Querida Candy:
Espero que te encuentres muy bien, Te preguntarás cómo sé dónde te encuentras pues dejame decirte que uno de mis viejos amigos me dijo que estabas trabajando en el hospital Santa Juana fue una gran sorpresa para mí saber que estas en Chicago puesto que estoy a unos cuantos días de llegar a Chicago, la guerra cada vez se vuelve más intensa es muy triste ver como los seres humanos pelean entre si no cabe duda que los animales son mucho más compresivo que los mismos seres humanos, solo espero que todos mi animales se cuiden mucho y cuando termine esta horrible guerra vuelva a verlos. Espero verte muy pronto cuídate mucho... Albert.
-Hay que emoción Albert viene a Chicago. -Apretó la carta contra su pecho. -Me pregunto que viejo amigo será ese, abra sido Terry? no, no lo creo apenas nos encontramos y si fuera así me abría dicho que estaba en comunicación con él, Bueno no lo sabre hasta que él llegue, aaahhh en cuanto Terry escriba le contestaré y le diré que recibí carta de Albert sé que al igual que yo se pondrá feliz. -Candy estaban tan metida en sus pensamientos hasta que Natalie llego.
-Candy hay muchos pacientes que atender.
-Si, si ahora voy. -Candy guardo la carta y continuó haciendo sus labores diarias.
Por la noche Candy estaba en su habitación leyendo una vez más la carta de Albert, esperaba impaciente a que ese día llegará. De pronto Flamie entró a la habitacion de golpe.
-Famie me asustaste!
-Deberías de estar más pendiente en lo que haces Candy.
-Te sucede algo?
-Qué podría pasarme además aún que te lo diga no podrías hacer nada.
-Pero dime que sucede a lo mejor y si pueda ayudarte.
-Por favor Candy deja pensar que todo lo puedes resolver mejor encargate de tu vida que de la mía me encargo yo.
-Qué pasa contigo Flamie?
-Ya te dije que no me pasa nada. -Famie se encerró en el cuarto de baño.
-Qué le pasa? ya sé que Flamie tiene un carácter muy fuerte y hay días en los que es imposible hablar con ella pero ahora es diferente. -Candy aún estaba en el escrito cuando Flamie salió del cuarto de baño.
-Candy apaga esa luz ya quiero dormir y me molesta. -Sin decir más se metió en la cama.
Candy guardo la carta en una cajita donde tenía sus cosas personales y también se metió a la cama aún pensando en los múltiples cambios de humor de su amiga.
-Ya faltan muy pocos días para regresar a casa, no estas feliz de volver Terry?
-Si estos días han pasado muy rápido.
-Sabes estaba pensando en mudarme al mismo edificio de departamentos en el que tu vives.
-No creo que sea buena idea las damas tu madre no querrá quedarse sola.
-Si lo sé pero algún día tendrá que pasar.
-No te apresures y piensa mejor las cosas.
-Hemos llegado jóvenes.
-Muchas gracias señor. -Terry ayudó a Susana a bajar del coche y luego entraron al hotel donde se estaban hospedado.
-Bueno Susana descansa.
-Tu también descansa Terry, mañana por la mañana iré a buscarte paraque bajemos a desayunar juntos.
-Dormiré hasta tarde aprovecharé que tenemos ensayo por la tarde y descansaré un poco más.
-Entonces pediré que suban tu comida por la tarde.
-Muchas gracias pero no Susy Buenas noches. -Terry siguio su camino hasta la habitación.
-No sé que más hacer para agradarlo nada de lo que hago por él da resultados. -Susana estaba muy triste por la actitud de Terry hacia ella.
-Candy te extraño tanto. -Terry acarició la rosa que Candy le había obsequiado.
Muy temprano por la mañana Candy había iniciado con sus labores diarias cuando repentinamente Marie Jane llegó al hospital para citar a las alumnas de su escuela a una charla. Estando en aquella sala todas las enfermeras aprendices estaban muy nerviosas entre ellas Candy y Famie.
-Antes que nada me alegro mucho de verlas que están muy bien puesto que desde que fueron asignadas en este hospital no había tenido oportunidad de verlas hasta hoy, he venido hasta aquí para enviar al frente a una enfermera de nuestra honorable escuela. -Todas se volvieron a ver las caras muy preocupadas. -Muchos de los hospitales y escuelas ya han enviado a enfermeras al frente y están trabajando muy duro de este hospital enviarán a cinco enfermeras a Italia y a una de la escuela de Marie Jane a Francia. -Imágenes de la guerra aparecían en los pensamientos de Candy. -No quiero firzarlas de ser una voluntaria quiero ustedes mismas se ofrezcan.
Inmediatamente Candy pensó en su amigo Miken él es un cirujano que viajó a Francia para ayudar a los heridos en la guerra.
-Miken siempre nos unirá la medicina... si, si tengo que ofrecerme para ir ayudar a los heridos... pero si voy ya no podre ver a mis amigos Stear, Archie, Annie, Patty, Albert y quiero conocer al abuelo Willian. Tengo que ir esta este es el camino que elegí y ahora me necesitan, necesitan a una enfermera... pero Terry, Terry. -Los recuerdos de su encuentro con Terry llegaron de inmediato a sus pensamientos. -No, no yo tengo que ir.
-Marie Jane! -Candy dio un paso al frente.
-Yo iré Marie Jane, quiero ir al frente. -Flamie se adelantó.
-Flamie! -Candy se sorprendió.
-Me alegro que te hayas ofrecido quédate para que hablemos a detalle del tema, las otras pueden retirarse. -Todas hicieron lo que Marie Jane les ordenó.
Estando todas la muchachas reunidas en otra habitación no perdieron tiempo para hablar del tema mientras Candy se encontraba muy aparte sumida en sus pensamientos.
-Famie se ofreció con firmeza mientras yo divague mucho en tomar la decisión... Flamie tiene padres y hermanos quienes sufrirán mucho cuando sepan que Famie irá como enfermera voluntaria a la guerra, es una persona muy fuerte y admirable yo jamás podré ser como ella. -En ese momento entró Famie.
-Flamie cuándo partes? -Pregunto una de sus compañeras.
-Pasado mañana.
-Pero es muy pronto.
-La guerra día a día empeora y los heridos aumentan por lo que la atención médica es aún más necesaria.
-No tienes miedo?
-No Edith esta es la profesión que elegí y sabía muy bien a lo que me a tenía si quieres llegar hacer una exelente enfermera tienes que recordar que para nosotros no existe el miedo si hay vidas de por medio salvar vidas es nuestro deber.
-Flamie se que ahora te toca guardia si tu quiere yo puedo hacerla por ti. -Se ofreció Candy.
-No necesito que nadie me ayude con mis obligaciones y responsabilidades. -Flamie salió furiosa de la habitación.
Ya era de noche y Candy no dejaba de pensar en Flamie quería saber lo que realmente sentía y porque cambia repentinamente sus estados de ánimo aún que todas sabían que el carácter de Flamie era muy fuerte habían momentos en los que quería abrir su alma y expresar sus sentimientos pero siempre había algo que la detenía por lo que Candy decidió ir a buscarla para conversar con ella.
-Qué haces aquí Candy?
-Quise saber como eatabas.
-Cómo estoy?
-Si Flamie quiero que seamos amigas y aún que no lo creas me preocupa mucho tu viaje a la guerra.
-La decisión esta tomada y no quiero hablar del tema mucho menos con tigo.
-Pero ya pensaste en tu familia, en tus padres?
-Soy enfermera y mi misión es salvar vidas entiende nosotras nos debemos a los pacientes no importa si son enfermos o heridos por la guerra vidas son vidas y hay que salvarlas.
-Y tu familia?
-Mi familia hahahahaha no me hagas reír la familia es un núcleo que esta lleno de amor, cariño y respeto y en mi familia eso no existe mi madre es una amargada, mi padre un borracho y mis hermanos son unos egoístas, tu crees que eso es una familia? lo dudo mucho así es que no te entrometas en lo que no te incumbe.
-Pero Flamie yo quiero ayudarte.
-No necesito de tu ayuda mucho menos de tu lástima así es que desaparece de mi vista Candy.
-Pero Flamie...
-Dije que te vayas. -Flamie golpeó el escritorio con los puños.
-Está bien te dejare sola. -Muy a su pesar Candy regreso a la habitación.
-Candy es una entrometida... como pude hablarle de mi familia... por qué?
Estando en la habitación Candy analizó las palabras de Flamie y comprendió que el enojo y frustración son a causa de la vida tan dura que Flamie vivió junto a su familia.
-Flamie!
A la mañana siguiente Candy estaba preparándose para comenzar su día, Flamie estaba acostada en su cama y Candy trato de hacer el menor ruido posible paraque Flamie descansará.
-Candy!
-Flamie disculpa no quise despertarte vuelve a dormir yo ya me iba.
-Espera un momento. -Candy se sorprendió.
-Dime. -Flamie se sentó sobre la cama.
-Yo quería pedirte disculpas por la forma en que trate anoche no quise ser grosera.
-Flamie...
-Yo jamás he tenido una amiga ni mucho menos a alguien que se preocupe por mí es por eso que siempre estoy a la defensiva con las personas pero tu... no lo sé todos los pacientes te quieren y siempre hablan maravillas de ti es por eso que me dí cuenta de que eres una persona buena incapaz de lastimar a nadie.
-Yo quiero ser tu amiga, quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que sea.
-Gracias Candy y discúlpame por lo de anoche.
-No te preocupes todo esta olvidado.
-Podría pedirte un favor.
-Por supuesto.
-Ahora es mi día libre y quiero comprar unas cosas para mi familia pero creo que no tendré tiempo de enviarlo podrías llevarlo al correo por mi.
-Claro que si Flamie cuenta conmigo.
-Gracias Candy y no es que te corra pero se te Está haciendo tarde.
-Ooh tienes razón te veré luego y trata de descansar.
-Si lo haré. -Candy salió de la habitacion.
-Cómo no pude aceptar la amistad de Candy... ella es una persona muy dulce, compresiva y muy buena persona sólo espero regresar con bien para acercarme un poco más a ella. -Flamie se acomodó en su cama y trato de descansar un poco más aún que discutió con Candy la noche anterior le hizo muy bien desahogarse y ahora se sentía mucho mejor.
Terry aún estaba en cama descansando pero sus sueños fueron interrumpidos por unos golpes en la puerta.
-Quién?
-Susana traigo algo para ti.
-Espera un momento. -Terry hizo cara de disgusto antes de ponerse en pié.
-Disculpa pensé que ya estabas cambiado.
-Pues pensaste mal. -Terry se lanzó a la cama y se cubrió con las sábanas.
-Llegó un expreso para ti y es de tu madre.
-Déjalo sobre el buro por favor.
-Estaba pensando en que podríamos ir a recorrer la ciudad antes de ir al teatro.
-Estoy muy cansado y prefiero dormir.
-Vamos Terry. -Susana fue hasta la ventana y corrió las cortinas. -Mira el sol está muy brillante hace un día muy bello.
-Dije que no Susana dejame descansar por favor. -Terry se cubrió de píes a cabeza.
-Está bien te dejare descansar. -Susana estaba por marcharse.
-Susana!
-Dime! -Ella volteó muy ilusionada.
-Cierra las cortinas antes de que te vayas.
Sin decir más Susana hizo lo que Terry le ordenó y salio de la habitación.
-Discúlpame por tratarte así Susana pero no quiero que te sigas ilusionando yo jamás podría corresponderte mi amor pertenece únicamente a Candy... a mi tarzan pecosa.
Al día siguiente todas las compañeras de Flamie la estaban despidiendo para Candy era muy doloroso verla partir pues apenas y habían comenzado su amistad y tenia no volver a ver a su amiga ya que la misión que estaba a punto de empezar era muy arriesgada y peligrosa.
-Cuando pueda escribiré y me mantienes informada de todo lo que este pasando aquí Candy.
-Si lo haré, cuídate mucho Flamie por favor.
-También tu cuídate Candy.
Flamie subió al carruaje y antes de que este partiera hecho un último vistazo a sus compañeras y al hospital donde había aprendido tantas cosas y había crecido como enfermera.
-Adiós chicas. -El carruaje empezó a moverse y poco a poco fue desapareciendo.
-Adiós Flamie... Dios mio protejala y permite que regrese sana y salva a casa.
Llegada la noche Candy se encontraba sola en la habitación las sábanas de la cama de Flamie estaban dobladas y acomodadas sobre la cama y sobre el escritorio que Flamie ocupaba estaba una caja que ella misma había dejado para su familia.
-Aún que muchas veces deseé que Flamie no estuviera en esta habitación me hace mucha falta a pesar de su mal carácter y regaños me hacía compañía y de alguna manera yo a ella después de todo no fue tan mala con migo aún siendo muy pocas veces la vi reír es muy triste que su familia sea como ella lo dijo sólo espero que esa situación cambie a su regreso. Terry por qué no has escrito? quizá en estos momentos abran finalizado con la función o estarán en el último acto? si es por eso que no escribe al terminar con las funciones tan tarde seguramente ocupa todo su día para descansar. -Candy se acomodó sobre su cama. -O saldrá con Susana? no, no lo creó Terry me quiere a mi bueno seguiré esperando la carta ya quiero que sepa de que Albert muy pronto estará aquí.
Con este último pensamiento Candy se fue quedando profundamente dormida. Por la mañana le resultaba muy difícil abrir los ojos era su día de descanso por lo que no batallaba para mantener los ojos abiertos no era tan temprano paro para la perezosa los días de descanso era para descansar y dormir lo más que pudiera.
-Quizá pueda dormir un poco más. -Candy cerró los ojos y recordó que tenía que llevar el paquete de Flamie al correo. -Candy no seas perezosa recuerda que tienes que hacer un par de cosas. -Estiró su cuerpo y salto de la cama directo a la ducha después de unos minutos Candy estaba lista para salir. -Bueno es hora de ir al correo. -Tomó el paquete en sus manos y salio del hospital para buscar un coche. -No veo ningún coche que me lleve al correo... Cómo haré el correo esta un poco retirado Si camino tardaré una hora en llegar y otra en volver. -Candy siguió buscando un coche pero no había ni uno a la vista camino por una cuadra y el clapson de un coche la hizo voltear.
-Hola Candy!
-Stear!
-A dónde vas con esa caja?
-Tengo que llevarla al correo pero no encuentro un coche.
-Yo puedo llevarte.
-Oh Stear yo no quiero comprometerte quizá tengas cosas que hacer.
-No tengo nada que hacer anda sube, Archie salió con Anni así es que tengo el día libre.
-Está bien vamos.
-Siempre quise pasear con tigo en coche. -Los dos sonrieron al mismo tiempo y se pusieron en marcha.
-Que coche tan lindo.
-Gracias.
-Lo construiste tú?
-No.
-Que alivio porque no quiero terminar en el fondo de un lago.
-Pero le hice unas modificaciones para que corra mucho más rápido, lo probamos?
-Lo que me temía.
-No te preocupes este auto es uno de los más seguros.
-Está bien Stear... Pero mira aquí hay muchos coches y personas.
-Lo sé después de ir al correo iremos a probar el auto.
-Por un momento creí que ibas a desistir de la idea.
-Hahahahahaha vamos Candy no seas miedosa. -Al cabo de unos minutos los chicos ya estaban saliendo de la ciudad.
-Vaya este lugar es muy lindo. -El pasto era verde, el sol brillaba intensamente, el cielo era azul y los pájaros cantaban.
-Si siempre que quiero huir del ruido de la ciudad vengo hasta aquí es una lastima que un lugar tan bello como este en muchas partes se haya convertido en un campo de batalla.
-Tienes razón la guerra sigue en aumento.
-Si y no podemos hacer nada para evitarlo. -Stear aceleró el auto.
-Stear el auto se incendia!
-Hahahaha no Candy es sólo el motor esta sobre caliente.
-Estas seguro que el auto no va a explotar?
-Te lo aseguro busquemos agua es sólo eso lo que necesita.
Al llegar a un pequeño pueblo Candy salto del auto mientras Stear observaba el motor.
-Candy trae agua por favor.
-Si. -Candy busco agua con un cubo y se lo llevo a Stear.
-Ves te lo dije sólo necesitaba agua. -Los dos comenzaron a reír cuando de pronto un papel llegó hasta los pies de Candy.
-Es un afiche de la guerra esta pidiendo soldados.
-Si Candy muchos de los soldados son voluntarios para ir a la guerra y defender a su país.
-Lo que no entienden es que se hacen daño y dejan a sus familiares muy preocupados por ir a la guerra.
-Tienes razón.
-Recuerdas a Flamie?
-Si la enfermera enojona.
-Si ella fue al frente como enfermera de guerra.
-Wow que sorpresa.
-Se marchó ayer por la mañana sólo le riego a Dios que la cuide mucho y permita que regrese con bien junto a los suyos.
-Es una muchacha muy joven.
-Si pero con un carácter muy fuerte.
-Eso le ayudará a resistir ya que dicen que los heridos de guerra suelen ser muy traumantes para alguien sensible.
-Si lo sé.
-Bueno será mejor que volvamos.
-Si.
Después de pasar parte del día junto a Stear Candy finalmente regreso al hospital.
-Muchas gracias Stear.
-No fue nada por cierto Patty te mando saludos.
-Aahh aún te escribe Patty!
-Si y muy seguido.
-Dile que me escriba.
-Pronto esta aquí y quiere contarte todo personalmente.
-Vaya tengo que prepararme para esa charla tan larga.
-Bueno Candy me voy.
-Cuídate Stear. -El muchacho puso en marcha el auto alejándose del hospital.
Estando en la habitación Candy recordó los momentos vividos junto a sus amigos en el colegio y en Escocia.
-Patty muy pronto estarás aquí. -Estaba muy alegre ya que pronto vería a su querida amiga. -Bueno me pondré a estudiar un poco y luego a dormir mañana me espera un largo día.
Como todas las mañanas Candy se puso su uniforme y salio a toda prisa de la habitación y como cada día se le había hecho un poco tarde.
-Dios mio dicen que traerán a ese hombre al hospital!
-Judith él ya esta aqui.
-Qué?
-Si lo están llevando por el pasillo.
-Qué sucede muchachas porqué hay tanto alborotó?
-Candy no te diste cuenta han traído a un espía al hospital.
-Un espía!
-Si lo han traído de la guerra. -Candy corrió hasta el pasillo para ver al sujeto.
-Un espía... pero esa cara... Sus facciones. -Candy imagino en el rostro del hombre un par de lentes y una barba muy espesa. -Dios mio es Albert!
-Aún lado por favor señorita este hombre es muy agresivo y puede lastimarla, a donde lo llevamos doctor Lenar?
-Al cuarto cero.
-Al cuarto cero no... ahí es donde llevan a las personas agresivas y sin familia además es un cuarto húmedo y sucio. -Penso Candy. -Esperen un momento. -Todos detuvieron su andar y en eso un pequeño animal salto sobre la camilla donde trasladaban a Albert.
-Es ese animalejo otra vez saquenlo de aquí. -Ordenó el doctor.
-Puppe! entonces si es Albert.
-Saquen a ese animal de aquí. -La pequeña mofeta gruñia para que nadie se acercará.
-Puppe ven. -Candy lo tomo en sus brazos pero él se resistía. -No te preocupes ellos lo ayudarán. Doctor Lenar yo conozco a este hombre y no es malo ni mucho menos un espía él es mi amigo.
-Muy bien entonces dígame cómo se llama? Cuál es su apellido y quienes son sus familiares?
-Se llama Albert y... y no conozco a su familia.
-Cuál es su apellido?
-Su apellido... no... no lo sé pero le seguro que no es mala persona.
-Por favor llevenlo donde les dije.
-Pero doctor...
-Señorita White no trate de insistir usted en realidad no conoce a este hombre por lo que le ruego que se mantenga al margen y alejada de él.
-Pero...
-Ya he hablado señorita White y no quiero volver a repetirlo.
Sin poder hacer nada Candy tuvo que aceptar lo que el doctor dijo y aún sin saber lo que había pasado Candy no estaba dispuesta a alejarse de él ni mucho menos sin atenderlo.
Continuará...
