Estaba en el área verde del hospital, era de noche, en otras circunstancias no dejarían quedarse a nadie pero esta vez era una excepción, mi abuela murió hace unas horas, aun no lo puedo creer, fui muy egoísta, solo le conté mis problemas o preocupaciones sin pensar en ella. Nuevamente siento ganas de llorar, nadie está por aquí a esta hora, aunque ya no me importa si me ven llorar, no he tenido el valor de entrar a la habitación de mi abuela, justo ahora se están despidiendo de ella mis demás parientes.
Ahora en la única en la que puedo pensar es en Nozomi, no he sabido nada las últimas horas, tal vez murió… como mi abuela… ya no quiero saber nada de nadie, amar duele… porque ellas, porque no yo…
Algo me sorprende y es escuchar algunos pasos, levanto mi vista pero no veo nada, vuelvo a encogerme, ya no quiero llorar pero las lágrimas siguen saliendo. Otra vez, escucho pasos a mi alrededor, en otras circunstancias estaría aterrada, es de noche y apenas puedo ver por la pequeña iluminación de los faroles que rodean esta zona, no veo a nadie, al menos no por esta poca iluminación, recuerdo que Nozomi para molestarme solía decir que habían fantasmas en los hospitales, no tengo miedo, lo único que siento es tristeza… acabo de perder a alguien muy importante… ya no me importa lo demás… nuevamente me abrazo pero sigo escuchando los pasos de alguien.
De pronto una niña esta frente a mí, por su estatura supongo que tendrá tres o cuatro años, ¿es un fantasma?, no siento miedo, lleva un vestido blanco, el pelo rubio y suelto, ojos verde claro. Alza su pequeña mano y la lleva a mi rostro, por un momento pensé que lo traspasaría pero en su lugar siento su calidez,… es real…
Con cuidado seca mis lágrimas que aun salen de mis ojos y luego me da una sonrisa, esa sonrisa me recuerda a alguien… Nozomi…
¿Quién es esta niña?, en ningún momento me dijo algo, se sentó a mi lado y se me quedo viendo, pareciera como si esperara que le cuente lo que me ocurre, la razón por la que estoy llorando, no la conozco, nunca la he visto, pero tengo esa extraña sensación, la misma que tuve cuando vi por primera vez a Nozomi, esa sensación que me atrajo a ella desde el primer día,… hay algo en esta niña que me atrae…
._.
Han pasado unos días desde que mi abuela murió, ya he tenido noticias de Nozomi, ha logrado vivir a la operación pero lejos de estar mejor está empeorando, sus signos vitales bajan cada día, los doctores dicen que si en caso logra vivir puede llegar a ser solo en estado vegetal, pero eso aún no es del todo definido, depende a como reaccione su cuerpo con el tratamiento que estuvo llevando mas esta operación, pero las probabilidades de que vivan son muy escasas.
Ayer se han llevado a mi abuela a Japón, ella quiso que sea así. Mi padre decidió quedarse conmigo acá porque no quise irme con ellos, pero no puedo moverme de acá, le prometí a Nozomi que me quedaría a esperarla… me pregunto si ella cumplirá con su promesa…
Nuevamente ha venido ella…
-no te preocupes-le doy una sonrisa cuando la veo acercarse-ya no estoy llorando…
Ella solo me da una pequeña sonrisa como saludo, luego pasa a sentarse a mi lado, desde que la vio esa noche ha estado acompañándome, no hablamos mucho, de hecho nunca lo hemos hecho, solo se sienta a mi lado y me escucha, le he contado un poco de mí y de la razón por la que estuve llorando esa noche, me abrazo sin decir algo, siento como si comprendiera mi dolor a pesar de su corta edad, es otra cosa que me recuerda a Nozomi, parece alguien normal, pero sé que tiene muchas cosas ocultas en su interior.
Así me la pase otro día mas, esperando tener noticias de mi Nozomi, no hubo muchos cambios hoy, después de estar toda la mañana con esa niña visite un rato a los padres de Nozomi, casi no los reconozcas, estaban con ojeras, se ven más delgados, su piel esta mas pálida, tal vez yo este igual… creo que por hoy regresare al hotel a descansar y seguir pensando en ella…
.
-¿quieres comer algo?-me pregunto papá cuando me vio entrar al cuarto
-no… no tengo hambre…-respondí con desgano
-pero…
-lo siento, solo tomare un baño y descansare… tal vez después…-no espere a que contestara, me metí a la ducha.
Sentir el agua rodar por mi cuerpo me relajo, solo han pasado unos días desde que pude hablar con Nozomi, aún hay algunas cosas que no me explico, ¿Por qué rompió conmigo? Supongo que lo hizo para que no sufriera si en caso la perdía pero,… fue muy ingenua… tarde o temprano nos íbamos a volver a encontrar porque… simple, mi destino y el de ella está unido, eso nadie lo puede cambiar, al menos eso pienso… quiero creer que ella nació para estar conmigo y yo nací para estar con ella… quiero seguir creyendo en esto… es mi última esperanza…
Salí de la ducha un poco más tranquila, tal vez deba ir al hospital otra vez, no quisiera echarme y pensar que es una pesadilla mientras que los padres de Nozomi están esperando fielmente a que Nozomi despierte…
-hija, ¿vas a salir de nuevo?
-si, iré al hospital
-pero…
-lo siento, aun no tengo hambre, comeré cuando vuelva- si vuelvo, tal vez me quede de nuevo en el hospital esperando noticias, pero no se lo puedo decir.
Mi padre ya no dijo nada, dejo que me fuera, supongo que entiende como me siento, acabo de perder a mi abuela, pensar en ella hace que salgan lágrimas de mis ojos nuevamente, no las retengo, no tengo porque ocultar mi tristeza, ahora mismo quiero apegarme a la esperanza que podré regresar a Japón con Nozomi, quiero creerlo…
Llegue al hospital, nuevamente aparece la pequeña niña rubia, aparece y desaparece de la nada, sigo pensando que puede ser un fantasma, por lo general aparece cuando estoy sola atrás del hospital, esta es la primera vez que la veo en la entrada, supongo que debo descartar que es un fantasma, pero algo sigue inquietándome y es su extraña y misteriosa forma de ser.
Sin decir nada, como siempre, me acompaña todo el camino, de rato en rato me mira con una gran sonrisa en el rostro, sin duda es extraña pero hace que me sienta un poco más tranquila.
Después de caminar un rato llego hasta la sala de espera donde están los padres de Nozomi
-buenas tardes-saludo débilmente, verlos me hace sentir ganas de llorar
-buenos tardes… Eli-chan…-me saluda la mamá de Nozomi, me da una débil sonrisa para luego volver a su expresión dolida.
Empiezo a dudar si quedarme o irme a atrás como siempre, siento una pequeña mano tomar la mía, miro hacia abajo, ahí está la pequeña rubia, me dirigí hasta donde están sentados los padre de mi novia, se sienta y me indica que haga lo mismo, no sé por qué pero siento que sabe lo que pienso.
Me siento a su lado y simplemente me quedo a esperar, esperar noticias de Nozomi.
Pensar que solo hace un par de meses estábamos juntas, estudiando, viendo películas, jugando bromas, teniendo pequeñas citas, cuando se hizo mi novia fue el momento más feliz de mi vida. Por dos razones, la primera, había descubierto su secreto y estaba dispuesta a ayudarla y apoyarla, el segundo era por saber que ella sentía lo mismo que yo, no sé en que momento fue, pero me enamore perdidamente de ella, la amo, la amo mucho… por eso… confió en que saldrá bien de esta… aún no he perdido la esperanza…
Sentir la pequeña cabeza de mi acompañante me hizo regresar a la realidad, se había quedado dormida sobre mi hombro, sin pensarlo una débil sonrisa se formó en mis labios, teniendo cuidado de no despertarla la fui acomodando sobre mis piernas, me sorprende que se haya quedado conmigo a esperar, me pregunto quién será esta niña.
Ya es de noche, mi pequeña compañera sigue durmiendo sobre mis piernas, el papá de Nozomi ha salido a comprar algo para que coman aunque estoy segura que ninguno tiene hambre.
-sabes…-la voz de la mamá de Nozomi rompe el silencio que se formó-… desde que Nozomi te conoció cambiaron muchas cosas… ella empezó a sonreír mas, pensé que si la anima a hacer esto ella… podría tener una mejor vida… ser feliz… pero cometimos un error…
-…-no soy capaz de responder, se cuál es ese error
-no debimos alejarla de ti, verdad-me miro con ojos lloroso, lo mismo pienso yo, nunca debí sepárame de ella, pero- todos cometimos el mismo erro… ella no me explico su situación… ustedes solo quisieron su felicidad y yo… yo acepte que se fuera… me encerré en lugar de buscarla…
-…lo siento…
-Nozomi mejorara-tome su mano, compartíamos el mismo dolor después de todo-… de eso estoy segura… después podremos… disculparnos con ella y ella con nosotras…
-…gracias…-esta vez ella me abrazo-… gracias por amar tanto a mi hija y seguir dándonos esperanza…
-…como diría ella, la esperanza es lo último que se pierde…
-es verdad…
.
Así paso una semana, aun no hay noticias, tampoco puedo ver a Nozomi, solo dejan pasar a los familiares pero también es por un pequeño lapso de tiempo ya que su piel está muy sensible, no pueden dejar pasar a cualquiera, lo único que ha hecho que mis días sean tranquilos y no tormentosos es esa niña, de la cual aún no tengo idea de quién es, sigue apareciendo y desapareciendo, a veces cuando llego aparece con una flor como regalo, un dibujo o simplemente una gran sonrisa. Me acompaña todo el tiempo que estoy en el hospital, está a mi lado hasta que me tengo que ir, aun no sé quién es, como se llama o si vive ahí…
-he vuelto…-dije al entrar a la habitación
-ya era hora-escucho una voz severa, no es mi padre
-mamá?...-cuando la reconocí me lance a sus brazos, no la he visto en una semana
-esperabas a alguien más…-niego con la cabeza y la abrazo más fuerte-… me alegra que estés bien…
-…mh…-me quedo unos minutos más en sus brazos, su calidez me reconforta-… y Alisa?...-pregunto separándome de ella
-se fue a Rusia con tu tía, no te preocupes-acaricio mi cabello y luego me dio un beso en la frente-… cuando Nozomi-chan mejore regresaremos a Japón todos juntos, está bien
-si…-me alegra que mis padres entiendan lo que siento y lo respeten.
El resto de la noche me la pase hablando con mi madre, me conto como están mis tíos de Rusia, como fue el entierro de mi abuela, me hubiera gustado estar allí, la velaron y enterraron en Japón, ella siempre quiso que su descanso fuera allí. Hablamos hasta la mañana, no recuerdo en que momento me quede dormida pero a la mañana siguiente me levante con más energía que nunca.
-buenos días Elichika-saludo mi mamá
-buenos días-conteste con una pequeña sonrisa
-esta vez no te iras sin desayunar-mi padre entro a la sala con el desayuno, ahora no tengo excusa, además ver a mi madre después de una semana me hizo sentir feliz y me abrió un poco el apetito.
Comí rápido para poder irme pronto.
Al llegar al hospital me pareció extraño no encontrar a la pequeña rubia, tal vez aparezca por ahí, me dirigí a la sala de espera donde estarían los padres de Nozomi, los encuentre como cada mañana, los saludo, me siento a su lado y espero, supongo que hoy tampoco hay noticias de Nozomi.
Algo me preocupa, han pasado dos horas desde que estoy acá, aún no ha venido la pequeña rubia que siempre me acompaña. Me disculpo y salgo a dar una vuelta, primero voy a la parte de atrás del hospital pero no la encuentro, justo cuando me voy a dar por vencida y regresar con los padres de Nozomi…
-disculpa…-una doctora me detiene-has visto a Mari hoy?...
-Mari?-la veo confundida, quien se supone que es?, o ¿Por qué me lo pregunta a mí?
-la niña rubia de ojos verde claro-su descripción es suficiente para hacerme dar cuenta de quién me está hablando
-…eh?... no, lo siento, no la he visto hoy
-lo entiendo, gracias-está a punto de irse pero esta vez soy yo quien la detiene
-ella… Mari, quién es?, vive acá?...-la enfermera me ve con sorpresa y duda
-pensé que ya la conocías, siempre las veo juntas
-…si, solo que…-dudo, no sé si le debería contar que ella, Mari, se me acerca sin decirme nada
-pensé que eras algún pariente
-¿pariente?-estoy más que confundida
-bueno veras, no sé si debería contártelo a ti-su semblante cambia a uno de preocupación, esto me hace sentir algo familiar, lo mismo que sentí cuando Nozomi termino conmigo, tengo un mal presentimiento-será mejor que hablemos en otra parte-me guía hasta una parte del hospital donde no hay mucha gente
-Mari está bien?-le pregunto al ver que no dice nada
-te lo diré solo porque creo que ella te ha ganado cariño y tal vez la puedas ayudar
-si hay algo que pueda hacer lo hare-esto me hace sentir mal, lo mismo le dije a Nozomi y no pude hacer nada, ahora mismo no puedo hacer nada más que esperar y rezar que todo salga bien
-ella ha sufrido un accidente, su familia es de acá, pero viene de una familia rica o lo era-se acerca un poco a mí, como si temiera por lo que me va a decir, como si fuera un secreto- veras, sus padres fueron asesinados hace poco, ella vio todo, está ahora mismo en tratamiento por lo que vivió, desde que vio como sus padres fueron asesinados delante de ella perdió la voz…-me quedo en shock, eso explica que nunca me haya hablado, aun así parece que aún hay más, como lo imagine esta niña oculta algo-… al venir de una familia rica todo le fue heredado a ella, pero al ser menor de edad se han quedado con su fortuna sus otros parientes… ¿entiendes a lo que me refiero?...-como no lo iba a entender, sus padres fueron asesinados solo por su dinero-…ella será enviada a un orfanato, sus parientes quieren deshacerse de ella prácticamente, incluso la quieren poner en adopción para que no tenga su apellido y así…
-lo imagino…-contesto de forma seca, pensar en quienes eran sus parientes me llena de rabia
-algunos acá conocieron a sus padres y quisieran ayudarla pero no pueden por miedo a sus parientes…
-¿hay algo que pueda hacer?
-no lo sé, pero si ella te tiene confianza puedes tratar de ayudarla a hablar de nuevo, dudo que pueda contar como testigo para encontrar a los asesinos de sus padres pero al menos si habla podrá tener otra vida con otra familia, hemos tratado de ayudarla pero suele desaparecerse, hace unos días cuando la vi contigo no quise acercarme porque estaba feliz, no suele estar así con nosotros…
-ya veo-ahora entiendo algunas cosas, me gustaría decir que podré ayudarla pero no sé si mi ayuda será suficiente-tratare de hablar con ella
-gracias…-la enfermera parecía muy agradecida por esto, espero poder hacer algo
Me puse a buscar a Mari, tiene un bonito nombre, de un momento apareció detrás de mí, no me sorprende mucho, me ríe divertida imagino que sabe que la estuve buscando.
-vamos atrás-dije ofreciéndole mi mano, ella me dio una gran sonrisa mientras toma mi mano
Nos sentamos donde siempre, ella saca de su bolsillo una pluma blanca y me la ofrece
-¿para mí?-ella asiente, esa gran sonrisa sigue en su rostro-gracias, es hermosa…
Nos quedamos un momento en silencio, ella se pone a ver el cielo, me parece mentira pensar por lo que paso, solo es una niña y tuvo una experiencia más que traumática
-Mari…-me animo a llamarla, ella sorprendida, esta vez no me ve con una sonrisa sino con miedo, se paró y estuvo a punto de salir corriendo sino fuera porque actué mas rápido y la detuve-… eres muy deductiva…-le di una sonrisa tratando de calmarla, empezó a forzar para que la soltara cosa que no pensaba a hacer, la atraje a mi cuerpo abrazándola, sentía su pequeño cuerpo temblar, no estoy segura si es de miedo pero pronto siento algo húmedo, de sus hermosos ojos verde claro salen grandes gotas de lágrimas, con cuidado limpio sus mejillas para luego darle un beso en la frente, esto parecía calmarla, me miro entre sorprendida y confundida, me recuerda mucho a Nozomi, tierna, amable, hermosa, misteriosa, inteligente y muchas cosas más, dedujo con gran facilidad de que hable con su doctora solo porque la llame por su nombre-… lo siento, tal vez fui un poco desconsiderada contigo…-ya estaba más calmada, esto me hizo sentir tranquila-… que tal si hablamos un poco…-ella asintió despacio, ya no hacia intención de irse.
La acomode sobre mis piernas, tenerla así me hacía parecer su mamá, en cierta forma somos un poco parecida, tal vez porque somos rubias, pero me recuerda mas a mi Nozomi
-sabes… pensé que al morir mi abuela también perdería a Nozomi, pensé que todo mi mundo se vino abajo, pero cuando te conocí me empecé a sentir tranquila, poco a poco la esperanza vino de nuevo a mí,… hace un momento estuve hablando con tu doctora, parece muy preocupada por ti y yo también… quiero que me dejes ayudarte…-tome sus pequeñas manos entre las mías- puedes confiar en mí, prometo no traicionar tu confianza… si tienes deseos de llorar puedes hacerlo… hasta ahora tú has escuchado mis problemas y has estado conmigo cuando lloraba… también quiero estar contigo…-Mari se abrazó a mí con fuerza, acaricie su espalda y deje que se desahogara, no estoy segura de cuánto tiempo lloro, cuando lo note se había quedado dormida sobre mí.
Era medio día, era hora de almuerzo, la doctora se me acerco y dijo que podía almorzar con Mari. No me pareció adecuado almorzar allí, nunca me gusto comer en un hospital, pregunte a la doctora si podía llevar a Mari a almorzar a algún restaurante, pensé que se opondría pero lejos de eso incluso me recomendó uno.
De camino al restaurante Mari despertó, todo el tiempo la estuve cargando tratando de no despertarla
-al fin despiertas dormilona-note sus mejillas rojas al notar que la estuve cargando, me dio un poco de gracia-he pedido permiso a tu doctora para que almorcemos juntas, ahora mismo estamos yendo a un restaurante, a no ser que quieras ir conmigo al hotel donde me quedo, tal vez quieras conocer a mis padres-fue más que obvia su respuesta, se alegró con la segunda proposición.
-ya llegue
-bienvenida hija-mi mamá salió de una de las habitaciones, se sorprendió al verme acompañada de Mari
-y ella?
-una amiga del hospital, sino te importa almorzara con nosotros-esto alegro más de lo que imagine a mi mamá
-me parece bien-aunque la alegro también estaba confundida, y como no estarlo, llegar de pronto con una niña.
Mientras hice que Mari conociera el lugar le explique la situación, parecía algo preocupada por mí pero no pudo negar que le gusto Mari desde el primer momento, no la culpo, tiene algo que te atrae, lo mismo paso con papá, si hubiera estado Alisa estoy segura que se la habría comido a besos, y por último, volví a pensar en ella, si la viera se burlaría un poco de mi diciendo que parezco su mamá, aunque ella es más maternal que yo, ahora que lo pienso, Mari y Nozomi, ambas parecerían madre e hija, de eso no hay duda, imaginarlas abrazadas, o mejor aún, Nozomi enseñándole a escribir, dibujar, jugando con ella, si me unía yo… no pude evitar pensar en ser una familia lo cual estaba muy lejos de la realidad…
Mari para tener solo tres o cuatro años actúa como alguien mayor, en la mesa se portó de forma educada, supuse que su crianza habría sido así al venir de una familia adinerada.
Después de almorzar y jugar un rato tuvimos que regresar al hospital.
Pensé en ir a ver a los padres de Nozomi, pero Mari tomo mi mano y me guio, la seguí sin hacer preguntas. No sé como pero terminamos llegando a una habitación vacía, había una cama, Mari se metió dentro, escuche el sonido de fierro o algo pesado, me preocupe así que me agache para ver que hacía, era una especie de ducto, supongo que de aire, ella se metió allí
-Mari, espera, puede ser peligroso-se giró hacia mi dándome una sonrisa, como si dijera que no había problema, era lo suficiente ancho como para que yo también entrara.
Me agache y la seguí, parecía que me quería llevar a alguna parte, dimos algunas vueltas, subimos, bajamos, parecía conocer a la perfección este lugar.
De pronto se detuvo, me hizo ver a través de un pequeño ducto que daba hacia abajo, cuando mire hacía allí mis ojos se agrandaron con sorpresa, sin quererlos mis lágrimas comenzaron a salir, era Nozomi, me había guiado hasta la habitación de Nozomi, si ella abría los ojos y miraba hacia el techo me podría ver cosa que tal vez no pasara, pero el solo verla llena todo mi interior, la esperanza de que podré regresar con ella sigue creciendo.
-…N-N….No…-veo con sorpresa a Mari, está tratando de hablar-…Nhohh…-se frustra al salir solo eso de sus pequeños labios, con delicadeza tomo su mano y le sonrió
-no tienes que sobre esforzarte, dentro de poco estarás cantando, ella me sonríe divertida y otra vez lo intenta
-No…zohh…nhihh…-no puedo evitar soltar una risilla, está tratando de decir Nozomi
-vamos, tu puedes-la animo
-Noh…Nozo…-está un poco agitada, su respiración se hace más rápida, creo que es mejor pararla, pero ella niega, es muy obstinada, de eso no hay duda- Nozomi!...-esta vez lo dijo, fuerte y claro, la abrazo sintiéndome orgullosa, su primera palabra fue el nombre de la persona que amo, como no alegrarme
-lo hiciste, felicidades Mari-le doy un beso en su frente-… trata de decir mi nombre, sé que puedes
-…E…Eh…E…dih…
-jaja, un poco más y te saldrá…-hizo un mohín por mi burla, realmente es muy tierna
-E…Eli…
-Elichi…-esa no fue su voz, miro hacia debajo de nuevo, Nozomi se ha movido!, podría jurarlo, ¡ella me dijo Elichi!...-Elichi…-esta vez lo compruebo, los signos vitales de Nozomi empiezan a moverse, no estoy segura si esto es bueno o malo pero ahora mismo no hay ninguna enfermera y me preocupa, considere entrar por allí pero mi presencia podría empeorar su estado.
-Mari, será mejo avisar a un doctor- ella capto rápido el mensaje, me guio de nuevo a la salida.
A penas estuve fuera de ese ducto salí en busca del docto y los padre de Nozomi, no sabía si esto era bueno o malo pero si urgente.
.
.
.
-donde… donde estoy… escucho algo… ¿Elichi?... ¿cuánto tiempo ha pasado?, ¿acaso he muerto?, ¿no cumplí con mi promesa?... no siento nada… no siento dolor… creo que he muerto… siento un inmenso vacío en mi pecho… Elichi…
-Nozomi, me escuchas, ¡Nozomi!-eh?, alguien me está llamando, ¿Cómo?. No sé qué ha pasado pero de pronto estoy en un bosque, hay una pequeña cabaña, un hermoso rio, y una gran variedad de flores-¡Nozomi!-otra vez esa voz, me giro y al fin puedo ver de donde proviene-¿Qué pasa Nozomi?, te he estado llamando desde hace rato-¿es Elichi?, ¿no se suponía que estaba en el hospital?, ¿Qué hago acá?-Nozomi, me escuchas-se sienta a mi lado y me abraza-supongo que te has quedado maravillada con la hermosa vista, verdad
-…s-si…-contesto, ¿Qué está pasando?
-¿estás bien?, pareces algo pensativa-toma mi mano y la besa suavemente-si hay algo que no te gusta dímelo
-… y-yo…-¿se lo debería decir?, no creo que me crea, ¿Cómo decirle que hasta hace poco estuve en un hospital y ahora de la nada aparecí acá?, ¿acaso eso fue un sueño?, o… ¡esto es un sueño!
-Nozomi…-toma mi rostro para llamar mi atención- otra vez te has quedado pensativa, dime, ¿algo te preocupa?
-no-esta vez le doy una sonrisa la cual la tranquiliza, le doy un beso en la mejilla y la abrazo, sé que es un sueño y quiero disfrutarlo, como lo imagine, no puedo sentir su calidez, esto no es real pero me gusta, me gusta estar a su lado
-¡mamá!-esto me sorprende, me separo de forma un poco brusca de Elichi, ¿de quién es esa voz?. Una niña, de unos siete u ocho años sale de la cabaña
-ven acá…-Elichi abre sus brazos y la recibe, se parece a Elichi, tiene el pelo rubio y unos hermosos y brillantes ojos verde claro, ¿Quién es?-…Mari, ¿te ha gustado el lugar?
-si-la pequeña rubia se separa un poco del abrazo-me gustó mucho, gracias-esta vez me mira a mí, me da una gran sonrisa, aun no puedo salir de mi confusión, noto que cambia su expresión a una preocupada
-mamá, ¿estás bien?-su pequeña mano la lleva hasta mi rostro y me acaricia
-…s-si…
-Nozomi, en serio ¿estás bien?-Elichi también me mira preocupada-si no te encuentras bien podemos regresar en otra ocasión, no porque sean nuestras vacaciones tienes que ocultar algún malestar
Ahora que la miro bien, parece un poco mayor a como la conozco, me miro por un momento, parezco alguien mucho más mayor, calculo que ahora mismo tengo entre veinte a veintitrés años, ¿Qué está pasando?, esto es un sueño pero… jamás he visto a esta niña, ¿Por qué me dice mamá?, ¿Cómo puedo soñar con alguien que no conozco?
-¡mamá!-de pronto salta a mis brazos la niña-si es por mí no importa, me preocupa más si no te sientes bien, así que podemos regresar ahora y venir otro día
Su mirada tan preocupada me hace dar ganas de llorar, me mira con amor, mucho amor, como si viera a su madre, tal vez lo soy…
Le doy una sonrisa para calmar su preocupación, la abrazo, es extraño, de ella si puedo sentir su calidez, se separa de mí un poco para poder verme
-te sientes mejor-me sonríe, tiene una bonita sonrisa
-si, siento haberlas preocupado-miro a Elichi, ya no está, todo a mí alrededor empieza a desaparecer, me giro para ver a la pequeña rubia, aún sigue en mis piernas dándome una gran sonrisa
-no te asustes, es hora de despertar… mamá Eli te está esperando al otro lado…-eh?, estoy más confundida ahora, me vuelve abrazar-… el amor de ambas te ha permitido volver… me hubiera gustado conocerte pero creo que no podrá ser así, lo siento … me gustaría que este sueño se haga real…
De pronto todo se volvió oscuro, ya no siento ninguna calidez… en lugar de eso siento un inmenso dolor en todo mi cuerpo…
.
.
.
-está despertando…-escucho una voz grave, me parece familiar, creo que es de una de las enfermeras que me cuidaba- parece que abrirá los ojos pronto…-todo mi cuerpo me duele, ¿Dónde estoy? Abro los ojos, lo único que veo son luces, miro un rostro borroso, no logro distinguir quien es-…!ya despertó!...
-me alegra que estés de vuelta-esa voz, es del doctor, miro hacia su dirección, esta vez logro distinguir su rostro-¿puedes escucharme?...-trato de decir algo, pero al mover un poco mis labios para hablar siento un inmenso ardor, es como si todo mi cuerpo se estuviera quemando lentamente, el ardor sigue aumentando… la imagen nuevamente se hace borrosa…
.
¿Qué ha pasado?, ¿Qué día es hoy?, ¿Cuánto tiempo he estado acá? Elichi…
-lo siento, aunque ahora se les permitamos verla será mejor que no tenga algún acercamiento físico…-es la voz del doctor
-pero…-escucho la voz de una mujer, es mi mamá-…ella podrá…
-no se preocupe, no sabemos cómo, pero lo ha logrado, la verdad no tengo palabras para explicar como lo hizo, creímos que se había rendido pero… ni yo mismo lo se…-el llanto se hace más claro
-¿ella puede escucharnos?-esa voz es la de mi padre, intento moverme o hacer alguna señal pero no puedo, lo único que siento es ese inmenso ardor
-no estoy seguro, ahora mismo diría que está dormida, pero hace dos días, cuando despertó, me parecía que si me escuchaba, ahora mismo no sabría explicar cuál puede ser su situación, una cosa sí puedo asegurarle, ella mejorara
-¡gracias a dios!-mi mamá empieza a llorar nuevamente, pero ahora creo que es de felicidad. Se la pasan hablándome de cómo están las cosas afuera, aunque me siento feliz de poder escucharlos al fin, no he escuchado nada de Elichi, ¿aun estará esperándome?, tampoco me dice cuanto tiempo ha pasado ha pasado desde que estoy acá, tengo un poco de miedo al saber, lo único que me queda es esperar, esperar a que me mejore.
No sé cuánto tiempo ha pasado, sé que ya han sido días, mis padres me visitan todos los días, me dicen las cosas que haremos juntos, solo puedo escucharlos, aún no he podido abrir mis ojos, pero ahora soy consciente de que esto es la realidad, aún no he escuchado la voz de Elichi, tengo miedo a que se haya cansado de esperarme…
Aún sigo pensando quien era esa niña, me pregunto por qué aun Elichi no ha podido hablarme, pienso que es porque solo familiares pueden pasar, pero algo me dice que es por otra razón, mis padres tampoco me hablan de ella, ¿espero de que este bien?, ¿me pregunto que habrá pasado con su abuela?, dijo que estaba grave… quisiera poder abrir los ojos, o al menos poder hablar para saber…
.
-hija… me oyes…-nuevamente estoy intentando abrir mis ojos, lo he hecho a pesar del dolor, pero no veo bien, todo está borroso- hija…-es la voz de mamá, veo una débil silueta a mi costado, creo que es de ella, poco a poco la vista se va aclarando dejándome verla-…!hija!..-veo su rostro bañado en lágrimas, una gran sonrisa, le sonrío débilmente
-…Eh…El…
-Nozomi?, no te sobre esfuerces, tranquila estoy contigo hija
-…E-E-Eh…El…i….chi…-aunque no puedo decirlo claramente sé que ha entendido lo que quise decir, hacer esto me a cansado en gran manera, vuelvo a cerrar los ojos y quedar profundamente dormida.
Después de intentar hablar o decir su nombre, seguí haciéndolo, poco a poco empecé a moverme de nuevo, el dolor fue insoportable pero el doctor me repetía una y otra vez que esto era parte de mi recuperación y que sería algo pasajero. Así en un abrir y cerrar de ojos había pasado un mes, un mes en que no supe nada de Elichi, cuando al fin pude hablar se los pregunte a mis padres, estos no me dieron razón, dijeron que ella estuvo a mi lado todo este tiempo, pero de un día para otro simplemente se fue, les pregunte si fue porque se cansó de mi o algo así pero no, esa no fue la razón, ellos me contaron que Elichi fue la única que les decía que aún había esperanza, que yo despertaría, a ellos también les sorprendió su repentina desaparición pero me aseguraron que Elichi seguía amándome. Otra cosa que me inquieto fue que Elichi haya sido quien les informara que yo había despertado, nadie sabe cómo lo supo, solo saben que si no lo hubiera informada y no se habrían tomado las respectivas medidas lejos de mejorar pude haber empeorado, es irónico, le debo mi vida y no está, no puedo agradecérselo, no puedo disculparme con ella por haber roto nuestra relación, no puedo decirle cuanto la amo.
También supe sobre su abuela, la noticia también me afecto a mí, aunque no la haya conocido o eso creí, me entere también que la mujer con la que hable ese día en el que me encontré con Elichi, esa mujer había sido su abuela, quien lo habría imaginado, al menos debía haberlo imaginado yo, tenía rasgos extranjeros pero hablaba japonés sin serlo, me hubiera gustado platicar con ella sobre Elichi, me pregunto si Elichi sabrá que la llegue a conocer.
Y lo último que me entere de Elichi fue que siempre estaba con una niña, casualmente encaja con la niña de mi sueño, excepto por algo, ella tiene ahora tres años, ¿acaso lo que soñé fue el futuro?, siento un poco caliente mis mejillas, si fuera el futuro significaría que Elichi y yo…
-puedo pasar?...-escucho unos golpes en la puerta
-adelante-que extraño, nadie me pide permiso para pasar, simplemente lo hacen, aunque siempre son o bien mis padres o bien el doctor con sus ayudantes, esta voz no la conozco
-buenos días-me saluda, es una doctora, joven, de unos treinta años, jamás la he visto
-buenos días-respondo confundida de su visita
-siento molestarte, sé que estas en recuperación-por su vestimenta supongo que es doctora, se acerca hasta mi-veras, me acabo de enterar que Ayase-san y tu…-se ruboriza un poco-…eran algo…
-somos algo-la corrijo, aunque no estoy segura si lo somos ahora mismo, ella me sonríe comprensiva, creo que fue notorio que me puse un poco celosa por saber que ella la conoce
-lo siento, es verdad, son novias, ¿cierto?-solo asiento sintiéndome avergonzada-vine para decirte algunas cosas, creo que ahora mismo no sabes cuál es su paradero
-usted lo sabe-pregunto confundida y emocionada y un poco celosa, ¿Por qué ella lo sabe y yo no?, al menos esta vez lo disimulo mejor
-bueno, creo que debería comenzar desde el inicio, soy doctora, y hace poco estuvo a mi cuidado una niña, creo que ya te habrán hablado de ella, su nombre es Mari…-esto me dejo en shock total, ese era su nombre en mi sueño-estás bien?-me pregunta al notar mi semblante de sorpresa
-si… solo que…-ella me mira algo preocupada, parece que en cualquier momento saldrá en busca del doctor-lo siento, tuve un pequeño dolor pero ya paso…-no parece creerme pero entiende que no se lo cuente
-estas segura que solo es un dolor
-si, no se preocupe, sígame contando-me mira dudosa pero prosigue
-te hablaba sobre Mari, verdad-asiento despacio, su nombre me inquieta- ella se hizo amiga de Ayase-san, le pedí de favor que ayudase a Mari a hablar, tenía un trauma, sus padres fueron asesinados frente a sus ojos así que quedo muda del susto, no nos daba mucha confianza a nosotros pero si se lo daba a Ayase-san, te voy a contar un poco más de Mari, pero de favor te pido que no se lo digas a nadie-su mirada se torna seria, parece que me fuera a contar un gran secreto, algo me dice que esa es la razón por la que Elichi no está acá
-no se preocupe, no lo contare
-bien entonces-toma aire preparándose para lo que me dirá a continuación-ella viene de una familia adinerada, al morir sus padres todo paso a su nombre, pero sus familiares se encargaron de quitárselo todo… ellos querían deshacerse de Mari a toda costa, incluso la pusieron en adopción para que no llevase su apellido, ahora mismo está en una especia de albergue en Japón
-¿Japón?, ¿Por qué ahí?
-Mari a pesar de su corta edad domina algunos idiomas, entre ellos el japonés, por eso decidieron mandarla hasta ese país, además al ser de rasgos extranjeros su adopción podría ser más rápido, lo que Ayase-san está haciendo ahora es tratar de tener su custodia
-¡EEhh!...-no pude evitar gritar, esto me tomo por total sorpresa, ¿Elichi quiere adoptar a esa niña?, sentía un poco de celos de que no estuviera acá pero al saber la razón ya no siento ese malestar, en cambio sí me preocupa, Elichi podría estar en peligro si se mete con esa familia, la cual no dudo en asesinar a los padres de esa niña, esto me da mal espina
-no te preocupes, Ayase-san esta fuera de peligro-me sorprendió un poco que supiera lo que pensaba, pero creo que soy muy obvia cuando se trata de Elichi
-pero… esa familia parece ser peligrosa
-sobre eso, aunque lo son, ahora mismo están en investigación sobre el asesinato de los padres de Mari, si algo le pasara a Ayase-san serian el blanco principal y no les conviene, en este momento lo que tratan de hacer es de alejarse de todo lo que tenga que ver con Mari-no me gusto el saber que aun así Elichi podría estar en peligro pero si algo se de ella es su obstinación, y ahora que se la razón me siento más enamorada de ella, la admiro mucho, luchar por alguien que no conocía mucho pero que sabe que ha pasado por muchas cosas, Elichi es increíble
-gracias, realmente me alegra saber al fin algo de Elichi, estaba preocupada por ella, pero ahora que se dónde está, sé que vendrá pronto
-sobre eso-su expresión me asusto un poco-hable con ella hace unos días
-sabe que yo ya he despertado?
-si-¿entonces porque no está acá?, nuevamente siento inseguridad
-dijo que ahora que lo sabe esta mas motivada para obtener la custodia de Mari
-eh? Enserio?
-si, le pregunte si deseaba que la llames o porque no lo hacia ella-soltó una pequeña risa, algo que me tranquilizo-dijo que así no era la forma de darte la bienvenida, tenía que ser en persona ya que quería ver tu sonrisa y tus ojos cuando hablaran después de tanto tiempo, supongo que dos meses para ambas ha sido eterno
-…si…-mis mejillas están calientes, Elichi tan encantadora como siempre, estoy segura que eso es lo que dijo, para mí ha sido eterno, pero sé que para ella ha sido más, ya que estuvo esperándome mientras yo estuve inconsciente, ella estuve firme a que yo despertaría, me alegra haber cumplido con mi promesa, ahora falta que ella lo cumpla… lo cual creo que será pronto…
.
.
.
Me alegra saber que Nozomi finalmente despertó, desde que llegue a Japón han pasado muchas cosas, quisiera contárselo todo, quisiera verla pero ahora mismo yo…
No sé cómo lo lograre, pensé que esto sería fácil, pero en este momento Mari aún no está en adopción, lo único que puedo hacer es visitarla, aunque me gustaría ir con Nozomi no puedo dejarla, incluso ella me dijo que debía regresar, que debía estar con Nozomi pero simplemente no puedo dejarla, soy lo único que le queda ahora.
Siento algo de frio, solo a mí se me ocurre venir por una calle tan desértica y a esta hora, pero es tarde y quise tomar un atajo, pero algo me dice que me arrepentiré de esto, y como si hubiera hecho una invocación al pensar en esto, justo a la vuelta de la esquina apareció un auto blanco, tengo un mal presentimiento, que hace un auto así de por estas calles, pienso en correr hacia otra dirección pero al momento de girarme hay dos hombre en mi detrás, están vestidos de negro. Se quiénes son y quien los ha mandado.
-señorita-hablo uno de ellos, el auto se estaciono a nuestro lado y de allí bajaron otros dos hombre-si no quiere problemas será mejor que coopere con nosotros-pienso en que podría correr pero esto tal vez empeore, no descarto la idea de que estos son los que asesinaron a los padres de Mari, meto mis manos a mis bolsillos por instinto, si puedo sacarles información lo hare.
-que quieren-hablo con voz segura, no permitiré que me intimiden
-creo que ya lo sabes, para ser tan joven te las has ingeniado para averiguar todo sobre la pequeña Mari-lo sabía, su familia los ha mandado a buscarme, debo de mantenerme firme-estamos acá porque queremos saber todo lo que has logrado saber sobre la familia Ohara, si nos cuentas todo lo que sabes te dejaremos ir-como si les voy a creer, a pesar de que están de negro puedo ver sus armas en sus bolsillos, por lo pronto debería cooperar
-solo sé que asesinaron a sus padres, mi interés en ella es porque somos amigas, la conocí al momento de perder a mi abuela, ella estuvo conmigo en esos momento difíciles
-no me digas que una niñita fue tu consuelo-uno de ellos empezó a burlarse, como lo supuse no la conocen, si la conocieran sabrían como es el carácter de Mari así como su madurez para su edad, fueron enviados por alguien
-bien, ya les dije lo que se-hice un ademan de irme pero al instante fui retenida
-aun no te vas, aun tienes que contestar…-vi como metía su mano a su bolsillo donde se ve que esta un arma, no debo perder el control, no debo tener miedo, Nozomi me está esperando, aun debo cumplir con mi parte de la promesa-…Eh?... ¡la policía!...-estos por inercia miraron hacia la dirección donde yo miraba, estos segundo fueron suficientes para golpear al que me tenía sujeta y salir corriendo.
Rayos, rayos, me descuide, no estoy segura que dirección tomar, me encuentro corriendo sin rumbo, no puedo ir a casa porque metería en problemas a mis padres, ¿Qué hago?, no conozco estas calles y sé que me pisan los talones, hasta hace un momento escuchaba el ruido del motor del carro pero ahora que me adentre aun callejón lo único que escucho son pasos, esta todo oscuro, puedo tomarlo como una ventaja pero aquí es donde más me odio por tener esta fobia a la oscuridad.
Al terminar de correr el callejón me detuve, hay una reja que me detiene, tome impulso y la trepe, no puedo perder ningún segundo, al momento de cruzarla escucho un disparo el cual ha pasado muy cerca, roso parte de mi rostro, no estoy segura si sobreviviré, si no hay salida yo… ¡no!, no puedo pensar en esto, seguí corriendo a todo lo que pude hasta que… vi lo que podría ser mi salvación, un tacho de basurero, no hay opción ya no puedo correr. Me metí lo más rápido que pude, esperando que no me encontraran
-¿Dónde está?-exclamo uno de ellos
-dividamos, no podemos dejarla viva, sino los que seremos asesinados seremos nosotros
Escuche sus pasos alejarse, me hubiera gustado que dijeran el nombre de quien los envio pero esto es suficiente prueba.
Saco mi celular de mi bolsillo, el cual estuvo gravando todo este tiempo, ya sabía que tarde o temprano me buscarían pero no pensé que querrían asesinarme. Justo al momento de ver la grabación llega un mensaje, reconozco el número, es de la doctora que cuidaba a Mari en Estados Unidos, habían varias llamadas perdidas de ella pero al poner mi celular en silencio no supe la urgencia
-"Tojo-san ha tenido una recaída, será mejor que vuelvas pronto, puede que sea la última vez que la veas"
No puede ser, solo ayer me dijo que hablo con ella y que estaba bien, que deseaba verme, que cuando supo lo que dije de hablarle en persona y no por teléfono se puso roja, se puso un poco celosa también, pero más que eso feliz y ansiosa de que pronto nos veríamos, ¿Cómo pudo tener una recaída?, yo… esto… ¡no puede ser!
Salí de mi escondite pero al hacerlo me di cuenta del error que cometí, justo apareció en la esquina uno de esos hombres
-¡esta acá!-apenas grito eso sabía que debía irme lo más pronto, salí del tacho y empezó a correr de vuelta hacia el callejón, lo último que recuerdo es escuchar un disparo… no sé como pero había llegado hasta una calle un poco transitada… vi a las personas pasar en cámara lenta y después todo se hizo borroso… escuche un grito y luego a alguien que pedía una ambulancia… Nozomi lo siento… mi promesa…no la cumplí….
.
.
.
Elichi…-su voz-… Elichi…-su sonrisa-…!Elichi!...-sus mohines… la amo, amo todo de ella, no cumplí mi promesa…
-¿Qué hubiera pasado si no te hubieras acercado a ella?-quien… de quien es esa voz, es mi… pero ella esta-contesta-pero… ¿Qué habría pasado si no me hubiera acercado a ella?
Es verdad, yo fui quien dio el primer paso, si no lo hubiera hecho, llegaron a mi mente todos esos recuerdos, las veces que le preste mis cuadernos, esas tardes en esa librería, y como poco a poco fuimos teniendo confianza la una a la otra, nuestro primer beso, la primera cita, los muchos abrazos que le di, los besos en sus suaves y blancas manos, su mejilla, su frente, sus labios…
Si no la hubiera conocido, ¿ella habría mejorado?, de algo estoy segura, no se habría arriesgado a tomar esa operación y tal vez…
¡Elichi!-su voz, ¿es un sueño?-sabes porque lo hice- ¿porque lo hizo?, lo hizo porque, "volveremos juntas a Japón, cuando todo esto termine… es una promesa", es una promesa, repetí al recordar la promesa que nos hicimos, es verdad, lo hizo por mí, porque estaríamos juntas, ¡no puedo rendirme!, ¡no aun!, hay muchas cosas que nos faltan hacer, aún no conoce a Mari, quiero que la conozca, que la abrace, quiero estar a su lado, si no me hubiera acercado a ella ambas estaríamos vacías, ella nació para estar a mi lado como yo nací para estar a su lado, esa es la respuesta… esa es la única respuesta…!Nozomi y yo estaremos juntas!….
-¡está despertando!...
._.
.
.
.
Es increíble que al estar tres meses ausente aun así me las haya ingeniado para terminar, este ha sido un año largo, la directora fue muy considerada al permitirnos dar todos los exámenes de recuperación, francamente pensé que repetiría de año.
Acabo de salir de mis clases de la universidad, es difícil pero lo que hace que mis días valgan la pena es al momento de volver a casa.
-ya llegue-dejo mis zapatos en la entrada y me adentro a mi hogar, entro a la sala y veo su foto, casi es una año desde que la perdí, pero me ha motivado a seguir adelante…
-¡mamá!-mi hija sale a mi encuentro
-te portaste bien-la cargo en mis brazos
-si, se portó de maravilla-dice mi madre al salir de la cocina
-gracias por cuidarla
-es mi nieta después de todo-le doy las gracias por todo, aunque le sugiero que se quede un rato más dice que tiene que ir a casa.
-gracias por todo mamá
-no hay de que, ¿mañana vendré también?
-no es necesario, mañana no tengo clases
-está bien, descansa
-si
Una vez adentro me dirijo a la cocina
-¿Qué quieres para cenar?
-Yakiniku-no puedo evitar soltar una risilla… supongo que a ella también le gustara.
Empiezo a preparar la cena, ha pasado casi un año desde que conocí a Mari, al final obtuve su custodio, fue una gran lucha en la que pude salir victoriosa, al tener pruebas del asesinato de sus padres también pudimos tener parte de su herencia el cual fue invertido en su educación, ahora mismo el resto de los parientes están peleando por lo que queda, en esta parte del mundo ya no nos pueden hacer nada, solté un suspiro pesado, ha sido un largo camino que seguir, he llorado muchas veces, pensar en Nozomi, mi abuela, mis padres, sus padres, Mari, todo lo que hemos pasado, pero al final lo ha valido.
-tengo hambre-Mari hace un lindo mohín que me recuerda a alguien que amo mucho, solo sonrío, le doy un beso en la frente
-ve a lavarte las manos para cenar, también cámbiate a tu ropa de dormir
Mari obedeció al instante, es alguien muy disciplinada para su corta edad, ahora mismo tiene cinco años.
Empiezo a servir los platos, justo cuando Mari y yo nos sentaos en la mesa escucho el timbre de la casa, que raro, no esperamos visitas a esta hora
-si-abro la puerta sorprendiéndome con lo que veo o a quien veo
-que haces tan empapada-la dejo pasar-pensé que llegarías más tarde
-lo siento-se quita el saco-nos dejaron salir antes por la lluvia, además el ingeniero tenía otros asuntos y…hm, huele rico…
-es tú preferido… Nozomi-aunque esta mojada no me resisto a abrazarla, como no hacerlo, aun mojada es hermosa, creo que lo es más, es muy tentador ver a tu novia con el pelo mojado, y más si las gotas de agua resbalan por sus mejillas, pasan al cuello y siguen bajando…
-Elichi, estoy mojada-se queja
-no me pude resistir, tengo una hermosa novia
-m-mouh…-sus mejillas toman color, con cuidado tomo su rostro y la beso
-te amo… te amo demasiado Nozomi
-yo también Elichi-vuelve a unir nuestros labios
-¿Quién era?-Mari sale de pronto de la cocina haciendo que nos separemos
-era yo, tuve que tocar porque olvide las llaves
-¡mamá!-Mari salta a los brazos de mi Nozomi, como lo imagine cuando estuve en el hospital, se ven hermosas así, abrazadas, se ven como madre e hija… y lo son
-será mejor que te vayas a cambiar, te serviré la cena
-gracias Elichi-Nozomi deja a nuestra hija en el suelo y se mete a nuestra recamara
-y si se enferma?-pregunta Mari preocupada
-no te preocupes, mamá ahora es más fuerte-beso su frente y le indico que regrese a la cocina. Al pasar por la sala veo nuevamente la foto de mi abuela, aun siento el dolor por haberla perdido, pero como siempre, pienso que ella ha sido mi motivación.
Cuando me dispararon y pensé que no podría cumplir con mi promesa fue ella quien me ayudo a regresar, estoy segura, escuche su voz, así como escuche la voz de Nozomi, mi abuela estuvo cuidándome después de todo, y sé que aún lo sigue haciendo, es increíble lo que puede hacer el amor…
-Elichi, ¿no vamos a cenar?-Nozomi se me acerca
-si, lo siento…
-sabes que tu abuela está bien-me dio un beso en la mejilla-no te atormentes tanto
-lo se… solo que… pensaba en ese día que te volvió a ver, nunca habría imaginado que habías conocido a mi abuela ese día
-yo también me sorprendí, pero… creo que era algo que debía pasar, lo mismo que con Mari-hizo un mohín-aunque Elichi se arriesgó demasiado esa ocasión, mientras yo tuve una recaída a ti se te ocurre acerté disparar, por un momento creo nos pudimos haber visto de nuevo, pero habría sido en el mas allá
Suelto una risilla con lo que dijo, es verdad, casi morimos el mismo día, ¿Qué habría pasado si eso sucedía?, ya me imagino a nuestros padres
-jaja, habría sido divertido ver el rostro de nuestros padres, seguro nos habrían enterrado juntas
-Elichi, no digas eso
-y… que es eso de que me deje disparar, ellos me atacaron
-fue tu descuido Elichi
-¡hey!, como puedes decir eso después de que casi pierdes al amor de tu vida-Nozomi se puso roja, me dio un golpe en la cabeza por lo que dije-¡Nozomi!
-Elichi tonta-hizo otra vez un mohín-vamos a cenar antes de que me enfade contigo
Menos mal prepare Yakiniku sino se habría molestado conmigo.
.
Cenamos amenamente, con ambas rubias mis días son una bendición, ha pasado un año desde que todo esto empezó, sé que Elichi también aun piensa en ello, aún tengo algunas dudas, como por ejemplo el sueño que tuve en ese bosque cuando aún no conocía a Mari, siento que todo está relacionado con ella, el hecho de que Elichi y yo hayamos podido ser una familia fue gracias a ella, el que Elichi no perdiera la esperanza de que yo mejoraría, el que lucharía por nuestra felicidad, todo ha sido gracias a ella, siento que lo que vivo es un milagro.
El tener a Elichi y a Mari cada día de mi vida ya de por si es un milagro.
Aún recuerdo lo que paso en la recaída que tuve, fue un intenso dolor en el pecho, este dolor no tenía nada que ver con mi enfermedad ni con mi recuperación, creo que fue porque Elichi y yo estábamos conectadas aun con la distancia y pude sentir el peligro que corría. No recuerdo muy bien lo que paso, solo que la vi rodeada de oscuridad y estaba rindiéndose, trate de hablar, decirle muchas cosas pero solo salió de mi boca "Elichi", luego escuche esa voz, no la reconocí al instante porque solo hable con ella en una ocasión, yo también creo que ella fue quien nos ayudó, y que después de todo este tiempo aun nos sigue cuidando, dicen que cuando alguien muere su espíritu cruza a otro mundo pero que su esencia se queda a cuidar a sus seres queridos…
-Nozomi…-la voz de Elichi me saca de mis pensamientos
-lo siento Elichi, estaba algo distraída
-ya lo note, me dio un beso en los labios
-te estaba diciendo que ya que mañana no tengo clases y tú tampoco, porque no vamos a dar una vuelta en familia, no lo hacemos muy seguido
-me parece buena idea, ¿y adonde tiene planeado llevarnos Elichi?-la miro de forma picara a lo que ella se sonroja
-bueno… estaba pensando en la playa…
-estamos en época de frio Elichi
-si, por eso, ahora esta vacío, además-se pone un poco seria-ir a la playa en verano equivaldría el estar mirando feo a todo mundo
-es porque Elichi se pone celosa con todo-me acomodo en la cama para poder dormir, aunque algo me dice que será una noche larga
-y cómo quieres que me ponga si todos esos tiempos te miran y devoran con los ojos-Elichi apaga la luz y se acomoda a mi lado, no tiene miedo a la oscuridad si yo estoy, eso me alegra, me abraza por atrás y prosigue con su molestia-es más seguro ir en esta época que en veranos
-Elichi es muy exagerada, además quien llama más la atención es cierta rubia-me gire para verla al rostro
-es verdad, Mari es tan linda y tierna que esos idiotas se le quedan viendo, solo es una niña pero eso…-antes de que diga alguna grosería pongo mi dedo en sus labios para silenciarla
-Elichi es todo un caso, no me refería a Mari, me refería a ti
-¿yo?
-claro, una Elichi en bikini, algo bronceada y mojada es una presa fácil-sus mejillas se pusieron rojas
-¡Nozomi!-hizo un mohín
-jaja, Elichi tan densa como siempre, jamás notas que a ti es a quien miran-le doy un beso en su mejilla
-solo lo dices para que no me moleste
-tómalo como quieras Elichi, ¿iremos a la playa entonces?
-si, ¿o se te ocurre algún lugar en especial?
-no, la playa está bien, aunque hace un poco de frio me gusta la idea
-entonces está decidido, mañana me levantare temprano para prepararlo todo
-eh?, y yo que hare mañana?-sin contestar me besa de forma un poco ruda
-estarás cansada…
Es lo último que escucho antes de que vuelva a besarme, como lo supuse, será una larga noche, y conociendo a Elichi… estaré un poco adolorida mañana pero… nunca le puedo decir no a mi Elichi…
-Nozomi…
-…uhhm…
-te amo…
-y-yo…. ta-tambi… uhm… -unió nuestros labios, no era necesario que se lo diga, lo sabía de sobra, sabia lo mucho que la amaba.
A pesar de todas las adversidades nuestro amor siguió vivo, después de todo el dolor, por fin podemos estar juntas, ser una familia, cuando estoy con ella siento que solo hay un corazón en ambas, juntas somos una…
.
.
.
hola a todos, espero que les haya gustado este cap, estuve pensando en hacer un pequeño extra pero aun no estoy segura depende de ustedes, también, este fic lo cree para publicar historias cortas de NozoEli (oneshop) pero creo que los haré en otro fic, tengo muchas ideas de esta pareja jeje ;)
hasta pronto!, comenten ;)
