-se ve animada señorita
-me encanta-hablo emocionada
-le ajusta perfecto
-no tengo… un nombre como los demás
-por supuesto que tiene, Spectre… la primera vez que la vi juraba que veía un fantasma moverse entre las sombras
- Spectre…
-la cuidad le espera
- estaremos en contacto Penny-uno
La mujer saltaba de edificio en edificio buscando que hacer, había detenido unos robos pero nada que fuera en especial difícil, se quedó un momento sentada sobre una cornisa cuando de la nada se dejó caer Red Hood a su lado, él se quitó el casco y le extendió un sándwich envuelto, la mujer no tardó en darle una mordida sin dudarlo mientras el pelinegro comía junto a ella
-¿hambrienta?
-un poco
-¿Qué tal la noche?
-floja diría yo
-así es siempre las primeras veces, luego consigues un caso y todo parece más interesante… solo espera cuando aparezca los tipos grandes
-se quiénes son… pero no tengo miedo, Jason
-eres mucha mujer para el mocoso
-¿Qué dices?-dijo riendo- es todo lo que tengo, Jason… él es bueno conmigo
-como quieras… mañana vuelvo a Los Ángeles ¿quieres ir a beber algo?
-no bebo
-me refiero a un café, solo tienes 16
-y tú 23… parecerás un acosador
-tengo 21 y somos… familia ahora, Spectre
Le gustaba como sonaba su nuevo nombre, se quedó ahí terminando de comer su sándwich cuando escucho a Alfred en su auricular, había personas atrapadas en una explosión por gas en un edifico y había que evacuarlas pronto. La mujer se movió a prisa, lanzo una cuerda y se metió dentro para ver a una señora dentro con su bebe, la mujer gritaba en ruso mientras Spectre la calmaba, tomo su bufanda y ato a la mujer a ella, su bufanda era lo suficientemente resistente para poder envolver a la mujer con Spectre mientras ella sostenía al bebe, con la cuerda comenzó a descender lentamente hasta dejarla en el suelo. Rápidamente volvió a subir para buscar a más personas habitando el lugar, buscando por las habitaciones escucho otra explosión seguida de un grito. Busco rápido en un armario para encontrar a una niña abrazando un peluche de conejo, la tomo a prisa y corrió por la ventana para saltar con ella y pronto lanzar una cuerda, el edificio comenzó a arder rápido antes de que algunos de sus pisos comenzaran a caer. Dejo a la pequeña con los bomberos, con una sonrisa se despidió de ella antes de que la niña se despidiera emocionada al encontrarse con su madre.
Sobre un edificio la mujer dio un largo suspiro, la niña había tocado su piel y había sentido su miedo, debía dejar salir esos sentimientos con un largo suspiro
-¿miedo?-pregunto el pelinegro
-hace mucho que no lo sentía Robin… desde que te fuiste-le mira- lo siento
-el miedo es natural, te mantiene centrado pero jamás debemos dejarnos dominar por el-le toca el hombro
-solo necesito un minuto-dijo dando un suspiro
Se acercó a ella y tomo su mano nervioso, se quedó en silencio con ella mirando Gotham, esperando que ella se sintiera mejor, jamás se había preocupado de alguien así, pero quería tenerla a su lado un momento más. Finalmente ella se levantó y en silencio se lanzó al vacío para luego lanzar una cuerda y moverse entre los edificios. La quedo observando hasta que la perdió de vista, luego el tomo su motocicleta para moverse entre la cuidad. Unas horas más tarde hablo el mayordomo para decirle que su turno y el de la chica se habían terminado, ambos se movieron rápido hasta la mansión y dejaron sus motocicletas de lado antes de tomar uno de los manjares preparados por Alfred
Luego la mujer se fue donde dejaban su ropa para un lavado o lo que fuera necesario, ella comenzó a tirar del cierre hasta que el pelinegro le detuvo
-¿Qué estás haciendo?
-me estoy cambiando de ropa
-¡pero yo estoy aquí!
-¿y qué tiene de malo?
-yo-dijo sonrojado- no es correcto
-ok-suspira- me voy arriba-se quita el antifaz y lo deja-luego vengo a dejar la ropa quisquilloso
La mujer se apresuró a subir y se vistió rápido con unos pantalones holgados junto con una camiseta de tirantes, se amarro el cabello en su típica trenza algo desarmada y bajo con su traje para dejarlo guardado listo para otra noche de patrullaje
-¿Lily?
-hey Dick
-¿no te cambiaste aquí?
- a Robin le incomodaba al parecer
-solo no está acostumbrado a las chicas, eres la primera chica que puede –sonríe- tocarlo realmente
-¿y tú si lo estás?-dijo guardando su ropa
-bueno, tengo experiencia… soy mayor que ustedes y él es mi hermano lo conozco hace 6 años sé que él está inquieto por ti-le toca la nariz- y yo sé que lo tuyo es más que solo un amor de infancia
-lo que digas-dijo sonriendo- nos vemos en el desayuno
-hey… espera-le sujeta el brazo y le suelta rápido- sentí algo… olvídalo, solo ten cuidado con Jason, lo hace por fastidiar a Damian
-solo iremos a comer algo, no es nada extraño
Subió a prisa a descansar a la habitación seguida por el gran danés que rápidamente se subió a su cama y se acomodó a los pies de esta, la mujer se sentó sobre la cama cuando escucho el toquilo de la puerta, alzo la mirada para encontrarse al pelinegro que entro en silencio hasta donde estaba y se sentó junto a ella, se acomodó en la cama y se quedó ahí
-¿Qué esperas?
-¿de qué?
-duerme
-¿estás bien?
-solo duérmete
-Damian-se sienta volvió a verle- puedes confiar en mí
-yo-se cubre la cara con su brazo-quiero sujetar tu mano… otra vez
La ojinaranja se acomodó a su lado, tomo su brazo y entrelazo la mano del pelinegro con la suya, luego se acomodó en su hombro con una leve sonrisa, él estaba un poco sonrojado sentía cosquilleos en su cuerpo al igual que una tranquilidad que no sentía en mucho tiempo. Abrió sus ojos lentamente para verla dormida, se acercó hasta ella rodeándola con sus brazos, escomiéndola en su pecho, su corazón latía a prisa y estaba seguro de que al menos dormida sus poderes no podía ser intensos. A veces se preguntaba si esos sentimiento que comenzaba a desarrollar y esas sensaciones eran suyas o de la mujer, quizás incluso de ambos, pero en ese momento, ese exacto momento no le importaba, solo quería sentir el calor de la mujer con el
De repente un fuerte sonido les hizo saltar, el pelinegro se movió rápido y callo de la cama, era el teléfono de la mujer, ella le tomo un poco curiosa y contesto, al escuchar una voz conocida sonrió. Hablo un par de cosas y luego corto para ver al pelinegro aun en el suelo
-¿estás bien?
-¿Quién era?
-oh… era Jason
-¿Qué?-dijo con el ceño fruncido
-me invito a almorzar
-¿Qué?-dijo molesto- no vayas, es solo una trampa
-no es una trampa… lo sentí cuando lo toque… sentí su soledad, su sufrimiento
-es mentira
-mis poderes no mienten… el necesita apoyo
-¡Lily!... yo
-tranquilo-se sienta frente a el- sigues siendo mi prometido- besa su mejilla- no te cambiaría por nadie
La mujer se metió al cuarto de baño mientras el pelinegro seguía enojado porque iría con Red Hood a comer. Se quedó toda la tarde entrenando, la ira había invadido su cuerpo de nuevo, con su espada destrozo todo el cuarto de entrenamiento
-¿Damian?
-Grayson-dijo al salir del cuarto- ¿Qué quieres?-dijo agotado
-ella estará bien, es fuerte
-sé que es fuerte, Grayson… no me preocupa eso
-¿Qué te preocupa?
-nada-dijo molesto
-Damian-le sujeta del brazo-puedes confiar en mí
-¡no quiero que él se la lleve!-dijo molesto
-nadie se la llevara-dijo sujetándole de los hombros- ella es uno de nosotros ahora
-yo… -se sienta en el suelo- pensé que eran sus poderes
-¿poderes?... espera ¿ella es meta humana?-se sienta junto a el
-lo es, ella puede sentir a las personas al tocarlas, creo que ella incluso puede ver recuerdos o al menos imágenes… también puede transmitirlos
-sentí esa alegría que ella siempre demuestra
-¿Qué pasa si ella le transmite otras cosas?
-ella es cuidadosa, no hablamos de cualquier chica
La mujer mientras tanto estaba sentada esperando que el pelinegro apareciera con una bandeja, con dos hamburguesas y lleno de papas fritas, la pelinegra observaba algo curiosa, ella siempre se había mantenido sana, esto le era algo extraño, él le dijo que comiera de una vez y al probarlo quedo fascinada mientras él le miraba con una leve sonrisa, cuando terminaron de comer siguieron con una heladería
-Jason
-sabes algo extraño, Lily… cada vez que toco tu piel siento algo extraño, me da tranquilidad y se siente alegre
- cuando toco a las personas puedo transmitir y sentir emociones… es involuntario
-¿pudiste sentir… lo que yo siento?
- Jason… tú no estás solo, lo prometo… yo creo en ti Jason
-no era necesario, niñita-dijo con una leve sonrisa- tengo un compañero
-¿Roy, no? He escuchado sobre el… cuídense ustedes dos… cuando tengas problemas puedes llamarme, aunque sea algo estúpido
-ok cuando Roy se acabe nuestro dinero te llamare
-Jason
-entiendo… no tienes que hacerlo, no es tu trabajo
-quiero hacerlo, somos compañeros ahora Red
La mujer se despidió de él y paso a una librería a comprar una gran caja de lápices, camino tranquila por las calles y detuvo a uno que otro ladrón golpeándoles con la caja de madera, finalmente volvió a casa donde por todos lados busco al pelinegro, que al parecer estaba escondiéndose de ella. Se metió a su habitación y dejo la gran caja sobre la cama con una pequeña cinta de regalo para él. Volvió al cuarto para descansar, se recostó hacia un lado con las cortinas cerradas y se dejó caer en un largo sueño
Ya de noche, la mujer buscaba algo que hacer en algunos barrios bajos, donde no siempre llegaba la policía, detuvo algunas peleas callejeras y algunos robos pero nada que fuera complicado para ella. Pero su noche se vería interrumpida por una larga e intensa lluvia, la mujer se metió a una tienda y compro con u poco de dinero que tenía en el bolsillos unas mantas impermeables. Se paseó por los callejones entregándose a algunas personas que dormían en la calle
La noche se volvió tranquila, la mujer estaba observando bajo la lluvia cuando vio a Robin moverse, se apresuró y le siguió, cuando pudo alcanzarlo se lanzó sobre el con una sonrisa
-¿estás loca?
-¿estás bien? Te sentí molesto
-estoy bien-dijo apartándose
-¿estas molesto por Jason?
-si...tu no debes irte con el
-ni siquiera pensé en ir me con el-dijo riendo- ¿estas celoso?
Él se sonrojo levemente, ella se acercó silenciosa hasta el, se quitó los guantes y toco su rostro helado, quería darle ese sentimiento de alegría que sentía pero por primera vez ella sintió un cosquilleo recorrer su cuerpo que la hizo sonrojar. El pelinegro no espero más de un rápido movimiento atrapo a la mujer en un beso, la mujer no tardó en responderle abrazándole mientras la fría lluvia caía sobre ellos. Luego de un largo momento finalmente se separaron, se miraron un segundo antes de que el tomara su mano y bajara unos pisos hasta un pequeño apartamento, apenas cerró la ventana el volvió a atraparle en un beso mientras la tomaba por la cintura atrapándola cálida y desesperadamente. La movió ágilmente para caer sobre un sofá, el sobre ella, tocando delicadamente su silueta cuando de la nada se escuchó la puerta abrirse y algo caer estrepitosamente, ambos alzaron la mirada curioso para quedarse casi inmóviles
-¡¿qué diablos están haciendo aquí?!
-¿sabías que este era el departamento de Dick?-dijo la mujer al mirar al pelinegro
-claro que lo sabía-dijo un suspiro-¿Qué haces aquí?
-¡esta es mi casa! ¡Puedes bajarte ahora!
-Grayson-dijo sentándose del sofá- pensé que me apoyabas
-te apoyo-suspira- pero no para que entren a mi departamento y hagan lo que quieran cuando no estoy, incluso cuando estoy-suspira-quédense aquí, está lloviendo mucho para que Lily se enferme… tengo algo de ropa de Babs eso servirá
-gracias-dijo sonrojada
