TODOS LOS PERSONAJES DE INUYASHA NO ME PERTENECEN SINO QUE SON PROPIEDAD DE RUMIKO TAKAHASHI
Summary: ella se enamoró de verdad y él solo se aprovechó de su amor ahora ella era para él es algo prohibido. Simplemente prohibida, pero aun así la amaría hasta su último suspiro.
Hola! Cómo están? Espero que bien, antes que nada quería dar las gracias a todas las lectoras que se molestaron en dar un vistazo a esta historia llena de emociones, realmente estoy agradecida por sus reviews, créanme disfruté de cada uno de ellos, ahora sin más que anunciar llegamos al final de esta fascinante historia, sí, esta es la última entrega de este fic, y espero que sea de su agrado como lo fue para mí al momento de escribirla, una vez más lamento si hay algún error de redacción u ortografía (me adelanto a disculparme si es que lo hay XD, aunque esta vez al releerlo no encontré uno pero por si las moscas... jajaja) que se preste para la confusión, y ahora sí sin más que decirles las dejo con el último episodio de esta historia. Disfrútenlo!
Aclaraciones al final del capítulo ^^
NUESTRA DÍFICIL DECISIÓN
Capítulo final: Te sigo y seguiré amando hasta mi último suspiro
Después del juicio, lo habían sentenciado a un año y tres meses en prisión, una pena corta gracias a su abogado que había alegado que aquel trágico día él no se encontraba anímicamente estable.
Ahora, se encontraba en su celda recostado leyendo un periódico, compartiendo el lugar con un pervertido sexual, Jakotsu, un joven que lo había mirado con otras intenciones cuando ingreso, invitándolo a hacer algo que había aprendido de sus seis hermanos que abusaron de él de chico, algo que obviamente rechazó asqueado, pues ni loco pensaba estar con esa cosa, por lo que siempre dormía con ojo cerrado y otro abierto, pues no confiaba en su compañero de celda.
Escuchó el golpeteo del barrote contra las rejas sacándolo de su lectura-Taisho, tienes visitas.
Inmediatamente se levantó ignorando los comentarios de Jakotsu y salió de la celda detrás del guardia que lo escoltaba. Pensó dubitativo, su madre ya lo había visitado en la semana comentándole las nuevas novedades ¿por qué vendría ahora? Se tensó al pensar en algo malo, pero enseguida negó mentalmente. Resopló calmándose un poco y continuar caminando hasta llegar a un salón que se encontraba dividido por una pared con varias ventanas individuales.
El guardia quitó las esposas de sus manos y le indicó que tomara asiento frente a una de las ventanillas, mientras él se quedaba cerca de la puerta para monitorear el lugar desde ahí. El ojidorado obedeció y sus ojos se abrieron como platos al ver a la mujer que estaba frente a él.
-Kagome...-habló apenas audible, sorprendido.
-¿Cómo has estado, Inuyasha?-preguntó observándolo un poco desalineado y con ojeras bastante marcadas debajo de sus ojos. Estaba preocupada por él.
-Bien...pe-pero tú...¿Qué haces aquí?¿y Shinobu?¿está bien?¿sucedió algo malo?-atropelló sus palabras asustado.
-Vine a verte...-comentó calmada-Shinobu está bien aunque no quiere saber nada de ti-musitó con un deje de tristeza, después de todo él era su padre-ya sabes, después del accidente y que tu fueras el "culpable", lo destrozó-suspiró desanimada-ahora está con mi madre-cambio de tema para mejorar el ambiente que se formó sobre el pelinegro-sabes, ella estaba pensando que es tiempo para Shinobu que conozca a tu familia-finalizó esperando una respuesta.
Se sintió feliz al escuchar aquello de Kagome para luego deprimirse cuando le contó la situación referente a su hijo, no esperaba eso pues el poco tiempo que había compartido con él, había hecho aflorar la paternidad en su interior. Amaba a su hijo y lo que menos quería era su odio. Suspiró pesadamente, dirigiendo su vista a la azabache cuando le habló sobre conocer a su familia-por mi está bien, mi madre ya quería conocerlo-comentó triste.
La tristeza del ojidorado no pasó desapercibida por Kagome, que buscó otro tema para conversar esperando disminuir la angustia del susodicho-en la empresa tu puesto nadie lo ocupa...el jefe dice que eres excelente en tu trabajo-le regalo una sonrisa y continuó-y dice que va a esperar a que salgas hasta entonces te está acumulando trabajo y...-al no obtener respuesta suspiró algo cansada y agregó con un toque de esperanza-dale de tiempo...-resopló-créeme que cuando salgas podrás arreglar las cosas con Shinobu, así que anímate-haciendo que se dibujara una sonrisa triste en los labios del ojidorado fijando su mirada en ella provocándole un sonrojo y ladeara el rostro-será mejor que me vaya-apuro en decir-tengo cosas que hacer,¿si hay algo que pueda hacer por ti antes de irme?-preguntó mientras se levantaba de su lugar.
Inuyasha la miró enternecido-bueno...-cambió su tono de voz-¿no me vendría mal una visita sanitaria?-sonrió socarronamente poniendo roja a la mujer, riendo amargamente-solo bromeaba-levantándose también.
Kagome lo miró furibunda-imbécil-espetó y exhaló yéndose del lugar.
-Nos vemos Kagome, cuídate-susurró viéndola marcharse mientras él volvía a su celda.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Vio el auto fuera del establecimiento y apresurándose para llegar junto a su hermano, quien lo recibió con un apretón de manos para ambos subir al vehículo y marchar rumbo a casa de sus padres. El silencio se hizo incómodo, en todo el camino no dijeron palabra alguna hasta llegar al recinto donde su madre lo recibió con un abrazo.
Subió a su antiguo cuarto para recostarse y descansar un poco. Tenía mucho que pensar a partir de ahora, bostezo quedándose profundamente dormido, horas después oyó unos suaves golpes en su puerta y dio el permiso dando la espalda a quien entraba. Sintió como su cama se hundía por el nuevo peso y volteo, observando a su madre, la cual lo incitó a echarse en su regazo, como cuando era un niño y así lo hizo.
Una vez se recostó, su madre empezó a acariciar sus cabellos, en un silencio placentero-mi nieto es tu viva imagen, hijo-habló finalmente. Algo que hizo que abriera los ojos sacándolo de su ensoñación.
-madre...-musitó triste sin poder continuar, tenía muchas emociones que trataban de salir prefiriendo callar.
Su madre pareció comprenderlo y dijo-a veces el destino es muy cruel...-peinando su cabellera-no digo que tus acciones hayan estado bien, sino que reparar el daño es...-pero fue interrumpida por dos hombres que entraban en el cuarto.
-necesitamos hablar-dijo colérico su hijo mayor.
La fémina estaba por retirarse pero Inuyasha la detuvo-no, quiero que te quedes, quiero que también sepas de qué hablaremos-sentenció sentándose en su cama.
-como quieras-escupió Sesshomaru suspirando pesadamente y masajeándose las sienes, buscando mantener la calma-nuestros padres siempre nos dieron una buena educación-comenzó e hizo una breve pausa-y tú...-apuntándolo con el dedo-lo único que haces es traer problemas!-vociferó iracundo.
-tranquilízate Sesshomaru-habló su padre-apenas Inuyasha salió hoy, si queremos solucionar las cosas lo mejor será...-pero fue interrumpido.
-¿Qué me tranquilice?-respondió irónico-padre, no lo defiendas-mirándolo incrédulo-sabes muy bien que este imbécil, no ha hecho más que estragos en su vida!-gritó enojado-no solo asesino a un hombre, sino que después de eso nos enteramos que tiene hijo, aun así ¿no quieres que me enoje?-respondió sarcástico-debiste pudrirte en la cárcel-escupió venenosamente.
-¡Sesshomaru!-advirtió su padre-no digas esas cosas-reprochándolo, cosa que el mayor volteara dándole la espalda, cruzándose de brazos, observó a su hijo menor ahora serio-Inuyasha...te desconozco-sonando decepcionado-tu madre y yo, jamás hicimos algo que para que fueras...de esta manera...-fijó su vista en él, no encontraba palabras para confrontar a su hijo y ¿cómo hacerlo? si era su sangre.
-Querido, creo que será mejor dejar esto para mañana-sugirió Izayoi captando la atención de los tres hombres, a lo cual su marido asintió en acuerdo y de alguna manera agradecido.
Sesshomaru siseó con veneno-te mereces todo lo que te está pasando y más, Inuyasha-tomando el pomo de la puerta dispuesto a irse de ahí, no quería ver a su hermano.
Su padre iba a protestar, pero fue Inuyasha quien habló-tienes razón,-contestó consternado-porque no lo solo alejé a la mujer de mi vida, sino que tuve un hijo con ella del cual ignoraba su existencia y no me enteré sino hasta que supe que estaba casada-respiró pesadamente y continuó-y después cuando logré un acercamiento con mi hijo y planeara un encuentro con ustedes tuve el error de cometer aquel accidente donde moría él...-las lágrimas se agolparon en sus ojos saliendo una accidentalmente-él...que era un pilar en ellos, llevaba la vida que era mía-suspiró agitado-y yo...solo siendo un estorbo ahí-lágrimas empezaron a correr por sus mejillas haciendo una pausa-no hay un solo día que no desee que las cosas no fueran como las conozco ahora, donde no haya sido un estúpido como lo fui...-cayó de rodillas cubriendo sus ojos para evitar la mirada de su hermano-te envidio, porque tú sí supiste tomar buenas decisiones en tu vida...te casaste y ahora vives feliz con one-sama...-finalizó rompiendo en llanto.
Sesshomaru lo miró, sin decir nada para después irse, era suficiente por hoy. Izayoi por su parte quiso abrazar a su hijo pero fue detenida por su esposo, quien le hizo señas de que saliera para hacerse cargo él, la mujer asintió dejándolos solos. El hombre se acercó a su hijo y le dio unas palmadas en la espalda reconfortándolo un poco, suspiró y tosió llamando su atención-Inuyasha hay dicho que dice que no hay errores solo lecciones-sonrío animando a su hijo-puede que Sesshomaru sea duro pero es su forma de preocuparse por ti...estoy que solucionaras las cosas-sentenció dejando descansar a su hijo, sabía que apenas comenzaba su camino...
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Los meses pasaron y conforme ello, él fue reincorporándose a su vida cotidiana. Del nulo contacto que tenía con su hijo ahora por lo menos lo saludaba y con Kagome era como al principio aunque sentía un poco más de cercanía por parte de ella. Ahora festejaban su no tan reciente salida de prisión en la empresa hasta muy tarde retirándose todos hasta quedar solo él y ella.
-supongo que somos los últimos-se estiró para ir guardando sus cosas en su morral-¿quieres que te lleve?-propuso a mujer.
-no, está bien-rechazó educadamente-traje mi auto además estoy algo apurada dejé a Shinobu solo-respondió para caminar hacia el ascensor, mirando por sobre su hombro al susodicho que no se movía de su lugar, un tanto dudosa cuestionó-¿qué no vienes?
-no-dijo sacando sus cosas nuevamente-tengo mucho trabajo y quiero terminarlo-sonó cortante.
Kagome no se inmutó ante la actitud de Inuyasha y se fue sin dar importancia. Por otro lado Inuyasha estaba dolido, quería permanecer un rato con ella, pero tal vez no era el momento.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Llevaba días sin dormir, y solo salía de la empresa para mudarse de ropa. Era de noche y estaba solo. Bostezo cansado sacudiendo su cabeza para concentrarse. Escuchó un ruido que lo alertó-¿quién anda ahí?-preguntó preparado para atacar y la vio-¿Kagome, que haces aquí?-acercándose a la fémina.
-pues...vine porque había olvidado esto-mostrando su bolsa-¿tú qué haces aquí?-interrogó observando al ojidorado.
-tengo que terminar esto-contestó dando otro bostezó.
-deberías irte a casa, podrías enfermar-sugirió preocupada.
-estoy bien, además ya casi termino-dijo volviendo a trabajar-quien tendría que estar en casa eres tú, Shinobu debe estar esperándote-musitó.
-está en casa de mi madre-respondió rápidamente, para acercarse a él. Nerviosa tocó su hombro llamando su atención, armándose de valor por lo que iba a pedir-¿puedo quedarme un rato? Si no te molesta-vio a Inuyasha asentir y se sentó en una silla mientras lo observaba trabajar.
El silencio se mantuvo hasta que el masculino propuso tomar algo mientras descansaba un rato a lo que ella aceptó.
Dio un sorbo a su bebida y habló sobre algo que daba vueltas en su mente-a veces pienso que esto es una pesadilla y que solo tengo que despertar-hizo una pausa sin darse cuenta que el ojidorado la miraba-no entiendo...-susurró triste-por qué él tuvo que morir-quebrándose por primera vez-porqué la vida es tan injusta conmigo...es mi culpa...-rompió en llanto cubriéndose la cara.
Inuyasha la abrazó tratando de consolarla, sabía a qué se refería, acarició su espalda, se sentía mal pues sabía que él era culpable de su desgracia. Quito sus manos femeninas de su rostro y él lo tomó entre las suyas-Kagome, no tienes la culpa...soy yo quien ocasionó esto-afirmó haciendo que lo mire.
-Inuyasha...-suspiró derramando lágrimas para abrazarse a él y seguir sollozando. El por su parte estrechó el abrazó, quedándose así por un buen tiempo hasta que ella habló entre lágrimas-Inuyasha...por favor,-sonaba desesperada-hazme olvidar...-finalizo en un hilo de voz.
-¿estas segura?-dudó para verla asentir, para besarla apasionadamente mientras la sentaba en la mesa donde antes trabajaba. Siguió besándola, hasta que se separaron por falta de aire, y luego volvió a besarla para seguir por su cuello con suaves y húmedos besos que deposito, lamiendo y chupando ese lugar, Kagome acariciaba su espalda dando uno que otro suspiro. Desabrochó la camisa que traía y subió el brasier dejando al descubierto los pechos de la fémina, siguió bajando hasta quedar a la altura de uno y lo tomó con su boca, absorbiéndolo, chupándolo y lamiéndolo, dando suaves mordiscos, jugueteando con su lengua el pezón de ésta, mientras que el otro era atendido por su otra mano que lo sobaba y daba pellizcos pequeños en el montículo de carne dando descargas a las que Kagome gemía ahogadamente. Una vez que los tuvo satisfechos y sensibles, siguió su recorrido de besos hasta llegar al sexo de la joven, deslizo sus bragas por sus piernas y sacó su pollera aprovechando quitarse la camisa que llevaba puesta. Volvió a la feminidad de Kagome e introdujo dos dedos en un vaivén que hizo que ella se retorciera al sentirlo, acercó su rostro y con su lengua comenzó a juguetear con su clítoris hasta hincharlo de excitación, conforme, bajo y se abrió paso entre sus labios del sexo de Kagome dando arremetidas con su lengua mientras que con su nariz hacia presión al botoncito de carne hinchado. Kagome gemía de placer, excitándolo, sus suspiros eran cargados de lujuria, provocándole varios tirones en su entrepierna, sintiendo dolor y deseo por penetrarla. Continuó con las estocadas mientras bebía los jugos que la pequeña cavidad emanaba, hasta tenerla bastante húmeda. Subió y miró a la joven que tenía los ojos cerrados por el placer, se desabrochó el pantalón y bajo sus boxers mostrando su erecto, largo e hinchado miembro al descubierto, se acomodó entre las piernas de Kagome y acariciando los labios de ésta con movimientos circulares, despacio la fue penetrando, hasta sentir la cabeza de adentro, en seguida los amantes sintieron una descarga ante aquel toque, los gemidos se hicieron pesados y sin poder esperar más se introdujo por completo, provocando espasmos en ambos, empezando a moverse en un vaivén lento.
Inuyasha se abrazó al cuerpo de Kagome y con roncos gemidos luego de un tiempo comenzó a darle embestidas rápidas y salvajes. Los gritos no se hicieron esperar, ambos estaban nublados por el deseo y la pasión reprimida, siguió arremetiéndola con más vigor mientras se apoderaba sus labios. Las embestidas se volvieron más profundas y descontroladas llegando al éxtasis, gemían y suspiraban agitados, hasta que el ojidorado se corrió dentro de ella dejando su esencia derramarse en el interior de la azabache, quien también se corrió.
Inuyasha vio a Kagome contento, había anhelado esto por mucho tiempo y al fin estaba con ella para demostrarle cuanto la amaba. Vio sus cuerpos cansados y sudorosos, incluso recordó los sonidos lascivos producidos por la anterior ejercitación, aun ahora estaban unidos, feliz estaba dispuestos a soltar esas palabras que querían salir de su corazón pero todo, fue quebrantado al ver a la mujer cubrirse la cara con las manos y llorar. Estaba arrepentida por lo sucedido.
-¿qué estoy haciendo?-gimoteó-esta...no soy yo...-lloró-cómo pude...caer tan bajo.
El corazón de Inuyasha se estrujó de dolor al escucharla y salió de ella para que ambos empezaran a vestirse, no quería verla así, él quería amarla con todo su ser no lastimarla...
Esa noche Inuyasha la llevo a casa y se fue una vez que esta quedara dormida, con una decisión que cambiarían las cosas totalmente.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
No entendía en qué estaba fallando, si siguió las instrucciones al pie de la letra. Oyó el timbre de casa y puso una mueca, seguro era él. Fastidiado fue abrir la puerta.
-¿qué quieres?-gruñó.
-se dice buenas tardes-entro abriéndose paso con un ramo de flores-¿cómo ha estado ella?-preguntó pues él había cambiado de empleo después de aquella noche.
-está arriba, durmiendo y hace poco pidió licencia-respondió de mala gana, aun no perdonaba al asesino de su padre. Shinobu, de diez años, volvió a la sala para terminar su tarea.
Inuyasha asintió y siguió al jovencito-¿y tú?-soltó buscando una conversación.
Interrumpida su concentración masculló molesto-diablos, mira lo que me hiciste hacer, tendré que comenzar otra vez!
El hombre no hizo caso al berrinche y prosiguió-¿qué es lo que haces?
-nada-bufó-solo una estúpida maqueta-ironizó.
-déjame intentarlo-pidió con una media sonrisa.
-keh! Has lo que quieras no me importa-dando la espalda.
Observo la pieza y sonrió-ajá he aquí el problema-arreglando la maqueta.
Shinobu miró de reojo y volteo sorprendido al ver su trabajo terminado-¿cómo lo hiciste?
-pues...le faltaba esto-señaló una columna en el medio-¿tienes hambre?-dirigiéndose a la cocina para preparar unos sándwiches. Shinobu no respondió. Al cabo de unos minutos regreso y se acomodó en el sillón dándole un emparedado, Shinobu aceptó y enseguida lo empezó a devorar-dime, ¿por qué tanto empeño en querer hacerlo perfecto?-preguntó dando una mordida al suyo.
El niño al escucharlo, detuvo su masticación y explicó-quiero ser arquitecto como él-Inuyasha asintió, dolido.
Shinobu lo miró dubitativo y preguntó-¿te molesta que quiera ser como él?
Inuyasha sonrió cálidamente-por supuesto que no-mintió.
El muchachito no se inmutó-¿cómo lo hiciste?
-¿qué?
-mi trabajo.
-ah, eso...pues hubo un tiempo que quise ser arquitecto-contestó contento-y en ese entonces me gustaba molestar a Kouga para ver quien creaba mejores diseños-comentó recordando algunas escenas divertido.
Al escuchar el nombre de su padrastro dejó de comer para tomar la manga de su padre-crees que pueda ser un gran arquitecto?-preguntó triste.
Inuyasha abrazo a su retoño-serás el mejor-comentó orgulloso.
-fue mi culpa-con lagrimitas en los ojos-si yo no hubiera corrido ese día...-el llanto se escuchó.
El ojidorado estrechó más su hijo y musitó-nadie sabía lo que iba a pasar, así que deja de culparte, si hay algún culpable ese soy yo, de acuerdo?
El abrazo duro unos minutos para luego separarse.
-será mejor que me retire, solo vine a ver como se encontraban-desordenando el cabello de su pequeño-cuídense, entendido?-dijo dirigiéndose a la puerta.
Shinobu más tranquilo lo detuvo-espera, quédate-pidió-aunque sea hoy.
Inuyasha no pudo negarse y aceptó. Era de noche y Shinobu se había quedado dormido a su lado. Con sumo cuidado lo llevó a su cuarto para recostarlo. Una vez hecho eso, se acostó en el sillón para dormir también, pensando en su hijo, por lo menos en algo iba bien su vida. Se acomodó mejor dejándose llevar por el sueño sin darse cuenta que una mujer lo observaba...
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Lo había llamado, pues, después de muchos años había tomado una decisión y era dejar el luto, sabía que ya era momento de pasar a otra etapa y continuar con su vida además él también lo hubiera querido. Empezó a sacar todas las fotos de su difunto esposo de la repisa y las acomodó en la caja. Su hijo la miró curioso pero feliz.
-¿estas segura mamá?-con una socarrona sonrisa preguntaba un Shinobu de dieciocho años.
-Por supuesto que sí-alegó-creo que es tiempo de continuar, no crees?-guiñándole un ojo.
-a mí me da igual-comentó-papá-refiriéndose a Inuyasha-te esperara el tiempo que tu necesites-concluyó-por cierto estudiaré medicina como el abuelo-cambio de tema para ir a intentar cocinar.
Esa respuesta la dejó boquiabierta, ¿desde cuándo su primogénito era tan apegado a su padre? Aunque no le era extraño puesto que desde aquel encuentro Shinobu pasaba más tiempo con el susodicho, haciendo sus lazos padre-hijo más fuertes.
La puerta se abrió y lo vio acercarse hacia ella dándole un beso en la coronilla-¿lista?-preguntó a lo que ella asintió-entonces ¿A dónde vamos?-abrazándola por la cintura escuchando por parte de su hijo al verlos un "váyanse a un hotel si harán esas cosas".
Kagome tomó su bolso-al cementerio-comentó mientras se dirigían al auto.
-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Los años pasaron, y en estos momentos se encontraba en casa viendo las fotografías de él y su familia. Era feliz, no como él quisiera pero por lo menos dormía en la misma alcoba que Kagome, y es que después de muchos años de invitarla a salir y reconquistarla nuevamente, ahora vivían en pareja, o mejor dicho él era su concubino. Odiaba esa palabra pero era así, incluso odiaba escribirla en su estado civil cada vez que realizaba algún trámite pero ¿qué podía hacer? Esa era la condición que recordaba había aceptado...
"...Estaban los dos en frente de una tumba, y precisamente Kagome había comentado a su difunto esposo que seguiría de en más en adelante.
-sabes-meditó antes de continuar-siempre quise darle hijos a Kouga pero por mas intentase jamás pude hacerlo, incluso sometiéndome a tratamientos de fertilidad, nunca conseguí embarazarme de él-hizo una pausa y continuó-en cambio contigo...logré darte un hijo más-terminó mirando la tumba para pasar a mirarlo a él.
-el destino es curioso, Kagome-acarició su mejilla-nunca se sabe lo que hará-reflexionó, dándole un beso corto.
-supongo tienes razón, vamos a casa aún hay cosas por hacer-dijo caminando a la salida del cementerio.
-Kagome-musitó sin moverse de su lugar-quiero pedirte algo-se sonrojó al decir ello-yo...quisiera...me gustaría que seas mi esposa-soltó atropellando sus palabras.
Kagome se sorprendió pero rechazo en seguida. El pelinegro iba a protestar pero ella hablo antes-Inuyasha el que haya dejado el luto no significa que me casare contigo, ten en cuenta solo te aceptare como pareja no como esposo.
Inuyasha al oír eso solo suspiró para luego caminar junto a ella..."
-¿Qué haces?-preguntó su pareja.
-eh, nada solo miraba las fotos-comentó tomando la foto de hija menor-no puedo creerlo, Haruko tenga ya quince años-habló enternecido-como pasa el tiempo, podría decirse que ayer era una bebe y ahora una adolescente-añorando a su princesita. Su último retoño.
-se ha convertido en toda una señorita-alabó Kagome, en efecto Haruko era la última hija que ellos habían concebido aquella noche agridulce.
Ambos se miraron complacidos y estaban por ir a cocinar juntos en eso un joven entró arrastrando a una chica del brazo, la cual gritaba con lágrimas en los ojos.
-suéltame!-vociferó Haruko deshaciendo el agarre de su hermano.
-¿Qué sucede?-interrogó preocupado el padre al ver a sus hijos alborotados.
-que te conteste la señorita!-recriminó furioso el muchacho viendo llorar a la muchachita.
Inuyasha miró a su hija esperando una respuesta que no llegó-DIGANME-ordenó enojado haciendo que sus hijos se sobresaltaran.
Shinobu al verla decidida a no hablar comenzó-había llevado a mi novia a su casa...y al volver me encontré a esta niñata con un hombre entrando a un hotel!-terminó colérico y furioso-¿en que estabas pensando, Haruko, no viste que solo quería aprovecharse de ti?-escupió iracundo.
Los padres al escuchar el relato miraron asustados a su hija, la historia se estaba repitiendo.
Haruko entre lágrimas contraatacó, sin ver a sus padres-¿cómo sabes, si no lo conoces?
-porque soy hombre,-siseó nervioso-no quiero que te lastimen-concluyó preocupado por ella.
Inuyasha y Kagome se miraron angustiados, era momento de sacar aquel tema que solo tres de ellos conocían muy bien.
-Haru-chan-llamó Kagome-ven aquí, hay algo que tienes que saber-palmeando un lugar en el sofá.
La menor sin entender hizo caso, seguida de los hombres que se miraban temerosos por lo que estaba a punto de pasar. Una vez que todos estuvieron sentados, Inuyasha se adelantó a hablar.
-pequeña lo que vamos a decirte no es algo que me enorgullezca decirte pero es necesario hacerlo si queremos cuidarte-medito dudoso, pero Kagome tomó su mano haciéndole saber que contaba con su apoyo-lo que he contarte es la historia de cómo nos conocimos tu madre y yo-dijo frustrado pero decidido. Aquella historia finalmente salía a luz y todo para evitar un futuro que amenazaba ser trágico...
-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Después de aquella confesión, las cosas empezaron a mejorar, porque a pesar de luego ser recriminado y criticado por sus hijos, había abierto los ojos a su pequeña, evitando que ella cometiera un error, para luego mostrarle a él y a su hermano al malnacido que quiso propasarse con ella, y vaya disfrutó darle una paliza advirtiéndole que no se acercase a su hija nunca.
Después de un tiempo Shinobu egresó de medicina, y ahora tenía un consultorio, estaba casado y tenía dos hijos. Siguieron pasando los años hasta que fue el turno de Haruko de salir de la universidad como diseñadora de modas y hacía poco había contraído matrimonio, anunciando posteriormente que estaba embarazada. Un nuevo nieto que solo alegraría más su vida. Y para terminar, finalmente su mayor anhelo se haría realidad. La felicidad no cabía en su pecho, ya que el destino por fin tomaba su curso normal, recordando cómo se lo propuso.
"En el cuarto se escuchaban los gemidos y risas traviesas. Inuyasha embestía con frenesí y locura a la azabache, y esta soltaba una que otra risita ante las arremetidas, mientras capturaba la boca de su amado. Siguió con su vaivén hasta culminar, derramando su semilla en el interior de ella. Cayó al lado de la mujer y la acercó hacia él rodeándola por la cintura, abrazándola. Kagome solo se acomodó en el pecho de este, y le dio un corto beso. Permanecieron así, en un silencio delicioso hasta que decidió separarse de ella y buscar entre sus ropas una cajita, que le entregó a Kagome mientras volvía a reacomodarse en la cama.
Kagome tomó el objeto y miró confundida al ojidorado-¿qué...-Inuyasha puso un dedo en sus labios para hablar.
-Kagome, sé que no es la primera vez que te pregunto esto pero...-nervioso la estrechó más contra sí para sentirla mejor y darse valentía-cuando volví a verte algo me dijo que tú siempre fuiste para mí, y confieso que no me importó que fueses prohibida cuando te casaste y luego enviudaste, es más prohibida o no, siempre fuiste mi mayor anhelo, por eso...¿quieres ser mi esposa?
Kagome se sorprendió por sus palabras y vio los ojos oro destallando un brillo especial, se separó un poco de él y abrió la cajita, que mostró un anillo, llenándola de tantas emociones encontradas y que correspondían a su amante. No respondió, en sus ojos se acumularon gotas saladas que emanaron de sus orbes sin contención, Inuyasha tomó su mano y sacando el anillo de la caja, lo resbalo por su dedo anular.
Kagome llorando posó su vista en él y susurró-Inuyasha...
-sé que fui un canalla-apuró en decir-pero te amo y quiero pedirte perdón por el daño que te cause por eso quiero ser tu esposo, porque quiero entregarte mi vida y enmendar mi error con ella...
Kagome abrazó a Inuyasha emocionada-Inuyasha, si quiero-respondió conmovida.
Inuyasha la besó y también dejó escapar un sollozo-te amo y te pagaré cada gota que derramaste, Kagome...simplemente soy tuyo y haré todo lo que tú quieras para verte feliz..."
Sonó su celular y contestó al reconocer la llamada.
-hola, pequeña ¿Qué ocurre?-preguntó, oyendo las risas de su prometida por el teléfono.
-nada, solo quería saber dónde andabas-contestó risueña-está nevando y me preocupa que andes caminando a tan altas horas de la noche solo-habló preocupada.
-no te preocupes, estaré dentro de quince minutos-aseguró para luego cortar.
Empezó a correr sin percatarse que alguien lo seguía, pues quería ya estar con su mujer. Un hombre paso por su lado y lo detuvo, apuntándolo con un arma, amenazó-dame todo lo que tienes.
Inuyasha no se asustó, al contrario se abalanzó para impedir que lo asaltaran. El ladrón al ver al hombre ir contra él quiso dispar pero le fue impedido, comenzando un forcejeo que duró unos minutos. Se oyó un estruendo, un hombre huyó mientras otro yacía tirado en plena calle desangrándose.
Kagome se tensó, su corazón le dolía, pensó en su prometido enseguida. Un mal presentimiento inundo su mente. Miró el reloj, comprobando que hacía más de una hora que no aparecía. Tomo el teléfono para llamarlo y antes de marcar el número, tocaron su puerta. Rápidamente abrió la puerta encontrándose con la amarga noticia.
Estaba entrando al hospital cuando se topó con una mujer gestante que reconoció. Su hermana, ingresaba preocupada al edificio, pues la noticia era impactante. En el hospital, los hermanos preguntaron en recepción por el hombre. Una vez tuvieron la información necesaria, avanzaron hasta encontrarse con su madre que lloraba destrozada en el pasillo esperando noticias de su padre.
Haruko al verla corrió a abrazarla para llorar con ella. Shinobu buscaba con la vista al doctor a cargo para preguntar por el diagnostico de su padre sin éxito. Pasaron las horas hasta que un doctor salió buscando familiares de Taisho. Enseguida Shinobu se acercó y tras él, dos mujeres angustiadas.
-¿cómo está?-interrogó preocupado, mientras se presentaba y el doctor hacia lo mismo.
-se encuentra estable, por suerte la bala no perforó ningún órgano vital, seguiremos observándolo pero para la semana que viene ya podremos darle el alta-finalizó.
-podemos verlo?-preguntó Haruko.
-sí pero tendrá que ser corta-llamó a una enfermera-llévelos a la habitación 206-la enfermera obedeció y los guio al cuarto.
-recuerden que no pueden permanecer mucho tiempo-habló la enfermera para después dejarlos con el ojidorado que estaba despierto soltando improperios de que lo dejaran marcharse.
-Oigan! Ya les dije, estoy bien-siendo ignorado por la enfermera que tomaba sus vitales-si no me dejan retirarme les juro que...-calló al ver a su familia acercarse a él. Las mujeres fueron a abrazarlo mientras su hijo lo miraba más tranquilo y feliz por la vitalidad que tenía.
-Inuyasha...
-Papá...
Madre e hija lloraban tranquilas al verlo en buen estado.
-temimos lo peor, papá, es un alivio que estés bien-comentó su hija limpiándose las lágrimas.
-Kagome, Haruko...-suspiró para luego quejarse-Haruko...deberías estar descansando, no le hace bien a mi nieto que te preocupes-vociferó divertido-¿dónde está el inútil para cuidarte?
-ay, papá...-sonriendo por el comentario dado.
-tiene razón hermana, además hierba mala nunca muere-sonrió divertido Shinobu.
-Así es-concordó Inuyasha feliz.
Luego de un momento Shinobu se llevó a su hermana dejando a sus padres, sabía que querían un momento a solas.
-no sabes el susto que me di cuando me dijeron lo que te había pasado-acaricio su mejilla-temí que dejaras sola, y que no pudiera darte tu merecido-le sonrío.
-Keh! No pienso morir, no hasta recibir tu castigo-mirándola para besarla-pequeña...
-idiota.
-te amo.
-y yo a ti.
-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Pasaron tres semanas. Las campanas anunciaban la reciente boda que se celebraba. Cargó a su esposa por la alfombra roja hasta salida del recinto siendo recibido por amigos y familiares que coreaban su matrimonio. Vio a sus hijos y nietos acercarse y abrazarlos, miró a su esposa y besó sus labios. Shinobu y Haruko solo pudieron mirar a sus padres, alegres, por fin tenían aquel final feliz que el destino les había arrebatado en un principio.
Habían pasado por muchos cosas, sobrellevando y superando los obstáculos que el mismo destino les había impartido, y ahora él se encargaría de hacerla feliz por siempre y la amaría hasta su último suspiro porque su historia había sido una dura decisión de ambos para poder estar juntos, y él se encargaría de darle lo mejor, porque sabía que ella era lo mejor de su vida.
Fin.
*aclaraciones*
Bueno que les puedo decir...
Para empezar el joven con quien Haruko estaba era su novio (aunque es bastante obvio). Segundo, pues respecto a Inuyasha y Kagome, si bien no estipule cantidad de años y conflictos en la pareja, fue por una razón queridas lectoras y es que, lo deje para que cada de una pudiera imaginar libremente y a su antojo, los conflictos que llevaría esta pareja, demás está decir es obvio que kag no se lo dejo fácil a inu, ya que si bien en el fic deja el luto no significo que dejó olvidado a kouga pues justamente ese es el mayor reto de inu que Kagome se abra para que él pueda entrar en su vida y eso le llevo bastante tiempo, es decir kag siempre amo a Inuyasha pero no por eso olvidaría el daño que le hizo y lo aceptaría como si nada y con Kouga pues lo quería y por ello lo respetaba por ello cuando el muere su luto duro bastante tiempo (y esta idea viene de alguien cercano que le paso algo parecido, o sea, cuando murió su marido ella gusrido durante mucho tiempo luto y aun después de volver a estar en pareja su luto siguió hasta que hasta algunos años se casó) por ultimo no quise destacar los años pero más o menos inu pudo recién formalizar su relación con kag a la edad de casi cincuenta y pico y kag con son 5 años menos, bueno eso es todo.
Gracias a todas por leer es fic, y darse un tiempo para dejarme un review :) de paso y aprovechando la ocasión las invito a ustedes a leer mis otros dos fic en proceso que son "¡NO DE LAS OREJAS!"(two shot) Y "CAZANDO BRUJAS" (long fic), realmente sería un honor que ustedes mis queridas lectoras, pudiesen pasar por estas dos historias fantásticas. Ahora sí sin más que decir y una vez más agradeciendo su tiempo, espero poder ver su nuevos comentarios nuevamente más adelante.
Hasta pronto, Hou!
Tu opinión es importante para mi así que espero me escribas un dulce review para degustarlo ansiosa! Ya sabes, así que escríbeme ^^
Saludos especiales a:
Sailxrmxxn: eh aquí la conti, reclamo cumplido :) nos escribimos!
Elvi: viste inu se enteró de que Shinobu es su hijo, con respecto a Kouga, hay competencias que a uno favorecen en este caso lo perjudicó y si fue duro ver a Shinobu sufrir por la muerte de Kouga. Jajaja por poco infidelidad pero bueno aquí te dejo el lemon espero te guste, espero tu review!
Setsuna17: te dejo la conti espero que esta última entrega también haga emocionarte. Espero tu opinión!
Aiko Hime Aka: perdón pero tenía que morir sino no había conflicto y hubiera sido aburrido el fic jajaja ni uno y al otro los dos, uno muerto y el otro en prisión, espero hayas sobrevivido despues de afilar el pan con tus venas, me mandas el review!
Joan: en realidad fueron hazares del destino, si bien competían por quien tenía más amantes, kouga no conoció a kagome sino hasta que despues de lo de inu, disculpa la confusióny en cierta forma tienes razón kouga se enamoró de kag (ella mantuvo el anonimato del padre de Shinobu, pues para tiempo no quería saber nada de el)y su forma de también corregir su pasado fue estar con Kagome(obivamente el pasado los uno, el un exdon juan y ella una simple amante del monton de un casanova anónimo). Te dejo la conti, espero tu respuesta!
Azucenas45: en verdad fue emocionante hasta para mi escribirlo, y espero que te haya gustado mi desenlace, pues soy creyende que como así el tiempo se encarga de curar todo también se encargar se jusgar y dar su merecido a quien cause daño. Nos escribimos!
Meka6489: jajaja espero estes satisfecha porque al final Shinobu no fue ni arquitecto ni diseñador, fue medico como el abuelo! Jajajaja si tienes razón kouga supo ser mas maduro pero de eso se trataba inuyasha era un inmaduro que aprendió las cosa de una manera que nunca espero, y obvio es como dices en uno esta el hacer las cosas o no por algo eres libre al decidir o no? Y apropósito te dejo el cap final con lemon y todo y no te hagas problema todas somos unas perverts por algo fic XD espero me cribas el review!
