"Conflagración mística".
Por Neo-coatl18.
Cap.2: "La huida del planeta Ara (segunda parte)".
Cámara subterránea próxima al palacio real, planeta Ara.
Un halo de tragedia ha rodeado aquel sitio oculto conectado al palacio real araita, usado como via de escape alterna para la princesa Anyag Xe-ackat… desafortunadamente, los crueles invasores mictlanianos han descubierto tal secreto, por lo cual su inesperada llegada a ese lugar no solo tuvo como funesto resultado las muertes de varios soldados araitas, incluyendo la del valeroso general Taek; sino que ademas, redujo bastante las pocas posibilidades de escapar sanos y salvos a la princesa araita y al comandante Arthol Oresthiak.
Precisamente, en el interior de la nave: "Aurora"… mientras Anyag llora totalmente desconsolada al haber presenciado el tragico final de Taek, Oresthiak, a pesar de encontrarse igual de abatido, continua haciendo los preparativos para intentar escapar aun, pese a que aparentemente sus probabilidades sean nulas, puesto que los llamados: "Cazadores Negros" son quienes mas amenazan con impedirles tal esperanza.
Pese al intenso dolor que lo inundaba, Oresthiak realizaba de manera presurosa las maniobras necesarias para lograr el despegue, en un desesperado intento por escapar de las garras de aquellos siniestros guerreros:
"¡Sistemas listos… condiciones de la nave, en perfecto estado…
Sistema de propulsión, preparado!"- y volteando su vista hacia donde la princesa Anyag aun se encuentra sumida en llanto, pese a la compasión que ella le causa, le expresa:
"¡Princesa Anyag!... se que la muerte del gral. Taek le ha causado un terrible impacto, tanto como a mi; pero el quiso que ambos fueramos fuertes y por ello, no desistieramos en el intento por lograr nuestra salida de Ara. Asi que por favor, le pido que en este momento, se tranquilice y siga las indicaciones que yo le de… y la primera de ellas, es que permanezca en su lugar y utilice el cinturón de seguridad que hay en su asiento, para que este segura en el momento del despegue".
Anyag, al oir esto por parte del comandante araita, aun entre sollozos le responde:
"¡Si… comandante Oresthiak…!"- y procede a realizar aquella indicacion dada.
"¡No se preocupe, princesa… le aseguro que saldremos con bien de esta situación!"- le expresa Oresthiak, mientras que en su rostro se dibuja una sonrisa… a lo que la joven, pese a su tristeza, le responde del mismo modo.
El joven oficial continua con sus maniobras, intentando ahora activar una rampa ascendente que se ubica debajo de la misma nave:
"¡Vamos, tienes que funcionar ahora mismo!, ¡eres nuestra unica esperanza!"- y al activar un boton que se ubica en el tablero de la nave y sirve para tal funcion- "¡Si, esta funcionando!"- expresa con cierto entusiasmo, al logra tal proposito.
En ese mismo instante, en la base donde se posa la nave: "Aurora" parte del piso comienza a desprenderse varios metros adelante del artefacto… al mismo tiempo que esa especie de rampa, mediante un conjunto de mecanismos, se eleva de la parte desprendida hacia el techo, parte del cual esta en forma inclinada hacia el lado derecho… al mismo tiempo que Oresthiak activa un control remoto por el cual, esa parte inclinada se abre separandose a la mitad.
Sin embargo, los Cazadores Negros, quienes seguian observando el cuerpo aparentemente sin vida del general Taek, se dan cuenta rapidamente de lo que esta sucediendo y sin mas perdida de tiempo, voltean y se dirigen hacia aquella nave espacial, dispuestos a impedir su huida. En el interior, Anyag presiente esto y al mirar brevemente por la ventanilla que esta a su lado, se alarma y le advierte a Oresthiak:
"¡Comandante… esos individuos de negro vienen hacia nosotros!".
Al escuchar esto, Oresthiak permanece estatico durante unos breves segundos, aumentando la incertidumbre en la que Anyag esta sumida… pero al instante, el voltea a mirarla y cun una sonrisa dibujada en su rostro, le responde:
"¡No se preocupe, princesa!; esta nave viene muy bien equipada: estructura reforzada, asientos comodos, aire acondicionado, sistema de audio y video… ¡y por supuesto, un formidable y mortifero arsenal!"- y activando un boton del tablero, instantáneamente, 'un conjunto de cañones laser que surgen de compartimentos ocultos, rodean en la parte de arriba y hacia los lados a la "Aurora"!".
Al percatarse de ello, tanto los Cazadores negros como los soldados mictlanianos reaccionan muy sorprendidos… o por lo menos, los segundos son quienes quedan mas impactados. Mientras tanto, Oresthiak observando a traves de una pequeña pantalla rectangular que se proyecta de modo tridimensional frente a el, puede visualizar el exterior, lo cual le permite ubicar las respectivas posiciones de cada un ode sus enemigos; y cuando esta todo preparado, activa en el tablero una funcion llamada: "Comando de voz" (la cual permite a la nave auto-ejecutar ordenes dadas por el piloto), mediante la cual Oresthiak da las siguientes instrucciones:
"¡Nave "Aurora"… preparate para hacer uso del arsenal en contra de los objetivos señalados!".
"¡Entendido, comandante Oresthiak!"- le responde una voz femenina artificial- "¡Objetivos ubicados… iniciando fase de ataque… 5 segundos para el inicio de la fase...!".
Mientras en el exterior de la nave, la mayo parte del arsenal laser se mueve apuntando en direccion tanto a los soldados del ejercito mictlaniano como a los Cazadores negros; ante esto, los primeros al ver que no podran hacer frente al inmenso poderio de aquellas armas, comienzan a retroceder asustados… no asi los oscuros guerreros, los cuales extrañamente ni siquiera parecen inmutarse ante aquella enorme dificultad.
Al mismo tiempo, la inteligencia artificial de la nave inicia la cuenta regresiva:
"¡5 segundos… 4… 3… 2…1…!"- el arsenal laser comienza a cargar su contenido y una vez listo, da inicio:
"¡Iniciando fase de ataque!"- y de manera instantanea, ¡los cañones laser comienzan a descargar su mortal contenido con gran fuerza!; todos los disparos se dirigen veloces hacia las ubicaciones de los sanguinolentos invasores:
"¡Rapido, salgamos de… Aaahh!!"- los sodados del Mictlan corren lo mas rapido que pueden, pero inevitablemente son alcanzados por los disparos laser y sucumben entre las espantosas explosiones.
Sin embargo, cuando los potentes disparos estan por alcanzar a los Cazadores negros (los cuales, ni siquiera se inmutan ante la infortunada suerte de sus acompañantes), estos de manera extraordinaria, ¡logran moverse rapidamente antes de ser alcanzados!... sin embargo, a pesar de que su sorprendente velocidad les sirvio para no morir prematuramente bajo los ataques de la artilleria laser, esta capacidad tiene un limite: ellos solo pueden desplazarse de un punto a otro cercano para asi, evadir aquellos ataques… por lo tanto, debido a la velocidad y la magnitud del poderio de la artilleria, la cual abarca casi todo el espacio a su alrededor, ellos aun tienen dificultad para acercarse a aquel vehiculo espacial.
Mientras que en el interior del mismo, Anyag observa impactada a traves de las ventanillas, se filtran los destellos luminosos de la explosiones, a la vez que experimenta ligeros estremecimientos debido a la misma situación… pero eso es todo lo que puede ver y por ello, no puede percibir ni el menor rastro de aquellas 3 oscuras presencias.
En eso, Oresthiak llama su atención, expresandole:
"¡Princesa, es mejor que se prepare pues ahora mismo partiremos!".
"¡Si!"- responde Anyag, con cierto temor.
Oresthiak da inicio al procedimiento del despegue, encendiendo primero los motores, lo cual se manifiesta a traves de una fuerte luminosidad blanca que surge de los propulsores en la parte trasera de la nave. Y antes de iniciar el despegue, da la siguiente orden mediante el comando de voz:
"¡Atención, nave "Aurora"… procede a la suspensión del ataque y al ocultamiento del arsenal!".
"¡Procediendo a la suspensión y al ocultamiento de arsenal, enterado!"- responde la voz artificial y al instante, los disparos de los lasers cesan al mismo tiempo que aquel poderoso arsenal se vuelve a ocultar en sus respectivos compartimentos. Una vez hecho esto, el comandante activa al instante una palanca en el tablero con el que da inicio al despegue:
"¡Despegamos, ahora!".
Conforme aumentaba la intensidad del destello luminoso que despedian los propulsores, la nave poco a poco comenzaba a impulsarse por aquella rampa en direccion a la abertura de la parte inclinada del techo. Su velocidad iba en aumento conforme se acercaba a la abertura; en ello se depositaban las esperanzas de Anyag y Oresthiak para poder escapar de ahí, mientras que sus cuerpos vibraban a causa del intenso movimiento. Pero cuando ya estaban a punto de alcanzar aquella salida, de pronto:
"¡Aaaghh!"- Dan un grito ambos al sentir una violenta sacudida, debido a que la "Aurora" de manera extraña, ¡frena bruscamente por si sola!.
"¡Pero, ¿que ocurre?, ¿Por qué nuestra nave se detuvo por si sola?!"- exclama impresionado Oresthiak, mientras hace una rapida revision al sistema interno de la nave para tratar de hallar alguna falla o anomalia… pero al parecer no hay el menor indicio de tales irregularidades. Ante esto, el joven oficial se pregunta que es lo que en realidad estara ocurriendo.
Mientras Anyag, quien experimenta la angustia provocada por aquella extraña e inesperada situación, de prnoto tiene la necesidad de cerrar sus ojos, como si se tratara de una señal… y en el momento que lo hace, lo que observa en su mente se torna en una especie de revelacion a manera de respuesta, del porque su nave misteriosamente se ha detenido por si sola.
Aun sorprendida por esto, la joven princesa se dirige a Oresthiak y le expresa:
"¡Comandante, se porque nos hemos detenido!"…
"¡¿Qué?, ¿acaso lo sabe?!..."- le interroga el joven militar, bastante asombrado.
A lo que Anyag le responde:
"¡Si… son ellos, los asesinos de negro, ellos nos detienen!".
"¡¿Ellos?!"- le vuelve a interrogar sorprendido Oresthiak; pero para corroborar tal afirmación por parte de la joven, activa rapidamente una pequeña pantalla tridimensional y mediante un veloz escaneo, descubre que en medio del espeso humo que flota alrededor (producto de las intensas explosiones)… ¡hay una oscura silueta del lado derecho de la nave la cual, pese a encontrarse a cierta distancia, tiene extendido el brazo derecho hacia el transporte, como si fuera ella quien estuviera deteniendola!.
Al momento que descubre esto, Oresthiak le expresa a Anyag:
"¡Tenia razon, princesa!... al parecer, uno de esos desalmados guerreros es que impide nuestro escape, usando su propio poder mental; ¡sin embargo, no debemos rendirnos aun!"- y al instante, Oresthiak sujeta con su mano derecha la palanca ubicada en el tablero, la cual a medida a medida que la impulsa hacia delante, hace que la potencia de los motores de la nave aumente mas; con ello la "Aurora" logra avanzar lentamente, pero hace que aquel Cazador negro pierda un poco de control. En el interior de la misma, Oresthiak nota esto y pensando que la suerte en ese momento estaba de su lado, impulsa aun mas aquella palanca haciendo que la fuerza de los motores se incremente otro poco y de esa manera, la nave gane un poco mas de ventaja al poder de aquel siniestro guerrero quien no puede salir de su asombro por esto.
Pero antes de que ese "milagro" surtiera efecto, al lado de aquel Cazador negro ¡vuelven a aparecer los otros 2 que faltaban!, quienes rapidamente ayudan a su compañero con sus propios poderes mentales, ¡haciendo que la nave "Aurora" comience a retroceder aun mas!.
Al notar esto, Oresthiak siente como el terror crece en su interior; pero no dispuesto a darse por vencido, impulsa hasta su limite aquella palanca, causando que la potencia de la nave aumente de manera casi total… pero para su mala suerte, ni siquiera ese recurso les ayuda en su intento de huir, como si el poder mental de los Cazadores negros fuera superior a cualquier forma de energia conocida por los seres inteligentes. Desesperado, Oresthiak ya no sabe que mas hacer… ni siquiera puede hacer uso nuevamente de la artilleria de la nave, puesto que ello requiere una gran cantidad de energia la cual esta siendo ocupada para tratar de impulsar a la "Aurora"… y si intenta llevar a cabo ambas acciones al mismo tiempo, ello representaria un abrumadora sobre-carga para el vehiculo espacial, lo cual podria causar incluso la destrucción del mismo y con ello, la muerte de sus dos ocupantes. Creyendo que ya no habia ninguna alternativa, el comandante araita cierra los ojos, recitando en su mente una oracion en espera de un "milagro".
Con respecto a Anyag, ella piensa que ya no tendran salvacion alguna, por lo tanto tambien cierra los ojos a causa de la angustia que la domina al mismo tiempo que sujeta fuertemente con ambas manos el pequeño cofre que contiene en su interior el misterioso "secreto" causante de la terrible situación en la que se encuentran… y justo en ese momento, algo extraordinario comienza a suceder:
De manera imperceptible, ¡una especie de destello surge del interior de aquel cofre!, el cual se va expandiendo rapidamente en forma de aura hasta salir al exterior y rodear a la nave "Aurora". Y como si se tratara de una señal de esperanza, aquella proteccion invisible ¡comenzaba a mermar poco a poco la influencia psiquica de los guerreros del Mictlan!. Al darse cuenta de que empezaban a perder el control mental sobre la estructura de la nave, uno de ellos por medio de telepatia, les comunica a sus compañeros:
("¡Que extraño!, ¡hay algo que esta bloqueando nuestro control psíquico sobre esta maldita nave!")…
(¡Parece ser una misteriosa energia!, no es muy poderosa, pero esta logrando influir sobre el dominio que ejercemos en esa cosa… ¿de donde provendrá, quien la proyecta?")- expresa otro de los siniestros guerreros.
("De acuerdo a mi propia percepción extrasensorial… ¡esa manifestación parece provenir del interior de la misma nave!")- les responde la tercera figura oscura.
("¡Que!, ¡es absurdo, tiene que ser una broma!")- expresa el primer guerrero, en tono de incredulidad.
("¡Por supuesto que no es broma, imbecil!... de cualquier forma sea lo que sea, ¡no debemos permitir que esa extraña manifestación psíquica nos arrebate el control!... ¡incrementen mas el nivel de su flujo emanativo!")- le responde la tercera de ellos, con tono de coraje. A lo cual, los otros dos asienten y en ese mismo instante, de los tres comienzan a surgir una especie de "llamas" blanqui-azules la cuales "danzan" frenéticamente sobre sus personas… en realidad, se trata de las energias internas de los Cazadores negros. Y entre mas crecen y se tornan intensas su energias, mayo es el poder que imprimen a su influencia psiquica sobre la nave, por lo que comienzan a recuperar un poco del control sobre esta.
Pero aquella misteriosa energia que protege a la "Aurora" y a sus dos unicos ocupantes, no parece estar dispuesta a ceder tal fácilmente y también comienza a incrementar mas su influencia, dando inicio a una especie de duelo en contra del poder psiquico de esos oscuros guerreros. En ese instante, la "Aurora" se debate fuertemente entre lograr su liberación o ceder al terrible poder de los Cazadores; dand a primera vista, la impresión de que dos gigantescas manos invisibles lucharan entre si por controlar totalmente al vehiculo espacial.
En el interior del mismo, Oresthiak se da cuenta de tan sorprendente acontecimiento y se pregunta:
("¡Esto es extraño!, ¿Por qué nuestra nave parece sufrir presion como de dos fuerzas que lucharan por impulsarla a extremos opuestos?, ¿Qué es exactamente lo que ocurrira en el exterior?...).
Anyag tambien nota esto y mientras observa hacia arriba y hacia los lados, expresa en su interior:
("¡Ignoro que es lo que en realidad ocurre… pero, siento como si de algun modo, yo estuviera vinculada a ello!").
Mientras afuera de la nave, los Cazadores negros incrementan cada vez mas su energia en un intento por obtener el dominio absoluto de aquel vehiculo, pero la misteriosa fuera síquica que la protege no parece ceder en ningun momento. Las llamas blanqui-azules que emanan de sus cuerpos crecen a cada instante, al mismo tiempo que danzan cada ve mas freneticas, puesto que aquellos guerreros gastan mucha de su propia energia por lograr su objetivo.
Y mientras esto acontecía, ahí mismo se da otro hecho igual de extraordinario… en el mismo sitio donde yace el cuerpo del caido general Taek, ¡este comienza a moverse lentamente!; al parecer, aquel valeros hombre aun se encuentra con vida… pero debido al terrible estado en el que se encuentra, carece de las fuerzas suficientes para intentar ponerse de pie. Y justo en el momento que recupera la consciencia, lo primero que escucha son los sonidos producto de la lucha que se esta llevando en ese momento (el motor encendido del "Aurora" y las vibraciones creadas por el duelo psíquico). Ello lo motiva a mover lentamente su cabeza hacia un lado, para fijar su vista en el acontecimiento; cuando lo logra y observa todo lo que esta sucediendo, comprende el significado de tales hechos, por lo tanto parece saber que es lo ultimo que el debe hacer. Asi que, moviendo lentamente su mano derecha hacia su cinturón, extrae de una pequeña bolsa adherida a este un extraño objeto, con forma de pequeño tubo negro… el cual era en realidad una granada explosiva, pero cuyo poder destructivo, ¡abarca un radio de expansión bastante amplio!. En ese momento, activa un diminuto botón adherido a un lado del artefacto, el cual permite que en la parte superior de este se abra una pequeña tapa dividiéndose a la mitad, dejando al descubierto un botón rojo. Una vez listo, Taek no duda en presionar aquel botón, mientras expresa con las pocas fuerzas que le quedan:
"Yo le prometi… que le ayudaría a escapar de Ara sana y salva… y no le fallare… ¡adios princesa Anyag… que sea feliz de ahora en adelante!..."- concluye, mientras unas lagrimas resbalan por sus mejillas.
Anyag quien se encontraba absorta por lo que ocurria a su alrededor, presiente esto y al momento exclama con sorpresa:
"¡¿General Taek?!"…
Y mientras tanto, en el momento que la granada se activa, el moribundo general araita cambia un poco su triste expresión a la de una extraña sonrisa y al momento, clama con las pocas fuerzas que le quedan:
"¡Malditos… si es necesario, me los llevare ahora mismo… hasta el infierno!"- y exhalando por ultima vez deja de existir, al mismo tiempo que su mano derecha deja caer en el suelo el artefacto explosivo.
Los Cazadores negros, quienes se encontraban totalmente concentrados en usar todo su poder para la retención de la nave "Aurora" (por lo cual, no se habian dado cuenta de que Taek aun se encontraba con vida), al escuchar aquella exclamación voltean a ver al cuerpo ya sin vida del militar araita; y cuando se dan cuenta de aquella poderosa granada la cual esta a punto de estallar, inevitablemente pierden la concentración, lo cual libera a la "Aurora" de su diabolica influencia. Y cuando los tres intentan moverse rapidamente… ¡justo en ese instante, la poderosa granada estalla!.
Una gran masa de llamas se expande por todas partes en medio de un enorme estruendo, haciendo desaparecer todo rastro de los Cazadores negros. Con respecto a la nave "Aurora", esta al verse totalmente liberada, de una fuerte sacudida logra desplazarse instantáneamente:
"¡Aaaahh!!"- da un fuerte grito la princesa Anyag, al sentir el turbulento despegue de la misma.
La nave se desliza a través de esa rampa hacia el exterior, mientras una gigantesca marejada del fuego la sigue, estando a punto de alcanzarla… peor para buena suerte de sus tripulantes, la poderosa velocidad del "Aurora" hace que se eleven en dirección a la atmósfera del planeta Ara, mientras que atrás la monstruosa masa de fuego surge furiosa de aquella salida, como si se tratara de un depredador frustrado por perder su presa.
Mientras tanto, en un lugar indeterminado:
Aquel extraordinario suceso es captado por un hombre desconocido que se encuentra en medio de un sitio silvestre. Se trata de un hombre de edad madura, pero cuyas facciones en su rostro son juveniles; sin embargo, Su mirada reflejaba una profunda incertidumbre. Su asombrosa percepción lo mantiene reflexionando acerca del efecto que tendra lo acontecido en el sistema estelar "Ara", en los sucesos futuros.
Sin embargo, el no se encuentra solo… ahí tambien se puede ver a 2 jovenes, de sexo masculino y femenino respectivamente, los cuales descansan a la sombra de un árbol a unos metros de donde se ubica. Y cuando ambos se dan cuenta que aquel hombre estaba totalmente absorto, el muchacho le dirige la palabra interrogándole:
"¡Disculpe, maestro… ¿pasa algo?!"…
"¡Maestro!"- expresa la chica, cuya silueta parece imponente.
Al oir a aquellos muchachos, el hombre sale de sus cavilaciones y volteando a verlos, les sonrie y expresa:
"¡No es nada, discipulos mios!... solo estaba un poco distraido. No hay porque preocuparse…"
Los dos jóvenes se miran entre si, como si no estuvieran muy convencidos de tal explicación.
Pero aquel individuo volviendo su rostro hacia el frente y adquiriendo de nuevo una mirada de preocupación, piensa:
("¡Esto es en verdad preocupante!... pude percibir todo lo que ocurre en Ara. Al parecer, pronto tendremos que enfrentar el mayor reto, el cual dentro de poco sera depositado en nuestras manos… ¡y de la manera en que lo manejemos, dependera el destino de toda la existencia!").
Zona exterior del planeta Ara:
Después de pasar por aquella turbulenta situación, la nave "Aurora" navega entre el limite que separa a la atmosfera del planeta y el espacio exterior, aunque se despalza de manera cautelosa en caso de haya alguna otra desagradable sorpresa esperándolos.
Dentro, tanto el comandante Oresthiak como Anyag se sentian aliviados por haber logrado huir de aquel terrible peligro que estuvo a punto de atraparlos… sin embargo, ninguno lo manifestaba con palabras de entusiasmo, puesto que el desarrollo de los acontecimientos (el cual costo muchas vidas, como la del valeroso general Taek) era motivo suficiente para mantenerlos en silencio; ademas de la tristeza que les provocaba tener que abandonar al planeta Ara y a los suyos durante un tiempo indefinido.
Y mientras que el C. Oresthiak, al mismo tiempo que pilotea la nave reflexiona los extraordinarios sucesos que rodearon a su afortunado escape, tratando de hallarles alguna explicación… Anyag vuelve su vista hacia el pequeño cofre misterioso que tiene en sus manos y reflexiona:
("¡Pese a que me duele el hecho de que no estare al lado de mi padre durante mucho tiempo, creo que fuimos afortunados de no caer en las garras de esos asesinos!... pero no todo fue producto de la suerte, sino de valerosos hombres que sacrificaron sus vidas por tal causa, especialmente de un gran heroe que no dudo en seguir luchando hasta su ultimo momento")- y mientras muestra una leve sonrisa, al mismo tiempo que unas lagrimas resbalan por sus mejillas- ("¡Gracias, general Taek, porque no fallo a su promesa de protegerme hasta el final!... ¡que el Todopoderoso le otorgue la felicidad eterna como premio a su heroismo!").
(Continuara)…
