La única diferencia es el amor
La luz de la mañana irrumpió en la habitación de la joven de cabellos celestes. Se quedo sentada unos segundos hasta que se dio cuenta que estaba en su habitación. Bulma trataba de recordar cómo había llegado a su habitación. Y a su memoria solo llego ese recuerdo de aquello que creyó que era un sueño.
-No es posible, solo fue un sueño-susurro
Ignorando por completo sus propios pensamientos se alisto para desayunar. Cuando llegó a la cocina encontró a su madre con una gran sonrisa.
-Buenos días cielo, ¿Cómo amaneciste?-
-Bien mamá gracias-contesto sentándose en el borde de la mesa
-Sabes Bulma fue muy amable el joven Vegeta en llevarte a tu habitación, te habías quedado dormida en el laboratorio-comentó mientras servía el desayuno
-¿Entonces fue verdad?-susurró
-¿Ocurre algo?-Preguntó
-No nada mamá-contestó la peli azul
Pero si pasaba algo los pensamientos de la peli azul viajaban hacia lo que ocurría en la cámara de gravedad y en lo que ocurrió anoche. En eso que fue extraño incluso perturbador pero la idea de que eso fuera real no era del todo tan malo lo que perturbaba los pensamientos de Bulma es que la idea. La sola idea le gustaba.
En la cámara de gravedad las cosas no eran muy diferentes el príncipe sayaijin no podía sacar de su cabeza. ¿Por qué acepto llevarla a su cama? ´ ¿Por qué no la dejo ahí? Y peor aun ¿Por qué se quedo viéndola dormir?
Por hoy la concentración del guerrero del espacio no estaba en entrenar si no en ella, en como los lacios cabellos azules enmarcaban la belleza de un rostro digno de una reina, en ella que vulgar, molesta y gritona es hermosa. Sacudió su cabeza tratando de olvidarse y de eso y concentrarse en lo que para él es realmente importante. Entrenar para poder vencer a Gokú.
Cada uno decidió ocuparse en lo que realmente era importante Bulma trabaja en el laboratorio, investigando sobre algunas pruebas que su padre le había hecho a Vegeta comprándolas con Gokú buscando alguna diferencia, pero realmente no podía encontrarla.
-Hija, Te traje algo de comer, deje servida la cena. Tu padre y yo saldremos-
-¿Otra vez?-pregunto Bulma
-Hay hija no te molestes, si yo tuviera la oportunidad de quedarme sola con un hombre tan apuesto como ese amigo tuyo. Hay querida que bien me la pasaría-
-Mamá por favor no digas esas cosas-contesto negando con la cabeza
-Hay hija solo digo la verdad aprovecha, que quizá uno de estos días lo invito a salir-dijo sonriendo mientras salía del laboratorio.
Bulma termino de archivar los últimos documentos y se dirigió a la cocina para dejar todo listo. Lo que menos quería la joven peli azul es encontrarse con el sayaijin. Pero no tuvo suerte y como todos los días lo escuchaba balbucear sobre que necesitaba aumentar sus poderes para ser más fuerte que Gokú.
-Tengo que ser más fuerte que Kakaroto-farfulló sentándose en el final del comedor
-Es posible que lo logres ambos son de la raza Sayaijin- comentó aunque sorprendida por haberlo hecho.
-Yo Soy el Príncipe Sayaijin. Yo debo superar a Kakaroto-
Bulma pensaba seria mente en las palabras de Vegeta y mientras servía la cena dijo:
-Tú y Gokú no son tan diferentes. Bueno solo hay una diferencia-
-¿Qué cosa? –Preguntó intrigado
-Bueno lo único que realmente te diferencia de Gokú es que el siente amor, su corazón y su alma son puros por el amor-
-Eso que dices es una estupidez-
-Quizá, pero es la única diferencia-contesto Bulma saliendo de la cocina
-Ese amor que tanto defiendes es una reverenda estupidez ¿si no? mírate-
-¿Cómo?-pregunto volviendo en sus pasos
-Mírate, sin duda alguna, eres la mujer más inteligente que he conocido pero también la más estúpida-
Bulma debió imaginarse su respuesta pero no se movió ni un centímetro porque por mas toscas que fueran sus palabras viniendo de el parecen un alagado. El estaba observándola con detenimiento y al ver que ella seguía ahí continúo.
-Eres brillante, he recorrido el universo y jamás encontré a nadie como tú y desperdicias tu tiempo pensando en tu humano cobarde y solo porque estas enamorada, eso es estúpido-y sin darse cuenta estaba a unos centímetros de ella.
Solo ella y una mesa, Solo su olor y una mesa. Su respiración y una mesa. Bulma en un movimiento de auto reflejo puso sus manos sobre la mesa. Los ojos celestes se cruzaron con los negros en un momento electrizante. Pero el sonido del teléfono corto el momento ninguno de los dos se movió. Bulma ni siquiera se concentro en el sonido del teléfono solo podía escuchar el martilleo incesante de su propio corazón.
"-¿Bulma?-la voz de Yamcha en el contestador-Bulma tenemos que vernos tenemos mucho de qué hablar, Veras que será como otras veces estaremos juntos de nuevo, nosotros siempre estamos juntos…Me perdonarás como siempre-"
-Ves ese es el amor que dices que me falta perdonarás a tu humano por eso que llamas amor-Dijo separándose de ella –Y sabes sería mejor matarte antes de que desperdicies tu intelecto perdonando al humano- dijo saliendo de la concina
Bulma no podía dejar de pensar en lo que acaba de pasar y una cosa Vegeta tenía razón. Desperdiciaba su vida al lado de Yamcha. El no iba a cambiar. El nunca le iba a dar esa estabilidad que ella quería. El no le daría la seguridad de poder ser ella misma sabiendo que él estaría con ella en todo momento.
A la mañana siguiente Bulma despertó muy temprano y se puso a trabajar en un nuevo invento. Pero no solo ella se despertó temprano también Vegeta que ahora le se le ocurrió por entrenar al aire libre. Cada uno concentrado en sus actividades que no se percataron de una visita inesperada.
-Hija tienes visita-Dijo la señora Bierfs en la entrada del laboratorio
-¿Quién?-pregunto Bulma levantando la vista
-Hola Bulma-dijo Yamcha –Vengó hablar contigo-
Bulma salió a la sala para hablar con Yamcha pensando que ahí tendría algo de privacidad pero unos ojos negros no perdían detalle de lo que pasaba, cada ademán, cada gesto. Cada momento en que ella levantaba los brazos o se veía molesta. Como el intentaba acercarse y como terminaron sentados en el sofá. Para que antes de marcharse ella le diera un abrazo.
-Mujer estúpida-Maldijo entrando a la cámara
Al despedirse de Yamcha. Bulma volvió al laboratorio para terminar con el robot para que Vegeta entrene. Desde afuera Bulma abrió la cámara pero al momento de entrar Vegeta la tomo por el cuello.
-¿Qué haces aquí?-dijo oprimiendo su cuello
-tra…tra..traje esto-Contesto con dificultad
Al Ver el robot que estaba junto a ella la soltó.
-Es mi nueva creación quiero ver cuánto es capaz de soportar-dijo frotándose el cuello -¿Por qué este recibimiento?-
-Dije que sería mejor matarte por tu estupidez de volver con el humano-contesto mientras tomaba al robot
-Ah eso, Si es por eso no debes matarme. No lo perdone-dijo saliendo de la cámara
Esa declaración fue algo que los hizo felices a los dos. Quizá ambos están por descubrir el verdadero significado del amor.
El amor no te pide que cambies, ni evita que crezcas. El amor no te corta las alas si no que te impulsa al vuelo. El amor no se burla de tus sueños si no que sueña contigo. El amor no es algo que tiene que definirse es algo que se siente, es algo misterioso aun para los propios amantes.
Continuara…..
