quiero agradecer por todos los review que me han escrito y recordarles que Harry Potter y su mundo no me pertenecen, disfruten el nuevo capitulo
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CONOCIENDO UN POCO DE TROLLS, CAPAS, VARITAS Y A VOLDEMORT
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Era la cena de Halloween y Harry había decidido sentarse junto a Neville, sus amigos de Slytherin ya no ponían objeciones por sus amistades y los Gryffindor solo los miraban de reojo mientras los veían conversar animadamente con los gemelos Weasley, todo daba a entender que sería una noche normal. Mientras hablaban con los gemelos un tema sin fundamento había llegado a la discusión
-¿pastillas vomitivas?-
-eso es correcto Harry- era George quien hablaba en ese momento –es una idea que se nos ocurrió, parece ser la mejor forma de saltarse las clases y por eso necesitamos tu ayuda- George se mantuvo en silencio esperando la respuesta de Harry
-¿y por qué podría yo ayudarlos?, recién estoy en primero-
-Harry, Harry la idea de las pastillas se nos ocurrió en segundo pero aun no podemos crearlas- Fred hablaba con bastante tristeza –pero tú eres un genio, todos los profesores hablan de "Harry Potter y sus dotes mágicos"- tanto Harry como Neville rieron ante aquella frase, sin embargo los gemelos parecían seguir firmes en su pedido de ayuda, después de varios minutos meditando tanto a Harry como a Neville se les ocurrieron posibles soluciones
-creo que deberían estudiar la maldición vomitiva-
-¿Cuál es la maldición vomitiva?-
-la que te hace vomitar- respondió con sarcasmo Harry
-pero nunca hemos oído de una maldición vomitiva- Harry los miro con cierta desconfianza pero al percatarse que estos no mentían decidió explicarse mejor
-en Slytherin hay una serie de bibliotecas privadas en las cuales puedes encontrar todo tipo de maldiciones suaves, la maldición vomitiva es una de ellas, les conseguiré el libro y se los prestare para que la estudien- ante aquellas palabras ambos gemelos sonrieron de felicidad, estos le dieron las gracias a Harry y esperaron pacientes a que Neville diera su idea
-en el Congo hay una planta muy hermosa que es exportada a todo el mundo, esta nace a un costado de un rio sagrado a las faldas de un volcán, se dice que las flores poseen propiedades mágicas, estoy hablando de la Echium Vulgare Africana mágica- los gemelos simplemente miraban a Neville intrigados –esta planta en sus raíces genera vainas las cuales emiten cierta toxina contra los insectos y evitan que se las coman, la Echium mágica solo puede ser transportada entera porque si la cortas esta se desintegra rápidamente… lo importante es lo siguiente, las vainas poseen una especie de maní el cual al comerlo te hace vomitar incontrolablemente hasta el punto de matarte es por ese motivo que los herbolarios del mundo simplemente se desasen de dichas vainas, si ustedes logran contactarse con algún herbolario que trabaje con estas plantas podrán conseguir de forma gratuita dichas vainas y luego de estudiarlas podrán tener sus tan ansiadas pastillas vomitivas- tanto los Weasley como Harry estaban completamente asombrados de los conocimientos que Neville había adquirido de las plantas y estaban felicitando abiertamente al muchacho cuando el profesor Quirrell de DCAO entro corriendo al salón
-hay un Troll en las mazmorras- grito el individuo antes de desmayarse.
Albus Dumbledore ordeno que de forma inmediata todos los alumnos debían volver a sus respectivas salas comunes y ordeno de forma contundente que no las abandonaran hasta recibir permiso de sus jefes de casa, Harry que se encontraba en la mesa de Gryffindor en ese momento pudo ver a todos los profesores abandonar el gran comedor, como él se encontraba en el otro extremo del salón no pudo reunirse con sus compañeros de Slytherin por lo que salió acompañando a los leones, los siguió un tiempo hasta que se despidió de sus amigos y tomo un atajo a la sala común de las serpientes, luego de salir de detrás de un tapiz y acercarse a un cuadro del otro lado del pasillo sintió un hedor que casi le hizo devolver la cena y al asimilar que podría ser del Troll de quien provenía aquella fetidez decidió esconderse detrás de una armadura, por suerte o infortunio el Troll decidió entrar en el baño contiguo al retrato que lo llevaría a Slytherin, el muchacho había decidido volver sobre sus pasos y tomar otra ruta a su sala común cuando escucho un grito que provenía del baño al que había entrado el troll, para horror de Harry alguien estaba en peligro, de forma compulsiva Harry se dirigió al baño y entro con la varita en alto para encontrar una escena horrible, todo el baño estaba destruido y una pequeña de cabello castaño saltaba de un lado para otro evitando el garrote del monstruo que jugaba con ella, Potter después de barajar las posibilidades decidió atacar de forma directa al troll y de esta forma sacar a la castaña de la linea de fuego antes de matar al monstruo porque en el encuentro podía lastimar también a la chica, con un poderoso "Desmaius" el troll comenzó a tambalearse contra la pared con espejos del baño con lo cual un camino se abrió para que la muchacha lograra escapar
-¿QUE ESTAS ESPERANDO?, ¡CORRE!- al oír el grito de Harry la muchacha, que resultó ser Hermione Granger, corrió desesperada hacia la puerta de escape, lamentablemente el grito también llamo la atención del troll y a pesar que estaba un poco desorientado no tuvo problemas en dirigir un potente garrotazo hacia Harry y compañía, el muchacho a último momento siseo algo que Hermione no logro comprender para luego gritar un potente "protego" el cual por suerte logro soportar la arremetida de la criatura, Granger llevada por el miedo tomo la mano del moreno e intento arrastrarlo fuera del baño pero Harry se mantuvo firme y luego de voltearse y regalarle una sonrisa la castaña vio impactada como el troll caía en el frio piso ya sin vida, la muchacha no comprendía lo sucedido hasta que una víbora de aproximadamente un 1,70 mts se acercó a ellos la cual Harry tomo en sus brazos y luego la vio desaparecer en su ropa. Potter entonces tomo la mano de Hermione y la llevo al pasillo, específicamente detrás de un tapiz el cual escondía uno de los tantos atajos que habían en el castillo, los muchachos vieron llegar a los profesores al baño y cuando estos salieron tenían una cara de desconcierto total, seguramente preguntándose quién habría matado al troll, Harry no quiso esperar mas y llevo a Granger por diversos atajos hasta llegar al quinto piso, luego le pidió a Hermione que lo guiara porque él no conocía el camino a la sala común de los leones, una vez que se encontraban frente al retrato de una mujer gorda la cual estaba durmiendo Harry se despidió de Hermione y se encaminaba a su propia sala común cuando la chica lo tomo de la mano y decidió interrogarlo
-¿Cómo pudiste matar a ese troll o mejor aún, que hacia un troll en el baño?- Harry miro a los ojos de la castaña antes de responder y en ellos solo vio terror, sin lugar a dudas había sido una experiencia traumática para la chica
-primero que nada no tengo ni idea como es que ese troll entro al castillo, Quirrell entro al gran comedor gritando que había un troll en las mazmorras y tanto Dumbledore como los demás profesores salieron en su búsqueda, a los alumnos se nos ordenó ir a nuestras salas comunes pero deduzco que tu no estabas en el comedor cuando todo esto paso ¿cierto?- Hermione asintió con un movimiento de cabeza –con respecto a cómo mate al troll la verdad es que yo no lo hice, el causante de eso fue Apophis- dicho eso la cabeza de la serpiente salió del cuello de su túnica y observo unos segundos a la chica antes de volver a ocultarse, la chica movía la boca sin producir ningún sonido, aprovechando eso el moreno volvió a despedirse y ya estaba dispuesto a volver a su dormitorio cuando la chica lo tomo de la túnica e impidió que se marchara, aquello estaba comenzando a molestar a Harry pero antes de que este le gritara unas cuantas cosas a la castaña esta volvió a hablar
-¿si esa serpiente es tuya eso significa que hablas Pársel?-
-si-
-¡eso es increíble!, leí que había muy pocos hablantes de Pársel en el mundo y ahora yo conozco a uno- Harry y Hermione hablaron un poco mas pero ahora de temas mas irrelevantes y ya cuando Harry le comento que técnicamente se encontraban en un toque de queda fue finalmente cuando la chica permitió que Harry se marchara, el muchacho agradeció en silencio el poder irse pero mientras caminaba no pudo dejar de pensar que su relación con la castaña ahora era distinta
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Era la primera semana de diciembre y los estudiantes de Slytherin estaban atareados de deberes, todos estaban sentados en una mesa redonda la cual estaba disponible para estudios en la sala común y parecían bastantes preocupados puesto que las vacaciones de navidad estaban a la vuelta de la esquina y nadie quería pasar las fiestas haciendo tareas, sin embargo un chico estaba mas relajado que cualquier otro en dicha sala y ese chico era Harry Potter, el muchacho había estado varias horas haciendo de vago junto con Longbottom y solo ahora al atardecer se unía a sus compañeros de casa para estudiar, lo cual molestaba a los demás alumnos de primer año, en especial a dos chicas que no entendían como es que el susodicho no estaba preocupado
-¿Dónde diablos estabas?- la que preguntaba era Tracey Davis pero se notaba a leguas que Daphne Greengrass estuvo a punto de hacer la misma pregunta
-estuve con Neville- la muchacha rodo los ojos ante la respuesta, sin embargo la chica rubia siguió acribillándolo a preguntas
-¿Cómo diablos es que estas tan relajado?, las vacaciones se acercan y los profesores cada vez nos dan mas tarea y tu andas de vago por el castillo- Harry sonrió, aquella situación estaba volviéndose bastante divertida
-no te preocupes "mami", solo me falta la redacción de transformaciones que la hare ahora y la de pociones la hare el lunes-
-¿Por qué harás la de pociones el lunes?-
-porque siempre la hago los lunes- aquella respuesta consiguió que todos los chicos en la mesa le prestaran completa atención
-¿siempre haces los deberes los lunes? Pero si yo siempre te acompaño y los deberes que realizas son los de HdlM- Nott claramente desconfiaba de su amigo
-en la tarde hago los de Binns y en la mañana los de Snape- ahora era el turno de Blaise Zabini de interrogar
-¿a qué te refieres con que en la mañana?- todos miraban a Potter desconfiados, ninguno creía que el muchacho se levantara a las seis de la madrugada a hacer los deberes, claramente había otra explicación
-los hago en la clase de Binns- todos miraban al chico estupefactos –mientras ustedes usan esa clase para dormir yo utilizo ese tiempo en algo práctico y eso es hacer los deberes de pociones-
-pero…- Tracey no sabía muy bien cómo expresarse –pero si tú tienes las mejores notas en esa asignatura ¿Cómo lo consigues si no prestas atención?-
-nadie presta atención, pero si quieres saber mi secreto es que leo el libro de historia siempre antes de dormir, y si lo leyeras así descubrirías que es de lo mas divertida la historia- y dicho eso Harry se llevó los lentes ópticos a los ojos y comenzó a escribir su redacción para Mcgonagall mientras sus amigos lo miraban impresionados.
Cuando Harry termino su redacción y se disponía a irse a su cuarto Nott le dijo que necesitaba hablar con él y buscando un lugar sin tanto público decidieron salir de la sala común y hablar en el pasillo, mientras Harry esperaba que su amigo hablara se percató que este estaba bastante nervioso lo que preocupo al moreno
-hay algo que tengo que decirte Harry, últimamente Malfoy ha estado impartiendo rumores un tanto extraños acerca de ti- Nott se mantuvo un momento en silencio pero como Harry no dijo nada prosiguió –no le ha dicho a todos, solo ha hablado con quienes tenemos familiares mortifagos- al decir eso Theodore de percato que algo estaba mal porque la mirada de Harry se volvía fría y el brillo de sus ojos perdió toda luz, Theo jamás lo diría pero ese cambio de verdad lo asusto
-¿Quién de tu familia es un mortifago Nott?- el tono de voz de Harry era seco
-mi padre, tanto mi padre como mi abuelo son seguidores del señor tenebroso-
-¿y tú?- aquello tomo por sorpresa a Theo, aun así decidió contestar con la verdad
-no, no soy uno de sus seguidores, la verdad es que nunca he entendido que ganaríamos los magos con seguir a un señor oscuro que promete lo que los magos siempre hemos tenido-
-no entiendo-
-el señor tenebroso profesaba la pureza de sangre, la magia negra, y la no interacción con los muggles y todo eso ya lo tenemos, los magos sangre pura siempre han querido mantener ese estatus por lo que no se casan con cualquiera, la magia negra también se puede estudiar mientras no sea de índole ilegal y los magos no sabemos nada de los muggles y tampoco se nos obliga a aprender sobre ellos- Harry jamás lo había pensado pero Theo tenía razón, todas las promesas de Voldemort eran vacías
-¿Quién mas es de familias de mortifagos?-
-Malfoy, Crabbe, Goyle y Parkinson en nuestro año, el padre de Bulstrode también era uno pero murió antes de que la gran guerra acabara, hay algunos de séptimo que también tienen familiares pero son los mínimos- esa información era crucial para Harry, ahora los alumnos de primero estaban divididos en dos grupos: los que apoyaban a Voldemort y los que no y él tenía claro que en el futuro su casa también se dividiría y si no quería perder la guerra tendría que empezar a crear un plan. Pero por ahora había una cosa mas importante que el futuro
-¿Cuáles son los rumores que está esparciendo Malfoy?- era imprescindible saber ahora que es lo que planeaba el enemigo
-bueno…él dice que tú quieres matar al señor tenebroso-
-¿eso es todo?-
-¡¿Cómo puedes decir eso?! , es algo sumamente importante, esos rumores pueden ponerte en peligro en el futuro- Harry sonrió de lado
-no son rumores Theo, yo de verdad tengo planeado matar a Lord Voldemort, ese ha sido mi objetivo desde que entre a Hogwarts- Nott estaba completamente sorprendido, jamás en su vida creyó que conocería a alguien dispuesto a decir abiertamente que pensaba asesinar al señor de las tinieblas. Después de acabar la conversación ambos chicos volvieron a la sala común, por un lado Harry se dirigió a su cuarto a dormir mientras que por el otro Theodore se encamino hacia la mesa donde estaban sus libros, el muchacho aun debía terminar sus deberes, sin embargo el chico no pudo ni siquiera concentrarse en dicha tarea, aun recordaba a Harry diciéndole sus planes y no pudo evitar sentir miedo de su amigo a la vez que sentía admiración por el
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Harry estaba solo en la sala común, las vacaciones de navidad habían comenzado unos días atrás y él había sido el único Slytherin en quedarse en el colegio, sus amigos le habían ofrecido que fuese a una de sus casas a pasar las fiestas con ellos pero él se había negado rotundamente y no era por vergüenza o por malestar sino mas bien porque quería poder explorar el castillo. Alrededor de doce personas, entre todas las casas, habían decidido pasar las fiestas en Hogwarts y entre esas personas se encontraban los Weasley. Harry siempre se sentaba con los gemelos y bromeaba con ellos, ahora aprovechando que había pocos alumnos en el colegio, los gemelos le habían presentado a su hermano menor Ronald el cual iba en el mismo curso que él, varias veces habían compartido clases pero como él no era amigo de Neville tampoco era amigo de Harry, así de fácil. Como estaban solos los gemelos le habían mostrado los avances en las pastillas vomitivas, resulto mejor idea utilizar las vainas de la Echium mágica que la maldición vomitiva, sin embargo gracias al libro que Harry les había prestado encontraron una maldición sangradora la cual los gemelos estudiaban para crear pastillas sangradoras de nariz y con eso empezar una colección de pastillas extrañas las cuales habían decidido llamar "los surtidos salta clases".
Cuando Harry no trabajaba con los gemelos usaba su tiempo libre para exploran el castillo, el muchacho había encontrado varios armarios mágicos los cuales estaban disfrazados como pared, también había localizado un salón en desuso que cambia su tamaño y algunos atajos de conexión escondidos detrás de tapices y cuadros, todos estos avances habían sido posibles gracias a Apophis el cual lograba detectar la magia y las corrientes de aires producidas por los pasillos escondidos.
Entre diversión y exploración había llegado el 25 de diciembre, el día de navidad, y para sorpresa de Harry en su habitación se encontraba un bonito árbol navideño el cual tenía varios regalos a su sombra, le agrado descubrir que tanto Neville como Theo y Tracey le habían obsequiado algo a la vez que encontraba tarjetas de felicitación de parte de Daphne, Hermione y Blaise pero lo que mas le sorprendió fue encontrar un regalo que no tenía remitente, la tarjeta estaba escrita con una letra muy elegante pero que él jamás había visto, en dicha tarjeta se le explicaba que aquel objeto había sido propiedad de su padre y ahora pasaría a sus manos lo cual el muchacho encontraba muy sospechoso, sin embargo de igual manera decidió abrir el regalo y se encontró con una capa muy hermosa, al ponérsela y verse en el espejo se percató que lo volvía invisible, aquel manto era extraordinario pero decidió guardarlo en su baúl en uno de sus compartimientos secretos, luego de aquello Harry subió al gran comedor a desayunar y mientras caminaba buscaba algo interesante que hacer con su nueva adquisición por lo que no se dio cuenta que había alguien de pie fuera de las puertas del gran salón esperándolo precisamente a él hasta que una voz lo saco de sus pensamientos
-hola Harry ¿Cómo estás?- cuando Harry presto atención a su locutor se dio cuenta que era Rebeus Hagrid el guardabosques del colegio y el hombre que traía a los novatos hacia el castillo, Harry no sabía porque el hombre le sonreía tan abiertamente, sin embargo creyó que sería de mala educación no responder a sus saludos
-muy bien señor Hagrid-
-muchacho no es necesario el "señor", solo llámame Hagrid- aprovechando esas palabras Harry hablo de forma algo fría
-está bien Hagrid, ahora dime ¿Qué es lo que quieres de mí?- el hombre retorció sus manos, un claro gesto de incomodidad
-la verdad es que quería hablar contigo, yo…bueno, yo conocí a tus padres…es que yo he sido guarda bosques muchos años y…- Harry se sorprendió al oír a aquel hombre hablar de sus difuntos padres a la vez que se intentaba excusar frente a él, el pobre hombre era un manojo de nervios
-¿tú conociste a mis padres?-
-claro, claro…bueno a tu madre mas que a tu padre, él era…un busca problemas, un bromista, y muchos de sus castigos fueron ayudarme en el bosque prohibido junto con sus amigos, aunque era un mago excepcional muy dotado en transformaciones y en aritmancia, además era muy valiente, tanto el cómo tu madre se unieron a Dumbledore y lucharon contra "quien tu sabes". Por otro lado tu madre era inmensamente amable, le gustaban muchos los animales y seguir las reglas, también era una bruja excepcional, era muy buena en pociones y en encantamientos aunque Herbología no lo hacía nada mal, además recuerdo que jamás negaba ayuda a quien lo pidiera…si, era una niña muy amable- Hagrid dijo lo último en un tono bastante soñador, Harry dedujo que el hombre recordaba a aquellas personas con nostalgia. Toda la información que el muchacho había recibido del guardabosque lo había sorprendido, era verdad que no era mucha, sin embargo le hacía mucha ilusión saber mas sobre sus padres y aquel hombre le podía proporcionar toda la información necesaria lo que era un giro positivo en su vida diaria
-¿dime Hagrid, te molestaría que yo te visitara alguna vez y te pidiera que me hablaras de mi familia?- el rostro del hombre se ilumino ante las palabras del muchacho
-no Harry, claro que no me molestaría que me visitaras- y dicho eso Harry se despidió de Rebeus Hagrid para luego dirigirse a donde los gemelos Weasley lo esperaban mientras pensaba en las futuras historia que Hagrid podría contarle sobre sus difuntos padres
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Faltaban dos días para las vacaciones de pascua y Harry junto a sus amigos de Slytherin se encontraban en la biblioteca bajo la atenta mirada de madame Pince, los chicos estaban enfrascados en una tarea especialmente difícil encargada por la profesora Minerva Mcgonagall y mientras debatían los puntos cruciales que debían considerar en la redacción, dos chicos compañeros de primer año de Gryffindor, se acercaron y pidieron hablar con el moreno de ojos verdes
-hola Harry, ¿podemos hablar un momento?-
-vaya, vaya pero si es Longbottom y Granger ¿Qué es lo que desean?- la primera persona en hablar de la mesa de las serpientes fue Zabini, sin embargo Davis no tuvo problema en poner en su lugar a su amigo
-no deberías entrometerte en conversaciones ajenas Blaise-
-oh vamos, si son un par de Gryffindor, uno es un traidor a la sangre y la otra es una sangre…- antes de continuar con sus palabras Blaise fue golpeado por Nott en las costillas y por Greengrass en la espinilla por debajo de la mesa, a veces Blaise lo olvidaba pero Harry odiaba los comentarios racistas y varias veces habían visto al moreno castigar con su magia a otros magos que como Blaise no sabían mantener la boca cerrada, los chicos no sabían porque Zabini tentaba a la suerte, quizás el muchacho creía que Harry lo perdonaría por ser su amigo pero los demás lo dudaban. Luego de silenciar a Blaise Harry pudo recién poner toda su atención en sus amigos de la casa de los leones
-hola Hermione, Neville, ¿qué tal si vamos para otro lugar?- ambos leones siguieron a Harry por la biblioteca hasta llegar a un área sin mucho uso, la cual los alumnos evitaban sin ninguna razón, detrás de unos estantes se encontraba una gran mesa, para ocho personas, en la cual Harry se sentó, Hermione se mantuvo un poco alejada de los chicos (Harry sospechaba que estaba siguiendo indicaciones de Neville) mientras que Neville se acercaba a Harry y con cierta incomodidad comenzaba su relato
-Harry, ¿has conseguido una solución a mi problema?- las palabras de Longbottom no se traducian necesariamente en una orden, mas parecía ser una súplica o al menos esa fue la impresión de Harry
-¿a qué te refieres Neville?- el muchacho suspiro un tanto avergonzado
-a mi varita Harry,…hoy mi varita no obedeció ninguna de mis órdenes en encantamientos…era…era solo un palo de madera sin vida- Harry pudo detectar vergüenza en su voz a la vez de súplica, para Neville su varita era inmensamente especial porque esta había pertenecido a su propio padre, sin embargo esta interfería enormemente con su magia por lo cual el chico había estado muy feliz cuando Harry le había prometido ayuda para buscarle una nueva varita. El moreno medito unos segundos antes de responder, la verdad es que ya había pensado en una solución al dilema de Neville, sin embargo en su búsqueda había descubierto otras cosas y él quería estar seguro de que sus movimientos fueran los correctos antes de decirle a Neville, pero al ver los ojos de su amigo supo de inmediato que este merecía su ayuda y sin pensarlo mas decidió un plan de acción
-faltan dos días para las vacaciones de pascua y quiero que te quedes en el castillo Neville…si todo sale bien durante estas fiestas conseguiremos una varita nueva- su regordete amigo sonrió con tal intensidad que Harry supo de inmediato que sus movimientos eran los correctos.
Cuatro días después de la conversación entre Harry y Neville en la biblioteca ambos chicos se encontraban fuera del castillo bajo la protección de la capa de invisibilidad de Harry, llevaban cerca de diez minutos esperando a la persona que les ayudaría a salir del colegio y que además los protegería durante su tiempo fuera de las protecciones del castillo, la verdad era que Neville no sabía quién sería la persona que los ayudaría en aquella travesía, aunque Harry lo había tranquilizado explicándole que era una persona en la cual el confiaba, también le había dicho que si esa persona lo traicionaba no tendría problemas en deshacerse de él. Mientras esperaban Neville se percató que hacia su dirección se acercaba el profesor Snape y aquello comenzó a inquietarlo, pero de la inquietud al miedo solo hubo un paso, el paso que Snape estaba de ellos, Severus Snape el tan odiado profesor de pociones y jefe de la casa de Slytherin producía en Neville un sentimiento muy parecido al miedo en su interior, el sujeto siempre vestía de túnicas negras mientras que su pelo negro grasiento caía sobre su rostro lo que le daba una imagen de murciélago gigante, pero sobre todo era la actitud de aquel tipo lo que daba aún más miedo, Neville había sufrido varias veces ataques por su falta de destrezas en las clases de dicho profesor, además había sufrido ataques otras veces solo por pertenecer a una casa que no fuera Slytherin, pero a pesar de todo eso él se había percatado que algunos de los ataques hacia su persona habían bajado de intensidad o simplemente habían desaparecidos y estaba casi seguro que esto era debido a Harry, Snape a principio de año tampoco soportaba a Harry a pesar de ser de su propia casa pero aun así a Harry no le importó y poco a poco demostró ser un prodigio en la magia, incluso era mejor que Hermione y eso ya era mucho, Snape a medida que pasaba los meses se comportaba mejor con Harry y de paso se comportaba mejor con él lo cual para Neville era liberador, Longbottom creía que por ser amigo de Harry era que Snape había dejado de atacarlo y no se equivocaba, a veces los presentimientos del muchacho eran terroríficamente exactos. Snape se detuvo un momento mirando en derredor, era obvio que esperaba a alguien, y antes de que Neville pudiera decirle a Harry sobre sus dudas este quito la capa de ambos chicos y sin ningún reparo le dirigió la palabra al profesor
-hola profesor Snape, me alegro que pudiera venir- el hombre miro con el ceño fruncido a los muchachos
-¿Por qué me citaste aquí Potter?- el tono de voz del profesor estaba cargado de ira lo cual asusto a Neville, para el muchacho era obvio que Harry se había equivocado en todo lo referente a este plan sin embargo el joven Potter solo sonrió con tranquilidad
-la verdad profesor es que quería pedirle un favor- Snape miro con odio al moreno, pero este simplemente lo ignoro -¿quiero saber si nos puede ayudar a conseguir una nueva varita para Neville?- ahora la mirada de odio era dirigida hacia el joven Longbottom, pero antes de que Snape pudiera decir algo Harry lo interrumpió y siguió hablando –además podríamos usar este tiempo para conversar con tranquilidad- al oír aquello tanto Neville como Severus miraron con cierta incredulidad a Harry, jamás ninguno de los dos hubiera pensado que Harry se dirigiría de esa forma a un profesor, por un lado Neville miraba a Harry con cierto orgullo mientras que Snape lo miraba con desconcierto total, Severus Snape no estaba acostumbrado a recibir órdenes de ningún tipo y por ese motivo era especialmente susceptible a entender cuando alguien le ordenaba, pero con Harry , había sido algo extraño, él podía detectar el dejo de orden en sus palabras pero de igual manera podía detectar tranquilidad, la tranquilidad de solo querer conversar que tantas veces Albus Dumbledore había utilizado con el
-¿y que podríamos tener que hablar nosotros dos Potter?- el tono de voz de Snape era bastante despectivo, sin embargo Harry ni siquiera se inmuto
-siempre hay algún tema del cual hablar profesor- la tranquilidad que aquellas palabras transmitían no hicieron mas que molestar al profesor de pociones, pero por mucho que el hombre deseara volver al castillo y castigar a los mocosos que creían poder hablar con el cómo iguales una parte de él se encontraba totalmente curiosa y decidió saciar su curiosidad
-pónganse esa mugrosa capa, los llevare a Ollivander's- al oír aquello Harry le sonrió abiertamente a Neville, había conseguido la primera parte de su objetivo, lo único malo era que su segundo objetivo era mas complicado y quizás lo pondría en peligro, sin embargo todo el riesgo valía la pena si quería asesinar en el futuro a lord Voldemort.
Una vez que los dos chicos llegaron al callejón Diagón por aparición conjunta con su profesor, Harry guardo su capa de invisibilidad en su túnica y camino al lado de Neville mientras Snape los miraba de forma inquisidora, una vez dentro de la tienda del señor Ollivander Neville se acercó al mostrador y comenzó a hablar con el dueño mientras que Harry se apoyó en un viejo estante y le permitió usar la silla que se encontraba en un punto ciego de la tienda a su profesor de pociones la cual el hombre ocupo sin ningún reparo, mientras Harry veía a Neville comenzar a buscar su varita ideal decidió interrogar a su profesor
-profesor Snape, ¿es verdad que usted era amigo de mi madre?- al oír la pregunta el hombre se retorció de manera exagerada, lo cual Harry solo había visto con anterioridad cuando la gente oía el nombre de Voldemort
-¿no sé de qué hablas muchacho?- pero al ver que Harry le sonreía decidió dejar de mentir -¿Quién te dijo eso?-
-Hagrid- Snape abrió los ojos como platos pero antes de que el profesor dijera algo Harry prosiguió con su explicación –no fue muy difícil, al principio sospeche que usted y el eran amigos…ya sabe por el trato tan cortes que se tenían, pero en mis charlas con Hagrid sobre mis padres me conto sobre sus amigos y su nombre apareció como amigo de mi madre,…Hagrid me decía que usted siempre la acompañaba al bosque prohibido cuando ella decidía salir en busca de algún unicornio- ante la perspectiva del recuerdo Harry vio como Snape sonreía
-¿así que solo me invitaste a…"esta travesía"… para interrogarme sobre tu madre?- una sonrisa cínica se formó en los labios del profesor de pociones
-algo así, ¿era usted el mejor amigo de mi madre?- la pregunta tomo por sorpresa al hombre, sin embargo decidió contestar con la verdad
-sí, si era el mejor amigo de tu madre- Harry se alegró enormemente al oír esa respuesta, estaba seguro que su profesor lo ayudaría por lo que no dudo en preguntar
-¿profesor, usted me ayudaría a matar a Voldemort?- para sorpresa de Harry una mirada de terror inundo el rostro de Snape
-¡¿NO LLAMES AL SEÑOR TENEBROSO POR SU NOMBRE?!-
-¿señor tenebroso?- Snape debido a la ira no se percató del cambio de humor de Harry hasta cuando fue demasiado tarde, Harry siseo algo que Severus no logro comprender pero que sabía perfectamente lo que era y antes de que el profesor pudiera pararse y sacar su varita una sombra salió de las ropas del muchacho y estrangulo su cuerpo incapacitándolo de cualquier movimiento, para horror de Snape una serpiente de unos dos metros de largo lo mantuvo inmóvil sobre la silla mientras ella llevaba su cabeza frente a la de él y abría la boca mostrando aquella oscuridad que aterrorizaba incluso a los elefantes en su África natal, pero antes de que la víbora inyectara su veneno un siseo lejano detuvo al reptil con lo cual Snape pudo relajarse y buscar la mirada del dueño de aquel animal. La intención de Snape era exigirle a Harry su liberación inmediata pero al encontrarse con aquellos ojos verdes que le recordaban tanto a los de su amiga Lily el corazón se le detuvo y el miedo inundo cada célula de su cuerpo, aquellos ojos maravillosos que brillaban siempre con una luz infantil ya no estaban y en su lugar unos ojos verde oscuros sin vida le devolvían la mirada, aquellos ojos carentes de vida eran totalmente vacíos, como un agujero negro que absorbía toda luz y dejaba solo que la oscuridad estuviera a la vista, para el que había añorado ver esos ojos verdes desde que su amiga había muerto no pudo mas que entristecerse por la falta de amor que esa mirada devolvía, tristeza y miedo era la combinación que esos ojos producían en el alma del profesor de pociones. Antes de que Snape pudiera decir algo la voz fría de Harry inundo la conversación y un frio le recorrió la espalda
-tenía entendido que solo los mortifagos llamaban a Voldemort "señor tenebroso"- sin esperar respuesta de Snape Harry siguió hablando –¿eres un mortifago, Snape?- no había una pizca del respeto que Harry tenia por su profesor en sus palabras, era ira contenida lo que inundaba su voz y Snape sabía que solo seguía vivo porque Harry deseaba saber algo, que cuando Harry preguntara él tendría que responderle con la verdad o su vida terminaría en ese preciso instante, en el instante que Harry creyera que ya no servía o en el instante que el decidiera mentirle al muchacho, solo eso rondaba por su mente por lo cual decidió continuar con la verdad, al menos le diría al muchacho todo lo que le fuera útil antes de morir en sus manos
-sí, al menos era un mortifago-
-¿eras un mortifago?, ¿a pesar de que tu mejor amiga era hija de muggles?- Snape no sabía que contestar ante aquellas preguntas pero no necesito decir nada porque en ese preciso momento él estaba recordando cuando lloraba al saber de la muerte de Lily y para su sorpresa no era el único en esos recuerdos, Harry Potter estaba hay con el
-no puede ser, ¿desde cuándo es que sabes legeremancia?- Snape intento subir sus defensas oclumanticas sin embargo la voz de Harry retumbo en su cabeza
-no hagas una estupideces Severus, al menos si valoras tu vida- Snape sabía que si sus barreras eran puestas ahora Harry lo sabría y estaba seguro que le ordenaría a su víbora que lo matara de inmediato, sin embargo por la velocidad con la cual el moreno entraba en sus recuerdos le daba a entender que aún era un amateur en aquella arte oscura y por lo tanto no lograría percatarse de barreras que se pusieran alrededor de sus otros recuerdos, pero Harry no tenía intención de explorar otros recuerdos, el muchacho estaba hipnotizado viendo la escena que se presentaba ante él, Snape lloraba mientras que observaba una fotografia que tenía en su mano derecha, Harry al acercarse a ver dicha foto pudo ver a dos niños que saludaban vestidos con sendas túnicas de Hogwarts, Potter estaba seguro que los niños de aquella fotografía debían tener alrededor de once años y podía observar sin problemas a una pelirroja de ojos verde esmeralda idénticos a los de él acompañando a un niño algo bajo con el cabello grasiento, luego de observar por bastante tiempo el recuerdo Harry salió de la mente de su profesor de pociones y luego de mirarlo directamente a los ojos decidió proseguir con la conversación
-he de suponer que aquel recuerdo que acabo de ver es verdadero y no ha sido alterado de ningún modo ¿cierto?- Severus solo asintió con la cabeza –¿Cuántos años tenías en aquella fotografía?-
-once, la saco Hagrid después de nuestra primera excursión en el bosque prohibido-
-Severus ¿Por qué te hiciste mortifago?-
-la magia negra…el señor tenebroso prometía restituir al lugar correspondiente a la magia negra- Harry mantenía su mirada en los ojos de Snape, no intentaba entrar en su mente, simplemente lo observaba, luego de lo que le parecieron horas a Snape Harry volvió a hablar
-¿valió la pena todo lo que sacrificaste?- aquella pregunta sorprendió a Severus, jamás creyó que hablaría de eso con el hijo de su mejor amiga
-la verdad es que lo perdí todo por seguir al señor tenebroso- el dolor se reflejaba en el semblante del profesor de pociones
-entonces repetiré mi pregunta Snape ¿quieres ayudarme a matar a Voldemort?- ahora el hombre no respondió de manera exagerada ni tuvo espasmos musculares, solo observo al chico unos segundos antes de responder
-¿Por qué quieres matar al señor tenebroso?- Harry soltó una risa histeria
-¿enserio?, Snape me estás dando en las pelotas, ¿me ayudaras o tendré que deshacerme de ti?- aquellas palabras sacaron de su ensimismamiento al jefe de la casa de Slytherin
-dime Potter ¿Qué ganaría si decidiera ayudarte?-
-lo correcto sería ¿Qué deseas tú con nuestra alianza?- aquellas palabras tomaron por sorpresa a Snape
-¿dices que me ofreces una alianza?- Harry asintió con la cabeza
-yo no deseo súbditos, tampoco deseo poder, solo quiero venganza- en ese momento un brillo maléfico cruzo por los ojos verde opaco de Harry –quiero vengarme de aquel que me quito todo, quiero hacerlo sufrir como el me hizo sufrir…te repito Snape solo quiero vengarme y para eso necesito aliados y que mejor que el mejor amigo de mi madre me ayude- toda esa información era completamente extraña para asimilar pensó Snape, el anteriormente había hablado con Dumbledore sobre lo extraño que era que Harry fuera seleccionado a Slytherin y que a pesar de ser un miembro de la casa de las serpientes él no tenía problemas en relacionarse con gente de otras casas, aquella mezcla tan extraña sorprendía de enorme manera a los profesores, pero si lo que Harry decía era verdad explicaría porque había llegado a Slytherin, quizás el muchacho vivía por la venganza pero la sonrisa y la mirada amable que le dedicaba a sus compañeros era imposible de fingir, siguiendo esa línea de pensamiento Snape decidió creer en el muchacho que una vez él había condenado a morir y que ahora podía ser su redención
-yo también quiero vengarme del señor tenebroso…y si tú serás la persona que me proporcionara la oportunidad yo decido unirme a ti- al oír aquello el brillo en los ojos de Harry volvió y el muchacho le dedico una gran sonrisa, luego de aquello el moreno siseo algo en Pársel y la serpiente que lo mantenía inmovilizado lo dejo libre para luego dirigirse donde se encontraba su amo y esconderse entre sus ropas, sin embargo Snape no tuvo tiempo de sorprenderse de la extraña rutina de la víbora porque en ese preciso momento Harry le tendía la mano en un claro gesto para que este lo imitara, una vez que ambos estaban en contacto Harry comenzó con su juramento
-YO HARRY JAMES POTTER JURO TRATAR A SEVERUS SNAPE COMO MI IGUAL Y PRESTARLE TODA LA AYUDA QUE EL NECESITE EN TODO MOMENTO, JURO JAMAS TRAICIONARLO Y SI SU VIDA ESTUVIERA EN PELIGRO POR MIS ACCIONES COMO LIDER DE LIBERARLO DE CUALQUIER ATADURA SI FUESE NECESARIO- Snape se percató que aquel juramento solemne era magia antigua que la gran mayoría de los magos había olvidado, un hilo blanco apareció de la nada y se quedó en el aire esperando la segunda parte del juramento, ahora era el turno de Snape
-YO SEVERUS SNAPE JURO TRATAR A HARRY COMO MI IGUAL Y PRESTARLE TODA LA AYUDA QUE EL NECESITE EN TODO MOMENTO, JURO JAMAS TRAICIONARLO…- en esa parte del juramento Harry apretó su mano para darle a entender que el juramento estaba completo, sin embargo Severus prosiguió -…JURO DAR MI VIDA CON TAL DE ACABAR CON LA DE LORD VOLDEMORT- y dicho eso el hilo blanco se enrosco en las muñecas de ambos hombres para luego disolverse en un humo plateado
-¿Por qué juraste con tu vida Severus?- Snape se sorprendió al ver en la cara de Harry señales de preocupación, en especial cuando solo unos segundos antes el muchacho lo miraba como si no tuviera alma y no pareciera tener problemas con matarlo
-yo hice cosas muy horribles en el nombre del señor tenebroso (a Harry no se le paso por alto el hecho que volviera a llamar a Voldemort señor tenebroso) y algunas de ellas le costaron la vida a mis propios amigos, ahora puedo reivindicarme- Harry hizo el ademan de seguir preguntando cuando la voz de un muchacho regordete llego a sus oídos
-¡Harry, Harry ya tengo mi nueva varita!- el moreno vio a su amigo Neville acercarse a ellos con una sonrisa de oreja a oreja mientras que Trevor, su sapo, saltaba de alegría en la cabeza de su dueño
-¡felicidades Neville!- y dicho eso se acercó al mostrador donde se encontraba el señor Ollivander y pagando con su propio dinero el costo correspondiente a la nueva varita de Neville se había dado media vuelta y alejado del hombre cuando se detuvo y le dedicó unas palabras al anciano
-señor Ollivander le agradecería que no le informara jamás a la señora Augusta Longbottom de que su nieto compro una nueva varita, puede ser una mujer muy fuerte y capacitada pero ha demostrado que a veces el corazón está por sobre la razón al entregarle a Neville la varita de su propio padre que a pesar de ser familiares no tienen la misma resonancia mágica lo cual causaba interferencia- el anciano pestaño un par de veces antes de responder
-cuando vino a comprar su varita supe de inmediato que usted sería un gran mago señor Potter y ahora que lo escucho hablar con tanta sabiduría me queda mas que claro que en el futuro no habrá mago en el mundo que no sepa su nombre- luego de escuchar las palabras del anciano el moreno se volteo para dedicarle una sonrisa para luego salir de la tienda y dirigirse de forma directa al castillo.
Una vez en los terrenos del colegio Snape se despidió de ambos alumnos y se marchó de forma directa a su propio despacho, mientras esto sucedía Harry y Neville caminaron rumbo a la cabaña de Hagrid, en el camino Longbottom decidió interrogar a su amigo
-¿Qué es lo que hablaste con Snape mientras yo buscaba mi nueva varita?- Harry sonrió, el creía que Neville aún no debía saber todos sus planes por lo que solo le dio una pista
-hablamos sobre mis intenciones de asesinar a Lord Voldemort- ante aquellas palabras Neville se paralizo en el acto, "es imposible que hablaras de eso" pensó el muchacho aunque otra voz en su cabeza le decía que su amigo no mentía
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Los alumnos de Hogwarts gozaban del buen clima que acompañaba la llegada del mes de mayo, Harry y sus amigos de Slytherin iban camino al castillo luego de una clase bastante interesante de Herbología, iban riendo y jugando cuando un chico rechoncho se acercó al grupo de las serpientes y sin mucho tacto pido hablar con Harry de forma privada y urgente, el moreno aceptando la palabra de Neville como correcta se había despedido de sus amigos y había acompañado a Neville por los pasillos del castillo hasta llegar al ala prohibida del tercer piso, Harry durante sus exploraciones al castillo había recorrido anteriormente esos pasillo pero jamás había entrado a la sala prohibida, podía ser un muchacho curioso pero idiota JAMÁS. Una vez que ambos chicos se encontraban de pie fuera del ala prohibida recuperando el aliento Neville había comenzado con su explicación
-Harry tenemos un problema, acabo de ver al profesor Quirrell entrar en esta habitación- para sorpresa del muchacho el moreno no tuvo ninguna reacción -oh vamos, es la entrada al pasillo prohibido del tercer piso- Harry se encogió de hombros todo aquello lo tenía sin cuidado -¿Harry como no te puede interesar lo que resguarda ese perro?- Harry iba a responder cuando se percató de algo
–¿tú has dicho un perro?, ¿Qué perro Neville?- Longbottom no daba crédito a sus oídos
-¿hablas en serio?- la mirada de Harry era de total desconcierto por lo que Neville decidió darle una explicación rápida –hace un par de meses por error yo y mis compañeros de Gryffindor entramos en este pasillo y descubrimos un perro gigante de tres cabezas, estábamos aterrados porque en cuanto nos percatamos del perro este intento comernos, por suerte logramos escapar ilesos pero en el proceso nos dimos cuenta que el perro se encontraba protegiendo una puerta, una trampilla para ser exactos, y llegamos a la conclusión que aquel animal protegía algo de inmenso valor…- en ese momento Harry lo interrumpió
-¿y tú crees que el profesor Quirrell intenta roba dicho…tesoro?- Neville asintió con un movimiento de cabeza. Harry medito unos segundos antes de decidir un plan de acción, la verdad era que a él no le importaba nada el dichoso "tesoro" pero si Neville tenía razón aquel artefacto debía ser muy poderoso para que alguien quisiera robarlo por lo que al final decidió actuar.
Entraron con cuidado a la sala y escondiéndose entre las sombras tanto él como Neville consiguieron llegar a una distancia considerablemente corta del perro que Neville había olvidado informarle a Harry poseía tres cabezas y era al menos el doble de grande de lo que le había explicado con anterioridad, con cuidado habían vuelto a ponerse a una distancia segura y habían comenzado a planificar su siguiente movimiento
-¿Qué haremos Harry?-
-no lo sé- Harry pensó unos segundos en silencio antes de llamar a su serpiente con su Pársel, en menos de un segundo una víbora de dos metros había salido de entre sus ropas y miraba a Harry expectante –¿ves a aquel perro Apophis, crees que puedas generar suficiente tranquilizante como para dormirlo?- la víbora observo unos segundos adonde su amo decía antes de responder
-no amo, es demasiado grande- aquello a Harry lo decepcionaba, era verdad que quería saber que era lo que perseguía Quirrell pero no estaba dispuesto a matar a un perro inocente
-¿Qué es lo que sucede Harry?, ¿Qué hablas con Apophis?- Harry que había olvidado que Neville no hablaba Pársel no tuvo mas remedio que explicarle su línea de pensamiento
-le preguntaba a Apophis si podía generar suficiente tranquilizante para dormir a ese cerberos, pero dice que no, que la única solución sería matarlo y yo no quiero hacerlo- Neville en ese momento miro en dirección del perro gigante que olisqueaba el aire, quizás buscando un intruso en aquella sala, y no pudo mas que darle la razón a su amigo
-no, no sería justo matar a ese pobre animal…es una lástima que no sea una serpiente, si lo fuera usaríamos una flauta como esos muggles que las encantan con su música-
-esos muggle mienten, no pueden…- pero entonces se dio cuenta que quizás no sería una mala idea y viendo a su serpiente se percató que ella estaba pensando lo mismo, él había leído en un libro que los criadores de animales altamente peligrosos usaban música para contener a sus bestias y poder entrenarlas con el mayor cuidado posible, y él creía que esta crianza no sería la excepción, buscando con la mirada encontró un trozo de palo de escoba vieja y tomándola en sus manos comenzó con su jugada, concentrándose todo lo posible había conseguido trasformar aquel pedazo de madera vieja en una flauta arcaica y entregándosela a Neville había puesto en marcha su plan
-espero que sepas tocar la flauta Neville, creo que quizás con música se quede tranquilo ese animal- Longbottom no entendía como Harry había llegado a esa conclusión pero como él creía en su amigo se llevó la flauta a sus labios y comenzó a tocarla, el sonido que salía de ella era espantoso pero aun así el perro al escuchar la música se había quedado dormido dejando a los dos jóvenes completamente sorprendidos.
Ambos chicos habían cruzado la trampilla que el cerberos protegía, se habían enfrentado a un lazo del diablo (una planta extremadamente peligrosa), habían tenido que atrapar una llave voladora (¡si, voladora!), habían jugado el juego de ajedrez de sus vidas (resulto que Neville era muy bueno después de pasar semanas jugando con Ron Weasley), pasaron a través de una habitación en la cual se encontraban dos cadáveres de troll y ahora se encontraban en una habitación repleta de pociones en la cual Harry leía totalmente concentrado las instrucciones que le permitirían pasar a la siguiente prueba (una sorpresa, ¡instrucciones!), luego de leer con cuidado le había explicado a su amigo que solo uno podría seguir avanzando por lo que él se había ofrecido a parar al profesor de DCAO mientras que Neville debía volver a la sala del ajedrez, de mala gana Longbottom había aceptado las indicaciones de Harry y había vuelto sobre sus pasos mientras que el muchacho moreno se disponía a pasar a través de unas llamas mortales rumbo a la siguiente habitación. Al cruzar las llamas Harry se encontró en una sala bastante antigua en la cual un viejo espejo se encontraba en el medio y frente a él el hombre que Harry durante un año había llamado profesor, sin embargo para sorpresa de Harry Quirrell no tuvo ningún tipo de actitud hostil hacia su persona. Con cuidado el muchacho comenzó a recorrer la sala observando cada detalle que mereciera su atención pero no encontró nada de valor además del espejo y pensó para sí mismo si quizás el espejo era el tesoro, después de todo había sido el fundador de su casa quien había dicho "un tesoro solo tiene valor si alguien le da ese valor", con calma Harry se fue acercando a su profesor de defensas cuando este le hablo
-es toda una sorpresa que se encuentre aquí, señor Potter-
-pues no se ve muy sorprendido profesor- ante aquellas palabras una risa salió de los labios de su profesor, sin embargo esta era oscura y fría algo no muy propio de aquel hombre
-el poder siempre llama a los magos poderosos, señor Potter-
-¿poder?- aquella respuesta no fue del agrado del adulto
-¿no viniste por tus ansias de poder, Potter?- Harry sonrió ante el cambio de humor de su interlocutor
-te falto el señor sabes, y no, no vine por mis ansias de poder, de hecho un amigo me dijo que había un tesoro o algo así y quería saber qué tipo de artefacto seria aquel que merece ser robado en las narices de Dumbledore- el hombre miraba con desconfianza a Harry sin embargo no dijo nada
-el artefacto que requiero es la piedra filosofal, ¿la conoces?-
-sí, te permite ser inmortal y tener oro por toda la eternidad-
-eso es correcto, esta se encuentra atrapada dentro de este espejo, si me ayudas a obtenerla estoy dispuesto a compartirla contigo- Quirrell estaba seguro que aquella oferta era inmejorable pero la risa del muchacho le dio a entender lo contrario
-¿y por qué debería ayudarte a obtenerla?, ya pase todas las pruebas que se interponían entre el tesoro y yo, además en lo que a mi concierne puedo obtener la piedra cuando lo desee a diferencia de ti- el rostro de Quirrell tomo un tono morado mezcla de la vergüenza y de ira, el hombre estaba a punto de utilizar un hechizo en el muchacho cuando una voz fría y carente de vida resonó por toda el aula
-bien dicho muchacho, a diferencia de este inepto tu si tienes potencial- aquella voz maligna desconcertó por completo a Harry y sin rodeos el muchacho grito
-¡¿quién eres?! , ¡Muéstrate!- sin ningún inconveniente la voz volvió a inundar el aula
-quiero conocerlo Quirrell- sin ningún reparo el profesor de defensas comenzó a sacarse el turbante y con un rápido movimiento le mostro su nuca al muchacho, sin embargo para horror de Harry en ese lugar se encontraba una cara deforme que lo miraba con unos horribles ojos rojos –permíteme presentarme mocoso, soy Lord Voldemort- ante aquellas palabras Quirrell se estremeció, sin embargo Harry no mostro nada de miedo, de hecho el brillo en sus ojos desapareció y sin ningún rodeo desenfundo su varita y con ella apunto directamente hasta la horrible figura que le sonreía –¿crees que podrás dañarme niño?, ¿crees que podrás vencer a Lord Vol…- sin previo aviso la cabeza de Quirrell y por lo tanto la de Voldemort estallo, fragmentos de cráneo inundaron toda la estancia con lo cual Harry se desconcentro, mientras el muchacho bajaba la varita (la verdad era que el muchacho había usado magia sin varita pero él no quería que nadie supiera de su habilidad por lo que siempre fingía usarla) una sombra escalofriante salió del cuerpo sin vida de Quirrell la cual Harry le disparo un Desmaius, sin embargo este no daño ni en lo mas mínimo al ente, sin embargo antes de escapar la serpiente de Harry ataco a la sombra, la mordió e intento estrangularla sin mucho éxito porque Voldemort de igual manera logro escapar por una de las paredes agrietadas del castillo, ya sin su presa la Mamba Negra volvió al cobijo de su amo
-lo siento amo, no logre matarlo-
-no te preocupes Apophis ya tendremos otra oportunidad
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Tres semanas después de la desaparición misteriosa del profesor de DCAO y concordando con el último día de clases de los alumnos fue encontrado el cadáver destrozado de Quirinus Quirrell, había sido destrozado por las ratas y tenía claras muestras de magia negra en la totalidad de su podrido cadáver, los profesores estaban completamente indignados a la vez que horrorizados por el peligro al cual sus alumnos habían sido expuestos, sin embargo el director Dumbledore había llamado a la calma. Después de tranquilizar a todo su profesorado Albus Dumbledore tomo asiento totalmente preocupado, estaba seguro que había sido Voldemort el que al abandonar el cuerpo de Quirrell lo había asesinado, sin embargo una pequeña voz en un rincón lejano de su mente le decía que podía haber otra explicación, podía ser otro el mago encargado de segar la vida del joven profesor pero por suerte o no el anciano simplemente silencio aquella voz, no tenía tiempo para enigmas y demás pensó para sí mismo el anciano mago
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Harry salía de su sala común acompañado por sus amigos, los cinco chicos estaban inmensamente felices por sus notas, Harry había egresado ese año con las mejores notas de su generación seguido de cerca por Granger de Gryffindor y un poco mas atrás se encontraba Malfoy, una chica apellidada Patil de Ravenclaw y para sorpresa de todos, excepto de Harry, Longbottom. Sus amigos tampoco estaban muy atrás en lo referente a notas pues todos estaban en el nivel de Supera las Expectativas. Los cinco chicos se dirigían a buscar unos carruajes que lo llevarían a la estación de Hogsmeade cuando, después de cruzar las puertas del castillo, Harry se paralizo. Una criatura inmensa, del porte de un caballo tiraba del carruaje, sin embargo aquel animal poseía alas inmensas de murciélago, era de color negro azabache, era huesudo, tenía una apariencia como de lagarto o de dragón pero a la vez parecía que llevaran una especie de armadura, al acercarse Harry se percató que la armadura, que también era negra, era parte del animal como si la evolución hubiera sido extremadamente caprichosa con aquella criatura. Harry que veía a aquel animal con fascinación ahora que había superado el horror estiro su mano para tocarlo sin embargo la voz de su compañera rubia lo saco de su ilusión
-¿Harry que estás haciendo?- Daphne Greengrass miraba a Harry con una sonrisa en su rostro –¿Por qué estas intentando agarrar el aire?- aquella pregunta sorprendió al moreno
-¿a qué te refieres con que quiero tocar el aire?- Daphne rodo los ojos
-porque hay no hay nada- al oír aquello Harry volvió su mirada hacia el animal que seguía estando frente al carruaje, sin embargo al mirar a su amiga se percató que ella le devolvía la mirada de forma preocupada, de forma rápida Harry barajo las posibles causas de aquello y dedujo solo dos posibles soluciones, bien su amiga le estaba bromeando o simplemente ella no podía ver lo que Harry veía lo cual solo lleno al muchacho de dudas
Durante su viaje en el expreso de Hogwarts Harry no participo en ninguna de las conversaciones que generaban sus amigos, estaba bastante ocupado repasando el libro "la historia de Hogwarts" que Hermione le había recomendado y el con gusto había pedido por encargo, había revisado mas de la mitad del libro cuando encontró lo que buscaba
"Entre las criaturas mas extrañas que posee a su servicio el antiquísimo colegio ninguna causo tanto revuelo como su manada de Thestral. Los Thestral durante siglos fueron considerados animales que atraían la muerte y el infortunio sobre los demás seres vivientes debido a que solo aquellos que han presenciado la muerte pueden verlos, causa principal de que fueran llevados a la casi extinción, sin embargo los estudios de hoy día han demostrado que aquellos animales no atraen ninguno de los males antes descritos, eso sí, aseguran y alertan de lo peligrosos que son en estado salvaje donde cazan en manadas incluso a los seres humanos. En Hogwarts se encuentra una de las dos manadas domesticadas de Thestrals en toda Europa los cuales fueron domesticados y además son cuidados por el guardabosques del colegio Rebeus Hagrid"
Luego de leer aquel párrafo Harry lo entendió, él podía ver a aquellos animales porque él había presenciado la muerte de dos personas, o mejor dicho él había matado a dos personas, con lo cual el no pudo evitar pensar a cuantas personas tendría que matar antes de cumplir su objetivo, el asesinato de lord Voldemort
Cuando Harry llego a la estación de King's Cross se despidió de sus amigos de Slytherin, una vez fuera, en la plataforma se encontró con Neville y Hermione de los cuales también se despidió, tomando su baúl salió de la estación y se dirigió hacia los estacionamientos donde su tía le había dicho que lo esperaría, fue una sorpresa ver a su primo Dudley fuera de automóvil totalmente ansioso por la inminente llegada del azabache, sin embargo Harry simplemente ignoro eso, tenía otras cosas en que pensar
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espero que les haya gustado el capitulo, y cualquier critica (mientras sea constructiva) es bienvenida
