19 de diciembre del 2012

Hola, hola, sí lo sé que tengo un día de retraso dije a más tardar el domingo y ya es lunes y la verdad es que ni escusa tengo porque siendo sincera me retrasé porque toda la semana estuve de floja y lo dejé para él último y pues ahí tienen la consecuencias no alcancé a terminarlo hasta ahora y es que les confieso algo soy una floja y perezosa para escribir, me puedo imaginar muchas historias pero al escribirlas me da una flojera enorme que por eso tengo un chorro de historias a la mitad, no sé si a ustedes les pasa pero a mí sí soy una floja y una cosa curiosa es que me da más flojera cuando es escribir en computadora que en un cuaderno u hojas, ¿que raro no creen? bueno en fin aquí les dejo el último capitulo de este fic espero que haya sido de su agrado y que los haya divertido, muchas gracias a todas las personas que se han tomado un poco de su tiempo para leer mis locuras y un agradecimiento especial a las personas que se tomaron la molestia de dejar un review que siempre son bellos e inspiradores de corazón gracias y bueno ya no los aburro más con mis palabrerías y los dejo con el capitulo, disfrútenlo.

Aclaración: Ya todos sabemos que digimon ni sus personajes me pertenecen esta historia es sólo por diversión y sin fines de lucro. Ahora sí disfruten el capitulo.

3

Mírame a los ojos

Era lunes en la mañana y al igual que siempre Matt había ido a casa de Mimi para ir juntos a la escuela pero a diferencia de las veces anteriores ninguno de los dos había dicho ni una palabra en absoluto a pesar de que llevaban más de medio camino recorrido.

El silencio era incómodo e insoportable para los dos pero ninguno se había animado a romperlo. Al principio Mimi tuvo la intensión de actuar como siempre pero en cuanto vio a Matt supo que el chico no andaba de ánimos para hablar, ya que cuando había llegado a su casa él estaba muy serio ni siquiera le había dado el beso que siempre se daban al verse cada mañana, Matt sólo había esperado a ver que ella era la que había abierto la puerta de su casa para después decirle "vámonos" y darse la media vuelta para encaminarse a la escuela. Al principio Mimi se extrañó por la actitud del chico pero después de pensarlo un rato supuso que Matt seguía aún molesto por la supuesta cita que ella había tenido con Kyle, lo que la hizo sentir mal consigo misma.

-Amm ayer no te vi y tampoco me llamaste ¿estuviste ocupado? –Intentó Mimi romper el silencio y aligerar un poco el ambiente entre los dos, pero Matt no parecía muy dispuesto-

-Sí…

-¿Todo el día?

-Sí…

-¿Estabas con la banda?

-Sí…

Todas sus respuestas fueron frías y cortantes por lo que Mimi se sintió triste y dejó de intentar continuar con aquella plática de la cual era obvio que no saldría nada, no mientras Matt siguiera tan molesto con ella. Mimi bajó su mirada que se empezaba a nublar por las lágrimas, no quería llorar, pero que Matt se portara así de frío e indiferente con ella dolía y mucho.

Matt no pasó desapercibida la reacción de Mimi y sintió remordimiento por haber sido él quien causó aquella reacción en ella. Cuando Tai le había dado su "sabio" consejo sobre la indiferencia nunca pensó que sería tan difícil de llevar a cabo. El sólo ver a Mimi así le rompía el corazón pero si lo que decía Tai era cierto las cosas se arreglarían pronto y sin tener que discutir con ella por lo sucedido con la dichosa cita con Kyle.

Llegaron a la puerta del salón de Mimi, donde Matt siempre la despedía con un beso en la frente pero ahora sólo la había dejado en el salón y se había ido sin un "nos vemos" o un beso, tampoco le había dicho el acostumbrado "te quiero" que solía decirle y Mimi tampoco se lo pidió sólo entró a su salón con los ojos ardiéndole por el llanto que intentaba retener.

Matt se dirigió a su salón a paso lento, se sentía fatal, sino fuera porque decidió seguir el consejo de Tai ya hubiera hablado con Mimi aunque eso no aseguraba que las cosas entre ellos se hubieran arreglado pero por lo menos no estaría como en esos momentos sintiéndose terrible consigo mismo al ser tan frío e indiferente con Mimi. Al principio había pensado que la idea de Tai era buena, hasta sonaba bien y fácil de ejecutar pero ahorita tenía sus dudas de que aquello fuera a funcionar.

-Flash Back-

-Confía en mí, la indiferencia es lo que necesitas para que las cosas con Mimi se arreglen sin pasar a mayores.

Dijo un orgulloso Taichi mientras ambos bajaban del elevador. Matt ya había logrado calmarse un poco después de haber visto aquella despedida entre Kyle y Mimi pero ahora se sentía desesperado, no quería perder a Mimi pero sentía que ya la había perdido por lo cual Tai trataba de animarlo dándole consejos para que las cosas entre él y Mimi no empeoraran.

Desde el punto de vista de Tai; si Matt llegaba y le reclamaba a Mimi sobre la dichosa cita eso sólo los llevaría a pelearse y hasta pudiera que terminaran por ello, sin embargo si Matt se hacía el indignado con Mimi, es decir se portaba frió e indiferente con ella, Mimi entendería que él estaba molesto y se sentiría mal consigo misma al grado de pedirle disculpas a Matt, entonces él la perdonaría y ambos darían por olvidado el asunto de Kyle, era un plan infalible en donde el orgullo de Matt salía intacto así como la relación que este tenía con Mimi.

-Créeme, lo he usado miles de veces con Sora y siempre funciona.

Aseguró el moreno con una sonrisa y dejando a Matt totalmente convencido de que aquella era la solución a su problema.

-Fin del Flash back-

Matt suspiró con pesar al recordar las palabras de su amigo, no estaba seguro de que aquello fuera a funcionar , pero no le quedaba de otra que seguir con el plan, sólo esperaba que diera resultado pronto, sino no sabía que iba a hacer.

La hora de comida llegó y una deprimida Mimi se encontraba sola en su salón sentada en su mesabanco junto a la ventana, viendo como las gordas y esponjosas nubes blancas se paseaban por el cielo azul. Su mejilla estaba apoyada sobre la palma de su mano y sus ojos tristes se encontraban perdidos en aquel hermoso cielo. Al principio pensó que Matt pasaría por ella para ir a comer como lo hacía siempre pero después de que pasaron los siguientes diez minutos se dio cuenta de que no sería así y ella decidió quedarse en el salón no tenía ganas de salir y ahora mucho menos de ver a Matt, no cuando él se portaba así con ella. Reconocía que ella había tenido un poco de culpa para que él estuviera molesto pero él también la tenía, después de todo aquello de aceptar la cita con Kyle era para darle una lección a él, si él no la pusiera en segundo término siempre las cosas serían muy diferentes y ella jamás hubiera aceptado aquella cita que para ella no había sido más que una forma de llamar su atención y hacerlo ver que la estaba descuidando y que la podía perder.

No lo iba a negar que con aquella cita había buscado ponerlo celoso, para que él le demostrara que aún la quería y al principio cuando él fue a pedirle a su casa que cancelara aquella cita ella se sintió feliz, pues los celos del chico le habían demostrado que la quería pero después todo cambió. Ella esperó a que una vez terminara su cita él le hablara para saber todo lo sucedido demostrándole una vez más que ella le importaba, pero no lo hizo y tampoco le llamó al día siguiente, ella se la había pasado todo el domingo al pendiente de la puerta o del teléfono en espera de una llamada de él pero Matt no apareció y tampoco llamó ¿Qué acaso ella no le importaba? Fue la pregunta que se hizo antes de irse a dormir con el corazón acongojado por la falta de interés de su novio.

Ahora que era lunes y que por fin lo había visto, Mimi pudo darse cuenta de que él estaba molesto, de eso no cabía duda pero eso no mejoraba ni un poco las cosas. Mimi no sabía cuál era la razón por la que Matt estaba molesto, bueno sabía que era por la cita pero lo que no sabía era si era por su orgullo herido o porque realmente la quería y estaba celoso, pero algo le decía que no era por los celos sino que más bien era que el orgullo de Matt había salido lastimado con aquella cita, porque si fuera por celos él hubiera hecho hasta lo imposible por averiguar todo lo sucedido en su cita, le hubiera preguntado a donde fueron, de que hablaron, si Kyle se acercó de más, si no se quiso propasar con ella todo lo que un novio se preocupa por saber cuando su novia sale con otro hombre pero a Matt no le preocupaba eso ni un poco ya que ni se había tomado la molestia de preguntar lo que llevaba a Mimi a pensar que la razón de el enojo de Matt era por su orgullo herido dejándola a ella nuevamente en segundo plano.

-¿Qué voy hacer?

Murmuró una triste Mimi para sí misma sin despegar su vista de la ventana, realmente estaba confundida y no sabía qué era lo que tenía que hacer.

En la cafetería de la escuela las cosas no estaban mejor. Sora tomó una bandeja de comida y se dirigió a la mesa en donde se encontraban su novio y Matt quienes hablaban no muy contentos, Tai parecía intentar animar al rubio mientras que este no tenía el mejor semblante, se miraba triste y preocupado.

-Hola chicos, ¿pasa algo?

Preguntó la pelirroja a la par que tomaba asiento al lado de su novio para después mirar hacia ambos lados como si buscara algo o mejor dicho a alguien.

-¿Dónde está Mimi?

-No lo sé.

Respondió Matt desviando la mirada de su amiga quien frunció el entrecejo a la par que clavaba su mirada acusadora en Matt.

-Tú deberías saberlo, es tú novia.

-Pues no lo sé.

El disgusto en el rostro de Sora se acentuó aún más y esta vez la pelirroja miró a su novio buscando una explicación aunque estaba segura de que la explicación no le iba a agradar mucho.

-Es cosa de chicos Sora jamás lo entenderías.

Explicó Tai tratando de restarle importancia al asunto y que Sora lo diera por terminado pero no fue así, la pelirroja creía saber a qué se debía todo aquello y realmente creía que todo era una estupidez.

-Todo esto es por la cita con Kyle ¿verdad?

Aseguró una molesta Sora que les dedicó una mirada reprobatoria a los dos chicos que se encogieron de hombros, por Dios los hombres eran tan infantiles y ciegos.

-No quiero hablar de eso ¿de acuerdo?

Aclaró Matt aumentando la frustración de su amiga quien volvió a dirigir su mirada a su novio en busca de otra respuesta.

-Tranquila Sora lo tenemos todo bajo control.

-Pues no parece.

-Créeme todo se va a solucionar

Insistió el moreno y a Sora no le quedó de otra que guardar silencio y ponerse a comer. Duraron sólo unos minutos en silencio pues al poco tiempo llegó Izzy con su almuerzo para sentarse a comer con sus amigos.

-Hola chicos, ¿Alguno de ustedes sabe que le pasa a Mimi? No quiso salir a comer por más que le insistí.

Preguntó un calmado Izzy que tomó asiento al lado de Matt y esperó por una respuesta pero lo único que obtuvo fue que una molesta Sora le dedicara una mirada acusadora a Matt quien fingió no verla y continuó comiendo.

-¿No piensas hacer algo?

-¿Qué podría hacer yo? –Respondió de manera fría-

-Hablar con ella.

Matt fijó su intensa vista en los ojos ámbar de Sora que lo miraban inquisitivamente, pero no por eso el rubio desvió su mirada sino que le sostuvo la mirada contrarrestándola con una fría y cortante que también se miraba molesta.

-No hay nada de qué hablar.

Respondió de manera fría para después bajar su mirada y continuar comiendo como si nada pasara. Sora sintió una gran frustración ante esto y sintió como la sangre le hervía, tenía unas tremendas ganas de agarrar a Matt a cachetadas. ¿Qué no se daba cuenta que Mimi había hecho todo eso sólo para llamar su atención? No cabía duda que los hombres eran estúpidos y sólo les gustaba complicar las cosas, ¿Qué les costaba sólo hablar del asunto? NO ellos tenían que hacer todo un drama planeando quien sabe que estrategias que al final no daban resultado y estaba segura también de que su novio tenía que ver en eso ¡estúpido Tai! Ya lo regañaría después ahora la que le importaba era Mimi, la pobre debía sentirse fatal.

-Pues si tú no vas a hablar con ella yo sí lo haré. -Dijo Sora a la par que se ponía de pie bastante molesta y tomaba su charola con brusquedad para irse de ahí.- Y tú Matt deberías dejar de ser tan infantil, con esa actitud sólo empeorarás las cosas con Mimi

Dicho esto la pelirroja tomó sus cosas y se fue en busca de su amiga dejando a un Matt más preocupado y arrepentido de haberle hecho caso a Tai.

La hora de salida llegó y Mimi se sintió un poco más animada después de la conversación con Sora, aunque la pelirroja la había regañando diciéndole que su método para llamar la atención de Matt no había sido el mejor ni el más inteligente, también la había reconfortado y animado asegurándole que Matt no estaba molesto por su orgullo herido, sino que el chico no sabía cómo abordar el tema por lo cual ella tendría que hacerlo y Sora también le había asegurado que Matt sí se había puesto celoso con la cita que la castaña tuvo con Kyle aunque él no quería demostrarlo, lo que Mimi dio por cierto pues conocía a su novio y sabía que a él no le gustaba demostrar lo que sentía lo que le dio la esperanza a la chica de que tal vez ella estaba sacando conclusiones muy rápido y a Matt le importaba ella más de lo que era capaz de demostrar.

Matt y Mimi caminaban juntos hacia la salida seguidos por Tai y Sora quienes por petición de la pelirroja iban un poco más atrás, pues la pelirroja quería darles espacio a Matt y a Mimi para que hablaran.

Mimi miró de reojo a Matt y notó como este seguía con la misma actitud de la mañana, no la miraba y sólo caminaban juntos porque se suponía que eran una pareja aunque en esos momentos no lo parecieran, pues ella no iba abrazada de su brazo como siempre, ni si quiera iban tomados de la mano sólo caminaban juntos y él la ignoraba por completo lo que desanimó un poco a Mimi pero recobró el valor casi de inmediato pues ella se había decidido a arreglar las cosas y eso era lo que iba hacer.

-amm… -comenzó sin saber cómo empezar- sobre lo que pasó el sábado…

-No me interesa…

Mimi sintió una punzada en su pecho al escuchar las frías palabras de Matt y aunque vaciló un poco decidió que lo mejor era continuar, tenían que hablar de ello si no nunca arreglarían las cosas, así que lo miró nuevamente y tomó valor para volver a insistir con el tema.

-Es que yo quería decirte que lo que pasó el sábado no…

-Ya te dije que no me interesa saber lo que pasó, así que no insistas.

Mimi se detuvo consternada ya habían llegado a la puerta de la escuela y a pesar de que ella se había detenido Matt continuó caminando, lo observó alejarse y de nuevo aquella opresión en su pecho regresó y las lágrimas comenzaron a inundar sus ojos. Realmente a él no le importaba ni un poco, ya no era una pregunta en su cabeza ahora era ya una afirmación, ella no significaba nada para Yamato Ishida, ella no le importaba.

Sora hizo un ademán de acercarse cuando vio que Matt continuaba dejando a Mimi atrás pero en cuanto la chica dio un paso para intentar acercarse el rubio volteó hacia Mimi.

-¿Te vas a quedar ahí?

Eran pocos los pasos que los separaban por lo que Matt pudo apreciar la expresión en el semblante de Mimi, sus ojos estaban llorosos pero su tristeza y sus ganas de llorar ahora se había transformado en rabia.

-¡ERES UN IDIOTA!

Le gritó para después salir corriendo, haciendo que varios rostros curiosos se voltearan a ver a la pareja para después comenzar los murmullos. Matt se quedó petrificado, ¿Pero qué demonios había pasado? ¿Qué no había dicho Tai que actuando frió e indiferente todo se solucionaría? "No la dejes que hable de la cita porque tú perderás el control, sólo déjala que se disculpe" le había dicho el moreno a la hora del almuerzo y la verdad era que a él le había parecido algo razonable, pues no se creía capaz de escuchar por boca de Mimi los detalles de aquella cita que él sabía a la perfección como salió, por lo cual una vez más se ánimo a creer en el consejo de su amigo.

Matt sintió como una mano se posaba en su hombro y al voltearse se encontró con el rostro de Tai que lo miraba con condolencia.

-¿Te encuentras bien?

Le preguntó el moreno reflejando su preocupación en sus palabras, Matt lo miró y después vio a Sora quien también se notaba preocupada, las cosas para la pareja de Matt y Mimi no parecían ir nada bien.

-¿Qué se supone que haga ahora?

Preguntó el rubio con pesar y bajando su mirada, ahora se sentía perdido, ¿Cuándo fue que las cosas se salieron de control? ¿Cuándo fue que algo tan pequeño se había hecho tan grande? ¿Y qué iba a hacer ahora para solucionarlo?

Mimi corría sin rumbo alguno con su cara empapada por el llanto y se detuvo sólo cuando se dio cuenta que había llegado al pequeño parque que no estaba muy lejos de la escuela; alzó su mirada y divisó unos columpios donde se sentó para comenzar a mecerse suavemente e intentó controlar su llanto que poco a poco se fue deteniendo.

Una vez que se tranquilizó un poco y que dejó de hipar, secó con sus manos el resto de sus lágrimas que ya se habían detenido, se sentía tan triste y con el corazón acongojado, ¿acaso era verdad que Matt no la quería?

Bajó su mirada al suelo mientras se columpiaba levemente y recordó aquel tiempo en que a ella comenzó a gustarle Matt, siempre había sabido que los dos eran muy diferentes, inclusive varias personas se lo habían dicho, asegurándole que una relación entre ellos nunca funcionaría pero ella nunca había perdido la esperanza, siempre pensó que sus diferencias no importaban que al ser tan distintos se complementaban pero ahora, ahora estaba pensando a creer que todas aquellas personas habían tenido siempre la razón, amaba a Matt pero él no parecía sentir lo mismo, además estaba eso de que él nunca había encajado con su prototipo de chico ideal aquel galante y caballeroso que le regala flores sin razón, aquel que le dedica canciones en las que le dice que la ama y que es hermosa, aquel que siempre la tiene en primer lugar ante todo y no en segundo y sobre todo aquel que con una mirada le dice cuanto la ama.

Mimi suspiró ¿Por qué ahora era que se daba cuenta de todo eso? ¿Por qué ahora tenía tantas preguntas y dudas? ¿Era porque estaba resentida con él por su falta de interés? O ¿Era que en realidad eran incompatibles? Realmente nunca había tenido dudas, siempre había sabido que Matt no encajaba con su estereotipo de príncipe azul pero nunca antes le había importado, hasta ahora que se sentía menospreciada y dolida.

Un nuevo suspiro salió de sus labios y cerró los ojos intentando dejar de pensar aunque sea por un minuto, pero parecía inútil ya que sólo llegaban a su mente recuerdos de lo sucedido desde el viernes.

Kyle caminaba sin rumbo fijo con las manos metías en el pantalón de su uniforme color azul marino, aquel día había decidido regresar a casa caminando y le había pedido a su hermana que se llevara el carro pues él tenía mucho en que pensar y caminar lo ayudaba a hacerlo.

En definitiva salir con Mimi no había sido una gran idea pues ahora no podía sacársela de la mente y ella se había transformado para él en el fruto prohibido ya que a pesar de que realmente le gustaba y la quería sabía que no era correspondido y respetaba el hecho de que ella tuviera una relación, pero aún así no podía sacársela de la mente y es que era tan perfecta, era linda, tierna, amable, simpática, divertida es decir simplemente hermosa en toda la extensión de la palabra.

-Beautiful soul

Murmuró recordando el nombre de la canción que acababa de escribir inspirado en ella, si por lo menos se lo pudiera decir, aunque era obvio que ella ya lo sabía necesitaba decírselo, cantarle esa canción que ella misma había inspirado.

Alzó su vista un poco deprimido pero de pronto su semblante cambió, se paró en seco y sus ojos se abrieron sorprendidos al ver a la chica que se encontraba sola paseándose sutilmente en un columpio. ¿Era Mimi? Sin pensarlo dos veces se dirigió a donde la chica se encontraba.

Caminó hasta ella pero Mimi no pareció percatarse de su presencia hasta que él se puso de cuclillas frente a ella.

-¿Te encuentras bien?

Le preguntó de manera cariñosa y ella alzó su mirada topándose con unos cálidos ojos color esmeralda que la veían con cariño.

-No llores todo estará bien.

Le dijo limpiando con su dedo índice una de las lágrimas que había resbalado por la mejilla de Mimi. Cuando vio que ella estaba llorando sintió como su pecho se oprimía, le dolía verla tan triste y deseaba sobre todo poder borrar su pena y poner de nuevo en sus labios aquella sonrisa que él tanto amaba.

-Kyle, ¿Qué haces aquí?

Le preguntó ella bastante sorprendida pero sin ser capaz de apartar su mirada de esos ojos tan verdes y adorables que ahora la miraban y la tenían cautivada. Él le sonrió y se sentó en el columpio de al lado para hacerle compañía.

-Sólo pasaba por aquí cuando te vi, dime ¿Todo está bien?

-No…

-¿Peleaste con Ishida?

-Es mi culpa, nunca debí…

Mimi guardó silencio sabía lo que implicaba decir esas palabras frente a Kyle, de nuevo había hablado sin pensar y aunque se detuvo a mitad de su comentario ya era demasiado tarde, Kyle sabía a qué se refería.

-Entonces es mi culpa.

Respondió un poco dolido, aquellas palabras de Mimi lo habían lastimado aunque sabía que ella no las había dicho con esa intención, pero más que eso le dolía haber sido él quien le provocara todos aquellos problemas a Mimi.

-Yo no quise…

Mimi volteó a verlo bastante arrepentida por lo que había hecho e intentando arreglar las cosas rápidamente lo que ocasionó que Kyle soltara una pequeña sonrisa.

-No te preocupes está bien.

-Pero yo no…

-Sé que no quisiste lastimarme y créeme estoy bien, la que me preocupas eres tú. ¿Qué pasó con Ishida para que estés llorando?

Mimi volteó su mirada molesta hacia otro lado aunque era evidente que su enojo no iba dirigido a Kyle sino al rubio que no estaba presente.

-Es un idiota.

Respondió con un gracioso puchero en su rostro lo que ocasionó que una risita escapara de los labios de Kyle.

-Eso ya lo sabía, no por nada es amigo de Yagami.

Mimi no pudo evitar sonreír al oír el comentario de Kyle, lo miró y le dedicó una suave sonrisa que poco a poco se desvaneció cuando recordó al rubio.

-Sí es un idiota… -Murmuró borrando su sonrisa para regresar a su semblante triste-

-¿Qué hizo?

-Creo que realmente no le importo, no le interesa ni un poco lo que sucedió el sábado, tampoco quiere hablarme y cuando lo hace es de una manera tan fría que duele.

Kyle guardó silencio y apretó con fuerza las cadenas del columpio que sujetaba en sus manos, era tan frustrante que Ishida que la tenía a su lado no supiera cuidarla y la hiciera creer que no la quería mientras que él que se moría por demostrarle todo lo que sentía por ella y que tan importante era para él no podía, tenía que guardarse todo dentro por ella, para no incomodarla, para no ser una preocupación más para ella, pero era tan frustrante que se volvía insoportable.

Kyle no lo soportó más y repentinamente se puso de pie, tomó la mano de Mimi y la jaló.

-Ven quiero mostrarte algo.

Mimi no tuvo tiempo de oponerse aunque tampoco tenía intensiones de hacerlo así que se dejó guiar por el chico que caminaba a prisa dejándose llevar por sus impulsos. Si Ishida le demostraba a Mimi que ella no le importaba Kyle se encargaría de demostrarle que a él sí le importaba y mucho.

Matt se recargó pesadamente contra uno de los arboles que había en el patio de la escuela, ¿ahora qué demonios iba hacer para recuperar a Mimi? No tenía ni la menor idea y lo peor era que los regaños de Sora estaban haciendo que le doliera la cabeza.

-¡Par de tontos! –Gritó más que molesta la pelirroja- sólo a ustedes se les ocurre ese tipo de planes sin sentido.

-Tai me aseguró que funcionaría. –Se defendió el rubio-

-¿Y tú le creíste?

-Dice que ha funcionado contigo miles de veces.

Sora sintió como una vena comenzó a palpitar en su frente y volteó a ver de manera amenazante casi asesina a su novio quien sintió como la sangre se le iba a los pies, era hombre muerto, eso era seguro.

-¿Con que ha funcionado conmigo miles de veces?

-Sora, amor no es lo que tú crees… lo que yo quise decir es que… yo…

-Oigan pueden matarse después pero ahora yo necesito su ayuda ¿Qué voy hacer con Mimi?

Sora suspiró con resignación e intentó controlarse aunque tenía muchas ganas de matar a su novio en esos momentos Matt tenía razón lo que importaba era el asunto de Mimi ya después se las arreglaría con Tai.

-Supongo que no tienes de otra que hablar con ella.

-¿Segura que no tienes un plan un poco más elaborado como Tai en que hablar sea la última opción?

-¡Dios! ¿Por qué los hombres le tienen tanto miedo a hablar?

-No es eso es sólo que…

-Mira Matt, la única forma en que arreglarás las cosas con Mimi es hablándolas, la comunicación en las parejas es lo más importante sobre todo cuando tienen problemas de este tipo, créeme te hubieras ahorrado muchos problemas si hubieras hablado con ella desde un principio en vez de seguir los absurdos consejos de Tai y hacerte el digno.

-Pero ¿Qué se supone que le diga?

Sora miró fijamente a Matt de manera reprobatoria lo que hizo que el rubio se sintiera un poco intimidado ¿Por qué Sora lo miraba tan feo?

-Dime algo Matt, ¿Sabes porque Mimi aceptó la cita con Kyle?

-Sí, porque él tonto de tu novio la apostó y lo destituirían como capitán del equipo sino lo hacía.

-Cierto, pero esa no es la razón principal.

-Sí ya sé, es porque no quise ir con ella al cine y se vengó para que no vuelva a decirle que no.

-¿Y además de eso?

-¿Hay más?

Preguntó Matt confundido y no era el único Tai también lo estaba no sabía a donde quería llegar su novia con todo eso.

-Sí Matt hay otra razón por la que Mimi aceptó la cita.

-¿Enserio? ¿Cuál?

-¿Qué no lo vez? Ella quería llamar tu atención, Mimi cree que ya no te importa que ahora sólo te importa tu banda, así que pensó que sí salía con Okada llamaría tu atención poniéndote celoso pero con ese absurdo plan de actuar indiferente y no querer saber nada sobre la cita no hiciste más que reafirmar sus sospechas y esas son que a ti no te importa ella en lo absoluto.

Los dos chicos se sintieron iluminados una vez que Sora terminó con su explicación, ¡Por Dios, que complicadas eran las chicas!

-Pero ella sí me importa.

-Pues no se lo has demostrado de la manera correcta. Ahora que ya sabes el por qué Mimi está enojada piensa muy bien lo que le vas a decir y te aseguro no hay mejor forma de arreglar esto que hablando con ella, así que no tienes otra opción.

-Espera un minuto Sora –Intervino esta vez Tai quien realmente estaba intentando comprender el pensamiento femenino- ¿Qué no se supone que al mostrarse molesto Matt le estaba demostrando que le importaba? Digo sino le importara Mimi en lo absoluto ni siquiera le hubiera molestado la cita.

-Sí, pero Mimi cree que está molesto por su orgullo herido y no porque le importe ella, al no preguntarle lo sucedido en la cita le dio a entender que no le importaba ella sino el hecho de que saliera con Okada lo que claramente era un golpe bajo para su orgullo.

-¿Mi orgullo?

-Sí tu sabes el hecho de que tu chica salga con otro debe ser un golpe muy fuerte para el orgullo de todo hombre.

Matt alzó una ceja un poco confundido aún, él ni siquiera había pensado en su orgullo de hombre, lo único que le había estado preocupando todo ese tiempo había sido que Mimi lo cambiara por Okada y no era porque se sentiría herido en el orgullo al ser cambiado por otro bueno tal vez sí un poco pero lo que en realidad le dolería si ella lo llegaba a cambiar por Okada no era el orgullo sino el corazón porque la amaba y no sabía cómo sería su vida sin ella a su lado.

-Maldición no lo entiendo las chicas son tan complicadas.

Se quejó Tai al borde de un colapso nervioso alborotándose con desesperación sus ya de por si alborotados cabellos. Matt asintió en señal de estar de acuerdo con su amigo, realmente las mujeres eran muy complicadas aunque en esos momentos no tenía tiempo de ponerse a descifrar la mente femenina, en ese momento lo único que le importaba era arreglar las cosas con Mimi y esta vez siguiendo el consejo de Sora y no el de Tai que sólo terminó por complicar aún más las cosas, ahora por más que se le complicara iba a tener que hablar, la sola palabra "hablar" le ponía los nervios de punta pero no le quedaba de otra si quería recuperar a Mimi.

-Wau esto es asombroso tienen su propio estudio.

Exclamó Mimi mientras paseaba su vista por el pequeño estudio de la Academia Privada de Odaiaba, Kyle la había llevado a su escuela porque tenía algo que mostrarle y si Mimi había quedado asombrada con la pura infraestructura de la entrada de aquella escuela, ahora se había quedado boquiabierta al ver que en esa escuela contaban con su propio estudio de grabación.

Kyle sonrió al ver lo fascinada que se miraba Mimi viendo todo el estudio, la verdad es que no la había llevado ahí para impresionarla con uno de los más grandes atractivos de su escuela, él la había llevado ahí porque quería que ella escuchara su canción, el que Mimi estuviera tan admirada con el estudio era sólo un plus.

-Sí la verdad es que es muy útil cuando tienes una banda, los chicos y yo ensayamos aquí de vez en cuando.

-¿Tienes una banda?

Preguntó Mimi aun más sorprendida y Kyle formó una sutil sonrisa en sus labios.

-Sí, yo soy el vocalista y el que toca el bajo.

Mimi sintió como una piedra enorme imaginaria le caía encima ¿Qué acaso sólo le gustaban los chicos vocalistas toca bajos de una banda? Esperen ¿había dicho que le gustaban? ¿Kyle le gustaba? Por desgracia no fue capaz de negarse esa pregunta lo que la hizo sentir pánico, ¡maldición! Las cosas se le estaban saliendo de control de nuevo y si seguía con Kyle sabía que iba a terminar más confundida de lo que ya estaba, pero no podía irse, él realmente parecía querer mostrarle lo que sea que le iba a mostrar, sólo esperaba que no fuera algo que la hiciera sentir más dudas de las que ya sentía.

-Vaya no lo sabía, es grandioso, oie ¿y no nos regañarán por estar aquí?

-No, tengo permiso para usar el estudio cuando quiera.

Kyle se acercó a la consola y picó unos botones para después dirigirse al pequeño armario de dónde sacó un hermoso bajo color azul rey. Mimi lo observó curiosa y una vez que el chico se colocó el bajo miró a Mimi y le dedicó una sonrisa para después extenderle unos audífonos de estilo profesional.

-Ten los vas a necesitar.

Mimi tomó los audífonos y después tomó asiento en donde Kyle le indicó, frente a la consola con la vista hacia la pequeña cabina que había ahí.

-Tú sólo escucha lo que dice la canción, la hice después de que salimos. AH! y cuando te haga la seña pica el botón verde sino no podrás escucharme.

Dijo Kyle antes de entrar a la cabina y Mimi sólo asintió totalmente sonrojada creía saber lo que significaba aquello y ¡Dios! Esa canción sólo lograría confundirla aún más, Kyle aun no se la cantaba y ella ya estaba pensando que era el chico más romántico y tierno que había conocido en su vida lo que no era bueno para ello pues eso sólo la hacía sentirse más confundida de lo que ya estaba.

Kyle entró a la cabina, se sentó en un pequeño banco que había ahí y acomodó el micrófono colgante que estaba frente a él. Estaba realmente nervioso, nunca le había cantado a una chica una canción que había sido inspirada por ella pero a pesar de que sentía su corazón latir con fuerza, su pulso acelerado y sus manos y piernas temblablaban iba a hacerlo, no quería quedarse con el arrepentimiento de no habérsela cantado nunca cuando la había escrito para ella. Kyle fijó su mirada en Mimi una vez que hubo acomodado su bajo y le hizo la seña para que la chica oprimiera el botón Mimi así lo hizo y él comenzó a tocar para después empezar con la letra.

Los primeros sonidos que escuchó Mimi eran los de una melodía rítmica, lo que la hizo pensar que tal vez se había equivocado y aquella no era una canción romántica para declarársele sino sólo una canción rítmica y divertida pero una vez que empezó la letra y escuchó la primera estrofa cambió de opinión.

I don't want another pretty face

No quiero otra cara bonita

I don't want just anyone to hold

No quiero sólo retener a alguien

I don't want my love to go to waste

No quiero malgastar mi amor

I want you and your beautiful soul

Te quiero a tí y a tu hermosa alma

Mimi sintió más de una emoción que no supo cómo interpretar al escuchar la letra de aquella canción y un fuerte sonrojo se apoderó de sus mejillas y a pesar de que estaba avergonzada y nerviosa una imborrable sonrisa se apoderó de sus labios que alguien le cantara eso, que le dijera que era especial para él era simplemente maravilloso.

You´re the one I wanna chase

Tú eres a la única a quien quiero perseguir

You´re the one I wanna hold

Tú eres a la única a la que quiero retener

I won´t let another minute go to waste

No quiero dejar que otro minute se desperdicie

I want you and your beautiful soul

Te quiero a tí y a tu hermosa alma

Esa era en definitiva una confesión y Mimi lo sabía y aunque no sabía lo que le diría Kyle ni como actuaría cuando aquella canción terminara en ese momento ella no podía dejar de verlo y sonreír, todo lo que le estaba diciendo era hermoso, era lindo saber que alguien pensaba todo eso de ti, lo único malo era que ese alguien no era el alguien a quien ella quería.

I know that you are something special

Yo sé que té eres algo especial

To you, I´d be always faithful

Te sere siempre fiel

I want to be what you always needed

Quiero ser lo que siempre necesitaste

Then I hope you´ll see the heart in me

Después espero que veas el corazón que hay en mí

Kyle alzó su vista hacia Mimi y sonrió al ver que ella tenía sus ojos cerrados y sonreía a la par que movía su cabeza de un lado al otro al ritmo de la canción, la estaba disfrutando. Sabía que ella no le podía corresponder en esos momentos y tampoco pensaba preguntarle sólo quería decirle lo que sentía por ella y que esa canción no quedara guardara para él solamente sino que llegará a su verdadera dueña y quien sabe tal vez en el futuro el tendría una oportunidad o por lo menos eso le gustaba pensar.

I don't want another pretty face

No quiero otra cara bonita

I don't want just anyone to hold

No quiero sólo retener a alguien

I don't want my love to go to waste

No quiero malgastar mi amor

I want you and your beautiful soul

Te quiero a tí y a tu hermosa alma

You´re the one I wanna chase

Tú eres a la única a quien quiero perseguir

You´re the one I wanna hold

Tú eres a la única a la que quiero retener

I won´t let another minute go to waste

No quiero dejar que otro minute se desperdicie

I want you and your beautiful soul

Te quiero a tí y a tu hermosa alma

Your beautiful soul

tu hermosa alma

Yeah…

You might need time to think it over

Tal vez necesites tiempo para pensarlo

But I´m just fine moving forward

Pero yo estoy bien avanzando

I´ll ease your mind

Yo calmaré tu mente

If you give me the chance

Si tú me das la oportunidad

I will never make you cry

Yo nunca te hare llorar

C´mon let´s try

Vamos, hay que tratar

Eso era lo que pedía, una oportunidad aunque sabía que en ese momento no la podía tener, cerró los ojos sintiendo el dolor que le causaba saber eso pero por lo menos le quedaba el consuelo de que ella ya sabía lo que él sentía por ella.

I don't want another pretty face

No quiero otra cara bonita

I don't want just anyone to hold

No quiero sólo retener a alguien

I don't want my love to go to waste

No quiero malgastar mi amor

I want you and your beautiful soul

Te quiero a tí y a tu hermosa alma

You´re the one I wanna chase

Tú eres a la única a quien quiero perseguir

You´re the one I wanna hold

Tú eres a la única a la que quiero retener

I won´t let another minute go to waste

No quiero dejar que otro minute se desperdicie

I want you and your beautiful soul

Te quiero a tí y a tu hermosa alma

Am I crazy for wathing for you?

¿Estaré loco por esperar por ti?

Maybe, do you think you could want me too?

Tal vez, ¿Tú puedas quererme también?

I don´t wanna waste your time

No quiero desperdiciar tu tiempo

Do you see things the way I do?

¿Ves las cosas de la misma manera que yo?

I just wanna know that you feel it too

Sólo quiero saber que sientes lo mismo

There is nothing left to hide

No hay nada que ocultar

I don't want another pretty face

No quiero otra cara bonita

I don't want just anyone to hold

No quiero sólo retener a alguien

I don't want my love to go to waste

No quiero malgastar mi amor

I want you and your beautiful soul

Te quiero a tí y a tu hermosa alma

You´re the one I wanna chase

Tú eres a la única a quien quiero perseguir

You´re the one I wanna hold

Tú eres a la única a la que quiero retener

I won´t let another minute go to waste

No quiero dejar que otro minute se desperdicie

I want you and your beautiful soul

Te quiero a tí y a tu hermosa alma

I don't want another pretty face

No quiero otra cara bonita

I don't want just anyone to hold

No quiero sólo retener a alguien

I don't want my love to go to waste

No quiero malgastar mi amor

I want you and your beautiful soul

Te quiero a tí y a tu hermosa alma

Your beautiful soul

tu hermosa alma

Yeah…

La canción terminó y Mimi aún seguío con sus ojos cerrados cuando la música dejó de sonar, había quedado encantada con aquella canción.

-¿Te gustó?

Preguntó la voz de Kyle sacándola de sus pensamientos y haciendo que abriera los ojos de nuevo, lo miró y se sonrojó fuertemente aunque no por eso dejó de sonreír.

-Me encantó.

Fue su respuesta y para Kyle aquello fue suficiente, movió el micrófono y se quitó el bajo para después salir de la cabina. Mimi se quitó los audífonos al verlo salir y de ahí se quedó en blanco, no sabía cómo actuar ni que decir y al parecer Kyle se dio cuenta de ello.

-No te preocupes no pienso pedirte una respuesta, sólo quería que la escucharas, después de todo la hice para ti.

El sonrojó en las mejillas de Mimi se acentuó a un más y antes de que pudiera pensar en algo que decir, Kyle le pidió que se fueran pues sabía que sólo le estaba haciendo más difícil las cosas a Mimi.

Eran las cuatro de la tarde cuando por fin se decidió a ir a casa de Mimi para hablar con ella, la verdad es que no sabía que iba a decirle pero Sora lo había presionado para que no dejara pasar más tiempo y hablara con Mimi de una vez, así que no le quedó de otra que armarse de valor e ir a casa de Mimi.

Las puertas del elevador se abrieron y los ojos de Matt se abrieron con sorpresa al ver quien se encontraba en la entrada de la casa de Mimi, ¡Era ese maldito de Okada! a ella no la miraba pues ella ya estaba dentro del departamento y aunque por un segundo pensó en ir a molerlo a golpes decidió que lo mejor era ser prudente y esperar hasta que Okada se fuera, así que se escondió en el mismo pasillo que Tai y él se habían escondido la vez anterior y puso atención para oír de que tanto hablaban Okada y Mimi.

-Gracias, en verdad me levantaste el ánimo.

Le dijo Mimi con una sonrisa al chico de ojos verdes que se encontraba en su puerta despidiéndola.

-Bueno esa era la idea, me alegra que haya funcionado.

Los dos sonrieron y un breve silencio se formó entre los dos chicos, ambos estaban sonrojados y nerviosos pero había llegado el momento de la despedida por lo cual no quedaba más que decir adiós.

-Bueno espero que la próxima vez que te vea tengas la misma sonrisa de siempre.

Mimi asintió con una sonrisa en sus labios.

-Trataré.

Le respondió ella y a él no le quedó más que decir adiós para después marcharse pero apenas se dio la media vuelta sintió la mano de Mimi deteniéndolo, él volteó y lo siguiente que sintió fue un beso en la comisura de sus labios seguido de un abrazo.

-Gracias por la canción, fue muy hermosa pero no puedo corresponderte, no ahora.

Susurró ella con su cara hundida en el pecho de él, estaba llorando realmente era doloroso tener que romperle el corazón a un chico tan noble y especial como Kyle odiaba tener que ser ella la causa del dolor de él pero por su bien tenía que dejarle las cosas claras, no podía permitir que él se hiciera ilusiones cuando ella sabía muy bien que no podía corresponderle.

Mimi habló muy bajó pero aún así él pudo escucharla, sonrió tristemente y posó su mano sobre la cabeza de la chica en forma de caricia.

-Lo sé, pero por favor no llores por mí, eso sólo me hace sentir peor, yo seré feliz si tú sonríes.

Mimi alzó su rostro bañado en lágrimas y lo miró para dibujar una sonrisa triste en sus labios.

-Así está mejor.

Mimi se apartó de él y limpió sus lágrimas y se disculpó odiaba ser tan llorona pero simplemente no podía evitarlo.

-Bien ahora será mejor que me vaya.

Kyle se despidió de la chica nuevamente y se dirigió al elevador pero se detuvo a medio camino sabiendo que Mimi aún lo estaba viendo.

-Por cierto, sí un día te cansas de Ishida no dudes en buscarme, yo siempre estaré disponible para ti.

Le dijo con una gran y alegre sonrisa que contagió a Mimi quien también sonrió y asintió levemente con la cabeza para después despedirse con un gesto de su mano y entrar a su casa.

Kyle se dirigió al ascensor nuevamente y picó el botón para esperar al ascensor, sin embargo sabía que no estaba sólo y que Matt estaba en el pasillo esperando a que se fuera, lo había visto de reojo cuando llegó.

-Respecto a ti Ishida, si vuelves a hacerla llorar, no dudaré en quitártela.

Le dijo sin voltear atrás ni su voz ni su tono eran el mismo con que había hablado con Mimi era más serio y amenazante y hasta se podía decir que bastante molesto. Matt no se dejó intimidar miraba al chico con frialdad pero sabía que Okada hablaba enserio.

-No te preocupes, eso no volverá a pasar.

Le respondió de la misma manera fría con que Okada le había hablado y sin apartar ni un segundo la mirada de su rival. Kyle sonrió de medio lado y de forma burlesca como si no creyera en las palabras del rubio.

-Ya lo veremos.

Respondió y dedicó una fría mirada al rubio antes de subir al ascensor. Matt ya no respondió nada y las puertas del elevador se cerraron dejándolo sólo en el pasillo. Permaneció un instante más en aquella posición; recargado en la pared con sus brazos cruzados, las palabras de Kyle lo habían dejado muy pensativo, se estaba formando todo un caos en su cabeza, eran muchas cosas las que tenía que pensar y no sabía cómo hablarle a Mimi no después de haberla visto llorar y abrazar a ese sujeto, no supo que fue lo que le dijo cuando lo abrazó pero se daba una idea por la respuesta de él y aunque se imaginaba que ella lo había rechazado o algo por el estilo y que eso lo aliviaba un poco también se sentía mal ahora que la había visto llorar sabía que la había lastimado y mucho y ahora no sabía cómo disculparse con ella para arreglar todo, sin duda alguna era él peor novio que podía existir en la faz de la tierra.

Suspiró y dejó su pose reflexiva para dirigirse al elevador, en ese momento no estaba en condiciones para hablar con ella, necesitaba pensar que le diría antes de verla, no quería lastimarla más de lo que ya lo había hecho así que decidió que lo mejor sería esperar hasta mañana que ya estuviera más relajado y hubiera pensado que decirle con exactitud.

Mimi se dejó caer sobre su cama para después sacar de la bolsa de su falda su celular, lo revisó y una mueca se formó en sus labios; ni un mensaje de Matt tenía, realmente estaba llegando a creerse eso de que a él no le importaba. Suspiró y dejó el celular a un lado para después abrazar su almohada y quedarse con su mirada perdida por unos segundos.

Estaba realmente confundida, sabía que quería a Matt ¿Pero qué era eso que Kyle la hacía sentir? Y es que el castaño encajaba a la perfección con la descripción de su príncipe azul, era guapo y amable, le había regalado una rosa sin motivo alguno lo cual decía que era detallista, la había consolado, más de una vez le había dedicado una mirada llena de amor, le había cantado una canción en donde le decía que la quería y que era hermosa y estaba segura que para él siempre sería su prioridad si una relación se llegaba a dar entre ellos. En cambio con Matt las cosas eran muy diferentes, era guapo eso nadie se lo iba a negar, también era amable aunque él prefería ocultar esa faceta suya y aparentaba ser frió, nunca le había regalado ni una flor y podía decir que con él era adiós a todo detalle romántico, era él el que la había hecho llorar portándose frío con ella, sus miradas ya no eran las de antes, nunca le había dedicado una canción a pesar de que tenía una banda y últimamente ella había pasado a segundo plano para ser siempre primero la banda pero aún así lo quería. Todo era tan opuesto, que había veces en que pensaba que tal vez el chico indicado era Kyle pero entonces llegaba una voz a su cabeza que silenciaba aquella idea y le decía: "tú quieres a Matt" y es que a pesar de que el rubio en esos momentos tenía todo en su contra ella no podía dejar de quererlo, pero de que servía si él ya no la quería.

Dejó de abrazar su almohada y tomó de nuevo su celular y buscó un nuevo mensaje de su novio pero no había ni uno sólo, tampoco había llamadas perdidas lo que hizo que él corazón de Mimi doliera y ella rompiera en llanto nuevamente ¡Matt ya no la quería!

A la mañana siguiente Matt fue a casa de Mimi como era costumbre. Esta vez pensaba hablar con ella camino a la escuela por eso había ido más temprano pero se encontró con la sorpresa de que ella no iría a clases ese día.

-Lo siento querido pero Mimi tiene una fuerte migraña no podrá ir a clases hoy.

Se disculpó la señora Tachikawa que se enterneció al ver como el rostro de Matt se entristecía con la noticia, no cabía duda que Matt quería a su hija.

-Ya veo…

-Ven al terminar las clases, tal vez ya se sienta mejor para entonces.

-Sí eso haré.

Respondió Matt sin borrar la expresión de tristeza de su rostro, al parecer tendría que esperar más para hablar con Mimi. Se despidió de la señora Tachikawa y se dirigió a la escuela con el ánimo más que decaído, estaba seguro de que la razón por la que Mimi no quiso ir a la escuela era porque no quería verlo.

Mientras tanto Mimi se encontraba en su habitación aún llorando y abrazada de su almohada desde la noche las lágrimas no habían parado, había dormido un poco pero cada vez que se despertaba y recordaba todo inevitablemente las lágrimas volvían a ella. Escuchó cuando la puerta de la entrada se cerró, de seguro su mamá ya le había dicho a Matt que no iría a clases, abrazó fuertemente su almohada, lo más probables era que él seguía molesto y el sólo recordarlo le daban ganas de llorar. Revisó su celular nuevamente y pudo comprobar que no tenía ni un mensaje de él; a pesar de que sabía que ella no iría a clases no se había molestado en mandarle un mensaje, al paso que iba no dudaba que cuando hablara con ella sería sólo para terminarla. La idea la hizo estremecerse y negó fuertemente con su cabeza sumergiendo su rostro sobre su almohada ya abrazada.

Sollozó nuevamente y así pasó buen rato hasta que logró calmarse y alzó su rostro para ver la ventana que seguía tapada por la cortina. No podía seguir así, tenía que levantarse y enfrentar los hechos, no podía ser tan débil. Se puso de pie con dificultad y caminó a la ventana, tal vez un poco de luz le levantaría el ánimo. Abrió las cortinas y volvió a su cama pero esta vez no se acostó sino que se sentó. Revisó su celular, ya era medio día y Matt no le había mandado ni un mensaje aún, sólo había uno de Sora que le preguntaba si estaba bien. Sintió que las lágrimas nuevamente se acumulaban en sus ojos pero esta vez luchó por qué no saliera, no podía estar llorando todo el día, ya había llorado todo el día anterior si seguía así se iba a quedar sin lágrimas. Desvió su mirada del celular que aventó de nuevo a la cama y miró a su alrededor, sus ojos pasearon por toda la habitación hasta que se pararon en la foto sobre su escritorio; caminó hasta ella y la tomó en sus manos, era una de ella y Matt donde salían en el parque con el uniforme de la escuela, él atrás de ella abrazándola y ambos sonriendo alegremente, eran felices de eso no cabía duda y ¿cómo no iban a serlo si una noche antes se habían hecho novios?

-Flash Back-

Era una tarde de finales de abril era un día cálido acompañado de un suave y agradable viento. Aquel viernes los chicos de la escuela pública habían salido temprano de sus clases y todos habían decidido ir a comer juntos y aunque Izzy se había tenido que ir después de que comieron los cuatro restantes habían decidido pasar una tarde agradable juntos por lo que se dirigieron al parque central de Odaiba en donde decidieron dar un paseo. Hubo un momento en que las chicas y los chicos se apartaron, ellas caminaban unos pasos más delante de ellos hablando de sus cosas mientras que ellos iban más atrás hablando también de sus cosas o más bien parecía que Tai iba molestando al rubio pues cada vez que Mimi volteaba al oír un grito por parte de alguno de ellos miraba que Tai reía y un sonrojado Yamato intentaba silenciarlo para después dirigirle una mirada fugas a ella y desviarla rápidamente totalmente apenado al ver que ella lo estaba viendo.

-No te preocupes de seguro sólo están jugando.

Le decía Sora para calmarla cada vez que ella volteaba y Mimi se dejaba convencer para después continuar con la plática con su amiga.

-¡Hey Sora! ¡Sora! ¡Ven quiero mostrarte algo.

Las interrumpió Tai jalando a la pelirroja para llevársela consigo lo más rápido posible.

-Pero… -intentó oponerse la chica pues no quería dejar a su amiga sola-

-No te preocupes por Mimi, Matt la acompañará, ahora ven antes de que se nos haga tarde.

Tai no le dio más oportunidad de quejarse y se llevó a Sora consigo dejando a Mimi sola que los miraba con extrañeza, ¿Qué le pasaba a Tai? desde hacía rato estaba actuando muy extraño.

-¿Qué le pasa Tai?

Preguntó Mimi volteando a ver a Matt quien se sonrojó notoriamente al ver que ella había volteado a verlo pero rápidamente se repuso, fingió aclarar su garganta para después acercarse a ella.

-No lo sé Tai es raro de nacimiento.

Mi rió suavemente ante esta respuesta y juntos decidieron continuar su camino, caminaron por largo rato y sin saber cómo llegaron hasta la orilla del parque que estaba frente a la costa y donde podían ver a la perfección el puente en arcoíris, ya era tarde y no tardarían en prenderlo así que decidieron sentarse en el zacate a esperar a que encendieran el puente.

-Que deliciosa tarde hace hoy.

Comentó Mimi para sentir la brisa acariciar su rostro y jugar con sus cabellos. Matt la miró y no pudo evitar quedar hipnotizado ante aquella imagen que se presentaba ante él. Mimi se miraba hermosa con sus cabellos bailando sobre el aire, bañada por los últimos rayos de luz y con esa hermosa sonrisa que siempre estaba en su rostro. Era preciosa… Desvió su mirada de ella y la fijó frustrado al suelo sobre el césped que estaba bajo él, si tan sólo se lo pudiera decir… pero él nunca había sido bueno diciendo lo que sentía y no se creía capaz de poder hacerlo no con ella que con sólo mirarlo lo ponía nervioso y lo dejaba sin palabras.

El celular de Matt sonó y él lo sacó de su pantalón para verlo y encontrarse con un mensaje de Tai. "¿Ya te le declaraste?" preguntaba el moreno y antes de que él pudiera hacer otra cosa otro mensaje llegó "Vamos no seas cobarde no pierdes nada con decírselo. Espero que te animes, es una buena noche para hacerlo, Sora y yo nos iremos a casa. ¡Suerte!".

-¿Era Tai?

Preguntó Mimi sacando de sus pensamientos a Matt a quien casi se le escapa el celular de las manos cuando la oyó hablarle y es que lo había agarrado desprevenido y el nerviosismo se apoderó de él, no podía permitir que Mimi viera el mensaje.

-Sí, él y Sora se irán ya a casa.

Respondió controlando un poco más su nerviosismo y guardando de inmediato el celular. Mimi no pareció notar la reacción que había causado en él pero quedó un poco pensativa.

-En ese caso supongo que nosotros también nos deberíamos ir.

Matt sintió como la oportunidad se le estaba yendo de nuevo de las manos, no podía creer que fuera tan cobarde, sólo tenía que decirle "Me gustas y quisiera que fuéramos más que amigos" no era tan difícil, pero por alguna razón no podía hacerlo.

-OH! Mira! Ya lo prendieron.

Anunció Mimi sacándolo de sus pensamientos y apuntando hacia al puente, Matt guió su mirada hacia donde apuntaba Mimi y después la vio a ella. Tai tenía razón aquella era la oportunidad perfecta para decirle lo que sentía por ella; lugar y momento más romántico no podría encontrar así que era ahora o nunca.

-oh siempre me ha encantado ver el puente arcoíris es tan hermoso ver cómo cambia de color.

Comentó Mimi sin apartar su vista del puente hasta que Matt le habló.

-Mimi yo quería hablar contigo de algo.

Dijo más rojo que un tomate afortunadamente para él ya era de noche y por más rojo que estuviera su cambio de color no sería tan visible como lo sería en el día.

-Sí ¿qué pasa Matt?

Mimi lo miró directo a los ojos y él sintió que moriría, bajó su mirada al suelo y comenzó a decir monosílabos sin sentido.

-Yo… yo… bueno es que yo…

-¿Matt te encuentras bien?

Preguntó Mimi al no comprender lo que él le decía, realmente se miraba que él estaba sufriendo al no poder decir lo que quería.

-¡Tú me gustas mucho!

Dijo de golpe y alzando su vista hacia ella, Mimi se sorprendió por aquella repentina confesión que la tomó por sorpresa y ahora los nervios y el sonrojo se comenzaron a apoderar de ella.

-En realidad me gustas mucho.

Repitió Matt pero esta vez más calmado, esta vez no había forzado las palabras a salir de su boca. Miró a Mimi y ella estaba con su mirada en el suelo cortando nerviosamente el pasto en el suelo lo que lo hizo pensar lo peor.

-Si tú no…

Comenzó a decir dándose por rechazado pero Mimi lo interrumpió y aún sin alzar su vista a él y con una voz muy suave dijo:

-Tú también me gustas mucho…

-¿Qué?

Preguntó más por sorpresa e incredulidad que por el hecho de que no la escuchara, pues la había oído a la perfección.

-Que tú también me gustas mucho.

Respondió esta vez encarándolo, su cara estaba totalmente roja pero lo miraba fijamente entonces Matt no pudo resistirse, tomó con delicadeza la barbilla de Mimi y la acercó a él para sellar aquel momento con un beso que al principio fue tímido pero que poco fue dando rienda suelta a ese amor que por tanto tiempo habían guardado los dos. Se separaron poco a poco pero no completamente, juntaron sus frentes y se miraron fijamente, ambos sonrojados pero felices de por fin estar juntos.

-Creo que está de más preguntarlo pero ¿Saldrías conmigo?

Mimi rió suavemente y después asintió con sutileza. Entonces un nuevo beso pero más corto beso volvió a nacer entre los dos y una vez que se separaron ambos se abrazaron y admiraron juntos las hermosas luces cambiantes del puente arcoíris.

Tenían más de una hora ahí y ahora ambos se encontraban acostados en el pasto unidos por sus manos observando el estrellado cielo.

-Es una lástima que las luces de la ciudad opaquen las estrellas. –Comentó Mimi-

-Sí realmente es una lástima.

-Oie Matt puedo preguntarte algo.

-Claro.

-¿Por qué te gusto?

Matt volteó a verla con una expresión interrogativa, Mimi lo miró y sonrió algo apenada.

-Es que siempre me han dicho que somos incompatibles porque somos muy diferentes, así que en realidad nunca creí que algún día yo llegara a gustarte.

-¿Quién te ha dicho eso?

-Algunas compañeras de la escuela.

Matt sonrió Mimi era tan inocente, lo más seguro era que esas chicas habían notado su interés en ella y para evitar que algo entre los dos pasara le habían dicho esas cosas para que ella lo creyera imposible.

-Yo nunca he creído eso, al contrario creo que nos complementamos- Mimi sonrió al escuchar esto pero lo dejó continuar- y respecto a pregunta la respuesta es porque eres hermosa.

Mimi pareció decepcionarse con esta última respuesta ¿Qué acaso sólo le gustaba a Matt por bonita? ¿En realidad Matt era tan superficial para sólo fijarse en el físico y no en lo demás?

-No pienses mal –Dijo al ver la expresión de decepción en el rostro de Mimi– claro que creo que eres hermosa por fuera pero yo me refería a que eres hermosa aquí. –Matt soltó la mano de Mimi y se sentó para señalar el corazón de la chica con su dedo índice – Adentro, tú alma es la más hermosa que haya conocido.

Mimi había permanecido acostada viéndolo y sus ojos se iluminaron al escuchar la explicación del chico que no pudo evitar al ver ese brillo en sus ojos desear besarla nuevamente y sin importar que la posición de ambos era algo comprometedora la besó para después hacerla girar y que ella quedara ahora sobre él. Ambos rieron por el movimiento que hicieron al rodar y que les pareció divertido.

Ahora era ella la que estaba sobre él, Matt la miró desde su posición bajo ella y admiró a la chica que lo miraban con esa sonrisa imborrable de sus labios, el largo cabello de Mimi que caía de un solo lado lo hipnotizaba con su aroma y los ojos de ella que eran tan claros y que lo miraban con tanto amor lo hacían perder la noción de donde estaba, nada más que ella y él existían en ese momento.

-Te quiero.

Dijeron sorpresivamente los dos al mismo tiempo y nuevas risas se formaron entre los dos. Mimi se apartó de él y se sentó a su lado, él también se incorporó y juntos miraron de nuevo hacia el puente arcoíris.

-Mimi… – Le habló él y ella lo miró– quiero que me prometas algo – Dijo tomando del suelo una flor de cerezo que con el viento había sido arrastrada hasta ellos, se acercó a ella y la colocó en el cabello de Mimi, ella sonrió y lo miró pidiéndole que continuara– Sé que me cuesta expresar mis sentimientos… –Continuó esta vez tomando cariñosamente con su mano la mejilla de Mimi quien no apartaba su vista de los ojos de él– me es tan difícil que tú nunca te diste cuenta de lo que sentía por ti a pesar de que yo me creía bastante obvio, así que si alguna vez tienes dudas de lo que siento por ti, mírame a los ojos en ellos encontrarás todo el amor que con palabras yo no sé expresarte.

Mimi sonrió enternecida y ahora fue ella la que tomó la mejilla de Matt con cariño.

-Yo no podría dudar de ti.

-Sólo prométemelo, prométeme que me mirarás a los ojos y encontrarás el amor que siento por ti.

-Lo prometo.

Respondió ella y los dos cerraron esa promesa con un nuevo beso.

Fin del Flash Back

Mimi dejó la foto en su lugar y con gran rapidez se dirigió a su tocador para abrir una pequeña caja musical en donde encontró aquella flor de cerezo intacta, estaba seca ya, pero seguía manteniendo su forma. Con excesivo cuidado tomo la flor con ambas manos y la miró con cariño y la acercó a ella como si quisiera acariciarla con su mejilla, la acercó a su rostro y cerró los ojos deseando sentir el contacto de aquel dulce recuerdo guardado en aquella flor que qué se encontraba protegida por el capullo que sus manos habían formado para tomarla.

-Perdón por olvidarte…

Le dijo con cariño a la flor que representaba su promesa que le había hecho a Matt tiempo atrás.

Las clases habían terminado y Matt se había dirigido a casa de Mimi para arreglar las cosas con ella, la verdad es que ya se estaba preocupando le había pedido a Sora que le mandara un mensaje preguntándole si estaba bien pues temía que si él se lo mandaba no le contestara pero la realidad era que ni a Sora le había contestado, ¿tan triste estaba? ¿O molesta? ¿o las dos? La verdad es que no tenía ni idea que era lo que Mimi estaba sintiendo por él en esos momentos, tal vez ya hasta había decidido mandarlo al demonio, un escalofrío lo recorrió al pensar en esa posibilidad y por un momento vaciló en tocar el timbre pero se obligó a hacerlo.

El timbre de la casa de los Tachikawa sonó y Mimi salió corriendo de su habitación diciendo que ella abriría y se dirigió a la puerta casi segura de que era Matt quien tocaba, pues su mamá le había dicho que él volvería cuando terminaran las clases y ya era la hora. Llegó a la puerta y a pesar de que había corrido con entusiasmo y emoción hasta ahí dudó al momento de abrir, ¿Qué iba a hacer si no lograba encontrar lo que ella buscaba? ¿Qué iba a hacer si los ojos de Matt no le demostraban que la querían? ¿Qué iba hacer entonces? Se quedó pensativa por unos segundos hasta que el timbre volvió a sonar y ella salió de sus pensamientos. Estaba claro que no se quitaría la duda si seguía ahí parada sin hacer nada así que sin pensarlo más abrió la puerta y justo como esperaba se encontró con Matt parado frente a ella.

-Mimi yo…

Comenzó el chico pero se vio interrumpido por ella quien con ambas manos había tomado el rostro del chico y lo había acercado a ella para después mirarlo directamente a los ojos como si buscara algo. Matt la miró confundido pues no sabía qué era lo que hacía Mimi.

-Mimi…

Intentó hablar de nuevo pero nuevamente ella lo interrumpió, lo abrazó con fuerza como si se aferrara a él y en de un momento a otro las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos y ella comenzó a sollozar pero esta vez no eran lágrimas de tristeza sino de alegría pues había encontrado lo que había buscado. Al principio los ojos de Matt habían mostrado más que nada confusión pero sólo bastó que él dijera su nombre para que aquella mirada confundida se fuera y apareciera esa mirara llena de amor que ella había estado buscando.

Matt se alarmó al oírla sollozar y por un momento no supo qué hacer la quiso abrazar pero no se sentía con el derecho de hacerlo pues se creía responsable del llanto de Mimi.

-Lo encontré…

Dijo ella entre sollozos y el quedó aún más confundido ¿de qué estaba hablando Mimi? ¿Qué era lo que había encontrado?

-¿Qué encontraste?

Preguntó algo temeroso pues temiera que fuera algo malo, pero no sabía a qué era lo que le temía.

-Si alguna vez tienes dudas de lo que siento por ti, mírame a los ojos en ellos encontrarás todo el amor que con palabras yo no sé expresarte.

Le susurró al oído y los ojos de Matt que al principio se tornaron asombraros rápidamente se vieron conmovidos y abrazó a Mimi con cariño, cerró los ojos y dejó que aquel abrazo transmitiera el amor que sentía por ella, recordaba aquella palabras y recordaba aquella promesa y le alegraba que Mimi también las recordara.

-Me alegra que lo hayas recordado.

Le dijo. Mimi al igual que él permanecía con los ojos cerrados abrazada a él sólo sintiendo como con ese abrazo ambos se transmitían amor y al oírlo decir eso asintió suavemente, las palabras sobraban en ese momento y aquel abrazo era suficiente para saber que las cosas estaban bien de nuevo.

Era sábado en la mañana el timbre en la casa de los Tachikawa había sonado y Mimi se dirigió abrir segura de que era su novio, las cosas ya estaban bien entre los dos, se podía decir que mejor que nunca y aquella mañana ambos habían acordado ir a uno de los partidos de Tai para apoyarlo pues aquel era el primer partido del torneo entre preparatorias que se hacía cada año.

Mimi abrió la puerta y grande fue su sorpresa al encontrarse frente a ella un enorme ramo de flores para después ver a Matt quien bajó el ramo y le sonrió alegremente.

-Hubieras visto tu cara fue increíble.

Le dijo entregándole el ramo, ella lo aceptó aun sin creer que eran para ella.

-¿Y a que se deben?

-A nada en especial, sólo trato de cumplir los requisitos de tu lista del hombre perfecto y según la que me dio Sora regalar flores sin ningún motivo es uno de los requisitos.

Mimi quedó sumamente enternecida por las palabras de Matt era tan dulce que quería abrazarlo y llenarlo de besos.

-No era necesario, me gustas tal y como eres.

-En ese caso puedes dármelas y las regreso creo que aceptan devoluciones.

-¡NO son mías!

Gritó Mimi apartando las flores de Matt lo más posible y viéndolo con un gracioso puchero en su rostro. Matt no pudo evitar reír ante este gesto de su novia quien bajó la guardia pues sabía que no se las quitaría y sonrió.

-Aunque supongo que no estaría mal recibir flores de vez en cuando, me agrada mucho la idea.

-Trataré de cumplir ese requisito.

Mimi sonrió complacida y le pidió a Matt que la esperara mientras ella las ponía en agua, no tardó mucho y en cuestión de minutos ya estaba con él cerrando la puerta para irse al partido.

-Sabes no estaría mal que también me dedicaras canciones de vez en cuando.

Matt la miró con extrañeza y un poco confundido.

-Pero si todas las canciones románticas que escribo son para ti, pensé que lo sabías.

Lo dijo con tal naturalidad que Mimi se sonrojó, al parecer ella tenía que aprender a ver los pequeños detalles que su novio hacia sutilmente, ella sabía que a él le costaba ser demostrativo con sus sentimientos por lo cual no le regalaba detalles directamente si no que lo hacía indirectamente, pues ahora que lo pensaba era cierto que nunca le había dicho que le dedicaba una canción pero siempre que escribía una romántica ella era la primera en escucharla, a ella era a la primera que se la cantaba y aunque no le decía que era para ella, ella debió darse cuenta pues así era él, sus formas de demostrar amor eran diferentes a las de los demás y no hacía nada tan directamente.

-Tienes razón no sé en que estaba pensando.

Dijo ella con una gran sonrisa y abrazándose al brazo de Matt para juntos dirigirse al elevador. Matt la miró, ella tenía esa gran sonrisa en su rostro y caminaba a su lado abrazándolo cariñosamente, no cabía duda que había recuperado a su Mimi. Una sonrisa se formó en sus labios, le alegraba que todo se hubiera solucionado y si bien habían sufrido con ese obstáculo que se les había presentado también habían fortalecido su relación y aquella experiencia le había dejado una gran moraleja, bueno tal vez dos: Primero; las relaciones de pareja necesitan de amor y cuidado por parte de los dos no sólo de uno y segundo; nunca más le pediría consejo a Tai, antes mejor se lo pediría a Sora ella era más buena dándolos que su amigo.

-¡¿Qué hiciste qué?!

Exclamó una alterada Mimi. Había terminado el partido y Tai se había ido directamente a ella para pedirle un favor o mejor dicho para rogarle por un favor.

-Estaba seguro que ganaría.

-¡¿Cómo pudiste apostarme de nuevo?!

Se quejó iracunda, no podía creer que el idiota de Tai no hubiera aprendido la lección con la vez pasada.

-Espera Mimi no es lo que crees, no es una cita como la vez anterior, no soy tan tonto, esta vez fui más cuidadoso, tampoco aposté mi puesto.

-¿Entonces qué apostaste? –Preguntó Sora-

-¿Y con quién? –Agregó Mimi-

-Recuerdan al capitán del equipo de la preparatoria que se encuentra al este de la ciudad, el de cabello negro y ojos grises. Su nombre Haru Kawasaki y al parecer le gusta Mimi.

-¿Y qué fue lo que apostaste sino fue una cita? –Intervino esta vez Izzy-

-Ya les dije que no es tan grave sólo es un beso.

-¡¿Queé?!

Gritaron todos a la par no podían creer lo que Tai había dicho ¿Y él había dicho que no era tan grave? Si era mucho peor que la cita ¿Cómo se le ocurría a Tai aceptar semejante apuesta.

-No olvídalo Tai, esta vez no te voy ayudar.

-Pero Mimi si no me ayudas tendré que lavar sus uniformes por un mes, ¿tienes idea de cuánto apestan esos uniformes? ¡Voy a morir!

-Pues ese es tu problema no mío. Ven Sora acompáñame a comprar algo de beber.

Dicho esto la castaña se dio la media vuelta indignada y se fue, esta vez no pensaba ayudar a su amigo, que se las arreglara como pudiera él solo.

-Pero Mimi…

Lloriqueó el moreno al verla partir e hizo un ademán de quererla alcanzar para seguir suplicándole pero apenas dio el primer paso y alguien se atravesó en su camino. Era Matt quien se encontraba más que furioso. Tai lo miró y supo que de esta vez no saldría vivo hasta podía ver un aura roja y maligna rodeando a Matt. Matt tronó sus puños preparándolos para los golpes que le daría a Tai y el moreno tragó saliva nervioso al ver esos ojos que echaban lumbre y querían matarlo.

-Date por muerto.

Sentenció el rubio.

Mimi y Sora llevaban ya varios pasos adelantaros cuando se escuchó el grito desgarrador de Tai a lo lejos, Sora volteó y comprobó lo que sospechaba Matt le estaba dando una paliza a Tai pero no había mucho que ella pudiera hacer después de todo su novio se lo había buscado. En cambio Mimi no había volteado al oír el agonizante y desgarrador grito de su amigo pero una sonrisa se formó en sus labios al escucharlo gritar de esa manera ese era su novio defendiendo su honor y demostrándole a su manera que la quería.

Fin

Mimato196