Perdonen mi retrazo aquí un nuevo capi espero disfruten

Capitulo 2

En la tarde: Esos mayordomos un encuentro.

Ciel cruzado de brazos dio un gran suspiro resignandose a lo que el peligris le fuera a pedir -¿Qué es lo que quieres?- le miro fijamente a los ojos aunque este los tenia tapados por sus cabellos plateados

-¡Mmmm….ji,ji,ji…..lo mismo de siempre….algo que no a querido darme- dijo mientras le miraba por la espalda asustandolo por su presencia

-¿Y eso es?- dijo el de cabellos azules fuerte algo exaltado e impactado despues de verlo detrás de el sin saber en que comento había cambiado de lugar.

A lo cual Grell intervino y se abrazo del brazo de Sebastian, que gritando con una tonalidas lasciva exclamó -¡Un beso de Sebas-chan!- meneando las caderas como solia hacerlo

-Señor Grell-san podria soltarme-dijo con repugnio sebastian intentando safarce de el

-Sebastian deja de jugar- dijo el oji-azul mientras le observaba con una cara de fastidio

-Perdon, pero esta "cosa" no me deja- el de cabellos negros pedia disculpas constantemente debido a que el pelirrojo se aferraba a el como si fuera un perro fiel.

-¡AH!- grito la parca carmesí muy indignado -¿Cosa?¿Aquien le llamas así? Soy una dama y no debes trarme de esa forma Sebastian- decia entre sollozos falsos como toda buena actriz

-¡Por favor deje las actuaciones!- dijo el demonio de ojso carmseí algo molesto y a lejandolo de el

-Joven conde sigo esperando mi paga- exigio el peligris despues de tanto observa a la aprca roja junto con el demonio de cabelos azabaches pelear por un simple beso al mismo tiempo en que caminaba hacia el cuarto que se encontraba en el fono adentrandose lentamente –Ji,ji,ji,ji- rio el funebre hombre de cabellos largos

-Sebastian- dijo ciel con una voz autoritaria -¡Siguele!- señalo a la parca ya desaparecida

-Entendido- contesto el demonio dando un salto.

El mayordomo negro al igual que la aprca gris se adentro en la habitación en la que había desaparecido rapidamente, pero todo comenzó a caer y a oscurecer, el de cabellos azules solo alcanzado a sostenerce de un tubo que colgaba de la ventana que era lo mas sercanoa el mientras el sirviente demoniaco habia desaparecido al igual que el funebre hombre, mirando desde donde se encontraba sotenido veia como Grell solo gritaba una y tra vez de forma lasciva

-¡Obcuridad!Vamos Sebas-chan ¡Hagamoslo como nunca antes!- reotrciendose de un lado a otro asta verlo desaparecer ni siquiera el brillo de sus ojos se alcanzaban a ver

-¿Qué es lo que ha sucedido?- susurro el joven conde quien estaba apunto de caer al igual a ese abismo negro, a lo cual comenzó a grita el nombre del enterrador pero este no recivia ninguna respuesta ni por parte de el ni por parte de su sirviente

-Undertaker ¿Qué pasa?- grito con todas las fuerzas que sus pequeños pulmones le pudieron dar

-Ji, ji, ji….- se escucho la risa del enterrador en lo mas recondito de la tienda tan escalofriante y tan extraña –No sucede nada mi señor- se vieron los ojos del Shinigami obscuro -Simplemente no dire nada asta obtener mi paga- se veía como se alejaba ese brillo color neón del lugar.

El joven chico no pudo continuar sosteniendose durante mucho tiempo debido a su cuerpo fragil hací cayendo hacía el gran "vasio" gritando con gran fuerza una vez más.

-¡SEBASTIAN!- sin embargo no obtenia ningun resultado nadie le contestaba y solo su eco resonaba cada vez mas fuerte entre sus oidos y las paredes de tan extraño hoyo negro, parecia que el hoyo no tenia fin y que caeria para siempre. Ya habia pasado buen tiempo desde comenzo a caer y no llegaba a ningun lado solo caia y caia sin mas a donde ir mas que al profundo lugar un circulo vicioso y nostalgico.

-¿Qué es lo que sucede?- esclamo el chico ya todo desesperado -¿Acaso esto no tiene fin esto?- decia con gran fastidio y desesperacio- ¡UNDERTAKER!- grito de nuevo para ver si tendria alguna respuesta de su parte pero no obenia nada mas que supropio eco-¡SHINIGAMI!- grito una vez mas -malditasea muestrate- mascullo apunto de caer en la locura asta que todo había comenzado a clararse se veia a lo lejos una mansión y algo de luz que alumbraba un pequeño cuarto, pero aun asi se escuchabamuy a lo lejos un niño llorando y la voz de una niña tratando de calmarlo.

-¿Qué es eso?- decia Ciel mientras intentaba sostenerse en el aire y tonia su mano en la frente para tapar un poco la luz y ver con mas claridad

-Ciel…deja de llorar- dijo la niña mientras le abrazaba intentando consolar al pequeño niño

-¡Bocchan!- grito Sebastian tapandole los ojos y presionando contra su pecho, asi tratando de arrastrarle asta la superficie

-¡Sebastian sueltame!- forcejeaba -¡Malditasea!- grito molesto

A lo lejor se escucho la risa de Undertaker desde uno de los interiores de tan extraños lugar –Ji, ji, ji-

-¡Undertaker!- grito mientras quitaba las manos de Sebastian que cubrian sus ojos aun estando entre el gran hoyo negro

-¡Esta bien! Lo hare- dijo totalmente resignado el chico dando un gran suspiro de fastidio

-¡Lo hara!- dijo realmente impactado Sebastian un asi sin soltar al chico de ojos azules y serios, a lo cual rapidamente las cosas que parecian otra dimencion comenzaron a colocarse a si mismo todo como estaba cuando llegaron.

-¡En verdad ¿Lo hara?- dijo el peligris quien aparecio como arte de magia

-Por supuesto pues ¿Con quien crees que tratas?-dijo el chico poniendo un pie en el suelo una vez que todo estaba en su lugar y sacudiendo sus ropas

-Entonces comenzemos- dijo untertaker realmente emocionado –Ji, ji, ji-

-¡Sebastian!- dijo Ciel tratando de dar la orden para que Sebastian complaciera las peticiones del encreido enterrador pero antes de que este diera la orden fue interrumpido por el escalofriante hombre

-¡Oh no! No joven conde esta vez no deseo que su mayordomo negro me satisfaga, si desea saber tendra que ganarselas usted- sonrio siniestramente el enterrador como un niño pidiendole a sumadre un dulce como tal cual niño buen portado.

-¿Cómo?- dijo Ciel sorprendido y sin mas que hacer -¡Deacuerdo! Sebastian sal del lugar- dijo serio ante tal circunstancá en la que se encontraba

-Si, joven amo- el de cabellos asabache obedecio la orden de su joven amo, aunque no se sentia del todo bien dejar al chico con el enterrador despues de todo el peligris no era humano y que no era seguro pero mientras el chico no le llamare no podria hacer ningun movimiento

-No te atrevas a mirar ni un tantito- susurro el chico antes de que este saliera y cerrara la puerta completamente

Sebastian salio del cuarto y dejando solos a la parca y a Ciel quienes pasaron buen rato en el lugar sin ni un ruido que saliera…era de dia, paso y era de tarde.. llego el olocaso y anochecio, el demonio estaba desesperado ¿Cuánto tiempo llevaban hay y nada sucedia? asta que se abrio la puerta repentinamente.

-Sebastian- el chico salio del lugar temblando

-Bocchan ¿Qué ocurrio?- rapidamente lo sostuvo antes de que este callera al piso

-No lo preguntes- se sostuvo de las ropas del mayordomo negro

Ciel se encontrba algo sudoroso y bastante chapeado, sus mangas las había doblado y no tenia su capucha, se encontraba todo canzado, sin emabrgo Undertaker solo susurraba desde unos de los ataudes del extremo

-¡Ah! Es mas hermoso de lo que pense- se meneaba como solia hacerlo el pelirrojo, parecia cual niño feliz con un nuevo juguete

-¡Joven amo!- decia mientras le arreglaba su ropa -¡Se ha esforzado de mas!- no podia dejarle como estaba y menos en ese deprorable estado no comprendia lo que había sucedido en ese momento, pero sabía que algo había ocurrido de mas.

-No lo repitas y no te atrevas a hablar de esto jamas- suspiro una vez que recupero la cordura despues de tal hecho anterior -¡Habla enterrador!- le miro fijamente

-No lo se no hay nada- se recargo en su ataud como perrito

-¿Qué?- dijo bastante enfadado con una cien levantada

-Bueno asta ahora no me ha tocado ningun niño y ¿Restos? No ha llegado nada, ji, ji ,ji- de repente desaparecio entre tantas cosas

-¿Entonces joven amo?- Sebastian se encontraba detrás del niño quien parecia estar molesto

-Si no ha llegado ningun cadaver,los niños deben seguir vivos…pero- quedo callado ante tal duda sin sentido

-Pero ¿Qué? Mi señor- hablo el demonio para saber en lo que pensaba el chico

-Si no estan muertos ¿Qué son los restos?- dudo el joven al no encontrar una hipotesis correcta en tal caso

El misterio había comenzado apenas y las piezas del "ajedrez" comenzaban a dar forma en pocos casos... dos dias había pasado y todavia no resolvian el misterio debido a que solo faltaban dos piezas para completar mientras tanto hacía afueras de Tokyo Hitomi se encontraban en camino a inglaterra. La reina Isabela había vuelta a mandar a John a entregar una carta a Ciel que poco tiempo despues la recivio.

-Asi que viene alguien- decia relajado meintras tomabaun sorbo de su té negro

-Joven amo- exclamó Sebastian mientras le miraba fjamente como todo buen mayordomo ingles

-Si- contesto el chico recargado en el respaldo de su asciento

-¿Quién es la invitada?- dijo serio mientras observaba a su joven amo algo intranquilo

-Al parecer una tal "Hime"- dejo su taza en el plato para despues dejarlo en el escritorio a un lado de sus deberes

-¿Hime?- pregunto el de cabellos asabache confuso pues era una palabra que solo había escuchado en su vida debido a que siempre permaneció en inglaterra

-¡Si una princesa!- dijo molesto

-Mi señor ¿Cuándo llegaran?- pregunto cortez mente para empezar los preparativos

-¡Hoy mas tardar a las 6:00 pm!- decia meintras veia el cielo -¡Prepara las invitaciones!- seguia mirando casi hacia la nada

-Como ordene mi señor- sebastian realizó una reverencia y salio del cuarto de su joven amo

La invitaciones fueron preparadas y mandadaslo antes posible, la hora de la fiesta sedaria a las 8:00, la chica de cabellos castaños obscuros estaba por llegar, y los preparativos había comenzado lo antes posible, paso la mañana algo lenta y despues de tan largo día llego la tarde, todaviano comenzaba el baile puesto este seria en la noche, cuando a lo lejos se escuharon las ruedas del carruaje que acercaban cada vez mas.

Mientras en la mansion Phantomhive, el conde estaba en su ofcina.

-Joven amo la señorita esta apunto de llegar- decia mientras corria las cortinas del despacho de Ciel para dejar entrar algo de luz

-Salgamos para resivirla- se resgino a levatarse de su silla y salir de la mansión como se debia

-Yes My Lord- contesto el demonio de ojos carmesí quien le seguio como perro fiel estando frente a la entrada, esperando a que el carruaje llegara como se esperaba, mientras tanto Hikari la sirvienta de la joven princesa le miraba

-Ojou-sama- le hablo seriamente

-Si- contesto mientras se recargaba en su mano izquierda y miraba hacia afuera sin sentido alguno

-¿Esta segura?- dudo la chica de coletas algo nerviosa

-Por supuesto ¿Con quien crees que hablas?- dijo molesta viendola de inmediato -¡Esa es la mansión! ¿Verdad?- dijo al ver el gran lugar

-Si- reafirmo la joven sirvienta demoniaca de cabellos castaños mas claros que las de su ama

Sebastian y Ciel estaban esperaban fuera de la mansión cuando porfian llego el carruaje, la primera en salir fue Hikari quíen ayudo a Hitomi a bajar, pero esta que miraba hacía abajo para teenr cuidado de no caer, su rostro no se veia claramente, una vez que esta estuvo en el suelo alzó la mirada para ver al joven conde, mirandose ambos a los ojos y dejando al chico bastante sorprendido

-¡Alois Trancy!- susurro el del parche exaltado por tan gran impacto del chico mencionado , pero Sebastian simplemente sonreia siniestrmente, sabía cual era la siguiente orden en ese momento

-¡Sebastian!- dijo Ciel con voz autoritaria dando la orden de inmediato

-Yes My Lord- Aquel demonio de ojos rojos dio un pequeño salto para atacar a la de cabellos castaños