…oOo…

— ¿Qué haces aquí? — pregunta una voz, la cual ella reconoció inmediatamente.

— Vine a hablar contigo Jasper Whitlock — este salió de la oscuridad, nadie más que Peter y Charlotte sabe su verdadero apellido, y ahora posiblemente los Cullen. — No creo que nos convenga hablar aquí, podemos ir a otro lugar — este asintió, se acercó a ella a velocidad vampírica, pero ella no se asustó, la tomo en sus brazos y la cargo al estilo novia y comenzó a correr adentrándose cada vez más en lo profundo del bosque.

Jasper la llevo a su lugar secreto, demoraron un poco más de una hora en llegar allí, mientras tanto Isabella se sentía tan a gusto de estar nuevamente en sus brazos, al llegar a ese hermoso claro, él la bajo colocándola de pie y se alejó lo suficiente de ella.

— Jasper no te alejes de mí — dice Isabella, con algo más que tristeza en su voz.

— Dame una razón para no hacerlo. — Isabella no encontró mejor manera de hacerlo recordar que algo que él mismo había hecho.

— Eres la luz…

Tus ojos castaños cuan chocolate

Castaños, chocolate, café… mi tierra.

— La tierra que piso — sigue recitando Jasper, haciendo que Isabella sonriera.

Eres mi mundo, querida mía.

Amada mía.

— Eres la luz… — iba comenzar de nuevo, pero Jasper la detuvo.

— Dime la verdad, porque sé ese poema.

— De verdad ¿quieres recordar todo? — pregunta Isabella, Jasper estaba tan confundido, tantos pensamientos corren por su mente

— Si, necesito saberlo, siempre desde que me desperté en esta vida he tenido recuerdos de una chica a la que nunca le he visto la cara hasta el día de hoy cuando has comenzado a hablar de ella y es igual a ti, físicamente.

— Jasper, ¿Qué sabes de los antiguos, de los primeros vampiros? — cuestiona Isabella, haciendo que Jasper se confunda por el cambio de tema.

— No sé mucho de ellos, sé que fueron los primeros y que hay muy pocos de ellos; pero que tiene eso que ver conmigo y con ella. — pregunto todavía más confundido Jasper.

— Los antiguos nacieron así, crecieron como humanos, tuvieron familia, hermanos, padres; todo esto fue antes de que comenzaran a formarse los primeros asentamientos humanos — Isabella se comenzó a poner nostálgica, Jasper estaba sorprendido de que ella este tan informada siendo una humana — solo que después que cumplían alrededor de 18 o veinte años, ellos dejaron de cambiar no crecieron, sus fuerzas aumentaba de manera sorprendente, su velocidad igual y que decir de sus reflejos o sus sentidos, comían poco o casi nada y cada vez que preparaban comida preferían la carne cruda o a veces se escapaban y tomaban la sangre de los animales, pero pronto todo los que conocían se comenzaron a asustar por su falta de cambios físicos o sus mejoras, muchos fueron catalogados como demonios otros como dioses. Su familia se alejaba, solo unas pocas de esas familias acepto al miembro diferente "especial" sin ningún problema. Muchos se alejaron de todos, comenzaron a vivir lo más alejado posible, solo bebían sangre de animales o de los mismos humanos moribundos, algunos cambiaron y comenzaron a atacar a aquellos que los despreciaron, habían alguna que otra complicación, los humanos cambiaron, sus corazones dejaban de latir, se volvían fríos, su piel se endurecía pero no es tan resistente como la de los antiguos, pero igual adquirieron varias de las características de los antiguos, pero solo sentían sed de sangre, a sus creadores no les importo, todos ellos vivían en la oscuridad se olvidaban de sus vidas y de todo, eran como bebes gigantes, con el paso de los siglos eso cambio, se organizaron aprendieron a controlarse, algunos que no hacían caso de los consejos morían, antiguos también murieron por esto, se formó una orden para mantenerlos ocultos, los Vulturis, los antiguos dejaron todo en sus manos con solo tres reglas: no dar a conocer su existencia a los humanos, no alimentarse en poblaciones pequeñas y la más importante de todas no interferir en el mundo humano; el creador de Aro, Marcus y Caius, fue el primer líder pero se enamoró de alguien a quien otro mató haciendo que él mismo se lanzara a una hoguera — Jasper se estremecía, con cada cosa que ella decía y más al sentir cada emoción que proviene de ella, intento calmarla pero no pudo — La líder de los antiguos, después de la muerte de Aridanadin se presentó con ellos y los dejo a cargo recordándoles las tres reglas, ellos estuvieron más que de acuerdo y los tres de ellos solo pidieron una cosa: "no interfieran con sus hijos, somos sus descendientes y como tales sabremos qué hacer, y así como nosotros no interferiremos en el mundo humano no interfieran si no es necesario" la líder estuvo de acuerdo, desde ese día ellos no han aparecido más, algunos están en lo más profundo de los bosques, en las montañas, en los polos, todos viviendo como simples humanos.

— ¿Qué paso con la líder? — pregunta, sin saber por qué quiere saber de ella.

— Ella decido permanecer con su familia sanguínea para ayudarlos; la sangre de los antiguos es muy poderosa, puede llegar a ser veneno o el elixir de vida tanto para vampiros como para humanos; ella hiso un pacto de sangre con sus descendientes, esto para protegerlos de cualquier tipo de don que posean algún vampiro y en cada nueva generación de su familia ella se presenta para pasar un tiempo con ellos, se hace pasar por un familiar cercano, hija, prima, hermana… y los vampiros actuales no pueden hacer nada contra ellos su mismo sistema se los impide, pues sus creadores hicieron pactos de sangre con todos ellos en especial con la líder de los antiguos — Jasper no entendía nada, que tiene que ver esto con él. — Esa líder soy yo — término por decir Isabella, Jasper todavía más que sorprendido. — hace no más de un siglo y medio, visite a la nueva generación Swan en las tierras de Texas, me enamore de uno de sus vecinos, en esa época yo era la sobrina que habían mandado a pasar un tiempo por allá, fácilmente pase por una joven de 14 años, me podía demorar unos cinco años con ellos y nadie notaria nada, él tenía 15, ese chico rubio y ojos azules, me enamoro, nos casamos cuando cumplí los 16, dos años tonteando y amándonos, él fue y ha sido el único con el que he estado, lo amé en ese entonces y lo sigo amando, lo iba a convertir en uno de los nuestro, para que pudiera dormir, comer, estar con los suyos y no viviera con esa necesidad de sangre, pero todo se arruino — ella tomo aire, y se sentó en la verde hierba mirando al encapotado cielo — la tonta guerra de los humanos empezó, y a él se le metió en la cabeza el tema de luchar y velar por un futuro mejor, todo marchaba bien, hasta la evacuación que tenía que hacer en Galveston, le rogué de mil maneras que no fuera, sabía que algo le pasaría, pero no podía decírselo no era el momento, así que deje la decisión en sus manos, él se marchó mientras dormía después de haber hecho el amor, entonces poco después informaron que había desaparecido y me lleve una gran sorpresa, estaba embarazada y por el susto lo perdí, no sabía que podíamos quedar embazadas ni nada por el estilo, hubiera sido una gran bendición, me fui de allí, todos creían que era lo mejor, mi familia supo la verdad, me fui a vigilarte, no permitiría que María te matara, y que suerte no tuve que intervenir, se dio cuenta que poses un don único, eres empático y eso le gusto, te tuvo un siglo con ella, pero fuisteis capaz de librarte de ella, y sabes pago con creces cada una de las cicatrices que te hiso y dejo que te hicieran — Jasper veía el dolor, el odio y la satisfacción reflejados en su rostro, pues desde hace unos momentos había dejado de sentir sus emociones. — Mate a María, la mate con la excusa que los vulturis no habían hecho nada para controlarla y estaba influyendo demasiado en la vida de los humanos, todos los vampiros que participaron en las guerras murieron, ninguno quedo vivo, si vuelven las guerras morirán enseguida. Jasper, tú te encontrasteis con la duende ella te prometió cosas, cosas que necesitabas en ese momento, pero ella sabía desde el principio que no es tu compañera, sé que tú lo sabes.

— ¿Cómo me encontrasteis? — pregunta, que más le podía pedir en ese momento, no sabía si creerle o no.

— Demore muchos años en venir a ver a mi familia, necesitaba pensar en muchas cosas y arreglar uno que otro asunto con los míos, entonces no había podido conocer a la pequeña Tanya, así que ella no estaba protegida, hasta hace poco, vine a visitar a Charlie, pero te vi en la escuela, con las mismas me marche para regresar poco después como una de las hijas de Charlie. Necesito recuperarte, pero necesito es que tú recuerdes todo.

Ella se acercó a él a una velocidad impresionante, mucho mayor que la de los vampiros que conoce, tomo su cara entre las manos y lo beso, en ese beso él sintió como algo dulce entraba en su boca, era sangre, pero no fue mucho, solo unos cuantos mililitros, al verla a los ojos, esos ojos chocolates, comenzaron a pasar muchas imágenes por su cabeza, toda su vida como humano la recordó, su madre, su padre, a sus hermanos menores… todo, a su esposa a la cual prometió volver para formar una familia con muchos niños. Ahora fue él el que se acercó a ella y la abrazo, la beso de la misma manera en que la había besado ese día al despedirse para marcharse, las mejillas, la frente, los parpados, la nariz, el mentón y los labios.

— Te amo — dice él.

— Te he amo siempre Jasper — dice ella, antes de volver al beso. En cierta forma ninguno de los dos necesita respirar, siguieron así hasta que el sol se ocultó completamente, solo querían besarse después habría tiempo para lo demás.

— Necesito que me esperes aquí — dice Jasper mirándola directamente a los ojos.

— Siempre te estaré esperando, Jazz — le dio un beso en los labios pero fue apenas un roce. Jasper inicio una carrera contra el tiempo, necesitaba eso que había guardado por tanto tiempo sin saber por qué, ahora lo sabe, le pertenece a ella y solo a ella.

…oOo…

Alice no podía ver el futuro de Jasper, no desde que salió de la dichosa clase de historia, algo había cambiado, siguió toda la tarde después de salir del instituto intentando ver cuando regresaría, pero nada. Ya eran más de las diez de la noche y no es que se preocupe por qué él puede desaparecer, pero es que no tiene un muy buen presentimiento de esto. Entonces él llego.

— Jazz amor — este no le prestó atención a nadie, solo subió por las escaleras a paso humano, se sentía feliz tanto que comenzó a mandar olas de felicidad a todos los presentes. Subió a su estudio, Alice lo siguió allí dentro, comenzó a buscar y rebuscar, él sabía que estaba allí, no lo había cambiado de lugar desde que llegaron a Forks así que tiene que estar allí, siguió buscando, no lo encontró. Edward por su parte intentaba leerle la mente a Jasper para averiguar dónde había estado pero no tuvo resultados, simplemente parece un espacio en blanco.

— Maldición Jasper Hale, habla con un demonio — exploto Alice, Jasper ahora si le prestó atención, ella estaba balanceando delate de él la cadena de plata con un precioso anillo de platino que en ese entonces habían creído que era plata, y en su centro estaba incrustada un hermoso zafiro.

— Dame eso Alice — dice Jasper, ya la felicidad había desaparecido completamente, el resto de los Cullen lo sintió y escucho lo que había gritado Alice y la respuesta de Jasper.

— No te lo daré Jasper, no hasta que me digas que es esto para ti — dice Alice muy convencida, Jasper no dice nada, Alice bajo las escaleras a velocidad vampírica para que toda la familia este presente.

— Alice dame esa cadena — repite Jasper al bajar lentamente por la escalera, su voz es inexpresiva, a la vez que te produce escalofríos, todos los Cullen los sintieron.

— Jasper, ¿por qué no nos dices donde estuvisteis todo el día? —dice Carlisle en tono de reproche, pues aunque él desaparezca regularmente siempre deja un tipo de mensaje a alguien, él lo ignora y sigue pendiente del péndulo que tiene Alice entre manos.

— Alice dame esa cadena — Alice, hiso lo que le dijo, pero se quedó con él anillo, Jasper tomo la cadena que le aventó Alice — Alice no estoy para juegos — dice Jasper.

— Sé que no quieres jugar, pero necesito saber dónde rayos estabas y por qué apestas a Isabella Swan — esto no le gusto a Jasper para nada, Isabella no apesta, su dulce aroma a duraznos y vainilla es exquisito, así que sin mucho a que pensar se lanzó contra ella y la tomo por el cuello, la alzo contra la pared más cercana y comenzó a apretarlo lentamente.

— Si realmente quieres ponerle fin a tu vida vuélvala a insultar o daña el añillo, puedo encontrar quien lo arregle, puedo arrancarte la lengua y quemarla para que no digas nada jamás o simplemente puedo desmembrarte y quemarte por completo — dice mirándola a los ojos, él con sus ojos completamente negros. Emmett que iba a intervenir, no puede permitir que su hermana sufra algún daño, se iba acercando a él, lo que según era sigilosamente, pero no fue así, de un momento a otro Emmett yace tirado en el suelo completamente inconsciente. Ahora sí, Alice sin dudarlo le entrega el anillo.

— Jasper, por qué le haces esto a tu compañera — solloza Esme abrazada a Carlisle, todos los demás no saben qué decir, nunca en su existencia han visto a un vampiro actuar de esa manera.

— Hijo, recapacita, ella no ha hecho nada…

— No Carlisle ella ha hecho demasiado, y Esme ella no es mi compañera, siempre lo ha sabido y yo también, pero ahora se ha pasado con lo que quiere hacer, este anillo… — él mismo dejo de hablar — no importa, solo no se metan conmigo, y cuidado con lo que le quieres hace a los Swan o de verdad lo lamentaran, todos no solo tú Alice, ni ella ni yo lo permitiremos.

Jasper se marchó de inmediato, no perdería más tiempo ahora que ha recuperado lo que había perdido cuando obtuvo esta nueva vida, y ahora solo lo disfrutara. Corrió lo más rápido que pudo, llego a su lugar secreto, y ella seguía allí donde la había dejado pero sabe que se ha alejado de allí y regreso, ella esta acostada en el suelo como si estuviera mirando al cielo, Jasper creyendo que estaba dormida se le acerco lentamente, dio un suave beso en los labios, se iba a separar de ella, pero ella misma se lo evito, rodeo su cuello con sus brazos y lo atrajo más así ella, poco a poco las manos de él comenzaron a recorrer su cuerpo, ella deslizo suavemente sus manos por la espalda de él, llego a su pecho y comenzó a desbotonar la camisa, pero Jasper la detuvo y se aleja de ella.

— No, no lo hagas.

— ¿Por qué?

— Las cicatrices, sé que no te van a gustar — afirmo él, recordando todas las veces que uno que otro vampiro lo ve, recuerda el miedo, el dolor y el desprecio que sienten.

— No digas eso, cada una de esas cicatrices es un símbolo de tu voluntad de vivir — dicho esto ella se acercó mucho más rápido de lo que él puede moverse y de una le arranco la camisa, comenzó a acariciarlo nuevamente, beso la primera cicatriz que le hicieron, él comenzó a sentir grandes cantidades de lujurias provenientes de ella, esto hizo que su lujuria comenzara a aumentar, se siente tan raro volver a estar sin camisa y sin necesidad de sentir miedo creciente de los presente. Ambos comenzaron a ronronear, solo los verdaderos compañeros lo hacen, sonrieron sin poder evitarlo, ella siguió besándolo sin parar, llego a sus labios y comenzaron nuevamente, se perdieron el uno con el otro. Ambos terminaron sin ninguna prenda de vestir, toda su ropa está hecha trizas a su alrededor, cada caricia les lleva un mundo de sensaciones diferentes y excitante, beso a beso siguieron amándose, después de seguir amándose con los beso, él bajo una de sus manos para comenzar acariciando su vientre, siguió bajando su mano que se posó sobre sus labios íntimos, los separo delicadamente mientras buscaba su botón más sensible al encontrarlo lo comenzó a masajear dulcemente haciendo que ella jadeara, él se éxito más al escucharla, con la otra mano comenzó a masajear uno de sus senos, mientras que con su boca chupaba, lambia y mordisqueaba el otro; ella al mismo tiempo tiene entre sus manos el miembro de él, masajeándolo de arriba y abajo. Él al sentirla lo suficientemente húmeda, la penetro, ambos soltaron gemidos de placer, la penetro varias veces lento, después comenzó a hacerlo más rápido, hasta que ambos llegaron al éxtasis, tuvieron un grandioso orgasmo. Se miraron a los ojos, cada uno mostrando un mar profundo de amor y pasión desenfrenada. No tomaron descanso, no pueden dejar de amarse, tanto tiempo perdido y hay que aprovechar el momento que están viviendo ahora, siguieron así amándose, probando diversas posiciones para darse placer; luchando de igual manera contra el deseo de marcar a su compañero, ambos saben el riesgo y no es el momento adecuado… el sábado, por fin se sintieron algo satisfechos, así que dejaron de amarse, Isabella no había dormido nada en todos esos días, cazaron algo rápido y regresaron al claro del bosque donde se encontraban.

— Jasper hay algo que tienes que saber — comenta ella, mientras le acaricia la mejilla dulcemente — no es algo nuevo, pero solo nosotros sabemos de esto y quiero que sepas que tienes una opción más — Jasper no entiendo lo que ella quiere decir pero asiente para que continúe — puedes volver a tener aspecto más humano — no entiende y le manda su duda con su regalo — veras puedes volver a escuchar tu corazón, sonrojarte, tus ojos pueden ser azules nuevamente e incluso puedes comer comida humana — ella sigue acariciándolo, él está en shock.

— Voy a ser como tú — afirma, al recuperar el habla, ella confirma con un movimiento de cabeza — ¿quieres qué sea como tú? — Pregunta mirándola directamente a los ojos, ella confirma nuevamente con un movimiento de la cabeza, él sonríe, él es capaz de hacer lo que sea por ella — entonces cariño dime que tengo que hacer — sonríe y la besa en la sien, ella sonríe.

— Jazz, sé que no te va a gustar mucho, pero déjame explicarte primero como es todo el proceso — Jasper la miro a los ojos y puede ver la preocupación reflejada en ellos, asiente lentamente y le da un beso en los labios — tendrías que pasar por un nuevo cambio, te inyectare de mi veneno por decirlo de alguna manera, pero tienes que beber de mi sangre apenas que termine de introducir el veneno — termina en un susurro — será mucho más doloroso que el cambio que sufristeis antes — Jasper la mira a los ojos, está muy seguro de lo que quiere, y eso no lo va a cambiar nadie, solo ella.

Él dio su permiso, inclinando su cuello, exponiéndolo ante ella, Isabella no lo duda ni un segundo, rápidamente sus colmillos salen de su escondite, y atraviesan la dura piel de Jasper como si esta fuera la más suave y cremosa mantequilla, Jasper inmediatamente siente que algo cambia, siente como si ese veneno fuera lava ardiendo, quemándolo poco a poco, mucho peor que cuando lo mordió María, mucho peor que las miles de mordeduras que tiene en todo el cuerpo, miles de veces peor, su sed de sangre se desato, ella demoro demasiado metiendo veneno en el sistema de Jasper y a él le parecieron horas, de pronto Jasper pierde el foco de las cosas, todas parecen borrones, y siente como por su ardiente y adolorida garganta pasa un líquido espeso y sumamente deliciosos, ese líquido parece ser la ambrosia de los dioses, se siente satisfecho, deja de tomar, se queda inmóvil sintiendo como poco a poco el fuego ardiente de sus venas va desapareciendo lentamente, sus pies comienzan a sentir algo diferente. Isabella después de terminar su parte, se siente tan débil por la gran pérdida de sangre, pero vale la pena correr el riesgo, mira detenidamente a Jasper, se ve como si estuviera dormido y sin ninguna preocupación, aunque ella lo sabe, ella sabe todo lo que está soportando lo siente levemente, dulcemente tomo su cabeza y la coloca en su regazo, donde sus dedos pasan por los cabellos de él como si fueran una peineta, le da dulces besos en el cuello, la frente, los parpados, la nariz y en los labios, labios que están llenos de su sangre.

Isabella pasó la noche y parte de la madrugada en vela, viendo y escuchando como poco a poco Jasper deja de ser un vampiro moderno para ser uno antiguo como ella, su corazón comienza a moverse lentamente y poco a poco va formando un latido, latido que es seguido por muchos más, ella sonríe.

Se fueron corriendo a Seattle, claro que robaron unas ropas para poder ir. Jasper no sabe cómo entregarle nuevamente el anillo, solo espera que ella sea feliz con tenerlo de nuevo.

Era media tarde cuando llegaron, Jasper visito a su abogado, pidió sus papeles con su verdadero nombre, conservaría las mismas fechas, por ahora, Jasper tomo sus documentos con el nombre Whitlock, salieron de allí después de casi causarle un infarto al señor J. Jenks, salieron, pasearon y se compraron ropa, de todo tipo y colores. Claro que Isabella, le mostro a Jasper sus cuentas bancarias, que superan a las de él por muchísimos ceros.

— Jazz, vamos a un hotel, me quiero bañar — eran cerca de las 7pm cuando Isabella le rogo a Jasper, este aunque renuente a ir fue, pues no quería que su chica se quitara el olor de él de su cuerpo. Ya tienen muchas compras, desde prendas básicas a algo más sofisticado y elegante. Ya habían comprado una moto para no estar todo el día caminando y es más rápida que un automóvil; llegaron a un hotel, el más cercado de donde estaban, iban vestidos como chicos normales, nada del otro mundo, pidieron una habitación por una noche, le dieron una habitación más o menos grande, no se molestaron en acomodar nada, solo tenían unas pocas cosas con ellos, el resto de ropa fue mandada a Forks por correo expreso, ambos se ducharon y pusieron algo de ropa o mejor dicho casi nada, descansaron lo suficiente, Jasper volvió a experimentar lo que es dormir, dormir como humano y no tener que fingir que lo está haciendo, en sus brazos acuno dulcemente a Isabella y ambos cayeron en un profundo y reconfortante sueño.

…oOo…

Se despertaron temprano, se bañaron y cambiaron entre besos y caricias, ninguno de los dos podía mantener las manos alejadas del otro por mucho tiempo, se vistieron completamente de negro y rojo, Jasper un pantalón de un material parecido al cuero, al igual que su chaqueta, y un sweater rojo sangre con cuello en "v", Isabella una falda a cuadros estilo colegiala por la mitad del muslo en tonos negros y rojos, una remera con manga de ¾ negra y una chaqueta muy parecida a la de Jasper, ambos llevaban botas estilo militar. Cancelaron lo que tenían que cancelar en el hotel, todos se los quedaban mirando, dos modelos de alta pasarela, es lo que parecen, tomaron su moto alrededor de las seis de la mañana, tendrían dos horas para llegar a Forks, ninguno le dio importancia, pues sea como sea llegaran a tiempo. Jasper acelero al máximo la moto y en una hora y media ya estaban en Forks, que el frío, que la llovizna o la carretera mojada no les importo. Ya en Forks disminuyeron la velocidad, Charlie si los atraparía e Isabella no le quiere dar ningún problema a él.

Entraron al estacionamiento del instituto a toda velocidad, los que se van poniendo en su camino simplemente se tiran a un lado para evitar ser atropellados, Jasper se estaciona al lado del auto de Edward, pues sabe que Isabella quiere comprobar algo con Tanya. Isabella se baja de la moto sin quitarse el casco que le cubre toda la cara, Jasper hace lo mismo, ya cuando están los dos en tierra firme, se quitan los cascos haciendo que todos jadeen de la sorpresa y más cuando se abrazan y se besan, muchos de ellos creen que están viendo una película por la pasión que demuestran, es como si hubieran estado separados por mucho tiempo — cuánta razón tienen — Jasper puede sentir como la lujuria de muchos ha aumentado, la envidia y el deseo, pero lo que hace que rompa el beso es la terrible rabia que siente, sabe de quién es pero no puede hacer nada, ella sabía perfectamente que no son compañeros. Se separaron pues alguien se aclaró la garganta intentado llamar su atención.

— Buenos días — dice Tanya, Edward por su parte tenía el ceño fruncido, no le puede leer la mente a Jasper, pero lo ve relajado y más al besar a la chica humana que tiene entre sus brazos.

— ¿Qué has hecho Jasper? — dice Edward a velocidad vampírica y lo más bajo que puede, para no alarmar a Tanya ni a Isabella.

— Nada del otro mundo, he tomado de nuevo el apellido Whitlock de mis verdaderos padres — dice Jasper, dejando a los demás vampiros allí sorprendidos — sabes que siempre quise a los hermanos de Esme, pero mis verdaderos padres, siempre lo serán, por otra parte te presento a Isabella Whitlock, mi esposa — ahora si todos ellos soltaron jadeos, hasta Tanya. Varios de los otros estudiantes que pasaban por allí lo escucharon y se sorprendieron, y como no si ellos no hablaban para nada, para su mala suerte los que escucharon no fueron otras que Jessica y Lauren que aunque buenas amigas son las más comunicativas de todo Forks junto con sus madres, así que para la hora del almuerzo pueda que todo el pueblo este enterado que Isabella y Jasper se casaron.

— ¿Qué has hecho Jasper? — vuelve a repetir Edward, leyendo la mente de Alice, que está planeando como matarla.

— No hemos hecho nada del otro mundo Edward, solo nos casamos, sabes Jasper es un chico maravilloso — dice Isabella mientras ve a Jasper a los ojos y ambos le mostraban sus anillos, Edward reconoció el anillo que llevaba Isabella, es el mismo por el que Alice casi muere y Emmett quedo inconsciente toda la noche. — ha todas estas ustedes ya son novios — señalo a él y a Tanya, para cambiar un poco el tema

— Si — dice él.

— Bueno me alegra, pero Edward ten cuidado con lo que haces, le haces daño a Tanya y te las veras conmigo — dice, más como advertencia que como una amenaza. Edward se echó a reír, y como no hacerlo una humana amenazándolo, Jasper se lo quedo mirando por la diversión que emana de él, pero no dice nada, todo a su tiempo. Jasper e Isabella se excusaron para ir a hablar con la secretaria Emma, está al verlos se emocionó demasiado, como cada vez que ve a alguien de la familia Cullen.

— Buenos días Emma — dice Jasper, mostrándole una enorme sonrisa a la secretaria, esta se quedó completamente hipnotizada por esto, desde que ellos llegaron nunca había visto a Jasper sonreír, y realmente es magnífico, a su parecer mucho más que Edward y Carlisle juntos.

— Buenos días señor Hale, señorita Swan — dice esta, recuperándose del pequeño shock. — en que les puedo colaborar jóvenes.

— Es sobre nuestros apellidos, que venimos a hablar — Emma los miro raro — sucede que he tomado el apellido de mis verdaderos padres — Emma siguió sin entender — mi verdadero apellido no es Hale es Whitlock, hasta que tuve un año y medio que nos adoptaron la hermana de Esme y su esposo — aclaro Jasper, este le entrego unos documentos donde se explicaba de manera legal el cambio de apellido.

— Y ¿tú querida?

— Pues me casé — Emma se atraganto con su misma saliva.

— ¿Cómo? — repitió Emma.

— Me casé, ayer, mire — Isabella le entrego los documento, Emma los reviso detenidamente, cada uno de ellos con firma y sello de varios abogados, la firma de Charlie dándole el permiso por ser menor de edad.

— Necesito que llames a Charlie para hablar con él — dice Emma, tiene que hablar con él, para ver si es verdad, si él lo permitió y sí se les puede permitir el acceso a la institución. Isabella asiente sin cambiar su expresión, tomo su celular, a lo que la secretaria abrió mucho los ojos, es el último modelo que salió al mercado, guardo su emoción, claro que no la mostro en su cara pero Jasper la sintió.

— Hola Charlie — saludo Isabella, cuando Charlie contesto el teléfono de la oficina.

— Hola Isabella, y ese milagro — dice él divertido.

— Estoy en el instituto, no puedo desaparecer o tendrás problemas ¿verdad? — Charlie solo se rio — bien lo que pasa es que me case — Charlie suspiro audiblemente.

— Falsificasteis mi firma — dice más como una pregunta una afirmación.

— Me queda mejor que a ti — fue su respuesta — bueno, Emma la secretaria quiere habla contigo, así que mueve tu trasero y ven al instituto. — después de eso, ella colgó, le dice a Emma que Charlie ya viene, se sentó junto con Jasper a esperar a Charlie. Charlie no demoro mucho en llegar, tenía una gran sonrisa en su cara.

— Hola Emma — saludo este a la secretaria.

— Charlie… — ella comenzó a explicarle de los documentos que Isabella ha traído, Charlie se río por las caras que ponía Emma, cuando llego el director todo se complicó un poco, él diciendo que no lo podían tener acceso al plantes educativo porque va en contra de las reglas pero siendo Charlie como es lo amenazó con demandarlo por discriminación, eso si no le gusto a director así que sin perder más el tiempo les firmo el consentimiento para que los recién casados pudieran entrar a clases, Jasper tendría el mismo problema pero siendo mayor de edad pidió que no llamaran a Esme o Carlisle.

Todos quieren ver a la pareja recién casada, ya Jessica y Lauren habían dado la información necesaria para que todo el mundo se enterara — hasta el momento solo el instituto — nadie los vio en las dos primeras horas de clase, faltaba una clase para después ir al almuerzo, ambos chicos entraron juntos a la clase, se dieron un beso en los labios y cada uno se sentó en su asiento designado. A la hora del almuerzo Jasper llevo a Isabella a una de las mesas más alejadas, los dos compraron solo una botella de jugo natural, nada más le apetecía, los ojos de todos los estudiantes estaban puestos sobre ellos y más que sabían que Jasper estaba saliendo con Alice, hay muchas diversidad de opiniones sobre lo mal que actuaron estos dos, pero nadie se atreve a decirlas, algo se los impide y es el miedo que les da Jasper; por otra parte todos han quedado más que sorprendidos con el cambio de look de Isabella.

— Edward vamos a sentarnos con mi hermana — dice una sonriente Tanya, Edward no supo cómo negarse, pero de todas maneras necesitaba hablar un momento con Jasper y necesita muchos testigos para que él no haga nada, ambos compraron su almuerzo y se dirigieron a la mesa donde estaban estos otros, para encontrárselos comiéndose el uno con el otro, Edward se aclaró la garganta ruidosamente, aunque hay algo que Edward se pregunta ¿Cómo puede besarla así?, ni siquiera él que tienen un control casi como el de Carlisle es capaz de besar a Tanya de esa manera. Isabella y Jasper dejaron de besarse y los vieron.

— Podemos sentarnos — hablo Edward, Jasper no se mostraba muy contento con esto, pues lo estaban interrumpiendo.

— Claro ¿Por qué no? — contesto Isabella sonriendo, y pasándole la mano a Jasper por su muslo para tranquilizarlo.

— Suéltalo Edward, ¿Qué quieres preguntar? — dice Jasper, que ya estaba más que irritado por la curiosidad que brota de él, menos mal y faltaba poco para que dieran comienzo a las clases de la tarde.

— ¿Por qué le hicisteis esto a Alice? — dice lo más bajo y rápido que pudo, Isabella se enojó, ni ella ni Jasper le han hecho nada a Alice, ella sabe que no son compañeros, entonces por qué seguir engañándose y engañándolos a ellos.

— Edward, creo que esto no te incumbe y si vas a venir a hablar siempre de lo mismo lo siento por Tanya pero no serás bien recibido donde nosotros estemos — respondió Isabella, haciendo que Edward se sorprendiera todavía más — antes que preguntes — Isabella vio que los otros Cullen ya se habían marchado — no soy hermana de Tanya, soy su familia, pero no somos hermanas ni parientes cercanos, ten en cuenta eso Edward — dice seriamente — bueno, ya es hora de irnos a clase — termino esto con una dulce sonrisa haciendo que se formaran muchas más preguntas en la cabeza de Edward.

19/09/2014