Disclaimer: Los personajes de Bleach no me pertenecen (a excepción de mi OC), todos los derechos van dirigidos a Tite Kubo.


¿Por qué las personas nunca notan mi tristeza?

¿Por qué la sociedad tiene el hábito de hacerse daño mutuamente?

¿Por qué la gente es cruel?

En toda mi vida me han enseñado a reprimir mis sentimientos. Si mostraba tristeza era débil, si mostraba enojo era porque no tenía autocontrol, si mostraba felicidad era muy infantil.

En conclusión mostrar sentimientos era signo de debilidad.

Toda la vida de dijeron "Eres una Kuchiki, tienes que poner el ejemplo".

Lo intente y lo intente, pero las personas no pueden ser así toda la vida.

¿Por qué no puedo ser feliz?

Hoy en día la sociedad te asfixia demasiado, no puedes ser tú.

Camina derecho, siéntate bien, no camines erguida, siempre ve con la cara en alto, blablablá.

Eso era lo que menos importaba, con eso podía vivir.

Pero existen cosas que te rompen desde muy dentro y no pueden ser curadas.

Siempre han dicho que existe "la última esperanza" pero eso es mentira. Existen veces en que la vida ya no tiene sentido y sientes que vives en un hoyo profundo. "Todo va estar bien" la gente dice eso porque no saben cómo te sientes. "Siempre existe una solución" pero cuando tienes una mente suicida la única solución que existe es la muerte.

Esos eran los pensamientos de Kanade. La vida ya no tenía sentido. Pudo quitarse la vida cuanto quisiera, pero no lo hizo por sus hermanos, si no fuera por ellos ya estaría muerta.

Pero Kurosaki fue el que le dio un motivo para vivir. Lo mataría, no estaría tranquila hasta lograrlo.

La lluvia caía fuertemente en el Seireitei.

Con un gran estruendo el cuerpo de Kenpachi Zaraki cayó.

Una pequeña niña de cabellos rosados se acercó lentamente y al distinguir el cuerpo de su amigo corrió hacia él.

Entonces sintió a alguien detrás de ella, se giró y sus ojos no podían creer lo que veía. Allí estaba ella con la cara ensangrentada. Y miraba a la pequeña niña con seriedad.

La pequeña tomo su katana con las manos temblorosas.

― ¿N-Nade-chan? ― Su voz delato miedo.

Pero la mencionada siguió su camino ignorando a la niña.

― ¿Qué demonios piensas que estás haciendo? Te vas así creyendo que ya me habías vencido, patético― dijo la voz arrogante de su oponente.

Kanade se dio la vuelta.

―Vaya, así que sigues vivo. No esperaba menos de ti, Zaraki. ― dijo con voz fría.

―Necesitaras mucha más fuerza para lograr matarme, Kuchiki

Kenpachi se comenzó a levantar pero Kanade ya estaba caminando lejos de él.

― ¡Oye! Que estás haciendo, aún no termina esto.

El Capitán ya estaba siguiéndola. Kanade se detuvo.

―Esto ya termino. ― dijo. ― Con las heridas que tienes no podrás continuar.

Kenpachi lanzó una carcajada.

―Esto no es nada― dijo mostrando sus heridas. Tenía muchos cortes en brazos y piernas, en su pecho tenía un corte muy profundo, del cual estaba sangrando intensamente, en forma de cruz. Y su cara solo tenía un pequeño rasguño en la meguilla.

Kanade sonrió ligeramente.

―Tal vez no sea mucho, pero es lo suficiente. ― dijo con una gran sonrisa en su rostro. Kenpachi quedo confundido por las palabras de la Kuchiki. ― Nemuru*

Al solo decir esas palabras el cuerpo de Kenpachi volvió a caer al suelo. Esté, confundido, intento todo para poder levantarse, pero era inútil. Empezó a gritar y con el poco tiempo comenzó a enloquecer.

― ¡¿Qué demonios me hiciste?! ― le gritó.

―Solo lo suficiente… para que no te interpongas en mi camino― y con esas palabras se alejó de allí hasta que los gritos cesaron.

Al poco rato de seguir caminando empezó a sentir que algo le sangraba. Toco su frente y distinguió un pequeño corte que no dejaba de sangrar. Con la maga izquierda de su kimono negro se quitó toda la sangre, suya y de Kenpachi, que manchaba su rostro, pero al hacer contacto con su cara sintió una gran punzada. Rápidamente alejo su muñeca, en donde tenía el vendaje, y la miro detenidamente.

Kanade, ¿porque siempre usas esa venda en tu mano?― un chico de alrededor de 15 años de edad le pregunto a la niña que estaba frente a él.

La pequeña lo miro y luego miro su muñeca. Se encogió de hombros.

No lo sé, desde que tengo memoria siempre he tenido esta venda― dijo sin darle importancia.

El chico negó con la cabeza. Esa niña siempre era muy despistada.

¿Y nunca te la has quitado? ― pregunto.

No, nunca― dijo con inocencia.

¿Y nunca te ha dado curiosidad de saber porque la tienes?

Pues, nunca lo había pensado

El chico se dio una palmada mental.

Enserio, Kanade, a veces comienzo a pensar si en realidad tienes cerebro.

La niña se ofendió y le dijo.

Cállate Bya-kun, al menos yo no sigo durmiendo con un embajador alga todas las noches.

A Byakuya le salió un venita en la frente en señal de frustración y también se sonrojo un poco.

En cambio Kanade reía a carcajadas por la reacción de su hermano.

¡C-cállate! ― tartamudeo el joven.

Una pequeña sonrisa se le escapó al pesar en eso, pero al darse cuenta del gesto que había hecho sacudió su cabeza y volvió a la realidad.

La lluvia golpeaba su cabeza fuertemente. Ella continúo caminando pero en la muñeca le dio una punzada tan fuerte que se arrodillo y lanzó un grito de dolor.

'Tengo que ir más rápido' pensó.

Pero en eso alrededor de una docena de shinigami rodeo a la chica. Uno de ellos dio un paso al frente y comenzó a hablar.

― ¿Quién demonios te crees para atacar a nuestro capitán de esa manera, estúpida?

Kanade lo miro fijamente con un poco de miedo.

― ¿T-tu viste lo que hice? ― preguntó.

― Eso es más que obvio ¿no? ― le respondió otro. ― Ahora te las tendrás que ver con nosotros, maldita.

Kanade soltó una risa macabra.

―Imbéciles, ¿en serio creen que pueden ganarme ustedes solos? Idiotas, estúpidos bastardos…― empezó a susurrarse a sí misma.

― ¡Oye tu…― dijo uno, pero no termino de hablar porque una espada le había cortado desde el hombro derecho hasta el estómago. El cuerpo de la víctima cayó al suelo desangrándose rápidamente. Todos los presentes se quedaron en shock por lo que habían visto.

Empezaron a escuchar una pequeña risita psicópata de parte de la chica. Todos le dirigieron una mirada de horror cuando vieron que la una de las zanpakuto de Kanade estaba llena de sangre.

Ella les dirigió una sonrisa y desenvaino su otra katana.

― Sasayaki*, Hikari no Arashi*― En ese instante las dos katanas que tenía en la se envolvieron en luz. La primera, la más grande, se envolvió en una luz blanca y brillante, la segunda, un poco más pequeña, se envolvió en una luz negra. Cuando la luz de ambas katanas se desvaneció rebeló una forma curveada. Una espada era blanca y la otra negra.

Antes de que los shinigami pudieran reaccionar ya estaban siendo cortados a la mitad. Al final solo quedo millones de cuerpos agonizando en el suelo manchado de rojo.

Kanade miro a ambos lados. Tenía que asegurarse que nadie la haya visto hacer eso, de lo contrario todos sus planes serían arruinados. Guardo sus zanpakuto y siguió caminando mirando a todos lados.

Ella no sabía percibir presencias espirituales, es por eso que debía estar segura que nadie había visto eso.

Kanade siguió caminando. Era hora de seguir con el siguiente paso del plan.

Pero lo que ella no sabía era que a lo lejos, entre los arbustos, una persona estaba mirando todo con expresión de horror.


¡Bien! ¿Quién demonios es Ichigo Kurosaki? ― grito una niña entrando a una habitación de la gran mansión Kuchiki.

Los presentes, asustados, señalaron a cierto chico de cabellera anaranjada.

Esté miro a la niña muy confundido, y un poco asustado, por la agresividad de la niña de cabellera larga y negra.

Por detrás de ella se encontraba una chica, un poco más alta que ella con cabellera del mismo color pero con el cabello corto un poco debajo de la barbilla, tratando de calmar a su hermana.

Kanade ― le dijo. Pero la chica la ignoro y camino hacia Ichigo.

Una vez frente a él ella lo miraba con una expresión molesta y enfurecida. Él muchacho iba a decir algo pero no pudo porque un fuerte puño se plantó en su cara haciendo que su nariz sangrara.

Ichigo enfurecido la miro. Pero antes de que pudiera hacer algo la pelinegra de cabellera corta se interpuso entre ambos.

Esto te enseñara a no meterte con la familia Kuchiki. Mira que robarle los poderes de shinigami a mi hermana y hacer que la intenten ejecutar. ¡Maldito cabeza de zanahoria! ― le grito Kanade.

¡Yo no intente que ejecutaran a Rukia! ¡Ni siquiera entendía nada de los shinigamis! ¡¿Y tú quién te crees que eres para venir y golpearme, maldita enana?! ― grito Ichigo igual de enfurecido.

Su hermana ― dijo.

¡Bueno! ¡Basta los dos! Primero; Kanade, Ichigo no hizo que me intenten ejecutar, yo soy la responsable por ofrecerle mis poderes. Segundo; no puedes llegar y golpear a la gente sin saber la verdadera historia. Y tercero; pídele disculpas al fresita.

Ichigo asintió en señal de satisfacción. Pero al analizar sus palabras una venita apareció en su frente señalando su enojo.

¿Fresita? ¿Cabeza de zanahoria? Tenían que ser hermanas. Además de enanas mal educadas.

A ambas Kuchiki le apareció un aura obscura en su rostro. Antes de que el peli naranja se diera cuenta Rukia le dio un buen golpe en el estómago que hizo que se agachara por el dolor. Aprovechando la posición del chico Kanade de dio una buena patada en la cara que hizo que Ichigo cayera de espaldas, con el estómago adolorido y la nariz sangrando.

Ambas chicas se acercaron al rostro de Ichigo y lo miraron con una expresión de fastidio.

¡No nos vuelvas a decir enanas! ― dijeron al unísono.

Rukia no pudo evitar reír por aquel recuerdo.

Esa fue la primera vez que Ichigo y Kanade se conocían. Kanade no estuvo presente en los días que la iban a ejecutar por que tuvo que ir de viaje lejos del Seireitei por asuntos de la familia Kuchiki, así que cuando se enteró de lo sucedido en su ausencia estallo de rabia al saber quién era la persona responsable de eso. Kanade en verdad se preocupó por ella y casi mata a Byakuya por no interferir en la ejecución.

Su sonrisa fue borrada cuando recordó que aún no había señales de su hermana.

Ella estaba en camino, junto con tenientes y capitanes, a la Sala de Reuniones. El Capitán Comandante Yammamoto los había reunido porque se seguía repitiendo los instantes en que se sentía un gran poder espiritual. Era muy extraño que a los tenientes se les llamara a las reuniones junto a sus capitanes, es por eso que muchos tenían curiosidad.

Cada capitán se puso en su lugar de siempre. Como los tenientes no sabían dónde pararse decidieron ponerse junto a su capitán. Es así como Rukia ahora se encuentra al lado del Capitán del Escuadrón 13 Ukitake Jūshirō.

Rukia rápidamente se percató de la ausencia de Kenpachi y de Unohana. Le dirigió una mirada de confusión a su hermano. Esté también le dirigió la mirada indicándole que se calmase. Renji también la miro como preguntando si ella sabía algo. Está se encogió de hombros y dirigió su mirada al frente.

― Bien, ahora que estamos todos damos comienzo a la junta de emergencia de capitanes y tenientes― dijo Yammamoto, llamando la atención de todos los presentes.

― Pero Yamma-jii, falta el Capitán Zaraki y también Unohana― dijo muy tranquilo el Capitán de la Octava División Kyoraku Shunsui.

― Esa es una de las razones por las que los cite aquí. ― dijo.― Recientemente recibí noticias muy inquietantes sobre…― sus palabras fueron interrumpidas por la llegada de Ichigo.

― Siento llegar tarde― dijo con calma.

Rukia lo miro y se dio una palmada mental. Ese chico a veces era un completo estúpido.

― ¿Qué haces aquí, Kurosaki? ― pregunto con cierta molestia la Capitana de la segunda división.

― El viejo me cito aquí― respondió.

Yammamoto volvió a llamar la atención con su el sonido de su bastón que resonó en toda la sala.

―Basta de interrupciones― dijo un poco enojado― Como decía. Recientemente recibí información muy inquietante sobre la fuerza espiritual que hemos sentido hace un momento. ― hizo una pausa. ― También sentimos la fuerza espiritual del Capitán Zaraki. Actualmente él se encuentra en las instalaciones del escuadrón cuatro. Esto se debe a que ha sido gravemente herido.

Una gran sorpresa apareció en los rostros de los presentes. Excepto en el de Byakuya, pero en su interior estaba realmente sorprendido.

― Todo esto tiene explicación ― continuo el anciano. ― El gran poder espiritual apareció de repente en el Seireitei.

― ¿Está tratando de decir que algo o alguien entro al Seireitei? ― pregunto el Capitán del décimo escuadrón.

―No exactamente― respondió el Capitán. ― El culpable es un shinigami.

― ¿Y quién diablos tiene la fuerza suficiente como para intentar matar a Kenpachi? ― pregunto Mayuri.

Yammamoto abrió los ojos.

―Kanade Kuchiki.

En ese momento el corazón de Rukia se detuvo un momento.


Nemuru: Duerme.

Sasayaki: Susurra.

Hikari no Arashi: Tormenta de luz.


Bien, lamento no haber actualizado ayer. Surgió un imprevisto y tendré que viajar por unos días. Así que no sé cuándo podre actualizar, espero que pronto.

Gracias por tomarse el tiempo para leer.

Don Cocono gracias de nuevo. Y con respecto a tus historias, me gustan. Me la pase leyendo tus fics y te digo que son muy interesantes, también me gusta como redactas, ¡sigue así!

Hasta la próxima.

~KanadeKuchiki~ (/._.)/