Los primeros rayos de sol comenzarón a colarse entre las cortinas de la habitación principal de Capsule Corp. Revelando así a un matrimonio, que descansaba placidamente en su lecho de amor. El príncipe saiyan tenía un brazo alrededor de la cintura de su mujer, ambos estaban completamente desnudos por lo ocurrido ayer. Era una escena de lo más tierna, impensable para un príncipe saiyan.
Perezosamente, el hombre de cabello negro comenzaba a despertarse. Se incorporo en la cama, para poder ver la hora en el despertador que hoy no tenía porqué sonar. Marcaban las 10:30, al observar la hora que era, Vegeta pego un bote de la cama. Se habían quedado dormidos.
- Bulma - llamaba el príncipe tocando el hombro de su mujer - son las diez y media, levanta y haz me el desayuno -
- Espera un ratito más - dijo adormilada la mujer, hasta que analizo lo las palabras de su marido - ¡ Las diez y media ! - repitió levantándose de golpe - Dios mio, me he dormido -
- Tampoco te pongas así mujer, hoy no tenías nada que hacer - dijo el príncipe sin entender la prisas de su mujer.
- No Vegeta, no - decía Bulma mientras se vestía con lo primero que pillaba - Hoy tenía una reunión a las 11:00 con la junta directiva, no voy a llegar -
- Sí es por eso no te preocupes, ya te llevare yo volando -
Bulma paro de vestirse un momento para observar a su marido.
- ¿ Harías eso por mí ? - preguntó esperando que no fuera una broma de su marido.
- No es molestia -
Bulma casi se pone a llorar de la emoción. A pesar de ser un acto insignificante, para la mujer fue algo muy especial. Nunca antes Vegeta se había ofrecido a llevarla volando a ningún sitió. Era difícil creer que los años lo hubieran cambiado tanto. Sabía que su príncipe ya no era el de antes, pero nunca pensó que llegaría a cambiar tanto.
Mientras en la cocina, Bra se preparaba un zumo de naranja. A su lado, Trunks desayunaba sin decir palabra. Apróximadamente a la una de la madrugada, el joven despertó al sentir el Ki de su hermana ascender en pocos segundos, sorprendió, salió de su habitación para dirigirse a la de su hermana, sorprendiéndose al encontrarse el dormitorio vació y la ventana abierta.
El primogénito la observaba en todo movimiento que hacía. Sabía que había algo raro en ella, algo en su hermana había cambiado. ¿ Dónde iría a esas horas ? ¿ Y qué era lo que le pasaba con su madre ?
Mientras esas preguntas rondaban por la cabeza del chico, Bulma y Vegeta bajaron por las escaleras con algo de prisa.
- Buenos días hijos mios - por parte de Bulma, no había ningún rencor hacia su hija, y la trataba intentando pensar que su relación era normal - Trunks voy a reunirme con la junta directiva, ya te avisare de los cambios - dijo apresurada, y abriendo la nevera para coger una manzana.
- Pero mamá, si son casi las 11:00, no vas a llegar - decía su hija preocupado por la falta de asistencia de su madre. Esa reunión era muy importante para la empresa.
- No hay problema, me lleva tu padre - contestó la mujer marchándose apresuradamente del lugar, seguida de Vegeta.
El hijo mayor se sorprendió un poco al escuchar lo que dijo su madre. Seguramente Bulma lo había amenazado con dejarse sin comida o algo así. El joven Trunks no pensaba que era su padre el que se había ofrecido.
Alzando la vista, se encontró con su hermana, que estaba cómo paralizada. La chica miraba fijamente a la mesa de la cocina, y lo más sorprendente es qué sobre ésta no había nada. Sus manos las tenía apretadas fuertemente contra dicho mueble. Y se notaba que estaba apretando fuertemente la mandíbula.
Trunks se preocupo por unos instantes, ya empezaba a pensar que le pasaba algo a su hermana, al ver que ésta no reaccionaba.
- Bra... - llamó su hermano son alzar la voz.
La princesa salió de su trance, y dirigió la vista a los ojos de su hermano. Éste pudo ver su enfado reflejado en su mirada. Bra no contestó, se marcho furiosa de ahí sin decir nada.
Horas más tarde, Llegaron un grupo de jóvenes a Capsule Corp. Era la nueva generación Z, la qué siempre se presentaba sin avisar.
Llamaron a la puerta, y un robot les dijo que se esperaran. Enseguida el pequeño robot fue a avisar a la primera persona que encontro, Bra Briefs. La princesa se acercó a los cuatro jóvenes sin mediar palabra.
- Hola Bra, habías pensado en ir todos esta noche a la nueva discoteca que inauguran hoy, pero primero iremos a cenar a Ñam Ñam - Pan le explicó el plan a su mejor amiga.
- ¿ Y dónde ésta Trunks ? - preguntó Goten a la chica de cabellos celestes.
- Esta en su habitación - respondió secamente la chica.
- Bueno... pues iré a llamarlo - el hijo de Goku se marcho algo sorprendido por el trato de su amiga.
- ¿ Bra, por qué traes esa cara de enfado ? - preguntó la rubia.
- Eso a ti no te importa - le habló en un tono frió, algo que dejo a Marron totalmente desconcertada.
Sin decir nada más, Bra se marcho de allí dejando solos y confundidos a sus amigos.
- ¿ Pero a esta tía que le pasa ? - dijo Uub sin entender el comportamiento de su amiga.
Momentos después, Trunks apareció junto con Goten.
- ¿ Oye Trunks, sabes si le pasa algo a tu hermana ? - Marron se había preocupado seriamente por Bra.
- No le deis importancia, tiene un mal día, sólo eso - mintió el joven, pues el tampoco tenía ni idea de lo que le ocurría a su hermana pequeña.
Rendido por el entrenamiento, el príncipe saiyan se dirigió a la cocina para darse un buen atracón. Después de coger todo lo que pudo de la nevera, Vegeta se sentó en la mesa dispuesto a arrasar con todo. Justo cuando iba a darle un mordisco a su emparedado, alguien lo abrazo por la espalda, dejando que sus manos recorrieran brevemente su pecho.
- Hola papi - saludo la niña dándole un beso en la mejilla, y sin apartar su rostro del de su padre - Hoy apenas nos hemos visto - dejo ella moviendo sus manos levemente, no podía darse el lujo de acariciar a su padre cómo ella quisiera - Y ya sabes que me pongo triste si no te veo - Bra hizo un puchero ante el comentario.
Vegeta sonrió ante el cariño de su niña, y con un ágil movimiento la sentó sobre sus rodillas, cómo cuando era niña.
- Hoy he tenido muchas cosas que hacer princesa - le dijo en tono amable, un tono que sólo utilizaban cuando estaban solos - Mañana si te apetece podemos entrenar juntos -
- Ya, bueno... eso esta bien, lo que pasa es que yo quisiera hacer algo diferente contigo -dijo la princesa mientras subía y bajaba su mano por el pecho del príncipe.
- ¿ A qué te refieres ? - preguntó é sin entender.
- Tranquilo, ya lo entenderás - la princesa estaba dispuesta a marcharse, no sin antes echar hábilmente la droga en el vaso de su padre.
Vegeta no entendió muy bien las palabras de su hija, pero no quiso darle más importancia, y siguió comiendo cómo si nada. Cómo era de esperarse, después de comer tanto, el príncipe tenía sed, y sin pensar ni de lejos en lo que había hecho su hija, Vegeta bebió un trago de agua, sin darse cuenta de lo que había ingerido...
Bra observo cómo su padre había caído en la trampa, y con una sonrisa sádica en su rostro, subió las escaleras que llevaban al segundo piso, y puso rumbo a la habitación de su madre. Sin llamar a la puerta, la abrió de golpe.
Bulma ni siquiera se asusto, estaba acostumbrada a que Vegeta entrara sin llamar. Pero se sorpendió al ver que la persona que entró de esa manera era Bra. La mujer que estaba cepillandose su cabello frente al espejo, dejo su cepillo sobre el tocador y se acercó a su hija, la cual la miraba fijamente y sin mostrar sentimiento alguno, al igual que su padre.
- ¿ Hija... ocurre algo ? - desde hace años dejo de ser normal que su hija la buscara.
Bra no contestó, se acercó a ella sin prisas, y cuando estuvo a apenas unos centímetros se detuvo. Por su mente rondo la idea de matarla, ella era tan débil, además de que estaban solas, no había nadie que las observara. Con un simple movimiento acabaría con la vida de su tormento. Pero no... su padre todavía estaba encaprichado con ella, y si la matara no levantaria cabeza en mucho tiempo. Y eso era lo ultimo que Bra querría en el mundo, que su padre sufriera. Ya más adelanta, cuando lograra enamorar a su padre, entonces la haria sufrir como había hecho ella. Le restregaría que ella es la dueña de su corazón, y la torturaria diciendole que Vegeta por fin había sido suyo. Para después borrarla del mapa. Pero para eso todavía faltaba tiempo.
La princesa se acercó a su madre, dejando estupefacta a ésta cuando la abrazo. Bulma no podía creer lo que su hija estaba haciendo. ¡ La estaba abrazando ! Presa de la nostalgia comenzó a llorar. Y correspondiéndole al abrazo, Bulma recosto la cabeza en el hombro de su hija.
- Mamá... perdóname por mi comportamiento - dijo Bra separándose del abrazo, y fingiendo arrepentimiento - Sé que me he comportado muy mal estos ultimos años, y que no te he tratado cómo a una madre - la princesa paro un momento, y dejo que unas pequeñas lágrimas resvalaran por su rostro - No a sido culpa tuya, tú me has tratado muy bien. La culpa fue mía mamá, no sé que me paso - dijo Bra estallando en lágrimas, y volviendo a abrazar a la mujer que le dio la vida.
- Hija mía, no llores - Bulma la abrazaba con ternura, al contrario de Bra, la cual la abrazaba con falsedad - No pasa nada, yo siempre te he querido igual, comprendo que estas en una edad difícil cariño, no te preocupes no te guardo rencor -
Después de un rato, cuando parecía que madre he hija iban a abandonar el abrazo, Bra poso su mano en la nuca de su madre, y con un rápido movimiento la dejo inconsciente. Bulma cayó al suelo inconsciente, provocando una sonrisa perversa en Bra. Ésta la cogió en brazos y la metió en su cama, posiblemente no despertaría hasta mañana.
- Dulces sueños mamá - dijo la princesa, con una sonrisa escalofriante - Espero que no te importe dormir sola, porqué esta noche a papá me lo quedo yo - acabo la frase para reír cínicamente.
En la Camara de Gravedad, Vegeta seguía entrenando cómo hace un rato. Salvo por una pequeña diferencia. Antes de la cena, el príncipe se encontraba de fabula, pero cuando termino la comida se sintió extraño. Pensó que tal vez le había sentado mal alguna cosa, pero pasaba el rato, y Vegeta cada vez se sentía peor. La vista se le nublo por completo, puso una mano sobre su cabeza, y en esos instantes cayó al suelo de rodillas. No conseguía ver bien. Se sentía mareado, y sin fuerzas.
A pesar de que no podía visionar perfectamente, puso divisar en medio de su niebla como alguien se acercaba a él. La vista se le aclaro un poco más, y vio delante de él las piernas de una mujer. Eran largas, y de tez blanca. No eran muy delgadas, y se notaban en forma. Vegeta ladeo su cabeza, pues todos esos detalles pasaban desapercibidos para él.
Alguién le alzo el rostro, y el saiyan pudo ver la sonrisa más bonita que había visto jamás. Alguien le sonreía ampliamente. Le resultaba muy familiar. Era una chica, tenía el cabello largo y azul, y juraría que sus ojos eran del mismo color, no obstante, todo eso el príncipe no lo podía chica de cabellos celestes lo ayudo a ponerse en pie, con algo de dificultad lo consiguió.
Bra se mordió el labio inferior al observar a su padre. Traía puestos unos simples pantaloncillos cortos, y marcados. Su torso estaba completamente desnudo y sudado. Le acaricio el rostro, observando sin reparo sus facciones tan varoniles. No podía creer que por fin, después de tanto tiempo iba a conseguir lo que deseaba. Después de haberse guardado durante años para él. Vegeta era el único hombre que debía tocarla.
- Vamos a la cama - le susurró al oído la princesa.
Con cuidado, Bra llevo a Vegeta hacia la cama de la Camara de Gravedad. Lo depositó sentado en la cama, y ella se sentó a su lado. Vegeta se restregaba las sienes con ambas manos, intentando que su mente se aclarara. Pero era imposible, era cómo si algo se lo impidiera.
Por su parte, Bra estaba que brillaba de felicidad. Le había costado conseguir lo que quería, pero ahora nadie se lo iba a impedir. Se sentía cómo una cazadora apuntando a su presa, la cual era Vegeta. Queriendo empezar cuanto antes, Bra se desnudo apresuradamente. Quedando sólo en ropa interor. A Continuación, se sentó a horcajadas encima de su padre, dejando vagar sus manos por su firme pecho, cómo le hubiera gustado hacerlo otras veces. Sin ningún reparo observaba y acariciaba al príncipe.
Vegeta no conseguía ver con claridad de ninguna manera. Por mucho que lo intentara le era imposible. Se sentía aturdido, y sofocado. De un momento a otro, y sin esperarlo, sintió unos labios presionar contra los suyos.
Bra se había apoderado de la boca del príncipe con suavidad y sin prisas. Quería experimentar éste momento único. Abrazando a su padre, la princesa profundizo más su beso, adentrando su lengua en la boca de Vegeta. Acariciándola con pasión. Bra se separo del beso para coger aire, y entonces vio cómo su padre iba a decir algo.
- ¿ Bul..bulma ? - dijo el príncipe entrecerrando los ojos para ver si podía visualizar menor.
Bra le sonrió de nuevo, estaba claro que su príncipe no se enteraba de nada. No le gustaba la idea de que pensara que lo estaba haciendo con su madre, pero mejor así. De esta manera no habría sospechas.
La chica volvió a besarlo, esta ves con más pasión. Posando su pequeña mano sobre el pecho de Vegeta, y deslizandola hacia abajo. Dejo de besarlo en los labios para seguir por otro lado. Bra lo observo unos instantes, se veía tan tierno e indefenso. La idea de que Vegeta estaba totalmente sumiso, y ella era la que tenía el control la excitaba. Beso su barbilla, mordisqueandola un poco. Siguió besando su cara, sin perderse detalle alguno. Paso por su cuello, dejando algunos rastros brillantes debido a una lengua curiosa. Paro un momento al llegar a su lóbulo, el cual besó y lamió con excitación.
Bra se incorporo un momento, llevándose sus manos a su espalda, dispuesta a quitarse el sujetador. Pero para su sorpresa y fastidio, Bra sintió el Ki de su hermano acercarse hacia la Camara.
- Mierda... - murmuró la princesa.
Instantes después la puerta se abrió.
- ¿ Papá ? - llamó Trunks, pero no obtuvo respuesta - ¿ Papá estás ahí ? -
El chico sabía lo que le enfurecía a su padre que lo interrumpieran, pero había sentido el Ki de su padre muy debil y alterado. Pensó que lo mejor era asegurarse de que no había pasado nada.
Trunks no encontraba a su padre por ningún sitió, más sí que podía sentir su Ki. Se deslizo por la barra que llevaba al piso de abajo, dónde se encontraba la cocina, el baño, y el dormitorio. No tardo mucho en encontrarlo, estaba tumbado en la cama.
- ¡ Padre ! - exclamó Trunks acercándose a él.
Vio que su padre tenía muy mala cara, y se preocupo bastante. El pobre sudaba, y le costaba respirar con normalidad.
- Padre ¿ Te encuentras bien ? - preguntó el muchacho sorprendiéndose de su erección.
- ¿ T..trunks ? -
- S..sí, soy yo - el chico no salia de su asombro ¿ Por qué su padre estaba " empalmado " ? - ¿ Qué te ocurre papá ? -
- No lo sé - respondió el con dificultad, y sin abrir los ojos - Pero no me encuentro nada bien -
- Bueno, no te preocupes llamare al Doctor ahora mismo -
- No - gritó el príncipe asustando a Trunks - Yo no necesito a ningún medico, sólo necesito dormir, ahora marchate de aquí -
- P..pero - Trunks no continuó, parecía cómo si su padre ya no lo escuchara.
Vegeta estaba cómo ido, eso le preocupo bastante a su hijo. Éste decidió no darle mucha importancia, de todas maneras su padre era lo bastante fuerte cómo para cuidarse solo.
Entró en casa algo más tranquilo, sin embargo su tranquilidad se vio interrumpida cuando se encontró con su hermana en el salón.
- ¡ Bra ! - el pobre muchacho se había asustado - Me has dado un susto de muerte - dijo el chico con una mano sobre el pecho.
- ¿ De dónde vienes ? - preguntó sin más, aunque en su rostro ya no se apreciaba su enfado de hace un rato.
- Vengo de la Camara de Gravedad - respondió el chico, observando como su hermana ya estaba de mejor humor.
- ¿ Y eso ? -
- Sentí el Ki de papá un poco debilitado y fui a ver si le pasaba algo -
- ¿ Le ocurre algo a papá ? - la princesa puso cara de preocupación al escuchar lo que dijo su hermano.
- Bueno... dice que se encuentra mal. Yo sinceramente no le he visto muy bien, parecía cómo si no estará, cómo si estuviera ido - contó el hermano mayor - Pero bueno, al fin y al cabo es papá, lo superara solo -
- Sí, tienes razón - dijo Bra dándose la vuelta para marcharse, pero la voz de su hermano lo detuvo.
- ¿ Y tú ? -
Bra se dio la vuelta para ver a su hermano.
- ¿ Yo ?... ¿ Qué ? - preguntó sin entender.
- ¿ Tú cómo estás ? -
- Perfectamente - respondió ella marchándose de allí.
Trunks observo cómo su hermana pequeña abandonaba el lugar. Él no era tonto, y por mucho que su hermana supiera fingir, Trunks la había pillado desde el primer momento. Algo en ella iba mal, no podía dejar de pensar en que Bra tenía algo que ver con el estado de su padre.
Capítulo terminado, Trunks sabe que a su hermana le pasa algo, pero no tiene ni idea del qué. Y Bra esta dispuesta a todo con tal de conseguir a su padre. ¿ Qué pasara en el próximo capítulo ?
GlOrIaN: Jaja, sí la verdad es que Bra da escalofríos en este fic.
Mishima: Vegeta y Bra también son mis personajes preferidos, aunque hay gente que no le gusta las historias de incesto entre ellos, a mí me encantan xD.
Bego-Bura-xD : Pues seguramente, tal y cómo es Bra seguro que consigue al príncipe, pero tampoco quiero adelantar nada, ya que Trunks es muy entrometido. Claro que voy a seguir escribiéndola, y tú lucha por tu amor princesa xD.
Roxas: Qué bien que te guste esta historia, cómo ya dije no a todo el mundo le gusta las historias de incesto. Y bueno... no pienso anticiparte si Bra se saldrá con la suya, si quieres saberlo tendrás que continuar leyendo el fic.
Princess Royal : Oh my princess. ¿ Pero dónde te has metido ? Eres muy mala, vale que yo tardo un poco con mis fics, pero tú... Ya no aguanto más, quiero una actualización de tu fic ahora mismo. Me vas a matar de la intriga. Pero bueno, volviendo a mi fic. Ya sabes lo que tenía pensado hacer Bra con la droga, aunque por ese camino no va a conseguir nada. Y yo no soy cómo tú, por lo tanto seguiré con m fic. Xd. Ahora enserio, si no tienes nada que hacer, siguelo por favor. Tú fanfic es mi preferido, y me haría mucho ilusión que lo continuaras. Al menos cómo un regalo de Navidad xD.
