(Punto de vista Santana)

Si encerrabas todo lo que sentías en una parte de atrás de tu cabeza y solo dejabas la idea más importante en tu mente "Volver a casa" tenías más esperanzas de sobrevivir. Una estupidez te había costado casi perder un brazo y morir en los primeros minutos de los juegos. Tu brazo te dolía mucho pero no era lo suficientemente fuerte como la sed que te estaba invadiendo. Sentías arena en tus labios y un sabor a oxido.

Te movías lentamente no querías hacer nada de ruido. No estabas lista para más "acción". Mientras caminabas un pensamiento asalto tu mente "¿Habría visto Brittany todo ese baño de sangre?" normalmente las partes más sangrientas las saltas cuando estas con ella.

Miraste hacia el cielo queriendo transmitir un "Lo siento por tener que hacerte ver esto" esperabas que fuera recibido. Tus pies se comenzaron arrastrar, los ojos te ardían y tu lengua se sentía áspera.

"Solo un poco de agua"

Entonces escuchaste pasos, alguien venia hacia ti. Te quedaste totalmente quieta. Buscabas pasar desapercibida.

-¿Llenaron las cantimploras?- escuchaste una voz preguntar por lo alto.

Si tenían el lujo de hacer tanto ruido y estar juntos debía ser porque eran profesionales. Estabas acabada.

Lo único que se te ocurrió es quedarte completamente inmóvil y ocultarte detrás de un árbol.

Todo el ruido aumento. Tu corazón latía tan rápido y fuerte que pensabas que te iban a escuchar. Dejaste de respirar.

Ellos pasaron pero no te moviste del lugar, perdiste la noción del tiempo mientras te mantuviste allí escondida.

Encontrar agua fue un gran hallazgo no tenias donde guárdala tomaste la necesaria pero el más grande golpe de suerte fueron esas pequeñas plantas que crecían alrededor del rio, las conocerías en cualquier lado y en cualquier momento, eran las plantas de donde tu padre obtenía la medicina para anestesiar a los pacientes y trabajar cómodamente. Recogiste todas las que pudiste, las humedeciste y rápidamente cambiaste tu vendaje. Lucia mal tu herida necesitabas cerrarla antes de que se infectara pero debías buscar un mejor lugar para hacerlo.

Nunca habías considerado que buscar un refugio en un bosque sería tan difícil pero allí estabas entre unas grietas, deshilachando tu chamarra y esperando encontrar algo para poder continuar con lo que tenías en mente. Entonces lo veo descender un pequeños paracaídas con un botecito. Cierro los ojos y suplico porque sea lo que necesito.

Lo abro rápidamente y es un sobre con dos agujas de plata, es mi día de suerte. Hay una pequeña nota:

"Regresa a casa"

Asientes y procedes a cerrar la herida.

Tu segundo gran hallazgo frutas, estar vagando por el bosque era algo peligroso para un tributo tan inexperto y poco armado como tu debías buscar un mejor escondite y alguna que otras armas o cosas.

Estaba oscureciendo, ibas despacio para no hacer ruido no habías encontrado un animal raro o algo parecido pero debías tener cuidado.

"Crack"

Ese sonido me pone de nervios alguien me sigue.

Existen dos opciones dar la vuelta y enfrentar lo que sea que venga o correr lo más rápido que pueda. Dado que solo tengo dos agujas y un hacha entre mis armas escojo la segunda opción.

Comienzo a correr lo más rápido que puedo, no veo nada solo sigo corriendo de repente comienza a entrar algo de claridad, puedo ver un poco mejor lo que está frente de mi, siento un aire gélido golpearme rápidamente en la cara. "¿Donde rayos estoy?" pienso.

Mis botas crujen al tocar el suelo.

Escucho una especia de silbido y después un ardor en mi pierna derecha al dar el siguiente paso me caigo de bruces contra el suelo.

-Corres muy rápido nena-

Te intentas parar rápidamente pero te resbalas, sientes frio el suelo y pronto tu espalda comienza a humedecerse.

Buscas en el suelo algo con que defenderte o arrojar y lo sientes…nieve, estas tirada sobre nieve.

-¿De qué distrito eres?-

Se ha acercado mucho, ahora puedes observar mejor a tu adversario. Es alto, pelo castaño, no se ve muy musculoso pero su aspecto es algo intimidante porque está sosteniendo un arco con una flecha apuntando directamente hacia ti.

-¡¿Qué distrito?- te grita

No quieres hablar, no quieres darle algo para creerse superior.

Justo en ese momento se acerca rápidamente y dispara otra flecha a tu pierna.

Gritas de dolor y algunas lágrimas se escapan de tus ojos.

-Puedes hacerlo esto fácil o difícil- te dice

-Como si el decir mi distrito cambiara algo, como quiera me mataras- le dices

-Eres graciosa-

Quieres mover tu pierna pero duele demasiado. Puedes ver el rostro del chico, tiene una cara de sádico, el perfecto tributo.

-Solo quiero saber que numero tallare en mi collar- y te muestra unos collares con pequeñas laminas de metal con números tallados. Son varias láminas.

-Mi padre me lo regalo y tiene 23 laminas una por cada persona que matare en esta competencia aunque algunos se me adelantaron- dijo

Te quedas viendo al chico y notas que sus ojos son azules, un azul feo no como los de…

"Brittany" piensas y entonces sientes una fuerza inesperada, empujas todo el dolor y el miedo a la parte de atrás de tu cabeza para poder crear un plan de salida.

-Distrito 7- dices

-Oh veo que ya te resignaste, no te sientas mal te matara el ganador de los juegos soy del distrito 2 mi nombre es Sebastian- dice

-Santana-contestas

Sientes algo frio contra tu cadera y recuerdas aun tienes el hacha en tu poder.

-Es hora de terminar esto-dice el sonriendo y apunta directamente a tu pecho.

Te mueves lo más rápido posible que puedes tomas el hacha y tratas de golpear su brazo con el que sostiene el arco, aciertas.

El arco cae sobre la nieve.

El chico te ve con ojos de asombro no solo golpeaste su brazo se lo amputaste de un solo golpe.

La nieve comienza a teñirse de rojo.

-Ese fue un buen movimiento distrito 7- dice con voz débil, esta sudando y temblado.

No hablas no tienes palabras para expresar lo que sientes.

El chico mueve su otro brazo, saca un cuchillo y se impulsa hacia ti.

Tomas rápidamente con fuerza el hacha y recuerdas. "La vena que se encuentra el cuello es la más importante de nuestro cuerpo si sufres una severa lección allí puedes morir en cuestión de minutos"

Su sangre te salpico la cara, es caliente y espesa. Sientes ganas de vomitar toda tu cara está cubierta de sangre, tu cuello, tu cabello también.

El chico está tirado frente de ti, tiene una gran cortada en todo su cuello, no puede hablar esta ahogándose en su propia sangre.

-Lo siento debo regresar a casa- dices

Después de unos minutos escuchas un cañonazo y la realidad de golpea acabas de matar a una persona, no lo ahorcaste o ahogaste o envenenaste…lo mataste a sangre fría, le cortaste un brazo y luego lo degollaste.

Miras al suelo y ves como la nieve se cubrió de sangre. Caminas unos cuantos pasos y vomitas.

Vomitas tanto que te arde la garganta.

Tratas de encontrar fuerza para poder levantarte y continuar, buscas en tus recuerdos momentos felices.

"Debes regresar", "Moriré si n ti"

Aun tienes las flechas en tu pierna. Sigues los mismos pasos que hiciste con tu brazo. Caminas hacia el cuerpo, cierras sus ojos y le quitas todo lo que tiene: Las flechas, su chamarra (que al parecer estar más gruesa), el cuchillo, su mochila, unos guantes. Tomas cuidadosamente su arco de su brazo desmembrado algo que seguramente te daría muchas pesadillas. Su mochila está muy bien abastecida tiene: Agua, carne seca (Lo cual te emociona), cuerda, fósforos, una brújula (Eso debió ser un regalo de algún patrocinador) y un impermeable.

Estas a punto de irte cuando recuerdas los collares.

-No dejare que esas personas mueran contigo. Ahora ellas y tú son mi carga- dices tomando de su cuello ensangrentado los collares.

Esta amaneciendo, debes moverte rápido.

Tal vez era porque habías matado a alguien o el hecho que tenias aun sangre el tu rostro pero el sol parecía muy rojo esa mañana.

(Punto de vista Brittany)

Toda tu familia estaba sin aliento, habían corrido inmediatamente cuando escucharon tus gritos.

Llegaron justo a tiempo para ver el horrible espectáculo, para ver el momento donde Santana era bañada en sangre.

-Pobre- dijo tu padre

Tu mamá estaba temblando y lagrimas surcaban su rostro.

-En algún momento iba a pasar por eso- dijo tu mamá

Te sentiste egoísta al pensar que menos mal que fue otra persona y no Santana la que estaba tirada en la nieve sin vida, sabias que algún lugar del distrito 2 estaba una familia sufriendo pero mientras no fuera en tu casa todo estaría bien.

Cerraste los ojos y oraste para transmitirle a Santana toda la fuerza necesaria porque habías visto como su rostro había cambiado.

Al abrirlos de nuevo la cámara seguía enfocando a la morena que surcaba la nieve con algo de cojera pera determinación.

Habías visto como tomo los collares y la frase que dijo.

-No quiero que cargues con todas esas muertes mi Santana- susurraste.

Hola! Sigo con esta historia debo terminarla antes de que regrese a la uni. Gracias por leer y gracias por los comentarios (: