Episodio 3 La realidad de Gerudo.

Nabila es la hermana mayor de Isanna. Al contrario de su hermana, suele ser fría al momento de tomar una decisión. Su carácter y habilidad en combate la ha llevado a ser una guardiana del desierto por cinco años. A sus veinticinco años de edad ha demostrado ser una guerrera implacable. Este año Nabila había decidido llevar a Isanna a sus campañas en el desierto para que esta pudiese formar carácter. Su cabello es largo y negro. Sostenido siempre con una cola de caballo. Sus ojos verde agua como los raros oasis del desierto. Isanna había recién cumplido los veintidós años y ha sido cuidada por su hermana y su abuela, la curandera de la tribu, toda su vida. Al contrario de Nabila, Isanna es carismática y preocupada por los demás. Aquel carácter debía ser corregido pues no correspondía al de una mujer del desierto. Tenía el cabello negro oscuro como su hermana pero ondulado. Y sus ojos de un color más esmeralda que los de Nabila.

Al entrar en la carpa, Nabila e Isanna llevaron al moribundo joven hasta una alfombra colorida. Isanna rápidamente cogió un cuenco con agua mientras Nabila posaba la cabeza del muchacho en una cabecera de lana. Bajar al joven del camello había sido un trabajo para nada discreto. La gente que pasaba vio intrigada cómo las muchachas entraban a un hombre casi muerto a la carpa de la sanadora y comenzó a reunirse a la entrada de esta. Isanna llamó a su abuela y luego de explicar los hechos esta actuó rápidamente. No había tiempo para más preguntas.

El rostro de la anciana estaba marcado por la edad. Parecía que había vivido por unos cien años. A diferencia de las muchachas, que usaban ropas de telas casi transparentes, sus ropajes eran de colores oscuros y sólidos. Su pelo canoso estaba tejido en su cabeza como el nido de una araña y adornado con joyas de distintos materiales.

Vació en un caldero un líquido espeso de color rosado, luego comenzó a echar especias de distintos tipos. Una vez el líquido tomó un color azul lo vertió en un frasco y se lo dio a beber al joven. A juzgar por las muecas que hacía al beber, aquel líquido no tenía para nada un buen sabor.

*Esto nos dará más de tiempo* —Dijo la anciana.

Sacó otro caldero y en este mezcló ingredientes aún más extraños hasta resultar un líquido verde oscuro. Cogió de entre sus cosas una espina hueca de cactus y la clavó justo en la herida. El joven se retorció y gimió al sentir el pinchazo en su brazo. Nabila e Isanna tuvieron que sostenerlo bruscamente para que la anciana pudiese continuar.

A través de la aguja la anciana vertió aquella extraña poción que al estar en contacto con la piel despedía vapor. El veneno comenzó a brotar por las llagas hasta escurrirse por el brazo y caer en un cuenco vacío. Todo el tratamiento duró unas tres horas cargadas de dolor y llanto. Al finalizar, dejaron al joven exhausto descansar en la carpa hasta que recobrase nuevamente la conciencia y dar una explicación coherente.

Nabila suspiró y dedicó una mirada de irritación a su hermana menor, pero luego cambió su gesto a una sonrisa de orgullo. No era la primera vez que Isanna hacía todo lo contrario a las normas. Y eso le resultaba divertido. Volvió la mirada a la entrada de la carpa y suspiró nuevamente. Había llegado el momento de enfrentar a la multitud.

Mientras tanto, Isanna estaba junto al viajero lo miraba detenidamente y, segura de que no hubiese nadie cerca, le acarició el cabello que caía desde su frente para poder verle con mayor claridad.

*No debes tener más edad que yo… ¿qué hacías en el desierto?* —susurró la joven.

Una voz rompió el silencio y ella quitó rápidamente su mano de él.

— Isanna, hija, tenemos que hablar. — Dijo la anciana con un tono muy bajo.

— Si abuela. Vamos a otro lugar para no despertarlo.

La anciana, preocupada, advirtió que traer extranjeros a la fortaleza podía meterla en graves problemas y de seguro un severo castigo. La relación entre el reino de Hyrule y las tribus de Gerudo jamás fue tan difícil. Ha pasado medio siglo desde que Ganondorf, el antiguo líder de las tribus, había sido ajusticiado por el asesinato del rey de Hyrule. Desde entonces la hija del difunto rey subió al trono y disolvió toda posible alianza con los pueblos del desierto. Hasta el día de hoy, los gerudos han sido excluidos y renegados de cualquier alianza e intento de comercio con otro pueblo cercano al reino. Por lo que en casos extremos se han visto obligados en ir hasta los poblados e incluso la ciudadela de Hyrule para robar alimentos, especia o cualquier cosa de la cual puedan sacar provecho.

El nuevo líder de los gerudos tomó las medidas necesarias para lograr una estabilidad en el pueblo. Ahora, su hijo era quien ejerce las mismas responsabilidades que un jefe de tribu, y este podía ser a veces más severo que el mismo líder. O eso al menos hacía creer a la gente.

— Hablando del rey de Hyrule. —Musitó la anciana al mirar al hombre que entraba en la carpa.

Isanna notó el nerviosismo en el rostro de Nabila. Aquel hombre entró tan repentinamente que no tuvo tiempo de expresar un saludo adecuado. Se trataba de Gohar el hijo del líder de las tribus.


Mensaje para Alex

Eres mi primer review! Gracias por leer mi historia!
habrá sangre, confabulación, traiciones y nuevas amistades. No tengo pensado poner lemon pero quizá algunas insinuaciones románticas pero nada tan drama jaja. Espero que continúes leyendo. También estoy subiendo el fic en ForosDz con algunos dibujos de los personajes que no puedo poner acá, por si te interesa ;)

Gracias otra vez!