Salgo de casa, cerrando la puerta del apartamento y mirando la puerta de Finn. De pronto, la puerta se abre, saliendo él también de espaldas y cerrándola. Nos miramos y comienza a cruzar el pasillo hasta llegar a mí. Va con unos pantalones negros, una americana del mismo color y una camisa blanca, va a salir, al igual que yo.
-Hola, Quinn.-Dice poniéndose a mi altura y comenzando a andar.
-Finn.-Sonrío amablemente. Llegamos hacia el ascensor, entrando dentro. El olor a su perfume me embriaga, y cierro los ojos, sonriendo.
-¿Sales?-Me pregunta. Asiento.
-¿Tú también?-Pregunto alzando la vista para mirarlo.
-Sí, voy con Santana, Kurt, Blaine, Rachel y Britt.-Lo miro asombrada.
-Yo… Yo también.-Sonrío.
-Si quieres te llevo, quiero decir…
-Vale.-Digo cortando sin dejar que se explique, sonriendo. Bajamos al aparcamiento, y me cede el paso para que entre en el coche, a su lado. Cierra la puerta, mirándome. Arranca, y pone la música, que suena en voz baja en todo el coche.
-¿Estás de vacaciones?-Pregunta mirando al frente, doblando el brazo girando en una curva hacia la derecha.
-Sí, los niños ya han terminado el colegio, o sea que… Soy libre.-Digo encogiéndome de hombros y mirándolo.-Y tú… ¿Cuándo vuelves al ejército?-Se gira, mirándome serio.
-Mañana.-Contesta seco. Vuelve a mirar al frente, aparcando en frente de la casa de Kurt, donde es la fiesta. Bajo del coche, iluminada por las luces de las farolas y las marquesinas incandescentes de Nueva York, y voy junto a Finn.
-Siento que tengas que volver…-Digo en voz baja. Él me mira y sonríe, entrando en el ascensor.
-Es mi trabajo, lo hago porque quiero.-Dice dándole al décimo piso y comenzando a subir plantas en el ascensor.
-¿Por qué no eres médico?-Digo frunciendo el ceño al mirarlo. Él se encoge de hombros, sale del ascensor y entra en la fiesta de la casa de Kurt.
Nada más entrar, Santana, Kurt y Rachel vienen hacia mí, abrazándome. Finn se queda a mi lado, mirándonos.
-¡Quinn!-Gritan todos al unísono.
-¿Cómo estás? Estás preciosa…-Dice Kurt, mientras los demás me observan.
-Hola, yo también estoy bien.-Dice sonriendo y mirándolos.
-Hola Finnllenato, ¿todavía puedes respirar sin agua?-Finn sonríe y va hacia ella, abrazándola. Nos quedamos observando la escena, y Santana se queda quieta, hasta que al final le responde al abrazo.
-Yo también te he echado de menos, Santana.-Dice sonriendo. Finn se quita la chaqueta, dejándola en el perchero de la puerta. Todos se quedan mirando a Finn, que se extraña por las miradas. Arquea una ceja y frunce el ceño, confundido y sacude la cabeza, yendo hasta donde están Puck, Sam, Blaine y Mike.
Vemos cómo se aleja, y los tres me pegan contra la pared del loft de Kurt, mientras la música comienza a sonar.
-¿¡Estás saliendo con Finn!?-Dicen a la vez. Frunzo el ceño sorprendida por la pregunta y niego en rotundo.
-¿Y por qué habéis venido juntos?-Pregunta Santana mirándome fijamente.
-Porque vivimos en el mismo piso de apartamentos.-Digo echándome hacia atrás. Los tres me dejan tranquilos, y entonces, comienza la fiesta.
Los vasos rojos de plástico comienzan a rodar por el suelo, los botellines de cerveza comienzan a desaparecer de la nevera y todos bailamos sin control. Por mis vasos han pasado ya vodka, ron, Martini y más de cuatro cervezas, casi no soy consciente de lo que hago. Santana salta a mi lado, y al otro lado Finn, bailando… A su manera. Me río, todos nos reímos. Blaine viene y me echa el brazo por encima, diciendo algo ininteligible, pero por lo poco que entiendo por la música es: ¡FABRAYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YY!, y se vuelve a ir, al ritmo de la música.
"This Friday night, do it all again".
Finn vuelve a mi lado, bailando con una botella de cerveza en la mano. Puck llega con la cabeza agachada mientras baila y me echa su ginebra encima, cayéndome justo en la parte del escote de la camisa. No se da cuenta y sigue bailando, pero alguien por detrás me quita la camisa, quedándome en sujetador, pero ahora mismo no soy consciente de lo que hago y me quedo en sujetador, bailando por toda la habitación.
Nos sentamos en medio, haciendo un círculo y poniendo la botella en medio, como en los viejos tiempos. La botella gira y gira, parándose en Finn, que está sentado a mi lado con la cabeza hacia atrás intentando respirar.
-A ver, barrilete…-Dice con una voz potente Santana.-Quítate la camisa que quiero volver a verte las tetas..-Y todo el mundo ríe, incluso Finn, pero sé que él lo hace como una ironía. Se quita la camisa y todos se quedan en silencio, observando el cuerpo de Finn, que ahora mismo era el cuerpo de un perfecto modelo. Sus abdominales se pliegan al estar sentado, y Finn ahora sonríe más.
-¿No os reís ahora?-Dice sonriendo. Sin ser consciente, paso mi mano por el abdomen perfectamente duro de Finn, apretando.
-Es de verdad…-Digo riendo.
La botella sigue girando, y para en Blaine, que besa a Santana. Luego, Puck besa a Rachel, que se resiste pero al final le da un profundo beso mientras todos lo coreamos.
Luego, la botella para en mí. Santana dirige su mirada entrecerrada con una sonrisa maliciosa hacia mí.
-Quinn Fabray, besa a Finn.-Dice mirando a Finn.-Pero bésalo, no le des un besito…-Concreta. Miro a Finn, que está mi lado con media sonrisa. Sin mediar palabra me acerco a él, y él se acerca a mí, metiendo su mano bajo mi pelo y acariciándome el cuello. Me estremezco ante su contacto, ante su respiración chocando contra mis labios antes de besarlo. Mi mano se posa en su mejilla, atrayéndolo hacia mí, y comenzando a besarlo. Esta sensación de electricidad que me recorre el cuerpo, es la misma que cuando nos besamos el día de San Valentín de 2011, con Sam delante. Fuegos artificiales, pero esta vez no eran fuegos. Era algo mucho más fuerte que un rollo adolescente. No paro de besarlo, simplemente no sé lo que hago, mañana lo averiguaré, pero su lengua está jugando con la mía y la mía parece que no quiere parar. Me besa, me agarra de la nuca y me besa más profundamente. Se separa de mí unos segundos después, mirándome a los ojos.
Después de todo, la gente sigue bailando, o vomitando por las esquinas y Santana me coge de un brazo llevándome contra la pared.
-Te gusta Finn.-Afirma cerrando los ojos debido a su embriaguez. La cabeza comienza a retumbarme por la música, y niego.-Pues a él le gustas tú. No sé cómo lo verás, pero… Tú estás enamorada hasta la médula por él. Te conozco. Y él de ti, se os ve.
-Santana no estoy para…-Digo tocándome la frente, pero me interrumpe.
-Ve a por él y sé feliz.
