importarme. Lo único que quiero, es pasar tiempo con mi amado…

-¿Qué haces?- el muy ingrato estaba en el limbo del pasillo interno y el salón principal.

-¿No puedo ir al baño o que? ¿Por qué no regresas con tu mexicanito ese?- aww, sonrojado, celoso y desesperado; tal vez es extraño, pero asi me enamore de él. Lo alcanzo para darle un ligero beso en los labios que lo deja titubeando.

-Lovi-Love, sabes que eres el único ¿verdad?- vuelvo a besar esos labios encorvados de pena y esta vez, soy correspondido. –Vale, podéis ir al baño.- lo despido de mejor humor, no quisiese que le vieran de esa forma y me inculparan por sus celos.

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Esperando afuera del baño, escucho gritos de la cocina; bastantes agudos, deben ser las chicas. Como la cocinilla no esta tan retirada, abuso de mi curiosidad para asomarme y encontrar a las mismas chicas en un juego de botella; y una escena no tan cómoda. Belarús y Liechtenstein compartiendo saliva en un húmedo beso. La ultima, había dejado de ser una niña hace un tiempo, nadie dice que esta mal; a excepción de su hermano, me sorprende que no haya entrado; quizá aun no se entera, por suerte de ambas que la unión de había roto momentos antes.

Oh-oh, he perdido demasiado tiempo espectando esto, será mejor que me vaya.

A suerte mía, Lovino se encontraba afuera, y sonrió al verme ahí.

-Escuche que había un cine o algo asi por aquí, ¿quieres que vayamos, chico tomatozo?- su propuesta me agrada, bajo un ¨si¨ le extiendo la mano, una vez la toma transcurrimos el pasillo; no pude evitar un remordimiento al ver a la pequeña hermana de Suiza salir lloriqueando de la cocina, en dirección al baño según me parece. Nadie mas le sigue, debe ser personal.

O seguramente su hermano la encontró y la reprendió; cualquiera de los dos es posible.

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Aquí estamos, ¨el espectacular ataque de zombis judíos nazis¨ como estelar y la sala algo vacía; una enamorada pareja que no logro distinguir, dos chicos mas abajo, que paceren realmente atormentados. En verdad, ¿A quien se le ocurre ver una película habiendo una fiesta afuera? Retiro lo dicho sobre la utilidad de una sala de cinematográfica en una hallowenada.

Salimos de ahí decepcionados, pero quizá haya algo bueno en ese tal concurso, y según yo, no tarda en comenzar. Cruzamos el umbral despacio, América corre de un lado a otro con cables y micrófonos; seguramente para el espectáculo que no tardaría mucho. El piso está algo húmedo, seguramente se tropezará al no tener cuidado.

Tomamos asiento en la antigua mesa de almuerzo en la que estábamos, Lovino parece feliz y eso es todo lo que yo necesito; se demoran mas en empezar debido a un accidente o algo asi (no escuche muy bien, debo suponer que fueron rumores) y finalmente comienza el concurso.

Echo un vistazo a mi alrededor, Canadá acaba de entrar y no parece muy contento, con el esta Argentina; y su rostro que se lee en preocupación; ambos están en las gradas de la entrada, lejos del espectáculo; pero no por eso dejan de verlo.

Algunos disfraces son realmente buenos, otros… digamos que no tanto. El escenario apenas esta poblado, algunos están demasiado ebrios para contestar el único requisito que piden ¨porque decidiste vestirte asi.¨ mientras que los demás arrojan bromas o hacen alguna actuación verdaderamente representando a su personaje.

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Fue cómico, en especial porque los ganadores fueron Ludwing y Feliciano, con su traje en conjunto de lobo y caperuza (¿Qué tiene que ver con un disfraz aterrador? Sabría un omnisciente.)

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Una… seis… ¿Cuál es la diferencia? No llevo la cuenta de cuantas copas he bebido pero, comienzo a creer que perderé totalmente la cordura en cualquier momento; de igual forma, mi antojable novio no esta mejor… Antojable, empieza con Anto; yo soy Antonio. ¿Será un mensaje subliminal que indique que debe haber un hermoso final en esta noche? Tal vez, aunque puede que también me haya pasado con el licor. Ambas alternativas terminan en la cama con Lovi-love.

Sin que el susodicho se lo espere, lo levanto tipo estilo princesa y con toda la dificultad del mundo (Y apunto de caer de los escalones mas de 5 veces) logro trasladarlo hasta mi cuarto, presumiendo de un cartón con la advertencia ¨no molestar.¨

Literalmente, no quisiera que nos molestaran, mi pareja esta dormida y yo regresando en el baño, lo siento si es algo asqueroso de confesar, pero es cierto; las señales me mintieron, no creo que haya acción esta noche; sin reparar mucho en cambiarme el disfraz me estrello contra el colchón y pierdo la conciencia.

Dejaremos a suerte lo que venga el día de mañana.


¿Alquien me arroja zapatazos, martillos voladores, lodo? :(