Sumario: — No lo ames... vas a sufrir.

— Te has vuelto una molestia para mi bienestar emocional.


Capítulo 03: El cielo en tus manos


Sumergiéndose en las profundidades del océano, aguantando la respiración y sintiendo el mar recorriéndole la piel al deslizarse con rapidez, Sakura no se extrañó al sentir a Sasuke rebasarla con facilidad. Parecía que no había algo que su novio no fuese capaz de realizar con agilidad y precisión.

Instantes después Sakura salió a la superficie, aspirando una fuerte cantidad de aire al sentir los brazos de Sasuke deslizarse alrededor de ella. ¿Cuándo había logrado colocarse a su lado si claramente él le había llevado la delantera? La joven intentó volverse hacia él pero Uchiha no lo permitió.

—¿Qué sucede? Sasu... — el agarre alrededor de su cintura evitó que ella siguiera hablando, mientras los labios del joven se colocaron a la altura de su oído derecho.

—Shhhh...

Por unos segundos ninguno de los dos hizo movimiento o gesto alguno, o al menos no por parte de Sakura, porque ella ignoraba lo que estaba pasando por la mente de Sasuke. El corazón le latía aceleradamente, entre la intriga y expectación.

En un intento por romper la tensión de su propio cuerpo, Sakura se arrimó con confianza total en Sasuke, notando al instante cómo él se tensó.

La joven Haruno se extrañó de su actitud, como si la acción de ella fuese algo fuera de lo normal, y se volvió hacia Sasuke con todo el propósito de hablar del asunto. Sin embargo, no pudo hacer nada, porque apenas su rostro buscó el de él, los labios de Sasuke se deslizaron sobre los de ella, haciéndola estremecer como nunca antes en la vida, como si fuese el primer beso entre los dos.

Sakura consideró sus pensamientos absurdos. Sasuke la había besado algunas veces, al menos en ese mundo. No obstante, había algo en esta ocasión que lo hacía diferente, se sentía tan real, haciendo estremecer completamente su cuerpo. La joven no pudo evitar el suspirar entre los labios de él al sentir cómo aquella lengua invadía su boca, esto cuando los dientes del joven no se clavaban con firmeza (pero sin lastimarla) en el labio inferior de ella.

Las manos de Sasuke acariciaban su vientre y espalda, llenando de calidez a Sakura, recalcándole en un nuevo gesto el por qué ella lo ama, por esa sensación de seguridad al estar entre sus brazos. Y con el plus de hacerla sentir amada provocaba que los sentimientos de ella crecieran más.

Sasuke la levantó un poco más, dejando sus manos firmemente en las caderas de ella, haciendo que los pies de la joven no tocasen la arena. Sakura deslizó sus brazos alrededor del cuello de Sasuke, y por inercia deslizó sus piernas alrededor de su cuerpo, para darle mayor facilidad de movimiento. Sakura sonrió entre sus besos al sentirlo tropezar, pero sin perder el equilibrio de manera completa.

Una parte de la mente de Sakura le estaba diciendo a gritos lo que va a suceder apenas lleguen a la orilla del mar, y por los cuatro (¿O eran cinco?) Hokage de Konoha, que Sakura lo estaba deseando con ansias.

Nunca antes en todo ese tiempo se sintió tan cerca de Sasuke, ni siquiera cuando él le pidió que se casaran.

Los labios de Sakura temblaron cuando los de Sasuke se deslizaron hacia la barbilla de ella, mordisqueando algunas veces, besando en otras. Ella no se dio cuenta en qué momento estuvo recostada en la arena, a veces percibiendo el morir de las olas en su piel. Sakura mantuvo las plantas de sus pies en la arena y dejó caer sus piernas a cada lado del cuerpo de Sasuke, haciendo espacio entre las mismas para él.

La joven abrió los ojos, sintiendo escalofríos al visualizar los rojizos orbes de Uchiha con las tres aspas. Él detectó el cambio de actitud en ella, y atinó a besarla nuevamente.

¿Me temes? indagó Sasuke antes de deslizar su lengua dentro de la cavidad de la fémina, le tomó algunos instantes saciarse momentáneamente de su boca, dejándole tiempo para que ella medite su respuesta.

—No— fue el susurro de Sakura antes de soltar un inevitable gemido al sentir los labios de Sasuke deslizándose por su cuello Es que tus ojos...

Ella sintió la sonrisa en su cuello, la calidez de su aliento golpeando contra su piel sensible al hablarle.

Quizá sea que quiera memorizar cada detalle de este encuentro.

Sasuke deslizó sus manos por el rostro de Sakura, colocando las mismas debajo de las orejas de ella al tiempo que alzaba levemente su cabeza. Una de sus manos delineó los labios de la kunoichi mientras la otra se deslizaba por su cabellera rosa y húmeda que caía alisada sobre el hombro de Haruno, apenas llegando a rozarlo.

Con la visión periférica Sakura notó cómo aquella mano llegaba al final de su corto cabello. Una parte de su mente apenas registraba el dato de cuán larga era su melena, pero todo pensamiento quedó en la nada cuando la mano de Sasuke, cubierta por un guante negro que dejaba libre los dedos, capturó uno de sus pechos, aprisionándolo con firmeza.

Un gemido, más fuerte y largo que el anterior, salió de los labios de Sakura, el placer apenas se despertaba en ella, siendo ligeramente consciente de cómo las manos de Sasuke libremente deslizaban las prendas por su piel mientras él agachaba la cabeza para rendirle culto a sus pechos, reemplazando a sus dedos.

Se sentía tan real.

Sakura arqueó la espalda a causa de la boca de Sasuke succionando, besando y lamiendo cada porción de su piel conforme la va descubriendo, sensibilizándola y despertándola, provocando que se estremezca más aún al sentir los guantes de Sasuke chocando contra su desnudez, llevándola a un mundo que ambos estaban creando.

Y más que nada, tan bien.

Sasuke la observó al momento en que ella levantaba las caderas para facilitarle la tarea de quitarle lo que le restaba para dejarla completamente desnuda entre sus brazos. La joven sintió que la sangre se acumulaba en sus mejillas ante la inspección lenta y minuciosa del Uchiha.

Cuando los orbes rojizos se encontraron con los verdes, Sakura esbozó una sonrisa, mientras automáticamente un «Te Amo» salía de sus labios. Confesión que ella había hecho en anteriores ocasiones, y que generalmente, en ese mundo, Sasuke le respondía con un casto beso.

Sin embargo, en esta ocasión él mantuvo la mirada en ella, haciéndola sentir completamente vulnerable, recordándole bastante al Sasuke del que ella se enamoró en su mundo, y el que podía romperle el corazón con su desdén.

Un rechazo sería mortal.

El miedo se reflejó en los ojos de Sakura, y ella estuvo a punto de levantarse pero la detuvo aquella curvatura en su labio, apenas perceptible, la cual ella conocía perfectamente porque había pasado muchas veces estudiando cada gesto de él.

—Hn... — Sasuke soltó a manera de respuesta, disfrutando verdaderamente del sobresalto de Sakura, aunque también era probable que el deleite de él se deba a tenerla bajo su cuerpo, por lo que no pudo evitar que la calidez se filtrara en su siguiente frase casi imperceptible — Urusai naa.

Sakura no tuvo tiempo de reaccionar, la boca de Sasuke literalmente estaba adueñándose de ella, a pesar que Haruno no estaba precisamente poniendo resistencia. Sus manos, féminas y delicadas, se movieron casi por voluntad propia para deslizar la parte superior del haori, sus uñas raspando la piel de Uchiha.

Finalmente Sakura pudo dejar que el aire ingresara a sus pulmones cuando Sasuke la asió, rozando sus pechos contra sí, todo el cuerpo de ella latía aceleradamente, y Sasuke no evitó la tentación de lamer uno de esos acelerados pulsos, el que estaba en su cuello al tiempo en que una mano se deslizaba por su vientre, tomando como rumbo el sur. Las uñas de Sakura se clavaron en la espalda de Uchiha ante el estremecimiento que le provocó y sus piernas por impulso trataron de cerrarse, pero el cuerpo de él no se lo permitía.

Sasuke continuó besando y lamiendo el pulso de su cuello, sintiendo hasta cuando Sakura contenía el aire para después soltarlo pausadamente, notaba también su labio inferior temblar, e incluso sus dientes clavarse en el mismo cuando sus dedos hicieron figuras sin sentido en el centro de sus sensaciones. La presión de las uñas en su piel cedió notablemente y sus manos continuaron su interrumpida labor de despojarlo del resto de su haori.

Sakura volvió ligeramente el rostro, provocando por una milésima de segundo intriga en el shinobi, quien notó cómo se sonrojaba profundamente al momento en que las féminas manos se cerraban alrededor de su virilidad. Uchiha dejó su labor en ella para permitir que examinase todo cuanto gustara. Sakura lo comprendió al instante y comenzó a ejercer presión y caricias, paulatinamente, conforme notaba la satisfacción en él.

La inspección de Sakura no duró mucho, y ella se sintió confundida cuando Sasuke rompió bruscamente el contacto, e incluso pensó que había hecho algo mal, cuando sintió las manos de Sasuke en sus piernas, sosteniéndola firmemente. La joven no supo cuáles eran las intenciones de él hasta que notó cómo su cabeza descendía, desde el punto de su ombligo, en donde comenzó a besarlo.

—E...es...espera… Sasu... ¡Ah!

Sakura no pudo evitar arquear la espalda al sentir la lengua de Sasuke alrededor y luego dentro sus otros labios. Miles de sensaciones, comparadas con descargas eléctricas, la asaltaron. Sasuke sondeó el raciocinio de Sakura al soltarle una pierna y al notar que ella no ponía resistencia alguna, aprovechó la mano libre para hacer círculos en su muslo interno.

Los labios de Sasuke pronto encontraron y estimularon el botón de ella, provocando que una mano de Sakura se perdiera por la melena azabache y la otra se clavara profundamente en la húmeda arena. La voz de la kunoichi se volvió ronca e inestable, expresando frases incompletas o sílabas sin enlace alguno.

El cuerpo de Sakura se tensó y se relajó, siguiendo sin poder evitarlo el ritmo que le imponía Sasuke, quien la llevaba al centro de una marejada. Él no la soltaba en ningún instante, prácticamente le exigía entregarle más. Haruno no sabía qué más podía darle, sin embargo dejaba que Uchiha buscara.

Los dientes de Sasuke mordisquearon el muslo de Sakura al momento en que el índice comenzó a ingresar en la húmeda y palpitante cavidad y el pulgar presionaba la punta del clítoris. La joven cerró los ojos con fuerza, soltando un grito de placer, sintiendo la tensión máxima de su cuerpo.

Sakura llegó a pensar que el corazón iba a escapar de su cuerpo, sintiendo su propio sudor recorrerle el desnudo cuerpo, y siendo consciente hasta de la suave brisa que recorría en el sitio por tener la piel bastante sensible. Creyendo fragmentarse en el proceso, Sakura finalmente se relajó, descubriendo entonces lo que Sasuke exigía de ella.

Oleada tras oleada atacó su cuerpo, el aire ingresando a sus pulmones para refrescar el calor que parecía consumirla, aún percibiendo los labios de Sasuke sobre ella, degustando su sabor. Con seguridad cuando recuperara la razón, iba a avergonzarse de esto, ahora simplemente no le importaba. Sakura volvió a la cúspide del placer cuando la lengua de Sasuke se deslizó por su hinchado clítoris hasta ingresar a su palpitante cavidad.

Lejanamente Sakura pensó que nunca sería capaz de volver a mirar a Sasuke.

Una mano de Sakura aún estaba entre su melena azabache, inconscientemente siguiendo cada movimiento de él, simplemente dejándolo hacer, por lo que de forma automática se deslizó hasta llegar al rostro, palpando en las varoniles facciones la tensión en que él se encontraba.

Aprovechando que su razón aún no daba señales de vida, Sakura se reincorporó, dispuesta a devolverle (aunque no tuviera la remota idea de cómo) cada oleada de placer que él le había mostrado.

Al ver cómo Sakura se dirigía a su virilidad, Sasuke frunció el entrecejo, debatiéndose entre aceptar, más aún, su entrega total. Buscando la fuerza de voluntad de la nada, el shinobi la detuvo.

—N...no lo hice esperando algo a cambio.

Sakura sintió la calidez llenar su alma, notando la tensión en cada palabra de Sasuke, la oscuridad del deseo envolviendo sus orbes, y aún así, negándose a que ella realizara un acto tan íntimo.

En lo que pareció una eternidad, la joven se recostó en la arena, envolviendo con uno de sus brazos la desnuda espalda de Sasuke mientras con la mano en su rostro lo acercaba hacia ella, sintiendo el sabor de su propio cuerpo en los labios de Uchiha.

Sasuke parecía dispuesto a compartir unos besos más, de los que le había brindado en esos instantes y que le movían todo su mundo. Pero Sakura estaba dispuesta a entregarle más, tal como él se lo brindó.

Una pierna de la joven se deslizó por la cadera de Sasuke, provocando irremediablemente que sus sexos se encontraran. Uchiha gruñó de placer ante el sublime contacto, y Sakura no quiso darle tiempo a pensar en las consecuencias, por lo que deslizó una mano entre los dos para guiarlo hacia su cavidad.

Sakura deslizó la cabeza hacia atrás y Sasuke clavó sus dientes en la barbilla de la fémina, al sentir cómo el interior de ella lo envolvía.

Sintiendo en su propia piel el acelerado latir del corazón de Sasuke, Sakura aprovechó la cercanía para hacer firme el agarre alrededor de sus caderas, aprisionándolo con ambas piernas.

—Si sigues... provocándome... yo... yo no...

—No quiero que lo hagas.

Sasuke quedó encantado ante su voz susurrante, y deslizó sus manos por las curvas de Sakura, comenzando desde su pecho hasta sus caderas, provocándole nuevos suspiros.

Y él no se controló.

Tomando con firmeza las caderas de Sakura, se hundió una vez, para apenas salir y volver a ingresar en ella. Una agradable sensación nació en la boca del estómago de Sakura, extendiéndose por todo su cuerpo, dándose a sí misma como ofrenda.

Sasuke deslizó su cabeza hasta uno de los erectos pezones, estimulándolo con su lengua, trazando círculos, o simplemente succionando. Sus dedos dejando marcas en la piel de la kunoichi debido a la firmeza con que la sujetaba, su virilidad perdiéndose en el interior palpitante una y otra vez, buscando aquel punto máximo al cual ella había ido.

Sakura comenzó a mover sus caderas contra las de Sasuke, haciendo más placentero el vaivén, dejando que sus instintos predominaran y dándole la libertad a las manos de Sasuke para recorrer y reconquistar su cuerpo, las mismas que tomaron rumbos distintos, una concentrándose en el clítoris y la otra en el seno libre.

Impregnándose del aroma de la fémina, Sasuke gruñó placenteramente al sentir cómo la mano de Sakura se perdía en su cabello. A él, que detestaba que lo tocasen, sentía delicias indescriptibles ante los dedos de Sakura, aprisionándolo, como lo hacía con sus piernas, como lo hacía con su virilidad.

Sasuke volvió a hundirse en ella, por décima, doceava vez, o quizá mucho más. Buscó los labios de la kunoichi, rozando sus erectos pezones contra el pecho de él en el proceso, e introdujo su lengua entre los labios de la fémina.

Necesitaba poseerla, anhelaba poseerla de todas las maneras posibles. Las emociones que Sakura le provocaba siempre lo llevaban al límite de lo inexplicable, por lo que lo desviaban de sus objetivos. Y él no podía permitírselo, por eso prefería ignorarla.

Y llegó al punto en que no pudo soportar más.

La joven lo envolvió con más firmeza cuando el shinobi usó su índice y pulgar para ejercer cierta fuerza en el clítoris, lo que desencadenó el segundo orgasmo de Sakura entre los brazos de Sasuke. El grito de placer de la fémina ahogado por los labios de su causante.

Sasuke no pudo evitar una sonrisa arrogante al verla desfallecer de goce, más su cuerpo también exigía liberación, por lo que realizó unas pocas embestidas que lo llevaron al orgasmo.

Se dejó caer en ella, satisfecho, agitado. Y, muy a su pesar, sintiéndose completamente lleno.

Sasuke levantó el rostro, para besarla una vez más. Se había vuelto adicto a los labios de Sakura, y estaba seguro que era algo de lo que no iba a saciarse con facilidad.

Sakura murmuró su nombre, con los párpados pesados y la sonrisa en sus labios. El joven Uchiha la levantó entre sus brazos, sin darle importancia a la desnudez física de ambos, y la asió contra sí.

Ante tanta seguridad, y con el cansancio físico, Sakura simplemente se dejó llevar por él, cerrando los ojos unos instantes.

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Al abrir los ojos, lo primero que Sakura notó fue a Sasuke a sus pies, y de espaldas a ella. También se percató que no estaban a la orilla sino en el refugio que habían armado. La joven se encontraba sobre una larga toalla verde.

Sasuke percibió que Sakura había despertado, por lo que se volvió hacia ella, casi esperando verla sobresaltar. Pero nuevamente ella le había sorprendido al no preguntarle el por qué de su sharingan activado, ni pareció reparar en su haori, o si lo hizo, no le dio importancia.

Cansado mentalmente, él supo que estaba perdiendo la batalla.

El joven Uchiha respiró profundamente, casi maldiciendo su cansancio mental, aunque en el fondo sabía que por nada del mundo se arrepentiría de lo sucedido.

—Eres fuerte — le dijo Sasuke, sin la sombra siquiera de una sonrisa — Resiste hasta que vaya por ti.

Sakura le miró, su sonrisa muriendo en sus labios ante tales palabras.

—¿Qué? — respondió Sakura, totalmente confundida —¿Qué es lo que quieres decirme?

—Él no va a arruinar tu vida.

Sakura sintió que la sangre se helaba en sus venas al ver cómo Sasuke estaba desvaneciendo al instante que a sus espaldas una voz masculina la llamaba con insistencia, y se puede decir que hasta cierto tono de preocupación.

La joven kunoichi reconoció al instante la voz de su prometido.

—¡Sakura! ¡Estaba tan preocupado por ti!

La joven se volvió entonces hacia el otro Sasuke, el que mantenía el sharingan activado, pareciendo hacer un esfuerzo por no desaparecer. Llevándose las manos a la boca para ahogar su grito, Sakura evitó el contacto con aquel que le había pedido matrimonio.

—Sakur...

—No me toques — suplicó Sakura volviendo a retroceder. Ella necesitaba poner en orden sus ideas y averiguar qué mismo estaba sucediendo. Su prometido parecía no ser del criterio de dejarla razonar, por lo que trató de abrazarla, provocando que la chica elevara su voz — ¡Te he dicho que no me toques!

Su novio retrocedió al verla demasiado alterada. Sakura casi se arrepintió de haberle gritado.

—¡Hn!

La joven se volvió hacia Sasuke, el que llevaba haori por ropas, visualizándose por medio de la tela holgada las marcas de las uñas de ella a causa de la pasión.

—¿Te has dado cuenta?

Sakura sintió que el aire le faltaba. Se mordió el labio inferior con tal fuerza que percibió el sabor metálico en su paladar.

Ella se había dado cuenta.

Continuará...


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