Dime algo...
Personajes relevantes: Sam P. - - Freddie B.
Género: Amistad
Autor: Beto33
Summary: "Descuida no diré nada" "Bien, es que"...
Disclaimer: iCarly ni sus personajes me pertenecen, solo la lectura que le atribuye, disfruten.
Nota de Autor: Muchas gracias por todos aquellos que se molestan en dejar un Review, "Princess by Poetry", veo que has comentado alguno de mis review, bueno, lo que sucede, no comento por la razón de que la imaginación se me termina, por eso opté por crear esta especie de Antologia, pero si ppuedo, actualizaré lo que queda pendiente ;)
P.D. Si no leyeron el One-Shot anterior, pasen a la pagina anterior.
Beto33
Una más de las hermosas noches de Seattle se presentaba en este cierto día, helado, un grupo de estrellas adornaba la preciosa vista acompañada de una luna gigantesca, muy romántico, dirían los cursis, pero, esto no era lo que Freddie Benson pensaba.
La verdad, se encontraba triste y solo, sentado en los escalones de la entrada del Bushwell Plaza, admiraba aquella preciosa noche que pintaba el cielo de Seattle.
Una serie de pensamientos embargaba su mente, el muchacho realmente estaba triste, ¿porqué?, ni yo la se, pero el pobre largaba fuertes suspiros cada 5 segundos.
Una muchacha, quien apenas divisaba el chico desde la recepción ni siquiera se tomó la molestia en averiguar quien era, metió su mano en todos los bolsillos de su ropa, no encontro un solo centavo. "Genial, talvez ese papanatas tenga dinero", pensaba la muchacha de los rizos dorados, quien apenas atravesaba la puerta de la recepción.
Se acercó al "tipo quien seriá su victima", pues resulto´que la victima era victima de sus insultos todo el tiempo.
El aludido ni siquiera notó a la chica, seguía observando el bello panorama, dejando escapar un pequeño suspiro.
La rubia miró hacia arriba también, apreció las estrellas, la luna, en verdad era hermosa, no pudo dejar evitar una sonrisa al divisar el espectáculo nocturno.
-Hermoso, ¿no?.- Comentó la rubia con una pequeña sonrisa, dirigiéndose al muchacho que contemplaba el cielo, Freddie al notar la presencia de la chica de la cabellera dorada, saludo con un ademán. -Sobre todo la luna.- Sumó a su comentario la chica muchas veces mencionada.
-Sí.- Asintió sin muchos ánimos el muchacho.
-Sabes, en noches como estas me relajo bien, pienso con claridad.- Añadió a Ojiazul, al parecer, no tendría nada que hacer.
-Igual yo.- Deciá Freddie bajando la cabeza, cosa que sam notó. -Me gusta mirar las estrellas, eso realmente me relaja.
-Lindo.- Decía Sam asintiendo con la cabeza mientras sonreía, el castaño levantó una vez más hacia el cielo.
Sam notó cierta aura de tristeza en el rostro de Freddie. -¿Qué te sucede?.- Preguntó ella para romper el incomodo silencio.
-¿Por qué crees que sucede algo?.- Pregunto el aludido aún sin ánimos.
-Pues porque acabas de comentar que mirar el cielo te relaja, además, suspirar como perro emfermo.- Afirmo la rubia, Freddie quedó sin argumentos.
-Oh.- Respondió sin palabras él.
En ese instante, Sam se puso de pié. -Bueno, hace frío, me iré.- Dijo algo aturdida la rubia. el castaño notó la acción de Sam.
-Espera, no te vayas.- Articuló entumido el muchacho tomándola del brazo.
-¿Por qué?.- Preguntó curiosa Sam.
-Realmente necesito alguien con quién hablar.- Declaró él, dejando escapar un bufido, se acomodó para que la rubia se sentara a un lado de él.
-Esta bién.- Aceptó Sam extrañada. -¿De qué quieres hablar?.- Cuestionó ella quien se acomodaba un rizo.
Freddie pensó por un momento. -No lo sé, ¿puedo confiarte esto?.- Pregunto Freddie aún con duda.
-Claro.- Contestó impaciente la chica.
-Ni siquiera se lo puedes comentar a Carly, promételo.- Sentenció el, ella rodó los ojos respondiéndo:
-Descuida, no diré nada.- Dijo ella casi jurándolo con el corazón en la mano.
El chico tomó aire para poder hablar. -Bien, es que pienso decirle a una chica que ella me gusta.- Le costó mucho articular cada palabra de eso oración.
Sam sintió como el corazón se la hacia trizas al escuchar aquellas palabras que salieron de la boca de Freddie.
-Oh, es solo eso.- dijo algo trste ella. -Pues dícelo, si tiene buen gusto te dirá que si.- Espetó ella tratando de entender la situación del muchacho.
-¿En serio?.- Dijo sorprendido Freddie.
-Claro, además, si de verdad la quieres, verás que te corresponderá.- Masculló no muy segura de sus palabras.
-Creo que tienes razón.- Poniendose de pié él. -Te agradezco mucho tú comprensión Sam.- Le Dirijió la palabra con los brazos abiertos, a lo que ello asintió Sam, una pequeña lágrima recorrió la mejilla de ella mientras estaba en su hombro.
Sam se despidió de Freddie después de algunos minutos...
-Dime algo...- Dijo de improviso ella. -¿Por qué tuviste confianza en comentarme esto a mí?.-
-Ammm, pues..- Dijo él nervioso. -Pues necesitaba el consejo de una chica.- Cotestó hábilmente.
-Eres un tonto.- Dijo ella con una gran sonrisa en su rostro, finalmente se despidió del Freddie y se marchó.
"Gracias Sam, espero y me correspondas" pensaba él mientras aún divisaba a la chcia de la melena rubia, sonrió una vez más y entró al edificio.
