Holis aquí Arimo con un nuevo capitulo, bueno que les ha parecido esta nueva historia, se que apenas ha dado comienzo, pero me emociono cada dia que escribo otro capitulo de cada una de mis historias, espero que les guste. Disfruten.

Beyblade Metal Fight (BMF) no me pertenece.


Durante todo el camino Zero se mantuvo callado y con la cabeza agachada, Gingka sabía que algo no estaba bien pero sabía que el blader de fuego se negaría a hablar de ello, una vez llegando al Bull Burger, Shinobu y los demás recibieron a su amigo quien al parecer se sintió apenado de haberse ido sin decir nada. Pero ahora todo estaría bien ¿verdad?

"¿Zero dónde estabas? Te estuvimos esperando en el Bey Park y no apareciste. Creímos que te había pasado algo" Dijo Ren quien estaba sentada a su lado.

"Bueno, me quedé dormido cerca del río junto al parque. Perdonen si los preocupe..." Zero agacho la cabeza.

"Bueno lo importante es que sabemos que estás bien" Dijo Kaito cruzando los brazos sobre su pecho.

Shinobu noto algo en la mirada de Zero "¿Acaso pasó algo más?" pensó "Zero se ve algo deprimido"

Zero noto la mirada de su amigo, así que rápidamente levantó la mirada con una sonrisa. "Si, tienes razón Kaito"

"¿Por cierto, ya les contaste Gingka?" Pregunto Benkei desde la cocina, mirando a su amigo pelirrojo.

"¿Qué cosa?" Dijeron Zero y sus amigos.

Gingka quien había estado de pie junto a los jóvenes bladers, se recargo en la barra junto a las sillas y dio una de sus cálidas sonrisas.

"Están invitados al festival beyblade" Dijo Gingka.

Todos se quedaron callados ante la nueva información que les dio el blader legendario, Gingka noto las miradas de confusión de los jóvenes bladers y dio un suspiro antes de dar la explicación.

"Hace mucho tiempo una estrella cayó del cielo, de esa estrella nacieron los primeros beyblades... En mi aldea natal Koma, se celebra el día en que esa estrella cayó, y se hace un festival para recordar siempre que gracias a esa estrella, hoy en día disfrutamos el beyblade ya sea para divertirse o volverse más fuerte y también para recordar que lo que decide una batalla al final es el espíritu del blader" Las palabras de Gingka hicieron que los jóvenes bladers permanecieran sorprendidos.

"¿Y que hay en el festival?" Pregunto Maru.

"Bueno, al inicio del festival habrán fuegos artificiales, también puestos de comida, dulces, juegos y mi parte favorita... Batallas Beyblade"

"¡Wow!" Zero y los demás no tenían palabras para describir la emoción que sentían de estar pronto en el festival, pero fue Eight quien habló primero.

"¿Entonces vamos a ir a ese festival?" Eight y los demás apenas podían contener las ganas de gritar de emoción cuando vieron que el pelirrojo sacudió la cabeza en afirmación.

"Por supuesto" Gingka volvió a sonreír "¿Qué les parece?, ¿Si quieren ir?"

Ya ninguno de los jóvenes podía contenerse y gritaron de emoción. "¡SI!"

Gingka y Benkei se aturdieron por los gritos de emoción de los jóvenes bladers, sin mencionar que la gente afuera del restaurante se asustaron por el grito. Así como las meseras que estaban tomándose un descanso del trabajo en otra habitación, salieron a ver qué había pasado. El pelirrojo aún aturdido de los gritos dijo.

"Bueno, ahora que están todos de acuerdo con ir al festival, les diré esto... Mañana temprano tomaremos el tren para ir en camino a la aldea" Gingka revisó su reloj debajo del guante de su mano derecha. "Tomaremos el tren a las 9:10 am"

"¡De acuerdo!" Dijeron todos los bladers.

Antes de que alguien más dijera algo, ya todos los jóvenes bladers se habían ido del restaurante. Dejando a Gingka y Benkei que se desplomaron en el suelo, aún algo aturdidos.

"Sí que tienen mucho espíritu" Dijo Gingka acomodando su pierna derecha y poner su brazo sobre ella.

"Te lo dije, estos chicos tienen mucha energía, y a veces parece inagotable" Dijo Benkei levantándose y apoyando su brazo en la barra.

"Espero que Zero y los demás puedan pasarlo bien en el festival... Y que todo salga bien" Gingka susurro.

"¿Eh?, ¿Dijiste algo Gingka?" Pregunto Benkei, notando que su amigo había agachado la cabeza.

"Ah, nada" Gingka se levantó del suelo y se dirigió hacia la puerta. "Esta mañana les pregunté a Tsubasa y a Madoka, sin embargo no podran ir, ¿qué hay de ti Benkei?"

"Lo lamento Gingka, pero ya he dejado mi puesto aquí varias veces y si lo dejo por más tiempo, van a cerrar mi restaurante" Dijo Benkei con tristeza, en el fondo deseaba acompañar a los jóvenes y descansar un rato. Pero ahora que tiene más responsabilidades no siempre puede dejar las cosas de lado.

"Ya veo, no te preocupes Benkei" Dijo Gingka dando un sonrisa. "A por cierto, Tsubasa y Madoka nos estarán esperando en la estación para despedirse, ¿quieres venir?"

"¡Por supuesto! Los veré ahí mañana" Dijo Benkei.

"De acuerdo, entonces hasta mañana" Dijo Gingka abriendo la puerta y saliendo del restaurante. Mientras caminaba por las calles, observó su entorno, aquellas calles ya las había visto varias veces y caminado varias veces, pero después de no haber pisado Bey Metal City por lo menos hace 7 años, noto varios cambios, había nuevos puestos y otros cerrados, nuevos callejones, nuevos edificios, algunas cosas no reconocía. Pero solo había una cosa que no cambio, seguía siendo la misma ciudad donde inicio todo, desde conocer a sus amigos, rivales y tener las primeras batallas lejos de casa. Aquellas memorias que tanto aprecia lo ayudaron a seguir avanzando como blader. Pero en cierta forma todo había cambiado, ahora una nueva generación ha dado un gran paso, y tarde o temprano darían el siguiente paso a nivel mundial. "Solo el tiempo lo dirá" pensó.

A un lado de Gingka había un callejón, muy oscuro que de costumbre, de reojo logro visualizar una sombra que se movió. En ese instante Gingka se detiene mirando fijamente aquel callejón.

"¿Que fue eso?" Pensó, Gingka permaneció de pie delante del callejón, entrecerró los ojos para mirar con más detenimiento, pero no pasó nada. "Quizás sólo fue mi imaginación" pensó, Gingka se dio vuelta y continuó su camino. Pero una parte de él había jurado haber visto algo en aquel callejón y ese pensamiento lo tenía inquieto.


Esa tarde todos los jóvenes bladers se reunieron en el Bey Park, el sol estaba en su punto más alto en el día, el calor en parte se sentía sofocante pero eso no impedía a los niños para divertirse, Zero y sus amigos pudieron observar que gran parte de los bladers a pesar de que ya casi no había torneos en la ciudad, aún seguían entrenando y dando lo mejor de sí mismos para algún día alcanzar a los mejores.

"Oigan ¿qué tal si entrenamos un poco antes de irnos mañana al festival?" Sugirió Ren mientras dio un paso para dirigirse al interior del Bey Park.

"Suena bien Ren" Dijo Zero, sus ojos azules brillaron mientras le emocionaba la idea de tener una batalla Bey con sus amigos en parte quería olvidar lo ocurrido en la noche con respecto a la pesadilla, que por desgracia no podía dejar de pensar desde el momento en que despertó.

Shinobu por su parte se dio cuenta del comportamiento de Zero, pero sabía que no era momento de hablar del asunto. Maru logro ver la mirada de preocupación de Shinobu, pero aun así no le dice nada.

"Bueno entonces vamos" Dijo Zero tomando la delantera para entrar al Bey Park.

"¡Oye espera!" Grito Eight comenzando a ir detrás de Zero junto con Ren. Kaito, Shinobu y Maru se toman su tiempo para llegar a la entrada, la pelirosada tomo la oportunidad de llamar a Shinobu.

"¿Shinobu pasa algo malo?" Pregunto mirando a su amigo con sus ojos lavanda. En los que se reflejó la preocupación dela niña.

"Ah no es nada, es sólo que... Zero se ve un poco deprimido ¿no te parece?" Dijo Shinobu.

"Bueno, no sabría decirte, aunque admito que me sorprendió mucho con respecto a lo ocurrido de esta mañana... No sé cómo explicarlo, pero siento que... Algo más debió haber pasado con Zero" Dijo Maru quien agacho la cabeza cuando terminó de hablar.

"Bueno, sólo nos queda esperar a que Zero nos diga... Ya que, siento que si le preguntamos de frente, dudo que nos diga el motivo del porque está así o lo que le ha ocurrido" Dijo Shinobu, se volteó y vio que Zero, Ren, Eight y Kaito los llamaban desde la entrada.

Maru quería decirle algo más a su amigo, pero al instante en que lo quería decir, se le olvidó. "¿Que era... Lo que iba a decir?" Pensó, en ese instante se volteó y vio a un chico por lo menos de la misma edad de Zero, con ojos marrones, cabello negro; apenas se le podía ver ya que se encontraba escondido en un callejón, pero no apartaba la mirada a la pelirosada.

Maru sintió un escalofrío recorriendo por su espalda ante la mirada un poco intimidante de aquel joven, pero fue sacada de sus pensamientos cuando nota que la están llamando, Shinobu ya se encontraba en la puerta con los demás. Mientras Maru camina hacia la puerta con los demás, mira de reojo hacia el callejón pero el chico ya no se encontraba ahí.


En toda la tarde Zero y sus amigos estuvieron entrenando en el estadio, casi a la hora del cierre Benkei les habla para invitarles una hamburguesa y ya cerrar de una vez el Bey Park. Madoka también los acompañó, debido a que Maru se iría por unos días junto con Zero y los demás.

"En serio lo siento mucho Maru, pero alrededor de este mes tendré más trabajo que de costumbre" Dijo Madoka tomando de la gorra a su aprendiz.

"No se preocupe maestra, además voy a estar junto con Gingka y mis amigos. Así que puede estar segura de que estoy en buenas manos" Dijo Maru con una sonrisa.

"El que me preocupa es Gingka precisamente" Dijo Madoka con un suspiro, a lo que Benkei también estuvo de acuerdo.

A todos los jóvenes bladers miraron a los adultos jóvenes con confusión.

"¿Porque?" Pregunto Zero. "¿Pasa algo malo con Gingka?"

"No... Es que a veces..." Madoka miro a Benkei con una sonrisa y una gota de sudor estilo anime sobre su cabello y ambos dijeron al unísono "Es un idiota"

Todos permanecieron en un incómodo silencio, antes de que Benkei fuera quien tomara la palabra.

"Bueno es que a veces llega a hacer, algo terco" Y luego su palabra fue tomada por Madoka.

"Sin mencionar que a veces llega a ser imprudente"

"Así que eso les preocupa" Se escuchó una voz junto a la entrada.

Todos se voltearon a mirar, el pelirrojo se encontraba en la puerta con los brazos cruzados sobre su pecho, y su mirada seguía siendo tan tranquila como de costumbre, y dirigió una sonrisa a todos los presentes.

"No se preocupen, me aseguraré de que todo salga bien" Dijo Gingka en sus ojos demostraron la seguridad en sí mismo.

Al momento en que su amigo terminó de decir esas palabras, Madoka y Benkei miraron sus ojos avellana, era cierto, el ya no era un niño, ya era un adulto como ellos, los siete años que habían transcurrido los había cambiado a todos... ¿Quién diría que sólo unos años hacen grandes cambios?, las experiencias y batallas que enfrentaron los han llevado a ser lo que son hoy en día. Ellos seguían siendo amigos, y no todo había cambiado; la sonrisa de Gingka seguía siendo la misma y también su gran pasión por el beyblade. Sin mencionar que Madoka aún seguía siendo la mecánica y su apoyo a sus amigos jamás llegaría a cambiar, así como a veces tiende a poner orden a las situaciones. Benkei aún era su gran amigo y siempre saben que pueden contar con el para cualquier cosa.

"Bueno, sólo tengan mucho cuidado" Dijo Madoka mientras mostró una pequeña sonrisa de tranquilidad, sus ojos aguamarina se suavizaron y dio un leve suspiro.


Cuando cayó la noche, todos habían regresado a sus casas, Zero estaba en su apartamento preparando su mochila-lona para mañana ir a la estación. Sin embargo, sintió un pequeño dolor en su cabeza. "Tal vez estoy cansado" Pensó para sí mismo. Al terminar de preparar todo, se dio una ducha y se vistió para dormir; antes de llegar a la cama miro a su ventana, la luna se encontraba en su fase menguante gibosa, el pelinegro naranja se preguntó por un segundo si al dormir llegaría a tener la misma pesadilla que en la anterior noche... Pasaron por lo menos 11 minutos antes de que Zero se movió de la ventana y se recostó sobre su cama, y otra vez una frase de su abuela pasó por su cabeza antes de cerrar los ojos.

"La Luna tiene dos colores, cuando es llena el blanco puede parecer luz pero es oscuridad y cuando es nueva el negro puede parecer oscuridad pero es luz, el eclipse de Luna representa las dos tanto la luz como la oscuridad reunidos, pero sólo uno ganará la batalla"


Bueno, eso es todo, si tienen algo que decir o algún consejo dejen un review, espero que les haya gustado y nos vemos en el próximo capitulo, Arimo se va!

Gingka: No entiendo...

Arimo: De que o que?

Gingka: Aun no entiendo este capitulo y ya lo leí 5 veces.

Arimo: Léelo otra vez... La mejor comprensión se obtiene cuando analizas el texto (era así verdad?)