AZUL PROFUNDO

CAPÍTULO III

TAIKI POV

"Sólo es una cita"

Se repetía a sí mismo por enésima ocasión desde que saliera del departamento.

"No es que vayamos a intentar la fusión fría, ni nada parecido. Aunque, con su intelecto y el mío, tal vez no debería descartar la posibilidad."

El joven estaba nervioso, y eso le molestaba en demasía, pues eran escasas las situaciones que lo alteraban en ésa forma.

"Fue la decisión apropiada"

Desde que él y sus hermanos llegaran a la ciudad, debido a "Three Lights", había conocido más chicas de las que podía recordar. Y todas habían sido una sucesión de intrascendentes rostros sin nombre.
Hasta que la encontró a ella.

Entonces, el azul de sus ojos inundó su mundo, y nada volvió a ser igual.

"Hice la elección correcta"

Sin importar el sinfín de bromas que hicieran sus hermanos respecto al obsequio que había elegido, él sabía que ella apreciaría más que nadie el detalle, que la alianza de su lógica e instinto no lo defraudarían, Pensaba, mientras a su mente acudía la imagen del libro de poesía que dejara en el asiento trasero del coche. Entre sus páginas había colocado una rosa seca como separador, señalando un poema en especial, para ella.

"No hay marcha atrás. A partir de hoy, todo cambiará"

Finalmente, unos cuantos pasos lo separaban de su puerta.
Con seguridad, se plantó frente al umbral, y tocó el timbre.
Su aplomo se mantuvo durante los instantes que tardó ella en abrir.
Pues en cuanto se vio reflejado en sus ojos, y le sonrió, el mundo se cimbró a su alrededor, y lo único de lo que estuvo seguro, era que deseaba ser el motivo tras cada una de sus sonrisas.

- ¿Nos vamos?

Preguntó Amy, dulce y encantadora, sin saber todo lo que provocaba en su interior con tan sólo una mirada.

"A donde quieras, mientras sea juntos"

Se sorprendió a sí mismo conteniendo ésas palabras, deseando poder decirlas en voz alta.

- Eres hermosa.

"Eres", no "Luces", pues su belleza no dependía de vestidos elegantes y maquillaje. Iba mucho más allá.

Era tan natural y fresca como una rosa al abrir sus pétalos.

"Soy afortunado"

Reconoció, mientras la tomaba del brazo.

Y se sintió feliz, por primera vez en mucho tiempo.

"¿Podrá ser esto amor?"

Se cuestionó.

Mas, justo ahora, la respuesta no importaba.

Sólo ellos dos, y la historia que hoy comenzaban, juntos.


¡Saludos!
Gracias por leer.

Anny, my dear, abrazos por montones.