Holis soy Ryu Mikazuki y junto con mi amiga Bloody Angel les traemos el segundo capitulo de Oscuridad, gracias a cuatro lectores que nos pidieron que continuáramos con la historia, creíamos que nadie le había gustado, por ser un fic de cómo nos hubiera gustado que sucediera de la historia que comentamos en el primer capitulo.

Tenemos problemas en subir seguido los capítulos, por que la computadora de Bloody esta rara, algunas veces funciona bien y otras que no. En mi casa pues esta en reparación, por eso tendremos que subir los capítulos en un café internet que cuesta veinte pesos la hora. Por esa razón les pido que sean pacientes se que nos tardaremos, pero no olvidaremos en continuar esta gran historia nwn.

Advertencia: Tiene contenido fuerte en algunas partes, no será HipoXAstrid porque el de Tinieblas no era la pareja principal sino que se quedo con Heather y respetaremos eso (Aunque a Bloody no le agrade y a mi un poquito), se mencionara personajes de Creppypasta (sino saben lo que son y no quieren arruinar infancias o tener pesadillas con ellos no lo busquen, ya que por mi curiosidad la destruyo por completo y a mi amiga puede decirse que eso le dan ideas "muy lindas").

2.- Sueños

Han pasado una semana desde que Astrid quiso ir al infierno y bajo las escaleras, pensó que sus pesadillas desaparecerían ese día, pero se equivoco. Sus sueños eran más aterradores sangre, tripas, carne desgarrada, huesos rotos con rastros que alguna vez fue carne y lamentos de las personas que estaban en ese terrorífico lugar. Pudo ver rostros muy conocidos para ella siendo torturados a diestra y siniestra por demonios. Gracias a esos sueños no podía dormir hasta que el cansancio le ganaba, pero eso no era todo

Cuando cerraba nuevamente los ojos, podía ver personas muy desconocidas para ella sin embargo su corazón latía muy rápido como si quisiera salir de su pecho y sintiera ganas de abrazarlos, pero ese sentimiento desaparecía para mirar aterrada como cada una de esas personas muere enfrente de sus ojos.

El primero muere en su cama con gente a su alrededor llorando por su muerte y podía ver Astrid que en la comisura de sus labios, había rastros de un liquido morado.

La segunda es asesinada por la persona muy importante para ella en un lugar parecido a un templo, la mujer que le arrebato la vida tenia una mascara muy extraña, pero esa mujer lloraba mientras se quitaba lo que tenia en puesto.

El tercero es mortalmente herido en una batalla contra alguien muy cercano a el y antes de morir escribe una carta para su amado caballero, le confiesa su amor por el y aunque sea demasiado, desea verlo por ultima vez. Antes de supiera como moría, otras imágenes reemplazan a la anterior.

El cuarto es también asesinado por un ser hecho de raíces apunto de desaparecer, la ojiazul pudo observar como el muchacho moría antes de darle un beso a la mujer que amo.

La quinta cantaba en un lugar que estaba abajo del suelo en algún extraño lugar, mientras era observada por un albino de ojos grises. Tenía en su regazo un hombre encapuchado pero podía ver sus ojos cerrados, inesperadamente la muchacha se calla y antes de caer al suelo el albino la agarra y aunque no podía escuchar lo que decía, la vikinga pudo suponer que la muchacha le estaba agradeciendo al albino antes de morir.

Y por ultimo el sexto es encontrado a fuera de una torre muerto sin brazos, su piel era muy pálida como un papel y en su rostro tenia lagrimas de sangre y junto a el un pequeño monstro que al igual que el muchacho rastros de sangre en sus ojos.

Todo lo que veía la asustaba mucho, en ningún momento pudo pensar en otra cosa que alcanzar a los desconocidos, antes de tocar alguno de ellos escuchaba una voz que desconocía susurrando "No te preocupes ven a mi y sabrás todo lo que te atormenta Astrid" y después todo se volvía negro.

Cada vez que despertaba, descubría que estaba sudando a mares y lloraba sin control. Eso la molestaba demasiado

"¿Por qué? ¿Por que me sucede esto?" se preguntaba mientras se limpiaba las lagrimas que quedaban en su rostro.

Siempre era lo mismo cada día, desde que conoció a Satella en el bosque, tenía esas pesadillas que se ponían más confusas, pero después de lo sucedido con las escaleras, la pelirroja se notaba muy cansada, pero lo simulaba perfectamente. Aun invitándola a comer se le dificultaba masticar y dormía demasiado, eso le preocupada mucho a la rubia mas que sus sueños bizarros.

Decidiendo que le contaría sus problemas a su amiga misteriosa, se arreglo como siempre, pero se dejo su cabello suelto no le apetecía hacer su trenza. Escucho como golpeaban levemente su puerta, al abrir todo fue rápido, una persona se desplomo sobre la vikinga que con toda su fuerza pudo sostener a su visitante inesperado y no ser aplastada por su peso.

-¡¿Que rayos te sucede?!-le grito Astrid al poder identificar mejor a la persona.

-Lo siento Astrid-san, quise sorprenderte, pero lo arruine jeje-susurro agotada y decaída Satella. Intento levantarse, pero sus piernas no reaccionaban, sabiendo su condición, la rubia la llevo a recostar a la ojimorada en su cama, quiso seguir interrogándola el por que su bajo de animo, pero pensó que no se lo diría aun mojándola con agua helada.

-Satella-la llamo moviéndola un poco-no te duermas tengo que contarte algo muy importante

La susodicha empezó a moverse y entreabrió sus ojos, pero no podría aguantar mucho tiempo despierta.

-Me siento muy cansada, dormiré un rato Astrid-san-fue lo último lo que dijo antes de quedarse dormida.

Viendo que la pelirroja estaba dormida no pudo resistirse y con su mano toco la frente de Satella, al hacerlo pudo sentir una calidez muy desconocida para ella y sin saber el porque cerro sus ojos, se acerco despacio y beso con mucho cariño la mejilla de la muchacha durmiente. Cuando la beso no pudo ver que una lagrima salió de su ojo derecho. Al mismo tiempo sintió que quiso hacerlo desde hace mucho tiempo y al separase la miro fijamente durante un rato contemplando cada centímetro del rostro de Satella.

Se sobresalto al escuchar que otra vez tocaban a su puerta y fue inmediato para decirle a quien sea que no la molestara, sin embargo, se quedo callada al ver a Heather a fuera de su casa.

-Hola Astrid, tanto tiempo sin verte-saludo la pelinegra con una gran sonrisa.

-Hola

-Oye, no has visto un fantasma para que pongas esa cara-se quejo la reina de Draconia al ver que su amiga tenia una cara de espanto.

-Es que es muy inesperado tu visita ¿no lo crees Heather?-intento excusarse la vikinga y fingía no mostrar su nerviosismo por su acción inesperado hacia la ojimorada.

-Lo se, pero quiero contarte y preguntar algunas cosas.

-Si es así pasa, no quiero ser grosera al dejarte afuera-dijo la ojiazul haciéndose a un lado, para que pasara la pelinegra.

Al estar cómodas, la vikinga no pudo preguntar si su esposo sabio que estaba con ella, la respuesta le sorprendió mucho cuando Heather negó con la cabeza.

-Hipo no sabe que estoy aquí, el piensa que me encuentro en nuestro cuarto hablando con su madre No quiero que se entere de lo que me atormenta.

- Puedes confiar en mí. Cuéntame soy toda oídos-aseguro Astrid a la reina.

-Sucede que no puedo embarazarme,- empezó platicar, lo que impacto mucho a la ojiazul-he hecho cualquier cosa para que funcione, pero nada.

-Es raro, ya que han hecho "eso"-murmuro una muy sonrojada ojiazul.

Sin poder evitarlo Heather empezó a reírse, haciendo enojar a su amiga.

-¡¿Por que te ríes?!

-E-es que si pudieras ver tu cara también te reirías-intentando respirar nuevamente, al tranquilizarse siguió hablando con tono triste- aun con la ayuda de los viejos sabias, incluso de Malefica y de Twilight pero no lo hemos logrado. Nosotros estamos muy ilusionados en ser padres, pero creo que ya tenemos que resignarnos.

-No te rindas Heather, el que persevera alcanza.

-Gracias Astrid, supe que tu me ayudarías si venia contigo.

Siguieron con su charla y Astrid seguía animando a la pelinegra con que funcionaria tarde o temprano tendría un hijo y ellos serian inmensamente felices. Sin saber que detrás de una puerta, alguien escuchaba la conversación de las dos mujeres, esa persona tenía una mirada muy afilada al seguir oyendo todos los consejos que daba la vikinga a la reina. Cuando termino la charla y que la pelinegra se había ido, tuvo que retirarse para que no supieran su presencia.

Cuando estuvo sola, Astrid fue a ver como se encontraba Satella y la encontró despierta mirando fijamente al techo.

-¿Cómo te encuentras?-pregunto mientras se sentaba en una silla cercana de la cama, en un principio no respondió, creyó que no la había escuchado e iba a preguntar de nuevo, pero se sorprendió lo que hizo la pelirroja.

-Estoy bien Astrid-san, necesito irme. Gracias por preocuparte por mí- respondió muy seria, mientras se levantaba de la cama sin mirarla en ningún momento e irse rápidamente de la casa.

-Que raro.- solo pudo decir eso al estar completamente sola en su hogar.

En las calles, una mujer muy hermosa corría rápido sin importarle, las miradas confundidas de los habitantes que pasaban a su lado. Pensaba lo que iba suceder en esta noche y que tenía que detenerlo sin importar a costo.

"Rayos creí que todo esto se había terminado, pero veo que tengo que utilizar la poca energía que he reunido, pues ni modo tengo que pedirle ayuda a el".

Estando ya en el bosque y revisara a que ningún animal estuviera cerca de donde estaba ella, saco entre sus ropas una ocarina negra con detalles rojos y empezó a tocarla.

(Aquí escuchen la canción La elegía del vacio de Legend of Zelda Majora Mask)

Terminado de tocar la canción un rayo de color verde salió del cuerpo de Satella y ese mismo resplandor fue al frente que poco a poco fue tomando una forma, al terminar revelo al mismo niño que conoció Astrid esa vez.

-Hola Satella cuanto tiempo sin verte, esperen solo fue una semana bueno no importa-saludo Ben de manera infantil a la mujer, viendo que no respondió a su saludo y que estaba seria, suspiro sabiendo el por que fue llamado.

-Otra vez quieren hacer eso, ¿verdad?- Satella asintió la cabeza- bien ya sabes que hacer, pero quiero asesinar en el Paramo quince Pitufos sin que sepa esa bruja que es reina de las hadas y ocho adultos en mi mundo. ¿Hecho?-extendiendo su mano.

-Hecho Ben Browned- estrechando la mano y confirmando el trato, el cuerpo del niño cambio por completo. Su piel se volvió blanca como la nieve, sus ojos se volvieron negros con pupilas rojas rastros de lagrimas de sangre en sus ojos y una sonrisa tan aterradora que podía congelar del susto a Severus.

-Entonces…- acomodándose sus lentes e hizo aparecer su libro en su mano-Empecemos.

Infierno

En su prisión, el misterioso hombre lentamente levanto la cabeza, hasta intentar mirar hacia unas escaleras a unos metros de el, pero sabía perfectamente que las escaleras estaban en frente.

-Te estoy esperando Astrid, muy pronto estaremos juntos y cumplirás tu misión-susurro con frialdad el albino aun con los ojos cerrados.

Mientras tanto Astrid estaba recargada en una ventana y veía sin interés como los habitantes pasaban por ahí.

Continuara…

Ahora a contestar los reviews:

Moer: Muchas gracias por leerlo y seguiré con el fic nwn. Y nos sentimos muy sonrojadas y al mismo tiempo estamos muy alegres al enseñarle a tu amigo esta alocada y oscura historia x3.

Guest: Se que quieres un HipoXAstrid al igual que nosotras, pero como habrás leído en el fic el se queda con Heather y tenemos que respetar eso. Aun sabiendo eso ¿Quieres seguir leyendo el Fic?

ORQUIDEA671: ¡Lo continuaremos! Gracias por querer saber que sucederá con Astrid de ahora en adelante x3.

Sigan al pendiente ya que aunque nos tardemos subiremos el siguiente capitulo de Oscuridad pronto.

¿Review? OwO