Los personajes de la siguiente historia no me pertenecen y lamentamblemente nunca lo sera -.-U
Todo fue por la lluvia
Por
Naomi-chan
Anabel no sentía como la sangre manchaba la venda con cada paso que daba, ni siquiera el dolor, ya que en lo único que en su mente pasaba era la intensión de ganarle a aquella vieja compañera de viaje de Ash, realmente sí que era un estorbo esa maldita zanahoria.
De alguna manera logro que Misty se detuviera por un instante, logrando que así tuviera ventaja de llegar más rápido hacia donde se encontraba Ash. Al fin llego a la cocina, Delia Ketchum colocaba la comida en la estantería, mientras que su hijo colocaba los embutidos en la refrigeradora, mas este cuando sintió la presencia de Anabel se sorprendió y más aun cuando vio que la herida de la chica sangraba.
-¡Anabel! ¡Tu pierna!- grito preocupado Ash
Cuando recién Anabel se detuvo, sintió el dolor de su pierna, comenzaron a temblar sus piernas y fue ahí cuando sintió como, por el dolor, perdía el equilibrio. Cayo en algo blandito, algo… cálido y blandito, Anabel observo a aquello tan blandito que sostuvo su caída, su rostro se fue poniendo y más y más rojo al verlo, ¡Fue Ash, Quien había detenido su caída!
-¿Anabel te encuentras bien?-le dijo Ash debajo de ella
-S-Si…
-¿Por qué viniste? Sabes que tu pierna aun sigue mal y que con cualquier movimiento, se volvería a abrir-la regano
-Es que quería ayudar…
Genial, ahora era Ash el que se sentía culpable, al ver el rostro de Anabel. Suspiro, se sentó, de tal manera que aun Anabel aun estaba encima de ella. Ash sonrió y le despeino su cabello.
-Tranquila ¿Si? Vamos a la sala a cambiarte las vendas
Coloco el brazo de Anabel detrás de su cuello y coloco su mano en la cintura y la levanto. Para Anabel era inevitable ocultar su vergüenza en ese momento, pero a la vez se sentía la chica con más suerte en el mundo.
Cuando doblaron a la esquina, por poco ambos jóvenes se caen otra vez, ya que Misty llego de improviso, observándolos con molestia.
-¿No hacen una linda pareja?-comento Delia Ketchum
-Si… muy linda…-dijo con malicia
Le tenía odio a esa chica de cabello morado, era detestable. ¿Qué se creía esa chiquilla?
-¡Listo!- grito Ash al terminar de hacer el tratamiento
Anabel solo sonrió al ver el entusiasmo del muchacho.
Misty se encontraba apoyada en el marco de la puerta, observando desde la puerta la escena, le invadieron unas ganas de golpear a esa chiquilla, pero tenía que controlarse, ya se las vería en alguna oportunidad que estuvieran solamente las dos solas.
-Gracias
-Ash- lo llamo Delia- La cena esta lista, ayuda a tu amiga ha acercarse al comedor.
Ash asintió, extendió su mano hasta Anabel, esta no pudo evitar sonrojarse, rechazo cordialmente su mano, se paro y comenzó a caminar con dificultad, si pudo correr hasta la cocina, seguramente podría caminar. Ash solo la observo y la siguió muy cerca de ella, solo por si acaso si perdía el equilibrio.
-¿Misty, te quedas a comer con nosotros?
La pelinaranja observo su reloj, tenía que regresar al gimnasio.
-No lo siento, tengo que volver al gimnasio, ya que mañana a primera hora tengo una batalla, será para otra oportunidad.
-¡Oh! No te preocupes, cuídate
-Adiós señora, Adiós Ash, adiós chiquilla de cabello teñido-dijo mientras desaparecía por la puerta principal
-¿Chiquilla de cabello teñido?-le pregunto Ash a Anabel
-Larga historia…
-¡Vaya! Así que eres uno de los Ases del Frente de batalla…
-Sip
-Y también uno de los más fuertes-comento Ash
-¿En serio?
-¡Si! Me venció la primera vez
-Ya basta, me estoy avergonzando- dijo Anabel con las mejillas sonrojadas
Las risas fueron inevitables, Anabel sentía como si perteneciera a esa familia y quien podia negarlo, a pesar de ser una familia chica sabían transmitir esa hospitalidad que muy extraño se encontraba, para Anabel era simplemente perfecta esa familia.
-¡oh! Ya se ha hecho tarde, será mejor que me vaya…
-¿Por qué no te quedas esta noche? Tengo un futon que tal vez te pueda servir
-Yo…
Queria estar mas tiempo con esa familia, pero como todo sueño tiene final, este también debía acabar.
-No quiero molestarlos
-Es todo lo contrario, nos quitarías una preocupación, ya que no sabríamos si llegaste bien
Anabel no sabia que responder, Delia Ketchum estaba siendo muy amable, demasiado como para rechazar la oferta. Aun sentía el dolor proveniente de su herida, lo mejor era quedarse.
-No realmente no quisiera ser una molestia- maldijo a su conciencia, porque siempre tenia que decir lo contrario.
-Vamos Anabell quedate, por nosotros no hay ningún problema-le dijo Ash
Como rechazar aquella aun mas tentadora oferta.
-Si, ustedes lo desean-
El resto de la cena paso igual, cuando terminaron, Anabel quiso ayudar a Delia a limpiar los platos, mas esta la mando directamente a dormir, ya que noto el cansancio en sus ojos. Anabel siguió a Ash hasta su habitación, donde ya la esperaba un acogedor futon.
-Oye Ash y ¿Pikachu?-pregunto mientras se metia dentro del futon
-Pues esta en el laboratorio del profesor, jugando con todos mis pokemon, necesitaba relajarse, después de tantas batallas
Anabel sonrio, Ash si que demostraba amar a sus pokemon, era una de las tantas razones por la cuales se había enamorado de el.
-¡Ya se! Que te parece si mañana vamos al laboratorio de profesor
Anabel asintió.
-En ese caso mejor ir a dormir, para que mañana estemos con mucha energía para poder jugar con todos los pokemon
-Ok
La muchacha anhelaba que ya fuera mañana, deseaba tanto jugar con los pokemon del laboratorio pero de igual manera pasar el tiempo con Ash.
Estoy aqui... esperando ser abucheada por todos los seguidores de esta historia...
Lo se me demoro SIGLOS en actualizar, pero la imaginacion se me fue de esta historia, pero al parecer ha regresado
buenoooo la proxima actualizacion seria...
en un mes...
No me tiren Tomates por favor! Soy alergica a ellos .
Es que las clases ya han comenzado y nos tratan como esclavos y como si no tuviesemos nada que hacer .
En fin en si es mejor para mi ya que asi tendre mayor tiempo de pensar, revisar, corregir todo lo que escribo
Para darles algo mas presentable...
Eso es todo se me cuidan!
Sin travesuras!
Naomi-chian
