La Prueba Del Maestre Parte 1

Finalmente los Combo Niños tendrían la prueba que definiría quien sería el próximo maestre, y si bien todos tenían la intención de ganar, sólo uno estaba enfocado en esa meta. No lo acompañaban el poder sagrado del Tigre, ni tampoco era superdotado, pero su espíritu era ardiente como el fuego. Paco, al aparecer en el campo de entrenamiento 17, vio enfrente de él un cinturón rojo, con los bordes dorados. Supo entonces que ese era el cinturón que tendría que proteger hasta el final. Lo tomó y se lo ató a la cintura. Sabría que tendría que buscar a los demás y quitárselos, acompañado solamente por el poder de su guitarra mística, mientras su rival Serio poseía una técnica para verlo todo al igual que Pilar, y además un poder asombrosamente peligroso. Paco entonces entendió, que Serio sería invencible para él en cuanto se convirtiera, todo lo que tenía que hacer para derrotar a Serio era atacarlo antes de que este se transformara. ¿Pero donde estaría? Esos fueron los pensamientos que tuvo Paco antes de salir corriendo por el desierto en busca de algo, o alguien.

El desierto ardía con su calor, mientras en el extremo opuesto del campo, en un lugar completamente distinto, donde el calor del desierto sería muy bien bienvenido debido al insoportable frio proveniente de los bloques de hielo y de las heladas aguas de los glaciares, se encontraba Pilar, corriendo al igual que Paco, temblando por el frío, en busca de Engañosa, quien podría estar en cualquier lado haciendo de las suyas como la última vez. La última vez Pilar había confiado en ella, pero esta vez no sería para nada piadosa, si la veía la derrotaría. Pilar no dejaba de pensar en esos sentimientos que le causaban ira, ya que de no hacerlo su mente se concentraría en el frio y temblaría con más fuerza. Cansada de temblar de frio, tomó dos varas que halló que se encontraban parcialmente secas aún en ese glaciar helado, y cortó un poco de cabello para hacer una fogata. Le tomó unos tres minutos encenderla, pero eso la mantuvo distraída del fuego y de la presión de poder estar rodeada sin saberlo. Una vez que la fogata encendió y su calor la conformó, Pilar puso su mente en blanco esperando nuevamente oír la nada. Escuchaba los pasos de alguien en el suelo, como a un kilómetro de distancia. Esa técnica nunca fallaba, siempre sabría donde se encontraba y a donde ir de esa manera. Esperó haberse encontrado con Engañosa, o quizá con alguno de los otros combo Niños. Pero se decepcionó bastante al oír que era el Señor Súper Agua y a su ejercito de peces costeando el mar. Supo entonces que no tendría nada que hacer en ese helado lugar, y decidió cambiar de región lo antes posible. El fuego comenzaba a apagarse. Corrió casi resbalando por el hielo que cubría el glaciar, hasta que llegó un borde, donde a veinte metros veía el bosque, pero antes de llegar hasta allá había un helado mar que tendría que atravesar.

-Maldición-dijo Pilar antes de saltar del borde del enorme glaciar para caer en el mar y comenzar a nadar hacia la orilla del bosque.

Paco llevaba corriendo aproximadamente 15 minutos sin parar ni para respirar. Realmente no le había pasado por la cabeza la idea de ir más despacio para ver si había alguien siguiéndolo, tal vez porque sabía que vería todo ya que no tenía montañas, árboles ni nada que le estorbara la vista. Poco antes de comenzar a cansarse, Paco vio como por fin llegaba a otra zona del campo, veía pastizales secos y algunos árboles bien dispersados entre sí. Se detuvo un momento para pensar en donde estaba, pero no tuvo ese lujo ya que poco después de haberse detenido un chita corría hacia a él a toda velocidad con intenciones de matar. Paco lo esquivó de un salto y en cuanto cayó sano y salvo en el suelo tomó su guitarra e invocó unos diez esqueletos que comenzaron a correr hacia el chita, quien con su velocidad extrema y su ferocidad asesina, destrozó a cada uno casi con la mirada. Pronto, comenzó a correr nuevamente hacia Paco. Paco sabía que esos esqueletos no tendrían oportunidad contra la fuerza salvaje de la naturaleza, pero al ver al chita correr hacia él tomó su guitarra nuevamente, solo que esta vez del mango y esperó el momento perfecto. Cuando el chita se encontraba a tan solo unos treinta centímetros de Paco, este le había dado un golpe vertical con la guitarra como si fuese un gran mazo, dejando al veloz felino derrotado e inconsciente con un gran chichón en la cabeza.

Paco vio como el felino yacía inconsciente y su instinto natural le hizo pensar que estaba a salvo. Se equivocó, porque por la espalda fue atacado por Serio quien le había dado una patada que hizo que Paco cayera al suelo y se arrastrara unos centímetros en él. Mientras Paco estaba tratando de levantarse y recuperarse de ese golpe, el veloz pelianaranjado tomaba el cinturón rojo de la cintura de Paco de tan sólo un tirón.

-Deberías prestar atención a tu entorno-río Serio burlón saliendo corriendo de allí.

-Deberías aprender que Paco jamás se rinde-murmuró Paco invocando con su guitarra diez esqueletos que aparecieron enfrente de Serio dispuestos a detenerlo lo suficiente para que Paco se levantara y contraatacara.

Serio vio aparecer a los esqueletos y no sintió ni la mínima pizca de sorpresa. Simplemente corrió aún más rápido y se dispuso a destrozarlos con su capoeira. Dio un saltó y cayó parado de manos girando sobre si mismo dando la impresión de un trompo humano cuyas piernas eran como astas que golpearon a cada uno de los esqueletos hasta que sus huesos quedaron desparramados por el suelo. Luego saltó nuevamente para caer sobre sus piernas y correr nuevamente, sólo que esta vez Paco ya se había acercado lo suficiente para atacar. El mismo golpe que Serio le había dado a Paco, se lo había regresado. Solo que Serio fue lo suficientemente rápido de reflejos para caer con sus manos y rebotar en el suelo, caer suavemente sobre sus pies y correr a toda velocidad hacia lo que se veía de nuevo que era el desierto, seguido por detrás por Paco.

-Acéptalo Paco-gritaba Serio aún provocando a Paco al ver la gran diferencia que comenzaba a haber de distancias-jamás me alcanzarás, sabes que soy más veloz que tu.

Paco sabía que Serio tenía razón, el nunca podría alcanzar a Serio con su velocidad, ya que Serio era tan veloz como una pantera, su fuerza física no bastaría para alcanzar a su rival. Casi a punto de dejar escapar a Serio, Paco vio su guitarra y enseguida se le ocurrió una brillante idea. Se detuvo por un segundo, lo que Serio tomó como una señal de victoria y comenzó a correr a un ritmo más lento. Paco entonces apoyó su guitarra en el suelo con el mango apuntando en dirección contraria hacia Serio, se paró sobre ella y con un pie rasgó todas las cuerdas.

La guitarra salió disparada como una bala junto con Paco que por poco y se caía de ella pero alcanzo a sujetarse con mucha suerte. Sintió como el viento golpeaba su rostro con una fuerza que solo había sentido con los fuertes ataques de viento de Azul. La guitarra, cuyo disparo la propulsaba casi a la velocidad del sonido llevaba a Paco hacia Serio, estaban a unos doscientos metros, pero en dos segundos ya solo se distanciaban por diez. La guitarra entonces se detuvo, y por el efecto de la inercia, Paco salió disparado a una velocidad aún mayor hacia Serio, cayendo sobre el causando que ambos rodaran por el suelo arenoso del desierto uno sobre el otro. Finalmente se detuvieron y se separaron al mismo tiempo, y para el asombro de Serio, y también el de Paco, Paco tenía ambos cinturones en sus manos, el rojo y el marrón.

-¿Cómo lo hiciste Paco?-gritó Serio sorprendido.

-Sabes, estoy tan sorprendido como tú. Pero la balanza está a mi favor, así que…adiós-dijo Paco corriendo hacia su guitarra y repitiendo el procedimiento de surfear en su guitarra a súper velocidad. Vio al instante como un rayo multicolor pasaba por el desierto dejando su colorido rastro detrás de él hasta que tropezó con la pierna de Serio y este tocó su tótem que reposaba en la espalda del Geco. Pronto se vio la luz anaranjada cubriendo a Serio hasta que se transformó en Tigrillo.-Que suerte tengo-Pensó Paco-tres segundos más y estaría frito.

Finalmente Paco se detuvo en medio del desierto donde pensó que no sería alcanzado por Serio y continuó a pie hacia el bosque, esperando encontrar a Mama Conda o quizá a alguien más. De cualquier modo era muy buscado, ya que ahora debía de ser el primero en tener dos cinturones, por lo que tendría que redoblar sus precauciones.

Mientras tanto, en la costa del bosque que da con el glaciar, Pilar se encontraba recogiendo ramas secas para prender un fuego para calentarse luego de haber nadado en agua helada. Se podía decir que le temblaba hasta el alma. Finalmente consiguió las suficientes y encendió una pequeña fogata bien escondida para que casi nadie la vea, y realmente estaba escondida, ya que se hallaba entre unos arbustos escondidos por unos árboles. Claro que lejos de cualquier planta, sino se provocaría un incendio.

Pronto comenzó a sentirse mejor en cuanto se secó, por supuesto el cabello tardó mucho más que su piel, pero el calor del fuego y el nuevo ambiente que no era tan helado hacían una gran diferencia. Buscando un par de ramas para avivar el fuego, Pilar vio desde un arbusto al Maestre Bernie en la costa viendo al iceberg y tocando con su pie el agua helada para inmediatamente retroceder del frio. Vio como de pronto Bernie colocaba sus manos en el suelo como si estuviese tratando de empujar la tierra y de pronto un enorme puente de tierra comenzó a salir del mar. Una vez que se fijó bien, Bernie lo atravesó sin miedo alguno.

Pilar pensó en seguir a Bernie, pero luego recordó que ahí se encontraba Súper Agua, ¿y que podría hacer ella contra un enorme dragón? Tal vez si se transformara podría usar el terreno de agua del glaciar a su favor, pero tendría que encontrar a Engañosa. Decidida, tomó sus cosas y se encaminó hacia lo profundo del bosque, viendo como el puente de tierra por el que Bernie acababa de cruzar se deshacía en pedazos que caían al mar.

Paco, por su parte ya se encontraba en las profundidades del bosque, viendo su alrededor con cuidado para evitar encontrarse con alguna criatura salvaje o alguna trampa especialmente puesta o un ataque sorpresa de algún enemigo. Unos minutos pasaron sin ver absolutamente nada, pero de pronto vio a Pilar caminando muy distraídamente mirando las flores. Se veía sospechosamente despreocupada, pero a la vez se marcaba bien la personalidad de Pilar. Paco se escondió, pues pensó que Pilar podía estar fingiendo para atacar por sorpresa. Desde lo alto de un árbol veía a le hermosa morena tratando de evitar la idea de que tendría que emboscarla tarde o temprano para pasar la prueba. Lamentablemente la rama donde reposaba Paco no era lo suficientemente fuerte para aguantarlo, por lo que cayó al suelo, justo enfrente de Pilar. La muchacha reaccionó, y vio al moreno enfrente suyo que al igual que ella quedó inmóvil. Paco pensó que tendría que huir o algo así, pero primero esperó la reacción de Pilar. Raramente, Pilar no corrió, no atacó ni nada parecido, solo lo miró a los ojos. Paco se sonrojó un poco.

-¿Que…forma de encontrarnos no?-dijo Paco nervioso.

-Algo extraña-contestó Pilar sin mirarlo a los ojos-Pensé que tratarías de atacarme.

-Y yo que tú lo harías-contestó Paco ya dejando de estar nervioso.

-A mi no me interesa esta prueba, de cualquier manera va a ganar Serio o Azul. Yo no puedo hacer mucho, soy más…survivalista, me curo a mi misma.

-¿Oye, te encuentras bien?-preguntó Paco-tu voz se oye distinta.

-Es que tuve que cruzar el mar, y creo que tomé frío.-contestó tardando un poco.

-¿Y tu cinturón?-preguntó Paco viendo los ojos de Pilar que raramente estaban de un color inusual, de hecho nadie puede cambiar de color sus ojos, ¿o si? Pilar, con ojos rojos…que cosa rara.

-Es que me lo quitó Serio apenas comenzamos la prueba, pero no me importa, de todos modos a mi no me interesa ser maestre.-contestó Pilar sintiendo como si estuviese siendo interrogada.

-Sabes, no se si seas Duplico o Engañosa, pero te digo que acabo de encontrarme con Serio y no tenía tu cinturón. Además, Pilar tiene ojos verdes.

-Ya para que fingir-dijo Engañosa girando los ojos mientras tomaba su forma original.

Paco se paró y se preparó para enfrentar a la Divina que como siempre trataba de escapar. Corrió hacia la divina y saltó para darle una patada aérea, pero Engañosa lo vio y se transformó en una pared con la que Paco se dio un muy buen golpe. Luego, Engañosa se transformó en una catapulta, ya lanzó a Paco contra un árbol que casi se parte durante el choque. El moreno, adolorido, cayó al suelo incapaz de levantarse. Y por si fuera poco, había un oso que acercaba a Paco quien estaba indefenso en ese momento. La malvada de Engañosa comenzó a reír malignamente, pero una patada la envío a volar contra un árbol y una morocha de ojos verdes aterrizó al lado de Paco para ayudarlo a levantarse.

-¿Paco, estás bien?-preguntó preocupada Pilar, la verdadera Pilar.

-Define bien-contestó Paco tomando la mano de Pilar para levantarse.

-¿¡Como te atreves niña, a lastimar a la Divina más poderosa que existe!?-Gritó molesta engañosa-¿Quién crees que eres?

-Solo una hermosa niña que siempre odio ser usada y que siempre se preocupará por sus amigos-contestó Pilar corriendo hacia Engañosa con intención de tocar su tótem. Pero tropezó con Engañosa quien se había transformado en enorme árbol lleno de raíces. Luego, con una de sus ramas lanzó a Pilar contra una red que estaba escondida, una de las trampas ocultas de las que había hablado el Maestre Grinto, seguramente Engañosa había inspeccionado el lugar y se había percatado de ellas. Ahora, Pilar se encontraba atrapada en una red y un oso se dirigía a ella. Y por dirigirse a ella me refiero a que estaba con las garras alzadas a punto de matarla. Paco vio eso y su primera reacción fue la de quedarse petrificado, luego el fuego de su corazón tomó el control de su cuerpo, pero nunca llegaría a tiempo para salvarla, lo único que pudo hacer fue gritar.

La guitarra de Paco, que se encontraba a diez metros de él, reaccionó al grito desesperado de Paco y por si misma se elevó en el aire y le disparó al oso obligándolo a alejarse. Finalmente cayó al suelo, dejando a Paco sobresaltado e impresionado a la vez, pero inmensamente agradecido. Corrió hacia Pilar saltando las raíces y ramas que Engañosa trataba de usar para golpear a Paco pero que esquivó. Paco finalmente llegó hasta Pilar y la liberó de la red separando los puntos de unión. Pilar entonces dio un rápido salto para tratar de tocar su tótem en Engañosa, pero esta rápidamente se transformó en rata y salió corriendo de allí.

-Además de traidora, cobarde-decía Pilar furiosa.

-Gracias por ayudarme Pilar-agradecía Paco.

-¿Por qué me dices eso?-preguntó Pilar nuevamente con su tono natural-fuiste tú quien me salvó. Gracias Paco-dijo Pilar dándole un abrazo.

-No me hubiese permitido que algo te pasara-dijo Paco contestando al abrazo alegremente.

Medio minuto después se separaron del abrazo, no del todo, ya que todavía se tomaban de las manos y se miraban a los ojos. Luego recordaron que eran enemigos y se separaron por completo.

-Entonces…-dijo Pilar-¿Quieres mi cinturón?

-¿Me lo vas a dar así nomás?-preguntó Paco extrañado-¿sabes que estás renunciando a la oportunidad de ser Maestre, cierto?

-Como si me importara-contestó Pilar-Es mucha responsabilidad y poca diversión, además se que ganarán o Serio o tú. Y sabes que siempre votaré por ti.-dijo finalmente entregándole su cinturón a Paco, quien lo aceptó y se lo ató a la cintura junto con los otros dos.

-Guau, gracias Pilar. Ojala te pudiera dar algo a cambio-dijo Paco muy agradecido.

-Dos cosas-contestó Pilar-que ganes, y…-dijo Pilar cuando de pronto le saltó a Paco encima dándole un apasionado beso que ambos disfrutaron mucho aunque sea por unos segundos-y estamos a mano.


E aquí el capitulo tres de Despeus de una ño de dolor (recien me percato de que el nombre no le queda tan bien ¬¬) pero lo único que puedo hacer es compensarlo con una magnifica historia, algo que nadie se hubiese imaginado y que siemrpe han esperado que ironía. La prueba del maestre, quien sabe quien ganará. Hay secretos en mi mente que solo se le revelaran a los que leen mis ihistorias. Espero que esto sea un incentivo para qeu continuen leyendo n_n Nos vemos/leemos.