No pude subir capítulo ayer. Mil disculpas por la tardanza. Como recompensa traigo un capítulo más largo.
Muchas gracias a todos los que le dieron una oportunidad a este fic, en especial a todos aquellos que dejaron un review.
Vicky: Muchas gracias por las sugerencias, por desgracia no voy a poder utilizarlas porque ya tenía planeado el encuentro. Espero que te guste el capítulo.
Y para todas aquellas que estaban locas por ver a Ren, creí haber sido clara cuando en el resumen puse KyokoxKuon, aun así, lo repito. Aquí nuestro querido Ren es rubio y de ojos verdes. Espero que les guste el capítulo.
Me tomé ciertas libertades a la hora de hacer este capítulo, y de futuros, ya que el blanco y negro no ayuda mucho, ni he visto fotos dónde estén las características de ciertos personajes. Ya entenderán.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Le pertenecen a la gran Yoshiki Nakamura-sensei que me tiene con la tortura de tener que esperar todo un mes para ver el capítulo del manga. Ya casi…ya casi… ¡Quiero ver a REN! T_T
Pensamientos
Narraciones
- Conversaciones -
Capítulo 3 Decisión
En los últimos tres meses seis barcos han caído a causa del "barco de comercio" y otros cuatro de los cuales no se ha sabido nada ya se dan por perdidos en el fondo del océano.
- Chiori, ¿me estás escuchando?
- Kyoko, aunque no lo creas posible, sí, te estoy escuchando – respondió una chica de unos veinte años, cabello castaño y ojos de igual color que brillaron cuando le respondió, como si tratara de desafiarla.
- Dudo que alguien que te conozca sea capaz de ignorarte sabiendo las consecuencias.
- ¿Qué significa eso?
- Nada. Ahora dime, ¿por qué debo ser yo la que haga de modela para los vestidos?
Kanae llevaba un vestido hecho a medias. La chica llamada Chiori, llevaba con ella alfileres, hilo, agujas, y cualquier cosa que pudiera usar para coser.
- Bueno – respondió Chiori – ya que esa es tarea de Kyoko, pero ella se niega a ponerse un vestido encima, te toca a ti ser la suplente.
- ¿Y por qué debemos hacer de modelo para ti?
- Porque yo tengo que trabajar, y no tengo maniquíes en casa. Si quieren hablar en privado no puedo hacerlo en la tienda.
- Nos estamos desviando de la conversación – decía Kyoko algo enojada.
- Lo siento – se disculpó Chiori – Pero aun no sé por qué te molestas por los piratas.
- Ellos no me importan. Lo que me preocupa es que sea un barco inglés el que está llevando a los piratas a las colonias. ¿Segura que no has oído nada?
- Nuevo…no mucho. Aunque si escuché algo no oficial. Ya sabes cómo se ponen las mujeres de chismosas.
- ¿Y?
- Dicen que entre España e Inglaterra se va a firmar una alianza, pero solo son chismes. Los oficiales no han dicho nada. Solo fue un comentario que escuché hace unos meses.
- ¿Y por qué no me lo habías dicho?
- Porque no habías venido…y porque olvidé decírtelo la última vez. Lo siento.
- No hay nada que hacer. Ah – suspiró Kyoko.
- Bueno, a mí tampoco me gustan mucho los vestidos, y menos estos coloridos. ¿Podrías apurarte un poco Chiori? – Kanae se veía reamente incómoda con el vestido.
- Oh, lo siento. Ya puedes quitártelo. En realidad, terminé hace un rato.
- ¡Chiori! – gritó enojada Kanae – Un día de estos…
- Ya déjala Kanae. Sabes que ella es así. Chiori, ¿nada más? – dijo en un tono muy serio.
- No. Nada más. Se mantiene igual que siempre – respondió Chiori con el mismo todo serio.
- ¿De qué hablan?
- ¿Kanae no lo sabe? – le preguntó Chiori a Kyoko.
- Sí lo sabe. Hablamos de Saena.
- Oh, de acuerdo.
Hubo un silencio incómodo en la habitación, como triste.
- Bueno chicas – habló Chiori para cortar la tensión – creo que debería irse ya. No es bueno alejarse mucho tiempo del barco.
- Tienes razón. Nos vamos Kanae.
- Sí capitana.
- Kyoko – la llamó Chiori antes de que se fuera.
- ¿Sí?
- Todo va a estar bien. No te preocupes tanto.
- Gracias Chiori – y con una sonrisa amable, de las que pocas veces se pueden ver en el rostro de Kyoko, se fueron las dos chicas, en medio de la noche, camino al mar.
- Es raro que demores tanto en venir – dijo Kanae mientras caminaban.
- Te recuerdo que veníamos a verla cuando cierto idiota se dejó atrapar y al cual tuvimos que rescatar.
- No deberías hablar así de Sho.
- ¿Acaso miento?
- No, estoy totalmente de acuerdo contigo. Kyoko, respecto a Saena – Kanae iba a hablar, pero fue interrumpida por Kyoko.
- Mira, ahí está Hikaru esperando por nosotras.
En la costa había una chalupa* con un hombre en ella. Las chicas se subieron rápidamente y se marcharon. Al llegar al barco los esperaban Shinichi y Yuusei, los hermanos menores de Hikaru. Los hermanos Ishibashi eran probablemente, los hombres en quien más confiara Kyoko. A bordo del barco Kyoko se encerró en su camarote y pidió no ser molestada. Orden que se cumplió al pie de la letra.
- Hikaru, ¿no te parece extraño que comportamiento de Kyoko últimamente?
- La verdad es que sí Yuusei, aunque tampoco es que haya un comportamiento normal en ella.
- ¿Es por eso que gusta tanto hermano? – preguntó Shinichi.
- ¿Q-qué dices Shinichi? ¿Acaso estar despierto tantas horas te fundió el cerebro?
- Puedes decir lo que quieras, pero a nosotros no nos engañas Hikaru – le respondó Shinichi.
- Shinichi tiene razón. Desde que Kyoko nos venció no le has quitado la visa de encima – le dijo Yuusei.
- ¿Y qué tiene de malo que la mire?
- Nada, pero trata de que no se te note mucho o se pueden burlar de ti.
- Lo que ustedes digan.
…..
- Mamá, ¿yo tengo papá?
- Claro que tienes.
- ¿Es alguno de los señores que nos visita siempre?
- No – ella ríe – No es ninguno de ellos.
- ¿Y por qué no viene a vernos?
- P-porque – se muestra insegura – él es un hombre ocupado.
- ¿No será que no me quiere?
- No digas eso. Tu papá te quiere mucho.
- Pero yo nunca lo he visto.
- Veamos… Papá es una persona muy importante, pero hay personas a su alrededor que no quieren que nosotros estemos juntos, así que papá se está esforzando por buscar una manera de que podamos estar los tres juntos y felices.
- ¿En verdad?
- Claro. ¿Alguna vez te he mentido Kyoko?
- No mamá.
.
- Saena ha muerto. ¿Qué hacemos con la niña?
- Misonoi está destrozado. ¿No hay nadie que se haga cargo de la niña?
- Nosotros lo haremos.
.
- Kyoko, a partir de hoy vivirás con nosotros. Él es Sho, nuestro hijo. Espero que puedan llevarse bien.
- Yo también señor Fuwa.
.
- Así que los piratas enviaron un rescate, pero papá se negó a pagarlo. Todo este tiempo creí que algún día él vendría por mí. Bien si tú no vienes a mí, yo iré a por ti. Nos abandonaste, ahora prepárate para sufrir las consecuencias.
.
- Kyoko, juraste venganza contra tu padre, pero no veo que hayas hecho nada. ¿No habrás desistido?
- Te equivocas mamá. No pararé hasta que él tenga su merecido.
- Pues te veo muy cómoda. Tienes amigos y gente que te sigue y apoya. Parece que hubieras olvidado tu promesa. Tú también me abandonaste.
- No mamá.
- Sí Kyoko. Me abandonaste. Igual que tu padre.
- ..ko.
- Me abandonaste Kyoko.
- Kyoko.
- No has hecho nada por tu venganza Kyoko.
- ¡Kyoko despierta!
Kyoko despertó agitada. Kanae estaba a su lado mientras ella se incorporaba.
- ¿Kanae?
- Hasta que despiertas.
- ¿Despierto? Entonces era un sueño.
- Volviste a soñar con Saena, ¿no es cierto? Y no intentes engañarme. Tu cara perturbada lo dice todo.
- Solo fue un sueño. No hay nada de qué preocuparse.
- Kyoko, me parece que deberías dejar esa venganza sin sentido.
- Tiene todo el sentido del mundo para mí Kanae.
- Pues a mí me parece que te está destruyendo por dentro.
- Suficiente. Lo que suceda con mi vida es mi decisión.
- Pues a mí me parece que estas tomando la decisión equivocada. Tu madre nunca hubiera querido-
- Lo que hubiera querido o no es cosa del pasado. Ella ya no puede tomar más decisiones. Y te he dicho que no la llames así.
- Pero es tu mad-
- Saena. Tú y cualquiera que sepa de ella deben llamarla por su nombre.
El silencio en la habitación incrementaba la tensión. Kyoko mostraba una expresión llena de odio e ira, mientras que Kanae estaba preocupada por la situación de su amiga.
En ese momento tocaron la puerta.
- Capitana – era Hikaru.
- ¿Qué sucede? – respondió fríamente Kyoko.
- Acabamos de divisar un barco no muy lejos del nuestro…
- ¿Y?
- Porta una bandera inglesa…
Kyoko salió rápidamente del camarote seguida por Kanae. Ya no tenía la misma expresión de antes, en cambio ahora parecía más bien ansiosa y podría decirse encendida.
- ¿Dónde? – preguntó Kyoko.
- Al noroeste.
- ¿Qué características tiene? – preguntaba Kyoko mientras caminaba hacia la proa*.
- A simple vista parece un barco de comercio, pero está mejor protegido, aunque no llega a ser un barco de guerra.
- Oh – Kyoko sonrió maliciosamente, como si hubiera descubierto algo.
- Hacia allá – señaló Hikaru.
Kyoko pudo ver que el barco parecía estar bastante cerca, casi como si quisiera cruzarse con ellos. Sonrió otra vez. Un barco de comercio con una bandera inglesa, o al menos en apariencia, ya que ciertamente se veía bien protegido.
- Así que ese es el barco.
- ¿Kyoko? – Kanae sabía lo que significaba la expresión de Kyoko en ese momento. Se había decidido. Nadie había sido capaz de hacerle frente al misterioso barco, si Kyoko lo hacía sería un logro.
- A todos los hombres – gritó Kyoko con todas sus fuerzas y estos les prestaron atención – Nadie ha sido capaz de vencer a ese barco. Yo digo que no fueron lo suficientemente fuertes para saber vencerlos. Tenemos dos opciones: huir como gallinas y ser la burla de Tortuga o enfrentarnos a ellos y demostrar quienes son los más fuertes. ¿Qué dicen ustedes?
- ¡A por ellos! – gritaron todos a coro.
- Bien – sonrió Kyoko satisfecha – Entonces prepárense para la batalla.
.
Mientras en el otro barco.
- Capitán, parece que estos también nos atacaran.
- Entonces prepárense. Y recuerden mis indicaciones.
- Sí capitán.
Un joven apuesto, de unos veinticuatro años, ojos verdes y cabello rubio, miraba como el barco pirata se preparaba para atacarlos.
- ¿Contemplando a sus enemigos su Alteza?
- ¿Cuántas veces te he dicho que dejes las formalidades conmigo, Yashiro? – dijo dirigiéndose a un joven de ojos marrones y cabello castaño claro, probablemente con su misma edad.
- Pero esas son las reglas.
- ¿Y desde cuándo cumples tú con las reglas?
- Desde que de esa forma puedo molestarte Kuon.
- No cambiarás.
- No. Entonces, ¿otro barco más para llevar a las colonias?
- Así es.
- Todavía no entiendo por qué alguien como tú debe hacer estas cosas.
- Mi padre dio la palabra de que ayudaría, por tanto, yo debo asegurarme de que se cumpla.
- Lo que se hace por los amigos, ¿eh?
- Sí. Lo que se hace por los amigos.
*la proa de un barco es la parte delantera, por si alguien no lo sabía.
Muajajaja. Sí lo corté en la mejor parte, y que conste que lo iba a cortar antes, pero pensé que debía dejar que Kuon apareciera o me iban a matar. Por otra parte, espero que el sueño de Kyoko no haya estado demasiado…complicado(?), prometo aclarar todo, espero pronto.
Felicidades a rouus94 por haber adivinado mis pensamientos. Como recompensa…mmmmm…tú dime y trataré de complacerte.
Para el próximo capítulo haré mi mejor esfuerzo para la batalla, o al menos una pelea decente. Espero que les haya gustado. Espero sus reviews.
