¡DE REGRESO! (DESPUÉS DE DOS SEMANAS)
Perdón por no haber publicado la semana pasada, pero mi madre tuvo un accidente y se lastimo la mano, y bueno, tuve que quedarme un par de días con ella en el hospital por la lesión que tuvo, pero afortunadamente solo fue algo leve.
Karin-chan150301: ¿Matarlo? Es lo que siempre Bya-kun ha querido hacer, pero no ha podido xD, pero el problema es que su orgullo le impide tomar a Ichigo del cuello y romperle la cara.
Darcy129: Isshin siempre ha sido pro IchiRuki así que imagínate lo emocionado que esta.
AliceRomanovHolmesBorgia: ¡Perdon por la espera! Pero aquí esta.
Gest: ¡Aquí la continuación! Y bueno, creo que me mataran xD
Gabriela Canales: Esa Matsumoto y sus locuras, por eso todo el mundo le tiene miedo.
Ackerman-chan: Bya-kun no quiere a Ichigo, pero quiere la felicidad de Rukia… ¿Qué hara? ¿Sera pro o contra?
Antes de empezarlos invito a unirse al gruo de facebook: "Fanfic Club" solo búsquenlo y manden la solicitud, ahí hablamos sobre diversos fics de varios fandoms, únanse no se arrepentirán :D
UNA FRESILLA ENAMORADA
CAPITULO 3.- LOS ENTROMETIDOS
-Rukia yo…- Trago fuertemente tratando de darse valor- Rukia tu...-
-¿Qué haces en este lugar Rukia?- Pregunto Byakuya interrumpiendo a los dos.
Ichigo sintió que su riatsu bajaba hasta niveles críticos al punto que un intenso frio recorría su espalda, producto de la intensa aura que Byakuya le mandaba.
-¡Nii-sama!- Grito Rukia al ver a su hermano que estaba evidentemente enojado.
-¿Qué hacen los dos aquí a altas horas de la noche?- Pregunto nuevamente el Kuchiki analizando de pies a cabeza a los dos jóvenes shinigamis.
-Lo siento Nii-sama, yo solo fui a la tienda por unas cosas…- Rukia trato de explicar mostrándose firme ante su hermano.
-Ts… Byakuya yo no tengo que explicarte nada…-
-Kurosaki Ichigo, aun siendo un shinigami de alto rango te faltan modales… aunque siendo un Shiba no puedo esperar más…-
-Oi Byakuya ¡Con mi familia no te metas!-
-Rukia, ve de vuelta a la casa de la teniente Hinamori… no creo que ustedes dos hayan tenido alguna platica importante- Le ordeno mirando con más dureza a Ichigo.
El pelinaranja lo miro del mismo modo, Ichigo jamás se mostraría temeroso o intimidado por las palabras hirientes del capitán de la sexta división.
-Rukia está lo suficientemente grande como para tomar sus propias decisiones, Byakuya, no siempre podrás ordenar en su vida-
El pelinegro entrecerró los ojos para posteriormente dar media vuelta, dejando a Ichigo con la palabra en la boca.
-Rukia, recuerda que mañana temprano en la mansión Kuchiki habrá reunión de nuestro clan…-
-Gracia Nii-sama por el recordatorio- Dijo Rukia haciendo una leve reverencia.
Ichigo estaba prácticamente bufando de coraje, quería ir tras Byakuya y exigirle que no lo dejara hablando solo, pero sabía que si lo hacía solo empeoraría las cosas para Rukia, y eso era lo que menos quería hacer en ese momento.
Espero pacientemente a que Byakuya se alejara para poder hablar más tranquilamente con Ruki, que aun permanecía inmóvil en su lugar.
-Rukia…-
-Lo siento Ichigo, hablaremos después, Hinamori me espera…-
-Oi Rukia, espera un momento ¿Por qué aun dejas que Byakuya influya en tu vida? Entiendo que los Kuchiki tengan todas esas estúpidas reglas de comportamiento y protejan su orgullo pero esto es demasiado, incluso para ti…-
-Ichigo, no te metas en lo que no te importa- Le contesto Rukia tajantemente con voz baja y mirando al suelo.
La ojivioleta sabía que estando dentro del clan Kuchiki debía acatar todo lo que su hermano le pidiera, pero últimamente sus ordenes estaban siendo demasiado estrictas, parecía como si no quisiera que se juntara con Ichigo e incluso ahuyentaba a cualquier hombre que pretendiera algo con ella.
-Rukia… No es que me importe o algo parecido- Actuó como todo un tsundere- Pero, es lamentable ver la forma en que últimamente te trata Byakuya, sus celos de hermano ya están por los cielos… si sigue así quedaras como una solterona para toda tu vida- Trato de sonar como si fuera una broma, aunque por dentro quisiera decirle sus verdaderas intenciones.
Rukia al escuchar la palabra "solterona" levanto la cara regalándole a Ichigo una expresión de pánico y miedo total.
-I… I… ¡Idiota! ¡Yo no me quedare solterona! ¡VERAS QUE CONSEGUIRE A UN BUEN MARIDO! ¡Uno que le agrade a Nii-sama y que sea una excelente persona! ¡Uno que no sea tan idiota como tú!- Grito nerviosa y temerosa.
Pero, lo dicho por la pelinegra había herido el orgullo de Ichigo, y más cuando hace solo unos minutos estuvo a punto de confesarle sus sentimientos.
-¿Qué no sea como yo? ¡PUES TEN SUERTE! ¿Quién se fijaría en una neurótica loca y mandona plana como tú?- Grito sin siquiera pensar lo que salía por su boca.
-Pla… ¿Plana?- Pregunto Rukia tocándose ligeramente su leve busto al mismo tiempo en que su rostro se teñía de un rojo profundo, levemente alzo su rostro hasta mirar con furia al Kurosaki –Ichigo ¡Eres un imbécil! Si tanto quieres pechos vete con Orihime o con Nelliel, yo iré a buscar a un caballero que no sea un troglodita como tú, que tenga modales y que sepa tratar a una mujer-
-¿Pechos? ¿Y quien dijo que me gustan los pechos grandes? ¡Y yo si tengo modales! ¡Enana del demonio!-
-¡Pues tú fuiste el idiota que me dijo plana! ¡Es obvio que te gustan los pechos enormes! ¡Eres un pervertido como los demás! ¡Me largo antes de que me contagies la idiotez!-
-¡Qué no soy un idiota y no me gustan los pechos grandes! ¡Siempre lo malinterpretas todo! ¡Eres un maldito dolor de cabeza!-
-Pues con más razón me largo, vete a buscar a tu mujer soñada de pechos grandes- Le sugirió antes de desaparecer con un shumpo.
-¡Rukia no me dejes hablando solo! ¡Carajo!- Grito pateando un bote de basura que estaba al lado del pasillo.
-Ichi-ni… sí que eres un idiota- Dijo Karin llegando detrás de él.
-¿Karin? ¿Por qué demonios andas por aquí?, es demasiado tarde, podría pasarte algo-
La pelinegra sonrió de medio lado y miro a su hermano con una ceja alzada
-Ichi-ni ¿No criticaste a Byakuya por hacer lo mismo con Rukia? Los dos son iguales-
-¡No soy igual que ese imbécil altivo!- Le recrimino exaltado a su hermana.
-Pues a veces suelen actuar del mismo modo: orgullosos, altivos, egocéntricos y celosos extremos con sus hermanas ¿O me equivoco?- Pregunto Karin con una burlona sonrisa.
-¡Eso no es cierto! ¡Yo no actuó como Byakuya! ¡El es un idiota…!-
-Como tu-
-¡Oi Karin! ¡No te permito que me insultes de ese modo!-
-¿Ves? Eres igual a Byakuya…-
-Yo… yo no soy igual que él… ¡Ah demonios!- Se quejo dándose cuenta que Karin parecía tener razón.
-Ichi-nii ¿Por qué te empeñas en parecer un idiota frente a Rukia-chan? Si sigues así alguien más puede ir por ella…-
El pelinaranja abrió los ojos sorprendido por la declaración de su hermana.
-¿Qué estás diciendo? Debes de estar cansada para decir esa clase de tonterías-
-Ichi-nii ¿Crees que aun soy una inocente niña que no sabe lo que pasa a su alrededor? Me subestimas Ichi-nii, deberías de poner más atención a las personas- Dijo antes de comenzar a caminar – Ichi-nii no sabes ocultar tus emociones, eres como un libro abierto, y es por eso que todo el mundo sabe cómo te sientes…-
Ichigo se quedo de piedra, Karin era de hablar poco, pero cuando lo hacía era para decir algo cierto.
El pelinaranja corrió un poco hasta alcanzar a la pelinegra que caminaba a paso lento
-¿Y como se supone que me siento? Todos suponen tonterías…-
-¿Tonterías? Ichi-nii ya no te mientas más y si fuera cierto lo que dices… ¿Por qué estabas a punto de confesártele a Rukia-chan? Si Byakuya no los hubiera interrumpido lo hubieras hecho y todo el problema se hubiera resuelto- Soltó sin ninguna clase de delicadeza.
-¿Confesar? ¿Confesar que cosa? ¡Karin no digas tonterías!- Grito mientras trataba de ocultar su evidente nerviosismo.
-Ichii-ni, no tienes porque fingir conmigo, se que estas enamorado de Rukia-chan, pero eres tan idiota como para seguir tratando de ocultarlo a los demás y como te dije antes, ya todo el mundo lo sabe-
Ichigo se detuvo en seco, aunque todo el mundo lo estuviera acosando desde hace semanas, ahora caía en lo que se negaba a creer o para ser precisos, el mismo pensaba que los demás solo suponían.
-Karin… yo… ¿Qué demonios pasa conmigo? ¡Ahh soy un idiota! ¡No se qué demonios hacer!-
La pelinegra negó con la cabeza mientras se cruzaba de brazos, llevaba días planeando encararse con su hermano y presionarlo para que dijera la verdad.
-Ichi-nii ¿Quieres mi ayuda?- Pregunto con una sonrisa de victoria.
El pelinaranja miro hacia otro lado para no mostrarse "débil" con su hermana.
-Karin eres un entrometida…-
-¿O quieres que le diga a Yuzu sobre lo que vi y lo que acabamos de platicar?- Lo amenazo sabiendo que Ichigo cedería.
-¡Eres de lo peor! ¡No caeré en tu juego! ¡Así que no te entrometas!-
-Ichi-nii ¿Prefieres tenerme a mí como tu aliada o al idiota de nuestro padre junto a ti? Si aceptas mi ayuda yo me encargare de mantener a raya al viejo ¿Qué dices?- Pregunto mirándolo fijamente.
-Ts… Karin, jamás pensé que fueras tan persuasiva…- La miro por un segundo para después pasarse su mano derecha por la cabeza hasta llegar a la nuca –No tengo otra opción ¿O si?... solo no se lo digas a nadie… suficiente tengo con el idiota de Renji que me jode la existencia cada rato…-
-¿Piña-chan? Oh si, él fue el que me dio la idea de venir contigo…-
-¿QUÉ QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?-
-Bueno, hace un tiempo los dos platicamos…-
-¿Sobre qué platicaron? ¿Y por que últimamente los dos parecen muy amistosos? ¡Exijo una explicación!-
Karin solo pudo suspirar con cansancio para posteriormente seguir caminando.
-Bueno, todo paso hace una semana-
Flashback:
-¿Karin? ¿Qué haces aquí?- Pregunto Renji al ver a la pelinegra sentada en una de las bancas del parque central de la sociedad de almas.
-¿Eh? Ah eres tú… bueno, estoy pensando…-
-¿Pensando? ¿Tu? Al menos lo intentas y no como Ichigo que parece que no conoce el significado de esa palabra- Dijo burlándose para molestar a la Kurosaki.
-Para qué negarlo, Ichi-nii suele ser demasiado temperamental… además, mis pensamientos rondan sobre su comportamiento-
-Oh vaya, así que tú también lo notaste… quien llegaría a pensar que Ichigo se enamoraría y mucho menos de ella- Respondió sentándose en la misma banca que la pelinegra.
-Siempre supe que entre los dos había algo que iba más allá que la amistad, pero… me sorprendió que Ichi-nii actuara así, quiero ayudarlo, pero no sé cómo, es demasiado testarudo como para confesarse-
-Sobre eso, ¿Sabes que el resto de los miembros de la sociedad de hombres shinigamis apostaron sobre cuando lo aceptara?-
Karin hizo un gesto de sorpresa para posteriormente suspirar divertida.
-Son terribles y si Ichi-nii se llega a enterar dense por muertos…-
-Jajajajajaja no creo que pueda con todos nosotros…-
-Piña-chan, lo dices como si no conocieras como es Ichi-nii cuando está furioso…-
-Tonterías, vayamos al grano ¿Qué piensas hacer o que pretendes hacer sobre Ichigo? Ese idiota si lo dejamos así colapsara en cualquier momento, últimamente parece cometer errores de shinigami novato, incluso Kyoraku-san está preocupado…-
-¿En serio? A decir verdad no se qué hacer, no quiero ser una entrometida pero me desespera ver a Ichi-nii tan desubicado, es desesperante incluso más que el viejo…-
-¿Y por qué no lo sigues por un tiempo y cuando haga algo que lo comprometas lo obligas a confesar la verdad?-
-¡No soy una acosadora!-
-Pero no hay mejor forma que eso, además, tengo la impresión que la sociedad de mujeres shinigamis tienen algo planeado, aunque no sé qué es lo que pretenden… es mejor que tu como su hermana actué a que un grupo de locas como "ellas" hagan algo ¿O quieres que Matsumoto meta las narices y presione a Ichigo a tal grado que haga una tontería?-
La pelinegra comenzó a imaginar sobre las locuras y el acoso constante de Matsumoto junto con Yachiru y las demás para que Ichigo se confesara a Rukia.
Un escalofrió y un fuerte frio sudor subió por su espalda.
-Buena idea Piña-chan… gracias por el consejo…-
-Deja de llamarme así mocosa, y por cierto, cualquier cosa que le saques a Ichigo me lo dices, así podre apostar y obtener la victoria.
-¡Piña aprovechada! ¡Sabía que tu preocupación dependía de algo!-
-Oh vamos mocosa, para que veas mis buenas intenciones dividiremos el dinero a la mitad ¿Aceptas? Es mejor obtener algo que nada-
La pelinegra entrecerró los ojos para analizar la propuesta del pelirrojo y tras pensarlo detenidamente tomo una decisión.
-Está bien, tú ganas piña-chan, pero solo lo hacemos por el bien de Ichi-nii-
Fin del flashback.
-¡Ese bastardo lo mato! ¿Cómo se atreve a apostar sobre mi?- Grito más furioso que antes.
-Es solo una tonta apuesta Ichi-nii, no te alteres-
-¡Y una mierda!- Volvió gritar mientras giraba para caminar de regreso a los cuarteles.
-Ichi-nii, si vas directo a él solo aceptaras lo evidente ¿Quieres eso? ¿Quieres hacer un escándalo en medio de la noche y hacer que la gente se entere? ¿Quieres que Rukia-chan sepa tus sentimientos antes de que se los digas en persona?- Pregunto Karin con la lengua afilada.
-¿POR QUÉ PARECE QUE TIENES LA RAZON? ¡Eres peor que el viejo!-
-Ja, solo que estar cuatro meses con la tía Kukaku me trajo muchos beneficios- Contesto feliz la morocha.
-Esa maldita me las pagara- Juro apretando fuertemente su puño al nivel de su rostro –Karin, aceptare tu ayuda siempre y cuando no le digas nada al bastardo de Renji ¿Aceptas?-
-Por supuesto, déjamelo a mí…-
-Ts… no pensé que fueras una pequeña entrometida, Karin has cambiado…- Le dijo mientras le pasaba el brazo sobre el cuello al tiempo que gentilmente se acercaba a ella.
-Y la hermana menor ayudando a su tonto hermano mayor… Ichi-nii tienes la suerte de tenerme como tu hermana-
-Ahh solo espero no arrepentirme- Dijo para posteriormente suspirar.
….
El sol apenas comenzaba a vislumbrarse en el cielo, pero en uno de los edificios más modernos de la sociedad de almas un grupo peculiar de shinigamis estaba enfrascado en una interesante reunión.
-¡Es nuestro turno de actuar!- Grito Yachiru emocionada.
La pelirrosa había crecido hasta convertirse en una jovencita que aparentaba tener unos trece años, en palabras de la cuarta división, el poder liberado por la teniente de Kempachi había sido suficiente para forzar a sus hormonas de crecimiento para desarrollarse de forma tan repentina.
Ahora la teniente lucia una cabellera larga amarrada en una trenza que colocaba sobre su hombro izquierdo, el cual le daba un toque más que angelical.
-Ichi-Ichi tiene que confesarse de una vez a Kia-chan-
-Tardan demasiado- Se quejo Nanao acomodándose las gafas.
-Podríamos drogas a Kuroski Ichigo y encerrarlo junto con Rukia para que hablen solos hasta que lo diga- Propuso una imperturbable Nemu mientras servía el té a las demás mujeres.
-¡No eso no! Si los encerramos solo haremos que se peleen más, ayer Rukia-chan llego muy molesta… En estos momentos no quiere ni verlo- Dijo Hinamori con pesar.
-¿Acaso a estupidez de Ichigo no tiene límites?- Pregunto Matsumoto completamente enojada –Se supone que debemos de ayudar a Isshin antes que Ichigo haga más estupideces, pero ¿Cómo hacerlo si actúa cada vez más como un completo neandertal?-
-Suponiendo que Ichigo se ponga cada vez peor como lo dijo Isshin-san, tenemos que poner un plan en marcha… pero tenemos muchas cosas en contra… solo faltan cuatro días para el festival y mañana Ichigo parte a Hueco Mundo hasta un día antes del festival… y por si no fuera suficiente, Neliel e Inoue también vendrán, esas mujeres planean algo, mi instinto me lo dice…- Declaró Nanao uniendo todos los puntos sobre la mesa.
Ella misma era experta en descifrar el actuar de las personas. La shinigami había observado como en las últimas visitas de Neliel, la arrancar había actuado más cariñosa y apegada a Ichigo, el cual solo se dedicaba a ignorar a la peli verde, pero para todos era evidente lo que pretendía la mujer; y, respecto a Inoue, la emoción que había mostrado en la video llamada en la que se notificaba la invitación para ir a la sociedad de almas fue por demás notoria mientras nombraba a Ichigo y su deseo por volver a verlo.
-¿Y si vamos a casa de Isshin para hablar con él?- Propuso Matsumoto al ver que sus compañeras no se les ocurrían nada.
-Vamos ahora, Ichigo está en una misión y no llegara hasta la tarde- Dijo Nanao recordando el tablero de tareas del primer escuadrón.
Las mujeres salieron rápidamente del salón hasta llegar a la casa principal de los Shiba dentro de la sociedad de almas.
-¿Ah? ¿Qué hace un grupo de bellas señoritas en mi casa?- Pregunto Isshin de forma galante.
-Ahórrate los halagos Isshin, venimos a ayudar, ahora dinos que plan tienes…- Pidió Matsumoto acomodándose junto a las demás en la sala de la casa.
-A decir verdad, no se me ocurre nada, pero, anoche Ichigo y Karin llegaron juntos y por lo que pude notar esos dos tuvieron una plática, le quise preguntar a mi querida hija sobre eso pero solo me dijo que no me metiera en sus asuntos… ah ¿Qué mal he hecho?- Lloriqueo el Kurosaki contemplando el pequeño retrato de su esposa en la mesita de piso.
-Así que Karin sabe algo… Isshin, ayer tu hijo y Rukia tuvieron una discusión, el idiota de Ichigo le dijo plana a Rukia…-
-¿Qué? ¡Es una vergüenza de hombre! ¡¿POR QUÉ TUVE A UN HIJO TAN IDIOTA?!-
-Genética, culpa a tus genes de eso- Contesto Matsumoto con seriedad, siendo apoyada por las demás shinigamis.
-Que crueles son, yo solo quiero la felicidad de mi tonto hijo… pero no sé cómo hacerlo, incluso le pedí ayuda a Kukaku pero no quiere hacerlo, me dijo que yo solo debía lidiar con eso, se está vengando de mí, además no puedo contar con mi querida Yuzu-chan, ella está ocupada con las lecciones de enfermería en la cuarta división y yo estoy solo ¡Por favor señoritas ayuden a este desesperado padre!- Dramatizo enormemente el Kurosaki.
Las demás shinigamis solo lo miraron con un poco de lastima, pero más lo sentían por Ichigo al haber soportado a su padre por tanto tiempo.
-Isshin, pensando detenidamente las cosas, solo podremos actuar durante el festival, ya que Ichigo se va de misión y regresara hasta por la tarde del día antes del festival…-
-Lo sé, y eso trae muchos riesgos, pero tengo una idea, claro que solo funcionara con su ayuda…-
-Eso lo hubieras dicho desde el principio y no nos hubiéramos quebrado tanto la cabeza para pensar en un plan- Se quejo Matsumoto con ganas de golpear al Kurosaki.
-Tranquila Rangiku-chan, solo pongan atención…- Pidió el Kurosaki antes de dar a conocer su plan.
…
-Habiendo llegado a un acuerdo sobre los asuntos generales de nuestro clan, pasemos a un tema que llena de orgullo a nuestra familia- Pidió un hombre mayor que aparentaba unos cincuenta años, alto, cabello negro corto con ciertas canas en él, mirada profunda y penetrante.
Ese hombre era Kuchiki Saburo el tío mayor de Byakuya.
-Mi hija, Miyako se casara dentro de un mes con el Masahiro del clan Umiso, esta unión traerá grandes beneficios a nuestro clan y expandirá el control y el poder sobre la sociedad de almas; espero que todos los presentes compartan la dicha de este enlace…- Dijo lleno de orgullo, para posteriormente posar sus ojos sobre Rukia- Habiendo dicho eso, hay una cosa que me preocupa o más bien que tiene a todo el clan consternado, Byakuya- Se dirigió seriamente y con un poco de reserva hacia el líder de los Kuchiki- ¿No es hora que la señorita Rukia busque marido? Con la paz actual que goza la sociedad de almas y sumado a eso el nivel tan alto que tienen los actuales shinigamis creo que es algo obvio que la señorita abandone su deber para establecerse como una mujer de familia- Sugirió el hombre mirando momentáneamente a la ojivioleta.
Byakuya temía que ese tema se llegara a tocar en la junta por lo que tenía un plan formulado con antelación.
-Saburo, es demasiado pretensioso el hecho de que propongas eso, Rukia es una shinigami de muy alto nivel y mo podemos prescindir de sus servicios en la sociedad de almas, es casi seguro que Syunsui Kyoraku evite que Rukia decline de su servicio, aun estando en tiempos de paz no sabemos cuando un nuevo peligro pueda llegar…-
-Byakuya, eso lo sabemos, pero, debes de aceptar que la señorita Rukia tiene demasiados pretendientes, ¿No crees que es justo darle la oportunidad a uno de esos talentosos jóvenes para que corteje a tu hermana? Sabes de antemano las reglas de nuestro circulo social, así es como se manejan las cosas-
Rukia miro a Byakuya como si le rogara que interviniera por ella, pero los consejeros del clan no se quedarían callados por mucho tiempo.
-Rukia debería de tener la oportunidad de elegir a su propio esposo…-
-Por supuesto, siempre y cuando sea un hombre honorable y de buen familia…- Contesto Saburo mirando de reojo a la ojivioleta.
-Tendrás dos semanas para escoger a un pretendiente señorita Kuchiki o por lo menos a un numero de jóvenes que podrán cortejarte, si después de ese tiempo estás indecisa, seremos nosotros mismos quien busquen a un buen hombre- Finalizo el hombre.
-Es muy poco tiempo, ¿Podrían extender el tiempo?- Pidió Byakuya ante la rogante mirada de Rukia.
-Está bien, un mes bastara… solo asegúrate de no cometer ningún error, el prestigio y el orgullo de la familia están en juego, suerte buscando a ese hombre al cual le puedas confiar tu corazón señorita Kuchiki- Le deseo Saburo con un toque de malicia.
Lo único que pretendía el hombre era ampliar el rango de influencia y poder de los Kuchiki y mientras Rukia respetara ese concepto le importaba poco lo que fuera con su vida.
-Gracias Saburo-sama… no los decepcionare- Contesto Rukia sintiendo que su corazón se reprimía en su interior.
Ahora se odiaba por haberse peleado con Ichigo.
…
-Isshin… es el mejor plan que pudiste haber hecho… es aprueba de idiotas, ni siquiera Ichigo o Byakuya podrán hacer algo para evitarlo…- Lo felicito Rangiku al recordar cada paso del plan.
-Si lo sé… solo tienen que mantener distraídas a Neliel-chan y a Inoue-chan… si ellas llegan a intervenir nuestro plan será un fracaso-
-No tenga cuidado de eso, Mayuri-sama desarrollo un nuevo sedante, con eso podremos mantener a raya a las dos- Dijo Nemu con total calma.
-Bien, vayan por él, pero no vengan a esta casa, o Ichigo se dará cuenta-
-Está bien, vámonos, es tarde y el capitán ha de estar buscándome- Pidió Matsumoto al imaginar la furia de Toshiro.
-Demonios, tendré que decirle a Ichigo sobre lo que planean estas mujeres y su viejo- Se dijo Renji para sí mismo mientras huía del lugar a través de la ventana de la cocina.
….
