CAPITULO 3

La tía abuela sonrió al ver a Albert acercarse, por un momento le pareció ver a su difunto hermano, cuando joven lo esperaban gustosa ella y Ross Marie después de una gira de trabajo. Su figura seria y el semblante recio; el paso seguro dejaba ver su porte de Lord escoces. Su pecho se llenaba de orgullo al ver que sus sacrificios y sus decisiones habían forjado a un gran hombre.

Las felicitaciones de los ancianos del consejo sobre el desempeño de William no paraban de llegar desde que tomo el control del emporio. Las decisiones drásticas sobre la educación de su sobrino daban frutos; ahora le apodaban "PRODIGIO DE LOS NEGOCIOS". La prueba mayor para ser aceptado como "PATRIARCA" indiscutible del clan; fue el poder consolidar las empresas en Sudamérica.

Lo logro en menos de lo pensado por todos, la meta había sido 5 años para estabilizar los negocios; William había logrado hacerlo en tan solo 3 años. Un logro grandísimo que había logrado la aprobación unánime de los ancianos y ganado su voto incondicional para cualquier cosa.

Consolido a las empresas como la mayor transnacional que nunca se había visto; manejaban todos los ámbitos posibles y con la excelencia que distinguía a las empresas Andrew.

Ahora regresaba victoriosos a casa; solo una cosa le faltaba a Emilia Eloy para estar con la plena satisfacción sobre su obra maestra hacer al "jefe perfecto del clan". Solo un ultimo paso y ese era conseguir un buen contrato matrimonial para su sobrino; uno en donde beneficiara a la familia con una buena unión y tal vez consolidar más el emporio.

Albert se acercaba despacio a ella, con el rigor propio que la etiqueta exigía saludo a su tía. Giro su cabeza y les regalo una sonrisa a los sirvientes que como era costumbre enfila esperaban el arribo del amo.

La tía abuela sonrió y con la rigidez, hablo con seriedad- hijo, bienvenido a casa- Albert le regalo una sonrisa – me alegra que hayas vuelto, te extrañaba mucho –

Con la misma propiedad el regreso el saludo- gracias tía, para mi también es un placer para mi volver-

La tía abuela se giro y vio fijamente a la ama de llaves, una mujer de edad mayor su pelo aun no pintaba canas, pero su cara denotaba su edad. Margot era el nombre de la segunda mandamás de aquella mansión – reciban el equipaje del señor y llévenlo a sus habitaciones inmediatamente- acto seguido los empleados rompieron filas y se dispusieron a seguir la orden de la señora. Se giro a ver a Albert – entramos William- el asintió y ofreció el brazo a su tía, caminaron juntos para entrar por las amplias puertas de la mansión de las rosas.

En el trayecto la tía abuela hablo- me imagino que estas cansado del viaje, refréscate un poco y te espere para que cenes algo- dijo con una sonrisa de orgullo por tener a su sobrino de vuelto en casa.

Albert suspiro, mientras las puertas de roble labrado de la mansión se abrían dejando ver la majestuosidad de aquel vestíbulo al estilo ingles que daba la bienvenida a la mansión, continúo caminando y habla pausadamente- yo preferiría hablar con usted tía, hay algo de suma importancia, que me gustaría tratar con usted a la brevedad posible- la tía abuela se freno de pronto llamando la atención de su sobrino.

Albert la vio fijamente- antes de cualquier cosa que necesites hablar conmigo será después de que comas algo- lo miro firmemente, haciendo una pausa- William, ni pienses que te dejare que te malpases, ya no estas de viaje sino en tu casa- no dejo margen a replica alguna.

El suspiro y alzo los hombros, a un no era tiempo de una confrontación directa con su tía- está bien, comeré algo y platicaremos- ella sonrió triunfante, minutos después llegaron a la puerta de madera y vidrios del amplio comedor.

En aquel lugar se extendía solemnemente un gran comedor de caoba de color rojizo, las paredes del lugar estaban pintado en color blanco y vino; el estilo era victoriano imponente, en la pared derecha dos amplios ventanales que daban al jardín; por el momento sus cortinas estaban cerradas, dos amplios candelabros de vidrio cortado importados de Asia daban luz aquella habiatacion en la mesa una vajilla fina y tres lugares estaban dispuestos para los comensales a la cena. Al fondo la ama de llaves y un mozo esperaban ordenes para servir la cena.

La mesa para doce personas solo estaba acomodada del lado derecho a la orilla un gran arreglo de flores y la cristalería dispuesta. Albert tomo su lugar en la cabecera de aquella mesa, la tía abuela a su derecha y atrás de ellos como siempre la figura indiscutible de George los seguía de una distancia retira. El se coloco a la izquierda de Albert.

Minutos después empezó el desfile de los platillos favoritos del patriarca, la platica fue trivial; entre el clima y como había estado su viaje; las novedades de la familia. La tía abuela le conto sobre Archie y la universidad, que era su orgullo al ver tomado la licenciatura de Derecho. También le comento que Elisa seguía de novia de uno de los hijos de Rockefeller y que Niel tomo la iniciativa de estudiar economía. Albert escuchaba atento todos los por menores de su tía, mientras llegaba el postre.

Al terminar con los pormenores de la conversación, la ama de llaves se aproximo con el servicio de té. Albert hablo mirando a las dos señoras – tía preferirá tomar el te en la biblioteca, la conversación que tenemos pendiente, me gustaría tenerla ahora-

Ella se giro a verlo- Margot oyó al señor que el servicio de té se disponga en la biblioteca- la ama de llaves asintió y se retiro a susurrarle al mozo. Minutos después la tía abuela se levantó – me imaginó que el asunto será muy serio, por la impaciencia que tienes para discutirlo William- el asintió- entonces me adelantare a la biblioteca, los esperare ahí, a George y a ti-

Albert dejo su servilleta y se levantó al igual que George, al ver como su tía se levantaba de la mesa- en un momento estaré con usted tía- ella lo vi extrañada- el asunto que necesito hablar es solamente con usted, George ya está enterado del asunto-

Ella asintió con la cabeza y comenzó a caminar, antes de salir del comedor dijo – como gustes, entonces esperare en la biblioteca, no tardes-

Los dos caballeros asintieron, después de que ella dejo la habiatacion George se aproximo a Albert- te deseo la mejor de la suerte muchacho, ha llegado la hora-

Albert sonrió de lado – descuida amigo, mi decisión esta tomada y no pienso retractarme de la misma, la tía tendrá que aceptar mi decisión o tomare las medidas necesarias-

George suspiro y sonrió- recuerda que cuentas con mi apoyo para todo- Albert asintió y se dispuso a dejar el lugar. George lo miro cruzar el umbral de aquella puerta y susurró – ve William, lucha por tu felicidad, cueste lo que cueste muchacho-

La tía se acercaba a la puerta corrediza de la biblioteca, su cabeza trabajaba a mil por hora. Se debatía sobre el asunto tan importante que su sobrino quería hablar con ella, de algo estaba segura no era sobre negocios o George estaría junto de él; de los muchachos no podía ser Elisa y Niel no habían molestado mas a Candy y bueno Archie mantenía una conducta intachable. Por un momento se detuvo y sus manos se fueron a su pecho y sonrió, tal vez solo tal vez había encontrado por fin a la elegida para sucederla como matriarca del clan.

Claro faltaba la aprobación de ella, debería ser una muchacha de sociedad, abolengo familiar y educación intachable. Suspiro sin olvidar que debe de conocer un poco de economía y manejar a la perfección a la servidumbre y las casas. Deberían de traer rápido al mundo al nuevo heredero del clan, por dios un nuevo Andrew de línea directa. Sonrió mas asta sentarse en la sala de color blanco y toques de caoba, una mesita de centro del mismo material.

La biblioteca era imponente, una ventana amplia la adornaba, permitía ver el paraje de la arboleda de la mansión. Las cortinas estaban recorridas en señal que el patriarca se encontraba en casa. La habiatacion estaba iluminada con el nuevo sistema de electricidad. El escritorio imponente solo usado por los patriarcas era lo único se interponía a la vista. Ese escritorio tenia una larga historia había llegado de Escocia con su familia y en el fue labrado con sudor y sangre toda la fortuna de la familia. Solo el patriarca podía utilizarlo, solo el jefe del clan tenía el privilegio.

La tía acaricio con su mano sutilmente, cerro sus ojos tratando de recordar su niñez y como en la villa de Escocia llegaba de pequeña y su padre pasaba horas sentado en esa silla y trabajando en él. Recordó la frase que decía siempre- Solo un verdadero líder puede tener la fuerza para llevar esta familia, aquí se a forjado nuestro futuro y se seguirá labrándose después de mi- suspiro al recordarlo.

De pronto el sonido de la puerta interrumpió sus pensamientos y se giró. Albert entraba tranquilo y con paso seguro – tía gusta tomar asiento- ella asintió.

De inmediato la ama de llaves servía el té, en una vajilla china bellamente decorada, se sentaron frente a frente, esperaron que la sirvienta terminara y comenzó la charla- bueno William, estamos solo así que dime ¿Qué cosa importante deseas decirme? -

Albert se acomodo en el fino sillón, su taza de te humeante aun estaba en la mesa, mientras la de la tía se dirigía a sus labios. Bajo un poco la mirada para acomodar sus palabras y después la vio directamente a los ojos- iré al grano tía, la verdad después de dejar todo en orden referente a las empresas y superado sus expectativas, he tomado una decisión-

Emilia lo vio a los ojos y dejo la taza de te en la mesa- sí, sobre ¿Qué la has tomado William? -

Albert también fijo su mirada- sobre mi tía- el silencio duro unos segundos- es momento que no solo acomode el emporio sino también mi vida- respiro profundo- he decidido que es momento de sentar cabeza- la tía hiba hablar y Albert la detuvo con un ademan- he encontrado a la mujer perfecta para mí, no solo entiende mi responsabilidades, sino también conoce mis sentimientos y gustos- sonrió de lado mientras la tía se quedo seria- ama la libertad como yo, es delicada y a la vez aguerrida. La luz de sus ojos hace que mi alma descanse en ellos y su sonrisa tía, da paz a mi cansada alma. Por si sola brilla como el mas lindo día de primavera y su corazón es bondadoso y gentil-

Mientras Albert continuaba con esa ensoñación la tía abuela tomo la palabra- hijo- llamo su atención y movió la cabeza- al parecer has encontrado aun ángel en la tierra-

El asintió- si tía, he tenido la dicha de encontrarme uno- sonrió – y hoy he tenido el valor de confesarle mi amor y ella aceptado gustosa mi proposición para cortejarla con promesa de matrimonio-

La tía abuela no pudo con el sobre salto y se levanto ofuscadamente al igual que el – pero William, por dios, has hido solo- se llevo la mano a la frente y empezó a caminar angustiada- seguro su familia no lo vio bien, debiste haberme esperado para ir a pedirla como se debe- siguió caminando mientras Albert observaba- dirán que tu familia no prueba, que desfachatez la tuya; debemos remediar eso. No quiero habladurías, que afecte la reputación de esta familia-

Albert movió su cabeza y se acerco a la pobre anciana- tía por favor tome asiento y le contare todo- tomándola del brazo- le aseguro que la familia de ella no se fija en esas pequeñeces-la sentó en un amplio sillón de la sala, el permaneció cerca de ella, tratando de calmar a su tía de la impresión de la noticia.

La tía lo vio con una mirada retado- por dios William, ¿Cómo crees que no?, por Dios –

Albert rio- ella es muy sencilla y su familia igual-

Se recompuso y lo miro- esta bien- suspiro- con la fiesta de compromiso que organizare resarciremos este lio-

Albert suspiro, aun no le decía el nombre y la tía como siempre ya tomaba atribuciones, solo esperaba que al decirle el nombre siguiera con ese entusiasmo- no se adelante tía, no que cree: que primero le dijo el nombre de ese bello ángel-

La tía abuela respiro profundo y trato de calmar su corazón de la felicidad de haber escuchado- tienes razón hijo- con respiración agitada hablo- ¿Cuál es el nombre de tan bello ángel? - acaricio la mejilla de Albert pues estaba cerca de ella- disculpa, pero fue una gran alegría, dime por favor-

Albert se levanto mientras su tía lo seguía con la mirada- bueno su nombre es CANDICE WHITE BROWN-

La tía abuela abrió los ojos en par en par, se levanto de golpe y se acerco a el- QUE DIABLOS DICES- su mirada era de furia- WILLIAM ESTAS LOCO- le grito- POR DIOS ELLA ES TU HIJA ADOPTIVA, SIN CONTAR QUIEN ES-

Albert siguió firme- no estoy loco, la amo y he tomado mi decisión, Candy White será mi esposa-

Eloy manoteo y camino con una furia indescriptible, se giro y vio a Albert- no permitiré que la sangre pura de los Andrew se mezcle con una cualquiera-

Albert alzo la voz- no le voy a permitir que le falte el respeto a la mujer que amo-

Eloy se acerco con la cara enardecida- ella es de una posición diferente a la nuestra, de un mundo no favorable para nosotros- levanto la mirada- se perderá la estirpe pura de la familia y la esencia de generaciones de esta familia, por un capricho tuyo William- se retaron con la mira- NO PERMITIRE QUE COMETAS ESE ERROR, POR UN TONTO ENAMORAMIENTO TUYO POR UNA HUERFANA, SIN HOGAR, SIN FAMILIA. NO, OYEME SOBRE MI CADAVER HARAS A ESA HUERFANA LA MATRIARCA DE ESTE CLAN-

William cerro los ojos por un momento – SERA COMO USTED GUSTE TIA- ella sonrió por un momento- PERO NADA DE LO QUE DIJA ME HARA CAMBIAR DE OPINION, Candy será mi esposa y si para eso tengo que perderla usted, por su terquedad de no aceptarla como tal. ME VERE CON LA PENA DE NO VOLVERLA A VER NUNCA MAS, pero le recuerdo que YO SOY EL PATRIARCA DE ESTE CLAN Y MIS DESICIONES SON IRREVOCABLES Y LA DECISIÓN ESTA TOMADA CANDY SERA MI ESPOSA LE GUSTE O NO-

Eloy Andrew recompuso su postura y hablo fuertemente- prefieres a una huérfana sobre tu familia por dios William no puedo creerlo- fingió que le faltaba el aire y tomo asiento -soy tu tía de sangre, he velado por ti desde que tus padres murieron, no puedes darme este disgusto y lo peor dices que si no reconozco tu decisión me consideraras muerta para ti- empezó a llorar.

Albert se acercó, se inclinó para estar a su altura y quiso hacerla entender- tía por favor, la veo como una madre y le agradezco de sus cuidados; nunca podre pagarle lo que ha hecho- la tía abuela se giro haberlo- pero no cambiare mi decisión, la amo y ella a mí; solo espero que recapacite y comparta conmigo esta felicidad y nos de su bendición-

Eloy frunció el ceño- NO. NO ME OYES; NUNCA TE DARE MI BENDICION WILLIAM CON ELLA NO-

Albert movió su cabeza – entonces no me deja otra opción que pedirle que se retire de esta casa- se vieron a los ojos- porque mi prometida vendrá mañana y le pediré que se quede en la mansión, para hacer los preparativos del anuncio-

Se levanto rápidamente y William la siguió- PUES NO ME IRE, OYELO NO PERMITIRE QUE ELLA EN LA MANSION Y SE QUEDE SIN SUPERVICION-

Albert suspiro- entonces la recibirá tía-

Eloy asintió- LA RECIBIRE, PERO NO LA ACEPTARE, NO PERMITIRE QUE CAIGAS EN SUS GARRAS- alzo sus manos – SEGURO ELLA LO SUGIRIO PARA PODERSE METERSE EN TU CAMA Y ASEGURAR SU MATRIMONIO, ES UNA CUALQUIERA Y MUY INTELIGENTE, PERO YO SOY MAS Y NO PERMITIRE QUE CAIGAS EN SU ENGAÑO-

Albert ya no aguanto y le alzo la voz- NO VOY A PERMITIR QUE LE FALTE AL RESPETO OTRA VEZ, yo invite a Candy y para no mancillar su honra mañana a primera hora llegara la Señorita Britter y Señorita O'Brien, al igual que Archivald- viéndola a los ojos- no piense que ella quiera tomar ventaja, ella es una persona que no tiene malicia como usted-

Sus ojos casi salían de las orbitas de ella, el color llenaba sus pómulos de sangre y apretaba los puños- así que lo tenías todo resuelto William- el siguió firme- de todos modos estará aquí y te recuerdo- se volvieron a ver a los ojos- TU SERAS EL PATRIARCA DEL CLAN, PERO YO SIGO SIENDO LA MATRIARCA Y MI VOTO COMO MI BENDICION ES INDISPENSABLE PARA TU ENLACE Y TE JURO QUE NUNCA LO TENDRAS- se dio la vuelta dejando parado a Albert en la biblioteca, antes de salir se giró- NUNCA ME OYES WILLIAM NUNCA TE PERMITIRE QUE TE CASES CON ESA HUERFANA- salió azotando la puerta.

Albert movió su cabeza y suspiro, sabia que hiba ser intransigente y muy difícil, pero jamás pensó que el corazón de su tía podría volverse duro y aún seguía sintiendo pragmática en sus convicciones; pero nada lo haría cambiar su decisión, aun si tenia que dejarle de hablar a su tía por lo que le restara de vida. Pero no importaba, el amaba a su ángel y por ella seria capaz de pelear con medio mundo y defendería su amor.

El seguía ensimismados en sus pensamientos cuando George entro- William ¿todo bien?, vi salir a la señora Eloy muy molesta-

Albert giro a verlo- no George la tía sigue intransigente con lo de Candy- frunció el ceño- me temo que deberemos usar el otro plan-

George respiro profundo y lo vio- me lo imagine, por mucho tiempo los señoritos Legan envenenaron su mente en contra de la señorita Candy, sabia que hiba hacer difícil-

Rio Albert- difícil George, me dijo que si seguía con mi idea pensara que ella había muerto para mí-

George se acercó a Albert y le toco el hombro derecho- William-

Él sonrió- descuida, nadie me hará cambiar de decisión, amo a Candy y ella a mí, pase lo que pase luchare por felicidad, así tenga que traer fantasmas de un lejano tiempo, para que mi tía entre en razón- apretó el puño.

George lo miro fijamente- entiendo, entonces no hay mas remedio que comenzar con el plan B- asintió- hare unas llamadas-

Albert asintió – sí, George que venga lo mas pronto posible, no importa el costo lo quiero aquí- asintió George y se retiró.

Albert se acerco a su pequeño bar y se sirvió una copa de Brandy, se acerco a la ventana y dijo al viento – descuida amor, juro que nada nos separa; pase lo que pase estaremos juntos- apretó el vaso de brandy y miro al firmemente- perdóname Rose por romper mi juramento, pero si no lo hago no habrá forma que entienda mi tía- una estrella fugaz curso el cielo.

Mientras un corazón se sentía afligido por el paso que hiba a dar, que tal vez lastimaría a su querida tía. En otra parte del pueblo una joven enfundada en un pijama de tirantes de color blanca, cabellera suelta, se asomaba a la ventana. Un suspiro por un amor era llevado por el viento del sur.

Sus ojos verdes veían el firmamento y una plegaria susurraba sus labios- amor mío, solo ruego a Dios por que no hayas despertado aun mounstro que atente con este amor- se llevo las manos a su pecho y tomo su crucifijo- Dios dame fuerzas, por que esta vez no permitiré que nada me robe mi felicidad, Albert juro que peleare por este amor, asta con el ultimo aliento de mi alma-

La noche cayo y los dos fueron a la cama tratando de soñar con el bello momento de esa tarde, con el calor de sus labios junto a los de su amado. Rozando delicadamente sus labios al recordar esa cálida sensación que aun palpitaba en ellos, un suspiro se lleva la promesa de verse al despertar.

La mañana llego como un suspiro, Albert se levanto temprano y George lo esperaba junto al choche, Albert hiba casual un pantalón café y una camisa blanca, sus gafas características y una sonrisa en los labios.

George se alegro a verlo tan animado- buenos días William-

Albert le sonrió- buenos y maravillosos días George-

George sonrió- se ve que el ver a la señorita Candy te pone de tan buen humor, deberé darle las gracias cuando la vea-

Albert se sonrojo – la amo y soy el hombre mas feliz del mundo al ser correspondido por ella, amigo-

George asintió- entonces te hará falta esto para ir con tu dulce ángel- saco de su chaqueta las llaves del coche y se las dio-

Albert recibió las llaves- gracias- fue a la puerta del chofer y de pronto se giró a verlo – las señoritas ¿ya llegaron? -

George con su seriedad característica le respondió – Alejandro fue a recibirlas a la estación de tren- el asintió- yo me he quedado esperando la llamada de confirmación de la hora de partida del invitado sorpresa-

Albert sonrió más- entonces ¿vendrá? - George asintió- perfecto pensé que no hiba a necesitar ayuda extra, pero, en fin- suspiro diciendo las ultimas palabras- me voy George regresaremos para el almuerzo- asintió y se marcho en busca de su amada.

Por la ventana de la biblioteca la tía abuela lo observaba como se marchaba, de pronto la puerta se abrió dejando entrar a Margot, ella sin voltear hablo – las habitaciones para los huéspedes están preparadas-

Margot se acercó sigilosamente- si señora, todo está dispuesto como lo ordeno-

Eloy seguía viendo como se perdía el automóvil de Albert por la arboleda, apretó su puño seguramente hiba a buscar a esa huérfana- y mis invitadas han confirmado su llegada-

Margot segura hablo – si señora, salieron ayer por la noche como lo dispuso y llegaran mañana a primera hora-

Asintió y se giro a ver a la ama de llaves- perfecto retírate y prepara el almuerzo, seguro William llegara para esas horas- la mujer hizo una caravana y se retiro al estar sola, sonrío para ella- no solo tu tienes cartas guardas William, yo igual, veremos quien dice la ultima palabra, echaré a Candy para siempre de la familia o dejo de llamarme Emilia Eloy Andrew-