Primero que nada, les agradeceré por su apoyo, me siento muy feliz y lo prometido es deuda.
-Se siente asncijewnkfc y explota- GOAR (? Litt me había dicho que publicara el 4 D; pero no, y luego si, y luego no e:_:é Toma Litt, publique el 3 D
Y al decir feliz, es estar orgasmeada de felicidad (? Ok no e_é En fin o3o esperaba publicarlo más adelante xDDD pero no tenia nada que hacer (SHUT!) 8/ Malditas vacaciones xD e-e well. Les dejo el capitulo o_ó No se enfaden
Así que disfruten el capitulo.
Naruto no me pertenece, Los personajes que eh creado si y la Historia.
Se levanto con cuidado de la camilla, de no despertar a Rin y camino hacia la puerta con cuidado. Averiguaría donde estaba, que pasaba y donde estaban Eiko, Ichiro y Aimi.
Y en cuanto puso la mano en la perilla de la puerta, dispuesta a abrirla con cuidado, esta se abrió gracias a la persona que se encontraba tras esta, con intenciones de entrar.
Y azul y perla se encontraron en una mirada.
Ella se sintió ansiosa, pero aun así no pudo apartar su mirada de aquellos ojos ¡Él era el mismo hombre! Un escalofrió recorrió su espalda, aquellos ojos tampoco apartaban su mirada y se sintió extraña ¿Nerviosa quizás? Algo, no había tenido mucho contacto con aquel hombre y la hacía sentir nerviosa, era patético.
Aquellos ojos la miraban con felicidad ¿Felicidad?
Y de nuevo parte de su alma volvió a él, solo por aquellos ojos aperlados. Se sintió feliz al notar que ella no reusaba su mirada ¿Ilusión? Si, era ilusión la que se formaba en el.
No aguanto mucho, bien, lo admitía, necesitaba tener contacto con ella para verificar que no fuese un sueño o una jugarreta de su mente.
En un fugaz movimiento Naruto la atrapo en un abrazo, la ojiperla por unos instantes se puso rígida, pero al sentir un poco el calor de aquel sujeto desconocido, pero conocido para ella, con un poco de titubeo se dejo envolver por el abrazo y coloco su cabeza en su pecho, sintiendo como el rubio la pegaba mas a él y posaba su barbilla en su cabeza.
¿Por qué él hacia eso? ¿Por qué ella se dejaba abrazar?
El aspiro el aroma de su cabello, seguía oliendo a jazmín y eso hizo que su sonrisa se volviera aun mas grande, comenzó a notar lo que ella había cambiado; Su cabello ahora le llegaba por debajo de la cadera y sus rasgos femeninos se acentuaron bien, ahora él la veía más mujer de lo que la recordaba.
Pero entonces, un hueco llego a su pecho, ella no le recordaba y quien sabe kami si lo volvería a hacer.
Un chillido femenino hizo que ambos salieran de su ensoñación y él carraspeara al sentirlos llegar, ella solo bajo su mirada sonrojada y después la dirigió a sus compañeros que aparecían atrás del rubio, que al mirarlo se sintió nuevamente ansiosa y aparto sutilmente su mirada, para después ser literalmente tumbada de un abrazo de la peliroja.
Ichiro, Eiko y Sakura vieron la escena divertida. Sakura recordó las muchas veces que ella saltaba sobre su amiga y de cierta forma, sintió celos de la joven pelirroja.
¿Ella y Hinata volverían a ser tan intimas como antes?
Entonces paso por su mente el pequeño niño que se encontraba en la camilla de la pequeña sala médica de la torre, si sacaba los cálculos tendría la misma edad que sus dos primogénitos, Ryuuji y Arreichi. Tal vez pudieran ser buenos amigos.
Sonrió con melancolía, eso era lo que su corazón deseaba.
– ¡Aimi suéltala o la terminaras matando! – Exclamo frustrada la pelimorada, haciendo que el tanto el rubio como la pelirosa salieran de sus pensamientos.
Ambas se levantaron, Aimi con media sonrisa y Hinata confundida, ellos actuaban normales aun cuando hace poco estuviesen peleando mano a mano con el Hokage que… Extrañamente le había abrazado.
– ¡Eres una exagerada y amargada Eiko! – Grito a todo pulmón mientras se adueñaba del brazo de la ojiperla.
– Vamos, vamos, debemos guardar silencio – Pronuncio con una sonrisa, completamente tranquila mientras señalaba con su cabeza al pequeño – Con sus gritos le podrían despertar –.
Aimi bufo, mirando de reojo a Rin.
– Tiene el sueño pesado – Comento sonriente, mientras avanzaba hacia el rubio Hokage, que le miro confundido – Bien ¿Qué pasaba aquí antes de que llegáramos? –.
Él viro el rostro de modo infantil.
Sakura suspiro, si contaba a la pelirroja, a Naruto y a Rin serian en total tres Uzumakis en la aldea y no estaba segura de que esta pudiera soportar.
Después giro su rostro hacia Hinata y le sonrió, cosa que por su actitud supo que le sorprendió. Se acerco lentamente a la ojiperla para después abrazarle.
– Tonta – Murmuro mientras le abrazaba un poco más fuerte.
La Hyuga se sorprendió, no solo por el abrazo si no que, no le extraño ver a la mujer de cabellos rosados y eso era muy poco común de ver.
¿Acaso ellos le conocían a ella?
Y mientras los Uzumakis terminaron en una pelea verbal (Lo que parecía que sería frecuente en ambos) Sakura se separo de Hinata, y le sonrió cálidamente.
– Bienvenida a casa, Hinata –.
~O~
Su mirada era fija y su cuerpo comenzó a temblar mientras que su corazón latía mas rápido de lo usual ¿Acaso eso era una broma de mal gusto? Por los rostros de sus compañeros al parecer no.
Sus ojos se ensancharon de sorpresa al seguir escuchando cada palabra que salían de los labios del Hokage. Ella era, una ninja de Konoha y de un clan de esta aldea.
Y sin poder evitarlo, unas pequeñas lágrimas bajaron por sus mejillas. Él, aquel Hokage le había estado buscando, no tan solo él, sus amigos que tenía en su vida allí. Ella no estaba sola, de hecho nunca estuvo sola.
Al menos ahora comprendía un poco la actitud de la mujer pelirosa que derramaba lágrimas en silencio igual que ella.
También comprendía la actitud del rubio Hokage de nombre Naruto, observo sus ojos por unos segundos y estos estaban vidriosos ¿Abrían sido tan buenos amigos?
Estaba segura que terminaría por quebrarse y así paso. Cayó de rodillas al piso mientras un mar de lagrimas saladas bajaban por sus mejillas, escucho el nombre que se suponía que le pertenecía; Hinata.
Y como un rayo, se sintió envuelta en unos brazos masculinos que rápidamente descarto que fuera al que considero su hermano tantos años, porque aunque fuese poco el contacto que tubo anteriormente con él, termino por reconocer el calor que emanaba. Y se dio permiso de llorar en sus brazos, enterrando su cara en su pecho.
Eran demasiadas emociones encontradas, por eso había perdido el control. Pero a pesar de todo, estaba feliz.
También estaba segura de otra cosa, que las personas que le cuidaron siempre quisieron tener un hogar fijo y ahora lo tenían, ellos se quedarían en Konoha con ella, le apoyarían aun cuando no fuera quien siempre creyó ser.
Y aunque la actitud de Aimi daba lo contrario, sabía que ella en el fondo estaba feliz.
Y no solo ellos, su hijo también ahora tenía un hogar.
Un hogar donde todos estaban, y de algo estaba segura; sus recuerdos regresarían algún día, ya lo había comprobado ¡Aquello si había sido un recuerdo! Un recuerdo del rubio que ahora la tenía en brazos.
La calidez en su pecho se extendió mucho mas, ella no había reusado sus brazos para llorar libremente. Eso le dio ánimos, la iba a recuperar, iba a recuperar a su Hinata, al igual que el pequeño que le dio más felicidad en cuanto comprendió la situación.
Era verdad, estaba volviendo a ser el mismo de antes, y solo por eso se permitió derramar unas lágrimas en silencio mientras abrazaba a la mujer que amaba.
Poco a poco el llanto se fue desvaneciendo, y solo quedaron así abrazados, entonces ella supo que aquel hombre rubio debió haber sido muy importante en su vida, de eso no tenía dudas.
Su rostro se levanto y se topo nuevamente con sus ojos azules y la gran sonrisa que él le brindaba, para después limpiarle con sus pulgares sus lágrimas sin perder esa sonrisa.
Y algo muy adentro de ella le decía que le gustaría ver más de esas sonrisas.
Un carraspeo se escucho por la oficina y ambos apartaron miradas, él le ayudo a levantarse y una sonrisa surco su rostro cuando ella le sonrió débilmente, con un pequeño sonrojo.
Definitivamente la recuperaría, a ella y su hijo.
– Solo quiero aclarar que, me quedo por Na… Hinata – Corrigió la pelirroja para acercarse y abrazar posesivamente a la ojiperla, para sacarle la lengua al rubio.
– ¡Hmp! – "Murmuro" el rubio, prestándole poca atención a la Uzumaki.
Sakura se acerco y la abrazo por el lado contrario y restregó su mejilla.
– ¡Ya verás Hinata! Todos se pondrán felices porque estás bien y ¿Sabes? ¡Espero que Ryuuji y Arreichi se lleven bien con Rin! Tal como nosotras – Termino por tomar aliento, se sentía extasiada de felicidad por estar nuevamente así con su amiga.
Y ella recordaba, ambas se sintieron felices al saber que probablemente (lo que ya era un hecho) Hinata esperaba un bebe, ya que Sakura también lo hacía por unos meses adelante. Habían prometido que sus hijos serian buenos amigos, y sabía que Hinata en ese aspecto era igual que Naruto, no rompía promesas.
Entonces en ese momento la puerta se abrió y una mata de cabello negro azulado entro por ella corriendo y dando gritos inentendibles, seguido de dos pequeños de su misma edad muy parecidos; de ojos negros y cabello del mismo color. Los tres eran perseguidos por una mujer rubia, a lo que Hinata recordó haberla visto hacia ya unos minutos cuando entraron a hablar con él Hokage.
Ella era una mujer hermosa, con senos bien proporcionados. Su cabello agarrado en dos coletas y de ojos color miel.
Era Tsunade, que si no fuera por Naruto y Sakura ella hubiese muerto ahogada en un abrazo por sus pechos.
– ¡Vengan acá, mocosos! – Grito, intentando atrapar a los niños que rápidamente buscaron a sus respectivas madres.
Rin se escondió en las piernas de su progenitora.
Los pelinegros buscaron los brazos de Sakura, quien suspiro. Esa escena le era familiar.
– ¡Si me acerco a usted moriré, 'ttebano! – Chillo, mientras era levantado por los brazos de Hinata y se escondía en el hueco de su hombro.
Naruto sintió una chispa de júbilo ¡Nadie podía dudar que ese niño no era su hijo!
– ¡Eso lo hubieras pensado antes de llamarle vieja! – Lo acuso la niña que ahora se encontraba con un puchero.
Ambos eran muy parecidos; Eran Ryuuji y Arreichi Uchiha, los hijos de Sasuke y Sakura Uchiha, sus primogénitos de hecho.
La niña parecía ser una copia de su madre, solo que sus cabellos y ojos negros, con su frente cubierta por un poco de fleco.
El niño era muy parecido a ella, solo que con los rasgos faciales de su padre.
– ¡Hmp! – "Pronuncio" el pequeño azabache con despreocupación.
– Tenían que parecerse a sus padres – Pensó Tsunade sobándose la sien, Konoha dejaría de ser tranquila.
Y la verdad era que ella extrañaba esos revoloteos.
~O~
El sol comenzaba a bajar y ocultarse en los rostros Hokage y la voz por la aldea se corría rápidamente; Era inevitable, la antigua Heredera Hyuga había reaparecido y con una pequeña sorpresa.
Y aunque no le gustase la idea, tenía el deber de llamar a la ahora Líder del Clan Hyuga; Hanabi y al padre de esta; Hiashi.
Con la primera persona no tenía ningún problema, si era algo irritante cuando era más joven pero ya pasando los años esa niña se había convertido en una gran líder de aquel clan y el estaba seguro que la vieja Hinata se sentiría orgullosa de ella; según Hanabi ella más que una hermana fue como una madre.
Al mandarle el comunicado la líder y Neji exigieron verla lo antes posible; pero como siempre el consejo lo negó, ella hacía mucho que no pertenecía a ese prestigioso clan, de hecho desde que ambos se habían comprometido. Así que con esa súbita excusa hicieron una "Cita" para que la Líder pudiera ver a su hermana.
Y por una parte su odio creció ¿Cómo ella pudo nacer en aquella familia desalmada?
Pero bueno, eso importaba poco ya que ambos habían hecho su propia familia. Aunque ella no lo supiera.
– ¡Te gane otra vez! – Grito lleno de alegría el pequeño ojiazul, mientras mostraba una de sus mejores sonrisas.
Una sonrisa zorruna.
Era increíble el parecido que tenían ambos.
– ¡Eso fue trampa! – Musito el rubio, fingiendo indignación y sonriendo con sorna, habían pasado poco tiempo cerca, podría ser una media hora ya que se encontraban en la residencia Uchiha, pero estaba seguro de que amaba a ese niño.
Aquella era una gran casa ¿Por qué se encontraban hay? Bueno, Sakura insistía en cocinar algo para todos, y para todos es referible a también los recién llegados. También insistía en que Hinata le ayudase, ella había aceptado.
Sakura tenía la manía de que normalmente le pidiera ayuda a Hinata para cocinar ya que, no era muy buena en la cocina y no quería matar a su esposo de hambre.
Quien sabe kami como su familia soporto seis años.
Además que la idea de pasar un tiempo a solas con su hijo le hacía gran ilusión. También la idea de imaginarse a su amigo Sasuke como él decía; Guía turístico, le hacía mucha gracia.
Sí, la querida esposa del patriarca Uchiha había ofrecido una de las residencias del barrio Uchiha para que los 3 nuevos ninjas de Konoha vivieran hay. Y no de muy buena gana acepto el azabache ¡Y encima de todo tenía que hacerle de guía!
Ambos estaban solos en la sala de la residencia, jugando el juego infantil de "Piedra, papel o tijera".
– Naruto-san – Llamo su atención el niño con hilo de voz, mientras bajaba su mirada.
– ¿Uhm? ¿Qué pasa Rin? – Pregunto algo confundido, repentinamente el pequeño había cambiado de actitud.
– Usted… ¡Usted es muy fuerte 'ttebano! – Chillo emocionado, levantando su rostro con algo de sonrojo y dando un brinco – ¡Es fuerte! –.
Él rubio sintió sorpresa por unos instantes, para después cambiarla por alegría. Así que eso era el orgullo del que tanto hablaba Sasuke, que sus hijos se sentían orgullosos de él.
Al principio pensó que era por puro ego, pero ahora se daba cuenta que era una sensación hermosa la que su hijo le brindaba.
– ¡Claro que sí! Por eso soy el Hokage 'ttebayo – Presumió con alegría mientras el pequeño le veía con súbita emoción, él se había convertido en su héroe. – ¿Te gustaría ser tan fuerte como yo, Rin? – Pregunto sonriéndole, a lo que el pequeño chillo de emoción – Bueno, como ustedes de ahora en adelante vivirán aquí ¿Por qué no le dices a tu mamá que quieres entrar en la academia? –.
Los pequeños puños del pequeño se alzaron en señal de emoción y asintió con la cabeza, tomo algo de aire y por fin lo soltó.
– ¡Me volveré un gran ninja; como usted y Madre! – Soltó con energía mientras sus mofletes se inflaban.
Y así siguieron ablando, emocionados y con la misma actitud hasta que pronto los gemelos Uchiha aparecieron y entre los cuatro comenzaron a hacer un pequeño desastre en el lugar.
Y con pequeño es a; Un tornado paso por aquí.
Naruto se había convertido en un héroe para ese pequeño en un abrir y cerrar de ojos.
Pero Rin se sentía extraño con respecto a ese hombre, no de la manera mala, si no de la buena y conforme paso en tiempo en la residencia Uchiha el se daba cuenta de algo.
Él miraba mucho a su mamá y a él y en vez de molestarle, le sacaba una sonrisa.
Además de que ahora tenía dos amigos nuevos, que de extraña manera le recordaban a los que dejo atrás en la antigua aldea en la que vivían.
Y cuando por fin fue la hora de cenar (Que gracias a kami no salió corriendo sola la comida) todos tomaron lugar en aquella mesa de la residencia Uchiha.
Sus tíos Ichiro, Eiko y Aimi estaban allí, como también él señor y la señora Uchiha quienes también habían insistido a llamarles tíos, los dos nuevos amigos que él había formado y él se encontraba entre su madre y él Hokage.
Sentía una sensación cálida, que lo hacia sonreír mucho, y a su mamá también. Y eso le hacía feliz.
Se preguntaba por qué repentinamente se quedarían hay, ya luego le preguntaría a su mami, pero no le importaba mucho, estaba bien así.
– ¡Me volveré tan fuerte como Naruto-san, 'ttebano! – Pensó con orgullo mientras comenzaba a probar la cena que habían preparado su madre y su nueva tía.
Ya no tendrían que pelear con personas malas, tampoco ver a sus tíos y mami tristes.
Todo estaba mejorando, y al parecer era por obra de aquel hombre.
– Naruto – Paso por la cabeza de la ojiperla al verlo discutir con Aimi y solo atino a sonreír.
~O~
La pequeña puerta del apartamento se abrió y lentamente entro, mirando cada detalle y espacio de aquel lugar, el que anteriormente era su antiguo hogar.
Seguido de ella entro el rubio con una sonrisa tranquila y con el pequeño Rin en su espalda, profundamente dormido. Observo como Hinata intentaba gravar cada parte de aquel lugar en su memoria, quizás para intentar recordar algo.
Ambos con paso sigiloso se adentraron al departamento en silencio, hasta que la vista de ella se poso en unas viejos portarretratos con polvo, impidiendo la vista clara de las fotografías que se encontraban allí. Se acerco a ellos y paso las yemas de los dedos para intentar limpiarlos un poco y las observo.
Una parecía ser una foto grupal; Hay diviso rápidamente a la mujer pelirosa que se había mostrado muy amable, de hecho ella era la razón de que Eiko, Ichiro y Aimi pudieran quedarse en Konoha con ella. Después estaba el Patriarca Uchiha que recordaba como Sasuke, mostrándose con una media sonrisa. Al fondo reconoció a una rubia, de nombre Tsunade; Ella se encontraba con una botella de Sake en la mano y aparentemente discutiendo con una mujer de cabellos negros. Por alguna razón eso no le parecía extraño.
Sus ojos se desplazaron por los demás rostros, que supuso que serian personas conocidas y queridas.
Y por fin encontró otros rostros conocidos, o aparentemente.
Era ella, ella se encontraba en esa foto con una gran sonrisa. Algo más joven, si, pero aun podía reconocerse. Sus ojos se movieron tan solo un poco, para poder observar quien se encontraba en uno de los lados con ella, aparentemente sonriéndole; Un joven rubio, tez bronceada y tres marcas a cada lado de las mejillas. Él Hokage.
Sonrió débilmente de manera inconsciente, mientras su yema parecía acariciar el rostro del rubio en aquella foto. Para después pasar sus ojos por las demás fotografías que se encontraban allí.
Y en una, se encontraba abrazando al Hokage, ambos sonriendo de felicidad y él en mano con el sombrero Hokage y por los extremos a sus amigos; Unos brincando de emoción y en fondo una Tsunade algo cansada, pero con sonrisa ladina.
La observo por unos segundos más, se preguntaba a sí misma el por qué de encontrarse abrazando al Hokage y la razón de sentirse… Dichosa.
Pero antes de poder pensar en una respuesta lógica, una voz ronca le saco de sus pensamientos.
– Ese día fue el que Tsunade me nombro su sucesor – La miro de reojo antes de ponerse en marcha a la habitación.
Ya en la habitación deposito con cuidado al pequeño y sonrió, aquel niño irradiaba tanta paz aunque él fuera lo contrario. Tal vez era que él ahora se encontraba en paz por tenerlos cerca.
Pero ¡Maldición! Nunca pensó, en toda su vida que tener a Hinata tan cerca podría ser malo, y peligroso.
Bien, ya no era un maldito adolecente ¡Pero! El ver a Hinata con aquella sonrisa tan pura, sus labios entre abiertos y si cabello cayendo hasta la apertura de sus senos era una maldita tortura para él. Seis años sin tenerla cerca era algo de qué afectar y ahora una pregunta cruzaba por su cabeza ¿Cuánto tiempo aguantaría? Le rogaría a Kami que fuera al menos hasta estar seguro de que aquella mujer aun le profesaba sentimientos, o al menos se los profesaría.
Porque si eso no ocurriría, él le dejaría ser feliz pero de una cosa estaba seguro; Él no podría vivir sin ella otra vez.
Bajo su mano hasta quedar a la altura del rostro del pequeño Rin para pasar sus dedos en su pequeña mejilla. Este al contacto pareció estremecerse un poco y un leve sonrojo apareció en su rostro; Era un niño precioso y lo mejor de todo era SU hijo.
Sonrió tranquilamente, estaba seguro que si sus padres estuvieran con vida amarían a ese niño como él ya lo hacía. Se lo podía imaginar a la perfección, Su madre abrazando posesivamente a su hijo, mientras que su querida Hinata intentaba persuadirla de no apretar tan fuerte al pequeño, su padre observando la escena divertido y él gritando quien sabe qué cosa para evitar que su pequeño muriese ahogado.
Y no tardo mucho en imaginarse como seria si su padrino también se encontrara allí. Intentando pervertir a su hijo mientras Tsunade medio matara a Jiraiya.
Definitivamente le hubiera gustado que estuvieran allí, pero sabía que donde quiera que estuvieran, amarían a ese niño como lo hacia él.
Y de un momento a otro, estaba en su mente con un imponente zorro gigante enfrente de él mirándole con pereza.
– ¿Sabes qué tanto pensar; "que hubiera pasado si blablá" me da dolor de cabeza? – Pregunto con pereza el zorro, haciendo una pequeña mueca.
– Sabes que tu también lo haces, Kurama – Le contesto con una sonrisa zorruna, mientras se acercaba, el Kyubi solo bajo la cabeza y ambos ojos se encontraron.
Rojo y Azul imponente.
– Por lo que veo estas feliz, creo que se debe a la Hyuga y el enano – Musito cansado, mientras un pequeño bostezo salía de su hocico.
– Me pregunto si esta llamada es para molestar o hablar de algo interesante – Pronuncio haciendo un puchero, cosa que saco una risa al gran zorro y después recoobro la compostura seria – Y ya que te preocupa, sí, así es ¡'ttebayo! –.
La relación entre el Kyubi; Kurama, y el Hokage; Naruto, había mejorado mucho después de la guerra, se podría decir que tan bien como la del Hachibi y Be.
– La segunda, mocoso – Sentencio cerrando sus ojos – Me parecieron extrañas unas cosas – Termino de decir mientras se recostaba sobre su lomo y agitaba varias colas al aire.
– Kurama – Susurro el rubio con una sonrisa, aun le sorprendía la preocupación del zorro, porque aunque no lo aceptara era preocupación.
Kurama le ignoro con un pequeño gruñido, virando su cabeza y observando a la nada.
– Creo que será después, tu hembra te habla – Hablo con burla, mientras se comenzaba a desvanecer con una sonrisa maliciosa.
Aquel era Kurama, el terrible Kyubi que adoraba hacerle la vida de cuadritos al Hokage.
– ¡No es mi hembra! Zorro apestoso, Tsk – Pensó mientras sus ojos se empezaron a abrir tranquilamente y sus oídos comenzaban a captar el sonido.
Una suave voz le llamaba, intentando llamar la atención del rubio. El sonrío nuevamente y volvió a la realidad, una realidad tan maravillosa como horrorosa. La realidad donde ella estaba viva, pero no sabía quién demonios era él.
– Uzumaki-san yo…
– Naruto – Corrigió, girando para poderla observar, mala idea.
Aquella fue la visión más hermosa que hubiera tenido hasta ahora de Hinata, la que él veía ahora y podría jurar que su Hinata volvía, estaba volviendo y eso lo podía asegurar con solo observarla. Con aquellas prendas ninja que ella utilizaba para las misiones de mercenaria (A las que no tendría que volver) Observando de lado por su timidez, con sus labios entreabiertos, sus mejillas sonrojadas, la respiración entrecortada y nerviosa. ¿Cómo era que se suponía que se contendría TANTO tiempo?
Y los recuerdos entraron a la cabeza del rubio de repente (Obra de Kurama) El color de los labios rosas cuando terminaba de besarla, cuando terminaban hinchados por sus besos, la textura de su piel, su voz angelical gritando su nombre con pasión, sus uñas en su espalda, su cuerpo, el sabor de aquellos labios a los que rápidamente se había vuelto adicto, el sabor de su piel, y por su puesto el sonido que sus cuerpos hacían cuando se juntaban y…
Se dio una palmada mental para intentar no acabar ese pensamiento. Si se atormentaba mas no podría resistir, lo que podría ser peor, le podría dañar.
Trago saliva disimuladamente y aparto su mirada de ella mientras sentía que su sonrojo y nerviosismo crecía.
Era un pervertido.
– Yo… Naruto-san – Intento pronunciar, pero su nerviosismo era enorme ¿Por qué se ponía tan nerviosa?
¿Por qué aquel hombre la ponía tan endemoniadamente nerviosa?
Intento respirar profundo, intentando olvidar la sensación del contacto con el rubio y poder concentrarse, pero era tan difícil. Nunca en su vida se había sentido así, de esa manera y le asustaba. Más aun cuando pudo observar como trataba a su hijo, con delicadeza, como si le quisiese proteger. Bien, Ichiro también lo había hecho pero ¡Demonios! ¿Qué tenía este que ninguno que conociera no? Bien, no conocía muchos hombres; uno era como su hermano, el otro apenas lo acababa de conocer y no cruzaron palabra, solo supo su nombre y el tercero le ponía los nervios de punta.
¿Eran acaso esas sensaciones que Aimi y Eiko le habían intentado explicar?
Su rostro se sonrojo por completo, ¿Era acaso que era una pervertida?
Tomo aire, intentando olvidarse de aquello y sus manos se empuñaron, para poder sacar el valor de decir aquello. Él se lo merecía.
– Naruto-san, Yo no había tenido la opo-oportunidad de agradecerle por lo que ah hecho – Hizo una leve reverencia, haciendo que su cabello se deslizara por sus hombros – S-se que, usted fue una persona importante para mi ¡y-y lo es! Así que le ag-agradesco por todo ¡Gracias! –.
Y con esas palabras que bien pudieron ser simples de decir para otra persona, el corazón de la Hyuga latía acelerado, pero no era el único.
Él de Naruto también lo hacía, al escuchar cada palabra sentía que desbordaba de felicidad; Aun le consideraba importante y, ella había pensado que había sido importante.
No sabía cómo reaccionar.
Un silencio comenzó en aquella habitación, donde solo se escuchaban las respiraciones de ambos y de su pequeño hijo que se encontraba dormido.
Y una preocupación comenzó a surgir en ella al ver que él no decía palabra alguna ¿Y si había dicho algo mal? ¿Algo que le molestara? ¿Se había equivocado?
Cerró los ojos con fuerza para poder dejar de observar el suelo y esperar que el rubio reaccionara, o dijera algo. No temor hacia él, temor de que ella hubiera metido la pata al decir algo indebido, no tenía ningún temor hacia el
Pero esto no sucedió, y lentamente comenzó a abrirlos con un poco de temor, y esperaba ver el suelo y lo vio, pero también noto unos pies, enfrente de ella y parecían estar fijos. Un escalofrió recorrió todo su cuerpo.
Eiko dijo que siempre se comportaba como una adolecente, ahora entendía un poco eso.
Y poco a poco subió su rostro hasta poder confirmar que Naruto se encontraba enfrente de ella, observándola directamente a su rostro, ansioso. Trago saliva y los colores se le subían a la cara, aquel lugar le comenzaba a parecer demasiado pequeño para ambos, él tiempo eterno.
Sintió como las fuertes manos de él Hokage se posaban suavemente en sus hombros, obligándola a levantar aun más la mirada, a lo que no tuvo opción. Ya derecha, observo como lentamente (Demasiado diría) él se acercaba, con sus ojos fijos en ella y el rostro serio ¿Qué pensaba…?
Pudo observarlo a la perfección; sus rasgos masculinos y algo diferente a lo que las fotografías ofrecían, una persona algo más madura que la que se encontraba en las fotos, pero con la misma alma. Ambas respiraciones sonaban acompasadas, y ambos podían sentir el aliento del otro, ambos podían apreciar los ojos del otro.
Y una pequeña sonrisa traviesa apareció en el rostro del rubio, y lentamente junto su frente con la de ella, cerrando sus ojos y su gesto parecía más tranquilo, mientras su sonrisa se volvía aun más grande.
Eso siempre le tranquilizaba, le daba paz.
Poco a poco, se dejo llevar por aquel gesto que al principio le pareció extraño y solo podía observarle desconcertada, ya que no le entendía. Pero se dio cuenta que esa acción en lugar de ponerla nerviosa, o con miedo; La tranquilizaba completamente.
Pero su corazón seguía acelerado, y no sabía la razón. Aunque, esa sensación no le desagradaba, es más, comenzaba a agradarle.
Y después de unos segundos, una pequeña sonrisa surco en sus labios, por lo que el rubio sonrió más ampliamente.
Pero bueno, ninguno de los dos se dio cuenta que estaban siendo observados por un pequeño sonriente desde la cama; Había despertado al oír con claridad a su madre y se despertó con esta escena.
Su sonrisa se combinaba entre tierna y siniestra, de oreja a oreja, mientras su pequeña cabecita ideaba miles de ideas.
Ya tenían un hogar, el se convertiría en ninja muy pronto y su madre y tíos estaban felices, todo en orden.
Entonces ¿Por qué no conseguir un nuevo papá? Además, el Hokage parecía ser buena opción para el pequeño; Era de buen parecido para su Mamá, Jugaba con él y era el ninja más fuerte que haya visto, sin mencionar que le agradaba ¿Por qué no?
Además parecía que a su mamá le agradaba ¡Era un plan perfecto!
Y antes de que sus padres se dieran cuenta, este quedo profundamente dormido con una sonrisa zorruna.
…
…
….
¡HAHAHAHAHAHAHAHAH! Termine el 3 e_éU y muchos dijeron que no podía e_éU me decepcionan (¿?)
Bueno._. Estoy feliz, ya logre terminarlo.
En fin, Valla xD Espero no haberlos defraudado (Si es que se la creyeron xD) Cuando esos dos estaban así de cerquita ¡-! Pero es que tiene que ser así D8 No ah pasado más que un día xD (Y parte de noche) Y si sé que voy lento e_eU Pero no desesperen, ya avanzaran los días xD pero como verán el pequeño Rin en tan poco tiempo ya hace ideas que pueden salir desastrosas o buenas; En ese aspecto se parece a un rubio Hokage.
Bue, se muestra un poco a Kurama (Kyubi) Porque si tendrá participación relevante, Y bueno, lo que le parece extraño es algo que tiene que ver que Hinata no haya muerto.
También (Espero) que en el próximo capítulo se resuelva el asunto Uzumaki 2 (El asunto Uzumaki 1 es el de Rin xD) Ya verán a lo que me refería de Aimi.
Y sin más que decir, les agradezco por sus reviews y espero que les guste n-n solo por eso a escribir el 4 e_é! HA
Por cierto; Pronto subiré las fichas de Eiko, Ichiro Y Aimi (Si quieren _)
¡Hasta la próxima y muchas gracias Lectores Uchiugosos!
