No le es posible esconder su repugnancia, aunque tampoco hace lo propio por intentarlo.
"Agobiante". Se repite por enésima vez.
Consciente es de que la chica lo observa con los ojos agrandados por la expectativa, y él, herido a mas no poder, con ambas manos aparta su plato con 'la cosa innombrable' de sí, palpitando lo que se conoce como 'venganza' en sus intenciones.
-¡Hey, ¿Qué haces?! - chilla de inmediato, golpeando la mesa con ambas palmas e inclinándose un poco sobre ella para fulminarle de mas cerca con la mirada.
El sujeto, de cabello húmedo por la ducha y luciendo ahora su característica vestimenta, ladea el rostro en un gesto genuino de la mas pura indiferencia.
Gruñe y vuelve a su sitio, sin apartarle la mirada.
-Ranma, ¿Hasta cuando dejarás de comportarte como un niño? -le pregunta entre dientes- Ya fui a comprar, no hay nada que pueda hacer.
Vuelve a mirarla con desconfianza esta vez, pero no dice nada, sólo le clava la mirada deseando fervientemente indagar en ella, en sus pensamientos, en un rincón secreto de su alma con tal de averiguar cuan "agobiante" le resulta, y específicamente, desde hace cuánto exactamente.
Akane rompe el tenso contacto visual, agachando el rostro y oscureciendo su semblante.
-Hice esta comida especialmente para ti y tú ni siquiera la pruebas -dice con voz trémula, afectada visiblemente.
Parpadea repetidas veces al hallarla tan vulnerable y creyendo ser gentil le pregunta sin ningún atisbo de burla:
-¿Es que nunca pruebas lo que cocinas antes de servirlo?.
Sus manos se hacen puños sobre la mesa y agacha el rostro todavía más.
-Pensé que esta vez lo conseguiría... - musita mas para sí que para su acompañante- Adelante Ranma, puedes marcharte. No es necesario que te lo comas.
Se traga un "De todas formas no pensaba comerlo, con o sin tu permiso". Abandona su sitio queriendo hacer el menor ruido posible.
"Agobiante".
A pasos rápidos, abandona también la cocina.
-Oye Ranma, sabes quiero...-y al alzar el rostro se descubre sola. ¡EL MUY IDIOTA SE HA MARCHADO, EN VERDAD!.
...Sí, para aplacar la derrota nada como una buena porción de ira. El desbarajuste emocional pide a gritos un desahogo factible y certero.
El muy maldito, ¡¿Quién demonios, al ver a una chica apesadumbrada al oírle pedir que se marche, SE VA?! ...¡OH, pero ya verá!
Se pone de pie y con la misma 'elegancia' que desprendía cuando hace aproximadamente una hora caminaba por las calles rumbo a la tienda, cruza la cocina y cuando está por abandonarla, oye agitados pasos y seguidamente el choque inesperado de un cuerpo fuerte y masculino impactando contra el suyo.
El cuerpo mas menudo y por ende de peso mas liviano no tarda en precipitarse contra el suelo. Con los ojos cerrados espera el impacto, sin embargo, unos brazos fuertes le abrazan y la impulsan hacia adelante con firmeza.
Aspira hondo con los ojos todavía cerrados la fragancia masculina. Apoyada en su pecho, con los brazos de él envolviéndola, cualquier frustración se evapora en el instante en que gobiernan las mismas sensaciones maravillosas que revive junto a él continuamente.
Su cercanía le cuenta el por qué le ama con tal locura, por qué aguarda siempre secretamente ilusionada algún gesto tierno que provenga de él, por qué le afectan tanto sus discusiones...
Con las manos se aferra a su camisa y él acentúa su abrazo. Permanecen así, juntos, durante lo que les parece una eternidad...
-Akane... -le murmura quedo en el oído, rompiendo el íntimo silencio instaurado entre ambos.
El estremecimiento por aquella calidez inesperada chocando contra la sensibilidad de su oreja derecha, le es del todo placentera.
¡Ahh! ..Su nombre suena tan deliciosamente bien cuando él lo pronuncia, mas cuando es el tono empleado tan íntimo.
-¿Soy... soy agobiante en verdad?...
Abre sus ojos de golpe y se aparta un poco para mirarle, hallando en él la expresión seria que no creyó encontrar.
Él todavía la sostiene por la cintura, impidiéndole que se aparte del todo.
-¿Por qué lo dices? - le dedicó una mueca contorsionada.
Sintiéndose avergonzado y de pronto muy tímido, desvía la mirada.
-T-tú lo dijiste, ¿No recuerdas? , lo dijiste antes de que te fueras.
Parpadea desconcertada y entonces cae en la cuenta. Ríe gravemente y se pega otra vez a su torso.
-Hey, ¿Qué es tan gracioso? - le regaña queriendo parecer molesto, aunque el alivio afloró en la sonrisa espontánea y fugaz que surcó sus labios antes de lanzar la oración.
Akane vuelve a separarse un poco para mirarle.
Ahí están. Sus dos ojitos castaños brillando para él, y más abajo su sonrisa deslumbrante para él también. Sólo para él.
-No me agobias, tonto. Lo dije porque estaba molesta - le explica suavemente como si se tratara con un niño.
Una sonrisa ladeada fue la respuesta gestual, antes de que él dijera:
- ¡¿Sabes cuanto me afectó eso, marimacho?- y acentúa el agarre.
Akane suelta una risita y vuelve a pegarse a su torso, aspirando nuevamente su aroma embriagador.
Ranma se encorva un poco para depositar un tierno beso entre los azulados cabellos de ella.
-Es usted muy malvada, señorita Tendo - le susurra en el oído.
¡Ahh! ...Ella se separa, enseñándole la misma expresión de antes, pero con un rubor empañando sus mejillas de un modo que su compañero considera siempre adorable.
-Lo siento, señor Saotome. No pensé que fuera usted tan sensible - y frunce el ceño lo posible, sin borrar su sonrisa.
-¿Sensible? -frunce el ceño, la suelta y lleva sus manos al rostro femenino enmarcándolo. Se inclina un poco hasta su altura y la queda viendo con un afecto infinito traslucido en mirar claro - Es usted muy falta de respeto, señorita... y por cierto, ¿Qué hay de su vestido?... Pensé que le había quedado claro que únicamente quiero que vista 'provocativa' para mí.
-¡¿Provocativa?! - lo observa con una sonrisa incrédula- Es usted un exagerado, señor Saotome.
Ranma le regala un beso casto en los labios, y la mira severo.
-No soy exagerado - y la besa luego en la frente. Se aparta y echa un vistazo a los utensilios de cocina en el fregadero y los dos platos todavía servidos en la mesa- ¿Te ayudo con...?
-No, no - niega con la cabeza, dedicándole una sonrisa conciliadora -Yo puedo encargarme de esto.
Ranma la queda viendo no muy convencido, finalmente se encoge de hombros y avisa que se encontrará en su cuarto haciendo los deberes, entonces la deja sola nuevamente, esta vez con una gran sonrisa de oreja a oreja iluminando su rostro.
Eso es todo. Estaba pensando publicar pequeños relatos de vez en cuando, quiero saber que piensan. Para mí es perfecto, porque no importa cuanto me aleje de la página. Escribir una historia así no exige llevar el hilo de la historia.
Sé que hay muchas historias de este tipo, pero confío en que todas traen algo distinto.
Espero saber qué les ha parecido esto, de verdad sería muy importante para mí. La historia se basa en Ranma y Akane ya un poco mas adultos, con una relación secreta. Siguen viviendo en el dojo y esto originará diversas ... humm, escenas. Ya saben, Nabiki y su ambición; Soun y Genma en su empeño por casar a la pareja y conseguir al heredero que les una finalmente;Ryoga y su secreto de ser Pchan, y a esto se le suma su amor por Akane, despertando los celos ahora expresados por un Ranma mas adulto; y por supuesto, las locas prometidas que siempre frustran cualquier momento romántico entre la pareja o intentan separarlos. Y nadie se imagina que la pareja ya se ha declarado y que mantienen una relación secreta.
¿Qué piensan? , Mientras dejaré como completa le historia.
¡Saludos! y mil gracias por leer.
