Los personajes utilizados en esta historia no me pertenecen, todos ellos son obra y magia de Akira Toriyama y sus secuaces.
"...Extraños sentimientos inundaron el corazón del Saiyajin al ver como aquel guerrero humano ganaba lugar en la distancia que cada día se extendía más entre él y la única mujer que no le expreso temor, Bulma."
Capítulo tres: ¿Celos o energía negativa?
Un estruendo sacudió Corporación Capsula, Vegeta reaccionó inmediatamente y salto por la ventana hasta el lugar donde un espeso humo negro llenaba el ambiente de un hedor pestilente. —¡Bulma, Trunks! —gritaba levitando entre sombras oscuras que impedían la visual.
—Tranquilo Vegeta, están conmigo —Yamcha tenía en sus brazos a Bulma y al bebe, los había protegido con su cuerpo cuando el prototipo de automóvil estalló en miles de fragmentos peligrosos, se podía observar la magnitud del accidente en sus ropas rasgadas y la sangre que manchaba su piel.
—¡Eres una tonta, pudiste destruir todo este lugar!
—Gracias, Vegeta, estamos bien —la peliazul le dio la espalda al Saiyajin, mientras calmaba al bebe, y revisaba las heridas del guerrero.
—No es para que la trates así —dijo el de cabello negro, poniéndose frente a Vegeta —Si, es un tanto loca, y a veces hace las cosas sin planearlo correctamente solo para alimentar su ego y vanidad, pero tampoco es para gritarle de esa manera
Bulma golpeó a Yamcha justo sobre las heridas reprochando sus palabras, y lo llevó hasta la sala de estar para curarlo, Vegeta los siguió sin perder de vista cada movimiento que hacía el guerrero: Maldito imbécil, si tan solo pudiera pulverizarlo.
El Saiyajin se recostó sobre el sofá, observando como Bulma y Yamcha conversaban, reían, e incluso susurraban: Que pretende esta mujer actuando de esa manera, está realmente loca… se burlan de mí, estoy seguro que se están burlando, no debí salir de esa forma, como no pude presentir el KI del idiota, me habría ahorrado este mal rato, debí verme como un estúpido. ¡Bah! Me largo de aquí.
—¿Dónde vas Vegeta? Pronto será la hora de comer —el hombre no respondió y salió de C.C a algún lugar desconocido —No entiendo que le sucede, nunca había estado dormido hasta estas horas de la tarde, actúa diferente desde la batalla con Cell, ¿Hay algo que me puedas decir, Yamcha?
—¿Yo? No, pues yo no sé nada, ¿Qué podría contarte de Vegeta? A penas nos miramos, recuerda que él me asesinó enviando uno de sus Saibaman, aunque ahora luchemos juntos, no significa que sepa que le sucede, aunque sin razonar demasiado, estoy seguro que es por la muerte de Goku, quedó como un inútil frente a Cell, y tal vez en parte porque ni siquiera la ira de ver morir a su hijo lo ayudó a superar sus expectativas
—¿La muerte de Trunks? ¡Explícate!
—Cell asesinó a Trunks en la batalla, y Vegeta se enfureció, lo atacó con un gran poder, pero solo sirvió para quedar malherido y tener que ser salvado por Gohan, es posible que por eso haya cambiado tanto, y no tenga deseos de nada, después de todo siempre se jactó de ser fuerte, y ahora fue superado no solo por Goku, también por su hijo, Gohan
—¿Se... enfureció? —los ojos de Bulma no podían estar más amplios y brillantes, detonaba una especie de felicidad y asombro, se quedó por largos segundos mirando hacia la puerta de la casa, pero Yamcha la sacó de su letargo, le estaba quemando las heridas con el alcohol.
—¡Bulma, eso duele! A ver si te fijas que me estas arrancando la piel
—No seas llorón, solo cayó un poco de alcohol, con esto cerrarán tus heridas en un abrir y cerrar de ojos
—Eres demasiado brusca, aún no dejas de actuar como hombre
—No exageres, ¡Ya quédate quieto!
El Saiyajin estuvo gran parte del día deambulando por toda la ciudad, al llegar la noche, regresó a Corporación Capsula, pero solo sintió las presencias de Trunks, y los padres de Bulma. Extrañado, decidió no prestar atención al hecho de que 'su mujer' no estuviera, de todas formas siempre suele salir… ¿No es cierto? ¡Agh! ¡Pero que estoy pensando, no debería interesarme lo que hace! Tomó una larga ducha, cenó y aún así ella no estaba presente, a pesar de no ser demasiado tarde, el hecho de que estuviera con Yamcha le revolvía el estomago. Las ansias de saber que sucedía, lo llevó hasta el laboratorio donde se encontrara el Dr. Brief.
—¿Dónde está Bulma?
—¡Ah, Hola Vegeta! Veras, Bulma salió hace un rato junto a Yamcha, fueron a buscar insumos para la creación del prototipo que tienen en mente, y también le pedí que fuera a buscar insumos para mi, quiero construir un gran recinto para tener muchos animales… aunque aún no sé de qué color lo haré. ¿Qué color te parece mejor, Vegeta? —El Dr. Brief había quedado hablando solo, el hecho de escuchar Bulma y Yamcha, hizo que el Saiyajin saliera despavorido en búsqueda de ellos dos.
—¡Que estoy haciendo, que estoy haciendo, que estoy haciendo! —gritaba presionando los puños a una velocidad casi indescifrable, buscando con desesperación ambas presencias. —Ahí están, debo ocultarme —bajó y camino siguiéndolos a una distancia reducida, cuando entro en razón se sintió estúpido: Que me está pasando, este no soy yo. ¡Maldición!
Vegeta dejó de seguirlos y regresó a casa. Yamcha pudo sentir su presencia, pero no le prestó atención: De seguro solo pasó por aquí.
—Sí que son muchas cosas las que necesitan —dijo el joven de cabellos despeinados. —¿Qué piensa hacer tu padre con todo esto?
—Planea crear un pequeño zoológico, y también unir el laboratorio con la casa, nos estamos quedando hasta largas horas por la noche, y ahora que ya es invierno la lluvia se avecina, la idea es tener conectividad
—Pero ya tienen un laboratorio dentro de su casa
—Sí, pero lo usamos en su mayoría solo para crear planos, usar la computadora, y en general temas de papelería, ya que posee cierto espacio reducido solo para creaciones pequeñas, el auto que estoy construyendo no podría hacerlo en aquel laboratorio, y ¡Mira! ¡Qué hermoso collar, lo necesito ahora mismo!
—¡Bulma espera¡ —Yamcha estaba cargando cajas y bolsas varias, porque no solo eran insumos, la mujer de cabellos azules también aprovecho de comprar ropa y accesorios varios para sí misma, y su hijo —¿Estás segura que necesitas todo esto? Quiero decir, se suponía que solo veníamos por insumos para la empresa, ahora soy tu burro de carga
—Aproveché la ocasión, Vegeta nunca ha querido acompañarme, y sola no puedo llevar demasiadas cosas, pero tú eres fuerte, y ¡Yamcha, deja de coquetear con esa chica! ¡Apresúrate! No has cambiado nada
—Claro que si lo he hecho, me estaba preguntando una dirección, no le coqueteaba, a pesar de que solo me usas para que lleve tus cosas, y te proteja de explosiones, no desistiré en recupe… nada, solo compra ese collar
Una vez de regreso en C.C ambos subieron hasta la habitación de Bulma para dejar las cosas que no debieron haber comprado, antes de salir, Yamcha colocó su cuerpo ante la puerta.
—Espera, necesito hablar contigo, es importante
—¿Ahora? Ya debe haber llegado Vegeta y no sé si debamos estar aquí
—¿Qué son ustedes dos? Me dijiste hace un tiempo que no estaban juntos, ni siquiera sabias donde se encontraba
—Eso fue hace tiempo, nosotros ahora somos… una pareja
—No mientas Bulma, ni siquiera te trata como si fueras su pareja, eres tu quien le expresa y le entrega cariño, no él a ti —Yamcha puso ambas manos en las mejillas de la peliazul, la acarició con suavidad, y se quedo perplejo por la belleza de esos ojos azules que hacía tiempo no veía tan cercanos. —Tal vez yo no sé lo que es Vegeta, tal vez no sé lo que hace realmente contigo, pero tan solo piénsalo de esta manera, que ambos tengan un hijo no te obliga a seguir a su lado, que le entregues cobijo en tu casa, no le da el derecho de que seas su mujer, ¿Qué son?
—Pues, supongo que nada. Somos solo los padres de Trunks
—¿Y si solo son eso, tendría la oportunidad de tocar tus labios nuevamente?
—Iré a llevar los insumos a mi padre —Bulma salió apresurada y totalmente desconcertada de su habitación, chocando con Vegeta de frente, quien vio como Yamcha la seguía a sus espaldas. —Ve...Vegeta, ya estabas aquí
—Hola Vegeta —saludó sonriente el guerrero del desierto, tomando la mano de la joven. —¡Apresúrate Bulma, debemos llevar los insumos a tu padre!
El rostro de asombro de Vegeta era indescriptible, quedó en un estado de congelamiento total, sentía que su cuerpo no le respondía, y una gran ira se iba acumulando en su interior: Esto me sucede por no entrenar, lo que siento es una señal de mi organismo por la falta de actividad física, si eso es. Sin embargo en su mente una y otra vez se repetía la imagen de ellos dos saliendo de la habitación, como una mala película que estaba obligado a ver solo para torturarlo, para hacerlo sentir esas banalidades humanas sentimentalistas: Estaban en su habitación, en el mismo techo que yo, la misma cama, estando a solo metros de distancia, esa basura estaba… con mi mujer. Si Vegeta no fuera tan orgulloso para demostrar sus sentimientos, posiblemente Yamcha ya hubiera sido asesinado, guardó todas sus energías negativas otra vez, y continuó con lo suyo, haciendo nada: ¡Me las van a pagar!
Continuará...
