Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento y miles disculpas más…me demoré en actualizar muchísimo y no soy de las personas que dejan una historia a la mitad nunca, espero sepan disculparme pero tuve problemas para publicar y para saber si realmente debía hacer sufrir más a Seun Jo o que Oh Ha Ni sepa disculparlo…pensaba hacer que ella lo dejase para irse a estudiar una carrera afín con administración y que se vaya con Kin Bun pero luego me di cuenta que eso no sería lo recomendable ya que lo que narra la historia es el amor entre Ha Ni y Seung Jo, y además están casados y a pesar de las peleas y las diferencias uno no puede botar un matrimonio por la basura y dejarlo por otro.
Los quiero, gracias por leer!
:-)
Pdt: Este es el último capítulo!
Baek Seung Jo llevaba buscando a Oh Ha Ni durante ya dos horas, había llamado a su celular pero no contestaba, sonaba y sonaba pero luego de cinco timbradas lo enviaba al buzón de voz.
-¿Dónde estás Oh Ha Ni?- se decía cada vez que buscaba por un nuevo lugar.
Llamó por celular a su madre, diciéndole que no encontraba en ningún lugar a Oh Ha Ni y luego de recibir una enorme reprimenda de su parte, dijo que también le ayudarían a buscarla.
A las tres de la madrugada, regresó a su casa con la esperanza de encontrarla allí, sabía que quizás ella solamente se había escondido en algún sitio cercano para poder llorar en silencio.
Encontró a su madre hablando por teléfono, mientras ella asentía llorando, Seung Jo se tensó, pensó que algo grave le había pasado a su esposa.
Cuando su madre colgó el teléfono, esperó a que se calmara y le preguntó con un nudo en la garganta.
-¿Quién era madre?-
Ella lo vio con la expresión más amarga que pudo haberle mostrado en su vida.
Se acercó a él y le lanzó una bofetada que le hizo girar el rostro a un lado.
-¡¿Cómo puedes ser tan insensible Baek Seung Jo?! ¡¿No sabes acaso cuánto sufrió Oh Ha Ni para poder llegar a ser tu esposa y luego vengas tú y la sigas tratando como si fuese la colegiala de la que te reías?!-
Él no podía creer que su madre lo hubiese golpeado, nunca lo había hecho.
-acabo de hablar con Oh Ha Ni, me dijo que estaba en casa de un conocido suyo, que había dejado su celular aquí y que no se preocuparan, que ella estaba bien y…-
-¿y qué mamá? ¿Qué más te dijo la imprudente de mi esposa?- dijo Baek Seung Jo.
-y que…no regresaría a la casa hasta que la llamaran de la escuela para que fuese lo suficientemente buena para ti, como lo sería Hae Ra- dijo su madre soltando lágrimas.
Esa noticia le cayó como un baldazo de agua fría a Baek Seung Jo, no esperaba que Oh Ha Ni todavía sintiese que no era lo suficiente para él, si ella era todo lo que él quería, todo lo que a él le importaba, todo en su vida, era su mundo, su corazón, su esposa.
Se fue a su cuarto.
Escuchó a su madre gritar tras él pero no hizo caso, simplemente la noticia le había sentado muy mal.
Sintió que su hermano entró y que se acercaba él.
-no estoy de humor Baek Eun Jo- dijo con voz quebrada.
Su pequeño hermano se fue a su cama, desde que Oh Ha Ni se había mudado junto con su padre a su casa, ellos habían compartido cuarto.
No podía dormir, ya eran casi las cinco de la mañana y aún seguía sin poder cerrar ojo incluso después de no haber dormido nada de nada.
Se levantó, vio a su hermano dormido y caminó hacia el cuarto de su esposa ida.
Entró en la habitación y pudo ver el celular en la cama.
Lo abrió y pudo ver que el fondo de pantalla era una foto de ella y de él, en su boda. Ella como siempre, sonriendo, con esa sonrisa que tanto le gustaba; y él, tan serio como siempre, sin denotar emoción o felicidad, simplemente siendo él.
Eso le hizo derramar lágrimas e impotencia, se odiaba por haberla tratado de esa manera.
Pero hubo algo que le llamó la atención, había un mensaje, que no había sido leído, un mensaje que le enviaron a las nueve y cincuenta de la noche.
Extrañado, lo abrió, sabía que no debía hacerlo, no era correcto, pero las dudas de "esposo triste y desanimado" le ganaron.
Oh Ha Ni, ya llegué, te estoy esperando en la heladería, en el asiento donde por primera vez comimos helado…te espero.
Vio el contacto y le hizo hervir la sangre: Gu Kin Bun.
Un hombre, había salido en la noche, quién sabe a hacer qué con otro hombre que no era él. Entonces no había estado triste porque él se haya olvidado del "mesversario", solo había buscado una excusa para salir con otro que no era él.
Despertó, estaba muy triste, todavía sentía el corazón acongojado, sentía que todo iba a mil por hora, sus ojos estaban hinchados dado todo el llanto de la otra noche.
Se levantó más temprano que Kin Bun, porque su puerta todavía estaba cerrada, así que se duchó y decidió salir a caminar para pensar. Le escribió una nota rápida y la dejó sobre el mostrador de la cocina.
Salió a caminar, no sabía exactamente a dónde, solo necesitaba caminar, salir, despejarse, olvidar todo lo que sentía por descubrir ese mensaje y todos los demás, no eran comprometedores ni nada por el estilo, pero tampoco hacían referencia a que ella estuviese casada ni siquiera que tenía novio, nada, todo era de su amistad, conversaciones que nunca creyó que Oh Ha Ni podría realizar, dado que eran complejas, sobre política, ciencias, historia, temas de los que ella nunca sabría.
Sin darse cuenta, llegó al parque que había en la ciudad, y se detuvo de inmediato, al ver a la otra persona que estaba al otro lado de la pista de carreras que había allí.
Oh Ha Ni no esperaba encontrarse con nadie, solo quería caminar, pensar todo con claridad, cómo podría hacerlo, si cruzando menos de diez metros estaba la causa de sus problemas.
Él caminó velozmente a donde ella se encontraba.
-¿Dónde estuviste toda la noche?- preguntó sin más. Ella se decepcionó, pensó que él vendría, preocupado a preguntarle cómo estaba, a decirle que se había portado como un idiota, pero no, solo quería saber dónde estaba.
-en la casa de un amigo- dijo ella con voz triste.
-¿de tu amigo Kin Bun?- preguntó él con voz seria. Sentía que si le decía sí, su mundo se acabaría.
-¿Quién te habló de él?- preguntó ella con miedo, no le había comentado a nadie sobre Kin Bun, solo Eun Jo sabía de la existencia de esa persona, pero no sabía ni su nombre.
-no me has contestado la pregunta Oh Ha Ni, quiero saber si estabas en la casa de tu amigo-
Ella asintió, las manos que había puesto Baek Seung Jo en los hombros de ella, se cayeron con tristeza.
-entiendo- dijo simplemente.
-dime quién te habló de él- volvió a hablar Ha Ni.
Él la miró con profundo rencor.
-¿tiene eso importancia? Me lo haya dicho alguien o yo la haya descubierto, ¿realmente importa eso?- preguntó él sintiendo cómo en su garganta se formaba un nudo grueso que no lo dejaba hablar con claridad.
-Baek Seung Jo…-
-¿sabe que tienes pareja?- preguntó él dejándola con la palabra en la boca, la miró con pena, con los ojos cristalinos- ¿sabe que estás casada? ¿Sabe que yo existo? ¿Sabe el nombre de tu esposo?- preguntó él.
Ella no sabía qué responder, estaba congelada, el ver al chico que siempre había considerado un témpano de hielo, estaba quebrándose poco a poco.
-yo…-
-¡DIME QUE LO SABE OH HA NI! ¡DIME QUE LE HAS HABLADO DE MÍ! ¡QUE SABE QUE TÚ ERES MÍA! ¡DÍMELO POR FAVOR! ¡QUE SABE QUE YO SOY TU PRIMER HOMBRE AL IGUAL QUE TÚ MI PRIMERA Y ÚNICA MUJER! ¡DÍMELO…DÍMELO POR FAVOR!- gritó Baek Seung Jo sujetándola por los hombros, zarandeándola.
-no…no lo sabe- dijo Oh Ha Ni, llorando.
Él dejó de sacudirla, escuchar que la chica que siempre estuvo enamorado de él, la chica con la que estaba dispuesto a compartir su vida no lo había mencionado frente a un nuevo amigo suyo, que se había ido a dormir con él a su casa, eso le había dolido como nada en el mundo.
-entiendo…contéstame algo más, por favor…- la miró a los ojos.
Ella asintió.
-¿sientes algo por él?- esa pregunta la dejó helada a ella, no sabía qué contestar, no entendía el porqué de la pregunta, él sabía que ella había estado enamorada de él desde que tenía memoria y aun así, se atrevía a preguntar si es que sentía algo por otro.
-¿Cómo puedes preguntarme algo como eso Baek Seung Jo? ¿Cómo, siquiera, te atreves a preguntarme algo como eso?- gritó ella.
Él la miró con tristeza, por su rostro corrían lágrimas de pena, de dolor.
-¡mírame Baek Seung Jo!- gritó ella- ¡mírame y dime a los ojos que crees que te saqué la vuelta con otro hombre!-
-creo que me sacaste la vuelta con otro hombre- dijo él con parquedad.
Eso la sacó de sus casillas. No esperaba que él dijese algo como eso.
-pues eso no es cierto- dijo una voz tras ella.
Oh Ha Ni reconoció esa voz inmediatamente, era la misma que la había estado consolando durante toda la noche hasta que se había quedado dormida por el llanto.
Baek Seung Jo miró a la persona que había hablado.
-¿se puede saber quién eres tú?- preguntó Baek Seung Jo.
-mi nombre es Gu Kin Bun, soy amigo de Oh Ha Ni- dijo sin miramientos.
Oh Ha Ni se acercó a su amigo y se dejó abrazar, necesitaba la fuerza que éste le daba cuando estaba triste.
-¿estás bien?- le preguntó Kin Bun tomándola de la barbilla y mirando cada una de sus facciones.
Ella asintió y él le pasó un brazo protector por sobre sus hombros.
Baek Seung Jo pudo notar que ella se veía tranquila, segura, calmada con la sola presencia de aquel sujeto y eso lo hizo hervir, lo hizo molestar, le fastidió por completo.
-¿puedes dejar a mi ESPOSA tranquila?- dijo Baek Seung Jo dándole énfasis a la palabra esposa.
-si tan solo supieras cómo tratar a tu esposa, no estaría ella conmigo, tratando de calmarse por todo el dolor que le causas- dijo Kin Bun con tranquilidad, pero agregándole cierta seriedad a su voz.
Oh Ha Ni levantó la cabeza rápidamente.
-¿sabías que estaba casada?- preguntó ella. Él asintió y le sonrió.
-claro que lo sé, soy el primo segundo de Hae Ra y fui con ella como su acompañante en la boda, los vi dando sus votos y aún no puedo comprender dónde está ese chico que dijo que protegería a su esposa por sobre todas las cosas, que no dejaría que nadie la lastimara, que intentaría todo por hacerla feliz…yo, hasta ahora, solo he visto a un cobarde que se ha burlado de su esposa, que se ha reído de ella como ha querido, pasando el día de su mesversario con mi prima, tomándose un café juntos y que después llegase a su casa, donde su esposa que se había esmerado en prepararle una maravillosa cena para agradarle, como si eso no fuese posible, y celebrar una fecha tan importante como es el primer mes de casados…solo he visto al mismo chico de colegio, el mismo mocoso que no sabe lo que es realmente tener la responsabilidad de cuidar a una persona, de respetarla y quererla-
Oh Ha Ni estaba en shock, había descubierto que su amigo era el primo de la chica que una vez tanto odió, que sabía que estaba casada y sin embargo nunca le preguntó nada más allá de eso, que Baek Seung Jo se había encontrad…
-¡QUÉ! ¿Cómo es eso que el día que cumplimos un mes de casados la pasaste con Hae Ra?- preguntó ella mirando directamente a Baek Seung Jo.
Él no tenía ganas de hablar más frente a un extraño.
-Oh Ha Ni, vamos a casa, allá hablaremos- dijo él más calmado.
-no…yo no voy a ningún lado contigo Baek Seung Jo, estoy harta de hacerte caso siempre, de estar a tus pies porque tontamente me enamoré de una persona que no sabe ni siquiera el significado de estar casado…tenías razón, no era el momento oportuno, debimos esperar más, quizás…no debimos casarnos nunca- dijo Oh Ha Ni sintiendo cómo las lágrimas arremetían por salir.
Baek Seung Jo se quedó helado, nunca pensó que su linda Oh Ha Ni podría decirle algo como eso, nunca pensó que ella fuese capaz de decir eso.
-debes estar bromeando, ¿verdad? Oh Ha Ni, yo te amo… ¿Cómo siquiera piensas que no…que no debimos casarnos?-
-¿lo demuestras?- preguntó ella sin poder aguantar más las lágrimas y liberándolas.
-yo…yo- tartamudeaba él.
-no Baek Seung Jo, no lo haces ni nunca lo vas a hacer, porque tú eres así, no te preocupas por los demás, no lo haces ni nunca lo vas a hacer- dijo ella.
-yo… ¡¿podrías irte?! ¡¿Qué no ves que trato de hablar con mi esposa?!- gritó Seung Jo a Kin Bun.
Él miró a Oh Ha Ni.
-tiene razón, debo irme, si pasa cualquier cosa me llamas, sabes que siempre te voy a apoyar, eres mi amiga pase lo que pase-
Se acercó a ella y depositó un delicado beso sobre una llorosa mejilla. Oh Ha Ni sonrió ante el gesto delicado de su migo y observó cómo se dirigía en dirección a la casa donde ella había pasado la noche- la casa de Kin Bun-
Cuando ya estaba a una distancia prudente, Baek Seung Jo se acercó a Oh Ha Ni pero cuando intentó tocarlo, ella retrocedió un paso, lo que hizo que se sintiera mal consigo mismo.
-genial- pensó para sí mismo- ahora no solo te odia, también te teme-
-Oh Ha Ni, sé que quizás no soy el hombre perfecto…pero es que…-
-ese es el problema- dijo ella.
-¿Qué?- preguntó él.
-que tú eres el hombre perfecto Baek Seung Jo…eres el hombre perfecto y eso me asusta, me asusta no ser lo suficientemente buena para ti y cuando lo intento, cuando trato de comportarme como una buena esposa, como una buena mujer para ti, me repeles como si fuese un mosquito, como si fuese una enfermedad-
-no, Oh Ha Ni, tú eres la mujer perfecta para mí, eres la mujer que por ser completamente diferente a mí me complementa, mi otra mitad, mi perfecta pieza faltante, eres todo lo que yo no soy y por eso te quiero, por eso te amo, por eso te necesito…el día de ayer, durante toda la noche que no estabas, pensé que iba a volverme loco Oh Ha Ni, pensé que quizás tú, que quizás te habías dado cuenta que no valgo lo suficiente como para que tú no estés conmigo, que quizás…que quizás preferirías a otro hombre que te trate mereces en verdad, que te trate como en realidad debes ser tratada…que te ame como en verdad debes ser amada- dijo él acercándose a ella.
-yo no necesito a otro hombre Baek Seung Jo, yo estoy enamorada de ti, te amo a ti, te necesito a ti, pero sí, quiero que me ames un poco más, quiero que me quieras un poco más, quizás que me lo demuestres un poco más…no te pido ni te exijo nada, pero solo quisiera que…sé que no soy buena en nada, ni siquiera pude cocinarte algo bueno para nuestra cena de un mes y que…-
-estás de broma Oh Ha Ni…el pollo agridulce que cocinaste estaba delicioso, ha sido lo mejor que he probado en mi vida- dijo él.
Ella lo miraba extrañada, recordaba que había botado la comida al tacho de basura y…
-pero boté la comida, estaba con los…-
-desperdicios, lo sé, pero no podía dejar de probar la sazón de mi esposa, ¿no lo crees?- dijo él rodeándola con su brazos y ella dejándose rodear.
-¿en serio te gustó?-
Él afirmó con la cabeza.
-estuvo delicioso, ha sido la mejor comida que he probado en toda mi vida, y lo mejor…fue que lo hizo MI ESPOSA-
Él se acercó suavemente, esperando que ella no lo rechazara para darle un beso en los labios y ella no lo hizo.
Sus labios se necesitaban, se extrañaban, después de haber pasado una noche separados, después de haber arreglado algunas diferencias, aunque faltaran muchas más.
Sabían que podrían vencer todas y cada una. Sabían que podían contar uno con el otro, a pesar de que ella siempre tendría a Kin Bun como su amigo de confianza, que siempre tendría a su esposo para todo momento, para lo bueno y para lo malo, en la salud y en la enfermedad.
Siempre estaría con él y él siempre estaría con ella.
Porque se querían, se amaban y lo más importante, se NECESITABAN.
FIN
Estoy pensando en hacer un epílogo, pero eso va a depender de ustedes, si me lo piden lo hago…lo dejo a su libre albedrío, yo solo cumplo con las personas que me lo pidan.
Espero verlos en otra historia!
:-) :-)
