Capitulo dos: Complicaciones.
POV JASPER.
-Edward, mantén la calma. Solo me vio en un simple sueño- dije por enésima vez.
Él parecía muy concentrado removiendo el pantano del bosque, arruinando por completo sus zapatos. No comente nada al respecto.
-¿Se dio cuenta de lo que eres?- pregunto hostil, removiendo aun el suelo.
-¡Diablos! Por última vez, no, no noto nada ¿Cómo iba hacerlo? No le dice daño…bueno no podía.
Era imposible poder probar el verdadero sabor de su sangre en un simple sueño.
-Si, lo se- agrego deteniendo su manera de eliminar un poco su estrés. Aquel movimiento comenzaba a sacarme de quicio así que suspire, agradecido.
-Hay algo que no te he dicho, Jasper.
-Oh, por Dios ¿en serio? Dime algo que no sepa, Edward- dije sarcástico.
Mi voz sonó verdaderamente hostil pero no me sentí culpable, mi humor se debía al repentino misterio que Edward había mantenido en todo momento conmigo, no respondía mis preguntas acerca de la chica y tampoco me decía el motivo de su investigación.
-Ella nos podría poner en peligro- prosiguió ignorando por completo mis reclamos.
De mis labios salio una risa ¿ella ponernos en peligro? ¿Cómo?
Mi mente no daba para tanto, no podía imaginarme a aquella pequeña humana perjudicándonos. De lejos podía ver lo frágil e ingenua que era.
-Hablo en serio- dijo con los dientes apretados.
Me estaba casando de aquella actitud de irritabilidad que últimamente mi hermano conseguía mantener a toda costa.
Alice solo era una humana, frágil, con gracia, bella…y que me había besado en uno de sus sueños ¿Qué acaso eso la hacia diferente de las demás? No, en nada. Bueno, quizás porque aquel beso realmente me gusto y quise retenerlo por más tiempo, pero su sueño no duro mucho.
-Hay algo que si la hace diferente, algo que tu no sabes porque solo vives para seducir y coquetear en los sueños de ingenuas mujeres que te confunden con su hombre perfecto- me acuso, mirándome de una manera hostil- ¡Por favor!
Mi hermano siempre tan exagerado. ¿Desde cuando le molestaba tanto que invadiera los sueños de los demás? En verdad que se estaba pasando, mirándome de esa manera casi asesina, como si quisiera estrangularme.
-Créeme donde sirviera de algo estrangularte, ya lo habría echo, pero para mi mala suerte, ¡tu no respiras!- si toda su irritación no salio con aquellas palabras, lo próximo definitivamente seria mucho peor.
Me puse serio, si algo verdaderamente grave no estuviera pasando Edward no me estaría hablando de esa manera, ni comportándose así.
-¿A que te refieres exactamente con que Alice es diferente?
El maldito misterio de hace semanas empezaba a hacer efecto en mi, ahora mi hermano no era el único que se sentía irritado aquí. Si tanto era el problema por visitar los sueños de ella ¿Por qué demonios no se le ocurrió decírmelo?
Si hubiera sido un poco mas inteligente se le hubiera ocurrido que yo no me conformaría con su "por ahora no puedo decirte nada, Jasper. Deja las preguntas"
Si el no iba a decírmelo, yo solo quería intentarlo por otros medios, que eran hablando con aquella chica que se había convertido en nuestro blanco, en nuestro seguimiento durante mas de dos semanas, simple y pura curiosidad, nada mas.
-¿Ah, si? Pues la curiosidad mato al gato, por si no lo sabías.
-Gracias por el refrán hermanito, pero vamos a lo importante.
Edward suspiro, agotado y se sentó en un tronco largo que estaba en el piso. Mientras que yo me situé junto a él, aun de pie.
-Jasper, Alice como la llamas- dijo enarcando una ceja- no es normal, créeme. Antes de que te dijera lo poco que he te dicho sobre ella, la había estado investigando por mucho tiempo, a ella y a su mejor amiga. Gracias a su amiga se todo lo que te estoy diciendo ahora y pues bueno, tu ya sabes gracias a que mas se esto.
Como si tuviera que recordármelo.
-Como decía, ella no es como las otras mujeres, en las que invades su sueño y las torturas con tus encantos, ella es distinta…
Enarque una ceja, le estaba dando demasiadas vuelta al asunto. Di algunos pasos y tome asiento junto a él.
-Ella puede controlar sus sueños- me miro de reojo, precavido- recuerda cada detalle, aunque la hipnotices y hagas que todo desaparezca, con ella no funciona.
Ahora entendía donde estaba el peligro. Sabía mi nombre y mi truco de hacerla olvidar aquel sueño no funciono.
- Y eso no es lo peor. Ella por medio de sus sueños controla su destino. Cada sueño es como una pequeña visión de su futuro.
Eso quería decir que me besaría, definitivamente eso no podía suceder.
-Ponle lógica, Jasper. Tu sabes también lo que paso en el sueño, supongo que eso quiere decir que también tienes un poco de control- suspiro- Sus poderes son muy similares a los tuyos.
Estuve a punto de preguntar si todo eso era una simple broma, una muy mala broma, pero al ver los ojos de mi hermano me di cuenta de que hablaba completamente en serio. Trague en seco, aunque no tenia necesidad de hacerlo.
Me parecían imposibles sus palabras. Otra persona similar a nosotros y completamente humana, eso era imposible. Era el deseo de cualquier persona, poder cumplir todos sus sueños, volverlos realidad.
-Ahora entiendo, Edward. Estábamos detrás de ella, para saber mejor el porque de sus poderes. Quieres saber que la hace especial y diferente.
-Exacto, todo es por papá.
-¿Qué? ¿A que te refieres con papá?- pregunte mirándolo incrédulo.
Casi nunca hablábamos de nuestro padre, no después de que despertáramos siendo unos malditos con necesidad de sangre. Muy pocas veces cuando aun éramos humanos lo mencionábamos.
Edward echo la cabeza para atrás, respirando, como si necesitara hacerlo. Con sus dedos empezó un va y ven justo en el puente de su nariz. Movimiento que utilizaba para pensar claramente, o calmarse.
-Él siempre quiso saber porque teníamos esos dones, poderes, o como prefieras llamarlos. Paso toda su vida investigando sin cansancio sobre tu poder y el mió.
Eso era cierto. Mi padre estaba mas que obsesionado con nosotros, con lo que nos pasaba.
-Entonces has decidido retomar esa investigación- Edward asintió- ¿Por qué?
No le veía ningún sentido a todo esto. Solo lográbamos ponernos al descubierto, como lo hice yo en aquel sueño. ¿Por qué fui tan idiota y le dije mi verdadero nombre?
-Ojala lo supiera- gruño.
Puse los ojos en blanco y me puse de pie, tratando de pensar en que diablos íbamos a hacer. Alice podría investigar sobre mí y eso no le quedaba para nada difícil con la tecnología de ahora. Pero lo que mas me preocupaba, era el asunto de mi identidad. Podría conseguir información sobre mi en cualquier lado, con una persona que supiera de historia, sobre la historia de mi familia.
De nada servia entrar en sus sueños de nuevo, eso solo seria tentar mas al destino y que lograra tomar el control por completo de ellos y dándole un poco mas de poder a su don, como yo. Aunque lo dudaba, ella solo era una chica y podía asegurar que no le daba la mayor importancia a su don.
-Entonces, si tu puedes invadir sus sueños, ¿Qué pasarla si ella deseara invadir tus sueños, o deseara soñar contigo?- pregunto mi hermano sacándome de mis cavilaciones.
No había pensando en eso. Si Alice deseaba soñar conmigo, probablemente lo consiguiera sin que yo pudiera hacer nada para evitarlo. Si yo podía hacerlo con ella, era obvio que ella podrid conseguir lo mismo.
-Tendremos que confiarnos en que no lo desee.
Edward me miro incrédulo y con recelo.
-No creo que tu ego te este diciendo eso, hermanito. Sabes tan bien como yo, que eso es casi imposible.
Y me maldije a mi mismo, porque sabía que era verdad.
Sentí curiosidad. Siempre era yo el que asaltaba los sueños, ¿Qué sentiría cuando ya no fuera mas el asaltador? Ahora ese chica que paresia mas un duendecillo por lo menuda que era, me estaba intrigando de verdad.
Solo podía confiar en que Alice tuviera poco instinto y que no notara nada anormal en mí, solo un simple humano, pero si decidía investigar sobre mi nombre, estaríamos literalmente al descubierto.
-No puede ser- agrego Edward al enredo de mi cabeza.
No, claro que no podía ser ¿en que momento se nos complico la existencia?
Malditos sueños, dije en mi interior
