Ok, aquí estoy de nuevo, espero que esten bien y la hayan pasado bien también. Me reporto para entregarles el tercer capítulo de esta historia llamada "Apocalyptic Infection". Me alegra que les guste, espero que la sigan leyendo hasta el final. En fin... ya se acercan las vacaciones largas, durante las cuales no publicaré nada... bueno, si acaso uno que otro capítulo de alguna serie empezada o algunos One-Shot's. Pero mientras tanto, disfruten que todavía no estoy de vacaciones, porque cuando comience duraré un tiempo... pero después de dicho tiempo... aprieten porque vendré con bastantes capítulos y bastantes One-Shot's. Wiii, hablar del futuro me pone de buen animo. Bueno, ya no les sigo quitando tiempo, mejor lean este capítulo.

NOTA: Los personajes de MLP le pertenecen a Hasbro y a Lauren Faust, este fanfic se realizó sin fines de lucro, solo para el entretenimiento del público.


Luego de varios minutos, vigilando a esa bestia rara que los estaba cazando, Shun ya se estaban cansando. Desafortunadamente, las cosas se pusieron peor, pues Applejack y Rainbow Dash se habían despertado. Los oidos de esa bestia eran bastante sensibles, por lo cuál detectó con facilidad la presencia de seres humanos en ese lugar. Tal como un León caza a una zebra, esta bestia se lanzó hacia la casa, intentando tumbar la puerta. Dichos ruidos despertaron a xxxx, quien inmediatamente tomó un rifle. Al ver que estaba pasando algo malo, Rainbow y Applejack también tomaron rifles.

– Escuchen, esa cosa no tardará mucho en derribar la puerta, lo mejor será que nos ocultemos mientras tanto. Cuando esté adentro, salimos todos y le disparamos – indicó xxxx.

– Esto es peligroso, no puedes tomarte ese plan a la ligera – advirtió Shun.

– Tranquilo, chico, yo se lo que hago – aseguró xxxx.

Y así pasaron las cosas, la bestia logró entrar a la casa. Apenas eso ocurrió, xxxx y los demás empezaron a dispararle a la criatura, pero desgraciadamente pudo atacar a xxxx. Aprovechando que esa cosa estaba distraida, Shun junto con las chicas, empezaron a dispararle mas cerca para ver si podían quitarle la vida de una vez. Cosa que pasó, pero un poco, no fue nada fácil matar a la bestia. Luego de que el peligro había pasado, los tres chicos se despidieron de xxxx. Por mucho que quisieran o no, se debían marchar, ese lugar ya no era seguro. Pero antes de marcharse, tomaron toda la comida, todas las armas y municiones. Luego de eso, tomaron una camioneta aún mas grande que la que tenían antes, cosa que les sirvió mucho mas.

Durante todo el camino, Shun había estado un poco inquieto, pues las cosas estaban pasando muy rápido. Y ahora, debía seguir conduciendo por horas, las chicas aún tenían sueño y no quería molestarlas para ponerlas a conducir. Pasaron varios pueblos, pero todas las entradas estaban bloqueadas con autos quemados. La presión se estaba apoderando de Shun, no solo debía proteger a las chicas, sino a sí mismo. Con el paso de las horas el pulso se le estaba deteriorando mas y mas. Cuando amaneció, por suerte encontraron un pueblo que no tenía las entradas bloqueadas, por lo cuál decidió pasar a revisar; debía descansar por lo menos una hora. Después de buscar y buscar, por fin había encontrado un lugar donde descansar, una casa para ser mas específicos.

Applejack y Rainbow Dash notaron enseguida que Shun estaba casi que se dormía, por lo cuál decidieron ellas tomar el primer turno. Las primeras horas transcurrieron con normalidad, todo estaba solo pero tranquilo y seguro. Ya al medio día, Shun se despertó un poco hambriento. Rápidamente salió hacia afuera y buscó algo de comida, nada pasó. Comieron y descansaron un rato, luego conversaron sobre la situación que estaban pasando. Gracias a eso, bastantes planes surgieron, planes que en algún momento serían útiles. Ya pasadas tres horas, decidieron que ya era hora de partir, no se debía quedar mucho tiempo por su propia seguridad.

– Me pregunto cuál sera la siguiente parada – murmuró Shun.

– ¿La del baño? – preguntó Rainbow Dash.

– No, no lo creo – respondió Shun pero luego reaccionó – No me digas que...

– Será rápido – aseguró Rainbow Dash.

– Bueno, déjame encontrar un lugar, pero que de verdad sea rápido – dijo Shun buscando un lugar para que Rainbow pudiera hacer su necesidad.

Después de unos segundos que parecían minutos, había llegado a otro pueblo, allí entraron rápido y consiguieron un restaurant. Luego de que cada uno tomara un arma, todos se bajaron y entraron al restaurant.

– Ve rápido, nosotros vigilaremos – indicó Shun.

Al parecer, Rainbow no iba a terminar rápido, por lo cuál Applejack comenzó a revisar el lugar. Entró al almacén de comida y encontró lo que parecía ser una cámara. Con un poco de curiosidad, Applejack la toma y comienza ver el único video que tenía. Al empezar a verla, se puede dar de cuenta de que la grabación fue reciente, pues como lucían las cosas en el video, estaban iguales a como estaban ahorita. Applejack seguía viendo el video para ver si decía algo sobre un refugio, o algo por el estilo. ¡Y así fue! Un hombre que aparecía en el video, comenzó a decir las indicaciones sobre un refugio en Las Vegas. Al percatarse de tan importante información, llamó a Shun. Hecho eso, ambos estaban viendo el video, lo malo era que no tenían donde anotar las direcciones que decía el hombre del video.

Cuando todo parecía no empeorar, de la nada, justo cuando Rainbow sale del baño, se escucha una explosión desde afuera. ¡No! La camioneta había estallado, ¿pero quien sería el responsable de tal acto? Shun y las chicas estaban confundidos, pero luego las dudas fueron aclaradas, cuando una bestia enorme se acercaba hacia ellos con un lanza-misiles. Eso era malo en todos los aspectos, era la clara señal de que debía huír. Sin pensarlo, las chicas y Shun empiezan a correr, mientras que la bestia seguían caminando como si nada, pero persiguiéndolos. Eso era extraño, caminaba normal como un humano, pero no se comportaba como uno. Gracias al alboroto, zombies comenzaron a llegar, empezando a perseguir a Applejack, Rainbow y a Shun. Al ver que no saldrían vivos si seguía corriendo sin intentar algo, Shun decidió separarse de las chicas.

– ¿Que haces? – preguntó Applejack.

– Si seguimos así, nos matarán, es mejor que tomemos caminos distintos temporalmente – respondió Shun.

– Estas loco, ven – ordenó Rainbow Dash.

– No, Rainbow, vayan por allá y yo iré por acá – indicó Shun.

– Pero...

– No pierdan tiempo, solo corran. Si no las encuentro en una hora es porque me perdí, y si las cosas resultan de modo contrario, ya veremos que ocurre – se despidió Shun.

– ¡Ahhh, odio cuando tiene razón! – exclamó Rainbow Dash para luego marchárse con Applejack.

Y así sucedieron las cosas, Shun tomó un camino bastante distanciado del camino de Rainbow y Applejack, claramente se había perdido. Pero ni siquiera solo, venían tres zombies persiguiéndolos. Al sentir que ya se estaba cansando, Shun decide esconderse para tomar un poco de aire.

– Mierda, quedan pocas balas... ojalá mi puntería no falle – dijo Shun para sí mismo y luego dispararle a los zombies.

Afortunadamente, no falló con ninguno de los disparos, todos fueron acertados en la cabeza de cada zombie. Pero ahora, se había quedado sin balas, ya bastante tenía con haberse perdido... ¿pero ahora también sin armas para defenderse? Sin duda, la suerte que tenía se estaba acabando.

– Genial, sin balas, perdido... y solo... las cosas ya no podrían empeorar mas – murmuró Shun.

Y tal como si un genio malvado lo estuviese escuchando, varios zombies salieron de la nada. Sin perder tiempo, Shun empezó correr lo mas rápido que podía, ya esto no era un juego de niños... su vida estaba muy cerca de ser robada por aquellas cosas come cerebros.

Las chicas no estaban mejor, ellas estaban siendo perseguidas por zombies que al parecer corrían bastante rápido. Eso era bastante malo, ya se estaban empezando a cansar y las balas ya se les habían terminado, también estaban desarmadas. Pero luego, a Applejack le llegó un recuerdo a la mente: "Si ustedes dos llegan a estár en peligro y no tienen balas, solo enfrentenlos cuerpo a cuerpo, no dejen que las muerdan. Cuando vean que ya es el momento justo, una se tomará de la otra y comenzarán a girar, haciendo que una que las que está de espalda comience a lanzar patadas, eso servirá para librarse temporalmente de los zombies".

– ¡Si! – exclamó Applejack – Rainbow, hagamos la maniobra que dijo Shun.

– Al fin me podré vengar de tanto tiempo que tuve que correr – accedió Rainbow Dash.

Y así pasó, poco a poco los zombies estaban disminuyendo. Cuando no quedó mas ninguno en pié, se alejaron lo mas rápido que pudieron, ya que ese efecto de dolor no duraría por mucho tiempo. Luego de varias horas de tanto caminar, Rainbow y Applejack llegaron a lo que parecía ser una construcción abandonada. Obviamente fueron a ver si no había nadie, ya estaban cansadas como para seguir caminando. Apenas entraron, un señor mayor salió de la nada les apunto con un arma.

– Ya los tengo, putrefactos mal nacidos – aseguró el señor.

– ¡Espere, no somos zombies! – exclamó Rainbow Dash.

– Que bueno, estar solo no es recomendable, te empiezas a volver loco con el pasar de las horas – bromeó el señor – ¿Y como es que llegaron hasta acá? Supongo que no fue en auto, lucen bastante cansadas.

– Si, de hecho, veaníamos huyendo de varios zombies, pero descuide, ya los perdimos – respondió Applejack con total seguridad.

– Ya veo, mi nombre es Jake – se presentó el señor – ¿Cuales son sus nombres?.

– Ella es Rainbow Dash, yo soy Applejack – respondió la chica del sombrero.

– Bien, Rainbow, Applejack, pasen y descansen un rato – ofreció Jake.

Mientras tanto, en otro lugar, Shun seguía corriendo sin parar. Era evidente que esos zombies no se cansaban con nada, Shun por varios minutos pensó en rendirse, así no sufriría mas esta crisis, pero luego recordó a sus amigas... ahí recordó que debía protegerlas a cualquier costo, por lo cuál comenzó a correr mas duro. Minutos después, llegó a una ciudad al parecer, donde afortunadamente habían bastantes casas. Pero lo mas confortante era, que en una de esas casas, habían unas personas haciéndole señas para que se acercara. Sin otra cosa mas que hacer, Shun se acerca hacia esas personas.

– Entra a la casa, nosotros nos encargamos – indicó un chico ya bastante maduro.

Shun sin perder tiempo, entra a la casa, donde inmediatamente en detenido por una chica que le apuntó.

– No te muevas – advirtió la chica.

Luego de unos cuantos disparos, las tres personas que estaban afuera entraron a la casa.

– Ya, Alice, ya puedes bajar el arma – aseguró el chico de antes.

– Muchas gracias por salvarme, ya estaba cansado de seguir corriendo – agradeció Shun.

– No es nada, ahora dime, ¿como es que andabas a esta hora por ahí corriendo como si nada? – preguntó el chico.

– Bueno, tras separarme de mis amigas, toda la persecución inició sin parar – respondió Shun.

– ¿Y por que te separaste de tus amigas? – preguntó Alice.

– Era lo mas conveniente, si seguíamos juntos, ibamos a morir – respondió Shun.

– Bueno, espero que tus amigas esten a salvo. Mi nombre es Carlos, ella es Alice, el es Mike, el es Austin, ella es Sara y la chica que está subiendo las escaleras se llama Carolina – indicó Carlos.

– Mi nombre es Shun, es un gusto conocerlos, y nuevamente gracias por salvarme – agradeció Shun nuevamente.

Otra vez está ahí – se escuchó desde arriba.

– ¿Que? No es posible – dijo Carlos subiendo las escaleras seguido por Shun y los demás.

– ¿De que hablan? – preguntó Shun.

– Echa un vistazo por esta ventana – indicó Carlos.

Shun con un poco de curiosidad, se asoma por la ventana, solo para ver que en la casa de en frente estaba una bestia... una similar a la que ya había visto antes, solo que está estaba como en modo de caza, no se movía de allí.

– ¿Que demonios? Ya me he topado con una cosa de esas antes, no es nada fácil acabar con ellas – recordó Shun.

– Desde que nos instalamos en esta casa, esa cosa ha estado quedanse ahí todas las noches hasta que amanece – aseguró Carlos.

– ¿Y por que no la han matado? – preguntó Shun.

– No tenemos suficientes balas como para enfrentarnos a esa cosa, solo pudimos ayudarte a ti porque te estaban persiguiendo zombies normales, pero esta bestia es otra cosa – respondió Carlos – Por lo regular suele venir mas tarde, pero esta vez llegó antes de tiempo, quizás los disparos llamaron su atención.

– Ya veo, ¿pero por que siguen aquí? – preguntó Shun nuevamente.

– Estamos esperando a que...

– Acéptalo, Carlos, Paul está muerto – interrumpió Austin.

– Estamos esperando el día de mañana para ir a buscar a nuestro amigo Paul a la prisión de San Francisco – respondió Carlos – Aunque de alguna manera, pensamos que a lo mejor puede que esté muerto, pues antes de que se cortara la última llamada que nos hizo, pudimos escuchar un montón de zombies.

– No pierdan las esperanzas, puede que aún esté con vida – aseguró Shun.

– Lo se, ibamos a ir hoy, pero debemos ahorrar combustible en caso de emergencia – agregó Carlos – Además, necesitamos mas municiones y armas, las que tenemos ya no nos sirven de nada.

– Escucha, un amigo mio tiene una mansión en Los Ángeles, allí hay muchísimas armas y municiones, si quieres te puedo llevar ahí – se ofreció Shun.

– Te lo agradecería, pero tendríamos que ir primero a la mansión para después poder ir a San Francisco – indicó Carlos.

– No hay problema – aseguró Shun.

Al siguiente día, Shun y Carlos salieron para despedirse, ya era hora de marcharse.

– Entonces como lo planeamos, en dos días nos encontraremos en la prisión de San Francisco – recordó Carlos.

– Entendido – dijo Austin.

– Cuídense – pidió Sara.

Luego de caminar por unos minutos, llegaron a lo que parecía ser una construcción abandonada, en la cuál se encontraba un camión militar. Pero había un problema, es decir, varios. Todo el camión estaba rodeado de zombies que estaban vigilando por si alguien llegaba a pasar por ahí, ahora la cosa era un poco mas difícil.

– ¿Que opinas? – preguntó Carlos.

– Perfecto, pero tendremos que encontrar una forma de distraer a esos putrefactos – respondió Shun.

– No había pensado en eso – se lamentó Carlos.

– Descuida, tengo un plan – aseguró Shun – Verás, mientras yo voy hacia ellos, tu estarás escondido, esperan a que esas cosas me comiencen a perseguir. Ya hecho eso, tomas el camión y nos encontramos en la gasolinera que está aquí cerca.

– De acuerdo – accedió Carlos.

Ya acordado el plan, Shun se lanza a esa misión casi suicida, mientras que Carlos se queda oculto esperando a que Shun consiga distraer a los zombies. Afortunadamente, el plan sale a la perfección. Luego de que por fin hubiera conseguido la atención, ahora solo faltaba esperar a que Carlos apareciera y rescatara al pelinegro. Pasados unos breves segundos, Carlos llega y rescata a Shun. Pero en lugar de arrancar, se queda allí sin hacer nada, apuntando a la nada.

– ¿Que esperas? Arranca de una vez – ordenó Shun.

– Solo un poco mas cerca – murmuró Carlos.

– Con un demonio, arranca – ordenó Shun nuevamente.

Unos segundos después, Carlos dispara hacia la gasolinera, provocando una gran explosión. Después de haberse alejado unos cuantos metros, era hora de responder preguntas.

– ¿Que era lo que pensabas hacer? – preguntó Shun.

– Solo esperaba a que esas cosas estuvieran cerca para poder hacer explotar todo ese lugar junto con ellos – respondió Carlos.

– Pero así solo conseguirías atraer la atención hacía aca – aseguró Shun.

– Ese era el plan, asi nos dejarían las salidas libres – explicó Carlos.

– Vaya, jamás hubiera pensado eso – murmuró Shun – Fue una buena estrategia.

– Lo se, ahora vayamos a la mansión de tu amigo – indicó Carlos.


Bueno, hasta aquí este capítulo, la verdad estaba algo en blanco. Pero algo salió, por lo menos dejo saber que no me olvido de las historias que escribo. En fin, dejen sus reviews, esperen el siguiente capítulo, que les prometo que si estará muy bueno. Eso es todo, nos leemos en la próxima, chao chao.