O.o Kaoru-chan o.O
- Disclaimer-
Rurouni Kenshin no me pertenece, este fic es por mero entretenimiento.
- Summary –
UA K/K – En una jaula de cristal vive mi música. Tocando mis notas, danzando mis melodías... Me gustaría ser atrapada por tú música... y no me importaría no poder volver a volar por el cielo.
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Melodía de amor.
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Capitulo III. – Melodía de expresión
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Yo solo veía el agua de la lluvia
Pero vos me hiciste tocar el mar azul.
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5.59 y una mano blanca desactivaba la alarma. A decir verdad, se había despertado antes de lo esperado. A las 5.00 a.m. Kaoru ya estaba vestida y sentada frente su escritorio haciendo sus tareas diarias. Para las 5.30 ya había adelantado la tarea del día. A las 5.45 ya había acomodado sus libros en orden alfabético para después ordenarlos por altura. Para las 5.50 ya estaba acostada sobre la cama mirando el techo.
Ahora las 6.00 a.m. Kaoru se despojaba de sus ropas y avanzaba al baño. Descansó su cuerpo y dejó que, nuevamente, el agua se hiciera cargo de despejar todos sus pensamientos. Por lo menos por un tiempo.
Pero no lo logró.
6.30 a.m. Kaoru Kamiya subía las escaleras. Abrió la puerta del final del pasillo y dejó que la luz solar golpeara sus ojos. Avanzó con pasos seguros hasta la baranda y observó el panorama. Su casa era una de las más bellas (arquitectónicamente hablando) de la zona residencial donde vivía. Además gozaba de un extenso jardín verde, con varías flores y árboles frondosos. Además, era la única casa que tenía el más grande árbol de sakura.
Como volaban las flores de cerezo, tan libres, tan hermosas. La brisa primaveral acariciaba los pétalos de las rosas, rodeaba los árboles y hacía bailar las hojas. Aquella brisa hizo que algunos cabellos de Kaoru se rebelaran, cerró los ojos y dejó que su cuerpo se sintiese envuelto por sus brazos fuertes, que la llevaban lejos. Amaba ese sentimiento. Ese que sentía cuando estaba en la cima. Cuando el viento la abrazaba, cuando el calor del sol la acariciaba y todo a su alrededor la hacia sentir libre. Amaba esos cinco minutos de relajación. Porque parecía tan real.
Disfruto el panorama por otros minutos. Abrió los ojos, y vio el cielo azul y varios pájaros volando. Kaoru suspiró cansada. Miró su reloj, faltaban minutos para las 7.00 a.m. era hora de bajar.
El día recién comenzaba.
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Eran las doce del mediodía y Kaoru estaba sentada en una de las mesas de un restaurante que daban al exterior. Enishi la había invitado a comer después de que terminaran las clases, pero al ser uno de los concursantes del próximo concurso tuvo que quedarse en la academia.
Había salido de su casa a las 9.00 a.m. justo cuando su clase de inglés había terminado. Como se acercaba la fecha de audición para inscribirse en el instituto, Enishi había recomendado a los padres de Kaoru que las clases particulares, se llevaran a cabo en el instituto, así Kaoru tomaría confianza en el lugar donde debería dar la audición. Las noticias le llegaron esa mañana, por medio de la mucama.
Pero al acercarse las fechas de inscripción, también se acercaba la fecha del concurso, donde la atracción principal era Enishi. A decir verdad, todos tenían grandes expectativas a lo que se refería a Enishi.
Sus notas siempre fueron altas y se lució en todas las competencias en las que había participado. Muchos decían que se debía a la infancia solitaria que tuvo. Sus padres murieron cuando él todavía era un niño, y su hermana mayor se hizo cargo de él. Lamentablemente, su hermana murió una noche cuando unos ladrones entraron a la casa. Ella lo había encerrado en uno de los gabinetes de la cocina y le había dicho que no saliera por nada en el mundo. No importaba los gritos y los aullidos de horror. No podría salir.
Enishi quedó solo a la edad de los quince. Volcó toda su dedicación al estudio, y tuve las mejores notas y obtuvo una beca en el Instituto de música de Shobe. Y ahora, era uno de los músicos con grandes talentos.
Si, de Enishi Yukishiro se tenían grandes expectativas.
Por eso sus padres lo habían contratado para que le enseñara. Por eso sus padres le dejaban tomar las decisiones importantes con respecto al instituto. Por eso sus padres le habían dicho que estuviera con él, que le hiciera caso en todo lo que él le diga, pida. Por eso le dijeron que cumpla sus deseos, porque todo, era por su bien.
Probablemente tenga que casarme con Enishi sensei
Esperó pacientemente a que el mesero trajese su comida. Su mirada se posó a su alrededor. Varias personas de elevado rango social estaban en el mismo restaurante. Hombres de trajes que no despegaban el celular de su oído, mujeres regordetas llenas de maquillaje y joyas, hombres ancianos acompañados de jóvenes señoritas. Kaoru continuó observando. El restaurante tenía un cartel que decía claramente 'Nos reservamos el derecho de admisión', Enishi le había dicho que había guardado una mesa allí y que lo usara, solo tenía que decir su nombre. Y en efecto, basto para que dijese Enishi Yukishiro para que se apresuraran a atenderla. Le prepararon, según los meseros, la mejor mesa.
Era un cuarto alejado de la muchedumbre y solo había cuatro mesas a una distancia considerada. A pesar de ser algo pequeña, la luz tenue, el silencio y el clima, lo hacían una mesa acogedora y en consecuencia, la mejor mesa.
Dentro de la misma habitación había un baño privado, especialmente para los clientes que ocuparan esa mesa. Se levantó dejando sus pertenencias, y avanzó hasta allí.
Dentro de ella, había un enorme espejo que ocupaba gran parte de la pared, pero en cada extremo había una puerta. Como Kaoru había entrado por una, supuso que la otra puerta debería dar a otra habitación privada. Avanzó hasta las canillas y se lavó la cara.
¿Cómo puedes tocarlo tan mecánicamente?
¿Es que acaso no tienes sentimientos?
Miró su reflejo y observó sus rasgos. Seguía siendo la misma de hace días. Ella no había cambiado en nada. Tomó papel a su lado y se secó el resto de agua que caía sobre su cara. Con sus frágiles dedos tocó su rostro, pero se sorprendió del tacto. Miro sus manos, eran los mismos de siempre. No había cambio en ellos.
Un ruido estrepitoso se escuchó en la otra habitación. La puerta continua se abrió y dejo entrar a dos mujeres vestidas con un vestido muy corto y ajustado. Con colores llamativos y maquillaje altanero. Las dos reían histéricas y estaban algo despeinadas.
"¡Aquí no puedes tocarnos!" gritó la más alta con una sonrisa en sus labios. La otra se reía a carcajada, contenta por alguna razón, mirando dentro de la otra habitación.
"Es el baño de chicas" gritó la segunda abrazando a la más alta y sonriendo pícaramente.
"Ya verán" gritó una voz en lo profundo de la habitación. Las mujeres gritaron de excitación. Con emoción en sus rostros.
Una figura se asomó hasta el baño de las mujeres, las mujeres se reían a carcajadas y a veces simulaban dar gritos de miedo que inútilmente terminaban en más risas. Pero que un hombre haya entrado al baño de mujeres era la menor de las sorpresas, sino ver quien era el hombre que había provocado tal escena.
Juraría que aquellos ojos podría reconocerlos en cualquier lugar.
Y no fue la única que lo notó. La cabellera pelirroja se giró a verla y por una milésima de segundo se notó asombro en su rostro, pero en otra milésima fue reemplazada por diversión.
Kaoru seguía con un papel en sus manos, ahora ya hecha un bollo y estaba lista para tirarlo a la basura.
"¿Kenshin?" la voz tentativa de ambas chicas cortó el silencio incómodo que se había formado entre ellos.
Kenshin se giró a verlas y les sonrió tranquilizándolas. Una sonrisa que las derritió. Una sonrisa que aseguraba ser agua entre sus manos. Escurriéndose... fluyéndose...
Una sonrisa que no pasó desapercibida por Kaoru. Era la misma sonrisa que la había desconcertado horas antes. Giró a ver a las mujeres, esperando ver una reacción parecida a la suya, pero ellas estaban muy atontadas y sonriendo seductoramente.
Recuperando parte de su consciencia Kaoru giró su cabeza para mirar nuevamente al pelirrojo. Aquel seguía sonriendo pero antes de que pudiera decir algo, él ya había abierto la boca.
"Vamos chicas, ya llegó la comida. No crean que escaparan de mí" dijo con una sonrisa, que a Kaoru le recordó un lobo hambriento.
Las mujeres rieron tontamente y salieron del baño acompañados por el pelirrojo, que se digno a mirar nuevamente a Kaoru y sonreírle de la misma manera que lo había hecho con las chicas. Pero Kaoru no le sonrió, ni rió tontamente y mucho menos se sonrojó.
La puerta se cerró y Kenshin desapareció.
Escuchó más gritos, exclamaciones y risas. Reaccionando tiró el papel a la basura y salió del baño. Se sentó en su mesa y notó que un camarero la esperaba con un carrito, su comida estaba allí. Tomó la servilleta y se la colocó en el regazo. Mientras tanto, el mesero ya se había encargado de colocarle el plato y servirle la bebida sin alcohol a pedido de ella. El camarero hizo una reverencia y salió cerrando la puerta tras de si.
Estaba sola en esa habitación pequeña y acogedora, pero su silencio se veía interrumpido constantemente por el ruido de la habitación de al lado. Cerró los ojos fuertemente y respiró profundamente varias veces hasta que finalmente logró controlarse. Tranquilizada, sus ojos volvieron a quedar vacíos como siempre. Así comenzó a comer ausente.
Pasada la media hora, su plato estaba limpio y disfrutaba del café. Había sacado el libro de inglés y lo comenzaba a leer. Cuando ya no quedaba nada más de café, tomó el aparato que le había dejado el camarero, apretó el botón y espero que apareciera. La puerta se abrió pasados los segundos, la atención hacia las mesas privadas era ejemplar, pidió la cuenta pero el camarero le dijo que ya habían pagado.
"¿Cómo?" preguntó mirando al camarero asombrada.
"El señor Himura Kenshin pagó por usted" dijo el camarero sonriente, "Dijo que como era una bella dama le pagaría todo lo que quisiese."
"¿De cuanto era la cuenta?" preguntó Kaoru mirando al camarero.
"eh... 1500 yens," respondió el camarero algo contrariado con la pregunta.
Kaoru removió en su bolso y sacó su billetera. Tomó dinero y se lo extendió. "Muchas gracias, esta es la propina"
Al mismo instante que le daba el dinero, se levantó, tomó su bolso guardando el libro y salió a paso apresurado.
El camarero se quedó mirando la puerta y luego miró su mano. Sus ojos se abrieron en sorpresa, la joven le había dejado 1000 yens de propina.
Kaoru salió de la habitación, su vestido formaba pequeñas olas mientras caminaba y su pelo ondeaba en cada movimiento. Varias miradas le fueron dirigidas, pero ella no prestó atención a nada a su alrededor. Avanzó por el pasillo y abrió la puerta donde más barullo se escuchaba.
El ruido cesó al instante que se escuchó la puerta abrirse. Las dos mujeres levantaron la cabeza y miraron la joven que estaba delante de ellos. Vagamente recordaron su cara, pero no recordaban donde.
La muchacha caminó decisiva hasta la mesa, sus pasos ni siquiera hacían ruido al caminar. Cuando llegó a la altura de las tres personas, miró directamente al del medio. A aquel pelirrojo de mirada, ahora, estupefacto. Kaoru alargó su mano sobre la mesa y dejó caer 1500 yens.
"No necesito que me pagues nada," habló por primera vez Kaoru al pelirrojo, con su entrecejo fruncido y sus ojos chispeantes miraron directamente al pelirrojo.
Éste por su parte, arqueó las cejas. Su mirada de pura sorpresa fue momentáneamente cambiada por una sonrisa en su rostro. Toda su cara se contorsionaba a una de diversión.
Kaoru se dio media vuelta y caminó hasta la salida. Cerró la puerta tras de si, y pasó por el resto de las demás mesas. El camarero le sonrió y ella salió del restaurante.
Dio unos pasos más y todo ese sentimiento que la había dominado por unos segundos se esfumó. Quedó parada en la esquina de la calle. Todo el mundo cruzaba la calle pero ella seguía inmóvil en su lugar. Sus acciones y palabras habían sido tan involuntarios, que terminó sorprendiéndola hasta a ella misma. Ella nunca antes se había comportado de esa manera. Había sentido una revolución dentro suyo. Las palabras del pelirrojo hacían eco en su mente.
¿Cómo puedes tocarlo tan mecánicamente?
¿Es que acaso no tienes sentimientos?
Pasó su mano sobre sus cabellos como si se estuviera peinando. Respiró profundo y cerró los ojos. Intento nuevamente controlarse y pasados los segundos lo logró. Cuando levantó la vista tenía el pasó libre para caminar, el semáforo estaba en verde. Intentó dar un pasó pero algo en su muñeca izquierda la detuvo.
Se dio media vuelta y miró la causa de su detención. Atrás de ella, una maraña de pelo rojo la detenía. Cuando Kaoru se dio cuenta de que era la mano de él la que le tomaba de la muñeca, intentó soltarse, pero el agarre se hizo más fuerte.
La cabeza del pelirrojo se levantó y miró directamente a la pelinegra. Sus ojos estaban más brillosos y Kaoru pudo ver más violeta que ámbar.
"¿Ves? sos capaz de expresarte," de nuevo aquella sonrisa. Kaoru le miró estupefacta. Varias personas se habían juntado a su alrededor, bastantes molestos al ver que no avanzaban y que solo obstruían el paso.
Kenshin suavizó su agarre y sus dos manos tomaron la mano izquierda de Kaoru. "Al alguien con los sentimientos muertos le es imposible interpretar un tema con sentimiento. Y mucho menos el romanticismo de Chopin," habló Kenshin mirando a Kaoru con una nueva sonrisa.
Kaoru estaba más sorprendida, y éste se vio aumentado con el siguiente acto de Kenshin. La cabeza del pelirrojo bajó hasta su mano izquierda, donde sus manos se encargaban de acariciarla. Gentilmente le beso la mano.
A su alrededor varias personas comenzaron a murmurar sobre ese tipo de espectáculos a mitad del día. Murmuraciones molestas, y otras pícaras.
Cuando Kenshin apartó sus labios, miró a Kaoru por última vez y sin decir nada más se dio media vuelta y se marchó. Dejándola sola en la esquina.
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Kaoru entró a su habitación después de la cena. La mucama ya se había encargado de cerrar la ventana y correr las cortinas. Acomodó sus libros nuevamente en su biblioteca y sus carpetas en el escritorio.
Eran las nueve de la noche, Kaoru sacó un libro de la biblioteca y se sentó en su escritorio y prendió la lámpara y comenzó a leer.
Tardó dos segundos en volver a cerrarlo. Lo dejo en el estante, y se colocó el pijama. Avanzó hasta el ventanal y se apoyó contra el balcón. La noche era hermosa. La luna se ocultaba tras las nubes que parecían reacias a dejar pasar algo de luz. Las estrellas habían desaparecido del cielo. Solo había oscuridad y por alguna razón, Kaoru se sintió a gusto. Protegida.
Se masajeó el cuello nuevamente, últimamente le molestaba mucho. Cuando una corriente de viento la sorprendió, salió del balcón. La noche estaba refrescando.
Se fijo en el reloj 21.16 p.m. suspiró y avanzó hasta la cama. Se tapó con las sabanas y apagó las luces.
La habitación estaba a oscuras y en completo silencio.
"Al alguien con los sentimientos muertos le es imposible interpretar un tema con sentimiento. Y mucho menos el romanticismo de Chopin,"
Cerró los ojos.
"¿Ves? sos capaz de expresarte,"
Esa noche, Kaoru tuvo dificultades para dormir.
-Notas de una autora avergonzada- Si, si, ya sé. Valientemente actualizo sabiendo que me esperan tomatazos, huevazos y sartenazos. Presiento auras violentas y muchas ganas de asesinarme, pero todo tiene una razón U lectores... estuve por el período de parciales y finales en la facultad, además de que me pasó lo mismo que a cualquier escritor, se me escapó de las manos mi inspiración. Tuve un blockeo, que aunque todavía lo tengo, estoy intentando retomar mis fics abandonados.
Presiento también que no voy a tener muchos reviews . pero bueno... ojala me equivoque :P
Gracias a todos por entender. Recibo virus y amenazas via mail, msn y reviews :P
Agradecimientos a:
gabyhyatt: la vida de Kaoru es así, pero bueno, es el tipo de personalidad que quería que tuviera.
meg-ek: y... si, Kenshin es un rebelde, en este cap se ve la fasceta de sex symbol :P y Kaoru... bueno, yo quería poner que a Kaoru le faltaba decisión, por eso se había quedado callada. Voy a tener que revisar esa parte.
Cinthia: jajajaj, bueno este es un K/K, asíque no esperes mucha interacción entre Enishi y Kaoru, algo va a haber, pero no tiene futuro. Además si, el padre es muy estricto... capaz tenga que aparecer la madre Kaoru-chan se calla la boca y no revela más
Satsuki Haru: Gracias por tu ayuda! aunque todavía no quiero que salga la fasceta sobreprotectora de Kenshin, falta para esa parte :P
Maat Sejmet: Todas esas preguntas se te van a ir respondiendo y espero que la interacción de este capitulo sea suficiente para mantenerte contenta )
Ane Himura: El caracter lo va a ir ganando poco a poco ya vas a ver, y si, Enishi va a sacar parte de su verdadera personalidad. Y no creo que los planes del padre de Kaoru sean buenos :P
Lorena: presiento que vos si me vas a matar xD! pero bueno, va a tener drama pero no tanto como Fuego de Amor, naah, tanto no. Va a ver romance y escenas fuertes. Seguro que hay lemon.
Please review so you'll update soon and makes me happy :)
Por favor review de esa manera actualizaré más rápido y me hace feliz :)
O.o Kaoru-chan o.O
