La vida da tantas vueltas que a veces no me creo que esto este sucediendo, pensé mientras caminaba hacia el altar haciendo de dama de honor a la boda de mi hermana.
Los mire mientras ambos se recitaban los votos el uno al otro.
-Yo…acepto-la voz de Susan se quebró, ya que estaba intentando contener el llanto provocado por la emoción.
Los ojos de Caspian se cruzaron con los míos, casi creí ver un toque de petulancia en ellos al hacerlo.
-Acepto-juro con la voz firme.
Crack, crack, crack…
Se cayeron a pedazos los trozos de vida que me quedaban, los novios fueron los primeros en abrir la pista de baile, mientras danzaban pegados el uno al otro entregando a los espectadores aquel movimiento de ambas personas que parecía tan sincronizado como perfecto
Y me pregunte a mi misma en un acto de estupidez cuanto más iba a ser capaz de soportar.
El tiempo pasó tan lento….
De repente un muchacho de porte simpático y carismático se acerco a mi, sobra decir que jamás lo había visto en mi vida.
-¿Baila reina?-sonreí mientras tomaba su mano.
Nos movimos igual o mejor que Susan y Caspian, ya que ambos parecíamos completamente cómodos donde nos encontrábamos, la risa de mi compañero sonaba alta y clara cuando nos reíamos, de nuestros propios errores al bailar.
-¿Cuál es tu nombre?-pregunte, curiosa.
-Edward.
-Edward-su nombre salía con tanta naturalidad de mis labios que hasta sorprendía.
-¡Me acabas de pisar!-murmuro mientras fingía una mueca de dolor, por primera vez desde que llegamos al condenado barco, reí por cualquier idiotez que el decía, o de el ligero sonrojo de sus mejillas cuando lo encontraba mirándome.
-¿Me permite?-la voz de Caspian hizo que mi compañero se sobresaltara, ya que ninguno de los dos lo había oído llegar, Edward me miro para que le dijera con la mirada cual quería que fuera su respuesta, debe haber visto el miedo reflejado en ellos por que cuando volvió a hablar lo hizo con vos segura y musical:
-No, quizás en otro momento.
-Lo lamento-la voz de Caspian se torno ruda-debí haber echo pasar la orden como una petición, pero como ya dije es una orden…así que, fuera de aquí muchachito.
Edward asintió mientras hacia una reverencia.
-¡¿Qué demonio se supone que estas asiendo?-la ira hizo que mi cara se tiñera de rojo.
-Sacarte al gusano de encima.
-¡Al único gusano que yo veo por aquí es a ti!-mi voz se alzo en el amplio lugar haciendo eco en mis palabras, todos lo invitados se volvieron a verme, como si de pronto me hubiera crecido una segunda cabeza, yo solo hice una reverencia y salí de allí, los corredores jamás se me antojaran tan jodidamente largos, una mano salio de la nada y tomo sin sutileza mi antebrazo estampándome contra la pared de mi dormitorio al que segundos antes había llegado.
Los labios de Caspian rozaron con fuerza y sin sutileza mis labios, como si estos fueran algo que el ansiaba tanto que no quería tomarse el tiempo para si quiera amarlos.
-¡Mierda Caspian!, ¡Esto no es un jodido juego te casaste con mi hermana!-el grito resonó en mi pecho asentándose allí para que el agujero de mi pecho me hiciera querer retorcerme ponerme en posición fetal y llorar hasta que no me quede vida, aceptar la realidad de boca mía había sido jodidamente difícil, parecía que con cada acción que él hacia era como una gota de acido mas, que quema, que duele hasta lo inexplicable.
-¿No es genial?-lo mire sin entender el por que de la pregunta el sonrió con sorna-, tengo a las dos hermanitas Pevensie.
Su risa volvió a resonar mientras me miraba con malicia.
-Tu no te enamoraste de mi, Lu-mis ojos se llenaron de lagrimas al oírlo dudar de mis sentimientos.
-¡¿A que mierda te refieres Caspian? ¡¿Qué intentas decirme?
-No digo que no me ames-me respondió con calma mientras me recorría con la mirada-, solo digo que te enamoraste de la persona que creíste que era.
Abrí la boca para replicar, pero me di cuenta de que era cierto, yo vi a Caspian como mi rey, como mi príncipe de brillante armadura, como la persona que iba a protegerme…Y el no es ninguna de esas cosas.
-Tu estas encaprichada conmigo-continuo sin prestar atención a las lagrimas que surcaban mi rostro- y los caprichos solo se van si los pruebas, es decir Lucy, que ahora vamos a saciar tu capricho-concluyo sonriéndome de costado.
-¿A que te refi…-no pude continuar con la pregunta, ni siquiera pude armar una frase contundente cuando sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo sobre la tela de el fino vestido, su mano se detuvo en mi vientre mientras jugaba a ver cuanto resistía sin rogarle que continuara, jadee cuando su mano empezó a subir la tela de mi traje, hasta que me la quito.
-Bien, Lucy-susurro en mi oído mientras sus manos se paseaban sin pudor sobre mis muslos-déjame decirte que no tienes nada que envidiarle a Susan.
El suelo desapareció rápidamente mientras mis piernas se enroscaban en sus cintura, y un gemido se me escapo de la garganta al sentirlo tan ansioso, sus manos eran expertas, ya que al explorar mi cuerpo lo hacían con tan maestría que era incapaz de tener un solo pensamiento razonable, como por ejemplo que estaba un punto de acostarme con un hombre casado, que no me amaba, que estaba conmigo por razones inciertas.
¡Ella es tu hermana!
Con ese pensamiento me detuve, o por lo menos quise hacerlo, hasta que lo sentí por completo dentro mió, grite de dolor, ya que había sido completamente bestia, un animal, cuando entro inmediatamente empezó a moverse, mientras la sangre caía en el suelo. Clic, clic, clic… El insaciable ni siquiera se molesto en hacer las embestidas un poco mas lentas para que por lo menos no me doliera de esta manera, el dolor disminuyo, y mi ser fue nublado por una ola de deseo, mientras le gritaba por mas y el sonriendo me lo concedía, en cuanto sintió que iba a venirse se salio de mi y termino en el suelo, me sonrió.
-Ya esta, tu capricho y el mió se termino-mis ojos se enfocaron en él sin creer lo que me estaba diciendo.
-Fuiste el primero-mis sollozos llenaron la habitación-y ni siquiera te importa.
-Lo siento mucho, cuñadita.
Suspire mientras lo miraba, el me devolvió la mirada…y ahí paso.
-Voy a decirle a Susan. Su mano ya estaba en el picaporte cuando se volvió a mirarme.
-¿Qué?
-Susan va a enterarse de eso, y voy a ser yo quien se lo diga.
-¡Vos no vas a decir nada!-siseo mientras caminaba hacia mi, yo empece a retroceder, en ese insatante me congele, la mano de el estaba en mi garganta, me estaba asfixiando.
-¡M-me es-stas la-astimando!
-Lo lamento mucho Lu.
-Caspian.
-Lo lamento, tanto-suspiro antes de enterrar el frió metal en mi pecho, había una especie de sustancia que no me dejaba respirar, que hacia que me doliera hasta la ultima fibra. Sobra decir que el me vistió y luego de eso llamo a todos a voz de grito diciendo que alguien me había matado y al parecer violado, las lagrimas de mis hermano e incluso hipócritamente de el me dejaron helada.
-Hija-me di la vuelta para sonreírle ampliamente-, creí haberte dicho que no mires mas ese recuerdo.
-Lo lamento, Aslan-suspire mientras miraba hacia aquel pozo donde podías ver reflejados los sucesos de tu vida, mire a el felino que tenia en frente-e irónicamente a su primera hija le pusieron a modo de nombre Lucy-el león me devolvió la mirada.
-Tu muerte fue trágica, cariño-suspiro mientras se tiraba en la hierba-pero a veces es mejor olvidar los recuerdos que nos hacen mal. Asentí mientras me recostaba a su lado, suspirando mientras veía la vida de mi hermana y mi querido cuñado pasar ante mis ojos.
Si hay algo de lo que me arrepiento es de no haberle ganado de mano a Caspian.
Realmente tendría que haberme ido lejos cuando podía.
Bien chicas tuve que arreglar este capitulo, por que las ultimas lineas estaban todas unas encimas de otras, gracias por lo reviews, y si quieren que haya otro final tienen que dejar comentarios, lose soy una desalmada pero me encanta, y ok, la historia AU se suspende hasta los primeros dias de marzo, nos estamos leyendo y gacias por esto, enserio...
Las quiere, demasiado.
Madame Uchiha
