Capítulo 3: el nivel de un maestro.

Whitney miraba por la ventana de la nave voladora, su clefairy dormía profundamente en su regazo. Por fuera el vehículo parecía un avión de guerra de última tecnología, pero por dentro parecía el transporte de un empresario multibillonario. Estaba lleno de lujos. Con sofás mullidos, televisión de alta definición, bar con cantinero profesional y certificado, etc. Pero ella solo admiraba la belleza de la región de Kyros. Se estaban adentrando en una cadena montañosa.

-ya pronto llegaremos- dijo Bruno que se encontraba del otro lado de la nave. El cantinero le ofreció una cerveza de marca.

Sabiendo que se acercaban a su destino Whitney rememoró esa charla que tuvo con los representantes de la asociación pokemon.

Flashback

-como usted de seguro sabrá, señorita Whitne- hablaba uno de los representantes- cada tanto se realiza un torneo mundial con los campeones de cada región, denominado liga de campeones. El ganador de ese torneo se le otorga el título de "campeón de campeones" y automáticamente se convierte en candidato para el siguiente en tener el título de maestro pokemon.

-sin embargo- prosiguió el otro representante- no necesariamente el ganador de este torneo se convertirá en seguida en el siguiente maestro pokemon. Ya que los que otorgan ese título son los otros maestros con su reconocimiento.

-aparte de eso la asociación siempre está en busca de propios candidatos. Debido a que hay entrenadores muy fuertes que no participan en competencias oficiales.

-Y usted señorita Whitney no solo ha ganado su título de campeona regional sino que ha ganado nuestro reconocimiento que le permitirá saltarse el torneo y ser evaluada directamente por los maestros en una batalla con el maestro que actualmente esté ocupando el puesto más bajo.

-no necesariamente tiene que ganarle para obtener el título, claro está.

-tengo una duda- intervino Bruno. Él y otros estaban presentes- ¿por qué apresurar las cosas con este "reconocimiento" en lugar de dejar que ella muestre sus capacidades en la liga de campeones?

-la razón es un tanto difícil de poner en palabras- dijo uno de los representantes-podríamos decir, arriesgándonos a ofender a otros campeones, que sería técnicamente "injusto" que alguien de nivel maestro participe en el torneo.

-como ya hemos dicho, la última palabra la tiene todos los maestros- dijo el otro- si consideran que la señorita Whitney no tiene el nivel. Simplemente se quedará con su título de campeona regional que debe defender hasta llegada la fecha del inicio de la liga de campeones.

-en otras palabras…-habló Whitney con un nudo en la garganta- los maestros pokemon del mundo entero se reunirán…solo por mí.

-efectivamente- respondió un representante- no se preocupe, actualmente solo hay 9 personas con el título de maestro pokemon.

-pero juntos conforman el mayor poder de toda la humanidad.

-sí, podría decirse incluso que son héroes dignos de su propia leyenda.

-no ayudan a tranquilizarla- intervino Bruno.

-discúlpenos, igual la señorita Whitney tiene la opción de rechazar esta oportunidad si siente que no está lista.

Todos los ojos se posaron en la chica. Ella volvió a sentir pánico escénico.

-no tienes por qué sentir presión Whitney- le dijo Bruno. Su voz la tranquilizó.

-no está, bien- respondió ella-voy a hacerlo.

Fin del flashback

Durante el siguiente mes. Whitney entrenó aún más duro. Quería corresponder a las expectativas que tenían en ella. Los miembros del alto mando de Johto colaboraron con su preparación cuando tenían tiempo, pero Bruno siempre estuvo a su lado.

En ese momento una edificación apareció en el campo de visión de la chica. Parecía una fortaleza sacada de una película de ciencia ficción. Era una estructura que reposaba sobre el pico de la montaña más alta. Unos muros blancos rodeaban el lugar. Dentro estaban varias edificios del mismo color interconectados y en el centro una torre que se elevaba como unos doscientos metros.

La nave aterrizó en la azotea de uno de los edificios. Bruno y Whitney se bajaron de la nave y fueron recibidos por los mismos dos representantes que ya conocían. Los funcionarios condujeron a ambos directamente a uno de los campos de batalla de la sede.

-nos disculparan por no permitirles descansar- dijo uno de ellos- no podemos contar con tanto tiempo de los maestros. Son personas muy ocupadas.

Whitney ya no se dejó intimidar por las palabras de esos hombres. Ganara o perdiera. Obtuviera el titulo no. Ella iba a dar lo mejor de sí. Se despidió de Bruno que se dirigió a una sala donde observaría el combate.

Whitney junto a su clefairy pasaron por una puerta automática e ingresaron al campo de batalla. Este era un poco más grande de lo usual. Ella alcanzaba a ver que una barrera traslucida encerraba el campo.

Alguien apareció del otro lado. Un sujeto fornido de piel oscura. Su cabello negro y largo estaba atado en una coleta.

-hello- dijo él- es bueno conocer a tan atractiva retadora.

Ese era Michael Brown. El que ocupaba la posición más baja en el ranking de los maestros. No por eso debía subestimarlo. Whitney estudió muy bien sus tácticas el pasado mes. Lo conocían como el "master shooter" por dominar a la perfección ataques a distancias. Su precisión y velocidad de tiro eran letales.

Un sujeto vestido con una camisa roja y pantalón blanco apareció en un costado del campo de batalla.

-esta será una batalla oficial entre el maestro Michael Brown y la candidata Whitney. Por acuerdo mutuo está será una batalla de 1 vs 1. Presenten sus pokemon.

Whitney tomó su pokebola y arrojó al campo de batalla a su miltank. Michael tomó una pokebola de diferente color. Su mitad superior era de color azul con una estrella blanca en el tope y la línea del centro era roja.

-¡let's go Tank!- él la arrojó. De la capsula del maestro salió un heracross que poseía un adorno en la punta de su cuerno con una mega piedra.

Con los pokemon en el campo unas barreras protectoras traslucidas se formaron alrededor de los entrenadores y el árbitro.

-¡comiencen!- ordenó el árbitro.

Michael sacó de su chaqueta una magnum dorada. Apuntó con el arma a su pokemon y con su dedo pulgar roso la superficie de la piedra llave que tenía equipada. De ambas gemas surgieron tentáculos de luz.

-ahora usa nuestra combinación más fuerte- ordenó Whitney aprovechando el tiempo de mega evolución.

Miltank mugió y creó los seis cubos de luz anaranjada. Una séxtuple rizo defensa instantánea. Los cubos se compactaron en una esfera luminosa de brillo azulado. A continuación realizó su combinación de rodada, giro bola y cabezazo zen. Quedó con la apariencia de una esfera luminiscente que giraba en varios sentidos al mismo tiempo y a alta velocidad.

Los pokemon terminaron de prepararse para la batalla.

-¡shoot to death!- exclamó Michael.

Su mega heracross levantó sus brazos y acribilló a miltank. De las rejillas de su vientre salían misiles plateados, de su boca láseres de luz amarilla, de en medio de sus antenas misiles dorados, de su cuerno láseres blancos y de sus garras salían cañonazos intermitentemente, con cada tiro los élitros de sus brazos se abrían liberando vapor. Todos los proyectiles viajaban a una velocidad que Whitney no podía percibir, pero si ella no se equivocaba esos eran los movimientos de pedrada, bala semilla, antiaéreo, misil aguja y onda vacío, respectivamente. Para su alivio estos chocaban contra la miltank y eran desviados. Los ataques salían volando en todas direcciones.

Michael Brown sonrió satisfecho.

- ¡ataca miltank!- gritó Whitney. Su pokemon avanzó hacia su rival con la intención de embestirlo.

-iron defence.

Mega heracross dejó de disparar y cruzó sus brazos en frente de sí. Adquirió un color plateado como si se tratara de un pokemon tipo acero. Miltank impactó, pero el pokemon del master shooter logró mantenerse firme. Tras un par de segundos de resistencia Tank descruzó sus brazos haciendo retroceder a miltank que dejó de girar. Esa fue la primera vez desde que realizó su combinación que alguien podía repelerla.

-¡focus blast!

Mega heracross levantó ambos brazos juntando sus garras y disparó un proyectil luminiscente liberando vapor de debajo de sus élitros extendidos. El ataque dio de lleno en miltank que salió despedida hacia atrás. Al chocar contra la barrera que protegía a Whitney hubo una explosión atronadora. Pero miltank salió de la nube de humo volviendo a girar. La sonrisa de Michael se torció más.

-¡catch it!- gritó.

El mega heracross atrapó a miltank cuando la tuvo a su alcance. Ese pokemon era notoriamente más resistente que el haxorus de Lance que trató de hacer lo mismo. Las chispas saltaban de las garras del pokemon bicho. Whitney apretó los puños preguntándose si debía usar su nueva combinación. Lo pensó demasiado y Tank logró detener la rotación de su pokemon, atrapándola entre sus brazos.

-¡Now! ¡Machine gun thrust!

Que se le conociera como el "master shooter" no significaba que no tuviera ataques a corta distancia. Los pocos que tenía habían sido perfeccionados para el uso de cada pokemon de su equipo. Mega heracross azotó a miltank contra el suelo y a una velocidad increíble le empezó a dar golpes con sus garras. Esa era una combinación de empujón y onda de vacío. Con cada golpe Tank liberaba una onda de vacío por debajo de sus élitros para impulsar y potenciar cada empujón. Después de golpear cerraba sus élitros y liberaba otra onda vacío por sus garras que golpeaba al enemigo y el empuje del ataque ayudaba a retroceder para realizar el golpe del otro brazo más fortalecido por el momentum. Cada golpe ocurría en menos de un parpadeo. Las ondas de choque se esparcían por el campo de batalla.

Whitney sintió como si el tiempo se ralentizará y veía con claridad lo que sufría su pokemon con cada golpe. Eso le causó un dolor en su corazón. Fue como si tuviera una experiencia cercana a la muerte, del tipo que te hace ver tu vida pasar ante tus ojos. Whitney recordó cada momento que vivió con miltank. Cada momento feliz, triste, aburrido, trabajoso y demás. Todo eso la llevó hasta donde se encontraba. Un lugar que muchos ansiaban por alcanzar y dedicaban sus vidas a si quiera pararse ahí. Por eso no iba a rendirse sin pelear, no solo por ella, ni por miltank, ni por sus amigos sino por cada entrenador que deseaba convertirse en un maestro pokemon.

-¡MILTANK!

El grito de su entrenadora le llegó y miltank reaccionó. Alzó sus brazos y atrapó a ambos brazos de Tank entrelazando sus pezuñas con sus garras.

-¡¿What?!- exclamó Michael.

Miltank jaló de los brazos de mega heracross y le propinó un cabezazo zen en su cuerno inferior. El pokemon retrocedió.

-¡Más velocidad! ¡Más poder!- gritó Whitney.

Miltank volvió a realizar su combinación y se lanzó al ataque.

-¡catch it again!- volvió a ordenar Michael.

Mega heracross trató de agarrar nuevamente a su contrincante pero la esfera se deformó alargándose. Pasó entre sus brazos e impactó en el abdomen del pokemon empujándolo hasta hacerlo chocar contra la barrera protectora del maestro pokemon.

-jajajaja ¡that's more like it!- rio Michael.

Su pokemon bramó y se sacudió al miltank de encima. Pero la pokemon no perdió el tiempo y en seguida realizó su combinación.

-¡Dash!

En un parpadeo Tank se esfumó y le dio un golpe a la esfera mandándola a rebotar contra los muros traslucidos. Esa era otra modalidad de combate, utilizando con más poder las ondas de vacío producidas bajo sus élitros el pokemon de Michael Brown podía moverse a velocidad super sónica. Las ondas de choque producto del rompimiento de la barrera del sonido producían daño adicional.

-¡no hemos acabado!- gritó Whitney.

-¡bring it on baby!

Los dos pokemon se centraron en una lucha intercambiando golpes. Los impactos se veían por todo el campo de batalla. Whitney podía verlos con claridad. No sabía que ocurría pero podía percibir lo que hacían ambos pokemon.

Hubo otro impacto en medio del campo y los pokemon retrocedieron por la fuerza rastrillando el piso en cuatro patas. Miltank estaba muy dañada, pero Tank nuevamente cayó bajo los efectos del retroceso causado por el cabezazo zen. Era ahora o nunca.

-¡anillo planetario!- gritó Whitney.

Su pokemon volvió a realizar su combinación y se convirtió en una esfera luminiscente. Michael Brown mostró una sonrisa más amplia que las anteriores.

-¡Mega canon!

Su pokemon se puso en posición con un pie delante del otro y comenzó a succionar aire por las rejillas que tenían en el vientre. Su antebrazo derecho se hinchó aumentando tres veces su tamaño. Mientras miltank agregaba a su combinación el movimiento de gigaimpacto. La luminiscencia de miltank adquirió un tono violeta y unos anillos de luz amarilla se formaron a su alrededor, al estilo del planeta Saturno.

Cada pokemon terminó de realizar su combinación y ejecutaron el ataque. Miltank se acercó a una mayor velocidad que la anterior y Tank abrió sus élitros liberando un torrente de gas que le daría la talla a un cohete espacial. Y de entre sus garras disparó una gigantesca onda certera que iluminó todo el campo e hizo temblar la tierra. Pese al resplandor Whitney no parpadeó. Se quedó en espera del resultado. Algo impactó contra su barrera, era miltank. El resplandor cesó y pudieron ver a Tank con su brazo extendido, lleno de quemaduras productos de su propia propulsión a chorro y las garras de su brazo derecho brillando al rojo vivo. Miltank estaba recostada a la barrera de Whitney con los ojos en remolino.

-miltank ya no puede continuar- anunció el árbitro- el ganador es Tank. La victoria va para el maestro Michael Brown.

La barrera se deshizo y Whitney chequeó en seguida a su pokemon. Para su alivio no tenía heridas graves.

Michael felicitó a Whitney por su desempeño en batalla. Ella se fue a la sala de recuperación mientras él procedió a la torre central. Donde se reunió con el resto de maestros pokemon.


-Why so serious?- preguntó Michael con un tono pícaro a sus colegas mientras tomaba asiento.

-¿nos mandaron a llamar por esa chiquilla?- preguntó el número 6- supe desde que vi las grabaciones que esto sería una pérdida de tiempo.

-da un argumento que valga la pena oír- le respondió el número 5.

-su técnica…-habló el número 4- carece de cálculo. Es solo un producto de la intuición e instinto, no de una experticia propiamente dicha.

-coincido- apoyó la número 3- alguien con tanta simpleza en su estrategia no merece el título.

- now now- les trató de mandar a calmar Michael- puede que sea muy joven, falta de experiencia y solo tiene un pokemon con un nivel aceptable. Pero yo doy mi voto a favor. Es obvio que en el futuro próximo aumentará todavía más su nivel y podría apostar diez billones de pokeyenes que ningún campeón la vencería en la liga, sería una apuesta aburrida. Además, nos vendría bien una figura juvenil en nuestras líneas para motivar a las nuevas generaciones, sin ofender.

-yo reitero que estoy en contra- dijo el número 6- apuesto que tu solo quieres tener a esa chiquilla debajo de ti…en más de un sentido.

Michael Brown se encogió de hombros.

-y por alguna razón habrá sido que no usaste tu blastoise contra ella.

Michael volvió a encogerse de hombros.

-no es contra de las reglas no escoger a tu pokemon más fuerte.

El numero 6 lo asesinó con la mirada.

-vi sus ojos en durante la batalla- habló el número 5- logró percibir los movimientos de los pokemon a esa velocidad. Por lo que a mí respecta con eso ya tiene un pie adentro.

-yo pienso que es adorable- dijo la numero 7- necesitamos más figuras femeninas por estos lados.

-ser feminista no significa aceptar a cualquiera- dijo la numero 3- y no veo que haya problema en que arrase a los campeones en la liga.

-oh come on!-se quejó Michael-. Todas las apuestas estarán sobre ella y le quitará la diversión.

El numero 6 le dio un golpe a la mesa. Su cuerpo se envolvió en llamas y bramó como trueno.

-¡deja de meter tus estúpidos asuntos de dinero en este terreno sagrado!

-en la historia de la humanidad civilizada ¿Qué asunto no ha tenido que ver con dinero?

El numero 6 gruñó intensificando sus flamas.

-jejeje ustedes son tan pequeños- rio el número 2- yo digo que se quede. Mejor que sea un pez relativamente pequeño en un nuevo estanque que le permita crecer a sus anchas, que ser un pez relativamente grande en un estanque pequeño que no le deje crecer bien.

El número 5, 7 y el 8 asintieron. Michael levantó un pulgar.

-¿algo que nos quiera decir el campeón mundial?- preguntó el número 2.

Todos se voltearon a ver a un anciano que tenía los ojos cerrados y con una burbuja de moco agrandándose y encogiéndose al ritmo de sus ronquidos.


Whitney veía a través de un cristal como su miltank reposaba dentro de una cabina de recuperación operada por una enfermera Joy de avanzada edad. Una mano se posó en su hombro.

-fue una excelente pelea- le dijo Bruno.

-gracias.

-te ves muy satisfecha.

-lo estoy, en este punto ya ni me importa si me dan el titulo o no. Di lo mejor de mí y eso es lo que importa.

Bruno soltó una risa nasal.

-veo que ya no tengo nada que enseñarte.

Pasaron un par de horas hasta que terminara la deliberación de los maestros. Whitney fue llamada a la torre central. Subió por un ascensor circular con paredes traslucidas que dejaba ver el increíble paisaje montañoso. Por orden de los funcionarios ella era acompañada por todos sus pokemon. Whitney se sobresaltó un poco cuando el techo del ascensor se abrió como una compuerta y el ascensor siguió subiendo. Otra compuerta se abrió y ella llegó justo al centro de la sala de los maestros pokemon. El aire ahí era denso como el aceite. Ojos que reflejaban todo tipo de sentimientos la miraron con intensidad. Muchos de esos personajes tenían un aspecto psicodélico. Ella tragó grueso.

-nos ha tomado un tiempo deliberar sobre tu promoción, Whitney- le habló un anciano calvo, con barba y bigote- el asunto contigo es que aun eres muy joven. Pese a eso has mostrado tener un nivel superior al de un campeón regional y no cabe duda que mejoraras en poco tiempo. Por eso me complace anunciarte que por mayoría de votos has sido nombrada maestra pokemon.

Whitney tan solo sonrió e hizo una reverencia. Sus pokemon siguieron el ejemplo.

-muchas gracias- dijo.

-ay niña, no hace falta que seas tan formal- le dijo el anciano.

-ok…¡siiiii! ¡Lo conseguimos! ¡Lo conseguimos!- gritaba ella dando brinquitos. Sus enormes pechos saltaban con elasticidad.

Ese movimiento de masa corporal dibujó una sonrisa boba en la cara del campeón mundial y una sonrisa depredadora en la de Michael Brown. Ellos dos recibieron un apretón de hombros por el maestro que tenían al lado.

-te recuerdo que una de las condiciones para aceptarla fue que mantuvieras tus manos lejos de ella- esas palabras los bajaron de su nube.

Los maestros le dieron la bienvenida a la chica y se despidieron. Whitney notó hostilidad en algunos de ellos.

Más tarde ella firmó los papeles que le permitirían ser reconocida oficialmente como maestra pokemon. De regreso a la ciudad caña dorada ella fue recibida por toda una multitud como si de una heroína se tratase.


-¡¿vas a renunciar a tu título?!- exclamó Whitney.

-eso dije- respondió Bruno- con todo este asunto de tu nombramiento como maestra pokemon quisiera tomarme un momento para mí. Viajar y entrenar para ver qué tan lejos realmente puedo llegar. No puedo saber cuánto tiempo me va a tomar por eso es mejor que deje mis responsabilidades como miembro del alto mando.

-pero…pero…

-tranquila, no es como si dejara las batallas. Es todo lo contrario. Quiero rejuvenecer mi espíritu con este viaje.

Whitney chilló y derramó lágrimas. Abrazó a su buen amigo. Ahogó su sollozo en su pecho. Bruno correspondió el abrazo. Cuando la chica aflojó su agarre él la separó un poco y le limpió las lágrimas con su dedo pulgar.

-se fuerte, maestra pokemon Whitney.

Ella se limpió el rostro y sonrió.

-lo seré.

Bruno le dio un beso en la frente y se despidió. Caminó en dirección hacia el horizonte en busca de nuevas aventuras como si de un novato se tratara.

FIN