Lo siento, este es un capitulo muy corto, pero me ha parecido que era mejor dejarlo así para tener más suspense. También he decidido que esta historia solo va a tener 2 capítulos más ya que voy a centrarme más en mi otra historia de Juego de Tronos "Tormenta de Invierno", la cual si que planeo que supere los 10 capítulos, como mínimo.
La tensión en la gran sala de Winterfell podía cortarse fácilmente con una espada, y ni siquiera tenia que estar afilada.
Los rumores de que Jon Snow había doblado la rodilla ante la reina Targaryen habían llegado a todos los señores del Norte allí reunidos, y estaban esperando a que su Rey apareciese para desmentirlos o, de lo contrario, la cosa podía acabar realmente mal.
"No parece que estén de muy buen humor" Comentó Sam al ver las caras de todos los presentes.
"Los norteños valoran mucho su independencia, más tras todo lo que ha pasado los últimos años. No creo que ninguno de ellos estén muy contentos al saber que los rumores son ciertos" Respondió Bram.
Sam le miró preocupado "¿Crees que alguno de ellos intentará rebelarse contra Jon?"
"Conociéndole, estoy seguro de que Jon logrará convencerles de que la lucha contra los Caminantes Blancos es más importante. Pero, aún y así, dudo que tengamos una reunión tranquila"
"Sigo pensando que deberíamos haberle contado la verdad a Jon en cuanto llegó a Winterfell"
Bram negó con la cabeza "Si el ejercito de Daenerys Targaryen no se une a nosotros, el Norte caerá, es mejor esperar a que las casas del Norte acepten la esperanza. Entonces ninguno de los dos podrá hacerse atrás"
"Jon nunca rompería una alianza para acabar con los Caminantes. Él desea destruirlos más que ninguno de nosotros"
"Lo sé. Pero vamos a contarle que toda su vida se ha basado en una mentira. Es imposible saber con certeza como reaccionará ante algo así. Y tampoco creo que Daenerys Targaryen acepte con facilidad que ella no es la heredera al Trono"
En ese momento entraron Jon y Daenerys, acompañados de Sansa, Ayra, Davos, Varys y Tyron. Al ser un Lannister, la presencia de Tyron no ayudó precisamente a calmar el ambiente.
"Mi señores" Les saludó Jon cuando todos estuvieron sentados "Muchas gracias por venir. He pedido esta reunión para poder anunciar oficialmente que la reina Daenerys Targeryen se ha comprometido a luchar a nuestro lado en..."
"¿Es cierto que te arrodillaste ante ella?" Gritó una voz de repente.
Un murmullo inquieto se adueñó rápidamente de la sala, Jon miró a Dany y a Sansa, preocupado. Las cosas se estaban saliendo de control antes incluso de lo previsto.
"Si, es cierto" El murmullo se convirtió en gritos de indignación y Jon tuvo que alzar la voz para hacerse oír "Sé que muchos no estaréis de acuerdo con esta decisión, pero ahora tenemos una oportunidad de sobrevivir a la Gran Guerra. Gracias a Daenerys tenemos suficiente Vidriagon para forjar armas para todos nuestros soldados, y con la ayuda de sus dragones y sus ejércitos..."
"¡Y a cambio querrá que luchemos por ella en sus guerras!" Gritó Lord Moss.
"¡Me niego a ver a más norteños muriendo por los caprichos de una reina del sud!" Lord Glover se puso de pie airadamente "No te elegimos Rey para que le juraras lealtad a otro a las primeras de cambio"
Lord Lightfoot también se puso de pie "¡Es una Targaryen, no se puede confiar en ellos!"
Ante eso, Daenerys decidió intervenir "Mi señores, entiendo que la historia de mi familia haga que desconfiéis de mí, pero no he venido hasta aquí para conquistaros. He venido a ofrecer mi ayuda contra un enemigo común"
"Con todo mi respeto Su Alteza" Lord Glover escupió la ultima palabra con desprecio "No nos estás ofreciendo tu ayuda, estás exigiendo nuestra lealtad a cambio de ella"
"¿Que pasa si elegimos no luchar por ti en tus guerras? ¿Ordenarás a tus dragones que nos quemen vivos, como habría hecho tu padre?"
"Yo no soy mi padre" Replicó Daenerys fríamente.
"Mi señores, por favor" Sansa intentó calmar los ánimos "Entiendo que esto puede no ser de vuestro agrado, pero vosotros elegisteis a Jon como vuestro Rey, al menos deberíamos escuchar los motivos que le llevaron a tomar esta decisión"
Por desgracia parecía que a nadie le interesaba escuchar.
"¡Tu hermano ha traicionado al Norte!"
¡"Nunca deberíamos haber elegido como Rey a un bastardo!"
"Yo no pienso luchar al lado de un Targeryen y un Lannister"
"¡SUFICIENTE!" Rugió Jon, levantándose de golpe y golpeando la mesa con ambas manos. Todo el mundo se quedó sorprendido ante el súbito estallido de un hombre que por lo general actuaba con una calma casi inamovible "Decís que he traicionado al Norte. Tal vez tengáis razón. Cuando le di mi lealtad a Daenerys Targeryen no lo hice solo pensando en el Norte, sino en todo Westeros. Lo que estamos viviendo ahora no trata de luchas entre casas o reinos, de lineas en un mapa. Nada de eso importará cuando lleguen los Caminantes Blancos. Cuando eso ocurra lucharemos únicamente por nuestro derecho a vivir, no por riquezas o poder. Y yo pienso luchar. Luchare por el Norte, por el Sud, por el Pueblo Libre, por Las Islas de Hierro, por Essos, por cada hombre mujer y niño que perecerá si no somos capaces de contener esta amenaza. Si estáis de acuerdo conmigo, mi Señores, os pido que luchéis a mi lado. Si no" Jon desenvainó su espada y la colocó encima de la mesa "Sacadme del trono, encerradme en las mazmorras, o simplemente matadme, y elegir a otro para que os represente"
Jon miró uno por uno a todos los señores allí reunidos, sin que ninguno fuese capaz de sostenerle la mirada más de dos segundos, y volvió a sentarse. Fue una suerte que todas las miradas estuviesen fijas en Jon porque, de ese modo, nadie reparó en la mirada de absoluta adoración que Dany le estaba dedicando.
Las palabras de Jon la habían conmovido de tal manera que casi no podía contenerse para ir a besarle hasta que se quedase sin aliento. Una vez más parecía que no había limites en la bondad y el altruismo de ese hombre. Y con ese pensamiento también llegó la feroz determinación de que si alguien, quien fuese, intentaba algo contra Jon, esa persona sufriría la muerte más dolorosa que se pudiese imaginar.
Lord Mandalin fue el primero en volver a levantarse "Os pido disculpas en nombre de todos, Majestad. Entiendo que estéis dispuestos a hacer todo cuanto sea necesario para detener a los Caminantes Blancos. Cuando te elegimos Rey hice un juramento, y por el honor de mi familia no pienso romperlo. Yo y mis hombres lucharemos a vuestro lado hasta nuestro ultimo aliento"
Varios señores murmuraron con asentimiento. Parecía que las palabras de Jon había logrado calmar a la mayoría.
Sin embargo Lady Mormont, quien hasta el momento no se había pronunciado, se levantó en su silla "Estoy de acuerdo en que lo primordial es derrotar al Rey de la Noche y su ejercito, pero no podemos simplemente ignorar lo que sucederá si tenemos exito. El Norte recuerda, y nunca volveremos a aceptar que alguien que no sea del Norte nos gobierne"
"En ese caso, tal vez os alegrará saber que Jon Snow seguira siendo vuestro rey, a pesar de todo" Dijo Daenerys.
"¿Que significa eso, exactamente?"
Dany miro a Jon, y él le hizo un gesto con la cabeza para animarla "Con tal de afianzar al máximo nuestra alianza, Jon Snow y yo hemos decidido que la mejor opción es contraer matrimonio. Así pues él gobernará los Siete Reinos a mi lado"
La noticia fue un shock para todos. Incluso los consejeros más cercanos a Jon y Daenerys, como Davos, Tyron y Varys no podían hacer más que mirar a la pareja sin disimular su sorpresa.
"¿Tú sabías algo de esto?" Susurró Arya a su hermana, sin salir de su estupor.
Sansa la miró con incredulidad "¿Tengo cara de haber sabido algo?"
En el fondo de la sala, Sam miraba a Bram con la boca y los ojos tan desmesuradamente abiertos que en otras circunstancias habría parecidos cómico.
"De acuerdo" Dijo Bram, quien por primera vez mostraba sorpresa en su rostro por lo general inexpresivo "Tal vez deberíamos habérselo dicho antes"
