¿Alegre de vernos?
Disclaimer: beyblade no me pertenece, porque de lo contrario lo hubiese convertido en… (divagando)… ajam, como decía, es de Aoki Takao bla,bla,bla, asunto legal y toda esa onda. XD.
…-…-…-…-…-…-…-…-…
Qué cálido. En verdad que se sentía tan cómodo y apacible aquel lugar donde yacía. Se movió suavemente sobre la cama y abrió los ojos con lentitud aún bajo la influencia de Morfeo. Buscó el reloj de la pared y al hallarlo notó la hora; 6:15 pm… había dormido mucho, y no precisamente en su habitación. Esperen, ¿6:15?... oh, por dios…
Se levantó perezosamente, quedando sentado sobre la suave y confortable cama. Bostezó un par de veces (viéndose encantadoramente dulce e irresistible) para luego estirar ambos brazos, tratando de despertar por completo. Cuando al fin logró su cometido salió de la habitación no sin antes hacer la cama, y no porque esa fuera costumbre sino que esa era la habitación de su "queridísimo capitán".
Se dirigió a la habitación contigua y toco ligeramente a la puerta. Nadie respondió. Volvió a tocar… nada. Una vez más… no, nada. Ya irritado pateó la puerta y gritó molesto.
-¡maldición, abre!-ordenó exaltado.- ¡se supone que desde hace 45 minutos teníamos que estar en la BBA!
Pronto se escuchó a alguien aclarándose la voz a su espalda. Volteó al instante y notó la presencia del mayordomo el cual le miraba completamente extrañado. Sintió que su rostro enrojecía un poco… seguramente creyó que estaba loco.
Se miraron durante unos segundos, hasta que al fin Albert se dignó a hablar.
-el joven Ivanov y el joven Petrov salieron hace mas de media hora.
¡¿QUÉ?!
A punto estuvo de gritar y maldecir a sus compañeros pero afortunadamente pudo contenerse y con toda la calma de mundo sonrió ligeramente y dirigió la palabra al amable anciano.
-gracias. Iré a donde ellos.-comunicó con extrema gentileza, cosa que sorprendió mas al mayordomo… ¿estaría drogado?
Dejando a Albert en el pasillo de las habitaciones, bajó las escaleras y se dirigió a la salida manteniendo esa clara imagen de nobleza y amabilidad, que de ser visto en esa actitud por cualquier conocido suyo seguro jurarían que era el fin del mundo.
Justo cuando puso un pie fuera de la residencia Hiwatari… explotó.
-¡mal agradecidos!, ¡¿cómo se atreven a dejarme?!-reprochaba a sus compañeros mientras caminaba por la calle.- ¡de no ser por mí no estaríamos en este lugar!, ¡bastardos insensibles!, ¡cuando los vea los golpearé y luego los destazaré, después de haberlos previamente azotado con mi látigo!-su tono de voz dejaba en claro que efectivamente… planeaba hacer eso, de no ser por…-¿ah?... helado.-dijo cambiando su semblante, olvidando momentáneamente su enojo.
-¡helados, compren sus ricos helados!-pasaba vociferando un hombre con un carrito de helados.
-¿tiene de chocolate con chispitas de fresa?-preguntó emocionado acercándose al sujeto.
-por su puesto, al cliente lo que pida.-afirmó el hombre abriendo el contenedor de los mantecados.-aquí tiene, de chocolate con chispitas de fresa.
Bryan sonrió ligeramente. Bueeeno, las cosas pasan por algo.
Mientras que en la BBA.
-¡toma esto!, ¡Dragoon ataca!-decía Tyson mientras beybatallaba contra Max.
A lo lejos, sentados en una banca se hallaban los dos rusos. Spencer miraba de reojo a Tala, el cual a su vez miraba el reloj de la pared; las 7:20 pm.
-¿habrá despertado ya?-decía susurradamente el rubio cruzándose de brazos.-debimos irlo a despertar, o haberle dejado una nota para…
-no soy su niñera.-respondió cortante sin dejar al otro terminar la frase.-debe aprender a ser responsable.
-¡oigan muchachos!-la voz de Tyson les llamó.-ni crean que se van a librar de una beybatalla contra el campeón del mundo.-aclaró efusivo corriendo hacia ellos.
Tala arqueó una ceja. Que egocéntrico, pensó… y misteriosamente no se mordió la lengua.
-por cierto, ¿por qué no vino su amigo Bryan?-preguntó Dickenson acercándose a ambos soviéticos.
Al instante sonaron las puertas siendo abiertas de par en par por un ruso no muy contento.
-¿quién dijo que no vino?-dijo con burla el pelirrojo al verlo llegar.
Una vez más guardó apariencias, esta de vez de la debida forma correspondiente a un verdadero integrante de Neo Borg, ¡oh, sí!
-¡gracias por abandonarme!-exclamó caminando hacia aquellos dos.- ¡no sé que haría sin ustedes!
-Bryan.-siseó el rubio mirándolo de forma amenazante.
-¡se cual es mi nombre!-refutó aún molesto. Desafortunadamente no había otro carrito de helados cerca que calmara a nuestro irascible ruso, así que habría que recurrir al método que todos conocemos.
-Silencio.-ordenó con una mirada filosa el pelirrojo.-y siéntate.
El peli grisáceo le miró unos instantes y luego parpadeó un para de veces con rapidez. Para cuando volvió en sí, notó la mirada de todos los presentes sobre él, y con todos me refiero a los G Revolutions y un conserje que limpiaba una ventana.
¡M&!... Tala iba a matarlo.
Actuó indiferente, como si nada hubiese sucedido y caminó hasta sus compañeros procurando sentarse a lado de Spencer. Sabía a la perfección que sería un acto suicida sentarse a lado de Ivanov… aún cuando ese fuese su lugar desde siempre.
¡¡Argh!!
-me alegro que estén todos.-expresó Dickenson muy feliz ignorando la entrada del ruso.-creo que el motivo de la reunión no tiene mucha importancia para algunos, incluso se que a varios les pareció una completa tontería, sin embargo creo que es muy importante. Un beyluchador necesita sobre todo…
-¡beybatallar!-irrumpió Tyson colocándose frente a los rusos.-ya entendimos Sr. Dickenson, sabemos a la perfección que nos reunió para enfrentarnos. ¡Oh, sí! ¡Listos!-decía eufórico.
-no.-respondió el anciano sonriendo nerviosamente.-lo que trataba de decir, es que lo más importante para un beyluchador son los lazos de amistad. Una buena comunicación entre ustedes les vendría bien.
Todo el mundo le miró raro.
-¬¬u…
Soltó una risilla nerviosa.- ¿qué les parece si comenzamos con las actividades que reforzaran un mejor trato entre ustedes?
-¿bromea no es así?-murmuró Daichi viéndolo impresionado.
20 minutos después las cosas se habían vuelto un mar desastroso.
Rei corría por todo el lugar huyendo de Max, quien llevaba un listón rosa con toques morados para colocárselo en el cabello, todo gracias a un juego bastante raro por parte del dueño de la BBA.
Mientras que Daichi y Tyson… exacto, peleaban por comida. Pronto Rei giró hacia donde Kai el cual lo evadió difícilmente, debido a la agilidad del chino. De no haberse alejado, seguro que Max le habría caído encima.
Suspiró molesto al ver la escena. ¿Qué rayos tenía en la cabeza el sr Dickenson?, ¿no le bastaba con el circo que montaban casi todos los días su equipo? Miró en otra dirección… uy, incorrecta, sus ojos se toparon con los del pelirrojo, el cual extrañamente le sonreía; presagio de que algo tramaba Tala.
Esto no pasó desapercibido por el de ojos verdes grisáceos. Una vez más sintió esa sensación tan rara dentro de sí. ¿Por qué se molestaba?, ¿qué le pasaba?
Clavó su mirada en la figura de Kai e inconscientemente comenzó a enumerar los defectos del bicolor. Era chaparro, encima un amargado, una tumba hablaba más que él, tenía una adicción por pintarse la cara con plumones de aceite (XD), y… ¿ya había mencionado que era chaparro?
Como una botella de cerveza bien fría y deliciosa, chocó contra su cabeza la razón de aquella actitud inexplicable.
Sus ojos se abrieron enormes ante la revelación. Palideció un poco, luego un leve temblor se adueñó de sus manos.
Celoso… esa era la respuesta. ¡¿CELOSO?!, ¡¿BRYAN KUZNETSOV, CELOSO?!... ¡¡ ¿Y POR UN CHICO?!
Apunto estuvo de irse, pero de hacerlo seguro llamaría la atención. Debía controlarse, dominar sus emociones y… ¡vaya!, tantos años en la abadía le habían dejado un "buen" legado… ¿buen legado?, ¡¡ NADA DE ESO!! ¡Por culpa de las idioteces de Boris de no dejar entrar chicas ahora se veían los estragos!... ¡DIOS, no podía ser cierto!
Ahora comprendía a la perfección la horrible realidad… ¡era gay!, ¡NOOOO!, ¡¡ ¿POR QUÉ?! ¡¡TORITOOOOO!!
A los ojos de los demás se veía ligeramente más pálido de lo normal, cuando precisamente en esos momentos quería gritar, arrancarse un poco los cabellos y llorar desconsolado por la verdad descubierta.
Y luego… sintió la mirada de Spencer sobre de él. Lo miraba de forma rara… esperen, sí a él le sucedía eso, entonces pudiera ser que… ¡Dios santo!, ¡Spencer también era gay!, todo cuadraba, ahora entendía por qué en ocasiones el rubio le acompañaba a ciertos lugares de vez en cuando, como aquella ocasión en la que… y… ahm… el día en que… y… ah, también esta cuando… oh, bien, quizá estaba exagerando… o quizá tenía mucha hambre y ahora deliraba con idioteces. ¡Eso debía de ser!
Su sonrisa interna se desvaneció cuando recordó el helado que se había comido, pero eso no contaba como comida, ¿verdad?, así que prácticamente seguía con el estómago vacío. ¡Sí, así es!
Si no fuese porque debía guardar apariencias hubiese reído desjuiciadamente. Estaba más tranquilo (si a eso se le llama tranquilo). A falta de comida ahora imaginaba cosas raras. Hmm,debió aceptar la comida de Max, así tal vez no estaría sufriendo este martirio y seguramente se hallaría en la sala de algún hospital por intoxicación.
Bryan…
Sí, ahora escuchaba su nombre por todas partes.
Era oficial, el hambre que no sentía peo que sabía que tenía le provocaba delirios.
Bryan…
Ah, su nombre era tan lindo…
-¡con un demonio, Bryan!-le llamó Spencer tomándolo del brazo.
-¡¿qué?!-alcanzó a decir el peli grisáceo cuando un blade saltarín prácticamente le da en la cara. Gracias al rubio, que extrañamente se había dignado a ayudarlo, había logrado esquivar un golpe por un blade que parecía salido de una caja de cereal.
-¿qué rayos es eso?-preguntó Bryan mirando asombrado aquello que causaba terror a su paso.
-la chica extraña y gritona delos G revolutions… -comenzó a explicar el rubio mientras veía la destrucción un tanto estúpida provocada por Hillary.
-no le veo forma de chica.-interrumpió Bryan con burla.
-muy gracioso Bryan.-dijo sarcástico Petrov.
-¡cuidado!-grito Max refugiándose tras el señor Dickenson.
-¡qué alguien haga algo!-pedía desesperado Kenny corriendo a refugiarse.- ¡auxilio!
Tala jamás creyó que un beyblade tan patético como el del niño sin ojos de pudiese ocasionar tanto alboroto.
-¡Tala cuidado!-advirtió Rei al ver saltar al beyblade de Kenny con dirección al pelirrojo.
Una gota se deslizó por su frente al ver semejante peligro acerarse a él… oh, dios, iba a morir (nótese el sarcasmo).
20 largos minutos después de que el blade de Kenny aterrorizó a los presentes gracias a Hillary…
-lo siento…-se disculpó la castaña bastante avergonzada.
Rei rió suavemente.-descuida Hillary.
-¡Einstein!-lloriqueaba Kenny tomando los pedazos de su blade, debido a que Tyson se encargó de 'detener' a su querido Einstein.
-¡cómo siempre, la entrometida de Hillary metiéndose en lo que no le importa!-vociferó un Tyson bastante molesto.
-¿pero quién te crees para hablarme de esa forma?-contestó la castaña enfadándose el doble que el peliazul.
Y así surgió una nueva pelea.
-si ellos no se llevan bien entre sí, cómo esperan que nosotros lo hagamos con ellos.-comentó Spencer con su tono habitual casi inexpresivo.
Bryan reprimió una risa.
-muchachos.-les llamó suavemente Dickenson.-creo que será mejor que dejemos esto para mañana, ¿les parece?
Tala lo miró fijamente, provocando cierta incomodidad en el anciano.- de acuerdo.-asintió el pelirrojo poniéndose de pie.-nos veremos mañana para seguir con este circo.-agregó burlonamente.
-¿circo?, ¡ya veras Tala!-amenazó Daichi dando un brinco hacia ellos.- ¡al menos no estamos amargados como ustedes!
-qué ofendido me siento.-respondió Bryan con una sonrisa en sus labios.
-tranquilos todos.-dijo el sr Dickenson.-con esta actitud no llegaremos a nada.
-ellos comenzaron…-masculló Rei. Kai se limitó a dirigirle una mirada no muy amistosa a sus ex compañeros de equipo.
-me informaron que no se alojaran en el hotel donde tenían reservación, ¿es eso verdad?-manifestó el hombre con una sonrisa.
Spencer dirigió una mirada fugaz a Tala. Bryan simplemente lo ignoró, el hambre lo controlaba.
-eso es asunto nuestro.-respondió indiferente el capitán de los Blitzkreigboys.
Sin decir más se marcharon.
-engríedos.-murmuró Hillary viéndoles cruzar la puerta.
Max sonrió.-otra vez se fueron sin probar mi comida.
Kai miró en dirección por donde se habían ido los sovieticos.
-no se hospedaran en el hotel….-pensó extrañado.-hmm.-bufó por lo bajo entrecerrando los ojos.- ¿qué es lo que traman?
-¿Kai, quieres probar un poco de tallarines con mostaza?-preguntó el rubio sacándolo de sus pensamientos mientras se acercaba a él con el tazón en las manos.-seguro que te gusta, ¡pruébalo!
Oh… debió huir.
Poco después de haber probado el 'buffet' preparado por el padre de Max y aderezado con mostaza por el segundo, decidieron retirarse a sus respectivos hogares. No era precisamente tarde, pero tampoco era prudente andar solos por las calles.
-¡oh, no!, ¡claro que no!-negó Tyson.-no dormirás en mi cama.
-pero si tu siempre duermes en ella, es mi turno esta noche. Tu duerme en el suelo hoy.-respondió Daichi dando pequeños saltos alrededor de Tyson.
-¡es mi cama, mi cuarto y mi casa!-aclaró el peliazul gruñendo un poco.- ¡así que yo decido!
¿Nunca se cansaban de pelear?, pensaba el bicolor mientras los veía apacible desde una esquina. Una sonrisa invadió sus labios. Qué cosas pensaba, si él no se cansaba de pelear con Ivanov cada que lo tenía enfrente y jamás se aburría. Aunque claro, había días en los que llevaban la fiesta en paz, pero nunca faltaban las ofensivas, las frases mordaces y el orgullo. Pero más que pelear, eran discusiones sin sentido aparente… ahora que lo pensaba, alegaban por idioteces; cosas irrelevantes que desataban discusiones fuertes y acaloradas.
Suspiró ligeramente, estaba agotado. No se despidió, no era lo suyo, simplemente optó por irse en silencio como siempre lo hacía pasando desapercibido por todos los demás.
Hora de volver a "casa", en donde su abuelo lo esperaba. En ese lugar que sólo le recordaba la triste realidad de todos los días, la triste soledad que le acompañaba desde tiempo atrás.
……….
Abrió la puerta de su habitación, estaba algo cansado y solo deseaba dormir. Sin embargo, al girar la perilla e ingresar al cuarto sus ojos se abrieron enormes ante tal sorpresa. Helo ahí; a un pelirrojo de facciones hermosas sentado en su típica pose a la orilla de la cama, que lo miró como sólo él podía hacerlo.
Parpadeó un par de veces y sonrió con nerviosismo mientras cerraba la puerta.
-no vuelvo a ingerir porquerías.- se regañó en voz baja sudando un poco. Abrió de nueva cuenta la puerta y… esa alucinación aún seguía ahí.
-hola, Kai.-le saludó desde su posición, esbozando esa irónica sonrisa suya.
¡Dios, la alucinación le había hablado!, eso significaba, ¡qué era una pesadilla!, ¡la peor pesadilla gracias a la comida con exceso de mostaza de Max!
Lo miró fijamente… era la pesadilla más espantosa que tenía despierto. Se veía tan real, tan irónico, tan arrogante con esa pose, tan malévolamente… Tala, ¡incluso olía a su malévola y al mismo tiempo deliciosa fragancia que usaba!
Talló sus ojos esperando que al abrirlos aquella imagen desapareciera. Sin embargo eso no sucedió… I-M-P-O-S-I-B-L-E.
-Tala…-murmuró tensándose al comenzar a asimilar la presencia de uno de los Neo Borg.- ¿qué estás haciendo aquí?
-sólo estoy en mi habitación.-respondió con sorna.- ¿no te parece 'linda'?
-¿tú… habitación?-preguntó un tanto fuera de sí.
¿Pero qué sucedía?, ¿qué estaba haciendo Tala en su cuarto?, y… y, si él estaba realmente allí entonces… ¡¿Bryan y Spencer también?!
Continuara…
Mis notas: ando en exámenes, así que hago mi mayor esfuerzo XP ojalá les guste. Gracias por los comentarios, en verdad, muchas gracias. Espero no decepcionar a nadie con este capi.
Algo más, alguien comentó sobre a qué se refería Bryan con que no era su culpa que él (Tala) hubiese accedido aquella vez a... pues bien, en sí no pensaba ponerle nada, solo era un comentario para dar a entender que el peliplata tiene la facilidad de convencer al pelirrojo. Aunque no estaría mal poner un listado de las cosas a las cuales a accedido nuestro querido lobito... ¬v¬
Bueno, el proximo capi esperará mientras salgo de exámenes. Ja ne!
