Colorín colorado y el hiatus ha terminado :D


Disclaimer: Tanto la historia como los personajes no me pertenecen, son de Green Fallen Leaves y de Stephenie Meyer. Lo único que tengo que ver con la historia es que tengo el placer de poder traducir algo tan genial (con el permiso de la autora, claro).

Forever Bound: http: / www. fanfiction. Net / s / 5461553 / 1 / Forever_Bound


Capítulo 3 – Something Inside

(Algo dentro)


Tan pronto como Bella levantó su cabeza, todo el aire en sus pulmones salió de ella. El hombre parado en la nave (N/T: es el altar de una iglesia) enfrente del sacerdote sólo podía describirse como perfecto. Era absolutamente hermoso.

Tenía el pelo desordenado de color bronce, que sobresalía por todo el ligar ya que sus manos habían pasado sobre él. Pensando en ello, era casi seguro que él no estaba ni de lejos tan nervioso como ella misma. Mirando a su cara, ella se dio cuenta de que tenía unos ojos impresionantes de color esmeralda, los cuales estaban mirando directamente a ella.

Recordando que en realidad tenía que estar caminando por el pasillo, Bella se movió hacia delante rápidamente, tambaleándose un poco pero se atrapó a sí misma antes de caerse. A medida que se acercaba más y más a él, advirtió que Edward era extremadamente alto, él debía de medir un metro 88, lo que significaba que se podía elevar por encima de su metro 64 (N/T: siento si hay algún error con las estaturas, eso fue lo que me salió según mis cálculos, que en el inglés no se usa el metro sino que los pies)

Al fin Bella llegó al final del pasillo, y tomó su lugar junto a Edward. Dándose cuenta de que él la estaba mirando, Bella se ruborizó y bajó su cabeza hacia el suelo. Afortunadamente, el sacerdote comenzó a hablar y los futuros marido y mujer trasladaron su atención hacia él en vez del uno al otro.

"Queridos hermanos, estamos reunidos aquí bajo el signo de Dios y en la cara de los fieles, para unir a este hombre y esta mujer en santo matrimonio, el cual está encomendado para ser honorable entre todos los hombres; y por lo tanto, para nada debe de ser introducido precipitadamente o a la ligera, sino que con reverencia, discretamente, con conocimiento y solemnemente. Dentro de este santo estado, estas dos personas presentes vinieron a unirse. Si alguien puede presentar una causa justa por la que ellos no deben ser unidos, que hable ahora o calle para siempre."

Nadie habló. La iglesia estaba tan silenciosa que pudo haber sido posible escuchar a una pluma caer aunque todo lo que Bella podía oír era los latidos de su corazón.

"Edward, por favor, tome la mano izquierda de Isabella. Ahora, repita después de mí: Yo, Edward Anthony Masen Cullen, tomo a Isabella Marie Swan, para ser mi legítima esposa para tenerla e mantenerla desde este día en adelante, para bien y para mal, en la riqueza, en la pobreza, tanto en la salud como en la enfermedad, para amarla y cuidarla hasta que la muerte nos separe."

"Yo, Edward Anthony Masen Cullen, tomo a Isabella Marie Swan, para ser mi legítima esposa para tenerla e mantenerla desde este día en adelante, para bien y para mal, en la riqueza, en la pobreza, tanto en la salud como en la enfermedad, para amarla y cuidarla hasta que la muerte nos separe." La voz de Edward era como la seda corriendo. Bella estaba hipnotizada por ella. Su mano estaba caliente cuando le puso el anillo más hermoso que Bella había visto en su dedo. Era plateado con un pequeño diamante en medio y el resto del anillo tenía incrustaciones de diamantes más pequeños

"Isabella, repita después de mí: Yo, Isabella Marie Swan, tomo a Edward Anthony Masen Cullen, para ser mi legítimo esposo, para tenerle e mantenerle desde este día en adelante, para bien y para mal, en la riqueza, en la pobreza, tanto en la salud como en la enfermedad, para amarle y cuidarle hasta que la muerte nos separe."

Nerviosamente, Bella repitió los votos: "Yo, I–Isabella Marie Swan, t–tomo a Edward Anthony M–Masen Cullen, para ser mi legítimo esposo, para tenerle e mantenerle desde este día en adelante, para bien y para mal, en la riqueza, en la pobreza, tanto en la salud como en la enfermedad, para amarle y cuidarle hasta que la muerte nos separe." Sus manos temblaban cuando colocó el simple anillo de plata de su abuelo en su dedo.

"Por el poder que se me ha otorgado, los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia." Oh no. ¡Bella no había pensado en eso! Había estado tan preocupada sobre el servicio que había olvidado lo que venía al final: el beso.

Edward no pareció tener la misma batalla interna ya que rápidamente se inclinó hacia delante e puso un beso inocente en los labios de Bella. Aunque duró sólo unos segundos, Bella se perdió en el beso, su primer, y estaba segura de haber sentido algo parecido a chispas volando entre ellos.

Una vez que Edward se apartó, Bella lo miró, todavía aturdida. ¿Había sentido lo que ella había sentido? No parecía afectado por el beso en lo mínimo, causando que Bella creyera que se había imaginado las chispas. Inesperadamente, Edward tomó la mano de Bella, la puso a través de su brazo y rápidamente comenzó a caminar hacia la puerta de la iglesia, con Bella luchando para mantener el paso y evitando trompezar al mismo tiempo.

Esperando a los recién casados fuera de la iglesia, estaban el mismo caballo y carruaje que había llevado a Bella allí antes, aunque esta vez estaba decorado con cintas blancas en los bordes. Como el caballero que Bella sabía que él debía de ser, Edward ayudó a Bella a entrar en el carruaje antes de entrar, cerrar la puerta y darle instrucciones al conductor para que se pusiera en marcha.

Describir el camino como embarazoso, habría sido quedarse corto: se sentaron uno frente al otro en un silencio incómodo. Cada vez que Bella trataba de iniciar una conversación con su nuevo esposo, él respondía con una sola palabra o solo inclinaba o sacudía su cabeza. Ella aprendió absolutamente nada sobre él así que dejó de intentarlo, permitiendo que el resto de su viaje continuara en silencio.

Los minutos se sintieron como horas pero por fin llegaron a su destino final: la mansión Cullen. Una vez más, Edward ayudó a Bella a salir del carruaje, la cogió de la mano y la llevó a la casa. Desde que Bella sólo había llegado la noche anterior, no había tenido oportunidad de observar la mayor parte de la mansión y el lugar al que Edward la estaba llevando, le era completamente desconocido. Eventualmente Edward se detuvo en la última puerta del pasillo. Abriendo las puertas, Edward introdujo a Bella en la habitación más exquisita: el salón de baile.

El techo debía de tener al menos cinco metros de alto, con numerosos candelabros colgando, todos los cuales sujetaban cintas que corrían fuera de ellos. Había una gran mesa a la cabeza de la habitación, cubierta con un mantel blanco y candelas. Las mesas pequeñas estaban situadas a través de la habitación, cargadas con platos y flautas de champán (N/T: Las flautas son esas copas larguitas para champán). Incluso con muchas mesas, había suficiente espacio para que las personas bailaran con la música provista por la orquesta de tamaño completo que estaba situada en la esquina, esperando a que sus invitados llegaran antes de comenzar a tocar. A la izquierda habían cuatro puertas que permitían salir a la terraza, con el balcón cubierto de pétalos de rosa y candelas cubiertas en grandes vasos para protegerlas del viento. Todos y cada uno de los vasos eran de diferente color, causando que las llamas de las velas se convirtieran en todos los colores del arco iris. Era impresionante. La boda de los sueños de Bella se estaba haciendo realidad; aparte del novio, era absolutamente perfecta.

"Debemos permanecer junto a la puerta para recibir a nuestros invitados," Bella saltó en shock al oír la voz de Edward: era la primera vez que él le hablaba, sin ella o sin el sacerdote para iniciarlo.

"Por supuesto," murmuró Bella en respuesta e hizo un movimiento para situarse por la puerta grande.

Cuarenta minutos más tarde y la mayoría de los invitados había llegado. Bella estaba ocupada recibiendo a la tía abuela de Edward cuando escuchó un chillido. "¡Bella!" Alice chilló, corriendo dentro de la habitación y empujando a Bella dentro de un gran abrazo, "¡Te veías absolutamente impresionante en el altar! ¡Nunca he visto a nadie verse tan hermosa como tú te veías!"

Bella se sonrojó y se disculpó con la tía de Edward antes de volver su atención hacia Alice. "Calla, Alice, no me veía hermosa. Admito que me veía bonita lo cual fue por todo lo que hiciste pero no puedo ser considerada hermosa."

Alice la miró con la decepción en sus ojos. "Un día será mejor que te veas claramente, Bella, ¡o prometo que yo lo haré!" Bella no se inmutó por la amenaza de Alice. Había aceptado hacía mucho tiempo que era una chica normal, igual al resto y su opinión ni iba a cambiar a corto plazo.

Esme fue la próxima en felicitar a la pareja casada ofreciéndoles a "sus dos hijos" un abrazo y una ronda de alabanzas de felicitación. Cuando abrazó a Bella, le susurró suavemente al oído: "Sabía que te veías como un ángel allí." Una vez más, Bella se ruborizó y sacudió su cabeza ligeramente antes de que siguiente invitado viniera a ser acogido.

Después de aproximadamente una hora, todos los invitados habían sido recibidos por la pareja y estaban sentados en una mesa. Bella y Edward estaban sentados en medio de la mesa principal, Esme y Carlisle estaban sentados junto a Edward y Alice, junto a Bella. Juntos todos trabajaban en el curso de varios segundos.

Siguiendo a la eliminación de la tercera serie de platos (N/T: Cuando se llevaron el tercer plato de comida), Carlisle se puso de pie y chocó su cuchillo contra su copa. "Damas y caballeros, muchas gracias por unirse a nosotros para ayudar a celebrar la unión de Edward y Bella. He tenido el privilegio de criar a Edward desde que era un bebé indefenso al hombre maravilloso que está delante de nosotros hoy y, por lo que he escuchado, estoy seguro de que Bella es igual de maravillosa. Quiero que ustedes dos tengan una vida feliz juntos. Si pudieran unirse a mí para alzar las copas en un brindis: por Edward y Bella."

"Por Edward y Bella," hizo eco la habitación.

"Y ahora, si quieren," Carlisle señaló a la orquesta, la cual empezó a tocar instantáneamente, "permítanme introducirles al nuevo Sr. y Sra. Cullen en su primer baile." Todos en la habitación había comenzado a aplaudir y cuando Bella tomó la mano de Edward, sintió las chispas una vez más.

Edward guió a Bella al centro de la pista de baile y puso la mano izquierda en su cintura mientras seguía sosteniendo su mano con la derecha. Vacilante, Bella colocó su propia mano en su cintura. Cuando la música cambió a una canción lenta, Edward comenzó a moverse, guiando a Bella todo el camino.

Él era un bailarín fenomenal. Dirigía con gracia y aplomo, manteniendo a Bella en posición vertical, así que no tropezó en ningún paso.

"¿Charles Dickens o William Shakespeare?" Edward le susurró al oído sin previo aviso.

"¿Perdón?" Bella respondió, desconcertada en cuanto a por qué había mencionado a estos dos autores y igualmente desconcertada acerca del hecho de que se había molestado en entablar una conversación con ella: era posible bailar en silencio.

"¿Cuál prefieres?"

"Charles Dickens," Bella respondió instantáneamente aunque seguía un poco confundida. "¿Y tu preferencia?"

"Tendré que estar de acuerdo allí. Disfruté particularmente la lectura de 'David Copperfield'. ¿Sabías que es casi autobiográfica ya que fue el primer trabajo que Dickens escribió en primera persona? ¿Has tenido la oportunidad de leerlo?" preguntó Edward.

"La he tenido aunque debo de decir que prefiero 'Casa Desolada'"

"¿'Casa Desolada'? No puedes estar hablando en serio, es muy difícil de seguir: tiene muchos personajes difíciles y tramas secundarias que ocurren durante toda la historia. Y es muy dudoso que cualquier cosa de lo que pasó como en la novela, pueda pasar en el mundo real." despotricó Edward.

"No obstante, es un relato excelente. Te involucras completamente con los personajes y sus vidas. Estaba desconsolada como Ada cuando Richard murió, especialmente como ella estaba embarazada. Estaba sumamente feliz cuando Ester se casó con Woodcourt; adoré su personaje casi desde el principio, su desinterés, aunque nunca me agradó mucho Ester, a pesar de que ella era el personaje principal. Una vez que hube terminado la novela, no quería nada más que sumergirme de nuevo en su mundo y leerla una y otra vez."

"La respuesta típica de una mujer. La historia de amor. ¿Podría apostar que amaste 'Orgullo y Prejuicio' también?" expuso Edward.

"La típica respuesta de un hombre creyendo que las mujeres sólo leemos historias de amor. Sí, disfruté 'Orgullo y Prejuicio' aunque leí 'Cumbres Borrascosas' innumerables veces más de lo que he hecho con 'Orgullo y Prejuicio'"

"Una mujer a la que le gusta una historia sin un final feliz, estoy impresionado." Edward susurró en su oído cuando giró a ambos alrededor de la pista de baile mientras estaban siendo vistos por su familia y sus trescientos invitados y sin embargo, ninguno de ellos era miembro de la familia de Bella.

"¿Qué haces con tus días?" Era el turno de Bella para hacer preguntas.

"No estoy seguro de entender, ¿qué es lo que quieres decir con qué es lo que hago con mis días?"

"Bueno, Lord Cullen sigue vivo así que no necesitas hacer su trabajo aún. Sin embargo, no estás obligado a trabajar ya que tienen más dinero del que necesitan. Así que, ¿cómo pasas tus días?"

"Estoy en entrenamiento." Edward dijo brevemente.

"¿Entrenamiento para qué?" insistió Bella.

"Me estoy capacitando como médico del ejército. Si vamos a ir a la guerra, el país tiene más soldados de los que necesita pero no suficientes doctores. Creo que es injusto alejar a cada médico de su ciudad para que la población haga frente a sus enfermedades por su cuenta, así que me estoy entrenando, una ciudad menos pierde a su doctor."

Bella nunca pensó que el hijo de un Lord y un futuro Lord, pudiera ser tan desinteresado. Sin pensarlo, puso sus labios sobre su mejilla antes de retirarlos rápidamente.

"¿Por qué fue eso?"

"Por preocuparte." se limitó a responder Bella.

La pareja bailó hasta la noche, discutieron varias cosas: desde política hasta sus compositores favoritos. Edward bailó con su madre mientras Bella aceptaba un baile de Carlisle; sin embargo, siempre se encontraban de vuelta en los brazos del otro.

Bella descubrió que tenían varios intereses en común y estaba emocionada al descubrir que Edward tocaba el piano desde que tenía tres años aunque no pudo alcanzar los pedales sino hasta que cumplió seis años.

El crepúsculo pasó y comenzó la noche; el número de invitados empezó a declinar hasta que sólo quedó la familia Cullen y Alice. Después de agradecerle a Alice y Esme una vez más, Bella permitió que Edward la condujera hacia su recámara para reclamarla como su esposa y mientras hacían su camino por el pasillo por enésima vez, Bella empezó a creer que su matrimonio ideal podría estar a punto de volverse realidad.


El hiatus ha terminado! Lo siento, es que pasé por un período de demasiado estrés y sentía que no me iba a alcanzar la vida para todas las cosas… bueno, todavía me siento así pero no dejaré esta historia en hiatus toda la vida, verdad?

Al menos tengo buenas noticias… tengo dos capítulos más ya traducidos así que actualizaré el miércoles, o eso espero porque quiero tener más capítulos de este fic para no sobrecargarme pero las perspectivas son buenas :)

Qué opinan de este capítulo? Sé que aún no se comprende bien la idea de hacia dónde se dirige la historia pero paciencia, ya lo verán… sólo os digo que en el próximo capítulo hay lemmon! Y me despido.

Pame