Para alec amor incondicional.

¿Por qué?

Ella levantó la vista por encima de su novio, notó que él estaba temblando ¿de ira?, ella no podía ver bien, aunque su novio apenas le sacaba 5 cm. Al parecer él le impedía ver lo que había en la puerta, ella ya había tomado una decisión, no iba a permitir que nada se interpusiera entre su novio y ella y menos ese estúpido sentimiento que sentía al ver a su arma, él era su compañero, su mejor amigo, su arma y…nada más ¿Por qué? ¿Por qué no eran nada más? ¿Por qué él no la quería como algo más? ¿Por qué sentía esto…ahora? Trató de brincar con los tacones de baja altura, para observar lo que había en la puerta y lo logró .

Y…..ahí estaba el, con la cabellera albina despeinada, sus ojos color rubí que cada que la veía se sentía desnuda y su gran sonrisa de tiburón, notó que hoy no estaba vestido como siempre, traía un traje, donde se veía guapísimo, le quedaba a la talla, el traje era negro con rayas blancas y debajo de el una camisa de color rojo sangre…se veía sexy. El entornó los ojos y los poso en ella, la veía con…..¿amor? Tal vez con ternura o compasión, a ella no le importaba como la viera el punto era que la estaba viendo, solo a ella compartían un momento tan intimo y especial, ella se ruborizó más que un jitomate y al parecer al pelinegro no le gusto nada que el que el que provocara aquel rubor fuera el albino y menos ahora que ella era su chica, era de él y de nadie más, era suya.

-¿Qué quieres?-preguntó el pelinegro, fulminándolo con la mirada, el albino no le prestó la más mínima atención estaba perdido en aquella mirada esmeralda, flotando en las profundidades de aquellos ojos tan bellos para el, la rubia estaba de la misma manera que el albino perdido entre las brumas de sus ojos color rubí soñando con poseer su sonrisa. El pelinegro se dio cuento de la conexión que estaban entretejiendo y se interpuso entre ello, el albino frunció el ceño cuando el novio de su amada la tapo, observo al pelinegro definitivamente se había arreglado para su gran noche pero algo no cuadraba debajo de su corazón había un pequeño bulto, que podía ser tan importante para arruinar la simetría, entonces él albino se dio cuenta se quedo pálido ante aquel descubrimiento, había oído mencionar a su meister que estaba comprometida con su novio, pero lo decía de broma, nunca habían llegado a algo formal, se dio cuenta de que teenia que dar una respuesta.

-M-maka me invito-al albino se le quebró la voz en la ultima palabra. El pelinegro se quedo perplejo, era cierto que maka había invitado al albino, no se había planteado la posibilidad de que así fuera no tuvo otro remedio que invitarlo a pasar , el albino apenas se había levantado del marco con toda la flojera del mundo cuando oyó una voz que lo llamaba.

-Soul-kun-el albino se quedo congelado, estaba tan sumido en sus pensamientos, se había olvidado de ir por Kim, le había dicho que la recogería pero no lo hizo. La rubia que desde que había visto a su compañero la invadió una extraña felicidad observo como llegaba la novia de soul dando saltitos y como por arte de magia la felicidad de esta se esfumo dejando en su lugar un enojo y un profundo desprecio por ella misma, como había podido ser tan estúpida para caer bajo el hechizo de aquel albino que tenia fama de mentiros, su novia se veía hermosa aunque con el pelo coro su cara se veía mas grande y poco femenina, pero eso no le quitaba lo bonita, el vestido le quedaba perfecto de un rosa más fuerte que su pelo los tacones que le hacían lucir unas estéticas y femeninas piernas y la joyería…que le había comprado Soul.

La rubia seguía roja pero ya no de vergüenza o amor, sino de ira , ira pura que se acumulaba en su interior, no sabia que hacer su subconsciente la quería obligar a inflar sus cachetes, ella no le permitiría ese lujo al albino no se lo merecía, él era demasiado cruel como para ir a su fiesta sin ser invitado y encima invitar a su novia, que estaba brin coteando para llegar hasta la puerta, la rubia estaba muy enojada, quería pagarle de la misma manera al ojirubí quería hacer que sufriera, como estaba todavía detrás del pelinegro, lo tomo por sus hombros y en un acto total de desesperación lo besó, lo beso enfrente de su mejor amigo, lo beso frente a la novia del anterior, lo beso frente a todos los presentes, su alma vibro pero no de amor y más que cuando no quería entrar, mas que cuando no quería bailar, se sintió traicionada, traicionada por ella misma, aquel beso no significaba nada, para ella era como besar a la pared, pero disfrutaba ver la cara de incredulidad de su arma, mas que de todos los demás, el pelinegro se sobresalto ante tal muestra de afecto pero no se hizo del rogar poso sus dos manos en la cintura de la rubia y ella en sus hombros de él, sus labios bailaban en una suave danza, pero no era linda en lo absoluto cada uno de sus movimientos eran torpes y confusos, como si fuera la primera vez, los labios de la rubia eran suaves y a la vez rígidos, cada que el cerraba los ojos ella le dirigía una mirada de sosalayo a su arma disfrutando de su rostro entre incredulidad y…celos, la rubia soltó a su novio y echo a corre hacia la mesa de bocadillos, parecía como aquella ves en que la ojiverde se dejo arrastrar por la locura, pero esta vez ella estaba cuerda y más hermosa que nunca, tomo una pequeña trufa de chocolate la metió a sus labios la babeo y luego beso a su novio pasándole la trufa, él no podía creer que se estuviera portando de una manera tan…descarada.

-Maka ya basta tranquilízate- le susurro el pelinegro a su novia.

-¿Por qué? ¿te molesta que me porte así?- su mirada era la de una niña traviesa, pero su alma estaba herida, no le importaba que quedara mal frente a todos ni que su novio quedara mal, solo le importaba la venganza.

"dicen que dentro de nosotros siempre hay sentimientos positivos…y también negativos"

El albino que se había quedado petrificado viendo a su amada darle besos prohibidos a su novio y compartiendo babas, se sentía mas que celoso y no lo podía evitar, tenia un plan para acabar con esto, si estaba siendo demasiado egoísta, vio desde lejos como la rubia se retiraba hacia la puerta de los sanitarios, era el momento perfecto para llevar a cabo su plan, se dirigió a su amigo.

-Hola kid, hace un buen tiempo hoy ¿cierto?-dijo con la mayor formalidad que salió de sus labios.

-Así es Soul-respondio el pelinegro, el albino no tenia tiempo que perder.

-Felicidades viejo-dijo y se dio cuenta de que había sonado algo al estilo black star lo abrazo fuerte y con un truco que había aprendido, le saco la vieja cajita rectangular a kid, la tomo y la metio en su bolsillo. Se dio vuelta y se retiro.

La rubia se miraba en el espejo incrédula ante tal teatrito que acababa de montar, sintiéndose estúpida por utilizar esa vieja rutina de celos, cerro los ojos y le dijo a su reflejo.

-Makita que estúpida te comportaste ¿Cómo pudiste ser tan idiota?- la puerta del baño se abrió súbitamente y la ojiverde se sobresalto, miro de reojo a la persona que había entrado y se sorprendió.

-Mira, yo no tengo nada contra ti pero…si vuelves a hacer lo que hiciste juro que por el amor que le tengo a Soul te are pagar entendido-la amenazó Kim; La rubia perpleja salió del baño a trompicones y se dirigió a la pista donde su novio la esperaba.

~Soul pov~

"Alcanzar el cielo"

Las luces de la gran pista resplandecían con un rojo carmesí, brillante y frenético pero era dulce, envolvente y cálido, no invitaban a la locura, conocía la melodía que estaban tocando era una de las primeras que yo aprendí a toca Synthesia Arabesque #1 de Claude Debussy, siempre me había gustado esa canción pero esta noche no, esa canción abriría el baile que sellaría mi destino y el de ella, como era que yo un tipo cool después de verla tan sexy en bragas, había salido corriendo de mi departamento para que ella no viera la hemorragia nasal que me había provocado verla así , de verdad que era un pervertido como un pecho-plano como maka me podía provocar una hemorragia nasa eso no era de hombres cool tampoco fue muy cool que después de haberme recuperado le llamara a kim y le dijera que se arreglara para ir a una fiesta elegante y que pasaría por ella en 20 min, un fiesta elegante en la cual no era bienvenido, de todas maneras yo no iba a permitir que él se quedara con mi maka, no la iba a probar antes que yo, sonreí ante aquel pensamiento, probarla, yo quería probar a maka, quería lamer aquel cuello azucarado, tocarla y alcanzar el cielo juntos, ya lo había hecho con tsubaki mucho antes que fuera novio de kim, no podría describirlo era una sensación maravillosa, alcanzar el cielo juntos.

O.O por dios me encanto, no sabia que esto podía salir de mi cabecita loca, en fin espero que les haya gustado a mi si. Díganme que les pareció :3