Capitulo 3. Primer Encuentro con la Bestia – Parte 1

La noche se apodero de la ciudad y las tortugas saltaban de azotea en azotea.

-Me sorprendió que el maestro Splinter-dijo Raphael saltando-nos dejara salir a investigar sobre ese lobo-

-Después de que le explique lo que sucedió, es lógico que estuviera de acuerdo-señalo Leo tanjente.

El ninja rojo no objeto nada al respecto.

El líder se detuvo en una de las azoteas con vista a las calles que mas frecuentaban los dragones purpura.

-Esperaremos aquí, tal vez tengamos algo de suerte-dijo Leonardo seriamente.

Pasaron 3 horas en las que las tortugas esperaban.

La luna llena estaba esplendida y brillante en lo alto del cielo.

-Mejor larguemosnos-dijo Raphael harto de esperar-llevamos horas aquí esperando y no a sucedido nada raro-

-Aaaah! oye Leo por que mejor no nos vamos ya-dijo Mickey bostezando-ya me esta dando sueñito y quiero cerrar mis ojitos-

-¡Esperemos un poco mas!-contesto el de antifaz azul cortante.

Donatello no protesto nada sabiendo que no haría cambiar de opinión a su hermano mayor.

Solo transcurrieron 5 minutos de un poco mas de espera.

-Leonardo, no se tu pero yo ya quiero irme-señale Rapha enfurecido.

-Si yo también…y tengo mucho sueño-dijo Miguel Angel frotándose los ojos.

-También tengo sueño bro-dijo Donny cansado.

-Esta bien-señalo la tortuga mayor dándose por vencido.

En eso de pronto se escucho un sonoroso aullido a lo lejos.

Los mutantes se alertaron.

Acercándose a la orilla de la azotea estuvieron atentos a cualquier movimiento.

Cuando en eso de un callejón se vio una sombra pero enorme, las tortugas no podían verlo bien lentamente una pata blanca, salió de la oscuridad mostrando su poderosa figura era muy alto pero caminaba como un hombre llevaba puesta una capa roja rota de abajo que cubria la mitad de su cuerpo.

Los ojos de la bestia brillaban de un carmesí que por tener la capucha puesta le tapaban la luz.

-Al parecer tendremos algo de acción esta noche-declaro Raphael tronándose los nudillos-no lo creen asi?, hermanos-

La bestia empezó a mover su nariz olfateando el aire, de su hocico blanco mostro sus colmillos gruñendo con ferocidad.

Miguel Angel que se movio un poco piso un ladrillo que estaba salido, provocando que cayera haciéndose trizas al estrellarse.

Levantando la cabeza la bestia miro en su dirección.

Se pusieron algo nerviosos al verse descubiertos.

-Bien echo Mickey-dijo Don sarcástico.

El de antifaz naranja se encongio de hombros sonriendo nervioso.

El animal salió corriendo en otra dirección.

-Esta escapando-dijo Rapha saltando.

-Espera Raphael-llamo Leonardo-no sabemos exactamente a que nos enfrentamos-

-Oye tu fuiste de la idea-señalo el rebelde desde abajo-y será mejor que lo siguamos o sino se escapara-corrio en la misma dirección por la que se fue la criatura.

Donny y Mickey no dudaron en saltar y seguir a su hermano.

Sin moverse de donde estaba parado, el intrépido frunció el ceño molesto gruñendo un poco antes de saltar del techo.

Raphael corria lo mas rápido que le permitían sus piernas, mas adelante iva la rara criatura corriendo a una velocidad muy rapida se movia a una hagilidad impresionante, que a la tortuga le asombro que aun con sus habilidades de ninja no podía morverse de esa forma.

En eso la bestia apenas iva cruzando la calle que no vio venir un auto, pero gracias a su instinto logro esquivarlo a tiempo dando un gran salto aterrizando dentro de unos arbustos.

El ninja rojo se detuvo tomando un respiro sabiendo a donde se dirigía ese extraño ser.

-Rapha…-llamo Donatello que se acercaba con Mickey a su lado.

Leo iva un poco resagado pero los dio alcanze.

-Se adentro en el parque-señalo el de antifaz rojo apontando con su pulgar el parque central.

-No creo que sea buena idea de…-dijo el mayor sin terminar la oración.

-Demonios! Leonardo si no te gustan tus ideas-dijo Raphael molesto-entonces mejor no las tengas-

El líder iva protestar.

-Oigan mejor apuremosnos en seguirlo-señalo Miguel internándose en los matorrales-o lo perderemos de vista-

-Espera Mickey-llamo Leo en vano.

El de antifaz morado y rojo siguieron a su hermanito.

Para Leonardo no habia mas remedio que seguirlos asi que tragándose su coraje se interno en los arboles.

En lo alto del cielo los rayos de luz la luna iluminaban el parque.

Un terrorífico aullido se volvió a escuchar como dando señal de que habría sangre que se derramaría esa misma noche.


Continuara…