Yo, aquí traigo un nuevo capítulo de este fic que me está gustando escribir.

A leer...

...

Capítulo 3: Despertar en el nuevo mundo

Otro día más, me desperté agotado, la imagen de la pelirroja aun seguía fresca en mi memoria, esa chica era demasiado extraña, por poco me mata, además, ni se había ni presentado, ni tampoco había pedido ayuda, parece que aún queda gente que quiere sobrevivir por sí misma.

Apilé la madera en un gran montón, parecía que se estaba acercando el frío, y el fuego sería indispensable, sonreí, no recuerdo desde cuando era tan previsor, volví a entrar en casa, Wendy y Luce me esperaban con nuestro típico almuerzo, agradecí que fuesen tan amables, desde que llegaron no tenía que preocuparme por el hogar.

Cogí una hacha que había conseguido obtener en mi última aventura, y me preparé para salir de casa, aunque el tirón en mi chaleco me detuvo.

"¿Luce?"-pregunté inseguro de que le ocurría a la rubia.

"Natsu...quiero ir contigo"-respondió mirándome fijamente con determinación.

"Eso no es posible Luce"

Contesté secamente sorprendiendo a la rubia, era imposible que ella me acompañase, el lugar era muy peligroso, sobretodo si tenía que preocuparme por alguien más.

"Pero..."

"Sin peros, quédate aquí y cuida de Wendy, es una orden"-proclamé.

Salí de allí sin volver la vista atrás, esperé que Luce comprendiera los peligros de salir de nuestro refugio.

…...

Me tomé el camino con calma, hacia mucho que no disfrutaba de las imágenes del bosque, el otoño empezaba a llegar, y algunas hojas que tomaban el color del ocaso caían de los árboles, creando un precioso camino de tonos amarillos.

Mierda, oí el crujir de las hojas tras de mí, por instinto me aferré al hacha, pero rápidamente me dí cuenta de que mi enemigo no era uno de "ellos".

"!Sal de ahí¡"-exclamé enfurecido.

Giré mi rostro, y me encontré con la imagen de Luce, que salía de detrás un árbol, mientras jugaba con sus dedos tímidamente.

"Creí haberlo dejado claro"-dije con seriedad.

"Na-Natsu"-balbuceó con pena.

"Creí haberte dejado claro que te quedaras"-respondí molesto, esto me irritaba.

"Quiero acompañarte"-respondió con calma pero seguridad.

"¿Porqué te empeñas?"

"No quiero que vayas siempre solo, haces mucho por nosotras, quiero ayudarte"-respondió casi como una súplica.

Bufé molesto, al menos sus motivos eran nobles, maldita sea, la salida del bosque estaba muy cerca, si volvía a casa para devolver a Luce, no tendría tiempo para salir otra vez, y si lo hacía me arriesgaba mucho, "ellos" eran más activos durante la noche.

"Solo por esta vez"-respondí molesto siguiendo mi camino

"Arigato"-exclamó tratando de mantener la calma, pero su tono de niña me hizo reír.

...

A pesar de mi enfado, Luce parecía estar apañándose-las bien, hacía falta decir que gracias a ella podría llevar más provisiones, pero también es cierto que tenía que aumentar tanto la precaución como disminuir el ritmo para que la rubia pudiese seguirme, aún con todo eso tener a alguien con quién hablar disminuía mis nervios.

Rompí la puerta de la casa de un hachazo, ahora estaba buscando medicamentos o alguna clase de vendas o desinfectantes, la rubia me siguió temerosa, la oscuridad de la casa parecía asustarla, no era para menos no llevaba ningún arma, y era consciente de que cualquiera de "ellos", podría salir cuando lo desease.

"N-Natsu"-Luce me llamó con tono débil, su voz parecía quebrada, y al darme la vuelta me señaló el baño de la casa-"h-hay uno"-explicó casi sin poder hablar.

Era verdad, otro de esos bichos estaba comiéndose el cadáver de uno de los suyos, como me repugnaban estas mierdas, le dije a Luce que no mirase lo que iba a suceder, la rubia asintió levemente, dándose la vuelta.

Entre en el baño, la bestia pareció oírme, ya que lanzó uno de sus típicos gruñidos, pero ya era tarde, rápidamente el filo de mi hacha cortó su cabeza, dejando salir ese asqueroso y vomitivo líquido.

Contuve las ganas de vomitar, la imagen era verdaderamente horrible, del cuello de el monstruo, ese extraño líquido salía como una fuente, sobre las entrañas del cadáver del otro.

"¡Natsu!"-exclamó Luce aterrada.

Mierda, abrí la puerta rápidamente, y observé como dos de "ellos", salían de entre las sombras, maldita sea, enfrentarse a uno era difícil, pero dos a la vez...aparté a Luce de un manotazo y me posicioné en frente de ambas bestias, no era el momento de dudar, si moría ahora todo terminaba.

Una primera bestia se abalanzó sobre mí, detuve su zarpazo con mi hacha, y difícilmente logré repeler de una patada el ataque de mi otro enemigo, di un pequeño salto hacia la izquierda, detuve otro golpe con el hacha, pero eso era todo, el segundo saltó sobre mí, no podía moverme, no había manera de parar el ataque.

"Goooaaarrr"

Un extraño felino azul saltó sobre el enemigo que estaba encima mío, lanzándolo contra una de las paredes, sonreí, esa era la forma que tenía de agradecerme, dí una patada en la pierna de el monstruo, logrando quebrar su ataque, cogí mi hacha, di la vuelta y corté su cabeza de la forma más limpia posible, con el cadáver enfrente mío corrí para ayudar al gato.

Vi que el felino azul manejaba bastante bien la situación, así que solo tuve que escabullirme y cortar-le la cabeza, a la vez que el gato magullaba su horrendo cuerpo, dejando salir ese molesto fluido.

Aparté la vista del cuerpo inerte ante mi, le sonreí al gato, que me respondió con su extraño "Aye", volviéndose a marchar, quién sabe donde vivía ese gato.

Retrocedí hasta la rubia, y la ayudé a levantarse, parecía en shock, no la culpaba, al menos supuse que ahora ya no querría acompañarme en mis búsquedas.

El camino de vuelta fue silencioso, me giré varias vueltas para ver el rostro de la rubia, suspiré, esperaba que con algo de tiempo se le pasase.

...

La noche transcurrió de la misma forma, la rubia se encerró en su cuarto, por suerte le abrió la puerta a Wendy que le traía algo para cenar, aunque no creo que tuviese mucha hambre.

Traté de estar lo más calmado y amable que podía para ayudar a Wendy, y aunque la pequeña peliazul se notaba decaída, no pude evitar alegrarme con las sonrisas que esbozaba.

Me tumbé en mi hamaca mientras volvía a observar las estrellas, no recordaba cuanto tiempo llevaba con esta rutina, los primeros meses fueron los más complicados, pero me asustaba sentir que esto comenzaba a ser parte de mí.

"Lo siento"

Giré mi rostro encontrándome con Luce, lucía agotada, incluso su usual tono enérgico, estaba ahora casi reducido a un murmullo.

"No debes disculparte, las cosas no han salido del todo mal"-respondí tratando de calmar la situación.

"..."-la rubia comenzó a sollozar, sus ojos chocolates pronto se nublaron con ligeras lágrimas, y su cuerpo se contrajo levemente, haciendo tambalear el vestido que rosa que llevaba puesto.

No sé que ocurrió, pero sin previo aviso mi cuerpo se movió solo, y antes de darme cuenta estaba envolviendo a la rubia en un cálido abrazo, noté como su cuerpo se tensaba, como quería alejarse de mi agarre.

"Está bien"-respondí en el tono más calmado que pude, casi un susurro.

Sentí sus músculos relajarse, para que después Luce se aferrase a mí, llorando sin control, a la vez que caía de rodillas, no recuerdo cuanto tiempo estuvimos así, pero me recordó a la primera vez que conocí a Wendy.

…...

Salí temprana, no quise despertar a la rubia que dormía cómodamente en mi hamaca, cogí una manzana para el camino, hoy me concentraría en la búsqueda de agua, ya que, por suerte actualmente nos sobraban los alimentos.

Recorrí una vez más el extenso bosque, al llegar a la ciudad, comprendí que la búsqueda de hoy seria difícil, casi toda el agua estaba en recipientes de cristal, y como suponía la mayoría estaban rotos, como el desastre había destruido casi todo los depósitos habían caído hace tiempo, así que solo podía confiar en que quedase agua almacenada en algún sitio, hasta ahora había estado bebiendo del río, y creía que el agua duraría para mucho más tiempo, aún así debía conseguir por si acaso.

Entré en un supermercado, casi a las afueras del pueblo, era bastante pequeño, pero estaba muy destrozado, atravesé los escombros, cayendo algunas veces por la dificultad del trayecto, confié en encontrar algo, pero un muro de estantes se interponía en mi camino, salté sobre ellos, y me deslicé, entrando en lo que parecía ser un almacén.

Sonreí, este lugar estaba casi intacto, al contrario que la sala anterior, exceptuando las lámparas en el suelo, y algunos estantes que no soportaron el desastre todo estaba en su sitio, seguro que por aquí encontraba algo interesante.

"Ayuda"

Oí una voz, inspeccioné el lugar en busca de la fuente del sonido, encontrando al fin a una bella peliblanca, de cuerpo inmejorable, vestido con largo vestido negro con adornos blancos, me reprendí a mí mismo, la chica parecía herida, no era momento para sonrojarse.

"¿Estás bien?"-pregunté tratando de calmarme.

"Que bien que estés aquí, me he torcido el tobillo"

Maldita sea, incluso su voz era increíble, sus bellos ojos azules me observaron, haciéndome sonrojar de nuevo.

"Tranquila, te ayudaré"

Cargué a la albina, pasando su brazo por mi cuello, traté de disuadir los pensamientos que me atacaban, pero sentir todo su cuerpo rozar el mío era demasiado.

"Gracias..."-susurró haciendo una mueca de dolor.

"De na..."

Sentí mis piernas fallar, la peliblanca había pellizcado mi hombro, y no pude evitar caer al suelo, mi cuerpo pareció apagarse al instante.

"No te preocupes, solo he pellizcado un nervio"-dijo con serenidad mientras cogía todo lo que había recolectado hoy, junto con mi hacha-"no pienses que es algo personal, solo estaba buscando provisiones, es culpa tuya por ser tan inocente"-explicó sonriendo dulcemente mientras terminaba de coger todo.

"Nos vemos"-se despidió con una sonrisa.

Maldita sea, me había engañado completamente, ahora no podía moverme y se iba a llevar todas mis cosas, pero no podía hacer nada, me prometí no atacar a humanos...espera...

Me levanté frustrado, mi cuerpo se resistía a moverse, este idiota siempre nos ponía en líos por su maldita estupidez, y yo que creía que había aprendido la lección, observé como esa bruja de pelo blanco me observaba asombrada, no tenía tiempo para estas idioteces.

Cargué contra ella, vi como cogía el hacha, idiota,no sé si le rompí la muñeca, pero le quité el hacha, alejándola de ella.

Observé su mirada de miedo, era algo que adoraba, le di un rodillazo en la barriga, y mientras se retorcía, agarré su cuello y empecé a aplicar fuerza, me daba igual matar humanos, esta chica no era la excepción.

"¿Ocurre algo?"-pregunté con mi tono de voz ronco.

"S-Sueltame"-gruñó casi sin aire.

"Como quieras"-dije sonriendo, la lancé contra lo más cercano que tenía un estante, tumbándolo en el proceso.

Empecé a recoger mis cosas tranquilamente, cogí también algo de agua, creo que era lo que Natsu buscaba, llené de nuevo mi bolsa, y finalmente recogí mi hacha.

"¿Qui-Quién eres?"-preguntó la chica tratando de levantarse.

Me sorprendió su resistencia, un humano medio ahora mismo estaría inconsciente.

"No soy nadie...pero puedes llamarme END"-respondí con una sonrisa arrogante saliendo de ese lugar.

Salí de la ciudad, dirigiéndome hacia el bosque, tenía pensado sentarme bao un árbol y esperar a que todo volviese a la normalidad, encontré uno gigantesco, bastante cerca de su casa, así que me tumbé bajo él, esperando dormirme.

Sentí el viento mecer mis cabellos rosas ligeramente, me dí cuenta de que verdaderamente yo no era nadie, había nacido con un único propósito, hacer lo que Natsu no podía, matar humanos, y lo demostré por primera vez el mismo día en que nací, cuando hice algo que ese estúpido no podría haber hecho nunca...

…...

Me desperté sudoroso, me dolía todo el cuerpo, y no recordaba como había llegado hasta aquí, observé y vi que tenía todas mis provisiones, no comprendía que había ocurrido, según mis recuerdos debería estar tumbado en ese almacén, agité mi cabeza, debía alejar esas ideas de mi mente, estaba bien y eso era lo que importaba ahora, me recosté sobre el tronco del árbol, y en el silencio del bosque pude oír algo.

"De nada"-dijo una voz ronca y áspera.

...

¿Que os ha parecido?, me ha gustado mucho escribir este capítulo, espero que os haya gustado, si tenéis alguna opinión, podéis dejarla en los reviews.

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