Capítulo 3
En cambio, lo que vieron los dejó petrificados. Sao Feng, (un pirata asiático, calvo y con bigote y barba muy largos) y su tripulación se habían vuelto contra Will, Elizabeth, y la tripulación que quedaba en el Perla. Harry quería salir de su escondite a toda costa y ayudarlos, pero sus amigos no lo dejaban (¿Y si te ve? No tienen vernos. ¡Ya oíste a Will!). Después de un momento se rindió, mientras miraba, mientras esperaba lo que pudiera ocurrir.
En ese momento, llegaron Barbossa y Jack, con los demás. A Harry le dio un vuelco el corazón. ¡Jack los ayudaría! Después de todo, él era un perfecto pirata, era el capitán del barco, seguramente él resolvería todo.
Pero, en lugar de eso, se limitó a esconderse detrás de Barbossa. Cuando Sao Feng lo vio él le sonrió nerviosamente, antes de que Feng lo golpeara en la nariz.
-Auch.-murmuró Ron, haciendo una mueca.
Entonces, llegó Will, les explicó que había hecho un trato con Sao Feng, para conseguir el Perla para él sólo y así salvar a Bootstrap (quien al parecer era su padre).
Elizabeth se enfadó con él porque no le contó sus planes. En ese momento Harry se dio cuenta de que existía algo entre ellos.
Jack fue llevado hacia quien dijeron que era "un viejo amigo" mientras que Barbossa conversaba con Sao Feng.
-Tenemos a Calipso.-le dijo sonriendo.
-¿Quién es Calipso?-le preguntó Ginny a Hermione.
-No tengo idea.-respondió ella, sin perder detalle de la conversación de los dos piratas que se realizaba a unos cuantos pasos de donde ellos estaban escondidos.
-¿Calipso?-repitió Sao Feng, con desdén.-Una vieja leyenda.
Luego Barbossa dijo algo pero Harry no lo oyó, su mente trabajaba a toda velocidad. ¿Quién era Calipso? ¿Por qué era tan importante? ¿En qué leyenda estaría?
-No, tengo a la diosa, en su forma humana.-explicó Barbossa.
-¿Calipso es una diosa?-preguntó Ron.
-Eso parece.-respondió su amigo.
-¿Y de verdad está en el barco?-inquirió Ginny.- ¿O es sólo un invento de Barbossa para hacer tiempo?
-No…-musitó Hermione.-Creo que está diciendo la verdad…
-¿Tú crees?-dijo Ron.- ¿No crees que el hecho de que exista una diosa es…no sé…algo improbable?
-No más improbable que una escuela de magia, unos seres que puedan quitarle la felicidad o el alma a las personas o que de un momento a otro salgamos del lago hacia un barco pirata.
-Buen punto.-admitió el pelirrojo, mientras observaban lo ocurrido.
En ese momento, Sao Feng pedía llevarse…a Elizabeth.
-No.-dijo Will, inmediatamente.
-No…-repitieron Hermione y Ginny en un susurro. Y Harry tuvo que sujetar a la pelirroja para que no saliera de su escondite.
Y lo peor de todo fue, que la joven aceptó.
-Elizabeth, son piratas…-dijo Will.
-¡Ya tengo suficiente experiencia tratando con piratas!-rugió ella, enfadada, y lo empujó.
-No, no puede irse.-dijo Ginny, forcejeando en los brazos de Harry.-Ella nos ayudó. Si no fuera por Elizabeth, ahora estaríamos en el agua.
-Lo sé, Ginny.-jadeó Harry, intentando no soltarla.-Pero ella eligió irse.
-No está pensando lo que dice. Sólo quiere vengarse de Will.
-Lo sé, pero, si te ven… ¡No! ¡Ginny! ¡Regresa!-exclamó, al darse cuenta de que la pelirroja se había soltado y estaba subiendo las escaleras a toda velocidad.
En cuanto ella puso un pie en la borda los hombres de Beckett, que habían llegado hace un momento, la atraparon, la varita se le escapó de las manos y cayó cerca de donde ellos tres estaban escondidos.
-¡No!-exclamó Harry, e intentó salir, pero Ron y Hermione lo sujetaron uno de cada brazo.- ¡No puedo dejar que se la lleven!
- ¡Si sales, te llevarán a ti también!
-¡Lo prefiero! ¡Qué necia es! ¿Por qué tenía que salir? ¿Por qué tenía que irse?
-Mmm…una niña.-murmuró su captor, mientras Ginny intentaba escapar en vano.-No creo que nos seas muy útil, pero…he oído que a Davy Jones le encantan los niños.
Ginny dirigió una mirada al lugar donde ellos estaban escondidos, antes de que el hombre la bajara del barco.
-¡Oiga, no tiene derecho sobre ella!-dijo Will, intentando interponerse, pero no lo consiguió. Mientras que Elizabeth era llevada al barco de Sao Feng.
-¡Will!-exclamó Harry, saliendo del escondite (ya que en el barco sólo quedaba la tripulación y Barbossa) y tomando la varita de Ginny-No la llevarán con Jones, ¿verdad? Era sólo una broma ¿O no? Sólo para asustarla.
William suspiró.
-No, Harry.-respondió apesadumbrado.-Se la han llevado. Y también a Elizabeth.
-Pero, ¿No hay manera de impedirlo?-preguntó Ron.- ¿No podemos ir al barco de Jones?
-Claro que no.-negó, rotundamente.-Ustedes tres no tienen nada de experiencia y Jones es peligroso.
-¿Qué tiene de especial?-preguntó el pelirrojo.
-¿Alguna vez has visto a un hombre con tentáculos en lugar de barba?-preguntó Barbossa.
Ron tragó saliva.
-Lo suponía.-respondió el hombre y subió para encargarse del timón. Y Will se dirigió hacia la otra punta del barco, observando como el barco de Sao Feng se alejaba…volviéndose una oscura mancha en la inmensidad del mar y el cielo…
Mientras tanto, Mercer arrastraba a Ginny hasta la parte inferior de su barco, donde se encontraba Beckett.
-Señor.-dijo y el hombre levantó la vista.-Traemos a esta niña desde el barco de Sparrow. ¿Nos será útil? ¿O se la entrego a Jones?
Beckett se acercó a Ginny lentamente, y la miró a los ojos.
-¿En el barco de Jones, dices?-preguntó y Mercer asintió con la cabeza.-Todo lo que viene de allí es basura podrida.
-Jack no le cae muy bien, ¿verdad?-preguntó ella desafiante.
-¿A ti si?
-Sí.
-Es un pirata.-dijo, como si eso zanjara el asunto.
-Y es mucho mejor que usted.-replicó, fulminándolo con la mirada.
-Llévala con Jones.-determinó, antes de voltearse y regresar a tomar té, como si nada hubiera sucedido.
Mercer tomó a Ginny bruscamente, y ambos abordaron una lancha pequeña de madera, hasta llegar al Holandés Errante.
Ginny se asustó un poco al ver la tripulación de Jones, eran como una especie de hombres-pez, repugnantes, daba un sobresalto de vez en cuando.
Siguieron caminando por la cubierta del barco hasta llegar junto a Davy Jones, Ginny tuvo que ahogar un grito antes de poder superar el impacto de ver a un hombre con tentáculos en la cara y una pinza de cangrejo en el lugar de la mano izquierda.
Jones soltó una carcajada.
-¿Te asusto, niña?-preguntó, acercándose a ella, quien retrocedió un par de pasos.
-Viene del barco de Jack Sparrow.-explicó Mercer, sin alterarse en absoluto.
-Sparrow…un viejo amigo.-dijo Jones con amargura.-Todavía tengo una deuda pendiente con él.
-Sólo vengo a traerle a la niña, así que me marcho.-y sin más, el hombre salió por la puerta. Dejando solos a Ginny y Davy Jones.
