Red de Mentiras: Enma

Capitulo 3

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La línea que divide el bien y el mal, es a veces tan delgada, que a veces es fácil perdernos en su camino… (Anónimo)


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Las luces de la cuidad pronto quedaron atrás, dejando solamente alguna que otra estrella iluminara el camino además de la luz artificial del auto. Enma estaba sentada tratando de alejar su mente de los recuerdos de su vida anterior, vida que jamás podría retomar. Cada metro que avanzaban era otro muro que construía entre sus emociones y el resto del mundo. Su rostro era frío y ajeno a sentimientos. Sus ojos no denotaban ninguna inquietud ni temor. Era una perfecta maestra del engaño y la mentira.

El vehiculo lentamente se detuvo frente a la entrada de una residencia que por fuera daba la impresión de ser una típico edificio japonés pero por dentro era totalmente moderno contenía lo ultimo en tecnología así como en comodidad. Uno de sus chóferes le abrió la puerta para que pudiera salir del automóvil, con pasos firmes y decididos se aproximo a la entrada donde su secretaria la esperaba.

-Buenas noches señora Enma- saludo y reverencio una joven mujer de cabellos negros y ojos azules –El Señor Mitsukuri la esta esperando en su oficina- le explico.

Enma forzó una pequeña sonrisa en sus labios –Bien dile que estaré allá en unos minutos primero debo cambiarme- sin decir mas subió las escaleras y camino hacia la habitación que compartía con su marido.

Tomo una ducha rápida y se cambio, colocándose un pantalón de vestir negro con una camisa rosa pálido y su chaqueta que hacia el conjunto con el pantalón. Se coloco unas botas negras altas y se maquillo levemente. Peino su cabello dejándolo suelto. Salio de la habitación rumbo a la oficina para encontrarse con su esposo.

No necesitaba golpear ya que sabia que el la estaba esperando. Lo vio sentado en su escritorio leyendo unos papeles, seguramente no era muy prometedor ya que su rostro mostraba su enojo. Ella tomo asiento enfrente de el.

Cruzándose de piernas hablo –Me dijo Asuka que me estabas esperando-

Por primera vez levantando la vista de los papeles el hombre de treinta años, tez blanca y marcada quijada saludo –Buenas noches amor ¿como fue todo?- le pregunto.

Enma tratando de que su voz sonara remotamente amorosa –Bien Ren cariño, me ocupe del problema y los guardias de limpiar- explico.

En su rostro se mostraba un cierto alivio –Bien- se levanto y camino hasta llegar a ella y masajear sus hombros –Estas muy tensa… ¿que te parece si cancelo la reunión y tomamos un baño juntos?-

Enma rápidamente giro su cabeza para poder ver esos negros ojos –mmm… tentador pero la reunión es importante después de todo tu jefe vendrá y tengo muchas ganas de conocerlo- se levanto de la silla y rodó sus brazos en su cuello.

El la tomo por la cintura acercándola mas para poder sentir cada centímetro de su cuerpo junto al suyo –La reunión no es sino dentro de unas horas creo que hay que matar el tiempo- le sonrió traviesamente.

Enma realmente no estaba de humor pero quien podía negarse a semejante petición -¿Y que sugieres que hagamos para pasar el tiempo?- pregunto seriamente.

El no contesto sino que dejo que sus actos hablaran por si mismos. Fue el, inevitablemente, el que inicio el acercamiento y mordiéndose el labio inferior le dio un dulce beso en la comisura de los labios. Sus labios se entreabrían levemente para exhalar su aliento sobre su piel y a continuación se posaban de nuevo con una ligera humedad. Humedad que fue en aumento a medida que abría cada vez más los labios y dejaba su lengua en sus mejillas, mentón y en todo el largo de su cuello. Porque aunque Enma hiciera un amago hacia los suyos, no permitió que sus labios ni tan siquiera se rozaran. Y eso, la excito sobremanera. De un impulso le quito la chaqueta y camisa, dejándola solamente con un atrevido corpiño negro de encaje. Aprecio por un buen momento su pecho, disfrutando del paisaje que se desplegaba frente a el.

Enma ya impaciente y algo irritada por el romanticismo demostrado por el, le susurro sensualmente –Sácamelo-

Ren acato su orden y le removió la prenda que tapada de su vista esos hermosos pechos con lo que se quería deleitar. Tenía cada pecho del tamaño justo, con unos pezones ligeros rodeados con una perfecta y gran aureola rosada. Devoro cada una de ellas como si estuvieran echas de chocolate. Primero una. Después otra. Bordeando con la punta de su lengua cada pezón para después engullirlas en su boca, dejándolas resbaladizas y brillantes de saliva. Mientras ella gemía suave y dulcemente. Y ese dulce sonido lo excito como nunca antes. Ansioso, dibujo con su lengua el perfil de su vientre hasta caer en el interior de su ombligo. Lentamente desabrocho el pantalón y, junto con el, arrastro su ultima prenda, sin contar con las botas, pero esas ahora no importaban, su sexo se denotaba mas que dispuesto por el bulto que Enma podía ver en su pantalón pero parecía no importarle por el momento.

Se detuvo a observarla de nuevo reparando en su intimidad. Estaba pulcramente depilada y sus labios mayores sobresalían levemente, como invitando a ser besados, acariciados, mordidos... Exhalo hacia ellos su aliento cálido. Hacía que se acercaba con su lengua para retirarla en el último momento. Era el quien tenía el control, por el momento. Gimió un poco más fuerte, se retorció hacia los lados, suspiró. Beso con suavidad la cara interna de sus muslos. Beso con aun más suavidad el nacimiento de su sexo. Una vez. Dos. Tres veces. Sintió como sus labios se iban humedeciéndose cada vez más con sus fluidos. Entonces abro su boca y lamió con cariño cada una de las partes de su intimidad. Era un sabor dulce, extasiante. Bastó con acomodar su dedo sobre el monte de venus para hacerla saltar.

La observo maravillado unos segundos antes de lanzarse alrededor de él, al borde de él, hasta que su lengua tocara su clítoris con la mayor suavidad de la que era capaz. Con dos de sus dedos dentro de ella lo aprisiono con su boca y comenzó a masturbarla con ella y sus dedos al ritmo que ella me marcaba. No fue mucho tiempo el que tardó en tener su orgasmo. Lo hizo tan abundantemente que su cara se lleno por completo de sus fluidos, los cuales bebía como si fueran el mejor de los vinos. No retiro su boca de el, de su clítoris hinchado, hasta que se relajó por completo.

Cuando Enma recupero el aliento se levanto del escritorio donde la había sentado. Acercándose a el, le quito el saco y la camisa con cuidado de no arrancar los botones, como en otras ocasiones lo había hecho, pero ahora no tenían tiempo para cambiarse. Una vez sin las prendas acaricio sus fuertes pectorales y trabajado abdomen, si bien no era un artista marcial, le gustaba cuidar de su cuerpo mediante el gimnasio. Besaba y lamía cada centímetro de piel a su paso.

Con un ligero empujón lo sentó en una de las sillas de su oficina y se arrodilló entre sus piernas. Enseguida comenzó a acariciar el bulto que mostraba sin disimulo. Y de un rápido movimiento desabrochó el botón, bajó la cremallera. Su miembro erecto salio de su prisión deseoso de ser acariciado. Con una sola pasada de su lengua, logro que un gruñido de satisfacción saliera de su boca. Era un pequeño lametón, como tratando de averiguar el sabor de la carne. Pronto el lametón se convirtió en la delicia de su boca, en el exquisito placer de sentir como su miembro era engullido lentamente por aquellos carnosos labios. Y ella lo sabía. Disfrutaba teniendo el control de su orgasmo, de acelerar o demorarlo a su antojo... Pero enseguida noto que lo único que deseaba era expulsara su semen lo antes posible. Así que, aceleró el ritmo, centrándose en su capullo, jugando con su lengua en las inmediaciones de su uretra; metiéndola suave para saborear el líquido preseminal presionando con fuerza su capullo para abrirlo... Lo hacía bien. Lo hacía muy bien. No recordó cuando fue la última vez que había sentido ese placer. Quizá con nadie. Quizá fuera ella. Si eso era. Solo ella podía hacerlo sentir de esa manera. Y no pudo evitar el orgasmo. Fue intenso y abundante.

Con voz ronca le aviso –No aguanto mas…-

Enma se retiro no queriendo su semen en su boca así que, simplemente, salio del paso. Observaba como el semen brotaba y cubría su mano.

Enma se levanto y camino hacia el escritorio donde estaban unas servilletas que habían quedado junto con los restos de la cena, la tomo y se limpio los restos del orgasmo de su esposo.

Ren sabia que algo andaba mal, de un tiempo atrás ella no era la misma. Estaba más distante, seria, callada. Mil y una preguntas resonaban en su cabeza. ¿Se canso de mí? ¿No me quiere más? ¿Tendrá un amante? Sacudiéndose la cabeza para erradicar esas dudas, se levanto para tomar su camisa que yacía olvidada en el suelo. La sacudió queriendo quitar el polvo que no tenia ya que la servidumbre se encargaba de limpiar la casa era diligente.

Dándose vuelta la enfrento -¿Por qué te quitaste?-

Enma se giro aun con la servilleta en las manos limpiándose –Porque no quería- fue su respuesta dejándolo aun mas enfadado e irritado.

-Nunca lo habías hecho- le recordó mientras cerraba su camisa sin quitar la vista de sus ojos.

Enma dejo la servilleta en su lugar y sin inmutarse le respondió –Siempre hay una primera vez pa…-

Un golpe en la puerta le corto las palabras que quería escupir de su boca.

Ren enojado por la interrupción contesto -¿Qué sucede?- pregunto molesto.

Del otro lado de la puerta una voz femenina contesto –Señor Mitsukuri usted me exigió que le avisara cuando llegara alguien-

Mientras escuchaban a su secretaria hablar Enma se estaba vistiendo -¿Quién llego?- pregunto algo irritado por la interrupción.

La misma voz respondió - El señor Akimoto, Señor-

Con voz autoritaria le ordeno -Bien, que vaya pasando al salón dile que en un momento estoy con el.-

-Si señor- fue su respuesta y se escucharon los pasos alejarse.

Dentro de la oficina, Enma ya se había vestido y estaba tratando de arreglar su cabello, mientras que Ren se colocaba el saco.

-Cuando termine la reunión terminaremos esta conversación- le ordeno.

Enma lo miro retadoramente –¡Yo no soy ninguna de tus sirvientas para que me ordenes lo que se te ocurra!- le hablo irritada –Mas te vale que no me vuelvas a hablar de esa manera- advirtió a la vez que cerraba fuertemente los puños tratando de controlar la ira que sus palabras habían hecho aparecer.

Ren asombrado por lo dicho suspiro lentamente –Lo siento- se disculpo –Es mejor que me vaya, tengo que atender a los invitados- se acerco para darle un beso pero Enma corrió su rostro. Tomando ese gesto como parte del enfado la dejo estar y se marcho cerrando la puerta de la oficina.

Enma golpeo fuertemente el escritorio con sus puños dejando salir parte de la furia que llevaba. No aguantaba más este estupido juego de la mujer sumisa. Se odiaba por tener que hacerlo, no estaba en su naturaleza dejarse ordenar por los demás. Ya bastante había tenido de eso por parte de su padre y hermanas, no lo toleraría de nadie más.

"Los juegos siempre tienen un límite, y hacerlo con los sentimientos siempre es desastroso".

Una voz en su cabeza le recordaba lo que había leído alguna vez. Camina de un lado a otro dentro de la oficina para tratar de calmarse. Respirando profundamente, toma asiento frente a la laptop de su "queridísimo" esposo y procede a buscar entre los archivos algo más de evidencia de sus sucios tratos con los demás socios. El trato era simple buscar información que los incriminara y, a cambio, le dejarían vía libre para hacer lo que quisiera con la persona que mando a asesinar a su familia. Encuentra lo que busca y del bolsillo saca un dispositivo que le habían dado lo detectives para que guardara la información requerida. Apretó el botón y los archivos son transferidos. Lo quita con cuidado y lo guarda de nuevo en su bolsillo. Prepara la grabadora, otro "regalito" de los detectives, y se marcha rumbo al salón donde seguramente los demás socios deben estar reunidos.

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El salón constaba con una mesa larga y varias sillas ya ocupadas por las cabezas de las familias más poderosas. Pero aun faltaba el Gran Jefe por llegar y Enma no podía estar más que ansiosa por saber y conocer la cara de la persona que seria su próxima victima en su vendetta.

La mayoría estaba conversando de política e inversiones, nada interesante, pero desgraciadamente tenia que cumplir su rol y escuchar atentamente a cada una de sus palabras, hasta que la puerta se abrió y Asuka entro acompañando a un señor de unos 60 y tantos años, con cabello gris por las canas y dos finos bigotes, sus ojos eran fríos e inexpresivos. Silenciosamente se acomodo en la silla señalando a los demás para que tomaran asiento. Cuando todos estaban ubicados hablo.

-Bienvenidos como todos saben ha llegado la hora en que propongamos a un nuevo luchador ¿Alguien en mente?- pregunto a todos los presentes pero Enma podía ver que de reojo como la estudiaba.

Continuara...


hola! aqui les dejo otro capitulo mas! espero que sea de su agrado...

se calentaron las cosas no? bueno que puedo decir, no me gusto mucho como quedo el lemon pero queria demostrar el amor que le tiene Ren a Enma y el desprecio que ella siente por el. espero me haya salido bien.

en realidad el capitulo iba a ser mas largo pero decidi cortarlo ahi para que de mas intriga...

bueno ahora contesto sus comentarios:

Mininahermosa29: bueno como veras el esposo de Akane ya lo presente asique si quieres puedes opinar de el. si akane esta cuidando a su hermana pero el porque mas adelante se sabra... y con respecto al maestro Happosai, es como dice el dicho "mas sabe el diablo por viejo que por diablo"... sigueme mandando tus preguntas o dudas que dentro de lo que pueda te las respondere...

Dita34: aqui tienes la continuacion espero que te haya gustado...

Darkedge: gracias por tus palabras, quien mato a su failia lo sabran dentro de poco y lo de la madre de akane sera un punto fundamental en esta historia, no puedo decir mas que eso. tienes razon acerca de Ukyo, pero los demas apareceran muy pronto...

Rena7:gracias, cuando lei el nombre me parecio perfecto para lo que queria contar asique... muy pronto se encontrara con algunos y hacia el final con los demas...

Usagi13chiba: hola amiga! con mi esposo ya nos arreglamos, somos asi un dia bien y otro mal, que va a hacer vida de casados! por ahora el maestro no aparecera pero mas adelante lo hara y sabras el porque. en lo que tiene que ver con Ranma e Hyro, ambos estan sufriendo por la muerte de Akane pero luego hare un capitulo especial para ellos. gracias por tus saludos y bendiciones y felicidades a tu hijo por su cumple!

bueno gente me despido, gracias por leer/comentar y espero sus REVIEWS!

RUSA-RANMAYAKANE-ZK...